sábado, diciembre 14, 2013

PREVIA Real Sociedad - Betis. Europa ya sólo volvería en mayo

Así marcó Xabi Prieto de penalti la temporada pasada.
En el mundo del fútbol nunca hay tiempo para lamentarse de derrotas o fracasos. En el caso de la Real, Europa ya sólo volvería en mayo, así que toca olvidar el amargo paso por la Champions League, del que sólo quedó la alegría de la eliminatoria previa, y centrarse ya de forma definitivaen la Liga (domingo, 17.00 horas, Anoeta, Canal + Liga, Gol TV), con el permiso de la Copa y las aspiraciones que quiera tener el equipo txuri urdin en esa competición. Y hay que volver con uno de esos partidos trampa que tanto suele temer el entorno realista. Llega el Betis, pero un Betis de resultado incierto, con nuevo entrenador tras el cese de Pepe Mel y ocupando la última posición de la tabla. La Real, en cambio, vuelve a defender la plaza europea que ahora mismo le da la Liga. Los sueños europeos siguen ahí, aunque de momento, y hasta mayo, de manera distinta a cómo los hemos vivido hasta el pasado martes.

A Jagoba Arrasate no le ha quedado mucho margen para confeccionar su convocatoria, porque las lesiones se lo han quitado. Tiene 17 jugadores de la primera plantilla a su disposición, y todos ellos forman parte de la lista. A ellos se une Zaldúa, que dejará el Sanse una semana más para estar con el primer equipo. Con respecto al pasado martes, en el último partido de la Champions League, regresan Iñigo Martínez, Cadamuro y Chory Castro, ya recuperados de sus respectivas dolencias. La mayoría de las bajas eran ya conocidas ante de la lista. La baja más significativa desde el martes es la de Mikel González, que tuvo que pedir el cambio ante el Bayer Leverkusen, además de De la Bella que dijo adiós a 2013 con el partido de Copa en Algeciras. Granero es el que más lejos está de jugar. Ifrán está en la última fase de su recuperación y no tardará mucho en volver. Zurutuza y Estrada siguen con sus delicados procesos de recuperación.

Tras el doble paréntesis de la Copa y del último partido de Champions, Bravo volverá a la portería. Los dos laterales serán Carlos Martínez y José Ángel y la duda está en el acompañante de Iñigo Martínez en el centro de la zaga. Al haber suplido Ansotegi las últimas bajas y dentro de esas rotaciones con las que Arrasate quiere hacer partícipes del grupo a todos los jugadores, es probable que sea Cadamuro. Markel Bergara parece fijo en el centro del campo, y del trío que forman Pardo, Elustondo y Xabi Prieto saldrán sus dos acompañantes en esa zona. Y por delante de ellos parecen seguros Vela y Griezmann y el último nombre del once dependerá de cómo quiera jugar el técnico realista, si con un nueve puro, y ahí quizá Seferovic parta con algo de ventaja sobre Agirretxe, y si quiere que en esa posición se alternen el mexicano y el francés, lo que devolvería a Chory Castro al once. Zubikarai, Zaldúa y Ros completan la lista y, salvo sorpresa mayúscula, ocuparán una plaza en el banquillo.

La Real arrancó la decimosexta jornada en la sexta posición, la última que da derecho a disputar la Europa League, con 23 puntos, los mismos que su primer perseguidor, el Getafe, al que supera por el golaverage, y seis por debajo del Athletic, que ocupa la cuarta plaza, la última que lleva a la Champions. El Betis está en el otro extremo de la clasificación, es último con apenas diez puntos, aunque sólo a tres de la zona de salvación. La Real ha enderezado su rumbo en casa, donde acumula cuatro victorias en los siete partidos que ha disputado. Como local, sólo los tres equipos inalcanzables en lo alto de la tabla han marcado más de los 16 goles que ha hecho el conjunto txuri urdin en Anoeta. En su estadio suma tres victorias consecutivas y cinco encuentros sin perder. El Betis sólo ha sumado uno de los 21 puntos posibles a domicilio, con un 0-0 en Cornellá-El Prat ante el Espanyol. Desde entonces, cinco derrotas consecutivas. La Real busca su cuarta victoria seguida en casa y la tercera consecutiva por primera vez desde la temporada 2010-2011.

Real Sociedad y Betis se han visto las caras en Donosti en 44 encuentros de Liga, 40 de ellos en Primera División. En esa categoría, la Real venció en 23 de esos encuentros, el Betis en cinco y los doce restantes acabaron en empate. La mayor victoria txuri urdin, un 6-0, se repitió en dos ocasiones, en las temporadas 1961-1962 (tres goles de Villa y uno de Echarri, Rivera y Herrera) y 1971-1972 (dos de Boronat y Ansola, y uno de Urreisti y Arzak), mientras que el el triunfo más holgado del Betis fue el 0-4 de la campaña 2003-2004. Anoeta, en cambio, se le da mejor al Betis, donde desde que debutara con un empate a uno en la temporada 1994-1995 sólo ha perdido en cuatro de los 14 partidos disputados, empatando en sus cuatro últimas visitas. En Segunda División, la estadística es mucho más favorable a la Real: cuatro partidos y cuatro victorias, la más abultada el 3-0 de la Liga 1946-1947.

El encuentro de la temporada pasada, la 2012-2013, fue un espectacular empate a tres goles. Y pudo ser incluso mayor el marcador, porque Griezmann marcó un gol legal que habría sido el 1-0. Una Real volcada en el ataque porque Montanier no acertó en el centro del campo con el que suplió la ausencia de Illarramendi, se vio con un 0-2 en contra. Molina hizo el primero a la media hora culminando un contragolpe tras un córner a favor de la Real. Y nada más arrancar la segunda mitad, Pabón hizo el segundo aprovechando un mal entendimiento entre Mikel González y Bravo. Pero la Real reaccionó a lo grande. Vela hizo el primero aprovechando un balón ganado la pelea en el área de Agirretxe. Iñigo Martínez hizo el empate cabeceando un córner. Y Xabi Prieto hizo el tercero, anotando un penalti por mano de Ángel. Los tres tantos realistas llegaron en diez minutos, pero todavía con media hora por jugarse. Y ahí no supo manejar la situación, ni desde el campo ni desde el banquillo. A los cinco minutos de la remontada, Pabón puso las tablas definitivas, cerrando un partidazo, terriblemente entretenido aún con sus muchos errores.

miércoles, diciembre 11, 2013

La Real, el equipo menos goleador de la Champions

El lamento por una ocasión fallada ante el Manchester.
La Real se ha despedido de la Champions League con el dudoso honor de ser el equipo menos goleador y ocupando el puesto 30º de los 32 participantes que alcanzaron la fase de grupos. Se mire como se mire, el resultado es pobre para el cuarto clasificado de la Liga española, escaso para un equipo que tiene la capacidad que ha demostrado el txuri urdin y triste para la ilusión que había generado la competición en la afición txuri urdin. Como ya es sabido, la Real se ha marchado de la máxima competición continental sin conocer la victoria, con un empate y cinco derrotas. Sólo ha marcado un gol, en su partido a domicilio ante el Bayer Leverkusen, y no ha dado a su afición la satisfacción de cantar un solo tanto desde las gradas de Anoeta y ha encajado diez. No ha llegado a ponerse por delante en el marcador en ningún momento. Y por eso llegó a la última jornada sin opciones, ni tan siquiera de llegar a la tercera plaza que da acceso a la Europa League.

El dato más triste es el goleador. La Real ha marcado menos goles que los otros 31 equipos participantes. Y eso, por mucha sequía goleadora que tengan sus dos delanteros centro, es sangrante cuando desde todas partes se ha alabado incesantemente la dinamita que tiene el cuadro txuri urdin y mientras Griezmann y Vela han firmado registros históricos en la Liga de forma paralela a la zozobra en la Champions. El conjunto del que más cerca se ha quedado es el Steaua de Bucarest, que sólo ha anotado dos goles en el grupo E, aunque eso le sirvió para sumar tres puntos en otros tantos empates, en los dos partidos contra el Basilea y en casa ante el Schalke. El equipo que empataba con la Real en el apartado goleador antes de disputarse la última jornada era el Austria de Viena, pero los austriacos se despidieron de la Champions con un contundente 4-1 ante el Zenit, equipo que se ha metido en la siguiente ronda como segundo de grupo, puesto que no tenía asegurado antes de este partido final.

Los dos equipos a los que ha superado la Real en esta fase son el Anderlecht, penúltimo, y Olympique de Marsella, farolillo rojo de esta Champions. Los belgas quedan por detrás del conjunto txuri urdin por el golaverage, -13 en su caso por el -9 de la Real. Como el equipo de Jagoba Arrasate, el Anderlecht sacó su punto en la cuarta jornada y contra el campeón de su grupo, el PSG, aunque éste lo hizo a domicilio. Los franceses le habían ganado previamente por 0-5. Tanto Olympiacos como Benfica vencieron a los belgas en los dos partidos del grupo C. La Real también acaba por delante del Olympique, que es el único equipo de esta Champions que ha perdido sus seis partidos de la fase de grupos. Bien es verdad que el cuadro francés quedó encuadrado en el grupo de la muerte, el F, con Borussia Dortmund, Arsenal y Nápoles, tres equipos que empataron a doce puntos, clasificándose los dos primeros. Real Sociedad, Anderlecht, Olympique de Marsella y Steaua de Bucarest son los cuatro equipos que no han sido capaces de ganar ningún partido.

La única estadística de la Champions en la que aparece destacado un jugador de la Real no es precisamente positiva. Aunque empatado, Markel Bergara ha sido el jugador que más tarjetas amarillas ha visto, cuatro. Arrasate ha alineado a todos los jugadores de la primera plantilla, a excepción del lesionado Ifrán, y ha hecho debutar en la máxima competición continental a un jugador del Sanse, Gaztañaga. En total, 23 realistas han disputado algún minuto de la Champions. Griezmann y Vela son los dos únicos que han jugado los seis partidos de la liguilla desde el once titular, aunque el mexicano jugó 524 minutos por los 492 del francés. Agirretxe y Seferovic también estuvieron en los seis partidos, aunque el suizo sólo jugó la mitad como titular y sumando 248 minutos, mientras que el usurbildarra sumó dos presencias en el once y 217 minutos. Griezmann, aunque se ha ido sin marcar en la competición, sólo en la previa, ha sido de largo el jugador que más veces disparó, con 18.

martes, diciembre 10, 2013

REAL SOCIEDAD 0 - BAYER LEVERKUSEN 1 Europa no ha visto a la Real

Griezmann, el jugador más peligroso ante el Bayer.
La Real se despidió de la Champions League con una nueva derrota, la quinta en seis partidos, con un solo punto sumado, el del empate en Anoeta frente al Manchester, con un solo gol marcado en el rebote de un penalti en Leverkusen y, por desgracia, muy cerca de haber sido el peor equipo de la competición en esta temporada. Europa no ha visto a la Real. No a la de la temporada pasada, desde luego, pero tampoco a la de ésta. La Real de la Champions ha sido un equipo tembloroso, que ha dudado de todo lo que podía hacer sobre el campo, que ha perdido casi todos los partidos por errores defensivos puntuales y que en ataque no ha sido capaz en ningún momento de mostrar la dinamita que todo el mundo sabe que tiene. No hay medias tintas que valgan: el equipo txuri urdin ha frasacado en Europa. No por caer eliminado, sino por la forma en que ha caído, por la desazón que ha dejado y por su carencia de fe. El Bayer se clasificó en Anoeta para los octavos de final, ganando un partido por sus merecimientos y por los errores realistas.

El once que presentó Jagoba Arrasate para este cierre de Champions fue más o menos el previsto. La polémica entrada de Zubikarai, de la que tanto se ha hablado en las horas previas al partido, no tuvo los efectos negativos que algunos temían y el guardameta solventó con cierta comodidad y a su estilo los disparos lejanos que el Bayer intentó en la primera mitad e incluso sacando con grandes intervenciones algunas de las mejores ocasiones de los alemanes en la segunda. Ansotegi fue el recambio de Iñigo Martínez, mientras que quizá lo más sorprendente estuvo en el centro del campo, con la ya demasiado incomprensible insistencia en que Markel y Elustondo formen pareja en el centro del campo. Arriba, aunque se especuló con la suplencia de Griezmann, el francés fue el acompañante de Vela y Agirretxe. Y menos mal. Porque al margen del acierto o el error que presidiera su actuación, hoy Griezmann sí quiso ser el jugador determinante que se esperaba en esta Champions.

Griezmann y Pardo fueron los dos jugadores que mejor entendieron el partido en la primera mitad, pero los dos tuvieron que sobreponerse a la falta de ayuda. El primero fue el que mejor se movió en el ataque, por todas las zonas, pero casi en solitario. Hace falta ya que a Agirretxe alguien le agarre por la pechera y le recuerde su importancia en el equipo. Y Vela, tan intermitente como durante toda la temporada, estuvo sensacional forzando tarjetas, pero no forzando peligro sobre la portería de Leno. Pero el problema real de este equipo esta en el centro del campo. Pardo es ahí el único jugador de talento y regular. Hoy fue el que más corrió y el que más balones recuperó. La idea de juntar a Markel y Elustondo, aunque hoy éste jugara algo más adelantado, naufragó una vez más. Su razón de ser, ese supuesto equilibrio, es un cuento chino. En la primera parte, el Bayer consiguió llegar a la frontal del área con absoluta comodidad y cuando no lo hizo fue precisamente por el esfuerzo descomunal de Pardo. Eso hace que un jugador de talento se diluya por el trabajo.

Aún con esos problemas y el hecho de que sólo el Bayer se jugara algo, la primera mitad fue bastante igualada. La Real mantuvo la actitud adecuada durante el partido y sería injusto reprochar a estos jugadores, a todos los que han jugado la Champions, una falta de sacrificio. Han corrido como animales. El problema ha estado en que no han creído y lo han visto todo como un sueño imposible, volviendo a aquellos años 70 en los que la Real daba sus primeros y tímidos pasos por Europa. Por eso, en realidad, daba más sensación de peligro el equipo alemán. Para reforzar esa sensación, Castro estrelló una falta en el palo en el minuto 11, con Zubikarai ya batido. Algo más de diez minutos después, Rolfes evidencio que la defensa realista era de circunstancias (con dos titulares fuera) y remató a placer un córner dentro del área pequeña. Afortunadamente, arriba. En esos minutos, en realidad como en todo el partido, el único que inquietaba a la defensa alemana era Griezmann, aunque no estuvo acertado en los disparos, que bien no cogieron portería o bien los despejó Leno con cierta facilidad.

La ocasión más clara de la Real llegó al filo del descanso, cuando otra internada por supuesto de Griezmann la finalizó con un pase de la muerte al que no llegó un Vela al que se vio lento. Antes de enfilar el túnel de vestuarios, Markel se cargó con una absurda amarilla, muestra de que lo que aporta en el campo no es tanto como lo que limita alejando a Pardo de la que, hoy por hoy, sería la mejor posición para él y para construir un equipo diferente que volviera a creer en su fútbol tanto como el de la temporada pasada. El 0-0 al descanso, que iba parejo al 0-0 de Old Trafford que en aquel momento daba la clasificación al Shakhtar, se podía considerar justo. Pero fue ese doble resultado el que, ahora sí, espoleó al Bayer para demostrar que ellos sí tenían algo en juego en este partido. El arranque de los alemanes en la segunda mitad desbordó por completo a la Real.

En cuatro minutos, el Bayer dispuso de tres llegadas de peligro. Primero disparó Son por encima de la portería, después Zubikarai realizó una espléndida intervención forzando un córner que, a la tercera, fue lo que dio ventaja al equipo alemán. El balón llegó hasta el corazón del área pequeña y, en apenas unos segundos, retrató lo que ha sido la Real en la Champions, un equipo sin confianza y sin suerte. La jugada, mal defendida, encuentra una descripción perfecta en la situación de Elustondo por los suelos y la de Markel como el jugador que ni llega ni lo intenta. Él ve perfectamente y sin moverse de su posición cómo el balón rebota primero en un afortunado Toprak, después en Elustondo, y nuevamente en el jugador del Bayer, para que se le quede en una posición perfecta para enganchar el disparo, mientras toda la Real protesta una mano inexistente, a excepción de Mikel González, el único que se lanza para intentar evitar el gol. Casi a renglón seguido, el gol del Manchester United en Old Trafford allanaba el camino para el Bayer.

Con el 0-1, el partido se rompió por completo. La Real, esta Real de Champions caracterizada por el querer y no poder, buscó adelantar líneas y el Bayer apostó descaradamente por el contragolpe. Fueron unos minutos de enorme riesgo para el equipo txuri urdin en los que estuvo claramente más cerca el 0-2 que la igualada. Las dos mejores ocasiones de los alemanes las tuvo Kiessling, primero estrellando el balón nuevamente en el palo y después encontrándose otra vez a un muy acertado Zubikarai, que con su actuación se reivindicó y respondió a las dudas que podía haber en cuanto a su rendimiento. Otra cosa es el debate por dar este partido al portero suplente, que ahí se podría hablar largo y tendido desde una posición y desde la otra. En cualquier caso, y viendo que ya no había nada que defender, Jagoba reaccionó con la única decisión posible, retirando del campo a Elustondo para colocar a Xabi Prieto. Elustondo frenó los silbidos que llegaron a escucharse en Anoeta saliéndose por la banda contraria a los banquillos y acortando el tiempo de la sustitución al mínimo.

A partir de ahí, y aún con esa misma sensación de correcalles que sucedió al 0-1, la Real recuperó algo más el dominio del partido. Prieto, por el centro y volcado a la derecha, estuvo muy activo en esa labor y Pardo, descomunal en el esfuerzo, estuvo muy cerca de marcar en una gran internada desde la banda izquierda con un disparo que hizo rebotar contra el suelo y que obligó a Leno a estirarse para mandar el balón a córner. Griezmann se mantuvo como el realista más incisivo también durante la segunda mitad y lo intentó hasta el final. El francés pudo marcar con un remate de cabeza que le salió algo flojo, con un disparo a la media vuelta que no encontró portería, y después asistió a Agirretxe para que, en el único lanzamiento claro que pudo hacer el nueve realista, estrellara el balón contra la defensa. Incluso Ansotegi pudo marcar de cabeza en un córner, supuesto punto fuere de los alemanes. Un querer y no poder continuo en el que también faltó suerte. En esos minutos finales, el coraje de la Real no encontró el premio del gol, pero al menos la herida no se hizo más grande.

Son fue el jugador más peligroso del equipo germano, y la mejor ocasión la tuvo al final en un contragolpe. Vela, en un generosísimo esfuerzo, fue el jugador que corrió primero detrás de él y finalmente junto a él para cerrarle las opciones en una jugada en la que, cuando cogió el balón en el centro del campo, parecía que iba a encarar a Zubikarai sin oposición. Esa jugada es la perfecta muestra de que la Real se vació por completo. No se puede negar que Carlos Martínez subió la banda una y otra vez, a pesar de que su acierto en el pase esté a años luz del que mostró el año pasado. O que Agirretxe busca influir en el juego de todas las formas posibles. O que Ansotegi siempre cumple en la medida de sus posibilidades, aunque mereciera la tarjeta roja por la entrada que le hizo a Can. Ese perdón fue el primer acto benevolente hacia la Real por parte de un árbitro en toda la Champions. El propio Hagen adoptó hoy decisiones controvertidas y absurdas, como perdonar a Can una amarilla por volver al campo sin permiso tras ser atendido o un córner flagrante que no quiso dar a la Real, momento que enfadó sobremanera a los realistas y a Anoeta. Con razón.

La única satisfacción que dejaron los minutos finales fue el debut en Champions de un Gaztañaga que, de alguna manera, evidenció lo que le ha faltado a la Real en la competición y, de esa manera, pidió paso por fin en el primer equipo. El primer balón que tocó fue un cambio de juego en largo. Falló el pase, pero no le pudo la presión. Optó por ser valiente. Falló, sí. Pero eso no le impidió volver a intentarlo. O entrar fuerte, ya en el tiempo de descuento, ganándose una tarjeta amarilla justa pero que recuerda que en el fútbol es necesario entrar con fuerza y personalidad. Que después de las cuatro entradas que recibió Vela o el entradón final a Carlos Martínez el técnico del Bayer, Hyypia, hiciera gestos ofensivos hacia el banquillo txuri urdin es algo demencial. Quien propone un juego contundente ha de estar preparado para recibirlo y Gazta, que entró en el campo por Mikel González, fue el realista más decidido en esa faceta. Con su último cambio, Jagoba no quiso arriesgar más y se limitó a quitar a un delantero sin gol, Agirretxe, para meter a otro en las mismas circunstancias, Seferovic.

Se acabó la Champions para la Real con una nueva derrota. Y la sensación ha sido realmente pobre. Se puede hablar de mala suerte y de malas decisiones arbitrales, porque de ambas cosas ha habido, sobre todo en la primera vuelta de esta fase de grupos, pero la autocrítica ha de ser necesaria. La Real no ha pagado el peaje de jugar la Champions, y no hay más que ver la sexta posición del equipo en la Liga para comprender que ese desgaste no ha afectado a la temporada. Lo que ha sucedido es, lisa y llanamente, que la Real se ha considerado el equipo más débil del grupo, que era el que podía dar la sorpresa y no el que tenía capacidad para ganar. Es curioso que el otro equipo que también ha quedado fuera de la Champions, el Shakhtar, es el único que haya sido capaz de batir a los realistas por más de un gol. O que el campeón, el Manchester, no fuera capaz de hacerle un solo gol. Lo sucedido en Donetsk y hoy en Anoeta no es más que el reflejo de la impotencia a la que se condenó la Real desde el principio. Y, sí, era un grupo durísimo. Pero la forma en que se ha caído es una auténtica lástima. La Real le debe una a la Champions porque no ha dado al nivel que exige esta competición. Y lo triste es que lo tiene.

lunes, diciembre 09, 2013

PREVIA Real Sociedad - Bayer Leverkusen. El triste final de la aventura europea

En Donetsk se acabaron las opciones europeas.
El grupo A de la Champions aventuraba cualquier posibilidad para la Real, tanto dar un golpe sobre la mesa y pasar a octavos, por qué no, como primero de grupo, como caer a la Europa League e incluso quedar eliminada de todas las competiciones europeas. Pero seguramente lo que pocos esperaban es que no hubiera ninguna opción de nada en la última jornada (martes, 20.45, Anoeta, Canal + Liga de Campeones). El equipo txuri urdin recibe la visita del Bayer Leverkusen con sólo dos alicientes, poner un buen broche a su trayectoria en la Champions con una victoria, la única en los seis partidos de esta fase, y el pellizco económico que significa sumar en la máxima competición de la UEFA. En todo caso, y aunque ganar sea una obligación para que Europa vea a la Real que aún no ha visto, el partido no puede ser la fiesta que proponían algunos porque es, y no hay otra forma de verlo, el triste final de una aventura europea que nos hizo soñar en la previa y sufrir, y mucho, en la fase de grupos.

Jagoba Arrasate ha decidido ocultar sus decisiones hasta el mismo día del partido. La convocatoria definitiva no se conocerá hasta después de la suave sesión matinal. Son baja segura por lesión De la Bella, Estrada, Granero, Chory Castro e Ifrán, y está por ver cuál es el estado físico de los que no viajaron a Algeciras y habían presentado problemas en los días anteriores, como es el caso de Iñigo Martínez, Pardo o Zurutuza. En principio, todos podrían estar disponibles, por lo que al técnico txuri urdin le quedarían justo los 18 jugadores que podrían formar la convocatoria, aunque algunas carencias, como por ejemplo la derivada de tener dos de los cuatro laterales lesionados, podría dar una oportunidad de estar en el banquillo a Zaldúa, o la ausencia de Chory Castro abrir de nuevo un hueco para Sangalli. Estos dos canteranos son los que jugaron el partido de Copa el viernes.

Aunque es difícil adelantar algunos detalles del once inicial, lo que sí confirmó Arrasate es que debutarán los dos jugadores que aún no han tenido minutos en Champions, Zubikarai y José Ángel. Lo primero generará polémica, sobre todo si el resultado no acompaña. Si Iñigo está bien, formará en el centro de la defensa junto a Mikel González, con Carlos Martínez y el mencionado José Ángel en las bandas. Markel y Pardo parecen seguros por delante de ellos y la duda está por delante, con Xabi Prieto y Zurutuza jugándose ese puesto. También podría jugar Zurutuza junto a Markel y sentar a Pardo, pero parece menos probable. Arrasate dosificó a Griezmann y Vela en Algeciras, por lo que parece que los dos serán titulares, y dado que Seferovic fue titular en la Copa lo normal es que Agirretxe lo sea en la Champions. Para el banquillo, y a la espera de saber si hay algún potrillo en la lista que diera más posibilidades ofensivas, quedarían Bravo (por primera vez estando disponibles en las últimas cinco temporadas), Ansotegi, Cadamuro, Elustondo y Ros.

Deportivamente no hay nada en juego para la Real en el cierre de la fase de grupos y su cuarta y última plaza es inamovible. Sólo se juega no ser el peor equipo de esta Champions, superando ahora mismo sólo a los dos equipos que no han sumado ningún punto, Viktoria Plisken (recibe al CSKA de Moscú) y Olympique de Marsella (recibe al Borussia de Dortmund) o el menos goleador, deshonor que ahora mismo comparte con el Austria de Viena (que recibe al Zenit) con el solitario gol que Vela marcó, precisamente ante el Bayer Leverkusen, remachando el rechace del penalti que le detuvo el portero alemán. Eso sí, puede ser juez de la clasificación de este grupo A, que ahora mismo encabeza el Manchester United con 11 puntos y es el único clasificado para los octavos. El Leverkusen necesita ganar en Anoeta y que no lo haga el Shakhtar Donetsk en Old Trafford. El empate a puntos favorece a los alemanes, por lo que empatar ante la Real si el Manchester United hace los deberes y asegurar la primera plaza del grupo venciendo al Shakhtar también da al pase a los octavos al Bayer, que viene de ganar nada menos que el Borussia Dortmund en su Liga.

Será la primera ocasión en la que el Bayer Leverkusen visite San Sebastián en partido oficial y la primera en que un conjunto alemán juegue en Anoeta. Los tres equipos germanos que se enfrentaron a la Real en competiciones de la UEFA lo hicieron en el viejo Atotxa y ninguno de ellos consiguió batir al conjunto txuri urdin. El primero fue el Hamburgo, en la Copa de Europa de la temporada 1982-1983 y el partido acabó con empate a uno. Los dos siguientes, Colonia y Stuttgart, cayeron por el mismo resultado en la Copa de la UEFA de la campaña 1988-1989, aunque fueron partidos de muy distinto recuerdo. El primero fue la ida de una eliminatoria que la Real pasó en Alemania con un épico 2-2. En el segundo, y a pesar de vencer el encuentro, el equipo txuri urdin cayó eliminado en la tanda de penaltis (4-2). Históricamente, en la fase de grupos de la Champions, la Real acumula cinco partidos como local, todos ellos en Anoeta, con una victoria, tres empates y una derrota. Sumando todas sus presencias en la máxima competición continental, incluyendo la previa de esta temporada, son cinco victorias, seis empates y dos derrotas.

domingo, diciembre 08, 2013

ATLÉTICO DE MADRID B 1 - REAL SOCIEDAD B 0 Siempre es cruel caer en el descuento

El once inicial del Sanse en el Cerro del Espino.
Independientemente de los méritos adquiridos durante un partido, perderlo en el tiempo de descuento y con un gol de falta directa siempre es cruel. Eso es lo que le ha pasado al Sanse en su visita al Cerro del Espino, en un partido en el que pudo adelantarse en la primera mitad, pudo encajar de penalti todavía en la primera y en varias ocasiones en la segunda, con Tena evitándolo, y se acabó volviendo a Donosti de vacío por culpa de ese gol postrero. Es cierto que en la segunda mitad fue el Atlético de Madrid B el equipo que más lo intentó, y que los cambios de Asier Santana no le dieron al equipo las soluciones que esperaba, pero es duro caer de esa forma. La derrota del equipo txuri urdin tiene su peor consecuencia en que podría haber metido una importante distancia con respecto al conjunto colchonero y también sobre los puestos de descenso, y viene a confirmar la irregularidad del filial realista, aún a pesar de la buena racha con la que llegó a este partido.

Con las bajas por lesión de Etxabeguren, Hernández, Morgado y Kodro, y las ausencias de los dos potrillos que jugaron el viernes en Algeciras con el primer equipo, Zaldúa y Sangalli, a Santana no le quedaba mucho margen de actuación. Con Tena en la portería, Elustondo fue el lateral diestro, Diarra el izquierdo y Gaztañaga acompañó a Callens en el centro de la defensa, Sanz, Castro y Fuchs en el centro del campo, Oyarzun y Hervías en la bandas e Iker Hernández en punta. El partido tardó en arrancar y a los dos equipos les costó muchísimo llegar al área contraria en los primeros minutos. Hasta el minuto 10 no creó la Real su primer ataque de serio peligro, con un disparo de Castro desde la frontal que no cogió portería. La respuesta del Atlético llegó gracias a su dominio territorial, lo que le llevó a bordear el área de Tena y forzar algunos córners consecutivos sin llegar a disparar entre los tres palos.

Segundo palo, éste impidió el gol de Castro.
En la primera mitad, y con mucha diferencia, el realista más incisivo fue Hervías. Volvió loco a los rivales que le salían al paso por su banda izquierda, forzó bastantes faltas y metió buenos balones al interior del área, en juego y lanzando todos los córners desde su banda, pero le falto un poco de precisión para que alguno de ellos encontrara el remate de un Iker Hernández que se pasó todo el encuentro peleando contra molinos de vientos, contra dos centrales de mucha mayor envergadura. La mejor ocasión de Hervías llegó en el minuto 27, cuando recortó hacia la frontal del área y conectó un disparo que atrapó David Gil. Cinco minutos antes había sido Oyarzun quien se acercó al gol, y lo hizo con un magnífico disparo desde la frontal que repelió el palo. La madera volvió a impedir que el filial realista se adelantara, después de un sensacional centro de Elustondo que Castro envió al palo.

Con esos dos lanzamientos al palo se acabaron las ocasiones de la Real y sus opciones de conseguir la victoria en este encuentro. El Atlético se rehizo con el mando del partido y empezó a poner a prueba a Tena. El guardameta txuri urdin envío a córner el disparo con el que Rubén Mesa culminó una internada por la banda derecha en la que dejó en evidencia a Callens. En el minuto 38 los colchoneros tuvieron la mejor ocasión para adelantarse, al cometer Diarra un claro penalti por mano. Omar envió el balón al palo izquierdo de Tena, que había adivinado el lado por el que iba el balón pero que no habría tenido opciones de haber cogido portería. Con el 0-0 inicial acabó la primera mitad y, en realidad, la poca diversión que había tenido el partido. Los 45 minutos iniciales no habían sido especialmente buenos, pero la segunda mitad fue bastante soporífera.

El penalti del Atlético, también a la madera.
Tanto es así que en el primer cuarto de hora lo único destacable fue el golpe que se llegó Diarra en la nariz, que obligó a los médicos realistas a actuar para cortar la hemorragia que sufrió para que pudiera volver al campo sin consecuencias. Los dos entrenadores hicieron sus primeros movimientos al cuarto de hora. Santana, viendo que Iker Hernández no conseguía llevarse balones por alto, decidió meter en el campo a un Nanizayamo que, a pesar de su mayor altura, no estuvo ni cerca de lograr mucho más acierto en esa labor que el nueve realista. Iker retrasó su posición y el sustituido fue Castro. Con el paso de los minutos, se fue haciendo mucho más evidente que la Real no tenía salida por el centro del campo, y eso lo vieron incluso los jugadores, que constantemente buscaban a Gaztañaga, retrasado para ocupar una de las dos plazas de central, para que fuera él quien sacara el balón. Y Gazta lo hizo con mucho aplomo, sin descuidar además sus labores como defensa. Fue de lo mejor de la Real en el Cerro del Espino.

Reculando tanto la Real, el Atlético empezó a tener ocasiones. Las más claras llegaron de forma consecutiva en los minutos 62 y 63. Tena salvó la primera, de Héctor, que acababa de entrar en el campo, y después Omar lanzó el balón fuera con todo a favor para hacer el 1-0. Tena cada vez tenía más trabajo, tanto en los balones colgados al área como en los contragolpes que el centro del campo realista no sabía frenar y que obligaban al guardameta a salir por bajo, especialmente un mano a mano con Héctor en el minuto 78. Para entonces, Santana ya había agotado los cambios, colocando primero en la banda a Barcina en lugar de un Hervías que perdió protagonismo en la segunda mitad y después en el centro a Ozkoidi en lugar de un Fuchs que pareció pedir el cambio por precaución. Los cambios dieron un mínimo respiro a la Real, pero aún así no llegó a tener ninguna ocasión de gol clara en la segunda mitad. La única reseñable, un cabezazo que no llegó a conectar Iker Hernández al saque de un córner porque atrapó el balón David Gil.

Con  el lanzamiento de esta falta ganó el partido el Atlético.
El partido se le marchó finalmente a la Real a balón parado, y con advertencia previa. En el minuto 85, Tena tuvo que hacer un paradón para responder al lanzamiento de falta de Iván Sánchez, que lamió el larguero antes de marcharse a córner. Y ya en el descuento, fue Vicente el que probó suerte, encontrando el fondo de la portería de Tena y dando al Atlético los tres puntos. La falta que originó el gol fue bastante rigurosa, a pesar de que le costó la tarjeta a Gaztañaga. De hecho, lo que en la primera parte fue un arbitraje modélico en la segunda se convirtió en uno casero, señalando las mismas faltas sólo en una dirección. Iker Hernández fue uno de los realistas más molestos con la actuación del colegiado y tuvo algún que otro desacuerdo con uno de sus asistentes. A la Real no le dio tiempo ni a buscar el empate, y tras encajar el gol que sería definitivo sólo estuvo mínimamente cerca del gol en una internada de Elustondo que acabó atrapando el meta del Atlético. Quizá la Real mereció perder por su floja segunda mitad, que hizo olvidar sus dos palos de la primera mitad, pero sigue siendo cruel caer así.

viernes, diciembre 06, 2013

ALGECIRAS 1 - REAL SOCIEDAD 1 Solucionable, pero otro fiasco copero

Griezmann abrió el marcador.
Otro fiasco copero para la Real. Solucionable, porque no fue tan rotundo como el del año pasado, pero fiasco al fin y al cabo. El equipo de Jagoba Arrasate reincidió en los errores de siempre en este torneo de Copa que tantos problemas y humillaciones ha dejado en la historia reciente txuri urdin y no consiguió una victoria que tenía en la mano cuando logró aquello que no acostumbraba a hacer ante rivales de menor entidad: adelantarse en el marcador. Y no es que lo hubiera merecido especialmente, más bien al contrario, porque durante muchos minutos sucumbió únicamente al empuje del Algeciras. El empate a uno, al menos, da ventaja a la Real de cara al partido de vuelta, pero coloca la eliminatoria en una situación muy distante de estar resuelta. Mucho tendrán que mejorar los de Arrasate si no quieren un susto en el encuentro definitivo como el que dio el Córdoba el año pasado en Anoeta. Aquel 2-2 eliminaría a la Real. No sería malo que el equipo lo tuviera presente.

Arrasate sorprendió con el once. De garantías, eso sí, porque con nueve jugadores del primer equipo y tres titulares indiscutibles no se puede hablar de otra cosa jugando contra un Segunda B. Pero con elementos de riesgo en las dos parejas que tenían que sustentar el equipo. En la de centrales jugaron los dos suplentes, Ansotegi y Cadamuro. En la de mediocentros, el siempre discutido Elustondo y el casi siempre marginado Ros. Y en la tripleta atacante, Seferovic en punta, con Griezmann y Sangalli en las bandas, dejando a Vela en el banquillo. Pero por muchas garantías que pudiera dar el once, o por muy pocas que habrá opiniones para todos los gustos, el arranque del encuentro vino a confirmar los temores históricos que despierta esta competición. En apenas dos minutos, el Algeciras había disparado en dos ocasiones, habría forzado un córner e incluso marcó un gol tras un despeje de Zubikarai, aunque Ayza Gámez, qué mal árbitro, había anulado ya por un inexistente fuera de juego.

Desde el comienzo, la diferencia entre Algeciras y Real Sociedad estuvo en la intensidad. Como de costumbre en la Copa, la Real jugó andando. Y el Algeciras corrió lo indecible. Fue la diferencia de calidad entre uno y otro lo que impidió que se moviera el marcador. Cadamuro volvió a sobresalir por lo negativo ya desde la primera jugada en la que un atacante local le coge la espalda con una facilidad inusitada. Dentro de esas sensaciones planas de la Real, sólo hubo dos notas diferentes. La primera, la de Sangalli, el único jugador que pareció entender algo mejor el partido y siempre buscó soluciones, por mucho que casi nunca fuera capaz de encontrarlas. La segunda, Seferovic, que sigue emitiendo señales preocupantes, esas que le llevan a estar en un permanente estado de frustración cuando no hay motivo. Una falta, algo cínica pero nada fuera de lo normal, le llevó a encararse con el defensa que cometió la infracción y llevó a Ayza Gámez a poner orden.

Esa falta, de hecho, fue la mejor ocasión de la Real en toda la primera mitad. Griezmann la lanzó y su disparó llegó a rozar el palo por fuera. La maldición de los libres directos continúa más que vigente. Ocasiones de gol, en realidad, no hubo más en la primera mitad. Zubikarai, algo dubitativo, tuvo que salir de puños para despejar un centro, confirmando que tuvo más trabajo que el meta local, Christian, bastante inédito a lo largo de esos primeros 45 minutos. Como prueba de la diferente intensidad con que jugaron unos y otros, la Real cayó en casi una decena de ocasiones en fuera de juego, cuatro de ellas protagonizadas por Seferovic. La última de ellas acabó en gol, sin que hubiera una repetición que aclarase si Seferovic partió de posición correcta, aunque dio la impresión de que pudo ser así y, por tanto, que Ayza Gámez compensara el error inicial. El equipo de Arrasate no fue capaz de aprovechar la defensa adelantada del Algeciras, pero tampoco generar fútbol fácil desde atrás. Elustondo y Ros pasaron inadvertidos.

El empate al descanso era casi la mejor noticia para la Real, porque todo lo que podría haberse conseguido en este partido se quedó muy lejos de los objetivos. La defensa estuvo imprecisa y Cadamuro volvió a significarse por debajo de la media, Elustondo nunca cogió el mando del partido y Seferovic siempre estuvo lejísimos del gol que le devolviera a la senda de los primeros partidos de la temporada. Al menos el comienzo de la segunda mitad fue algo más halagüeño y el área por la que rondaba el balón era la del Algeciras. Pero sin tirar a puerta con peligro. Cuando más cerca estuvo la Real del gol fue cuando Griezmann enganchó un centro desde la derecha, sin ángulo para encontrar la portería y sin fortuna para encontrar otro rematador. Claro que el aparente dominio de la Real acabó prácticamente en la siguiente jugada, cuando un disparo de Berlanga estuvo cerca de sorprender a Zubikarai por alto.

Pero la fortuna sonrió a la Real, aprovechando eso sí el cansancio de un Algeciras que no paró de correr en todo el partido. Xabi Prieto condujo estupendamente una contra realista, dejó solo a Griezmann delante de Christian para que el francés picara el balón y evitara la salida del guardameta. El golpe para el Algeciras fue duro y se le pudo ir la eliminatoria en los siguiente minutos. Ros tuvo la ocasión más clara para hacer el 0-2, quedándose completamente solo en la frontal del área, tras encontrar la espalda de los centrales (descolgarse hacia el área rival fue lo mejor que hizo Ros en la segunda mitad), pero falló tanto en el momento que escogió para disparar, porque se precipitó, y también en la acción del golpeo, porque no cogió portería ni consiguió fuerza alguna. Y cuando el partido parecía claro para la Real, llegó el tanto del empate. Un disparo de Parada que no iba a coger portería lo desvió Alfaro con la cabeza, sin que Zubikarai pudiera hacer nada.

El empate devolvió el partido al estado en el que estaba antes de que Griezmann hiciera el 0-1 y nuevamente el Algeciras pareció estar más cerca del gol que la Real. Arrasate respondió inmediatamente con dos cambios, introduciendo en el campo a Vela y Agirretxe por Griezmann y Sangalli. Y las dos primeras acciones con los relevos fueron sumamente prometedoras, primero con una buena internada de Agirretxe que Vela estuvo muy cerca de rematar de cabeza y después con un caracoleo del mexicano que no llegó a buen puerto. Pero justo a continuación otra incidencia alteró de nuevo el ritmo de la Real. De la Bella, luchando por evitar un saque de puerta, se hizo daño y tuvo que dejar el campo. Ros cubrió su ausencia durante unos minutos y Arrasate colocó a Mikel González en el lateral, manteniendo a Cadamuro en el centro.

Dentro del bajo nivel del partido, los últimos minutos fueron un ligero intercambio de golpes. Agirretxe pudo marcar en un tiro cruzado, pero también Alfaro tuvo la opción de marcar el gol del triunfo. Y así se fueron los últimos minutos de un partido decepcionante de la Real, en el que en realidad estuvo más cerca de perder pero en el que al menos logró un empate que le da la ventaja en la eliminatoria. La Copa tendrá que esperar al menos hasta el partido de vuelta de esta primera eliminatoria para el equipo txuri urdin para dar una alegría a sus aficionados. Lo bueno es que, con este formato en el torneo, no sólo no hay nada perdido sino que por el momento la ventaja es realista. Pero muchos jugadores tenían hoy una buena oportunidad para demostrar que pueden tener un papel mucho más activo en el equipo y no han sabido dar ese paso adelante. Sangalli y Zaldúa sí demostraron que tienen hueco en esta Real porque, jugando bien o jugando mal, actuaron con inteligencia. Algo es algo. Esperaremos a la vuelta.

jueves, diciembre 05, 2013

PREVIA Algeciras - Real Sociedad. El dilema de siempre: ¿por qué estorba la Copa?

Así contó Diario Vasco el choque de 1967.
Llegó la hora de afrontar el mismo dilema de cada temporada (viernes, 18.00 horas, Nuevo Mirador; Canal + Liga, Gol TV): ¿por qué le estorba la Copa a la Real? O, planteado de otra manera, ¿será está por fin la temporada en la que el equipo txuri urdin dispute esta competición con la pretensión de luchar por ella de verdad? No hay agobio de calendario, puesto que la aventura europea de la Real toca a su fin el próximo martes y el momento en la Liga invita a pensar que el equipo de Jagoba Arrasate está en disposición de hacer valer su condición de favorito en esta eliminatoria ante el Algeciras, un equipo de Segunda B. Pero, claro, la historia reciente de la Real, y por reciente hablamos de los últimos 25 años, está tan llena de sinsabores en el torneo del KO que nadie se atreve a sacar pecho antes de jugar. Algún día la Real tendrá que recuperar la gloria copera de antaño. ¿Será esta vez? El primer paso para averiguarlo, en Algeciras.

La Copa sigue siendo un torneo terriblemente mal gestionado por sus responsables, a pesar de que en esta ocasión arranque para los equipos de Primera División en fin de semana, lo que en teoría favorecerá la taquilla para los equipos más modesto. Pero una de las lacras que sigue arrastrando es que sólo se permite la convocatoria de 16 jugadores. En los escogidos por Jagoba Arrasate se cuelan tres jugadores del Sanse: Royo, Zaldúa y Sangalli. El técnico txuri urdin no ha querido forzar a ninguno de los tocados de los últimos partidos y en la lista hay ausencias motivadas por la situación física, como Carlos Martínez, Iñigo Martínez, José Ángel o Zurutuza, que se unen a los lesionados: Estrada, Granero, Ifrán y Chory Castro. El jugador al que claramente da descanso Arrasate es Claudio Bravo, que ni siquiera está en el grupo que se desplaza a Algeciras.

Hay algunos frentes abiertos en el once que finalmente ponga Arrasate sobre el césped, pero el técnico adelantó una certeza: Zubikarai estará bajo palos, al menos en este arranque copero pero no necesariamente en el resto de la competición. Los laterales serán para De la Bella y Zaldúa, Mikel González estará en el centro y su acompañante será Ansotegi o Cadamuro. Habrá que ver por quién se decanta el técnico después de que el internacional argelino haya mostrado cierto malestar por su suplencia. Markel Bergara, Elustondo y Ros, con menos opciones para este último, parecen jugarse las dos plazas del doble pivote y Xabi Prieto estará por delante de ellos. Dado que el técnico dejó muy claro que este partido es más importante que el de Champions del martes, lo normal es que juguen Vela y Griezmann, con la duda habitual, la apuesta por un 9 o jugar con tres mediapuntas. En el primer caso, Seferovic podría tener más posibilidad de ser titular que Agirretxe, en el segundo, menos probable, jugaría Sangalli.

Llega por fin la Copa, una competición siempre con incógnitas para la Real, que afronta el partido de ida lejos de Anoeta después, precisamente, de sumar su segunda victoria a domicilio en la Liga (1-2 en Cornellá-El Prat), la tercera de la temporada contando el 0-2 en Lyon de la eliminatoria previa de Champions, que ha sido el primer enfrentamiento a doble partido de esta temporada. Fuera de casa, la Real ha jugado en Liga ocho partidos, ganando dos y empatando tres. En la anterior eliminatoria, el Algeciras vivió una tanda de penaltis en el campo del Haro, de Tercera División, después de empatar a uno en los 90 minutos reglamentarios y la prórroga del partido de la tercera ronda. Y no es precisamente uno de los rivales más temibles de su categoría. Ocupa la undécima posición en el grupo IV con 22 puntos, a nueve de la fase de ascenso, y lleva tres jornadas sin conocer la victoria. Eso sí, en su campo aún no ha perdido en los ocho partidos que ha jugado, con tres victorias y cinco empates.

Existe un precedente en la Copa del Rey entre Algeciras y Real Sociedad. Fue en la temporada 1966-1967, aunque en aquella ocasión el partido que el equipo txuri urdin jugó como visitante fue el de vuelta de la eliminatoria, tras empatar a uno en Atotxa. Eso obligaba a ganar para pasar de ronda, y el equipo dirigido por Elizondo lo consiguió con un muy tempranero gol de Urreisti, que envió a la red un pase de Mendiluce. Aquel partido fue el primero que jugó Gaztelu. Desde que la Real alcanzó la final de Copa en el año 1988, en las últimas 25 temporadas, el equipo txuri urdin se ha despedido de la competición nada menos que en doce ocasiones a manos de equipo de inferior categoría, cinco de ellos de Segunda B. El Numancia, en la temporada 1994-1995, superó una eliminatoria a partido único (por penaltis, después de un doble 2-0), mientras que Beasain (2000-2001, 2-1), Hospitalet (2001-2002, 2-1), Mirandés (2004-2005, 0-0 y por penaltis) y Zamora (2005-2006, 1-1 y también en la tanda decisiva) superaron a la Real a partido único.

martes, diciembre 03, 2013

Tres estadios de Primera todavía por profanar

Celebrando la victoria en Cornellá-El Prat.
La victoria de la Real en Cornellá-El Prat sirvió para tachar de la lista uno de los estadios de la Primera División de la temporada 2013-2014 en los que todavía no había conseguido ganar nunca. El Espanyol juega allí desde la temporada 2009-2010 y el equipo txuri urdin lo había visitado ya en las tres temporadas anteriores, con una derrota (4-1 en la 2010-2011) y dos empates a dos (2011-2012 y 2012-2013). Mucho mejor le habían ido las cosas a la Real en el anterior feudo espanyolista, Montjuic, donde jugó en diez ocasiones, ganó en cuatro de ellas (la más abultada el 0-3 de la Liga 1997-1998) y sólo perdió en las dos últimas (ambas por 1-0 en la temporadas 2005-2006 y 2006-2007).

De esta forma, y pudiendo tachar Cornellá-El Prat de la lista de estadios malditos en los que nunca ha conseguido la victoria en partido oficial, sólo quedan en ella tres campos: el Estadio de los Juegos del Mediterráneo, el Nuevo Los Cármenes y el trofeo más preciado de este grupo, San Mamés Barria. Si contáramos únicamente los partidos Queda un cuarto estadio, el Ciutat de Valencia, en el que la Real ha jugado en seis ocasiones siendo equipo de Primera División, con cinco derrotas y un único empate, a cero, que precisamente se consiguió en la presente temporada. No obstante, en ese mismo escenario ganó por 0-2 en la temporada 2008-2009, estando en Segunda.

El siguiente estadio que puede profanar la Real por primera vez en partido oficial será el Nuevo Los Cármenes granadino. Los muchachos de Jagoba Arrasate lo visitarán en la última jornada de este 2013, el próximo sábado 21 a las 22.00 horas, el mismo horario con el que acabó con la breve leyenda de Cornellá-El Prat. El equipo txuri urdin sólo ha jugado en el Nuevo Los Cármenes, inaugurado en 1995, en dos ocasiones, ambas en partido de Primera y ambas con Philippe Montanier en el banquillo. En la temporada 2011-2012 la derrota ante el Granada fue contundente, por 4-1. Y un año después el resultado final fue el 0-0 inicial.

Para buscar la victoria en el todavía inexpugnado feudo del Almería, el Estadio de los Juegos del Mediterráneo, habrá que esperar hasta el cuarto fin de semana de marzo, cuando se disputará la jornada 29 de Liga. La Real también ha disputado allí dos partidos y ha logrado los mismos resultados que en el campo del Granada, un empate y una derrota. La curiosidad es que ambos corresponden a la misma temporada, la 2010-2011, con Martín Lasarte como entrenador. Primero se vieron las caras en Liga y el resultado fue de empate a dos goles. Y más tarde se enfrentaron en la Copa del Rey, competición en la que el Almería eliminó a la Real ganando 2-1 en el partido de vuelta y después de haber vencido también en Anoeta por 2-3.

Y para el final, para la jornada 37 de Liga, prevista para el segundo fin de semana de mayo, queda el único estadio de Primera en el que la Real no ha jugado todavía: San Mamés Barria. En el ya demolido San Mamés la Real jugó 67 partidos de Liga, nueve de Copa y uno de la extinta Copa de la Liga, y consiguió la victoria en 13 ocasiones, doce de ellas en la competición de la regularidad y sólo una en el del KO. Y en ambos torneos se despidió del feudo bilbaíno con victoria, 1-3 en la Liga en la temporada pasada, la 2012-2013, y 0-1 en aquella memorable semifinal de Copa de la temporada 1987-1988. ¿Conseguirá la Real ganar en estos estadios?

domingo, diciembre 01, 2013

ESPANYOL 1 - REAL SOCIEDAD 2 Y con Pardo se hizo la luz

Griezmann celebró así el gol del empate.
Nueva victoria de la Real, la quinta en los últimos siete partidos y la segunda consecutiva remontando un resultado adverso, aunque la espectacularidad del partido de hoy haya estado muy por debajo de la que vivió Anoeta ante el Celta. Y es un triunfo muy importante, porque supone alejar al Espanyol a cinco puntos y solventar en cierta medida las nubes de desánimo con las que amenazaba la eliminación europea. Ahora bien, el partido ha sido extraño, de baja calidad, muchísimas imprecisiones, y jugadores desaparecidos durante muchos minutos. Con luces y sombras en la Real, el Espanyol se puso en ventaja por otro inverosímil error defensivo del equipo txuri urdin, y lo hizo precisamente cuando el conjunto de Arrasate estaba en sus mejores minutos. En la segunda mitad, y tras un periodo de dudas, la Real se hizo con el mando del partido, ya de forma definitiva con Rubén Pardo sobre el campo, y protagonizó la remontada con un gol de Griezmann y otro de Stuani en propia puerta, precisamente al intentar despejar un envío de Pardo. Con él se hizo la luz en un partido raro, pero ojalá todos los partidos raros acaben con tres puntos.

Sólo hubo una sorpresa en el once de Arrasate, y es que Ros entró en el equipo y no Elustondo, como se preveía. Lo demás, lo previsto. La defensa de gala, Markel por delante, Xabi Prieto en la media punta y el trío atacante que la temporada pasada marcó los goles necesarios para ir a la Champions. El comienzo del partido aunó sensaciones preocupantes con buenas sensaciones. Preocupante era que la presión del Espanyol bastaba para que la Real no supiera cómo sacar el balón con su centro del campo. Markel nunca ha sabido cómo ayudar en esa tarea, pero se vio a Ros demasiado adelantado. Su larga inactividad y la escasa confianza que se ha tenido en él hicieron el resto para que no brillara. El caso es que en esos primeros minutos cuando Ros bajaba unos metros sí encontraba la pelota y ayudaba mucho a la defensa, demostrando el jugador que podría ser. El dominio local bien no se tradujo en muchas ocasiones de gol, y la Real no tardó en despertar. Y lo hizo gracias a Agirretxe. Cierto es que prolonga ya al menos hasta la jornada 16 su sequía goleadora, pero en Cornellá-El Prat recordó al delantero de la temporada pasada.

En apenas tres minutos desde el 16 al 19, el delantero realista juntó tres ocasiones consecutivas que obligaron a Casilla a intervenir con muchísimo acierto, aunque en la última, que fue su mejor parada, abajo y en un gran cabezazo de Agirretxe, el árbitro señaló fuera de juego. A continuación, la presión del nueve realista obligó al guardameta espanyolista a salir de su área a despejar un balón que cayó a los pies de Vela, que armó un disparo algo precipitado que Héctor Moreno sacó bajo palos con cierta tranquilidad. Fueron diez minutos muy buenos e intensos de la Real. Fueron buenos minutos sin una continuidad clara en su juego, pero llevando atrás al Espanyol de una forma evidente, con aciertos en sus combinaciones ofensivas. Y es que, para ser mejor que el rival y llegar al área contraria, a esta Real ni siquiera le hace falta que sus mejores hombres protagonicen una actuación global brillante. No fue así en el caso de Xabi Prieto, Vela o Griezmann (aunque éste hizo un desgaste defensivo encomiable), que pasaron bastante desapercibidos en el juego. Pero en esos minutos la Real se acercó mucho al gol y probablemente mereció ponerse por delante.

Cuando un disparo de David López en el minuto 26 se marchó fuera por muy poco, la Real volvió a empequeñecerse. Mucho más cuando en el 31 encajó otro gol extraño, producto de un fallo en cadena, donde nadie presionó el despeje en largo desde la defensa espanyolista, Mikel González se tragó el amago de Sergio García y Bravo estaba demasiado bajo palos, con lo que Córdoba pudo encarar con facilidad al chileno y superar su salida. La Real volvía a ponerse por debajo en el marcador en un partido que estaba muy cerca de estar controlado. Y con el 1-0 llegaron los nervios. Las cosas que sí estaba haciendo bien la Real, desaparecieron. Ros empezó a mostrar una imprecisión total en el pase, Markel se veía absolutamente superado en su zona, los dos laterales desaparecieron por completo (en el caso de Carlos Martínez es algo más preocupante, porque no ha conseguido una buena forma en todo lo que llevamos de temporada) y los atacantes se convirtieron en islas inalcanzables. El descanso, tras una parada de Bravo a Sergio García, fue una buena noticia para los de Arrasate.

El técnico txuri urdin arrancó la segunda mitad mostrando otro de sus rasgos: una fe inquebrantable en el sistema y en los once jugadores con los que arranca el partido, independientemente de cuál sea el resultado o incluso las sensaciones. Y ambos eran bastante negativos en los primeros minutos tras la reanudación. No obstante, poco a poco el partido se fue desnivelando a favor de la Real. El Espanyol también tuvo algo que decir, porque pareció recular, se contentó con el 1-0 y empezó a perder tiempo. Lo malo para el equipo txuri urdin era que, por mucho que rondara el área de Casilla, no terminaba de generar ocasiones de peligro más allá de la buena parada del meta en su salida tras un gambeteo dentro del área de De la Bella. Pero, como le sucedió al Espanyol en la primera mitad, la Real marcó cuando no se veía tan claro que fuera a hacerlo. Un buen centro de Vela desde la derecha encontró el desmarque de Griezmann y la mala salida del portero local. Era la primera vez que conectaban el mexicano y el francés y la jugada acabó en gol. Así el partido entró en una nueva fase. Como hace un año en este mismo escenario, la Real llegaba al tramo final del partido en disposición de ganarlo.

Pero esta vez hubo una diferencia sustancial: Rubén Pardo. Lo cierto es que Arrasate ya había movido ficha antes, ordenando que se acercaran más al área rival tanto a Ros como a un Markel que se creció de una forma impresionante en la segunda mitad. Pero sobre todo se vio con la entrada de Pardo, dos minutos antes de que Griezmann hiciera el empate y cinco después de que Ansotegi relevara a un Iñigo Martínez tocado. Sería una barbaridad decir que la Real empató gracias al cambio, pero lo que sí es indudable es que el riojano dio al juego txuri urdin el empaque que necesitaba. Hay que confiar en que su suplencia se deba a esas molestias en la cadera que le hicieron retirarse del partido antes de tiempo en Donetsk, porque si es por táctica algo estamos haciendo mal. Pardo, que entró por un Ros que dilapidó en buena medida su lucha incansable con las imprecisiones en el pase de sus últimos minutos, entendió el partido, se asoció con todos los jugadores, se ofreció en todas las salidas y encontró espacios que hasta ese momento habían pasado desapercibidos para todos.

Y las ocasiones empezaron a caer. Vela pudo hacer a renglón seguido del empate el 1-2 tras un sensacional pase de Agirretxe, metió el cuerpo a su marcador tan bien como lo había hecho hace unos días ante el Celta, pero su disparo esta vez no encontró portería. Pardo tuvo su opción de marcar, pero su potente disparo algo escorado a la izquierda lo sacó Casilla a córner con los puños. Y el propio Casilla se adelantó a Agirretxe en otro buen balón de Pardo. Fueron buenos minutos de la Real, en los que el Espanyol vio claramente que el partido corría peligro. Arrasate agotó los cambios a once minutos del final, dando entrada a Seferovic por un Agirretxe aún gafado de cara a gol pero que en Cornellá-El Prat hizo un gran encuentro. El Espanyol consiguió sobreponerse algo al dominio de la Real, pero fue entonces cuando llegó el gol de la victoria, un gol muy afortunado pero no por ello menos merecido. Pardo botó un córner en corto sobre Xabi Prieto, que le devolvió el balón. Su centro al área no cogió altura, pero Stuani pifió el despeje, que cogió una parábola perfecta para que Casilla sólo pudiera ver cómo el balón se estrelló en el larguero y se introdujo en su portería. Era el minuto 88.

Al Espanyol ya no le quedó tiempo para intentar la igualada y la Real se llevó tres puntos muy valiosos. Una victoria después de un varapalo anímico como el de Donetsk vale mucho. Si es con remontada, mucho más. Y si sirve también para mejorar las cifras como visitante, no tiene precio. Es cierto que el juego del equipo de Arrasate sigue siendo muy inconstante, pero parece difícil que sea de otra forma si en cada once hay que suplir dos o tres jugadores por lesión. Habrá que ver si la eliminación europea trae algo más de regularidad a las actuaciones realistas, pero lo que está claro es que la posición en la Liga hay que calificarla de inmejorable, máxime si se tiene en cuenta que la Real estuvo hasta siete de las quince jornadas ya disputadas sin conocer la victoria. La primera defensa de la posición europea se salda con un triunfo sensacional ante un rival que hoy era directo y que impide que el Getafe, con su victoria ante el Levante, sobrepase a la Real en la tabla. La cuarta plaza está hoy un poco más cerca. Mañana estará como mucho a seis puntos. Buena noticia para pensar ya en la Copa.

viernes, noviembre 29, 2013

PREVIA Espanyol - Real Sociedad. El regreso a la realidad

Zurutuza marcó en Cornellá-El Prat la temporada pasada.
La eliminación de la Champions League devuelve a a Real a la realidad (sábado, 22.00 horas, Cornellá-El Prat, Canal + Liga y Gol TV). No a la triste realidad, porque la tristeza esta temporada se la ha llevado prácticamente toda la competición continental, sino a la realidad a secas, la del torneo que ocupa el pensamiento de jugadores y aficionados durante buena parte de la temporada, ya sin alusiones al disfrute o a la gloria, centrando los esfuerzos únicamente en sumar tres puntos más. El partido tiene que servir para comprobar cómo afecta la herida europea a la moral txuri urdin y cómo se repone a las bajas y al precario estado de algunos de sus centrocampistas. Pero sobre todo puede valer para que la Real comience a afianzarse en la parte alta de la clasificación, de la que estuvo alejada por aquella racha de siete jornadas sin ganar, y haga cálculos para luchar de nuevo por la cuarta plaza.

Tan precaria es la situación de la Real, sobre todo en su centro del campo, que Jagoba Arrasate ha decidido no dar a conocer la convocatoria hasta el momento del viaje, que se producirá en la mañana del sábado. Hay bajas confirmadas ya desde antes de la escasísima preparación de este partido (una vez más, los demenciales horarios de la Liga perjudican al equipo txuri urdin, que no tenía impedimento alguno para jugar el domingo, al no volver a un terreno de juego hasta el próximo viernes, ya en Copa), las de Granero, Ifrán y Estrada, y a ellos se sumará con seguridad Chory Castro, con una rotura. En principio, Carlos Martínez no tendría problema para estar en la lista de 18 y en teoría Rubén Pardo sí podrían ser parte del grupo, teniéndolo más complicado Zurutuza. De esta manera, Jagoba cuenta seguro con 17 integrantes del primer equipo. A la espera de lo que suceda Pardo y Zurutuza espera su oportunidad Gaztañaga, que ya viajó con el equipo a Donetsk aunque no jugara ni un minuto.

Hay varias certezas en el once en todo caso. Bravo estará bajo palos y los centrales, salvo sorpresa mayúscula (como la de Donetsk, por cierto), serán Iñigo Martínez y Mikel González. Si Carlos Martínez está en la lista será titular, y es bastante probable que José Ángel vuelva a jugar para dar descanso a De la Bella. En el centro del campo, la opción más probable, viendo el estado físico de los posibles aspirantes al once, es que Jagoba repita ese centro del campo que tantos debates genera en la afición, el formado por Markel y Elustondo, con Xabi prieto junto a ellos. El técnico txuri urdin confirmó que jugará uno de los dos nueves de la plantilla, Seferovic o Agirretxe (ambos salieron en el Donbass Arena al mismo tiempo), con Vela y Griezmann en las bandas. Zubikarai, Cadamuro, Ansotegi y Ros estarán en la lista pero no en el once, aunque en el caso de Ansotegi podría entrar si Carlos Martínez no estuviera para jugar y Mikel González fuera el elegido para el lateral.

La Real arranca la decimoquinta jornada de Liga por primera vez en puestos europeos, en la sexta plaza de la clasificación, aunque todavía a seis puntos del quinto, el Athletic, y a siete del cuarto, el Villarreal. El Espanyol es noveno con 18. El equipo txuri urdin ha puntuado en cuatro de sus siete desplazamientos, la victoria en Valencia y los empates ante Elche, Levante y Valladolid. Aún así, sólo hay dos equipos que hayan sumado menos puntos que la Real fuera de sus estadios, el Málaga con cuatro y el Betis con uno. El cuadro barcelonés, por su parte, ha vencido sólo en tres de los siete partidos que ha jugado en Cornellá-El Prat, y apenas uno de los últimos cuatro que ha disputado como local. Eso sí, fue una victoria de prestigio, en el único partido que ha perdido el Atlético de Madrid en lo que llevamos de Liga. El Betis y el Málaga arrancaron de allí un empate a cero, el Getafe un 0-2 y el Sevilla un 1-3.

Espanyol y Real Sociedad se han visto las caras en tierras catalanas en 65 ocasiones, todas en Primera División salvo el 0-0 de la temporada 1962-1963, en Segunda. En la máxima categoría, la Real ha ganado sólo en nueve ocasiones y ha empatado en otras 23, con 32 partidos en los que se volvió de vacío. La mayor goleada conseguida por el conjunto txuri urdin es el 0-4 de la temporada 1987-1988, con dos goles de Loren, uno de Zamora y otro más de Mugika. El peor correctivo que le ha dado el Espanyol a la Real es el 8-0 de la campaña 1941-1942. Pero, ojo, dos datos recientes que son contradictorios. El primero, que estas visitas no se le dan nada mal al conjunto donostiarra últimamente, porque en los anteriores 16 choques, desde la temporada 1994-1995, apenas ha sufrido cuatro derrotas. El segundo, sin embargo, es que la Real no conoce la victoria en Cornellá-El Prat, campo espanyolista desde 2009, donde ha cosechado una derrota y dos empates.

La pasada temporada, la 2012-2013, Espanyol y Real Sociedad empataron a dos, en un partido peor de lo que refleja el número de goles marcados. La Real quiso dominar desde el principio, pero el Espanyol se adelantó en su primera ocasión de gol. Sergio García convirtió con facilidad el 1-0 en el minuto 8. Zubikarai, que suplía a Bravo, quizá pudo hacer más, pero el fallo en la defensa llegó antes. Aunque el equipo txuri urdin no jugó una buena primera parte, consiguió empatar precisamente en su primer disparo a puerta, antes de la media hora, de Zurutuza, sin dejar caer el balón y desde fuera del área. El Espanyol volvió a coger ventaja antes del descanso en su segundo disparo a puerta, esta vez de Stuani y con bastantes errores tácticos de los realistas. En la segunda parte, la Real fue volcándose poco a poco sobre la portería de Casilla, y el empate llegó a quince minutos del final, cuando Javi López interceptó un pase de Griezmann que buscaba a Agirretxe y lo introdujo en su propia portería. A partir de ese momento, el partido sólo lo pudo ganar la Real, pero faltó ambición, una pizca de suerte y acierto arbitral en un par de penaltis que no señaló.

miércoles, noviembre 27, 2013

SHAKHTAR DONETSK 4 - REAL SOCIEDAD 0 We are not Champions League

Goleada y eliminada. Adiós a la Champions.
La aventura europea de la Real ha llegado a su fin de una forma triste y con una explicación muy evidente: el equipo txuri urdin jamás ha creído en sus posibilidades de hacer algo bonito. Nunca ha pensado que tenía nivel para jugar la Champions League. No ha jugado ninguno de los cinco partidos, incluso aquellos en los que mereció mucho más de lo que le dio el marcador final, pensando en que era mejor que el rival. O que, incluso siendo inferior, podía plantar cara. La Real se pasó dos años sin creer en sus posibilidades reales desde que regresó a la Primera División y pasado el entusiasmo de aquella primera vuelta inicial con Lasarte. Cuando creyó, ya con Montanier y año y medio después de su llegada, se salió de las tablas. Eso es lo que hay que lamentar. La fe mueve a la Real. Así ha escrito su gloriosa historia, con fe. Pero en esta competición la fe se acabó contra el Olympique. Y lo más triste es que con una actuación tan pobre como ésta, se han llevado por delante uno de los cánticos más bonitos que se han escuchado en los últimos meses. Porque así we are not Champions League. No lo somos y ya no lo seremos. Adiós a Europa. Y sin la cabeza alta.

Repasando los cinco encuentros de la Real en Champions, y el de hoy no ha sido ninguna excepción, no hay apenas un solo jugador que haya mostrado su verdadero nivel. Un Griezmann que encadena cinco jornadas consecutivas en Liga marcando y un Vela que es capaz de meter cuatro en un solo partido han pasado con más pena que gloria por los partidos europeos. Un central de enorme categoría como Iñigo Martínez ha demostrado un nivel pobrísimo, regalando dos goles clave en Old Trafford y hoy en el Donbass Arena. De la Bella, uno de los jugadores más en forma del primer tercio de la temporada, no sólo ha pasado desapercibido en este torneo, sino que a veces ha dejado auténticas autopistas en su banda. La eficacia goleadora de la Real ha muerto en la Champions, con un solo gol, y de rebote de un penalti, en los cinco primeros partidos. Pardo no ha mostrado nunca su enorme categoría. Ninguno de los jugadores que podía dar un paso al frente lo han dado, ni Chory, ni Cadamuro, ni Ros, ni Elustondo. No, en esta Champions no se ha disfrutado lo más mínimo. Porque disfrutar es competir y luchar por algo. Y no se ha hecho.

Sólo Bravo ha tenido grandes momentos europeos después de que Vela coronase con brillantes aquella maravillosa jugada en el descuento del partido de vuelta contra el Olympique de Lyon. A partir de ahí, absolutamente todo ha sido un quiero y no puedo. Porque la Real ha querido, esto tampoco se debe dudar. No ha sido un problema de actitud o de entrega. Ha sido un problema de fe y de confianza. De las dos cosas. Ambas han faltado en el campo, en las declaraciones previas, en la forma en que se ha encarado la competición. Se podía hablar de errores cuando la Liga era un reflejo de la mala marcha en Champions, incluso aunque justo entonces fue cuando más se mereció en Europa. Pero ahora no. Después del ejercicio de fe ante el Celta o la goleada al Osasuna no basta con eso. Y sí, se puede uno lamentar de los paupérrimos arbitrajes que ha sufrido en Champions, aunque hoy lo más grave sólo haya sido la actitud de Benquerença y que perdonara algunas tarjetas claras, incluyendo probablemente la segunda a Rakitskiy. O que la Real haya sumado más palos que goles en estos cinco partidos, algo inaudito. Pero el fallo clave es la ausencia de fe.

Porque este equipo, y para eso hace falta fe, no ha sabido aprovechar sus mejores momentos. Hoy en Ucrania arrancó así. Dominante. Con fuerza. Tocando la pelota con soltura y llevando el juego al borde del área del Shakhtar. Y eso se prolongó durante unos diez minutos y con el único bagaje de un disparo de Vela no demasiado peligroso para Pyatov. Pero ahí acabó todo. La enorme desidia de Cadamuro, incomprensible a este nivel y más teniendo en cuenta de que estaba jugando en el lateral derecho que normalmente ocupa en la selección argelina, llevó la tensión a la defensa realista. Algún despeje errado de Elustondo también. Pero paradójicamente a la Real no se le abrió la herida mortal por culpa de ninguno de los dos, por mucho que vayan a protagonizar muchos debates sobre la alineación que hoy presentó Arrasate. En el minuto 35 llegó el primer aviso serio del Shakhtar, con una falta que Srna estrelló en el larguero, y dos después Griezmann regaló un corner que ningún jugador de la Real defendió con la mínima tensión exigible. No hubo marcas. No hubo presión. Ni siquiera hubo carreras desesperadas al ver que el equipo ucraniano lo botaba en corno y con rapidez. Y Luiz Adriano hizo el gol.

Se suele decir que ese error es propio de juveniles, pero hoy no se puede usar esa expresión, porque los juveniles sí han dado la cara por la Real en su versión de la Champions y se han clasificado para los octavos en la misma jornada en la que sus mayores se han despedido de la competición. Ese gol, impropio de un equipo de primer nivel, sentenció a la Real. Porque esta Real de Champions no cree en las remontadas. El Shakhtar es indudablemente un buen equipo, como lo son los otros dos rivales de un grupo en el que cabía pensar tanto en esta posibilidad de acabar en la última plaza como haberlo hecho en la primera. Sobre el papel, el equipo txuri urdin no tiene menos potencial que sus rivales. Ni mucho menos. Pero no se ha atrevido a creer en su fuerza para plantar cara, apenas sí para sobrevivir en Anoeta ante el Manchester, para buscar el primer triunfo contra el Shakhtar en San Sebastián o para mostrar algo de orgullo en Alemania. Pero nunca bastó para ganar. Y el partido acabó con el 1-0. No había ninguna duda, a pesar de que fue justo después, y antes del descanso, cuando Iñigo Martínez tuvo la mejor ocasión para marcar, al rematar pegado al larguero un córner botado en corto que Cadamuro acabó poniendo dentro del área.

Dio la impresión de que Jagoba, habitualmente lento a la hora de hacer los cambios, iba a alterar su ritmo habitual para poner a Seferovic sobre el césped, pero nada más arrancar la segunda mitad llegó el 2-0, en otro clamoroso error de la defensa realista, esta vez de un Iñigo Martínez, que dio un insensato pase atrás de cabeza que impidió cualquier respuesta de Ansotegi o Bravo en la internada de Alex Teixeira. Como la actitud no fue el problema cuando aún quedaba un soplo de vida, fue después del 2-0 y con la eliminación ya como una certeza clarísima cuando el equipo txuri urdin hizo su mejor jugada. Un sensacional pase de Xabi Prieto por encima de la defensa lo dejó de pecho Vela para Griezmann enganchara un buen disparo que Pyatov alcanzó a desviar lo suficiente para que el balón se estrellara en el poste. No, tampoco ha llegado a tener suerte la Real en esta competición, porque siempre se ha estrellado con los palos cuando luchaba por meterse en los partidos. Como no entró esa jugada, todo acabó. Arrasate no vio la forma de insuflar vida a su equipo y los jugadores se desinflaron con enorme facilidad. Con más de media hora por delante, la única posibilidad de cambio era una goleada. Y se produjo.

Fueron cuatro y pudieron ser más si el Shakthar los hubiera necesitado, porque la Real se encontró con una doble muralla. En primer lugar, bajo los brazos. Y en segundo lugar, por las razones que sea, el estado físico de sus jugadores no fue el mejor para un encuentro de alto nivel. De ahí al final todo fueron malas noticias. En el minuto 68 cayó el tercero, un golazo de Douglas Costa con un poderoso zapatazo que se coló por la escuadra derecha de Bravo. En el 70 Pardo se marchó probablemente lesionado tras un choque de trenes en el que había dado la sensación de que el peor parado había sido el balón, pinchado por los tacos agresivos de un jugador del Shakhtar en una jugada en la que, por supuesto, tampoco se señaló falta. Vela y Griezmann se marcharon en el 74 sin que Europa, más allá del Olympique, sepa de su nivel. Dejaron su sitio a Seferovic y Agirretxe, que apenas tuvieron una tímida ocasión de gol cada uno. En el 87, Douglas Costa hizo el cuarto en una jugada defendida ya con la desidia propia de un equipo que se sabía derrotado. E incluso la Real acabó con diez porque un Chory Castro tocado se retiró con los tres cambios ya realizados.

La Real jugaba hoy en dos campos. El Manchester United le insufló vida porque cumplió con creces lo que se esperaba de él. Ganó 0-5 en Alemania, e incluso marcó el primero cuando el marcador del Donbass Arena registraba aún el 0-0 inicial. Pero como la Real no creyó jamás en su sueño, no desde que el Shakhtar anotó su primer gol en el ya lejanísimo primer partido de esta fase de grupos, el otro partido que jugaba el equipo realista, el suyo, sólo podía acabar en derrota. Y de esta forma, la Real cierra la que seguramente la historia acabará calificando como la más decepcionante, triste e insuficiente participación europea de toda su centenaria existencia. Porque pocas veces se habrá presentado la Real en Europa con tantas posibilidades de hacer algo tan bonito y se habrá marchado sin demostrar absolutamente nada. Quedan en el recuerdo esos días felices en los que la afición cantaba y probablemente seguirá cantando con orgullo aquello de "we are Champions League". La afición sí lo creyó, apoyó en masa en los viajes más apetecibles e incluso estuvo presente hoy en la gélida noche de Donetsk. Pero el equipo no creyó. Nunca. Y así es imposible. Dentro de dos semanas, el funeral al sueño europeo que así, de repente, se ha convertido en una pesadilla.

martes, noviembre 26, 2013

PREVIA Shakhtar Donetsk - Real Sociedad. ¿Cree la Real en una gesta europea?

Vela y Griezmann, ante el Manchester United en Anoeta.
La Real creyó el sábado en ganar un partido que perdía por 1-3 con poco más de media hora por jugar. ¿Cree ese mismo equipo todavía en el milagro europeo? Sólo tiene dos oportunidades de demostrarlo y la primera (miércoles, 20.45 horas, Donbass Arena, Canal + Liga de Campeones) es ineludible si se quieren tener opciones en la última jornada. Y sólo vale ganar. Después de haber sumado apenas un punto en las cuatro primeras jornadas, todas las opciones, tanto las de seguir en la Champions League como la de acceder a la Europa League, pasan irremediablemente por sumar los seis que quedan y que el Manchester United preste su ayuda para la gesta europea de la Real. Con bajas pero con ánimos renovados por la remontada lograda ante el Celta, el equipo de Jagoba Arrasate ya no tiene más oportunidades en Europa. Es ganar o ganar. Y es el día de que esta generación demuestre, aunque luego la diosa fortuna le dé la espalda, que quiere seguir creciendo.

Arrasate tomará sus decisiones sobre el terreno, ya que ha decidido llevarse veinte jugadores a Ucrania, incluyendo como es habitual en los partidos de Champions a tres porteros. Dos son los jugadores que se caen de la convocatoria contra el Celta, Zaldúa y Markel. El primero acabó agotado en su debut con el primer equipo pero con un espléndido sabor de boca y el segundo está sancionado para este encuentro. Las novedades, a la espera de conocer el descartado que se unirá al tercer portero en la grada, son cuatro: Royo, Elustondo, Cadamuro y Gaztañaga. El último podría ser el primer canterano en debutar esta temporada en competición europea (ya jugó en Liga los minutos finales del encuentro ante el Getafe), pero también ser el descartado, como ya le sucedió en Lyon en la previa. Carlos Martínez no ha superado las molestias que le impidieron jugar ante el Celta y se queda en casa, ocupando la enfermería junto a Granero, Ifrán y Estrada.

El once que saque Arrasate en el Donbass Arena depende de dos decisiones clave, las que apuntan al lateral derecho y al mediocentro defensivo. Bravo, Mikel González e Iñigo Martínez son seguros, y es más que probable que De la Bella estará en la izquierda. Ros jugó en el lateral derecho los minutos final del partido ante el Celta, pero Cadamuro parece tener más opciones. José Ángel a banda cambiada es otra opción. Por delante, la vuelta de Elustondo podría ser arriesgada tras su lesión pero en absoluto se puede descartar. Si no jugara, Gaztañaga o Pardo podrían ejercer de cuatro, aunque Arrasate ya ha mostrado en público sus dudas sobre colocar ahí al riojano en ese puesto, el que ocupa en la selección sub-21. Xabi Prieto y Zurutuza estarían por delante. Griezmann y Vela son seguros y puede ser que haya más opciones de ver a Agirretxe o Seferovic en punta que la repetición del esquema ante el Celta con Chory Castro por una banda y el francés y el mexicano alternándose en punta. Zubikarai y Ansotegi son los únicos suplentes claros

El punto que sumó en Anoeta ante el Manchester United no impidió que la Real siga ocupando la última posición del grupo A. Tiene a su rival, el Shakhtar, cuatro puntos por delante, mientras que el Bayer Leverkusen es segundo con siete y el Manchester es líder con ocho. En esta quinta jornada, pase lo que pase, sólo un equipo podrá certificar que estará en el sorteo para los octavos. Manchester y Bayer pasan ganando y no haciéndolo el Shakhtar. Si la Real no gana, se acabó su aventura europea. Si lo hace y el equipo inglés no gana en Alemania en el otro partido de la jornada, pierde todas las opciones de seguir adelante en la Champions. Para la Real no hay más cuentas que esa. En cambio, si le vale el premio de la Europa League, lo que en realidad conviene es lo contrario, que gane el Bayer, se clasifique por tanto para los octavos de la máxima competición y llegue de vacaciones a Anoeta. Eso convertiría el Manchester - Shakhtar de la última jornada en una final por la segunda plaza, que de acabar con el triunfo de los ingleses dejaría en manos de la Real la consecución de la tercera posición. Pero hay que ganar en Ucrania.

Este Shakhtar - Real Sociedad será un duelo de equipos en forma. El conjunto ucraniano es líder en su Liga con 38 puntos, aunque apenas le saca un punto al segundo clasificado, el Dnipro. Como local, no conoce la derrota: ocho victorias y un empate en los seis partidos, aunque en la Champions empató sus dos partidos en el Donbass, a uno con el United y a cero con el Leverkusen. En casa, el Shakhatar no ha perdido sus últimos 31 encuentros. La Real, con su goleada al Celta, se ha encaramado a los puestos europeos de la Liga, concretamente a la sexta plaza. Como visitante, suma dos derrotas en Champions y una victoria en los siete partidos ligueros disputados a domicilio (1-2 en Valencia). Nunca ha jugado la Real en este país en sus anteriores andaduras continentales, aunque sí ha visitado otras repúblicas ex soviéticas. En Bielorrusia empató a cero y cayó eliminada contra el Dinamo de Minsk en la Recopa de la temporada 1987-1988, mientras que en Rusia ganó 2-3 al Dinamo de Moscú en la UEFA de la 1998-1999. En Copa de Europa y Champions, la Real ha jugado X partidos como visitante, con dos victorias, un empate y seis derrotas.

domingo, noviembre 24, 2013

Vela, octavo jugador de la Real en marcar cuatro goles

Vela, con el balón por los cuatro goles.
Los cuatro goles que marcó ayer Vela ante el Celta de Vigo colocan al mexicano dentro del olimpo de los goleadores realistas. Anotar en cuatro ocasiones en un mismo partido es algo sumamente excepcional, tanto que un jugador de la Real no conseguía semejante hazaña desde el año 1995. Tanto que sólo ocho jugadores, contado ya a Vela, pueden presumir de haber hecho algo parecido a lo largo de la ya centenaria historia del equipo realista. Sólo en doce partidos se ha visto a un futbolista con la camiseta txuri urdin introducir el balón en la portería rival en cuatro ocasiones. Con el mexicano son cinco los realistas que marcaron los cuatro goles que hizo la Real en el partido en el que sobresalieron de esta manera. Y en Anoeta apenas había visto esta prodigiosa actuación en una ocasión antes de la de ayer. Casi nada.

Vela se convirtió ayer en el sexto jugador de la Real en anotar cuatro goles en un partido de Primera División. El primero en hacerlo fue Paco Bienzobas, el único realista que ha inscrito su nombre en la lista de máximos goleadores de una Liga (la primera, la 1928-1929). Consiguió esos cuatro tantos ante el Valencia en la temporada 1931-1932, en un encuentro que acabó con un contundente 7-1, siendo el autor de los tres primeros y del sexto. Arregi hizo cuatro goles en dos ocasiones en la misma temporada, la 1967-1968. En el 6-0 al Sabadell convirtió el primero de penalti y los tres últimos, y en el 5-1 al Córdoba hizo los cuatro primeros, dos de ellos anotando sendas penas máximas.

El máximo goleador de la historia de la Real, Satrústegui, también puede presumir de haber marcado cuatro goles en el mismo partido. Lo hizo en la temporada 1977-1978, en el 4-1 al Atlético de Madrid, anotando dos de ellos de cabeza. Bakero fue el siguiente en firmar esta hoja goleadora excepcional y además el último en hacerlo en el viejo Atotxa, en el 4-1 al Valencia de la temporada 1984-1985. Ya en Anota, la temporada 1994-1995 vivió esa formidable actuación goleadora protagonizada por Kodro, que firmó cuatro tantos en el 5-2 al Tenerife, marcando los dos primeros (el 2-0 de penalti) y los dos últimos.

Los cuatro de Satrus, en El Diario Vasco.
También se han visto actuaciones como la de Vela en los pasos de la Real por Segunda. Fernando Terán consiguió cuatro goles en dos partidos de la temporada 1939-1940. La primera de ellas, en el 7-0 ante el Arenas de Guecho, marcando el 3-0 desde el punto de penalti y los tres últimos tantos del encuentro. La segunda, y la única en que un jugador de la Real ha metido cuatro goles en un partido disputado lejos de San Sebastián, en el 0-6 al Alavés, convirtiendo el primero, el tercero, el cuarto y el quinto. Terán es también el único realista que llegó a firmar esa excelencia goleadora en tres ocasiones. La última de ellas, en la temporada 1940-1941, fue en el 7-1 ante el Castellón, en el día en que se logró el ascenso a Primera. Terán hizo los dos primeros, el cuarto y el séptimo.

En la Copa han sido dos los realistas en firmar una gesta de este calibre. También fue Bienzobas el primero en anotar en cuatro ocasiones en la competiciónm del KO y esa fue, de hecho, la primera vez en que un jugador de la Real hacía cuatro goles en partido oficial. Fue en la campaña 1930-1931, siendo el único goleador txuri urdin de un 4-1 al Betis, pero por desgracia pasó a la historia como una hazaña en balde, porque no bastó para remontar el 5-1 de la ida. Sarasqueta le imitó con mejor fortuna en la temporada 1953-1954, pues el 4-1 que firmó ante Las Palmas sí sirvió para seguir adelante tras el 0-0 del primer partido.

Vela podría haber hecho aún más historia porque marcó cinco goles, pero el primero se lo anularon por un inexistente fuera de juego (aunque sí lo estaba previamente Chory Castro, el realista que le dio la asistencia). Con ese gol, habría igualado a los cinco jugadores que han convertido cinco tantos en un partido vistiendo la camiseta de la Real. Chivero lo hizo en el 8-1 de Copa ante el Castellón de la temporada 1931-1932, Urtizberea en el 8-0 al Racing de la 1932-1933, y ya en Segunda Chipia en el 14-2 al Valladolid de la 1940-1941, Ontoria en el 0-7 de la 1945-1946 y Olano en el 7-2 al Basconia de la 1962-1963. Vela pudo marcar el quinto también al final, pero fue generoso y dio dos asistencias a Griezmann, que no pudo hacer su gol e igualar otra enorme marca anotadora, las seis jornadas consecutivas marcando de Aldridge en la temporada 1989-1990 y Kovacevic en el tramo final de la 2001-2002 y el inicial de la 2002-2003.