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jueves, febrero 13, 2025

Corazón Txuri Urdin, el podcast. La inigualable despedida de Carlos Vela

Carlos Vela salió de la Real Sociedad de una manera un tanto atípica. Descartando una renovación a la baja o el fichaje por un equipo europeo, en el verano de 2017 se anunció que a partir de febrero de 2018 jugaría en la MSL para Los Angeles Football Club. Es decir, jugó cinco meses en la Real sabiendo que dejaría el club a mitad de temporada. Y los jugó sin tener un papel protagonista y sin marcar ni un solo gol. Hasta el día de su despedida, que salió mejor de lo que ni el propio jugador mexicano podría haber imaginado.

Todo lo que rodeó su despedida, el anuncio, aquel partido contra el Sevilla en Anoeta, el homenaje de la afición y el gol con el que puso fin a seis años y medio con la camiseta de la Real centra el episodio de esta semana de Corazón Txuri Urdin, el podcast de historias sobre la Historia de la Real Sociedad, que podéis escuchar en este enlace.

Como siempre, os recordamos que el podcast se puede escuchar en Spotify, en este enlace. Y una vez más os animamos a que nos mandéis sugerencias para continuar con este espacio.

jueves, marzo 07, 2024

Corazón Txuri Urdin, el podcast. Los dos milagros que salvaron la cabeza de Montanier

Todo el mundo recuerda que en su segunda temporada en la Real Philippe Montanier consiguió llevar al equipo a la Champions League. La primera, en cambio, fue mucho más complicada, hasta el punto de que el futuro del francés estuvo en el aire y pendiente de que la Real lograra ganar en Sevilla al Betis y después en Anoeta al Málaga. Tal era la amenaza que pendía sobre el técnico que, aunque en su momento se negó, años después se supo que estaba ya preparado Luis Aragonés para asumir el banquillo txuri urdin.

La Real ganó aquellos dos partidos con sendos milagros, primero en el Benito Villamarín con un gol desde el centro del campo de Iñigo Martínez, ya en el descuento, y después al Málaga en Donostia con una remontada en los dos últimos minutos del encuentro, con goles de Vela e Ifrán. Todo lo que sucedió en aquellos días centra el episodio de esta semana de Corazón Txuri Urdin, el podcast de historias sobre la Historia de la Real Sociedad, que podéis escuchar en este enlace.

Como hacemos todas las semanas, os recordamos que el podcast se puede escuchar en Spotify, en este enlace, y también en Google Podcasts, en este otro enlace. Y, por supuesto, cualquier sugerencia para mantener vivo este espacio será siempre muy bien recibida.

martes, octubre 13, 2020

Penalti para la Real: del 73,3 por ciento de Kovacevic al 100 por cien de efectividad de Oyarzabal

Es curioso que se siga hablando en nuestros días de las tandas desde los once metros como una lotería, y es verdad que añaden un elemento decisorio que añade una enorme presión añadida a esta suerte futbolística, y que en el transcurso del juego ordinario se considere una obligación convertir la pena máxima en gol. Si algo demuestra esa aparente paradoja es que se trata de algo absolutamente fundamental disponer de un especialista en el lanzamiento de penaltis. La Real lo ha tenido durante las últimas décadas, con un nivel de fiabilidad gigantesco. Ahora mismo ese lanzador es Mikel Oyarzabal, que no conoce el fallo en esta suerte futbolística, pero es que desde que Meho Kodro se hizo con esa responsabilidad en la primera mitad de los años 90, y hablando siempre de partidos de Liga, el lanzador habitual desde los once metros del equipo txuri urdin jamás ha bajado del 73,3 por ciento de eficacia.

Tras anotar Mikel Oyarzabal el penalti de la pasada jornada ante el Getafe y sumar su ocho de ocho en partido de Liga desde que dio el salto al primer equipo, Mister Chip publicó en su cuenta de Twitter la relación cronológica de los lanzadores realistas. Meho Kodro marcó doce de los trece penaltis que lanzó en Liha, el 92,3 por ciento; Javier De Pedro, 15 de 16, el 93,7 por ciento; Darko Kovacevic, once de quince, presentando el porcentaje de acierto más bajo de este grupo, el 73,3 por ciento; Valeri Karpin, nueve de once, el 81,8 por ciento; Xabi Prieto, 21 de 22, el 95,4 por ciento; Carlos Vela, diez de once, el 90,9 por ciento; Willian José, once de catorce, el 78,5 por ciento; y Mikel Oyarzabal, ocho de ocho, que suma, como henos dicho, esa efectividad absoluta.

Todos ellos, a excepción de Kovacevic, presentan mejores números que el lanzador de penaltis por excelencia de la historia de la Real Sociedad, Roberto López Ufarte, que en su trayectoria marcó 30 de los 40 penaltis que lanzó, un 75 por ciento exacto. El Pequeño Diablo, pese a su elevado porcentaje de acierto, se encuentra entre los jugadores de la Liga que más penaltis llegó a fallar, solo superado por los quince de Hugo Sánchez, los trece de Enrique Castro, Quini, los doce de Raúl Tamudo, y los once tanto de Dani Ruiz Bazán como de Juan Señor. Kovacevic, por su parte, tiene un curioso récords en sus fallos. Dos de sus cuatro errores fueron balones que se estrellaron en el larguero. Nadie se ha encontrado con el palo superior de la portería en más ocasiones, aunque eso también le sucedió a otros dos futbolistas, Llorens y Vázquez.

El futuro, no obstante, es de Oyarzabal. Que siga su racha.

lunes, diciembre 04, 2017

Penalti a la Real, gol (casi) seguro

Willian José anota el último penalti a favor de la Real.
Si analizamos todos los penaltis lanzados a lo largo de la historia de la Liga, el porcentaje de acierto está en torno al 75 por ciento. Si nos ceñimos a los penaltis lanzados por la Real Sociedad en las últimas seis temporadas, contando la presente, ese porcentaje se dispara hasta el 95,6. Xabi Prieto, Vela y Willian José son los artífices de un dato que resulta espectacular, pues entre los tres han conseguido transformar 22 de las últimas 23 penas máximas que los árbitros han señalado a favor del conjunto txuri urdin. Solo ha habido un fallo en estas seis Ligas, el del mexicano ante el Valencia en la temporada 2016-2017, en el encuentro disputado en el estadio de Anoeta. Todos los demás, gol. Si hay penalti a la Real, podemos decir que casi seguro que acabará en el fondo de la portería rival, y eso es algo que da una tranquilidad impresionante.

La racha, no deja de ser curioso, arrancó después de una temporada aciaga desde el punto de penalti, la 2011-2012. La Real solo dispuso de dos penaltis a favor en esa Liga y falló los dos. Más casualidades, ambos penaltis fueron contra el Betis, uno en la primera vuelta y otro en la segunda, y en ninguno de los dos encuentros se encontraba sobre el césped su gran especialista de la última década, Xabi Prieto. Agirretxe falló el del partido en Anoeta y Griezmann el del Benito Villamarín. A partir de ahí, con el penalti que Vela anotó ante el Zaragoza ya en la temporada 2012-2013, comenzó esta espectacular racha txuri urdin.

Resulta obligado comenzar a desgranar este registro, no obstante, con los números de Xabi Prieto, que en toda su carrera ha anotado 23 de los 24 penaltis que ha lanzado. Si él hubiera sido el único lanzador de la Real desde que debutara en el primer equipo, allá por la temporada 2003-2004, su leyenda habría sido absolutamente escandalosa. Pero tanto en Primera como en Segunda ha habido bastantes jugadores que han llegado a disparar desde los once metros, desde Karpin o Nihat cuando todavía era un joven debutante a Víctor, Abreu o incluso Gerardo en Segunda, hasta llegar a los mencionados Vela y Willian José. El capitán realista, no obstante, ya ha dejado muy atrás su único fallo, en la temporada 2006-2007 y ante el Athletic, y ha convertido los siete que ha lanzado en estas seis últimas Ligas.

El que más penaltis ha anotado en este tiempo es, efectivamente, el mexicano Carlos Vela, que ha transformado diez. Sus porcentajes, aún siendo impresionantes, no llegan a la categoría de los de Prieto, aunque solo ha fallado un penalti con la camiseta de la Real, el mencionado ante el valencianista Alves. Los dos, de todos modos, han perdido protagonismo en esta faceta y ahora el primer lanzador txuri urdin es Willian José, que hasta ahora presenta una hoja de servicios inmaculada desde los once metros, cinco lanzamientos y cinco goles.

Su efectividad no es el único dato interesante en torno a los penaltis que ha tenido la Real a favor en las últimas seis campañas. De los 21 partidos en los que ha dispuesto de una pena máxima, solo perdió tres, y cada uno con un lanzador diferente: 4-3 ante el Real Madrid en el Santiago Bernábeu en la 2012-2013, convertido por Xabi Prieto; de nuevo 4-3 ante el Almería en la 2013-2014, tras el gol de esta suerte convertido por Vela; y finalmente el 2-1 en el Wanda Metropolitano ante el Atlético de Madrid, con gol realista convertido por Willian José tras una pena máxima.

Las temporadas en las que más penaltis ha anotado la Real en esta horquilla son la 2012-2013 y la 2016-2017, con siete en cada una. La que menos, la 2015-2016, cuando solo disfrutó del penalti que transformó Xabi Prieto ante el Deportivo. Por rivales, de los quince equipos contra los que ha podido disfrutar de un penalti a favor, al que más penas máximas ha marcado la Real en estos años ha sido el Atlético de Madrid, con tres. Al Valencia le ha disparado el mismo números de penaltis, pero contra el equipo che se produjo el único fallo de esta racha.

domingo, noviembre 30, 2014

Vela, un hat-trick para seguir haciendo historia

Así celebró Vela el segundo de sus goles al Elche.
A veces, las más grandes hazañas pueden pasar desapercibidas si no se mira a la Historia con el interés que merece. El hat-trick de Carlos Vela ante el Elche fue muy celebrado por la afición realista y se ha colado como no podía ser menos en las páginas de la prensa y en los informativos de este fin de semana (con mucho menos tiempo del que merece, también es verdad), pero su auténtico valor se entiende al vincularlo al pasado. Y es que el mexicano, gracias a este 3-0 y a anotar los cuatro goles del 4-3 de la temporada pasada ante en el Celta, se ha convertido en el tercer jugador txuri urdin que marca tres o más goles en dos partidos de Liga desde que la Real Sociedad juega en Anoeta. Casi nada. Los otros dos, además, lo consiguieron hace nada menos que veinte años, Kodro y Luis Pérez, a mediados de los años 90.

Para el bosnio, la temporada 1994-1995 fue la última en el equipo realista. En ella, le endosó primero cuatro goles al Tenerife, en el 5-2 de la jornada 24, y convirtió sus últimos tantos con la camiseta de la Real en la jornada 35, en el mítico 5-0 al Athletic de Bilbao. Luis Pérez comenzó a labrar esa misma marca en la mencionada campaña 1994-1995, haciendo los tres primeros goles del 6-0 al Logroñés, y la certificó un año después con un segundo hat-trick en el 5-2 al Valencia. Para encontrar otro jugador que hiciera tres o más goles en dos partidos de Liga ya hay que irse mucho más lejos. López Ufarte fue el anterior jugador que firmó más de un hat trick, dos concretamente, en el 4-0 al Sevilla de la campaña 1977-1978 y en el 6-0 al Hércules de la 1985-1986.

Aunque la desmesurada atención que la prensa presta a jugadores como Cristiano Ronaldo y Messi ha desvirtuado el enorme mérito de conseguir un hat-trick sin jugar en ninguno de los dos grandes, hay datos que aumentan la jerarquía de esta marca de Vela. El mexicano se ha convertido en el quinto jugador en toda la historia de la Real que logra al menos tres goles en un partido de dos temporadas consecutivas. Antes sólo lo habían logrado Caeiro (hizo tres en el 7-0 al Oviedo de la 1949-1950 y otros tantos en el 4-1 al Málaga en la 1950-1951), Arregui (hizo cuatro tanto en el 6-0 al Sabadell como en el 5-1 al Córdoba de la 1967-1968, y tres en el 5-1 al Córdoba de 1968-1969) y los mencionados Kodro y Luis Pérez. La marca de Caeiro se engrandece echando la vista atrás una temporada, estando en Segunda, cuando anotó dos hat-trick más, haciendo tres tantos en el 4-1 al Barakaldo y en el 4-3 al Levante.

En toda la historia de la Real sólo se había conseguido un 3-0 con los tres tantos del mismo jugador, la victoria que logró el equipo txuri urdin en El Sadar en la temporada 1980-1981 con Uralde como único goleador. Con estos tres goles, Vela suma ya 47 tantos de txuri urdin y se ha convertido en el decimotercer máximo goleador en Liga de la historia de la Real, muy lejos todavía de la extraordinaria marca de Satrústegui, con 133, superando de una tacada los 45 de De Pedro y los 46 de Epi. En total, Vela ha marcado 52 goles en la Real (los 47 mencionados en Liga, tres en Champions y dos más en Copa del Rey), con lo que ya es el tercer máximo goleador de la actual plantilla, sólo superado por los 56 de Xabi Prieto y los 57 de Agirretxe.

Y la marca lograda por Vela ante el Elche pudo ser todavía más histórica. En los últimos 30 años, sólo dos jugadores han conseguido marcar un póker en dos campeonatos ligueros consecutivos. Lo hicieron Hristo Stoichkov y Leo Messi, ambos con el Fútbol Club Barcelona. Vela se quedó a un solo gol de firmar semejante proeza después de sus cuatro goles al Celta de la pasada campaña ya mencionados, pero le queda toda la temporada para asaltar también esa marca y agrandar todavía más su leyenda, no sólo ya en la Real Sociedad sino en la historia de la Liga.

lunes, abril 21, 2014

Los goles de Vela, cada vez más decisivos

Así logró Vela el gol de la victoria ante el Espanyol.
Los goles de Carlos Vela son cada vez más decisivos y trascendentes para los intereses de la Real. El que hizo ante el Espanyol, que llegó ya en el tiempo de descuento, sirvió para ganar el partido y sumar tres puntos, pero es también la muestra de esa creciente importancia de los tantos del mexicano. Basta un dato para dejar claro este aspecto: hasta la presente temporada, la tercera en la que viste la camiseta txuri urdin, Vela no había conseguido el gol de la victoria en ningún partido de Liga que se solventara por uno solo de diferencia. Y en ésta, contando con la del pasado fin de semana, ya lo ha hecho en cuatro ocasiones. Sucedió por primera vez ante el Celta en Anoeta, el día que marcó cuatro goles él solo para remontar el partido. Después fue el autor del solitario tanto que bastó para sacar los tres puntos del partido ante el Málaga en La Rosaleda. Y también fue quien consiguió el único gol del partido en Anoeta ante el Valladolid. De esta forma, son doce los puntos que ha dado Vela marcado el gol definitivo.

Un tanto de Vela no es necesariamente sinónimo de victoria de la Real, pero en ese aspecto también hay una clara mejora con respecto a sus dos primeros años en Donostia. En su primera campaña, la 2011-2012, marcó en once encuentros y sólo cinco en cinco de ellos acabó sumando los tres puntos el equipo txuri urdin. En la siguiente temporada fueron trece los partidos en los que hubo al menos un gol del mexicano y nueve se saldaron con victoria. Y en la actual temporada sólo dos de los nueve partidos con un tanto suyo no terminaron con el triunfo realista, el empate a uno en Elche de la segunda jornada y la derrota por 4-3 en Almería de la vigésimonovena. Ese empate en tierras ilicitanas hace que los goles de Vela hayan sido directamente responsables de 13 de los 54 puntos que ha sumado la Real, habiendo participado con sus goles aunque no fueran los decisivos en un total de 22 puntos, el 40,7 por ciento.

Eso sí, el hecho de que cuatro de los trece goles que ha marcado Vela en la Liga llegaran en el mismo encuentro y el récord goleador de Griezmann en el primer equipo hacen que ese porcentaje sea, por el momento, el más bajo de las tres temporadas que lleva en la Real. Sus goles contribuyeron a 20 de los 47 puntos de la temporada 2011-2012, el 42,5 por ciento, y a 30 de los 66 que sirvieron para lograr la cuarta plaza la pasada campaña, el 45,5 por ciento. Cifras parecidas, en todo caso, que hablan de la importancia de Vela en el ataque de la Real. Hay otro aspecto en el que la trascendencia de sus tantos ha crecido en la presente temporada: en seis de los nueve partidos en los que ha marcado lo ha hecho abriendo el marcador para la Real, bien con el gol que abre la lata en victorias luego más amplias, bien con el que permite igualar el marcador. Eso supone el 66,6 por ciento. En las dos temporadas anteriores hizo el primer tanto txuri urdin en seis de once partidos en la 2011-2012 (54,5 por ciento) y en siete de trece en la 2012-2013 (53,8).

A todos estos datos sobre el valor de los goles de Vela para el equipo, hay que sumar tres apuntes ya conocidos. El mexicano es el único jugador realista que ha marcado esta temporada en las tres competiciones que ha disputado el equipo, junto con Griezmann si contamos la previa de la Champions League como parte de ese torneo. Vela lleva ya 13 en Liga, a uno solo de su récord en el torneo; hizo el único tanto del equipo en la fase de grupos de la Champions, ante el Bayer Leverkusen; y logró dos más en la Copa, el 4-0 al Algeciras y el 3-1 al Racing de Santander. Además, Vela fue el primer jugador txuri urdin en anotar en cuatro ocasiones en un mismo partido, el ya mencionado choque contra el Celta en Anoeta de la presente temporada, desde que en la temporada 1994-1995 lo hiciera el bosnio Meho Kodro en el 5-2 ante el Tenerife. Y también inscribió su nombre con letras de oro en la historia de la Real al convertir el gol número 3.000 en Primera División, el que abrió la cuenta en el 4-2 ante el Málaga, la pasada temporada y también en Anoeta.

domingo, noviembre 24, 2013

Vela, octavo jugador de la Real en marcar cuatro goles

Vela, con el balón por los cuatro goles.
Los cuatro goles que marcó ayer Vela ante el Celta de Vigo colocan al mexicano dentro del olimpo de los goleadores realistas. Anotar en cuatro ocasiones en un mismo partido es algo sumamente excepcional, tanto que un jugador de la Real no conseguía semejante hazaña desde el año 1995. Tanto que sólo ocho jugadores, contado ya a Vela, pueden presumir de haber hecho algo parecido a lo largo de la ya centenaria historia del equipo realista. Sólo en doce partidos se ha visto a un futbolista con la camiseta txuri urdin introducir el balón en la portería rival en cuatro ocasiones. Con el mexicano son cinco los realistas que marcaron los cuatro goles que hizo la Real en el partido en el que sobresalieron de esta manera. Y en Anoeta apenas había visto esta prodigiosa actuación en una ocasión antes de la de ayer. Casi nada.

Vela se convirtió ayer en el sexto jugador de la Real en anotar cuatro goles en un partido de Primera División. El primero en hacerlo fue Paco Bienzobas, el único realista que ha inscrito su nombre en la lista de máximos goleadores de una Liga (la primera, la 1928-1929). Consiguió esos cuatro tantos ante el Valencia en la temporada 1931-1932, en un encuentro que acabó con un contundente 7-1, siendo el autor de los tres primeros y del sexto. Arregi hizo cuatro goles en dos ocasiones en la misma temporada, la 1967-1968. En el 6-0 al Sabadell convirtió el primero de penalti y los tres últimos, y en el 5-1 al Córdoba hizo los cuatro primeros, dos de ellos anotando sendas penas máximas.

El máximo goleador de la historia de la Real, Satrústegui, también puede presumir de haber marcado cuatro goles en el mismo partido. Lo hizo en la temporada 1977-1978, en el 4-1 al Atlético de Madrid, anotando dos de ellos de cabeza. Bakero fue el siguiente en firmar esta hoja goleadora excepcional y además el último en hacerlo en el viejo Atotxa, en el 4-1 al Valencia de la temporada 1984-1985. Ya en Anota, la temporada 1994-1995 vivió esa formidable actuación goleadora protagonizada por Kodro, que firmó cuatro tantos en el 5-2 al Tenerife, marcando los dos primeros (el 2-0 de penalti) y los dos últimos.

Los cuatro de Satrus, en El Diario Vasco.
También se han visto actuaciones como la de Vela en los pasos de la Real por Segunda. Fernando Terán consiguió cuatro goles en dos partidos de la temporada 1939-1940. La primera de ellas, en el 7-0 ante el Arenas de Guecho, marcando el 3-0 desde el punto de penalti y los tres últimos tantos del encuentro. La segunda, y la única en que un jugador de la Real ha metido cuatro goles en un partido disputado lejos de San Sebastián, en el 0-6 al Alavés, convirtiendo el primero, el tercero, el cuarto y el quinto. Terán es también el único realista que llegó a firmar esa excelencia goleadora en tres ocasiones. La última de ellas, en la temporada 1940-1941, fue en el 7-1 ante el Castellón, en el día en que se logró el ascenso a Primera. Terán hizo los dos primeros, el cuarto y el séptimo.

En la Copa han sido dos los realistas en firmar una gesta de este calibre. También fue Bienzobas el primero en anotar en cuatro ocasiones en la competiciónm del KO y esa fue, de hecho, la primera vez en que un jugador de la Real hacía cuatro goles en partido oficial. Fue en la campaña 1930-1931, siendo el único goleador txuri urdin de un 4-1 al Betis, pero por desgracia pasó a la historia como una hazaña en balde, porque no bastó para remontar el 5-1 de la ida. Sarasqueta le imitó con mejor fortuna en la temporada 1953-1954, pues el 4-1 que firmó ante Las Palmas sí sirvió para seguir adelante tras el 0-0 del primer partido.

Vela podría haber hecho aún más historia porque marcó cinco goles, pero el primero se lo anularon por un inexistente fuera de juego (aunque sí lo estaba previamente Chory Castro, el realista que le dio la asistencia). Con ese gol, habría igualado a los cinco jugadores que han convertido cinco tantos en un partido vistiendo la camiseta de la Real. Chivero lo hizo en el 8-1 de Copa ante el Castellón de la temporada 1931-1932, Urtizberea en el 8-0 al Racing de la 1932-1933, y ya en Segunda Chipia en el 14-2 al Valladolid de la 1940-1941, Ontoria en el 0-7 de la 1945-1946 y Olano en el 7-2 al Basconia de la 1962-1963. Vela pudo marcar el quinto también al final, pero fue generoso y dio dos asistencias a Griezmann, que no pudo hacer su gol e igualar otra enorme marca anotadora, las seis jornadas consecutivas marcando de Aldridge en la temporada 1989-1990 y Kovacevic en el tramo final de la 2001-2002 y el inicial de la 2002-2003.

martes, febrero 12, 2013

Agirretxe, el octavo mejor promedio goleador desde Aldridge

Uno de los debates que más ha centrado la actualidad deportiva de la Real en los últimos tiempos es la eficacia de sus delanteros. Cuando más en entredicho parecían estar y cuando más mayoritaria parecía ser la opinión de que es necesario fichar un nueve (incluso en el mercado de invierno que ha finalizado hace dos semanas), Ifrán anotó hace dos jornadas ante el Mallorca y Agirretxe lo hizo en el partido de Zaragoza. Mi opinión en este asunto no ha cambiado. Es verdad que no son los dos delanteros más grandes, técnicos y goleadores que han pasado por la Real, pero ambos, en mi opinión, son recursos más que válidos para la Real, sobre todo gracias a que con su forma de jugar al fútbol garantiza que casi todos los jugadores sobre el césped tengan ocasiones de anotar y que el papel del delantero centro va mucho más allá de marcar goles. Eso parece evidente viendo que el máximo goleador, Carlos Vela, lo es partiendo generalmente desde una banda. ¿Un fichaje en verano? Desde luego, pero si la dirección deportiva encuentra algo con garantías cuyo pago pueda afrontar el club. Porque, de lo contrario, creo firmemente que no estamos tan mal cubiertos.

Aún con todo, sigo creyendo que Montanier no ha sabido gestionar las presencias y las ausencias de Agirretxe e Ifrán, pero eso es otra historia. Y también está claro que el jugador más decisivo de estos tres es indudablemente Carlos Vela, que suma un gran número de asistencias y expulsiones forzadas, cuestiones que también ayudan a cambiar los partidos. Pero como lo que muchos valoran son los fríos datos goleadores, estos son los que presentan en estos momentos los tres jugadores que pueden ocupar el puesto de delantero centro. Vela es el máximo goleador en Liga con nueve tantos, marcados en sus 1.700 minutos sobre el césped. Es decir, el mexicano ve puerta cada 188,8 minutos. Agirretxe, con el de Zaragoza, suma cinco goles en 878 minutos, lo que supone que marca cada 175,6 minutos, un promedio mejor que el del mexicano. Ifrán, con dos tantos y 776 minutos, marca cada 388 minutos. Si contáramos la Copa, el promedio de Agirretxe mejora y es de un gol cada 163,2 minutos, Vela marca cada 192,3 minutos e Ifrán cada 438,5.

Es evidente que Agirretxe no es un goleador nato, pero sus cifras nunca han sido malas considerando que, por mucho que haya jugado partidos en nueve temporadas distintas, casi nunca ha tenido la vitola de titular o de insustituible, más bien al contrario. Es por ello que considero que se le suele juzgar con demasiada dureza. Y eso se puede ver con las cifras de esta temporada, pero sobre todo viendo los datos globales de toda su carrera. Comparado con el resto de delanteros que han jugado en la Real desde que Aldridge rompió la tradición de jugar sin extranjeros (pinchar en el cuadro para verlo a mayor tamaño), Imanol tiene actualmente el octavo mejor promedio de entre 28 jugadores que han jugado con cierta frecuencia en el puesto de nueve. Es evidente que no a todos los atacantes presentes en la misma lista se les puede evaluar con el mismo prisma. Ni por permanencia en el equipo, ni por su papel en él, ni por minutos jugados. Pero viene a ser una guía interesante para descubrir que, quizá, no somos del todo justos al evaluar a algunos jugadores.

Abreu fue muy criticado en su paso por la Real por su estilo de juego, pero nadie puede dudar de su acierto ante la portería contraria. Suyo es el mejor promedio desde finales de los años 80. Le sigue el oportunismo de Loinaz en los minutos finales, que siempre fue motivo de algarabía en la grada de Atotxa. Y Kodro es, sin ninguna duda, el gran delantero de la Real de las últimas tres décadas, y no sólo a tenor de las cifras. Los números de Vela son espectaculares si tenemos en cuenta que buena parte de sus minutos en la Real los ha disputado partiendo de la línea de mediapuntas, ya que tiene un promedio goleador similar pero superior a los de Gica Craioveanu (que tuvo una larga sequía nada más llegar a la Real) o Darko Kovacevic (que experimentó dos prolongados tramos sin marcar, uno en la segunda vuelta de su primera temporada, y otro en su temporada final, la del descenso a Segunda). Ifrán es el que tendría que estar más preocupado por esa faceta, porque, excepción hecha de un Sa Pinto que también jugó casi siempre por detrás de un delantero, el uruguayo sólo supera a los que peor recuerdo dejaron en la afición txuri urdin.

lunes, diciembre 31, 2012

Diez momentos inolvidables para la Real en 2012

Se acaba 2012. Para la Real ha sido un año de transición, como lo fue 2011. No se consiguieron grandes logros, pero sí una permanencia en Primera algo más holgada que la obtenida un año antes. Hubo pequeños grandes momentos para recordar, pero falta todavía por dar ese ansiado salto de calidad que se viene prometiendo (y frenando) desde hace demasiado tiempo. 2012 ha sido un año con momentos extraordinarios, con otros terribles, con muchos debates en torno a la figura del entrenador y que acaba, eso sí, con la posibilidad de que 2013 sea un año mejor. A la espera de ver su resultado dentro de algunos meses, con el final de la temporada, estos son los diez momentos que marcan el año que está a punto de acabar.
· El deplorable 6-1 en Mallorca (10 de enero)
No pudo empezar peor el año. Una eliminatoria de Copa que parecía encarrilada con el 2-0 de la ida, y después de haber eliminado previamente al Granada para romper una maldición de 23 años sin superar a un equipo de Primera en esta competición, se emborronó de la forma más vergonzosa posible. Porque Ifrán adelantó a la Real en aquel partido de vuelta, poniendo un 3-0 en la eliminatoria que casi todos vimos como definitivo, soñando con una Copa gloriosa por el derbi con el Athletic que esperaba en la siguiente ronda y un camino relativamente fácil hasta la final. Pero cuatro goles en seis minutos le dieron la vuelta al marcador antes del descanso. En la segunda mitad cayeron dos más sin que ni los jugadores ni Montanier fueran capaces de reaccionar. Y así la Real sumó otro deshonroso episodio en esta competición. Nada nuevo en el horizonte, pero sí más vergonzoso.
· La irrupción definitiva de Pardo (13 de febrero)
Tras incorporarse al primer equipo en pretemporada, aún con dorsal del Sanse y después de ser campeón de Europa sub-19 con España, la afición ardía en deseos de ver a Pardo con la camiseta txuri urdin. Montanier le ocultó durante demasiado tiempo, hasta que las lesiones no le dejaron más opción que ponerle en el once. Jugó primero en el Camp Nou, donde la Real perdió por 2-1 aunque no creyó en la posibilidad de sacar algo. Fue unos días más tarde, en Anoeta y contra el Sevilla, cuando Pardo se destapó como lo que es, un jugadorazo. Lo hizo todo bien, maravillosamente bien, enamoró a la afición realista con su técnica, sus cambios de juego, su visión y su fútbol, y coronó una gran actuación con un golazo desde fuera del área. Su celebración, la de un chaval de 19 años cumpliendo un sueño, fue un momento inolvidable. Por sorprendente que pueda parecer desde fuera, Pardo ya no volvió a ser titular en toda la temporada y solo una nueva plaga de lesiones le colocó en el once en la actual.
· Otro atraco en el derbi (4 de marzo)
Empieza a ser tristemente habitual, y no hay más que revisar la hemeroteca para comprobarlo, que en el derbi contra el Athletic de Bilbao, especialmente en San Mamés, pasen cosas raras que alteran el marcador y no precisamente a favor de la Real. Así ha sucedido en cinco de los últimos ocho jugados al otro lado de la autopista. Mateu Lahoz, un árbitro ensalzado por difícil que sea comprender las razones, rizó el rizó en el derbi de este año en Bilbao. Con el Athletic ya por delante en el marcador, y nada más iniciarse la segunda mitad, Vela marcó el empate. Como se pudo comprobar en algunas imágenes emitidas después, Mateu Lahoz lo vio. Pero decidió hacer caso a un asistente que, según él mismo dijo, ya se la había liado en otros partidos en jugadas similares. No dio el gol aunque el balón entró. Unos minutos después, el jugador más expulsado de la historia del Athletic, Amorebieta, golpeó en un salto a Xabi Prieto, pero Mateu no pitó falta, la jugada continuó y Mikel González derribó a Muniain. En esa falta, sí señalada, el Athletic marcó el 2-0 definitivo.
· La ola de Anoeta (1 de abril)
Minuto 52 de la jornada 31 (aunque partido número 30 de la temporada por la huelga de la jornada inaugural). Vela hace el 4-0 ante el Rayo Vallecano y Anoeta lo celebra haciendo la ola. La afición realista necesita muy poco para arropar al equipo. Aquel día estaba viendo una contundente goleada lograda con mucho sentido común en su alineación y en su juego, algo que no había visto demasiado en toda la temporada. Esa ola sorprendió porque llegó en plena marejada. Se armó un considerable revuelo durante la semana anterior porque muchos jugadores realistas salieron de juerga por Madrid tras caer en el Santiago Bernabéu por 5-1. Montanier como entrenador y Aranburu como capitán tuvieron que dar una rueda de prensa para dar explicaciones. Y en el campo la respuesta fue este 4-0, en el que Griezmann, autor del tercero, celebró su gol con Montanier y, después, la piña de todo el equipo. La Real, como casi siempre, respondió con fútbol en un momento desesperado, cuando la temporada en realidad estaba ya prácticamente acabada, sin sustos por abajo y sin aspiraciones por arriba.
· "Montanier, dimisión" (10 de abril)
No hubo que esperar mucho, apenas nueve días, para comprobar que la grada está con su equipo en todas las circunstancias, pero discute a su actual entrenador con bastante intensidad. Jugaba la Real contra el Betis, sin hacer un buen partido. Pudo adelantarse de penalti, pero sin Xabi Prieto en el campo fue Agirretxe quien lo lanzó. El portero bético no se tragó su paradinha. Ya en la segunda parte, compensó su error haciendo el 1-0 en una bonita jugada colectiva. Pero poco después el Betis empató, sin que pudiera hacer nada para impedirlo Zubikarai, que jugó por una injusta sanción a Bravo. Anoeta respondió a ese empate con los conocidos gritos de "Montanier, dimisión". No era la primera vez que se escuchaban, ni tampoco fue la última a lo largo del año, pero sí fue la ocasión en que se sintieron con más fuerza y parecieron más mayoritarios. El técnico de la Real estaba en entredicho, sigue estándolo en realidad. Aquello provocó que, al finalizar la temporada, el club tuviera que emitir un comunicado para confirmar su continuidad, aunque tenía contrato en vigor.
· Agur, Aranburu (12 de mayo)
Con el final de la Liga, llegó una noticia que en cierto modo era esperada pero no por ello resultó menos emotiva. Aranburu, capitán de la Real, colgaba las botas después de 14 temporadas en la Real y 427 partidos. Su despedida fue sencilla, humilde, como corresponde a un jugador así de un club como el nuestro. Pero fue hermosa y casi perfecta. Casi porque Aranburu estuvo muy cerca de conseguir un gol, el que hubiera sido el número 33 de su carrera, ante un Valencia que llegó a Anoeta con la temporada ya terminada. Aranburu no marcó pero hizo un último partido grande. Estuvo entre lo mejor de la Real, demostrando que, a pesar de la gravísima lesión de rodilla que sufrió, se fue porque quiso, no porque el fútbol le retirase. Se marchó del terreno de juego en medio de una ovación inolvidable y dejó su puesto en el campo a Pardo, lo que fue difícil no entender como el más hermoso relevo generacional de un club de cantera como siempre será la Real. Fue manteado y dio la vuelta de honor al campo que solo los más grandes tienen derecho a hacer. Y la gente no dejó de aplaudir para agradecerle tantos años en la Real.
· Vela y la ambición de la dirección deportiva (19 de julio)
Que la temporada 2011-2012 acabara plácidamente para la Real es algo unido al rendimiento que ofreció Vela. El jugador cedido por el Arsenal tardó en arrancar, pero, tras romper su mal fario de cara a la portería contraria, marcó doce goles en 26 partidos y fue el máximo goleador de la Liga en la segunda vuelta solo por detrás de los monstruosos Messi y Cristiano Ronaldo. Al estar cedido, en junio se marchó. Pero la dirección deportiva y el Consejo de la Real fueron ambiciosos. Loren y Aperribay lucharon por el regreso de Vela. Y lo consiguieron, además, por un precio ridículo en función del rendimiento que había mostrado y los precios actuales del mercado. La Real este verano tiró por elevación y consiguió lo que buscaba. Los fichajes generaron entusiasmo en la afición. Pero dados los antecedentes, lo que casi nadie esperaba es que Vela se convirtiera en un jugador propiedad de este equipo que tan poco tiempo atrás estaba penando en Segunda División y en pleno proceso concursal. Y es que en el verano de 2012 la dirección deportiva hizo un trabajo espléndido.
· Aplastante victoria en el derbi (29 de septiembre)
Ganar el derbi es siempre una de las mejores noticias del año. Pero ganarlo como lo ganó la Real es un plato mucho más placentero. La superioridad con respecto al Athletic fue brutal, absoluta y contundente. Zubikarai suplió al lesionado Bravo y el equipo bilbaíno no fue capaz ni de disparar entre los tres palos para probarle. La clave estuvo en la intensidad que tantas veces se ha reclamado a este equipo. La Real salió a morder desde el minuto 1. Y tardó en hincar sus dientes en los bilbaínos, a pesar de que tuvo sobradas ocasiones de marcar. Tras el descanso, la Real metió una marcha más al ya revolucionado ritmo de la primera mitad y entonces cayeron los goles. Griezmann, que por fin tuvo un derbi en el que fue decisivo, culminó una preciosa jugada en combinación con Agirretxe para hacer el primero. Poco después Amorebieta despejó un buen disparo de Xabi Prieto con el codo. Penalti y segunda amarilla. Vela le pidió el balón al capitán y el mexicano hizo el 2-0 final. Pudo marcar más goles la Real, los mereció, pero el derbi acabó con 2-0 y una sensación de aplastante superioridad sobre el rival.
· La Real descubre su verdadero potencial (19 de noviembre)
Algunas de las decisiones más controvertidas de Montanier en sus dos años en la Real pasan por la elección de los jugadores que tienen que mandar en el centro del campo del equipo. Su preferencia por Elustondo y Markel see encontró con la lesión de ambos. No le quedó más remedio que colocar a Illarramendi de cuatro (en su primer año, prefirió incluso a Mariga) y a Pardo a su lado. Y con esa fórmula la Real encontró el fútbol que muchos pensaban que tenía y que no había mostrado más que a cuentagotas. El Rayo Vallecano lo sufrió en sus carnes y nunca supo cómo parar semejante vendaval. El partidazo de Pardo fue descomunal y comenzó dando una asistencia a Ifrán, que marcó, pero Mateu Lahoz vio mano y lo anuló. Ifrán le dio a Vela el 1-0 y Pardo asistió para que el mexicano lograra el segundo. Ya en la segunda parte, Mikel González coronó un contragolpe que él mismo inició y Pardo, otra vez Pardo, le dejó en bandeja el 4-0 a Chory Castro. Qué fútbol tiene esta Real.
· El gol de De la Bella en el 2-5 en Mestalla (1 de diciembre)
Otra muestra de la capacidad de la Real llegó en Mestalla. Después de diez meses sin conocer la victoria fuera de casa, la Real ganó, y ganó bien, en Málaga. Su siguiente salida, Valencia. Que Soldado marcara en el primer minuto hizo temer lo peor. Pero el equipo txuri urdin reaccionó con una inmensa categoría y con el carácter que muchas veces se dice que no tiene. Mereció empatar, se ganó remontar, pero no tuvo suerte en la práctica totalidad de la primera mitad, hasta que el Valencia se quedó con diez por la autoexpulsión de Jonas. Empatar antes del descanso tuvo efectos impresionantes en el conjunto de Montanier. Y más teniendo en cuenta cómo empató. De la Bella encaró a Alves y le dejó roto con un regate sin tocar el balón para marcar a placer. Qué golazo. Qué obra de arte. Luego cayeron cuatro goles más, de Mikel González, Ifrán, Agirretxe y Vela de penalti. Pero todo empezó con la maravilla de De la Bella, comparable a la de quienes copan los titulares de los medios con goles mucho menos bonitos.

jueves, julio 19, 2012

Ambiciosa euforia

Hay signos de evidente euforia en el entorno de la Real. Y no seré yo quien les ponga freno. Creo sinceramente que hay motivos para que esta Real despegue por fin y se ilusione con cotas más altas, las mismas que no se han querido mirar en los dos últimos años. El hecho de que el bloque se mantenga, y, ojo, es el mismo bloque con el que el equipo subió a Primera División, es un motivo más para pensar que no andaba demasiado desencaminado al demostrar confianza en el equipo en las dos últimas pretemporadas. Pero ahora parece que esa confianza, esa ambición, se ha instalado en los aficionados y en los medios de comunicación que siguen la actualidad del equipo. Me alegro, porque eso significará que se acabaron las excusas. No nos engañemos, Europa no puede ser nunca una obligación para la Real. Pero renunciar a esa altura de miras es algo que tampoco le corresponde a un equipo como el nuestro. Aspirar a más es necesario. Y no lograr aquello a lo que se aspira no es necesariamente un fracaso. Entenderlo será la clave para que esa confianza dure toda la temporada.

El principal motivo de esta euforia ha sido el fichaje de Carlos Vela. Es evidente que no llega a la Real en las mejores condiciones contractuales, con la posibilidad de que el Arsenal pueda respescarlo en cada uno de sus cuatro años de estancia en Donostia por una cantidad no muy elevada (cuatro millones de euros, habiendo pagado tres por él) y teniendo que compartir con el club inglés los réditos de un hipotético traspaso futuro, pero creo que es obligado considerarlo como un rotundo éxito de Jokin Aperribay y Loren. Ya me gustó que hace un año tuvieran la altura de miras para incorporar a un jugador del Arsenal (y otro del Inter, aunque nos saliera rana), y ahora prolongo el aplauso para lograr, del que probablemente es el negociador más duro de toda Europa, lo que a los aficionados nos interesaba: tener a Vela con la camiseta txuri urdin el próximo año.

Pero hay otro mensaje del Consejo y de la Dirección Deportiva de la Real, implícito en los movimientos de este verano, que habría que tener en cuenta. Sólo habrá un jugador nuevo que proceda del exterior en el vestuario de Anoeta, Chory Castro. Uno. Y hay que exigirle como lo que es, un jugador que viene a mejorar lo que ofrece Zubieta. Pero la confianza en la propia cantera es absoluta, incluso en algún caso por encima del respaldo que obtienen algunos jugadores entre los aficionados (mis dudas están en el lateral izquierdo... pero también en el pivote defensivo si no se le da ese puesto a Illarramendi). Que la Real siga compitiendo en torno al bloque logró el ascenso habla muy bien de este equipo. Pero hay otra lectura que el vestuario empieza a estar ya obligado a hacer. Si tanto se confía en lo que produce Zubieta no es sólo por pura subsistencia. Es porque realmente se cree que estos jugadores pueden hacer grandes cosas. Es, por tanto, su hora.
Xabi Prieto, ahora ya capitán, no puede permitirse una temporada como la pasada. Illarramendi, si tiene suerte con las lesiones, tiene que demostrar que se equivoca quien le ha dejado en tierra privándole de los Juegos Olímpicos de Londres. Pardo no se puede conformar con que Montanier le dé unos minutos, tenga la edad que tenga. Zurutuza debe asumir el reto de aumentar sus cifras goleadoras. Iñigo Martínez, Mikel González y Ansotegi tienen que responder al mensaje de confianza que supone no fichar a nadie si se marcha Demidov. Elustondo no se puede conformar con "mejorar", sino que tiene que dar el paso adelante que pruebe que puede ser titular. Agirretxe tiene que fijarse como claro objetivo marcar más goles que la campaña pasada. Bravo debe dejar claro durante toda la temporada que es el portero titular de la selección chilena. Griezmann debe trasladar al campo el hecho de que ésta sea su primera pretemporada normal. Todos deben dar un golpe en la mesa. Todos deben ser conscientes de su responsabilidad y ser ambicioso.

De Montanier también cabría esperar la misma ambición. Y admito, nunca lo he ocultado, que ahí es donde más dudas tengo. En la segunda mitad del segundo partido amistoso de la pretemporada, el francés alineó a Xabi Prieto y Griezmann en el centro del campo, con Sarpong, Chory Castro y Agirretxe por delante. Sí, el rival era el Eibar, un Segunda B, pero la Real tiene tanta dinamita en el ataque (contando, desde luego, con Ifran y Llorente), que me parece un desperdicio esa máxima autoimpuesta la temporada pasada de cinco atacantes en la convocatoria t tres en el once titular. No es cuestión de suicidarse en el Camp Nou ya de inicio, sino de asumir que la Real tiene muchas posibilidades y, sobre todo, mucho más potencial futbolístico del que nos dejaron creer la pasada temporada. Lo malo es que hace un año en la pretemporada se vio a una Real paciente, de toque y largas posesiones, que desapareció nada más iniciarse la competición. Hay un precedente desilusionante.

Montanier se equivocaría si nos pone la zanahoria de una Real ofensiva o, al menos, diferente, y luego nos la arrebata. Sería bueno que Montanier se dejara contagiar un poco por la euforia que vivimos y explote lo que tiene, sin prejuicios ni corsés. No pretendo, desde luego, trasladar ya a esta temporada las razonadas críticas que le hice al técnico txuri urdin en el pasado ejercicio. Es una nueva temporada y empezamos de cero. Y Montanier lo tiene todo sobre la mesa, todo a favor, para que la frustrante sensación que se instaló en el ambiente durante su primer curso en la Real no se repita en el segundo. Lo tiene todo. Y eso es lo que hace que yo también me sume a esta ambiciosa euforia de estos días.

sábado, junio 23, 2012

El auténtico reto del verano

El verano es esa época del año en el que la inquietud del seguidor txuri urdin pasa necesariamente por lo que puede pasar con los mejores jugadores de la plantilla de la Real y los cantos de sirena que provengan de otros equipos, y, por otro lado, por los fichajes que puedan venir. Este año, aún con la Eurocopa de por medio, se está hablando mucho de ambas cosas y yo tengo que reconocer que no siento demasiada inquietud en ninguno de estos dos terrenos y sí en otros aspectos. Pero vayamos por orden. Me sorprende que haya nombres de jugadores realistas en tantas listas de intereses de otros equipos. No, por supuesto, por su calidad, porque llevo tiempo defendiendo que tenemos muy buenos futbolistas en la plantilla, pero sí por la casi absoluta imposibilidad de que se vayan a otros equipos.

La totalidad de los realistas del primer equipo tienen una cláusula de rescisión de 30 millones de euros. Lo primero que hay que tener claro es que, salvo bombazo inverosímil, nadie va a pagar esa cantidad por ningún jugador txuri urdin. Nadie. No está el horno para bollos y de ahí que apenas se hayan producido movimientos, y todos muy económicos, en el largo mes transcurrido desde el final de la Liga. Económicamente, sólo supondría una amenaza la posibilidad de que el Athletic ingresara los millones que se dice que podría dejar Javi Martinez si se marcha a Alemania. Clarificado esto, y a tenor de lo que han ido expresando y demostrando con sus actos los realistas que aparecen en la lista de los vecinos (Iñigo Martínez, Illarramendi, Zurutuza y, sí, Griezmann), no parece probable que ningún realista dé ahora el paso de tomar la A8.

Gracias a la buena gestión económica de los últimos años (y, menos mal, al ansiado alivio que supondrá el pago de la deuda de Mediapro con el club, una noticia que todos hemos recibido con satisfacción), lo cierto es que la Real no necesita vender. Ni quiere hacerlo. Aperribay lo ha dicho por activa y por pasiva. También sabe que sería muy difícil que el aficionado entendiera una venta consentida, y más al Athletic, por mucho que se le ocurriera presionar a algún jugador. El año pasado ya se mostró firme ante la insuficiente oferta del Atlético de Madrid por Griezmann, y eso que los coqueteos públicos del francés hicieron que buena parte de la afición se pusiera en contra del jugador en aquellas fechas, lo que sin duda hubiera facilitado al presidente la explicación de su venta.

También se dice que el Real Madrid vuelve a la carga por Pardo. Dado que descarto por completo que el club aceptara una oferta de diez millones de euros por él, el único motivo para la reflexión que me produce este asunto es que, según algunas fuentes, lo quieran en las oficinas del Bernabéu para el Castilla, recién ascendido a Segunda, y no para el primer equipo blanco. Casi resulta insultante esa perspectiva, pero no hay que perder de vista que Montanier no le dio a Pardo en Primera los minutos que se mereció con sus actuaciones en la máxima categoría. Quizá la visión del Madrid esté vinculada a este hecho. ¿Iñigo Martínez? Quizá en algún momento Madrid o Barça sí se vuelvan locos y paguen su cláusula, pero no veo probable que lo hagan este verano. El equipo culé sí necesita centrales, pero no creo que se lance ahora a por Iñigo por ese precio.

No me inquieta tampoco el tema de los fichajes. Sigo pensando en la debilidad que tiene la Real en el lateral izquierdo, pero el club ya ha descartado moverse por ese lado, así que sería una inquietud baldía. Creo que perdemos una oportunidad de mejorar, pero eso no se podrá evaluar hasta que comience la Liga. Evidentemente, me gustaría que Vela siguiera siendo txuri urdin. Conoce la Liga, conoce al entrenador y conoce el vestuario. Si vuelve, sería un gran fichaje, porque ésta vez volvería en propiedad, no como cedido. Y si no vuelve, lo cierto es que, en cuanto a efectivos, el ataque está bien cubierto con el fichaje de Chory Castro, que dejaría a Montanier, incluso sin el mexicano, con el mismo número de atacantes de los que disponía la temporada pasada. Curiosamente, es ahí donde sí siento inquietud.

Una de las teorías que Montanier sostuvo durante la pasada temporada es que disponía de seis atacantes (Xabi Prieto, Griezmann, Vela, Agirretxe, Llorente e Ifrán), de los que sólo cinco tenían cabida en sus convocatorias y sólo tres disfrutarían en su esquema de una plaza en el once inicial. Si vuelve Vela, eso quiere decir que dos se quedarán fuera siempre. Y no hay que ser demasiado intuitivos para saber que esos dos serán Llorente e Ifrán (Sarpong, obviamente, ni siquiera cuenta en estos pensamientos). Mi inquietud viene por el hecho de que no se ha sido claro desde ninguna de las partes implicadas a la hora de explicar el papel que jugaron estos dos delanteros la pasada temporada y el que están destinados a desempeñar en la próxima.

Inquieta que se publique que Montanier les ha dicho a ambos que no cuenta con ellos y que Ifrán afirme después que el presidente le ha dicho que sí cuentan. Inquieta que nadie haya sido capaz de explicar si Llorente no jugaba por su estado físico o porque no era del gusto del entrenador. Montanier se equivocó mucho con ellos la pasada temporada. Les alineó poco y cuando les puso lo hizo casi siempre mal, y dio explicaciones muy insatisfactorias y a menudo contradictorias para razonar sus ausencias. Habrá que confiar en que haya aprendido la lección, pero sería interesante saber desde el primer momento qué piensa el técnico txuri urdin y cuáles son las posibilidades reales que tienen Llorente e Ifrán en la Real 2012-2013, vuelva o no Carlos Vela. Porque la Real no es precisamente un equipo que se pueda permitir el lujo, ni económico ni deportivo, de desperdiciar jugadores. Clarificar esta situación es el auténtico reto de este verano.

martes, mayo 22, 2012

La despedida de Aranburu, vista por Gorka Reizábal

Cuando hace dos años tuve el honor y el placer de mostrar fotografías que Gorka Reizábal hizo desde dentro de la celebración del ascenso a Primera, no pensé que pudiera ser algo habitual. Más que nada porque ocasiones como aquella no se repiten muy a menudo en la vida de la Real. Pero Gorka, Pato, como le laman sus amigos, estuvo en la despedida de Mikel Aranburu y me ha vuelto a mandar unas imágenes para que aparezcan en Corazón Txuri Urdin. Con unos días de retraso, porque no quería que quedaran perdidas entre el resumen de la temporada publicado en los últimos días, aquí están esas imágenes y el relato del propio Gorka. No puedo añadir nada. Es lo que tiene que uno de los grandes te tenga el suficiente aprecio como para mandarte algo así.
"Lo que mejor definió el espíritu del emocionante homenaje que Mikel Aranburu recibió este sábado en Anoeta fue, precisamente, la canción de Mikel Laboa, sobre el poema de Xabier Lete, que sonó en los prolegómenos e inundó el ambiente como una banda sonora que parecía creada ex profeso para la ocasión. Se llama en euskera Izarren hautsa, es decir, polvo de estrellas, y su letra dice, entre otras cosas, "Eta horrela bizitzen gera, sortuz ta sortuz gure aukera, atsedenik hatu gabe. Lana egonez, goaz aurrera kate horretan denok batera gogorki loturik gaude" ("Y así vivimos creando y creando nuestra ocasión. Sin tomar descanso vamos adelante todos a una, unidos fuertemente a esa cadena").
Eslabón de esa ejemplar cadena ha sido Mikel, como lo fue Iñaxio Kortabarria, el principal pilar defensivo del equipo campeón que capitaneó Luis Arconada hace tres décadas, y que fue quien entregó a Aramburu la camiseta con el número 427, en alusión al número de partidos jugados por el capitán azpeitiarra en casi quince años con la camisola txuri urdin en un animado fin de fiesta celebrado en el palco presidencial de Anoeta, a eso de las once de la noche, una vez concluidas las ruedas de prensa. Y eslabón de la misma cadena está llamado a ser Oihan Aramburu, su hijo de apenas dos meses, al que Mikel sostuvo en brazos durante varios momentos de la inolvidable velada.
Pero entre las emociones para ese discreto final entre bastidores, tembién hubo lugar para las risas, las bromas y las anécdotas. Entre estas, la más vistosa es que varios jugadores, al ver que los camareros estaban desbordados sirviendo la informal cena a base de pinchos, ni cortos ni perezosos, se metieron en la barra del bar el propio palco presidencial y se pusieron a servir vinos, alguno con el estilazo del que hizo gala Carlos Vela, que demostró ser tan fino barman como agudo goleador. Hubo incluso alguien que fue más lejos: Antoine Griezmann repartió con salero una bandeja de pinchos, uno de cuyos privilegiados degustadores fue Iñigo Reizabal, el hijo de Gorka Reizabal, periodista que ahora mismo, en este momento, tiene el honor de contar tan reservado e inolvidable fin de fiesta a los seguidores de este Corazón Txuri Urdin. Y así vivimos, creando y creando, en esta maravillosa cadena, sin descanso...¡Aupa la Real! ¡Aurrera txuriurdiñaaa..!".

Desde Donosti, con amor. Gorka Reizabal, Pato