sábado, mayo 24, 2008

TENERIFE 1 - REAL SOCIEDAD 2 Esta Real también gana sin fútbol

Victoria. Misión cumplida. Tres puntos más en esta carrera por el ascenso. Segunda victoria consecutiva de esta miniliga de cinco que configuramos hace dos semanas. Y dormimos en la tercera posición, lo que obliga al Sporting a sacar algo de Vitoria si quiere mantener su puesto de privilegio. Eso sí, la victoria hoy ha llegado sin las coordenadas que habían definido a la Real en los últimos partidos. Sin medias tintas, el partido ha sido horrible por parte del equipo txuri urdin. Claramente inferior a un Tenerife que ha desplegado un buen fútbol, mucho físico y ocasiones muy claras de gol. La Real hoy no ha merecido ganar. Pero ha ganado. ¿Suerte de los campeones? No lo sé, pero así se consiguen los objetivos, sacando los puntos incluso cuando el equipo no saca todo lo que tiene.

Y eso que el partido comenzó de forma inmejorable para la Real. A los tres minutos, la jerarquía de Martí en esta Segunda División volvió a hacerse notar. Un balón sin peligro en el centro del campo se convirtió en una espectacular jugada personal que, eso sí, contó con la ayuda de la defensa y el portero tiñerfeño. Pero ese gol no relajó la tensión del momento de la temporada y de la polémica semana. Después del gol, Martí apenas volvió a aparecer en el partido, y eso es lo que más notó la Real. El sustento esencial de su fútbol en las últimas semanas no tuvo hoy ese protagonismo, nadie cogió ese relevo en el apartado futbolístico (aunque la Real sacó todo lo que tenía dentro en el aspecto físico, eso es indudable) y el Tenerife lo aprovechó para jugar a gusto. Pero se encontró con el palo y, una semana más, con un muy buen Asier Riesgo.

El empate del Tenerife se veía venir, hoy sí era evidente que el rival iba a marcar. Y marcó mediada la primera parte. El empate era poco premio para el Tenerife según los méritos mostrados en el campo (y yo no voy a hablar de primas, que lo hagan otros si quieren) y salió en la segunda mitad en busca de los tres puntos. Pero no lo consiguieron. Y llegó el momento esencial del partido: los cambios. Lillo tardó mucho, muchísimo, en hacer los relevos. De forma incomprensible, la verdad, puesto que casi nada estaba funcionando bien en la Real. Pero entraron Víctor y Nacho por Díaz de Cerio y Delibasic. Y Víctor anotó el gol del triunfo (marca por segunda semana consecutiva y en momentos decisivos) en una jugada en la que fue objeto de un penalti descomunal pero consiguió enganchar el balón y despistar al portero. Nacho fue el más inteligente en el tramo final, el que mejor aguantó el balón, y protagonizó una jugada que pareció penalti (no hubo repetición en la retransmisión televisiva).

Se sacaban así los tres puntos en un partido en el que casi todo lo que tuvo que ver con el juego salió mal. La Real corrió lo indecible, pero siempre detrás del balón. La defensa tuvo momentos buenos y momentos malos, contuvo como pudo el agujero que llegaba desde el centro del campo, pero no supo despejar algunas jugadas en corto del Tenerife dentro del área pequeña. Castillo tuvo una tarde nefasta, sin duda su peor partido de la temporada, y convirtió su banda en una autopista para el ataque del Tenerife. El trivote hoy no carburó y Aranburu, que no podrá jugar la próxima semana por tarjetas, fue quizá el más entonado. Gari e Iñigo se dejaron la vida, pero lejos del juego, y sólo Gari tuvo un momento de lucidez futbolística al dar el segundo gol a Víctor. Delibasic apenas tuvo participación en el partido. "Nos han dado un baile, sobre todo en la primera parte", admitió Gari al final. Y aún así la Real consiguió ganar. Qué alivio.

Lillo, todavía invicto en este equipo, admitió con toda la razón del mundo que hoy ha sido el peor partido desde que llegó a la Real, pero también destacó el tramo final del equipo. Y tiene razón. Esta Real no está asfixiada, ni mucho menos. Tiene todavía mucho fondo y eso puede ser esencial en la parte más decisiva de la temporada. No cedió el mando del partido por físico, sino por fútbol. El del Tenerife, que hoy fue muy bueno, en la presión y en jugadas. Y el detalle que señaló el entrenador realista para explicar esta teoría le da toda la razón. El Tenerife cambió la solvencia de la primera parte para frenar los ataques realistas por las faltas. Muchas faltas. Muchísimas, que contaron con cierta permisividad por parte del colegiado. Tras el segundo gol de la Real, la victoria txuri urdin no corrió peligro alguno. Sólo entonces el equipo de Lillo supo leer el partido y jugarlo como debía.

Hoy la Real afrontó, quizá, el partido más difícil que le quedaba. Y ha sacado los tres puntos. Quedan tres jornadas, tres finales, tres tardes de infarto. El Málaga, como era previsible, también logró la victoria ante el Sevilla Atlético, por 0-1, y mantiene el punto de ventaja con respecto a la Real. Pero el Sporting hoy está un punto por debajo. Mañana todos somos del Alavés en el partido que disputan ante los gijoneses (20.30 horas, televisado por Canal +). Quizá buena parte del ascenso se viva en Vitoria, mañana y dentro de dos semanas cuando el equipo txuri urdin visite Mendizorroza. El caso es que, con o sin fútbol, la sensación hoy es de que el ascenso está en la mano. Ojalá mañana, al final de la jornada, la Real sea tercera. Y que consiga tres victorias más.

viernes, mayo 23, 2008

PREVIA Tenerife - Real Sociedad. Vuelve el fútbol

Vuelve el fútbol, para quien se quiera acordar de que esto es una competición deportiva y no una inversión en la Bolsa. Y vuelve con el que, quizás, sea el partido más complicado de los que le queda a la Real hasta final de temporada (Heliodoro Rodríguez López, 18.30 horas, una hora menos en Canarias; ETB-1, Telemadrid-La Otra, Televisión Canaria, TVG y Televisión Asturiana), ante un Tenerife que ha conseguido casi todos sus puntos como local (sólo una victoria lejos de la isla) y que, sin estar matemáticamente salvado, parece no jugarse nada en el duelo. Por unas horas, se acabarán las discusiones sobre primas y volverá el fútbol. Que falta hace, porque esta jornada se antoja importantísima en la lucha por el ascenso.

Para el trascendental encuentro en Tenerife, Lillo recupera a dos pilares fundamentales del equipo, Aranburu tras recuperarse de una lesión y Díaz de Cerio tras cumplir su partido de sanción. El primero ocupará el puesto en el equipo que deja Fran Mérida, concentrado con la selección española sub 19 (flaco favor le hace la LFP al fútbol de Segunda prolongando esta agonía más allá del final de la Liga en Primera y provocando ausencias como ésta; hoy hay que agradecer que ningún internacional realista juegue la Eurocopa). El máximo goleador txuri urdin volverá a jugar arrancando desde la derecha, por detrás de Delibasic. Ese puesto lo ocupó la semana pasada Gari Uranga, que podría seguir en el once pero desde la izquierda, en el lugar de Nacho.

El resto del equipo, si bien Lillo siempre se suele guardar alguna sorpresa en la manga, será probablemente el esperado. Riesgo estará en la portería, Gerardo y Castillo en los laterales (aunque Carlos Martínez ha vuelto a la convocatoria, en lugar de Estrada, no parece probable que el técnico cambie de nombres en el once titular), el trivote para Garitano, Martí y Aranburu, las bandas para Díaz de Cerio (Xabi Prieto todavía no ha sido convocado, tiene alguna opción para el partido de la semana que viene en Salamanca aunque el realista no se ha querido poner plazos para su regreso) y Gari Uranga, y en punta Delibasic. Skoubo entra en la lista de 18 por segunda jornada consecutiva y esperará su oportunidad desde el banquillo. Por contra, y a diferencia de la pasada semana, Vaughan no está entre los elegidos esta vez.

La jornada vuelve a prometer emociones fuertes, ya que los últimos resultados están demostrando que todo es posible en esta Segunda División. La Real, el único que no falló la semana pasada, parte con un punto de desventaja con respecto al Málaga y dos con respecto al Sporting. Los tres equipos actúan como visitantes. Los andaluces visitan al Sevilla Atlético después del auténtico descalabro de la semana pasada, la derrota 4-6 frente al Hércules en La Rosaleda. El filial, salvado de sobra del descenso, no se juega absolutamente nada. Los asturianos sí tendrán en frente un equipo que se juega la vida, el Alavés, ahora mismo en puestos de descenso. Los alaveses, a priori, se han tomado el partido como una final. Real y Málaga jugarán a la misma hora, mientras que el Sporting lo hará el domingo a las 20.30 horas, televisado por Canal +. Habrá que tener también un ojo puesto en el partido del Salamanca, rival la próxima semana en Anoeta, y que podría prácticamente certificar su salvación este domingo si vence en El Helmántico al Rácing de Ferrol.

La Real podría colocarse esta misma semana en puestos de ascenso incluso empatando en Tenerife. Para ello, el Málaga tendría que perder en Sevilla. Ganando el equipo de Lillo, le bastaría el empate del Málaga o la derrota de cualquiera de sus dos rivales en esta lucha (el Sporting tiene ganado el average particular). Lo que está claro es que la Real sabe, y así lo está demostrando, que tiene que sumar de tres en tres y buscará la victoria en Tenerife. Hace una semana el objetivo era ganar los cinco partidos restantes, sin prestar atención a las acusaciones o a las polémicas que vengan de fuera. La primera prueba se saldó con éxito, con una victoria ante el Granada 74, muy sufrida pero victoria al fin y al cabo. Quedan cuatro más. Doce puntos. Todo un mundo. Para la Real y para sus rivales. Pero al menos tanto Málaga como Sporting ya saben que estamos ahí y que no se pueden permitir fallos si quieren mantener su posición de privilegio.

Los precedentes del conjunto txuri urdin en Tenerife son ambiguos y habrá quien vea el vaso medio lleno y quien lo vea medio vacío. La Real ha jugado allí sólo una vez en Segunda, en la temporada 66-67. Aquel día, el equipo donostiarra perdió 2-1, aunque después de aquella derrota encadenó una fantástica racha de seis victorias, una derrota y un sólo empate, el que permitió el ascenso en Puertollano en la última jornada. En Primera han sido doce los enfrentamientos, de los cuales sólo dos han acabado en victoria txuri urdin, cuatro acabaron en tablas y seis con una victoria del Tenerife. La Real no pierde en el Heliodoro Rodríguez desde la temporada 95-96 y en sus últimas cuatro visitas ha arrancado sus dos victorias y otros tantos empates.

De hecho, la última vez que la Real visitó Tenerife consiguió llevarse los tres puntos. Lo hizo gracias a un gol conseguido por Luiz Alberto, que remató un corner sacado en el minuto 2 (la celebración de ese tanto, en la foto). En la primera parte, la Real hizo un fútbol brillante y generó más de media docena de ocasiones claras de gol. Debió ganar el partido con facilidad y acabó sufriendo muchísimo para mantener su ventaja. Tanto sufrió que el Tenerife tuvo incluso un dudoso penalti mediada la segunda parte. Alberto lo detuvo y retuvo los tres puntos para la Real. Era la segunda victoria en diez partidos, en una temporada en la que el sufrimiento por mantener la categoría se prolongó casi hasta el final.

En el partido de la primera vuelta, la Real venció por 2-1 en un partido malo y muy trabajado. Una primera parte nefasta del equipo txuri urdin permitió al equipo tinerfeño ponerse en ventaja en el marcador. Una jugada ensayada en un corner ahondó en los problemas que tenía el equipo de Coleman a balón parado. Pero en la última jugada del primer tiempo, el portero visitante vio una justa tarjeta roja por trabar a Delibasic cuando encaraba en solitario la meta del Tenerife. La segunda parte, y a pesar de la superioridad, no trajó un vendaval de ocasiones de gol ni mucho menos. Elustondo dio la vuelta su mal partido con un buen gol y Díaz de Cerio dio la victoria con un buen desmarque y una horrible actuación del portero suplente del Tenerife cuando quedaban ocho minutos para el final. La suerte sonrió aquel día a la Real, que, siendo mejor que el Tenerife, no hizo muchos méritos para ganar los tres puntos.

miércoles, mayo 21, 2008

De primas y maletines

Dije hace tiempo que no iba a caer en el error de dejar que el tema de las primas y los maletines centrara mis esfuerzos. Ni ése ni ningún otro tema extradeportivo. Comparto plenamente lo que dice hoy Martí en una entrevista que publica Noticias de Gipuzkoa: "Ni escucho ni quiero escuchar. Los deportistas nos dedicamos a hacer nuestra trabajo, que es salir y jugar once contra once. Todo lo que venga extradeportivo está al margen de nosotros y no le viene nada bien al fútbol. Sólo nos dedicamos a entrenarnos y a ganar puntos".

Pero es curioso lo que se está viviendo estos días y decirlo es tan oportuno como necesario. La imagen que se está dando es que la Real es un club millonario que va repartiendo dinero a diestro y siniestro. ¿Si es verdad? No tengo ni la más remota idea. Se está dando la impresión de que sólo la Real tiene el dinero y los medios para pagar estas famosas primas, lo cual no deja de ser curioso, teniendo en cuenta que el club realista tiene una deuda de 17 millones de euros. Y para dar esa impresión, hay gente que no está teniendo escrúpulo alguno. No voy a dar nombres, cada uno que responda ante su concencia, pero se están publicando mentiras, se están diciendo medias verdades, se están ocultando datos. Eso es lo verdaderamente grave y ante eso es necesaria una respuesta del club (de momento, bien encaminada; Badiola ha negado públicamente la existencia de primas y hablará en privado con los presidentes de Málaga y Sporting).

La prensa asturiana y andaluza no habla de este asunto en condicional, no. Lo consideran probado. ¿Pero tienen pruebas? No. Y por eso no las han publicado. Se hacen eco de rumores y los dan por ciertos única y exclusivamente porque beneficia (o eso creen) al equipo que defienden. Nefasto ejercicio periodístico, sin duda. Como también es nefasto que otros diarios de mayor tirada se hagan eco sólo de informaciones parciales. Muchos han cogido noticias publicadas en diarios de Gijón o Málaga sobre las primas que supuestamente habría pagado la Real. Pero esos mismos omiten informaciones que han aparecido en medios guipuzcoanos sobre lo que habrían pagado sus rivales por el ascenso. ¿Por qué unas informaciones sí se difunden y otras no?

Pero no sólo se ha hablado de las famosas primas a terceros por ganar, sino que se han mezclado con otros asuntos. Y eso es más peligroso. Se ha mezclado este asunto con la compra de partidos y con los arbitrajes. Sorprende la facilidad y la impunidad con la que se está insinuando que la Real está pagando a rivales por dejarse perder o se apunta lo misterioso de los arbitrajes que sufre. Miradas interesadas se fijan en los dos penaltis que le pitaron a favor a la Real el pasado sábado, pero nada dicen de los otros tantos que no le pitaron, mucho más claros. Miradas interesadas ven manos negras en el gol anulado injustamente al Sporting en fuera de juego, pero no quieren recordar cómo ganó ese mismo equipo a la Real en El Molinón. Miradas interesadas ven primas en la actitud del Hércules en Málaga, pero nadie quiso poner en duda al Cádiz cuando le empató a la Real. ¿Por qué esa diferencia de criterio?

Quien lanza osadas afirmaciones contra la Real no puede probar nada. Si no, ya lo habría hecho y se habría quitado un rival en la lucha por el ascenso. Pero quien lanza estas acusaciones está jugando con un arma muy peligrosa. Acusar a la Real tan claramente de algo así puede tener consecuencias muy peligrosas. Si la Real sube, el año que viene tendrá que jugar en el campo de uno de sus dos rivales, bien Gijón o bien Málaga. ¿Cómo se va a recibir al conjunto txuri urdin? Y más importante aún, ¿cómo se va a recibir a sus aficionados? Decir, como se está diciendo, que la Real compra partidos es una forma de fomentar la violencia. Hay mucho odio en las palabras que se están oyendo y leyendo. Entrad en cualquier foro o leed los comentarios de cualquier noticia publicada en Internet sobre este asunto. Muchísimo odio, muchos insultos, mucha agresividad. Eso no puede ser bueno, y ojalá no tenga reflejo en la vida real.

Algunos se están olvidando de que, detrás de toda esta palabrería, se esconde una competición deportiva, que deja vencedores y perdedores. Y eso implica el olvido de felicitar a los rivales cuando consiguen su objetivo. El Numancia ya es equipo de Primera División y nadie se ha parado a felicitarle. Yo, desde aquí, lo hago. Me quito el sombrero ante la temporada que han hecho los sorianos, entrenados por un realista, Gonzalo Arconada. Mi más sincera enhorabuena y mucha suerte en Primera División. Espero que dentro de unas semanas tengamos la certeza de que la Real volverá a visitar Los Pajaritos la temporada que viene.

Yo, insisto, no voy a hablar de primas. En primer lugar, porque nada sé. En segundo lugar, porque creo que la culpa es de los estamentos deportivos que permiten tanto movimiento alrededor de una práctica ilegal. Sanciónenla o legalícenla, pero hagan algo. Y tercero, y más importante, porque no voy a hacer de este asunto un elemento de confrontación con las aficiones de Sporting y Málaga. Si suben ellos, seré el primero en felicitarles. Y no se me pasará por la cabeza acusarles de haber comprado rivales o árbitros. Si lo hacen, lo diré, pero nunca para justificar el hipotético fracaso deportivo de mi equipo el 15 de junio. Yo no voy a perder los papeles. Otros ya lo han hecho y no hemos llegado al 15 de junio. Será que tienen poca confianza en los suyos. Peor para ellos, aunque, por desgracia, puede que un aficionado cualquiera de la Real sufra las consecuencias de tanta irresponsabilidad.

martes, mayo 20, 2008

GRANDES GOLES: IDIÁKEZ (Villarreal 1 - Real Sociedad 3, 01-02)

Jornada 34 de la temporada 2000-2001. La Real, después de dos derrotas consecutivas, está en puestos de descenso y a dos puntos de la salvación. El equipo txuri urdin viaja a Villarreal con la necesidad de conseguir los tres puntos. El partido empieza bien, con un golazo de Aitor López Rekarte, pero la cosa se tuerce en dos minutos, el tiempo que tardan en empatar los locales. El empate no le vale a los realistas. Hay que ganar. Y en ese momento surge la figura de Xabi Alonso, dando a Tayfun el 1-2. La Real ya va ganando y lo hace con un gran juego y con dos golazos. Pero falta el tercer golazo.
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Era el minuto 56. Hay una falta en el pico derecho del área del Villarreal. De Pedro, el especialista, se acerca al balón. Entonces cruza una mirada con Idiákez, lo único que hacía falta para entenderse con él, igual que con Aranzabal, compañeros los tres de quinta. Idiákez echa a correr hacia el interior del área. De Pedro sabe dónde ponerle el balón. Idiákez llega lanzado en carrera y, desde fuera del área pequeña, lanza un derechazo mortal que se cuela por la escuadra, a la izquierda de López Vallejo. Algunos jugadores del Villarreal no llegan a enterarse de lo que ha pasado, pero el 1-3 ya campea en el marcador. Victoria y tres puntos vitales. La Real salió del descenso y ya no volvió a ocupar esos puestos en las cuatro jornadas que restaban para el final.
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"Un gol de listo", escribía al día siguiente Pedro Soroeta en El Diario Vasco para alabar a Idiákez. "La famosa falta rápida que saca De Pedro", recordaba Tito Irazusta en el mismo periódico. Y es que no fue ésta la primera ni la última vez que vimos al extremo zurdo sacar partido del despiste de la defensa. Con Idiákez. Con Aranzabal. Con Kovacevic. Con Craioveanu. Con el que quisiera estar a su elevada altura futbolística. Porque De Pedro sabía de esto. E Idiákez también, que para eso son de la misma hornada de Zubieta.
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El gol tuvo aún más mérito si tenemos en cuenta dos condicionantes. Idiákez, aquel año, jugaba de pivote, pero mantuvo una gran capacidad de incorporación al ataque. Aquella temporada marcó siete goles, dos de ellos desde el punto de penalti. De Pedro, por su parte, fue recibido con silbidos en Villarreal. En tierra castellonense no se olvidaba que De Pedro pidió perdón al público del Alavés cuando marcó gol aquel día que la Real perdió frente a los vitorianos y les permitió seguir en Primera. El Villarreal fue aquella temporada uno de los rivales por la permanencia del Alavés. De Pedro ni se inmutó, mantuvo la calma y tuvo la sangre fría de dar la asistencia del tercer gol.

lunes, mayo 19, 2008

Grandioso Martí

A veces me paro a pensar que hace Martí en la Real. Cómo es posible que un jugador que está en un equipo que disputa la Champions League, por pocos minutos que pueda tener, decida dejarlo por venir a un equipo, histórico eso sí, pero que está en Segunda. Y cuando lo pienso, encuentro la respuesta que muchos niegan o prefieren no ver. La Real es un grande. La Real es un equipo al que muchos jugadores querrían venir. La Real es un buen lugar donde jugar al fútbol, aunque ahora pase por el momento más triste de su historia reciente. La Real tiene futuro. Martí lo sabe y por eso ha decidido formar parte de su presente.

Ver jugar a Martí es un espectáculo. Grandioso. Verlo por televisión no le hace justicia. Pero desde la grada... Qué maravilla es verle desde la grada. Contemplar su dominio del espacio, su jerarquía en el juego, su influencia en los compañeros, su visión de juego, su liderazgo. Verle en el campo nos hace recordar a realistas de no hace tanto tiempo. A Karpin, a Xabi Alonso. Y en realidad no se parece a ellos en su forma de jugar. Pero es un líder que hace grande todo lo que se mueve alrededor. El juego de la Real ha crecido muchísimo con Martí y negarlo no tendría sentido por mucho que todo el grupo siga mereciendo elogios. La afición txuri urdin lo sabe y el sábado le dedicó una ovación cerrada y muy merecida cuando fue sustituido. Él devolvió el aplauso. Pero era todo suyo.

Durante los últimos meses seguro que casi todos los realistas han pensado o al menos escuchado que con jugadores como Karpin no se habría bajado a Segunda. Seguro que todos pensamos que con Martí desde el principio de la temporada ya estaríamos en Primera. Curioso. No marca goles. No da muchas asistencias. Pero, sin menospreciar a otros nombres ilustres de la historia reciente de este equipo, es el jugador más decisivo que ha jugado en la Real en estos últimos tiempos, el mejor fichaje que ha hecho este club en años (y ha sido Iñaki Badiola quien lo ha hecho posible). Y un pedazo de profesional. Lo dicen los que le conocen, lo vemos desde fuera los que no tenemos ese placer.

Cuando se habla de que la Real tiene que ser un equipo de cantera (que lo tiene que ser) con tres incorporaciones de fuera (que las tiene que tener), se piensa en Martí irremediablemente. Él trae un nivel superior y mejora todo lo que juega alrededor. Que los pivotes de la cantera aprendan de Martí ahora que pueden, ahora que le tienen cerca. Ojalá Martí el año que viene siga vistiendo la camiseta txuri urdin. Sabemos que eso sólo será posible si la temporada 2008-2009 la disputa la Real en Primera División. Quedan cuatro partidos, el objetivo está más cerca que nunca pero todavía no se ha conseguido. La continuidad de Martí es otro motivo más para estar entre los tres primeros el 15 de junio.

Martí, antes de cada partido, escribe algo junto a su nombre en la camiseta de la Real. "AP 16". Antonio Puerta y el número con el que el compañero de habitación del ahora realista jugaba en el Sevilla. Martí anotó el sábado su primer gol en la Real. Le ha costado 18 partidos, pero por fin pudo dedicárselo a su amigo Antonio Puerta. La mirada hacia el cielo lo decía todo. Seguro que, aunque no fuera en el Sánchez Pizjuán, le encantó oír desde ahí arriba la ovación que Anoeta le dio a Martí.

sábado, mayo 17, 2008

REAL SOCIEDAD 3 - GRANADA 74 1 El corazón de la Real merece el premio

Esta Real merece el premio de subir a Primera División. Semana tras semana está demostrando que tiene alma, que tiene fútbol, que sabe sobreponerse a todo lo que se le viene encima, que no suele ser poco y pone a prueba nuestros maltrechos corazones. Que es un grande, que su sitio no está en la Segunda División. Hoy ha sobrevivido a un partido caótico, cargado de nervios y tensión, un partido de esos de ganar o ganar. Y no sólo sigue vivo en esta pelea por subir a la máxima categoría sino que está mejor que hace apenas dos horas. El Sporting no ha sido capaz de sacar adelante su partido en casa ante el Salamanca y se ha dejado dos puntos por el camino. Y el Castellón ha perdido, con lo que se esfuman ya casi todas las opciones de meterse entre los tres primeros. Veremos que hace mañana el Málaga, pero la lucha va a ser hasta el final, por mucho que el pesimismo no dejara a algunos ver que el final de todo esto será el 15 de junio. Y va a ser de infarto.

Como el partido de hoy, de infarto, gracias a un protagonismo que, no nos vamos a engañar, tampoco vamos a calificar de inesperado. El árbitro Hevia Obras quiso ser el hombre del partido. No lo consiguió, y luego explicó por qué, pero lo intentó con todas sus fuerzas. En la primera parte resucitó todos los fantasmas de las últimas semanas dejando sin señalar dos penaltis a favor de la Real. Acabó pitando uno que, como poco, es dudoso, aunque habría que ver alguna repetición de forma más pausada para asegurarlo con certeza. Gerardo lo falló y, a continuación, Hevia Obras se inventó uno contra la Real. El colegiado acabó pitando otro más a favor de la Real y, éste sí, supuso el primer gol del partido. Mal, muy mal, horrorosamente mal una semana más el colegiado. Lo que es sorprendente es que Marcos Alonso, técnico visitante, diga que si la Real hubiera necesitado otro penalti lo hubiera tenido. Con lo que hemos visto este año, parece una broma.

De esa vorágine arbitral quedaron sensaciones extremas y encontradas en Anoeta. El primer penalti desató la alegría. El Granada 74 estaba siendo un rival flojo, muy flojo, y marcar el penalti era casi asegurar el triunfo. Casi todo el mundo lo senteía así. Pero Gerardo, que no lo tiró mal, se encontró con una enorme parada del portero del Granada 74. Es el segundo penalti que falla en la temporada, segundo consecutivo aunque el anterior fuera hace nada menos que 26 jornadas, ante el Celta también en Anoeta. Cambiando de área, el penalti a favor del Granada seguro que provocó que muchas vieran hoy el adiós al ascenso. El palo nos salvó. O quizá sólo nos liberó de una remontada loca, quién sabe. Riesgo adivinó el lado por el que se tiró la pena máxima, pero era imposible que llegara a ese balón. Nos salvó la providencia y Anoeta vivió una mezcla entre euforia desatada y alivio. Y acto seguido, Víctor cogió el relevo desde el punto de penalti y decantó la balanza.

¿Qué queda entre medias de todo esto? Pues la demostración de que la Real es un equipo solvente, capaz de sacar adelante partidos complicados (más por la situación general que por el rival, que no demostró demasiado nivel y abusó en exceso de las faltas y las pérdidas de tiempo) y de, como decía durante la semana, conseguir la victoria en los cinco encuentros que restaban. Ya sólo quedan cuatro más. Y queda otra cosa, la demostración de que el fútbol siempre estará por encima de las barbaridades arbitrales gracias a un hombre nacido para este deporte, una bendición para cualquier equipo que le entregue su camiseta: Martí. Él consiguió que el árbitro no fuera el hombre del partido. Es un lujo increíble para la Real tener a un jugador así. Otro partidazo y el segundo gol, el de la tranquilidad, con un lanzamiento de falta desde la banda que sorprendió al meta visitante. Anoeta coreó su nombre. Se lo merece. Es el nuevo ídolo de la Real. ¿Soy el nuevo que piensa en Karpin cada vez que ve al ex jugador sevillista?

Hoy la Real dejó cosas dignas de mención y, en palabra de Martí, "fútbol brillante por momentos". Quizá la defensa no fue hoy el punto fuerte del equipo de Lillo a pesar de que el Granada 74 apenas tuvo ocasiones de gol (alguna sí que tuvo, incluso cuando pudo ser determinante para el resultado), pero, salvo la caraja final del partido, en la que regaló el gol al contrario (con el consiguiente cabreo de Lillo, un cabreo más que justificado). Se ha llegado bien arriba, pero han faltado los últimos pases. Fran Mérida no llegó a alcanzar gran influencia en el partido, pero dejó detalles, sobre todo un lanzamiento desde fuera del área, picada por encima del portero (que lo sacó a córner), que hacía mucho tiempo que no se veía en Anoeta. Pese a todo, una mala noticia que la próxima semana no pueda jugar en Tenerife porque se va concentrado con la selección sub-19.

La Real ha jugado hoy un partido para ganar. Lillo decía que sólo hubo una dirección en el partido, y tenía toda la razón. Hoy la Real sí demostró ser el equipo grande de la categoría. Lo demostró con claridad. Y ganó con esa misma claridad. Costó. Hubo que masticar mucho el partido, como adelantó el técnico realista durante la semana (y como tantos otros partidos hemos visto ya este año), pero hoy sólo había un resultado posible: la victoria txuri urdin. Ese regalo, no exento de taquicaridas en más de un corazón realista sin duda, vino acompañado del empate que sacó el Salamanca en Gijón. Mañana todos seremos del Hércules (17.00 horas, Localia) en su partido frente al Málaga porque está en juego el futuro de la Real.

Cada día tengo más claro, sin desmerecer en absoluto a los rivales en esta carrera, que el corazón de la Real merece el premio de subir a Primera. Lo de hoy ha sido una demostración más. Ojalá sirva para enterrar buena parte del pesimismo que hemos vivido durante la última semana en el entorno y confiemos en las posiblidades de este equipo, ejemplar desde el primero hasta el último, desde el utillero hasta el jugador número 27, desde el delegado hasta el último aficionado, desde el presidente hasta el jugador más destacado. Todos somos la Real. Todos merecemos subir. Y lo estamos demostrando.

viernes, mayo 16, 2008

PREVIA Real Sociedad - Granada 74. La primera de las cinco finales

Anoeta acoge la primera de las cinco finales que le queda a la Real hasta el final de esta angustiosa temporada en Segunda (sábado, 18.30 horas, Anoeta, ETB; no he podido confirmar si otras autonómicas ofrecen el encuentro). El rival, el Granada 74. La dificultad, máxima. Por el rival, por la situación, por la exigencia irrenunciable de sumar otra vez de tres en tres, por las bajas y por el ambiente. Porque hay quien ya se está dejando llevar por la polémica (a Lillo le costó en su rueda de prensa de ayer no hablar de cuestiones ajenas a lo que él puede controlar; no es una crítica, es humano rebelarse ante la injusticia) y eso no es del todo bueno. La Real tiene que jugar centrada en su objetivo. De primas, de arbitrajes, de periodismo despreciable y de intereses varios ya hablaremos al final de la temporada.

La Real llega a esta primera final con bajas importantes, pero nadie se ha excusado ni se excusará en las ausencias. A las ya conocidas de Aranburu (que podría volver la próxima semana en Tenerife) y Xabi Prieto (los más optimistas dicen que estará sobre el césped en ese mismo encuentro, aunque es probable que haya que esperar alguna semana más), se suma, sobre todo, Iñigo Díaz de Cerio. El máximo goleador realista vio en Cádiz la quinta tarjeta amarilla, que el club decidió no recurrir (¿por qué?) y se perderá el duelo frente al Granada 74. Larrea, que ya fue titular hace una semana, no estará por lesión, aunque esta baja afectará menos al equipo, ya que vuelve Garitano tras cumplir un partido de sanción.

La gran noticia de la convocatoria está en el regreso de Morten Skoubo. El delantero danés, esencial en la permanencia en Primera durante su primera temporada, lleva dos campañas acumulando lesiones y escasísimas apariciones sobre el césped. No juega desde enero, desde el Real Sociedad - Alavés y esta temporada sólo ha disputado 91 minutos en seis partidos, ninguno como titular. Hace algunas semanas confesó que algunos compañeros le dicen que va a marcar el gol que le dé el ascenso a la Real. Ojalá sea así. De momento, pone fin (crucemos los dedos) al calvario de lesiones y vuelve a ser un jugador txuri urdin más. Seguramente no será titular, pero es más que probable que tenga algunos minutos, sobre todo si el partido no marcha como nos gustaría a los realistas.

Lillo no ha querido dar pistas sobre el once inicial, pero es seguro que Garitano volverá al mediocentro junto con Martí. El tercero de ese trivote que tanto gusta al técnico podría ser de nuevo Elustondo. La defensa no sufrirá cambios y la formarán Gerardo, Mikel González, Labaka y Castillo (en la convocatoria no hay ningún otro central o lateral, si hay contratiempos habrá que improvisar con Estrada en la banda y con Garitano en el centro). Vaughan también ha entrado en la lista de 18, aunque no parece tener muchas opciones de ser titular. La banda izquierda se la disputarán Nacho, que ha superado sus molestias, y Fran Mérida; la izquierda Novo, que dio el pase del empate en Cádiz a Delibasic, y Gari Uranga. En punta jugará de nuevo Delibasic.

La joranda es vital para la Real. El empate en Cádiz eliminó el margen de error y tanto Lillo como sus jugadores empiezan a pensar en la necesidad de ganar los cinco partidos que restan para lograr el objetivo del ascenso. Ahora mismo, Sporting y Málaga superan al conjunto txuri urdin en cuatro puntos. Los asturianos reciben en El Molinón al Salamanca a la misma hora del partido de la Real. Los andaluces juegan frente al Hércules en La Rosaleda el domingo a las cinco de la tarde (televisado por Localia). La Segunda División nos ha demostrado que todo puede pasar en cualquier partido. Veremos el domingo a las siete de la tarde qué opciones tiene cada equipo de ocupar una de las dos plazas de ascenso todavía por adjudicar, toda vez que es casi seguro que para esa hora el Numancia ya será equipo de Primera (le falta un punto). Quizá todavía es pronto para aventurar esta posibilidad, pero cabe recordar que el triple empate entre Sporting, Real y Málaga dejaría fuera del ascenso a los andaluces.

Granada 74 y Real Sociedad se encuentran por primera vez en San Sebastián, ya que el equipo andaluz, que sólo está un punto por encima de los puestos de descenso a Segunda B, debuta esta temporada en Segunda. Pero sí hay un precedente estadístico para echarse a temblar. Lillo se ha enfrentado en tres ocasiones contra equipos entrenados por Marcos Alonso, actual técnico del equipo granadino. Las tres se saldaron con derrota del conjunto del ahora entrenador txuri urdin. Pero es que, casualidades de la vida, dos de esos tres partidos propiciaron el cese de Lillo. Le sucedió cuando el Rayo ganó al Salamanca en la temporada 95-96 y cuando el Racing venció al Oviedo en la 96-97.
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En el partido de la primera vuelta, la Real consiguió ganar por 1-2, con un gol de Díaz de Cerio ya en el descuento. La victoria puso fin a una frustrante racha de una victoria y siete empates y a 234 minutos sin marcar un solo gol. Fue un correcto encuentro de los blanquiazules, que tuvieron que remontar el tempranero gol de Luque, un centro-chut lejanísimo que pilló a Riesgo algo adelantado. Delibasic anotó el empate mediada la primera parte y en los últimos minutos de la misma el colegiado, muy protestado por los locales, dejó con diez jugadores al Granada 74. En la segunda parte, la Real lo intentó y ejerció de equipo grande en superioridad numérica, pero el gol se hizo de rogar. Hasta el descuento. Pero se sumaron los tres puntos, que era lo esencial.

miércoles, mayo 14, 2008

Creer que es posible

El 15 de febrero de 1981 la Real perdió 2-0 en el Nou Camp ante el Barcelona y se quedaba a seis puntos (las victorias entonces valían sólo dos) del líder, el Atlético de Madrid, en séptima posición y quedando sólo 20 puntos en juego. Aquella Real de los Arconada, Kortabarria, Celayeta, López Ufarte o Satrústegui creía que era posible ganar la Liga. Y la ganó con ese gol de Zamora que nunca podran quitarnos de la memoria.

El 21 de marzo de 1982, el equipo txuri urdin caía derrotado en Alicante frente al Hércules. Perder ese partido dejó a la Real a cinco puntos del líder, el Barcelona, con tan solo diez en juego y todavía con sólo dos como premio por la victoria. Cinco jornadas quedaban entonces. La Real de Ormaetxea ganó cuatro y empató uno. Y fue campeona de Liga por segunda vez consecutiva. Aquella Real creía de nuevo que era posible ganar la Liga.

El 24 de marzo de 1993, la Real perdía en el Santiago Bernabéu por 4-0 y casi todo el mundo pensaba que era el final del trayecto txuri urdin en la Copa del Rey. Tres semanas después, aquella Real de Alkiza, Alaba, Lumbreras, Larrañaga o Luis Pérez creyó que la remontada era posible. No lo consiguió, pero dejó para el recuerdo la última gran batalla de Atotxa, un 4-1 que quienes pudieron verlo en directo o seguirlo por la radio no olvidarán jamás.

El 27 de abril de 2003, el Barcelona vencía a la Real por 2-1. El Real Madrid se escapaba a cuatro puntos y quedaban sólo siete partidos por jugar. Aquella Real de Westerveld, Xabi Alonso, Aranburu, De Pedro, Karpin, Nihat o Kovacevic creí que podía ganar la Liga. Y puso todo de su parte para que así fuera. Ganó cinco de los últimos siete partidos y sólo perdió uno. Pero no la ganó.

Y así tantos y tantos días de gloria y de desesperación. La historia de la Real está llena de alegrías y de decepciones, de triunfos y de sinsabores. Pero si algo ha caracterizado siempre a este club es la fe en la victoria. Después se podrá ganar o perder, pero la Real nunca puede saltar a un campo de fútbol pensando en que va a perder. La victoria o la derrota no sólo viene determinada por la fe de un equipo, creer no garantiza nada. Pero ayuda, es el requisito imprescindible para que sea posible. Aquellos equipos de la Real creían en su objetivo. Sin dudar. Con toda la fe del universo.

Esta Real, la Real que lucha en Segunda División por recuperar su sitio en Primera, también cree en su objetivo. Cree en el ascenso. Los jugadores lo dicen incluso ahora que está más lejos que nunca. Y, por ese motivo, la admiración que siento por ellos crece día tras día. Podrán o no conseguir el objetivo, pero, como aquellos otros equipos que tuvo la Real en su día, creen que pueden conseguirlo. Eso es lo que todos debemos exigir a quien vista la camiseta txuri urdin. Eso es lo que nos ofrecen día tras día los jugadores y los técnicos del equipo. Esta Real que tantas piedras se está encontrando en el camino sigue creyendo en el ascenso. Es el primer paso. Quedan cinco más hasta el 15 de junio.

lunes, mayo 12, 2008

¿Y por qué no va a ganar la Real los cinco partidos?

Un equipo histórico es aquel que hace historia. La Real es un equipo histórico porque se lo ha ganado a lo largo de los años. Hizo historia cuando estuvo 32 jornadas sin perder en la temporada 79-80. Hizo historia cuando se llevó las dos Ligas siguientes. Hizo historia al ganar la primera Supercopa. Hizo historia al alcanzar las semifinales de la Copa de Europa. Hizo historia cuando estuvo a punto de derrotar al Real Madrid de los galácticos. Hizo historia en esos grandes momentos y también en otros pequeños instantes que nos han llevado a muchos a ser de la Real. Y ahora la Real se enfrenta a una tarea que puede ser histórica. Otra más. El objetivo sigue siendo subir a Primera y quedan cinco partidos. ¿Por qué la Real no va a ganar esos cinco partidos? ¿Por qué aspirar a menos? Somos un histórico. Es hora de demostrarlo.

Nadie dice que vaya a ser fácil ganar esos cinco partidos seguidos, pero la historia ya nos ha enseñado el camino. La última vez que la Real encadenó una racha tan formidable fue en la temporada 2003-2004, con Raynald Denoueix en el banquillo. Curiosamente, el primero en caer en aquel tramo liguero fue el Málaga, 1-2 en La Rosaleda. Después sucumbieron en Anoeta el Madrid (1-0) y el Espanyol (3-1). A continuación llegó una de las últimas grandes goleadas del equipo txuri urdin como visitante, el 2-5 en Vigo ante el Celta, y se cerró este ciclo triunfal con un triunfo 1-0 ante el Racing de nuevo en San Sebastián. Cinco victorias, quince puntos, doce goles a favor y cuatro en contra.

Ahora los rivales serán Granada 74, Salamanca y Córdoba en Anoeta y Tenerife y Alavés lejos de San Sebastián. No viene el Real Madrid ni el Barcelona, no. Respetemos a los rivales, pero sepamos quiénes son y quiénes somos. Además, la primera vuelta marca el camino a seguir. La Real ganó entonces cuatro de esos cinco partidos. 1-2 en Motril, 2-1 ante los isleños y 1-0 ante los vitorianos en Anoeta, y 1-3 en tierras cordobesas, en uno de los mejores partidos de la temporada. Sólo se perdió en Salamanca, 3-2, con un penalti injusto (¿os suena de algo?) en el último minuto. La Real, en esos cuatro partidos, anotó 10 goles y encajó seis. Unas cifras no demasiado lejanas de las conseguidas por el equipo que entrenaba Denoueix en aquella racha de cinco triunfos consecutivos.

Un paso atrás sí se ha dado, de todos modos, con el empate en Cádiz. La semana pasada bastaba con que se repetieran los números de la primera vuelta. Hoy no. Si Sporting, Málaga y Real Sociedad lograran los mismos resultados de las jornadas 17 a 21 ante los mismos rivales que les quedan, el conjunto txuri urdin ya no sería uno de los tres que ascienden a Primera División, algo que sí habría sucedido incluyendo en ese periodo la jornada 16. La Real sumó doce puntos en esos cinco partidos, el Málaga nueve (victorias ante Sevilla Atlético y Cádiz, empates ante Hércules, Granada 74 y Tenerife) y el Sporting ocho (triunfos ante Alavés y Eibar, empates ante Salamanca y Córdoba, derrota frente al Castellón). De esta forma, el Málaga acabaría sumando 73 puntos, uno más que Sporting y Real. Los asturianos lograrían la tercera plaza de ascenso en esa hipotética situación gracias al golaverage particular.

Y decía antes que la tarea es histórica porque en los diez años que la Segunda División ha tenido 22 equipos ningún conjunto ha conseguido ascender a Primera superando cuatro puntos de desventaja a falta de cinco jornadas. Eso sí, en la mitad de estas campañas, en cinco, sí se acabó colando un equipo que a cinco partidos del final no estaba en puestos de ascenso. El que remontó una mayor ventaja fue el Osasuna en la temporada 99-00. En la jornada 37 tenía tres puntos de desventaja con respecto al Extremadura. Pero consiguió sacarle nada menos que nueve puntos al conjunto de Almendralejo en esos cinco partidos, sumando tres victorias y un empate, por sólo un empate de su rival por el ascenso. Osasuna terminó segundo con un punto más que el cuarto clasificado, el Salamanca.

La Real puede hacerlo. Puede ganar los cinco partidos que quedan. No tengo la menor duda. Y si los gana creo que es más que probable que acabará entre los tres primeros. Desde que Juan Manuel Lillo es entrenador txuri urdin, no se conoce la derrota. Tres victorias y tres empates. Hay que dar un pequeño salto más y sumar, al menos, cuatro victorias. Pero hay que aspirar a lo máximo porque la Real es capaz de conseguirlo. Empezando por el Granada 74, a por ellos.

domingo, mayo 11, 2008

CÁDIZ 2 - REAL SOCIEDAD 2 "Veremos dentro de una semana"

Reconozco que he pasado por unos momentos en los que no sabía qué escribir. Han pasado ya cinco minutos desde que el Cádiz - Real Sociedad ha terminado y no sabía qué decir. Casi siempre tengo claras algunas ideas sobre lo que ha sido el encuentro, quiénes han sido los jugadores destacados, qué ha marcado el partido, cómo se presenta el futuro y a qué podemos agarrarnos. Hoy no. Tengo claro que, pese a ese pesimismo que comentaba hace unos días y que se mantiene vivo, y a pesar del paso atrás que supone no haber ganado hoy, este no es el día en que se haya perdido el ascenso. Sigo convencido de que la lucha será hasta la última jornada y que la Real estará metida en ella. Pero lo demás es realmente difícil de calibrar en su justa medida. Porque se corre el peligro de caer en la crítica injustificada, en el elogio innecesario o en la pataleta inservible.

Quien quiera ver la parte más negativa de este día, tiene argumentos más que de sobra. Hoy la Real no ha ganado y hacía falta. Ha perdido dos puntos en esta carrera por el ascenso y tiene a Málaga y Sporting de Gijón cuatro puntos por encima, quedabn quince en juego. Ha visto cómo le remontaban el partido después de haber hecho lo más difícil, marcar el primer tanto y conseguir un gol de ventaja que no ha dado la tranquilidad necesaria. Lillo reconoció que la Real tuvo "quince minutos de caraja" y que el precio "ha sido carísimo". A estas alturas de la temporada el equipo no puede permitirse esas ausencias, y menos fuera de casa y con un ambiente muy en contra. Quien quiera rendirse, está en su derecho de hacerlo. Yo no. "Vamos a ver dentro de una semana". La frase es de Lillo. La suscribo. Y es mi titular.

Porque veo muchas cosas que merecen la pena de esta Real. Lo fundamental, la actitud. La Real, como destacó su entrenador tras el encuentro, hizo una última media hora muy buena, plena de fuerza, de coraje, de garra y de todo aquello que hace de la Real un equipo absolutamente admirable en una temporada en la que las piedras en el camino han sido una constante. Ha tenido fútbol, ha tenido ocasiones, ha tenido llegadas. Lo ha tenido todo. Pero le ha faltado un gol más, que pudo ser un lanzamiento al palo o alguna otra ocasión que sí tuvieron los blanquiazules. Hoy ha faltado lo que la Real disfrutó en los últimos días, su portería a cero. Eso le cuesta dos puntos vitales. Pero no, esto no se ha acabado. Más quisieran nuestros rivales.

Y lo esencial que me hace rebelarme es la injusticia que está viviendo la Real este año. El segundo gol del Cádiz viene gracias a una mano que los jugadores txuri urdin han visto muy clara. Y en el último suspiro ha habido un penalti a Delibasic. "Vamos a pensar que no lo ha visto", dijo Lillo al final del partido, pero tenía un enfado muy importante que le llevó a decir que el árbitro "estaba pendiente de pitar el final" y destacó que "hay cosas que no gustan". Demasiadas. Aquí también cada uno es libre de pensar lo que quiera. Estas jugadas todavía no las he visto, pero lo reflejo como lo he percibido por medio de esa tortura que es la radio esta temporada en Segunda. Pero ya he visto muchas cosas esta temporada. Como amante del deporte, me duele una barbaridad que los arbitrajes decidan cualquier competición y me enfada una barbaridad que este año siempre sea siempre contra la Real. Es muy duro.

Lillo se guardó alguna sorpresa en su alineación y apostó por Mérida en lugar de Nacho. No salió bien. Sí salió, y muy bien, la apuesta por los dos delanteros que ya jugaron en Málaga, ya que ambos vieron puerta. Díaz de Cerio (que vio la quinta amarilla y no podrá jugar la próxima semana, en Anoeta ante el Granada 74) marcó su 15º gol y Delibasic anotó el empate y dio alas a la Real en el tramo final, además de sufrir el penalti (quien ha visto las imágenes ya dice que es clarísimo; "igual no quieren que suba la Real, no sé por qué", dijó con amargura Deli tras el partido). Larrea y Elustondo completaron el trivote en el que Martí sigue siendo el líder. Novo, una vez más, fue uno de los relevos escogidos por Lillo. Al final, el toque de corneta (con Gari, Víctor y Deli en el campo) no dio el premio merecido.

La pregunta que se hace todo el mundo es obvia. ¿Y ahora qué? Pues a seguir, como afortunadamente han dicho todos los componentes de la expedición realista, desde los jugadores hasta el presidente Badiola. Quince puntos, que son los que quedan en juego, son un auténtico mundo. El calendario de la Real no es demasiado complicado (aunque cabe no olvidar que compartimos tres partidos con el Sporting) y, como decía Gerardo al final del partido, Cádiz era quizá el más difícil de los que nos quedaban. Lillo dijo la semana pasada que todavía nos quedaban jornadas de risas y jornadas de lágrimas. Hoy ha sido de lágrimas, pero la que importa es la del 15 de junio.

Y esto es la Real. En la Real nadie tiene derecho a bajar los brazos. No importa que todos los arbitrajes sean perjudiciales, que lo están siendo enfade a quien enfade que se diga. No importa la ventaja que nos saquen, que es importante, negarlo es una estupidez. ¿Y si al final subimos por este punto? Los campones no se deciden ni siquiera en mayo. La Liga acaba el 15 de junio. Y ese día ya veremos dónde está la Real. Explicaciones habrá muchas y yo tengo las mías propias. Pero que, de aquí en adelante, sólo sean explicaciones deportivas. Que un árbitro frustre las posiblidades de lograr el objetivo es lo más lamentable que pueda pasar en cualquier deporte. Y motivos tenemos más que de sobra para quejarnos. Nos quejaremos. Pero, sobre todo, seguiremos luchando. La Real estará ahí hasta el final. Y yo con ella. Quien quiera venirse ya conoce el camino.

sábado, mayo 10, 2008

PREVIA Cádiz - Real Sociedad. Bajas y maldiciones

La Real afronta en Cádiz la primera de las seis finales que le quedan (domingo, 18.00 horas, Ramón de Carranza, sin televisión). Y en ella se va a enfrentar a tres enemigos. El primero, obviamente, es el Cádiz, un equipo que, a pesar de no tener grandes agobios clasificatorios, se ha tomado el partido como decisivo para certificar su permanencia en Segunda. El segundo, las bajas, ya que dos de los tres pivotes en los que confía Lillo desde su llegada a Donosti no podrán saltar al campo. Y el tercero, la historia. La Real jamás ha ganado en campo del Cádiz, aunque bien es cierto que la famosa maldición del sur no está teniendo efecto en esta temporada en Segunda, en la que el conjunto txuri urdin todavía no ha perdido en tierras andaluces. Y que siga la racha porque la victoria en Cádiz es fundamental.

Real Sociedad, Cádiz y 15 de junio. Ese ha sido el mensaje de Juan Manuel Lillo esta semana. Acertadísimo y digno de aplaudir. No es momento de distraer la atención, de hablar del futuro, de las primas, de la Asamblea de accionistas que celebrará la Real en junio. La mirada sólo se puede desviar para saber lo que harán esta tarde Sporting de Gijón (viaja a Tenerife) y Málaga (recibe al Nastic) para saber si una victoria nos acerca un poco más a Primera. Lo demás directamente sobra, porque lo esencial es el ascenso y lo que haga la Real. Cádiz es, junto con Tenerife, el partido más difícil a priori que le queda al equipo txuri urdin de aquí al final de la temporada, aunque ya sabemos por experiencia que la Segunda División esconde sorpresas en los lugares más insospechados.

Para jugar este importantísimo encuentro, Lillo cuenta con dos bajas muy sensibles. Aranburu por lesión y Garitano por sanción dejarán tocado el trivote por el que apostó el técnico hace ya un mes. El técnico, que ya ha dejado claro de antemano que no se va a escudar en los ausentes en caso de que las cosas no salgan bien en Cádiz (otro acierto, la Real tiene ahora mismo 27 jugadores y todos deben ser igual de válidos para él) no ha revelado sus planes, pero por lo visto durante la semana parece que Elustondo y Larrea serán los elegidos para acompañar a Martí en el centro del campo. Por detrás, la defensa seguirá inamovible una semana más y estará formada por Gerardo, Labaka, Mikel González y Castillo, además de Asier Riesgo en la portería. Carlos Martínez sigue sin entrar en las convocatorias con el nuevo técnico y Ansotegi se queda en San Sebastián para dejar su hueco en la lista a Víctor López.

El ataque realista está mucho menos claro, aunque es previsible que no haya muchas sorpresas. Lo normal es que Delibasic vuelva a ocupar el puesto de delantero centro, tras cumplir la pasada semana un encuentro de sanción. Díaz de Cerio, máximo goleador del equipo con 14 tantos, caerá a la banda derecha, el mismo puesto que ocupó en Málaga, lo que llevaría a Gari Uranga de nuevo al banquillo. En la izquierda Nacho parece seguro, toda vez que Vaughan se cae de la lista de 18 para dejar su puesto a Novo. Fran Mérida y Víctor, además del propio Gari, esperarán su oportunidad en el banquillo. Skoubo no viaja a Cádiz, a pesar de que ya está de nuevo a disposición del técnico (junto a Aranburu, Xabi Prieto es la única baja por lesión y acorta plazos para poder estar de nuevo con el equipo antes de que acabe la temporada).

La Real nunca ha conseguido traerse la victoria de Cádiz. En Segunda División solamente ha habido un enfrentamiento previo, en la fase de ascenso a Primera de la temporada 1939-1940, y los gaditanos derrotaron a los donostiarras por un contundente 5-0. Aquella temporada la Real no logró volver a la máxima categoría y, de hecho, fue última en su grupo. En Primera han sido doce los partidos que han enfrentado a Cádiz y Real Sociedad con el conjunto blanquiazul como visitante, con seis victorias locales (la más clara, por 3-0, se produjo en la temporada 85-86) y otros tantos empates. Eso sí, de las cuatro últimas visitas realistas al Ramón de Carranza sólo una acabó en derrota txuri urdin, 2-1 en la campaña 92-93.

La última vez que la Real jugó en Cádiz sufrió un vergonzoso e inexplicable expolio arbitral, cuando apenas quedaban tres jornadas para el final de la Liga. A pesar de que el partido no fue ni mucho menos brillante, Xabi Prieto y Garitano colocaron un claro 0-2 en el marcador. Riesgo se tuvo que marchar del campo, conmocionado tras sufrir un duro golpe en la cabeza con su compañero Cifu. El Cádiz marcó cuando quedaban más de 20 minutos para el final y empujó como solía hacerlo siempre este equipo en el sprint final en Primera. Alberto se convirtió en la figura de la Real. Pero en el minuto 90, un horrible árbitro llamado Esquinas Torres decidió convertir un control con el pecho de Cifu fuera del área en penalti por mano. El empate a dos final retrasó una semana más la permanencia matemática de la Real, pero al Cádiz no le sirvió para seguir en Primera.

En el partido que jugaron Real Sociedad y Cádiz en Anoeta, en la primera vuelta, el marcador final fue el mismo con el que comenzó el partido. Fue el último de una nefasta y frustrante racha de seis empates en siete partidos (el séptimo fue la gran victoria en San Sebastián ante el Málaga), el segundo consecutivo a cero goles, y el comienzo del despegue del equipo (que a partir de este empate cosechó cuatro victorias en cinco partidos). La Real se vació sobre el campo pero fue incapaz de encontrar los caminos hacia la portería cadista. El mayor problema que sufría entonces era la carencia de ocasiones de gol y se pagó con la pérdida de dos puntos que hoy parecen vitales. No deja de ser curioso que ese empate y el de la semana anterior ante el Sevilla Atlético le sirvieron a la Real para recortarle precisamente dos puntos al Sporting. La misma distancia que le separa ahora del sueño de volver a Primera...

jueves, mayo 08, 2008

El pesimismo en la mirada

Lo dijo Chris Coleman durante los meses que estuvo al frente de la Real. A este equipo le rodea una aureola de pesismismo digna de estudio. Entonces muchos se reían de él, pero tenía toda la razón del mundo, y el tiempo lo está demostrando. Que levante la mano quien de verdad creía que el año pasado la Real se iba a salvar del descenso. Pocas manos habrá, seguro. Pero voy más lejos. Que levante la mano quien pensaba en agosto que la Real volvería a ser equipo de Primera División el próximo 15 de junio. Sed honestos. No había muchos, ¿verdad? Alguno más habría, pero no muchos más, cuando Coleman dejó el equipo, allá por el mes de enero, en quinta posición y a un punto del Sporting, que ya era tercero en aquellas fechas. Hoy la Real está muy por encima de donde esperaban verla muchos, pero ni siquiera eso ha aplacado ese pesimismo.

No discuto que muchas razones para el optimismo no había. Eso es obvio. No discuto que arrastramos tal cantidad de decepciones en los últimos años que es realmente complejo destacar lo positivo de este equipo. Ya lo dijo Lillo, esta afición está ya tan baqueteada que necesita ver algo positivo en el campo para no sucumbir al desencanto. Admito ese pesismismo como algo normal. Aunque yo no estuviera de acuerdo, entiendo que muchos realistas pensaran que no había equipo para subir. Asumo como normal que se dude del nivel individual de algunos jugadores, que no han demostrado todo lo que tienen cuando fue necesario. Entiendo que muchos dudaran de la capacidad de Coleman, Eizmendi y Lillo para sacar adelante la plantilla que tenían, y de hecho yo tuve mis dudas con todos ellos en algún momento.

Todo eso lo entiendo. Pero lo que no entiendo es por qué hay una constante duda de las posibilidades de este equipo al día de hoy. Hoy. Con el Zamora de la categoría en la portería. Con el tercer máximo goleador de la categoría en el campo. Con un mariscal incomparable como Martí. Con prometedores debuts de canteranos. No entiendo por qué nadie quiere destacar que la progresión de la Real esta temporada es innegable. Hace apenas un mes, el Málaga estaba a nueve puntos y hoy está a cinco. Los malacitanos le han llegado a sacar a la Real 13 puntos en la jornada 13. Eso quiere decir que, desde un punto de vista que casi nadie ve, le hemos recortado ya ocho puntos al equipo andaluz. Algunos quieren ver al Sporting dentro de una racha espectacular, muy por encima del nivel del equipo txuri urdin. Y resulta que la mayor ventaja que tuvieron los gijoneses es de cinco puntos, en la jornada 16. Ahora son dos. Y ha llegado a estar por debajo.

Lee uno algunos periódicos y parece que el ascenso es ya una misión imposible. Parece que nos va a sacar más ventaja el Sporting o el Málaga incluso por el despido de trabajadores en el club o por la deuda acumulada de la Real. Que si a nosotros nos falta un jugador es el fin del mundo, pero si le pasa eso a sportinguistas o malacitanos tienen plantilla de sobra para que no se note. Claro que me gustaría estar en la piel del Numancia y pensar que este fin de semana podríamos estar de vuelta en Primera. Pero negar que estamos en la pelea por subir no me parece de recibo. Ver en cada contratiempo algo definitivo me parece algo propio de ciegos. La Real tendrá posibilidades de subir hasta la última jornada. Y sigo convencido de que subirá.

miércoles, mayo 07, 2008

Adiós con la cabeza alta

No ha podido ser. La Real juvenil ha caído eliminada de la Copa de Campeones de la División de Honor. En su segundo partido, ha empatado a tres goles ante el Villarreal, lo que sumado a la derrota por 0-2 ante el Rayo Vallecano le deja ya sin opciones de clasificarse para la final. Al menos los chavales que entrena Alberto Iturralde se despiden con la cabeza alta, dando un buen espectáculo deportivo y goleador, y, sobre todo, demostrando algunas de las cosas que les han llevado a ser los indiscutibles campeones de su grupo. Muchos jugadores enseñaron detalles interesantes y no sería justo hablar de alguno en concreto, pero si tengo que destacar a un jugador me quedó con Bingen, un centrocampista ofensivo que dio muestras de mucha calidad.

Comenzó el partido muy bien para la Real, que en el primer minuto ya mandaba en el marcador. Primer córner y primer gol. El Villarreal se rehizo muy bien y demostró tener mucha calidad en los metros finales, donde tocaron con bastante comodidad. En menos de 20 minutos le habían dado la vuelta al marcador. Pero la Real no se rindió y empató el partido con una espléndida jugada que nació en la frontal del área realista. El gol provocó la mayor ovación de la tarde en el Campo Alberto Ruiz de Colmenar Viejo. El contraataque perfecto llevado como a este equipo txuri urdin le gusta, tocando el balón con velocidad. Pudo irse la Real al descanso con ventaja, pero el árbitro anuló el tercero por un dudoso fuera de juego.

Nada más comenzar la segunda mitad, la Real marcó otro gol, esta vez de jugada de estrategia tras el saque de una falta. Se parecen al primer equipo de las dos últimas jornadas, demoledores a balón parado. Tras fallar algunas claras ocasiones de sentenciar, el Villarreal empató cuando apenas quedaban diez minutos para el final. El marcador ya no se movió más, con lo que la Real dijo adiós al torneo. El equipo mejoró la imagen del primer día y hoy sí demostró esa capacidad ofensiva que se le suponía, pero los errores atrás, tanto de la defensa como del portero, impidieron la victoria. Pese a todo, la imagen que ha dado la Real ha sido muy buena. Ni un solo patadón en su juego. Lucha hasta el último minuto. Valores que, sin duda, llevarán a algunos de estos jugadores al primer equipo en no mucho tiempo. Que así sea, que la Real siga apostando por su cantera.

Y un último detalle que no quiero dejar pasar por alto. No quiero obviarlo, a pesar de que el desprecio de la indiferencia es lo único que se merece un árbitro que quiso ponerse por encima de los jugadores y convertirse en protagonista. A pocos minutos del final, decidió expulsar a un jugador realista en una jugada que era claramente amarilla. El publico colmenareño silbó al árbitro por su decisión. No contento con eso, y una vez acabado el partido, enseñó roja directa a otro realista. Ya es duro ver a un árbitro mostrar semejante chulería con los jugadores profesionales, pero hacerlo con un juvenil roza la indecencia. Sacar una tarjeta roja que no tiene efecto alguno cuando las protestas fueron de lo más normal del mundo no es de recibo. Es un gesto impresentable. Pero allá él.

martes, mayo 06, 2008

JOSÉ RAMÓN EIZMENDI: “¿SI NO SE SUBE? COMO SE VA A SUBIR, NO HA LUGAR A LA PREGUNTA”

Estuvo trece partidos sentado en el banquillo del primer equipo de la Real. Vino del Sanse y al Sanse volvió cuando Iñaki Badiola decidió buscar un último revulsivo en la figura de Juan Manuel Lillo. José Ramón Eizmendi es un hombre de fútbol, convencido de la valía del trabajo que hace y dispuesto a dar la cara por la Real. Por su Real. Por nuestra Real. Ya sin la presión de ese banquillo que tantos entrenadores ha devorado en las últimas temporadas, Eizmendi se muestra convencido de que el año que viene volveremos a estar en Primera División. Cree en las armas actuales de la Real, en su vestuario, y también en lo que él mismo está ayudando a que sea la Real del futuro.

- ¿Por dónde anda José Ramón Eizmendi después de entrenar al primer equipo?
- Bueno, pues estamos con el segundo equipo, entrenando al segundo equipo e intentando seguir en el fútbol.

- ¿Qué tal el Sanse este año?
- Bien. Estamos en un equipo de formación, un equipo que continuamente tiene que ir mejorando y nos dedicamos a ello, a procurar que cada día los chavales sean mejores.

- Es el eterno debate, si Zubieta da jugadores suficientes para la Real o no.
- Yo creo que sí, yo creo que Zubieta da muchísimos jugadores. Sabemos que cada día el fútbol está más difícil. Antes se competía sólo contra jugadores nacionales, luego empezaron dos extracomunitarios, luego extranjeros, y ahora hay que competir contra todo el mundo. Cada vez es más difícil, somos una provincia muy pequeña y no es fácil sacar muchos jugadores.

- Creo que no me vas a dar ningún nombre, pero ¿hay algún jugador en el que tengáis muchas esperanzas puestas?
- No, nombres sabes que nada. Hay varios jugadores en el equipo que creo que tienen. Pero ya sabes que esto del fútbol es complicado y lo que hoy parece blanco mañana es gris y pasado mañana no sabes de qué color va a ser. Creo que hay cantera y hay jugadores con condiciones para poder llegar al primer equipo.

- ¿Cómo fue tu experiencia con el primer equipo?
- Buena, muy buena. Estoy contento de cómo fue la experiencia. Lo único que queda es que la Real Sociedad consiga el ascenso, y si al final lo consigue daremos todo por bien empleado.

- ¿Y se va a conseguir?
Espero que sí. Yo confío en que sí.

- ¿Cómo ves al equipo con respecto a sus rivales directos?
- Bien, yo lo veo bien, con posibilidades, con ilusión y con ganas y espero que logren la meta. Han pasado un año complicado y ellos han sabido sobreponerse, día a día, día a día, y espero que eso obtenga su premio.

- Hubo un momento en la temporada, todavía contigo en el banquillo, después de ganar en Albacete, que todo el mundo pareció dar por hecho el ascenso.
Las cosas son muy dadas a los polos opuestos y a llevarlas a los extremos. O muy bien o muy mal. Y ni tan bien, ni tan mal. Las cosas son complicadas, son difíciles y se está viendo que hasta el final no va a haber nada decidido. Hay que esperar hasta el final y ya veremos cómo queda todo.

- ¿Qué tal es la relación con Lillo desde que llegó?
- Buena, muy bien, fenomenal. Espero que tenga toda la suerte del mundo y que consigamos, y consiga, ascender al equipo.

- ¿Se está pensando ya en algún aspecto en el año que viene?
- ¿Qué va ser de éste? Siempre estás pensando, programando y haciendo cosas, pero todavía están en el aire muchas cosas.

- ¿Tienes algún papel en la elaboración de los planes del primer equipo?
- No, en absoluto. Yo soy entrenador del segundo equipo y nada más.

- Martí ha supuesto un salto de calidad enorme para la Real, ¿no?
- Sí, Martí es un gran jugador, uno más dentro de la plantilla de la Real Sociedad que está dando todo lo que tiene para ayudar a la Real, como creo que todos sus componentes. Es muy importante la dinámica de grupo. En la Real Sociedad creo que hay una gran dinámica de grupo, se ayudan y se apoyan mutuamente y eso es muy positivo.

- Todos los entrenadores que habéis pasado por la Real recientemente, tanto esta temporada como en las anteriores, destacáis siempre el vestuario...
- Sí, realmente es de destacar. Lo que hace falta es que eso dé sus frutos.

- ¿Y si no se sube a Primera?
- Como se va a subir, pues no ha lugar a la pregunta (risas).

- Antes del partido ante el Numancia, dijiste que se apoya menos al de casa. ¿Por qué lo dijiste y por qué en aquel momento?
- Todo partió de una entrevista que le hicieron a Gonzalo Arconada (entrenador del Numancia, ex entrenador de Sanse y Real), en la que comentó que se valoraba menos a los de casa que a los de fuera. Entonces, en una rueda de prensa me comentan a mí qué opinaba de eso y dije que estaba de acuerdo con Gonzalo Arconada en que se valora menos a los de casa que a los de fuera. No dije que no se les valore, dije que se les valora menos, que es completamente distinto. Ni sabía que me iban a preguntar. Y después, yo quería dar ánimos al equipo y pedir la unidad de todos y ponía muchas palabras técnicas, tanto en euskera como en castellano. Para eso escribí una nota, para no equivocarme a la hora de decirlo. Algún malintencionado, entre comillas, o alguna persona que no quería ver las cosas como yo las quería decir lo interpretó como si yo hubiera lanzado un panfleto. Nada más lejos de la realidad. Lo único que intentaba era decir lo mismo en euskera y en castellano y ser estrictamente correcto. Empezaron a mezclar temas, lo de la no valoración con lo de la nota, que no tiene nada que ver, porque yo no sabía que me iban a preguntar y empezaron a hacer cábalas y cuestiones. Yo creo que no me equivoqué, creo que cada uno tiene que pensar lo que ha hecho y ha dicho y ser responsable y consecuente con eso. El que haya pensado lo que haya pensado, él sabrá por qué lo ha pensado.

- ¿Y crees que hay algún motivo concreto para que se valore más lo de fuera, y más en un club como la Real, que vive de lo de casa?
- Yo he dado mi opinión y que cada uno analice por qué es así, o si es así o no. Yo creo que lo de casa tiene su valor y hay que dárselo, y creo que a veces le damos menos valor del que tiene.

- ¿José Ramón Eizmendi volverá alguna vez al banquillo del primer equipo de la Real? ¿O quiere volver al primer equipo?
- José Ramón Eizmendi es entrenador de la casa, es entrenador de la Real Sociedad y estoy encantado de seguir siendo entrenador de todo lo que es la Real Sociedad. A mí me gusta el fútbol y en estos momentos con la labor que estoy haciendo en el Sanse estoy encantado y no aspiro más que a seguir en el fútbol.

Entrevista realizada en las gradas del campo Alberto Ruiz de Colmenar Viejo (Madrid), el 5 de mayo de 2008. Eizmendi acudió hasta Madrid para ver al equipo juvenil de la Real, que juega allí esta semana la Copa de Campeones de la División de Honor de la categoría.

lunes, mayo 05, 2008

El juvenil debuta con derrota

No ha empezado bien para la Real la Copa de Campeones de la División de Honor Juvenil. El Rayo Vallecano ha vencido al conjunto txuri urdin por 0-2 en el primer encuentro de la competición, lo que no deja muchas opciones para los nuestros de clasificarse para la final. El segundo y último partido de la Real en esta primera fase se disputará el próximo miércoles a las 19.00 horas. Para poder llegar a la final (que se jugará el domingo por la mañana), los realistas tendrán que ganar al Villarreal por cuantos más goles mejor y esperar lo que suceda entre castellonenses y vallecanos el viernes. Lo único positivo para la Real en esta primera jornada es que venció 4-3 en los penaltis que podrían decidir un hipotético empate a puntos.

Colemanr Viejo recibió a Real Sociedad y Rayo Vallecano con una mañana soleada y calurosa que, seguro, acabó haciendo mella en los jóvenes jugadores. Eso y el césped artificial del campo madrileño fueron los grandes inconvenientes para ambos equipos. El Rayo se adelantó de penalti cuando la primera parte se acercaba ya a sus minutos finales (en la jugada previa no se señaló una posible pena máxima a favor de la Real). Los de Vallecas, que demostraron haber cogido ya muchos más vicios del fútbol adulto que los realistas (y que incluso se quedaron con diez en el descuento de la segunda parte por una dura y cínica entrada en el centro del campo), se echaron atrás y jugaron al contragolpe. No llevaron demasiado peligro hasta que llegó el definitivo 0-2, a poco más de cinco minutos para el final.

La Real apenas tuvo ocasiones para marcar (y eso fue lo extraño en un equipo que, como explicó su entrenador, Alberto Iturralde, es una máquina de generar opciones de peligro), a excepción de una espléndida internada de un realista por la banda izquierda que acabó con un lanzamiento que se paseó por la línea de meta rayista. Quizá pesó en las piernas de los realistas el viaje, que su rival madrileño no tuvo que sufrir. Quizá la ilusión de jugar esta fase final. Quizá también acusó las bajas de sus dos internacionales, Gaztañaga e Illarramendi. Pero aún así los chavales se dejaron la piel, lucharon durante todo el encuentro y tratando siempre de jugar al fútbol. No salieron las cosas, pero las intenciones también cuentan, y más en estas categorías inferiores.

En la grada hubo algunos nombres ilustres de la historia de la Real. José Ramón Eizmendi (que atendió con muchísima amabilidad a Corazón Txuri Urdin y le concedió una entrevista que podréis leer aquí mañana) estuvo con el juvenil, después de entrenar ayer al Sanse en Ponferrada, donde empató a cero con el líder de su grupo de Segunda B, la Ponferradina de Óscar De Paula y Rubén Vega. También estuvo Loren, uno de los técnicos más relevantes de la Real que siguen en Zubieta tras la llegada de Iñaki Badiola a la Presidencia. Se pudo ver a toda una leyenda realista como Roberto López Ufarte. Y en el banquillo, uno de los extranjeros más queridos de la historia reciente de la Real, Tayfun Korkut, ejerce de ayudante de Alberto Iturralde.

La próxima cita para la Real en esta Copa de Campeones será el miércoles. Allí estaremos de nuevo dando ánimos a los jóvenes realistas. Quién sabe si estamos viendo a alguna futura estrella del equipo txuri urdin. Ganen o pierdan, que la Real es un equipo de cantera debe verse también aquí.

domingo, mayo 04, 2008

No voy a caer en la trampa

Esta temporada no. Esta vez no voy a caer en la trampa. No voy a perder tiempo en hablar de las primas a terceros. No me voy a amparar en el recuerdo de que la Real fue el equipo más perjudicado por esa práctica ilegal la pasada temporada, en la que dio con sus huesos en Segunda. No quiero pararme a pensar en cómo corrían los jugadores del Sporting aquella tarde de abril de 1981 en la que Zamora acabó cumpliendo nuestro sueño más hermoso. No voy a valorar las informaciones interesadas que hablan de que Badiola anda por la geografía española repartiendo maletines llenos de dinero, ni a enjuiciar la hipocresía de que lo denuncie quien también lo puede estar haciendo.

Tampoco voy a caer en la trampa de medir ahora si los árbitros han perjudicado más a uno u otro. Si me han robado en seis partidos pero me han regalado dos y si al rival le han robado en tres y perjudicado en uno., o viceversa No voy a hacer clasificaciones paralelas que nunca nos darán el ascenso. No voy a pensar en realidades que nunca sucederán. No voy a alentar teorías de la conspiración de las que nunca tendré pruebas, ni tampoco quedarme en el arbitraje como único análisis de una temporada. No recordaré que arbitrajes sospechosos impidieron, entre otras cosas, que la Real fuera campeona de Liga hace cinco años. Ni tampoco extrapolaré aquella realidad al día de hoy.

No voy a equivocarme de enemigo. No voy a polemizar con las aficiones de Málaga o Sporting. Que no cuente conmigo quien disfrute con enfrentamientos inútiles, porque a mí lo que me gusta es el fútbol y poder defender a mi equipo con sus colores en todas partes. Las cuentas con el pasado hoy no me interesan. No pienso equivocarme de enemigo. Mis molinos de viento están en el presente. Hoy y durante las próximas seis semanas. Hoy ya no importa tanto lo que hicieran los Consejos de Denonerreala, los arbitajes de antaño, las primas a terceros que perjudicaron. Todo eso me da igual. Y hasta el 15 de junio no pienso caer en la trampa de dedicar mi tiempo a estos asuntos. Yo no voy a hablar de eso.

Yo de lo que voy a hablar es de la Real. Del liderazgo de Martí. De la resurrección de Garitano. De los goles de Díaz de Cerio. De las paradas de Riesgo. De la solvencia de una defensa nacida en Zubieta. De cómo se dejan la piel sobre el campo jugadores que puede que no sigan vistiendo la camiseta txuri urdin el año que viene. Del mérito que tiene que esta plantilla mantenga la concentración en una temporada tan convulsa como la actual. Voy a hablar de la Real. Y lo seguiré haciendo hasta que vuelva al lugar que le corresponde, la Primera División. Después ya analizaremos todo lo demás. Pero hoy no. Es una trampa. Y no voy a caer.

sábado, mayo 03, 2008

REAL SOCIEDAD 2 - SEVILLA ATLÉTICO 0 Lo importante es la Real

La Real ganó y ganó relativamente bien. No fue un partido brillante, pero sí algo cómodo. Ayer eran tres puntos imprescindibles y hoy son tres puntos conseguidos. Pudo ser el día de hoy uno de los decisivos de esta temporada, porque el Sporting acabó ganando su partido en el descuento después de ponerse por debajo en el marcador y de quedarse con diez jugadores. El segundo gol sportinguista fue un jarro de agua fría en toda regla. Pero lo importante sigue siendo lo que haga la Real, y en eso debemos concentrarnos. Aunque siga dos puntos por debajo de la línea que marca el ascenso, si el equipo txuri urdin mantiene el pulso pocos dudan que acabará entre los tres primeros. El Sporting parece no fallar y el Málaga tiene un ritmo algo más lento. Pero eso da igual. Lo importante es lo que haga la Real.

Y la mejor noticia que deja el partido es que Juan Manuel Lillo ha aprendido. Cuando llegó a la Real, encontró un equipo incapaz de crear auténtico peligro a balón parado. Y hoy la Real se comporta de una forma solvente e incisiva en esta faceta del juego, marcando el primer gol en remate directo de córner (Garitano es un gran cabeceador) y el segundo tras el rechace de otro saque de esquina. Y no deja de ser curioso que la Real haya encontrado un especialista a balón parado donde menos lo estaba buscando. Gerardo, que ya nos sorprendió a comienzo de temporada lanzando los penaltis, ahora saca los corners. En Málaga triunfó, y hoy lo ha hecho otra vez. Dando el primer gol y creando mucho peligro con sus lanzamientos. Gran noticia en una división en la que tantos partidos se ganan desde la pizarra. "Estamos dedicándole tiempo", confesó Lillo tras el partido. Y se está notando.

Lillo repitió esquema y el juego no fue tan fluido como en Málaga. De hecho, costó bastante generar peligro como en bastantes ocasiones esta temporada. Martí fue el mejor en esta faceta (y en tantas otras) y dejó dos goles casi hechos a Elustondo (que tuvo que entrar por lesión de Aranburu mediada la primera parte) y a Nacho (que tras el partido de Málaga y el de hoy parece haber recuperado el buen nivel que mostró nada más llegar a la Real; tuvo una clara ocasión que se fue al palo). El 14 realista, un lujo de futbolista que este equipo debe disfrutar en una época tan oscura como es el paso por Segunda, fue, una vez, más el mejor del equipo y dominó todos los aspectos del juego. Incluso se permitió el lujo de forzar dos tarjetas amarillas a jugadores sevillistas.

Para cubrir la baja de Aranburu, Lillo decidió no mover el esquema (tendrá la próxima semana en Cádiz la baja por tarjetas de Garitano), pero sí dar entrada a Elustondo, que no jugaba desde el 2 de febrero, ante el Eibar. Esa es la importancia del banquillo, una importancia que quizá Eizmendi no supo valorar cuando los resultados dejaron de acompañar a su once tipo. Fran Mérida tuvo unos buenos minutos, primero desde la mediapunta y después algo más escorado a la izquierda, y participando en el segundo gol. Lo que se espera de un jugador que juega por el centro en la zona más peligrosa es influencia en el resultado y en el juego. Y Mérida ha cumplido hoy. En los últimos minutos, con la entrada al campo de Víctor, el esquema fue más similar al de Vigo. Víctor y Díaz de Cerio mostraron de nuevo la buena química que enseñaron desde el principio. Hoy, asistencia del ex mallorquinista y gol del canterano realista. Con un "fabuloso" definió Lillo la jugada. Iñigo lleva ya 14 goles y eso se tiene que valorar como se merece.

Como también hay que valorar el trabajo defensivo. El de hoy ha sido el tercer partido consecutivo sin encajar un gol (dos goles en cinco partidos; Lillo todavía no ha perdido con la Real y suma once de quince puntos posibles). Riesgo no tuvo hoy excesivo trabajo, pero el que tuvo lo solventó bien. Que Labaka acabara como capitán por la lesión de Aranburu y el posterior cambio de Gari Uranga no es más que una casualidad, pero es bonito entenderlo como un reconocimiento al trabajo de la línea de retaguardia, muy importante durante toda la temporada. Lillo se mostró muy satisfecho porque se quedó con "la sensación de que no te han llegado, no ha habido apuros". Eso sí, el técnico se confesó "mosqueado" por la primera media hora de la Real, que los jugadores achacaron al intenso calor que hizo hoy en San Sebastián. En el juego algo falta, pero el camino es bueno.

Durante buena parte de la tarde, la Real se vio en puestos de ascenso. El segundo gol del Sporting dolió porque, con las circunstancias de su partido, era un día perfecto para esperar el pinchazo de los gijoneses. Pero al final ganaron y mantienen los dos puntos de ventaja sobre el equipo txuri urdin, saliendo además muy reforzados por la forma en que llegó su victoria. Mañana juega el Málaga en Balaídos y es un partido importante. Esta jornada casi acaba con las opciones de los demás perseguidores (a la espera de lo que haga ya sólo el Castellón) y deja el ascenso como una carrera entre tres equipos, Málaga, Sporting y Real. Los nuestros parten con la desventaja en la clasificación en esta pequeña Liga de seis partidos (siete todavía para los malacitanos). Pero es la Real. Y eso también tiene que contar. A ver mañana dónde estamos.

viernes, mayo 02, 2008

PREVIA Real Sociedad - Sevilla Atlético. Anoeta, ¿ese fortín?

Cuando quedan ya sólo siete jornadas para el final, ya no queda otra salida. Si la Real quiere subir a Primera División, debe hacer de Anoeta ese fortín que hemos deseado, hasta ahora sin fortuna, durante toda la temporada. Y debe comenzar esa carrera frente al único filial de Segunda, el Sevilla Atlético (sábado, 18.30, Anoeta; ETB-1, Canal Sur-Canal 2 Andalucía, Canal 9-Punt 2). La carrera por el ascenso no espera más, y aunque Lillo advirtió tras el gran triunfo de Málaga que todavía quedan días de reír y de llorar, lo cierto es que empieza a ser ya algo imprescindible sumar de tres en tres la mayoría de los días que restan para el final. Siempre es importante, pero ahora más. El ascenso se decide en junio y no en enero. Hay que ganar. Hacer de Anoeta un fortín inexpugnable. Y nada más. Del estadio donostiarra debe salir el aficionado satisfecho y con tres puntos más, a la espera de los resultados de Sporting y Málaga.

Para conseguir es objetivo irrenunciable, Lillo buscará acercarse lo más posible a la idea que tan buen resultado le dio hace seis días en La Rosaleda. Repetirá el esquema con trivote y casi todos los nombres de la alineación titular. La única baja es la de Delibasic, que vio ante el Málaga su quinta tarjeta amarilla y está sancionado. Una lástima, porque cuajó allí sus mejores minutos de txuri urdin. Díaz de Cerio, que partió desde la derecha en el anterior encuentro, será ante el filial sevillista el único hombre en punta. La banda quedará para Gari Uranga, que ya marcó el segundo gol en Málaga. Ese será el único cambio que introducirá Lillo en una alineación que completarán Riesgo, Gerardo, Labaka, Mikel González, Castillo, Garitano, Martí, Aranburu y Nacho.

Las principales novedades de Lillo están en la convocatoria. Skoubo por fin está disponible, pero no ha entrado en la lista de 18 porque, como adelantó el técnico el jueves, hay que ir con paciencia con el danés. Vuelven al grupo de los elegidos el galés Vaughan (que deberá confirmar si está o no para jugar con asiduidad en este final de temporada), Markel Bergara (por primera vez con Lillo y poniendo fin a un largo ostracismo) y Elustondo, lo que vuelva a dar una idea de lo mucho que quiere reforzar Lillo el centro del campo. Se caen de la lista Novo y Estrada, además del sancionado Delibasic. En el banquillo no tendrá la Real ningún lateral, ya que Carlos Martínez sigue sin entrar en la convocatoria. La apuesta de Lillo por Gerardo y Castillo parece clara en este sentido.

Una semana más, poco se ha hablado del rival y del partido, cuando en realidad ese debiera ser siempre el centro de atención de TODOS los realistas. Pero no. Hemos hablado de cuentas, de los trabajadores de la Real, de la compra de Anoeta, de primas supuestamente pagadas por Badiola y de otros tantos asuntos extradeportivos. Hay que hablar de ellos, pero no desviar la atención de lo primordial. Y lo primordial es volver a Primera. Ya emplearemos tiempo en debatir todo lo demás. Porque esta semana la Real vuelve a estar en disposición de asaltar los tres primeros puestos. Será una jornada clave para saber si el Málaga puede comprometer su segunda plaza. Ahora mismo cinco puntos por encima de la Real, juega fuera de casa, en Vigo, un partido de los más complicados en el calendario que le queda a los malagueños. El Sporting, dos puntos por encima, recibe a un Granada 74 por desgracia plagado de bajas, pero esta Segunda División demuestra que los puntos se pueden ganar o perder en cualquier partido.

Que nadie se engañe, que el rival de la Real tampoco va a ser nada fácil. Decía Lillo que juega sin la presión de los resultados y eso le lleva a sacar más puntos. Y no le falta razón. La temporada del filial sevillista, debutante en Segunda, es espléndida y es ahora mismo séptimo en la clasificación con 49 puntos, sólo siete menos que la Real y ha estado toda la temporada en el grupo de cabeza, durante algunas jornadas incluso entre los tres primeros puestos. Fuera de casa ha arrancado puntos en diez partidos (cinco victorias, entre ellas en Soria ante el líder Numancia, y otros tantos empates) de los 18 que ya ha jugado. No obstante, está inmerso en una racha de cuatro derrotas consecutivas fuera de casa, la última de ellas en Gijón y por goleada.

El partido de ida, disputado en el Ramón Sánchez Pizjuán, es el único precedente con estos dos equipos como protagonistas y da buena fe de la calidad de los jugadores sevillistas. Una Real que había ilusionado seis días antes en Anoeta frente al Málaga, entonces líder, dio una pobrísima impresión ante el filial sevillista. Tanto fue así que el equipo de Chris Coleman no llegó ni siquiera a disparar sobre la portería rival en los 90 minutos de juego. Riesgo fue el mejor en el equipo txuri urdin, que se quedó con diez jugadores en el minuto 80 tras una injustísima expulsión con roja directa a Díaz de Cerio. Curiosamente, esos diez minutos en inferioridad fueron los únicos que la Real supo jugar el partido y contuvo bien al Sevilla Atlético. Insuficiente para ganar, pero al menos se rescató un punto de un partido nefasto.

Con el primer equipo del Sevilla sí hay bastantes precedentes, aunque ninguno de ellos en Segunda División. Y las estadísticas son bastante buenas para la Real. De los 51 partidos jugados en San Sebastián, 30 se saldaron con victoria local y 16 con empate. El Sevilla sólo ha ganado cinco veces, aunque dos de ellas fueron en sus dos últimas visitas. La pasada temporada, los sevillistas llegaron a Anoeta en la segunda jornada de Liga, en el partido 2.000 de la Real en la competición, y ganó 1-3. Martí fue titular aquel día con el equipo hispalense. Alves debió ver la roja antes del descanso, pero no lo hizo. El Sevilla jugó con mucha comodidad y el partido sólo pasará a la historia del equipo txuri urdin por el primer gol de Díaz de Cerio con la Real. Llegó en el descuento, con todo ya perdido.

miércoles, abril 30, 2008

Un año después, otro gol de falta directa

Un año ha tenido que pasar para que la Real marque un gol de falta directa otra vez. El tanto de Gari Uranga en Málaga sucede en esta suerte futbolística al que anotó Javier Garrido el 14 de abril de 2007, en el partido jugado en el estadio de La Cartuja frente al Betis. Aquel día, la Real sacó los tres puntos de tierras andaluzas (fue la primera victoria de la temporada lejos de Anoeta; al final sólo se consiguió otra más, en Tarragona frente al Nastic) gracias al solitario gol del lateral, ahora en el Manchester City. El sábado pasado, también se logró la victoria y también en esas antaño malditas tierras andaluzas, aunque el de Gari era el segundo tanto realista.

No es el lanzamiento de faltas directas uno de los puntos fuertes de esta Real, eso lo sabemos todos. En la actual plantilla no hay auténticos especialistas en esta faceta. No hay más que ver los datos y comprobar que hasta el sábado no se había marcado ninguna falta directa. El último especialista que vistió la camiseta txuri urdin fue Mark González, que marcó de esta forma dos de los cinco goles con los que ayudó a que la Real siguiera en Primera en la temporada 2005-2006. Y antes Nihat, por supuesto. El año del descenso no hubo especialista. El gol de Garrido llegó cuando nadie lo creía posible y, seguramente, del jugador que menos se esperaba.

Muy lejos quedan en la memoria, que no en el tiempo en realidad, las tardes en las que la Real podía elegir un lanzador. Si no era Karpin, podía ser De Pedro. Si no, era Idiákez quien cogía el balón. Y, claro siempre estaba el turco Nihat. O incluso Rossato también nos dejó algún que otro gran lanzamiento directo. Si ya se está pensando en la plantilla de la próxima temporada, sería bueno encontrar algún especialista. El paso por Segunda, que ojalá finalice el próximo 15 de junio, debe enseñarnos el valor de la estrategia. Por los puntos que hemos ganado así y también por los que hemos perdido. Que esa lección no caiga en saco roto.