viernes, agosto 26, 2016

PREVIA Osasuna - Real Sociedad. No vale el empate

Iñigo, en el partido de la Liga 2013-2014.
A la Real le toca reivindicarse. Si la primera jornada fue todo un golpe a la ilusión, la segunda (sábado, 18.15 horas, El Sadar, Bein Sports La Liga), que es la visita a Osasuna, obliga a dar algo más. Eusebio Sacristán mostró ante el Real Madrid un equipo que nada tenía que ver con lo que había probado en la pretemporada, y ahora, ante un rival de esos que erróneamente se consideran de su Liga, tendrá que dejar claro a qué quiere jugar esta temporada y cuáles son sus aspiraciones reales. Y para colmo tendrá que demostrar que no le vale el empate, como dijo Iñigo Martínez durante la semana, en un feudo en el que no logra ganar nada menos que desde hace catorce años y en el que sólo ha marcado tres goles en sus últimas ocho visitas. Malos precedentes históricos para un partido que, tras el mazazo inicial, tiene que servir para comprobar la verdadera medida de la Real.

Eusebio, por el momento, no parece que vaya a tocar el grupo con el que afrontar estas primeras jornadas de Liga. De hecho, la convocatoria es exactamente la misma que confeccionó para enfrentarse al Real Madrid. La única noticia de la semana, de hecho, es que Canales ha recibido por fin el alta médica, aunque el técnico realista ya advirtió en la rueda de prensa previa al encuentro que esperará algún tiempo más antes de introducirle en un grupo en el que el propio Eusebio ya advirtió que no habrá más altas antes del 31 de agosto. El parón le vendrá bien al cántabro para poder incorporarse cuanto antes al equipo. De esta manera, el único descartado por cuestiones médicas es Agirretxe. Los demás, por decisión del entrenador. Granero, por tanto, sigue fuera del equipo, como también lo están Navas y Carlos Martínez, tres jugadores que, salvo lesión, van a tener muy complicado entrar en los planes de Eusebio.

Aunque los 18 escogidos sean los mismos, sí parece claro que habrá algún cambio en el once inicial, más en cuanto a posiciones en el centro del campo y en el ataque que en cuanto a nombres. Rulli seguirá bajo palos, y en defensa son fijos Iñigo Martínez por el centro y Zaldua y Yuri en los laterales. El otro puesto de central está entre Mikel González, titular en la primera jornada, y Elustondo. Por delante, da la impresión de que se mantendrán Markel e Illarramendi, y el cambio podría estar en sus posiciones y en las de Zurutuza y Oyarzabal, a priori también fijos en el equipo titular junto con Juanmi. La gran novedad podría ser la entrada de Vela, que sentaría de esta manera a Concha, la gran sorpresa del primer equipo de la Liga que presentó Eusebio. Si ese es el once, el banquillo lo completarían Toño Ramírez como portero suplente, Héctor, Pardo, Xabi Prieto y William José, que parece que tendrá que esperar aún para debutar como titular.

La clara derrota ante el Real Madrid de la primera jornada ha llevado a la Real hasta los puestos de descenso, concretamente hasta la penúltima posición, con el casillero de puntos por estrenar como otros seis equipos. El equipo txuri urdin no ocupaba plaza de descenso desde la décima jornada de la temporada 2014-2015, después de caer en Anoeta ante el Málaga en el que fue el último partido de Jagoba Arrasate al frente del equipo. Empezar con cero puntos ya coloca Europa a tres puntos de distancia, aunque, obviamente, es todavía pronto para pensar en esas diferencias clasificatorias. Lo que sí es llamativo es que sólo dos equipos de Primera cerraron la primera jornada sin marcar un solo gol, la Real y el Celta, aunque los gallegos sólo perdieron 0-1 y eso les coloca fuera de las tres últimas plazas de la tabla. Osasuna, por su parte, tras el empate de la primera jornada, ocupa el duodécimo lugar.

Pamplona no es una mala plaza a nivel histórico, puesto que de los 38 enfrentamientos que se han producido, 13 acabaron con victoria txuri urdin y ocho más en empate. En Primera han sido 31 los partidos jugados, de los que diez acabaron con triunfo de la Real, trece con el de Osasuna y los ocho restantes finalizaron en empate. La victoria realista más abultada en terreno navarro sigue siendo el 0-3 de la temporada 1982-1983, con goles de Txiki Begiristain, Bakero y Zamora. La mayor goleada de Osasuna es, curiosamente, por el mismo resultado, conseguido en la campaña 1957-1958. Eso quiere decir que ni Osasuna ni Real se han marcado nunca más de tres goles en Pamplona. El conjunto donostiarra no gana en El Sadar desde la temporada 2002-2003, cuando lo hizo por 2-3 con goles de Nihat, Jauregi y Khokhlov. Desde entonces, cinco derrotas, tres apenas y apenas tres goles a favor, ninguno de ellos logrado por jugadores que aún sigan en la Real.

La última visita realista a El Sadar se produjo en la temporada 2013-2014, y el resultado fue de empate a uno. La Real, que ya estaba en plena caída libre en sus pretensiones europeas y sin atreverse a soñar con la cuarta plaza, no fue capaz de ganar en un campo que pareció más asequible de lo que suele ser habitual. Y eso que el partido se puso de cara muy pronto, con un magnífico gol de Chory Castro en el minuto 7, colándose como un puñal entre la defensa osasunista y después de un brillante inicio de partido. Sin grandes alardes, el dominio de la primera mitad fue realista, pero como no hubo sentencia Osasuna contrapuso su lucha habitual. El gol del empate llegó a balón parado, con un remate de Oriol Riera cuando todavía quedaba media hora larga por jugarse, pero los conservadores cambios de Arrasate liquidaron las opciones del equipo, e incluso Osasuna tuvo algunas opciones para ganar.