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jueves, julio 18, 2024

Corazón Txuri Urdin, el podcast. Los dos dientes que perdió Kovacevic en Riazor

La Real visitó Riazor en la quinta jornada de la Liga 2006-2007 desde una inquietante posición de colista y sin haber ganado un solo encuentro. El Depor no fue su primera víctima, ya que el equipo txuri urdin cayó derrotado por 2-0 aquel día. Pero Kovacevic perdió algo más que los tres puntos del partido junto con sus compañeros. Un golpe de Arbeloa hizo que perdiera las fundas de dos dientes, y tuvo que salir a buscarlas por el césped una vez finalizado el encuentro.

Todo lo que sucedió en esa jugada y en el propio partido centra el episodio de esta semana de Corazón Txuri Urdin, el podcast de historias sobre la Historia de la Real Sociedad, que podéis escuchar en este enlace.

Una semana más, recordad que el podcast se puede escuchar en Spotify, en este enlace, y también en Google Podcasts, en este otro enlace. ¿Más temas,. historias, partidos o personajes? Estamos abiertos a sugerencias.


jueves, diciembre 28, 2023

Corazón Txuri Urdin, el podcast. El penalti que Kovacevic no cedió a Gurrutxaga

Zuhaitz Gurrutxaga se ha hecho más popular por sus monólogos, ahora por el libro 'Subcampeones' coescrito con Ander Izagirre, que por su trayectoria por los campos de fútbol, pero fue uno de los jugadores que formó parte de la plantilla de la Real que casi gana la Liga en la temporada 2002-2003. Su participación no fue grande, de hecho cuando debutó en Riazor llevaba literalmente un año sin disputar ni un solo minuto en competición oficial.

Por las bajas de Jauregi y Schürrer, Gurru fue titular aquel día, y ante los nervios que pudiera tener, Kovacevic le dijo que confiaba tanto en él que si había un penalti estaba dispuesto a cedérselo. Y no sólo hubo un penalti... sino que fue Gurrutxaga quien lo provocó. Darko no se lo dejó, ¿pero qué habría pasado de haber sido así? Todo lo que rodeó a ese partido centra el episodio de esta semana de Corazón Txuri Urdin, el podcast de historias sobre la Historia de la Real Sociedad, que podéis escuchar en este enlace.

Como hacemos todas las semanas, os recordamos que el podcast se puede escuchar en Spotify, en este enlace, y también en Google Podcasts, en este otro enlace. ¿Sugerencias para seguir nutriendo este podcast txuri urdin? Estaremos encantados de recibirlas.

jueves, octubre 07, 2021

Corazón Txuri Urdin, el podcast. La expulsión de Karpin en Riazor

Pocas expulsiones habrán tenido un sabor más amargo que la que sufrió Valeri Karpin en Riazor en la temporada 2003-2004, en su último partido en el estadio coruñés antes de colgar las botas. El ruso, con pasado en el Celta, fue un personaje muy poco querido por el grupo ultra del Depor, los Riazor Blues, y aquel día se lo demostraron con creces con continuos insultos y un cántico que sobresalía por encima de todos: "Karpin muérete". Rubinos Pérez, que ignoró este hecho durante todo el partido, acabó mostrando la tarjeta roja al jugador realista cuando este se marchaba del campo para ser sustituido y se dirigió al fondo de los violentos para dedicarles un aplauso de despedida.

El cambio que la Real nunca hizo por esa expulsión, el partidazo que se había vivido hasta este punto y la durísima y justa carta que Karpin dedicó al árbitro del partido son los momentos que recordamos esta semana en Corazón Txuri Urdin, el podcast de historias sobre la Historia de la Real Sociedad, que podéis escuchar en este enlace.

Y como siempre, el recordatorio habitual. Ya sabéis que el podcast se puede escuchar en Spotify, en este enlace, y también en Google Podcasts, en este otro enlace. Además, seguimos abiertos a sugerencias para que nuevos partidos, personajes o anécdotas se sumen a este podcast que aspira a mantener viva la historia de la Real.

jueves, marzo 11, 2021

Corazón Txuri Urdin, el podcast. La máscara de Karpin

Valeri Karpin arrancó la temporada 1995-1996 como un cohete. Todos los goles que marcó la Real en las cuatro jornadas los hizo él, aunque solo sirvieron para que el equipo entrenado por Salva Iriarte sumara tres puntos, una sola victoria y tres derrotas. Por eso se acogió como un auténtico drama que en esa cuarta jornada, ante el Espanyol, Karpin tuviera que dejar el terreno de juego con una fractura de nariz que amenazaba con tenerle de baja unas tres semanas.

Pero Karpin, que es un tipo duro, acortó los plazos y solo se perdió un partido para poder regresar lo antes posible. Iba a hacerlo con una máscara protectora, pero al final solo lo hizo con un aparatoso vendaje protector, y cuando volvió lo hizo con triunfo, ante del Depor de John Toshack, precisamente el entrenador que le trajo a la Real un año antes.

La anécdota de aquella máscara centra el episodio de esta semana de Corazón Txuri Urdin, el podcast de historias sobre la Historia de la Real Sociedad, que podéis escuchar en este enlace.

Como hacemos siempre, os recordamos que el podcast ya lo podéis escuchar en Spotify, en este enlace, y también en Google Podcasts, en este otro enlace. Y, claro está, seguimos abiertos a cualquier sugerencia que podáis hacernos para incorporar nuevos temas a este espacio centrado en la Historia de la Real.

jueves, julio 09, 2020

Corazón Txuri Urdin, el podcast: Riazor vio el empate más goleador de la Real como visitante

El 1-1 que logró la pasada jornada la Real ante el Levante tuvo un pequeño matiz histórico. Fue el empate número 300 que logró el equipo txuri urdin en Primera División como visitante. Ese dato es una buena excusa para que echemos la vista atrás y recordemos el empate a más goles que ha logrado el equipo donostiarra lejos de su estadio.

Para encontrar ese partido hay que retroceder a la temporada 1949-1950 y viajar hasta Riazor para encontrar ese histórico empate a cuatro goles. El partido puedo ser aún más trascendente, podría haber sido la mayor remontada lograda nunca por la Real, pero sobró el empate final del Deportivo para que pasará a los libros de historia de esa manera. Todos los detalles del partido forman el episodio de esta semana del podcast de Corazón Txuri Urdin, y podéis escucharlo en este enlace.

Y como todas las semanas, os recordamos que si deseáis hacer alguna sugerencia para el podcast de historias sobre la historia de la Real Sociedad, no tenéis más que indicárnoslas.

jueves, febrero 01, 2018

PREVIA Real Sociedad - Deportivo. Este es nuestro equipo

Así celebraron Prieto y Willian José el gol de la pasada temporada.
Después de unos días convulsos, llega el momento de que asumamos que nuestro equipo el que saltará al césped en la final ante el Deportivo (viernes, 21.00 horas, Anoeta, beIN La Liga). No formará parte de él Iñigo Martínez, quien ha dado la espalda a todo lo que ha defendido durante unos cuantos años por ganar más dinero. No será él, aún teniendo parte de culpabilidad en la situación en la que se encuentra la Real, quien ayudará a que la cosa mejore. No serán sus millones, los que él gane o los que ha dejado en las arcas del club, los que importen durante los siguientes 90 minutos, cruciales para el futuro del club, que necesita ganar para no verse en líos mayores, y también de forma más personal para Eusebio, que se juega el poco crédito que le ha dejado la nefasta racha en la que ha entrado desde que hace no tanto tiempo ganara tres partidos seguidos y fuera líder de la Liga. No es este el partido de Iñigo Martínez. Es el de la Real. Este es nuestro equipo y en él no caben jugadores que no quieran defender su escudo.

La noticia de la convocatoria es que Eusebio no quiere arriesgar con Zurutuza y le deja fuera de la lista aunque ya tenga el alta médica. Con la única baja por lesión de Carlos Martínez y a la espera de que el fichaje de esta ventana de invierno, Héctor Moreno, se incorpore a la dinámica del grupo, eran dos los jugadores que el técnico realista debía descartar por razones técnicas. Y, como ya es habitual, los elegidos han sido Rubén Pardo y Bautista. Ninguno de los dos ha salido en el mercado invernal, cuando parecía que sobre todo el primero de ellos estaba abocado a buscarse minutos fuera de la Real, y para ambos la vida sigue igual después del cierre de esta ventana de traspasos. Dada la configuración de la plantilla, resulta llamativo ver en la lista a tantos centrales como laterales, tres. Y Guridi, por supuesto, ya se ha afianzado en la lista tras regresar después de su lesión en la pasada jornada.

Por lo que dijo en la rueda de prensa previa al encuentro, Eusebio por un lado recuperará el esquema más habitual de esta temporada y lo hará con una alineación que volverá a tener a Rulli bajo palos. Con Odriozola y presumiblemente también el regreso de Kevin en la banda izquierda, la duda está en quién acompañara a Llorente en el centro de la zaga. Hasta ahora ha sido Navas, pero tanto el técnico como el presidente realista han hablado muy bien en las últimas horas de Elustondo, por lo que cabe pensar que tendrá una oportunidad. En el centro del campo podría entrar Guridi, al que se ve como el relevo natural de Zurutuza, para acompañar a Illarramendi y Xabi Prieto. La otra opción, Zubeldia para adelantar a Illarra. Y en ataque lo más probable es que jueguen Oyarzabal, Januzaj y Willian José, aunque no se puede descartar la entrada de Canales, ni en el centro del campo, ni en el ataque. Para el banquillo quedarían Toño Ramírez, De la Bella, Juanmi y Agirretxe.

La Real es decimoquinta con 23 puntos. Ya no mira a Europa, diez puntos por encima, sino que tiene que mirar todavía de reojo a la zona de descenso, a seis. Justo la cierra el Deportivo, decimoctavo, con 17 puntos, por lo que una nueva debacle en Anoeta metería a la Real de lleno en la lucha por no descender. Así de claro. El equipo de Eusebio llega después de cuatro derrotas consecutivas en un enero nefasto, y con una racha de un solo triunfo en las últimas diez jornadas. Ha logrado doce puntos en Anoeta, una cifra que solo supera como local la de cuatro equipos, los tres que ocupan plaza de descenso y el Levante, decimosexto. El Depor, por su parte, ha sumado solo dos puntos de los últimos 18 posibles y su último triunfo fue en la jornada decimoquinta, 1-0 ante el Leganés. Como visitante solo ha sumado seis puntos y ha ganado un partido, 1-3 ante Las Palmas y en las cinco salidas siguientes solo ha sumado un punto más.

Son 41 los precedentes que hay de visitas del Deportivo a Donostia. En Primera se han jugado 35 de esos encuentros, con apenas 16 victorias para la Real, menos de la mitad, diez para el equipo gallego, y nueve empates. El 7-1 de la temporada 1950-1951, con sendos dobletes de José María Pérez, Igoa y Alsúa, además de un gol de Barinaga, que fue el que abrió el marcador, sigue siendo la mayor goleada txuri urdin en estos enfrentamientos. Por contra, el 1-3 que se repitió en las campañas 1968-1969 y 1994-1995 es el marcador más holgado con el que conjunto deportivista ha vencido en San Sebastián. El Depor no gana en Anoeta desde el 0-1 de la temporada 2006-2007. Desde entonces, tres empates y dos victorias de la Real. El cuadro estadístico lo completan cuatro partidos en Segunda, tres victorias locales y una visitante, y dos en play-offs con un triunfo por cada equipo.

La pasada temporada, la 2016-2017, la Real venció por la mínima, 1-0, en un partido que sirvió para homenajear a los héroes de Puertollano medio siglo después de aquel ascenso a Primera que debió ser el definitivo y que tardó cuatro décadas en truncarse. El partido se decidió con un soberano cabezazo de Willian José al filo de la media hora de juego, tras un gran centro de Yuri, que se coló por toda la escuadra. El Depor, aunque estuvo algo mejor tras el descanso, no inquietó la portería de Rulli en todo el encuentro, y la Real sumó alguna que otra ocasión para ampliar su ventaja. Las más claras las tuvieron, ya en la segunda mitad, Oyarzabal con un espléndido disparo desde fuera del área que se le fue ligeramente por encima del larguero y Canales tras una galopada que finalizó con un disparo que repelió con fuerza el poste.

sábado, septiembre 09, 2017

PREVIA Deportivo - Real Sociedad. Rotaciones para defender el liderato

Carlos Martínez lamenta la goleada de la pasada temporada.
Se anuncian cambios. La apuesta de Eusebio de formar un equipo lo más inamovible posible, que es la que llevó a la Real a Europa, tiene que dejar paso irremediablemente a las rotaciones en una temporada en la que habrá muchas semanas de tres partidos y rachas tan intensas como la que el equipo txuri urdin arranca esta jornada (domingo, 12.00 horas, Riazor, beIN La Liga). Jornada, por cierto, que es especial porque los de Eusebio defienden el liderato. No es una cuestión baladí, puesto que hace catorce años que no se daba esa circunstancia, y parece que alcanzar la primera posición ha consolidado la ilusión con la que la parroquia realista afrontaba esta temporada después de la brillante clasificación europea de hace tan pocos meses. El arranque liguero, dos de dos, algo que solo hizo el equipo bicampeón de los 80, puede convertirse en histórico si la Real vence en Riazor, con lo que el partido tiene atractivos de sobra.

Da la impresión de que Eusebio va a tener dos bajas importantes en su claro once tipo de la pasada campaña, con lo que las rotaciones arrancan por obligación. Raúl Navas, por una alevosa cama de un jugador del Villarreal, encima con el partido resuelto, que no se saldó ni siquiera con tarjeta amarilla, estará al menos un par de semanas de baja, aunque el parón internacional ha venido bien en ese sentido. Afortunadamente, su ausencia coincide con el regreso de Iñigo Martínez. Y Oyarzabal, por un golpe sufrido con la selección sub-21, romperá una racha de 51 partidos consecutivos sobre el césped y 19 meses después no podrá jugar. Estas dos ausencias son el arranque de la nueva filosofía de Eusebio, que asume que tendrá que rotar y dar uso a toda su plantilla para afrontar la temporada. No habrá revolución en Riazor, pero sí se presume algún otro cambio. ¿Cuál o cuáles? Eso es lo difícil de aventurar.

Rulli, desde luego, estará bajo palos, y con Iñigo Martínez y Odriozola fijos en defensa solo podría haber cambios en las otras dos posiciones de la zafa. No parece, en todo caso, que esta sea una línea en la que haya más cambios de los necesarios, con lo que jugarían Kevin por la izquierda y Elustondo como compañero de Iñigo por el centro, dejando a Llorente todavía a la espera de su debut. La media sí parece que la seguirán formando Illarramendi, Zurutuza y Xabi Prieto. Y en ataque, si no hay sorpresas, el sustituto de Oyarzabal será Januzaj, que se estrenaría así con la Real. Junto a él repetirán Juanmi y William José, que han empezado la temporada con el modo goleador muy enchufado, con dos tantos cada uno. Con las bajas de Carlos Martínez, aunque tiene ya el alta médica, y Guridi, Eusebio descartó otra vez a Rubén Pardo, y van tres de tres, y a Agirretxe, que deja su lugar a Bautista.

La Real, efectivamente, defiende el liderato en Riazor. Ocupa la primera plaza de la clasificación gracias a sus dos victorias por 2-3 en Vigo y 3-0 en Anoeta ante el Villarreal. Solo Barcelona y Leganés emularon el buen inicio realista de ganar los dos primeros partidos de la Liga, aunque los datos goleadores del equipo de Eusebio fueron los mejores de estos tres equipos. La clasificación todavía no arroja distancias significativas, pero la Real está ahora mismo dos puntos por encima de los equipos que quedan fuera de la zona europea. Solo la Real de la temporada 1981-1982 logró ganar los tres primeros partidos, con lo que hay aroma de récord. Su rival, el Deportivo, no ha empezado la temporada como le habría gustado, aunque arrancar en casa contra el Real Madrid no es fácil, qué se lo digan a la Real de la pasada campaña, y es uno de los ocho equipos que no conocieron la victoria en las dos primeras jornadas. Al comienzo de esta tercera ocupaba la decimoquinta plaza con un punto, el que logró con su empate de la segunda cita del campeonato en el campo del Levante.

En 41 ocasiones ha jugado la Real en tierras coruñesas, y hablamos de una de las plazas más negativas para el equipo txuri urdin. En Primera, 35 encuentros, de los que solo seis acabaron con victoria realista, con 19 triunfos para el Depor y diez empates. En los últimos tiempos, no obstante, Riazor asusta menos. De las últimas ocho visitas, la Real ganó en dos y empató en tres. Eso sí, no gana desde el 0-1 de la temporada 2012-2013, victoria que llevó al equipo donostiarra a la Champions League. La victoria más clara es un corto 0-2, el de la temporada 1969-1970, con goles de Gaztelu y Arambarri. La del Depor, el 5-0 de la campaña 1955-1956. El balance se completa con cuatro partidos en Segunda, en los que la Real nunca consiguió la victoria y solo un empate, y dos de play offs de ascenso, con un triunfo para cada equipo, siendo el 3-4 de la 1940-1941 el encuentro el que más goles ha marcado la Real en A Coruña.

Lo ha recordado Eusebio, la pasada temporada Riazor frenó de golpe y con contundencia a una Real en plena forma. El varapalo que se llevó el equipo txuri urdin fue de órdago, la mayor goleada sufrida en una temporada brillante. La baja de Zurtuuza afectó a los realistas de una manera imprevisible, y el baño comenzó desde el arranque. En el minuto 13, el Depor ya ganaba gracias a un gol de Sidnei, Iñigo Martínez hizo en propia puerta el segundo, y antes del descanso Andone hizo el tercero ante una desarbolada defensa txuri urdin. En el comienzo de la segunda mitad, Yuri encendió la llama de la esperanza con un buen gol tras una fantástica asistencia de Canales, pero fue un espejismo. Un penalti que no debió pitarse, por un claro empujón previo a Carlos Martínez, acabó siendo el cuarto gol del Depor, a pesar de que Rulli paró el lanzamiento de Babel. El rebote cayó a sus pies y en esa segunda ocasión no falló. Y ya hacia el final, Andone hizo el contundente 5-1 definitivo.

sábado, abril 22, 2017

PREVIA Real Sociedad - Deportivo. El espíritu de Puertollano

Este penalti de Xabi Prieto supuso el empate la pasada campaña.
Este domingo se cumplen 50 años del mítico ascenso de Puertollano, el que precedió a 40 años de gloria txuri urdin en Primera División, el ascenso que durante mucho tiempo creímos que iba a ser el definitivo. En aquella temporada, la Real ganó los siete partidos anteriores a la jornada final, en la que le bastó el empate a dos ante el Calvo Sotelo para regresar a la máxima categoría. El espíritu de Puertollano, el de la remontada, es el que debe emular la Real de Eusebio para recuperar en estas seis jornadas finales la plaza de honor que ha sido suya durante buena parte de la temporada, empezando por la visita del Deportivo (domingo, 12.00 horas, Anoeta, beIN La Liga). El camino a seguir, a pesar de que en Barcelona se perdiera, vuelve a estar claro con lo visto en las dos últimas jornadas, con el regreso del equipo de gala. Hay convencimiento en el vestuario. Ahora toca verlo en el campo para sumar de tres en tres.

La mejor noticia de la semana está en que Odriozola vuelve a la convocatoria, después de la lesión que sufrió en el Vicente Calderón y que le ha hecho perderse dos partidos más tras apenas estar durante unos minutos ante el Atlético de Madrid. El lateral diestro volverá a ser representación del Sanse en el primer equipo junto a Zubeldia y Bautista. Entre las ausencias de esta jornada no hay ninguna sorpresa, porque hace ya mucho tiempo que Eusebio ha dejado claras sus preferencias y los jugadores con los que apenas cuenta. Carlos Martínez y Agirretxe continúan siendo las bajas médicas y los descartes siguen siendo los mismos de casi siempre: Mikel González, Markel Bergara, Gaztañaga y David Concha.

Hay pocas razones para pensar que el once que se enfrentará al Deportivo es el once de gala que el técnico txuri urdin ha dispuesto esta temporada cada vez que ha podido, con el único cambio en el lateral derecho por la irrupción de Odriozola y la lesión de Carlos Martínez. De ser así, Rulli estaría bajo palos, Iñigo Martínez y Navas serían los centrales y Odriozola y Yuri los laterales. El estado físico del diestro provoca la única duda en el once, y Zaldua y Elustondo se jugarían la plaza si el potrillo no estuviera apto. En el centro del campo formarán Illarramendi, Zurutuza y Xabi Prieto, con Oyarzabal, Vela y Willian José en la línea más ofensiva. Para el banquillo, salvo sorpresa, quedarían Toño Ramírez, Granero, Canales, Juanmi, al quien el hecho de ser el máximo goleador de la temporada no garantiza un hueco como titular, y Bautista.

La derrota en el Camp Nou hizo que la Real bajara a la séptima plaza con 52 puntos, uno por debajo del sexto, el Athletic, y dos por detrás del quinto, el Villarreal, manteniendo los también dos puntos de ventaja sobre su perseguidor, el Eibar. El Depor, por su parte, es decimosexto con 31 puntos y cuenta con una holgada renta de nueve puntos sobre el descenso. Su permanencia no es todavía matemática pero no parece peligrar. La Real necesita recuperar sensaciones en Anoeta, donde solo ha sumado una victoria en los últimos cinco partidos jugados allí, aunque ese triunfo fuera en el último y ante el Sporting. De hecho, los de Eusebio ahora mismo serían décimos si solo contaran los partidos como local. El Depor es el tercer peor equipo como visitante, solo ha sumado ocho puntos y una victoria, 0-1 y también ante el Sporting, en los 16 partidos que ha jugado lejos de Riazor.

Hasta en 40 ocasiones se ha producido la visita a Donostia del Depor en partido de Liga, y el balance es bastante más parejo de lo que podría parecer. En Primera División han sido 34 los encuentros, con quince victorias para la Real, diez para el Depor y nueve empates. La mayor goleada de la Real es el 7-1 de la temporada 1951-1951, día en el que José María Pérez, Igoa y Alsúa marcaron un doblete cada uno siguiendo al gol inicial de Barinaga. El equipo gallego logró sus mayores triunfos, por 1-3, en las campañas 1968-1969 y 1994-1995. Anoeta refleja más claramente la igualdad histórica de ambos equipos, con 18 partidos jugados, cinco victorias para cada equipo y ocho empates. En Segunda jugaron en cuatro ocasiones, tres triunfos realistas y uno deportivista, y hay que sumar dos partidos en play-offs de permanencia o ascenso, también con una victoria por bando. Las últimas tres visitas del Depor han acabado en empate, y siempre con goles.

La pasada temporada, la 2015-2016, el empate fue a uno. Y fue tremendamente injusto para los méritos de la Real. Su arrollador comienzo no solo no tuvo premio, sino que fue el Depor el equipo que se adelantó en el marcador, aprovechando en el minuto 25 Luis Alberto una combinación hacia atrás de la Real que olía peor con cada pase que daban los jugadores de txuri urdin. El equipo realista no tardó en recomponerse y en convertir a Lux, portero deportivista, en el mejor de los 22 sobre el césped. Lo paró absolutamente todo en una primera mitad pletórica. En la segunda, el partido estuvo más en el aire. Martínez Munuera escamoteó un gol legal a Iñigo Martínez, pero poco después pitó un muy leve agarrón sobre Xabi Prieto dentro del área que el propio capitán convirtió en el 1-1 desde el punto de penalti. Quedaban quince minutos para el final, y a la Real le dio tiempo a arrinconar al Depor y a sumar dos balones al larguero, pero no tuvo la suerte necesaria para hacer el merecido 2-1.

domingo, diciembre 04, 2016

PREVIA Deportivo - Real Sociedad. En posición de asaltar la Champions

Iñigo Martínez en el choque en Riazor de la temporada pasada.
Quién le iba a decir a la Real hace apenas dos meses que hoy iba a estar en la posición en la que está. No sólo por el puesto europeo, sino porque la jornada ha puesto al equipo txuri urdin, en caso de ganar al Deportivo (lunes, 2045 horas, Riazor, Gol), en posición de asaltar la zona Champions y entrar de lleno en la lucha por el subcampeonato. No ha ganado ninguno de los equipos que está por delante en la tabla y sumar tres puntos en tierras gallegas lleva a la Real a colocarse a dos puntos de la segunda plaza. Del subcampeonato. Un gran golpe sobre la mesa. Palabras mayores. Y, por la trayectoria reciente de la Real, palabras totalmente merecidas. Pero el merecimiento tiene que venir jornada a jornada y sin confianzas. El partidazo ante el Barcelona tiene que tener su refrendo ante equipos de la parte baja de la tabla. Y el Depor, precisamente en el escenario que devolvió a la Real a la Champions hace tan solo tres años, es el primero que llega en ese camino.

Hay un contratiempo enorme para Eusebio, y es la baja de Zurutuza por una sobrecarga. Quién sabe si tendrá consecuencias graves, pero se rompe el centro del campo mágico que se ha convertido en el pilar del gran juego realista, y lo hace además cuando siguen sin recuperarse otros tres centrocampistas más de sus diferentes lesiones, Markel, Gaztañaga y Pardo. Con estas bajas, es lógico que Eusebio haya vuelto a echar mano de Zubeldia, aunque se ha llevado 19 jugadores a tierras gallegas, probablemente también pensando en el estado físico de Oyarzabal, que durante la semana había sido duda para este encuentro. Junto a Zubeldia, viaja también Bautista. Y Zaldua se ha colado entre los convocados por la ausencia de Aritz Elustondo, que ha pasado una semana muy dura tras el fallecimiento de su padre. Héctor y Agirretxe también se quedan fuera.

El once tipo de Eusebio tendrá que cambiar por fuerza por la lesión de Zurutuza, pero en principio, y siempre y cuando Oyarzabal pueda jugar, ese será el único cambio. En la retaguardia no habrá ninguno: Rulli estará bajo palos, los laterales serán Carlos Martínz y Yuri, y en el centro repetirán Iñigo Martínez y Raúl Navas. Illarramendi y Prieto, tras su descanso en la Copa, estarán en el centro del campo. Viendo las opciones, o Eusebio da a Granero su primera titularidad de la temporada o apuesta claramente por Zubeldia. Y parece que hará lo primero. Delante de ellos, repetirán Oyarzabal, Vela y Willian José. Si el canterano no está para jugar 90 minutos, entraría Juanmi gracias a su doblete copero ante el Valladolid. Para el banquillo quedarán seguro Toño Ramírez, Zaldua, Mikel González, Canales, David Concha y Bautista.

A pesar del empate ante el Barcelona y que dos merecidos puntos se quedaran en el camino, la Real mantuvo la quinta posición al finalizar la jornada, gracias a sus 23 puntos. Antes de que se jugara el grueso de la jornada, el equipo txuri urdin tenía dos más que el séptimo clasificado, el primero que por ahora se quedaba sin el premio europeo, y estaba a uno de las plazas Champions, que cerraba el Atlético. El Deportivo era el primer equipo fuera de descenso, con 10 puntos. La Real lleva cinco jornadas seguidas sin perder y dos victorias seguidas lejos de Anoeta. Eso sí, sigue sin empatar como visitante, sumando tres victorias y tres derrotas. El Depor, por su parte, lleva seis jornadas sin ganar y en casa ya ha dejado escapar puntos en cuatro de los seis partidos que ha jugado, tres derrotas y un empate. Se intuyen goles, y es fácil esperar que alguno sea de la Real, porque el conjunto gallego lleva sin dejar su portería a cero desde la cuarta jornada y el donostiarra siete seguidas marcando al menos un gol.

Hay 40 precedente en Coruña, y el balance es bastante pobre para el conjunto txuri urdin, que sólo ha ganado en siete ocasiones. En Primera han sido 34 los encuentros disputados, con seis victorias para la Real, 18 para el Depor y diez empates. Eso sí, las últimas siete visitas dejan un saldo bastante positivo para los realistas, que han emparejado estos negativos resultados con el mismo número de triunfos y de derrotas, dos, con otros tres empates para completar la estadística. La Real lleva tres partidos consecutivos en Riazor sin encajar un gol, pero dos sin marcar, dos 0-0. El último tanto de un Deportivo - Real Sociedad lo hizo Griezmann en la temporada 2012-2013 para certificar la clasificación realista para la Champions. Curiosamente, el 0-1 de la temporada 2005-2006 se logró con gol del hoy entrenador deportivista, Garitano. En Segunda la Real nunca ganó en Coruña, perdió tres partidos y empató uno. Además, hubo dos play offs de ascenso, en la 1939-1940 la Real perdió 1-0 y en la 1940-1941 sí logró vencer por 3-4.

La pasada temporada, la 2015-2016, este, el Deportivo - Real Sociedad, fue el primer partido de la Liga. Y el resultado fue el inicial, 0-0, en un partido que francamente fue muy insulso. La Real de Moyes, con un sorprendente 4-4-2 que no se había visto en la preparación veraniega, apenas tiró a puerta en todo el partido. Tan de pretemporada fue el ambiente que al técnico escocés de la Real se le olvidó la posibilidad de hacer cambios hasta el minuto 85, quizá un intento de Moyes de reforzar su petición de refuerzos para el equipo antes de que se cerrara el mercado de fichajes. El Depor tampoco inquietó demasiado a Rulli, con lo que mover el marcador inicial parecía bastante complicado. El partido sólo quedará para la historia como el debut de tres efímeros jugadores foráneos, Jonathas, Reyes y Bruma, de los cuales sólo el segundo dejó un buen recuerdo. Tal fue el nivel de un partido que ya nadie mantiene en su memoria.

domingo, enero 17, 2016

REAL SOCIEDAD 1 - DEPORTIVO 1 Qué empate tan injusto

El larguero impidió que Oyarzabal saliera por la puerta grande.
Qué injusto es el fútbol. Qué empate tan injusto el que logró la Real ante el Deportivo, cuando hizo merecimientos más que sobrados para ganar y con claridad al equipo gallego. Cada partido que pasa, la impresión de que Eusebio ha dado con la tecla para hacer que este equipo juegue muy bien al fútbol es más fuerte. Faltan por pulir muchos aspectos, pero el camino es el correcto. El técnico lo afirma continuamente y parece tener razón. Y lo que es mejor, son los propios jugadores, los mismos que no entendieron a Arrasate y a Moyes, los que sí han captado perfectamente cómo quiere jugar su técnico. Y como son buenos, mucho mejores de lo que han enseñado hasta ahora, son capaces de mejorar a cualquier rival cuando se lo proponen. Los palos, los goles en fuera de juego y la mala suerte impidieron que la Real se llevara los tres puntos. Pero así, sí. Así, sí se puede confiar en esta Real aunque no siempre consiga ganar.

Y eso que Eusebio sorprendió con su once al premiar el buen resultado del equipo ante el Valencia, y eso provocó una ausencia de nivel en el equipo, ya que el técnico dejó a Illarramendi en el banquillo de inicio, dando continuidad al centro del campo formado por Markel, Pardo y Xabi Prieto. Y el arranque, comienzo de un espléndido partido, no pudo ser mejor, con una gran ocasión nada más comenzar, una espléndida internada de Vela por la izquierda, cuyo pase atrás lo remató Jonathas buscando el contrapie de Lux, pero el guardameta deportivista reaccionó bien y evitó el tempranero gol de la Real. Bruma dio continuidad al puñal en que se convirtió la acción realista por la banda izquierda, aunque el cabezazo de Vela se marchó ligeramente desviado. Y para cerrar estos buenos minutos de la Real, Jonathas gozó de una espléndida ocasión doble.

Pero a renglón seguido Lucas Pérez metió el miedo en el cuerpo, quedándose solo ante un Rulli que se hizo grande en su portería y evitó el 0-1. Para entonces ya estaba claro que la Real quería el dominio más absoluto del partido, máxima de su técnico que cada vez se afianza más, y Eusebio ha conseguido que a la Real no le inquieten sustos como este. Por eso, el equipo reaccionó con otra espléndida ocasión, una gran jugada de Bruma en la que el balón cayó a pies de Pardo y Lux volvió a lucirse. En pleno vendaval txuri urdin, que, llegó una jugada catastrófica que costó caro. Primero un placaje de Martínez Munuera, mal colocado, y después varios pases atrás, a cada cual peor, desde Markel hasta el definitivo de Yuri, que hizo que Lucas Pérez se quedara solo para encarar la portería. Aún haciendo un mal control, el balón llegó manso a Luis Alberto para que fusilara sin piedad a Rulli.

Otra vez más, la Real de Eusebio a remolque, sin duda el mayor mal que está sufriendo el equipo desde la llegada del nuevo técnico, que sólo ha conseguido ponerse por delante en dos partidos, ante el Sevilla y el Valencia, y en ambos ganó 2-0. Si al primer susto la Real sí reaccionó bien, el gol del Depor no le sentó nada bien al equipo txuri urdin, aunque no tardó en encadenar un vendaval de ocasiones. Antes, Luisinho encaró a Yuri y disparó alto, pero la Real respondió con un balón cruzado a Jonathas que no llegó a rematar con claridad. Pasados unos minutos de cierto equilibrio, lo cierto es que la Real volvió a coger el mando del partido con fuerza. Y lo ejemplificó primero Bruma con un buen remate a un descomunal centro de Vela, que Lux sacó a duras penas, después Vela con un remate que de nuevo sacó el guardameta deportivista con una buena parada. Lux, de largo el mejor del Depor, protagonizó otra gran intervención a disparo de Pardo.

Para acabar la primera parte, Bruma marcó un golazo al primer toque, muy en la línea de los dos que hizo en Madrid, en el Bernabéu y en Vallecas, bien anulado por fuera de juego. Llegó el descanso y el 0-1 en el marcador estaba siendo el resultado más asombroso de la temporada en Anoeta, completamente injusto con los enormes méritos que la Real acumuló durante los primeros 45 minutos y convirtiendo a Lux en el mejor jugador del encuentro. El dominio realista no cambió tras el descanso, certificando un espléndido partido de la Real, irreprochable en todos los aspectos, pero las ocasiones tardaron en llegar. La primera, poco clara, fue un remate desviado de Iñigo Martínez a la salida de un córner, a los cinco minutos de la reanudación. Y Lucas Pérez replicó en una jugada en la que encaró a Rulli pero disparó centrado.

Mucho más clara fue la siguiente del Depor, cuando otra vez Lucas probó a Rulli, paradón el suyo como confirmación de que el guardameta argentino ha vuelto, tras una jugada en la que Markel se resbaló en el interior del área y permitió el disparo del deportivista. Lo cierto es que el partido estaba en el aire, porque la Real presionaba, atacaba y jugada muy adelantada, y eso provocaba que cada llegada del equipo gallego fuera mucho más peligrosa de lo que habría sido en condiciones normales. Y ahí es cuando se empezó a notar el problema de la convocatoria que se pudo esquivar una semana antes, que no había jugadores de ataque en el banquillo, lo cual es sorprendente teniendo en cuenta que Oyarzun se quedó en la grada. Por eso, los dos primeros cambios de Eusebio fueron bastante menos arriesgados de lo que pedía la situación, Illarra por Pardo y Héctor por Yuri.

Entre ambos cambios, Martínez Munuera sumó la cuarta jornada consecutiva de flagrantes errores arbitrales, al anular el colegiado un gol completamente legal de Iñigo Martínez. Sigue siendo increíble que situaciones de fueras de juego tan fáciles de ver, porque lo son a pesar del empeño en justificar errores técnicos graves en que es muy difícil arbitrar, se sigan señalando erróneamente. Quién sabe si por mala conciencia, Martínez Munuera convirtió un levísimo agarrón a Xabi Prieto en penalti. Y si hay un jugador infalible desde los once metros, ese es el propio Xabi Prieto. Su lanzamiento desde el punto de penalti para subir el empate al marcador, excepcional. Y la Real mantuvo un corazón inmenso, aplastando al Depor hacia el interior de su área con la misma determinación que hace una semana. El propio Prieto pudo marcar en la siguiente jugada, y tanto Jonathas como Oyarzabal reventaron el larguero, el canterano, último cambio de Eusebio que además llegó tardísimo, protagonizando lo que habría sido una de las jugadas de la Liga.

La Real tuvo que resignarse a su mala suerte cuando, ya en el descuento, Markel estorbó a Vela cuando este iba a marcar de cabeza tras un buen balón de Carlos Martínez desde la derecha. La cara del mexicano cuando se dio cuenta de que fue un compañero y no un rival quien le privó de hacer el 2-1 con bastante facilidad, fue elocuente. No hubo tiempo para más, también porque Martínez Munuera colaboró con la estrategia del Depor de perder tiempo de forma descarada, poniendo sólo tres minutos de añadido y ni siquiera teniendo en cuenta los nuevos parones en el juego que hubo en ese descuento. A la Real se le escapan dos puntos y, de momento, la posibilidad de mirar más arriba. Pero la sensación es que ahora sí se está viendo, por fin, a la Real que todos queríamos ver al principio de la temporada. Duele perder dos puntos cuando se ha merecido tanto una victoria, pero cuando se da todo y se acierta tanto en la propuesta, no pasa nada por no ganar.

viernes, enero 15, 2016

PREVIA Real Sociedad - Deportivo. Una gran oportunidad

Así hizo Xabi Prieto el primer gol en el partido de la pasada campaña.
La Real afronta una gran oportunidad ante el Deportivo (sábado, 22.05, Anoeta, La 1), la de dejar casi definitivamente de mirar hacia abajo y, al menos, instalarse en la zona intermedia de la clasificación. Este es el tramo más amable del campeonato, el que tan sorprendentemente desprecio el equipo entonces en manos de David Moyes en la primera vuelta, y haber llegado a él ganando en Anoeta al Valencia de una forma tan merecida tiene que ser el trampolín necesario para que este equipo se crea capaz de ganar a cualquiera, hacer de su estadio el fortín que necesita y recordarse a sí mismo, aunque ya pueda ser tarde, que esta plantilla se confeccionó con el objetivo europeo en la mente. Eusebio, eso sí, sigue teniendo todavía bajas importantes a la espera de ver qué movimientos hay finalmente entre sus hombres antes de que acabe el mercado de enero.

La gran noticia de la convocatoria es que el técnico realista recupera a Illarramendi. Las bajas siguen siendo las ya conocidas, Raúl Navas, Granero (que en teoría estaría ya disponible para el próximo encuentro), Zurutuza, Canales y Agirretxe. Con número del filial siguen colándose dos jugadores, Elustondo y Oyarzabal, que se mantendrá con los mayores al menos mientras Agirretxe siga en la enfermería. Y entre los descartados sí que hay una gran sorpresa, ya que Reyes no está entre los 18 escogidos y Eusebio no parece contar demasiado con él. Junto al mexicano, verán el partido desde la grada los ya habituales Ansotegi y Oyarzun, los dos jugadores que parecen que saldrán de la Real en este mercado de enero aunque todavía no haya nada oficial.

En principio, el único movimiento que habrá en el once que se enfrentará al Depor con respecto al que se impuso al Valencia sería la introducción de Illarramendi en el centro del campo. Así, Rulli estará bajo palos, con Carlos Martínez y Yuri en los laterales, e Iñigo Martínez y Elustondo en el centro. Incluir a Illarra obligará a Eusebio a escoger dos jugadores de entre el trío que forman Markel, Pardo y Xabi Prieto. El que más opciones tiene de quedarse en el banquillo es el capitán. Por delante de ellos jugarían Vela, Bruma y Jonathas. Si se cumplen los pronósticos, el banquillo lo formarían Oier como guardameta suplente, Zaldua, Mikel González, De la Bella, el centrocampista escogido, Héctor y Oyarzabal, que de nuevo se configura como la única opción netamente ofensiva que se guardará Eusebio en un banquillo plagado de defensores.

La victoria ante el Valencia no permitió a la Real escalar muchos puestos, es decimocuarta con 20, pero sí meter cinco a la zona de descenso, que ahora marca el Sporting con 15 y un partido menos, y mantenerse a unos muy lejanos diez puntos de Europa. El Deportivo, uno de los equipos revelación de la primera vuelta, es noveno con 27. La Real busca ganar dos partidos consecutivos en Anoeta por azar del calendario por primera vez desde la temporada 2010-2011. La estadística para hacerlo no es mala, porque los de Eusebio han ganado tres de los últimos cuatro que han jugado como locales, perdiendo sólo 0-2 ante el Villarreal. El Depor, en cambio, se ha bajado de la zona europea por llevar tres jornadas sin ganar, por dos derrotas consecutivas y además habiendo sido eliminado entre semana de la Copa por el Mirandés, de Segunda División. Eso sí, nadie ha perdido menos partidos lejos de su estadio que el Depor, sólo dos, 2-0 en La Rosaleda y 5-0 en el Santiago Bernabéu.

El Deportivo ha visitado a la Real en 39 ocasiones en partido liguero, de los cuales el equipo txuri urdin venció en 19, perdió en doce y empató en los ocho restantes. En Primera han tenido lugar 33 de esos choques, con quince triunfos locales, nada menos que diez visitantes y los ocho empates que se han registrado. La victoria realista más abultada es el 7-1 de la temporada 1951-1952, con dobletes de José María Pérez, Igoa y Alsúa, y un primer gol de Barinaga. El triunfo más claro del Depor, por 1-3, se ha registrado en dos ocasiones, en las campañas 1968-1969 y 1994-1995. El equipo gallego sólo se ha quedado sin marcar en siete de esos 33 partidos. En Anoeta incluso el balance es completamente parejo, con cinco victorias para cada equipo y siete empates en los 17 partidos jugados. El balance lo completan cuatro partidos en Segunda, con tres victorias realistas y una derrota, y dos partidos de play-off, con un triunfo para cada equipo.

La pasada campaña, la 2014-2015, Real Sociedad y Deportivo empataron a dos goles, en un encuentro en el que los de David Moyes se adelantaron por dos veces en el marcador. Se adelantó la Real pasada la media hora gracias a un penalti cometido por José Rodríguez con la mano y que Xabi Prieto transformó con su eficacia habitual. Pérez Montero, que acertó en esa jugada, demostró lo mal árbitro que es casi a renglón seguido, sucumbiendo a unas miserables protestas del Depor en conjunto que convirtieron en balón que dio a Ansotegi en el cuerpo en una mano inexistente. Lucas Pérez lanzó el penalti y Rulli lo despejó, pero el rebote le cayó al deportivista y anotó el empate. Ya en la segunda mitad, Canales lanzó un maravilloso pase cruzado a Chory Castro, que este mejoró con una portentosa volea y marcó el mejor gol de la temporada. Pero a siete minutos del final, Toché aprovechó una indecisión colectiva de la Real para hacer el definitivo empate.

sábado, agosto 22, 2015

DEPORTIVO 0 - REAL SOCIEDAD 0 La Real sigue de pretemporada

Jonathas debutó en Riazor, pero no marcó.
Si se presta atención al detalle, es verdad que hay en la Real que ha comenzado la temporada 2015-2016 en Riazor algunos rasgos diferentes a aquella que dirigió por primera vez David Moyes en el mismo campo hace ya unos cuantos meses. Los hay, negarlo sería absurdo, aunque se quieran limitar a la aportación de las incorporaciones de este verano, destacando a Jonathas y Reyes. Pero si la conclusión de aquel primer día del escocés en el banquillo txuri urdin fue que tenía mucho trabajo por delante, la que se puede extraer ahora, tantos meses y partidos después, es básicamente la misma. Obviando ese largo tramo de la pasada campaña, la Real de Moyes sigue en pretemporada. Sigue sin tener un patrón de juego definido, sin tener claras cuáles son sus mejores vías para explotar las cualidades de sus futbolistas y sin generar peligro porque apenas prueba al guardameta rival. Cierto, como aquel primer día de Moyes en Riazor, que el análisis se hace más cómodamente con un punto, porque el marcador se quedó como empezó, pero es también cierto que hay que exigir más, personal y colectivamente, si no se quiere pasar otra temporada en tierra de nadie.

El primer once de Moyes lo formaron Rulli bajo palos, con una defensa formada por Zaldua y De la Bella en los laterales, Reyes e Iñigo Martínez en el centro, Markel Bergara y Rubén Pardo por delante, con una línea de tres mediapuntas formada por Vela, Xabi Prieto y Bruma, y con Jonathas en punta. Y dos descartes, Zurutuza y Héctor, que al igual que Oyarzun, que se quedó en Donostia, no pudo celebrar jugando su salto al primer equipo. Esto sirvió para confirmar algunas cosas. La primera, que la pugna en el lateral izquierdo de momento la gana De la Bella. La segunda, que Granero y Canales se perfilan como los grandes damnificados de los malos resultados de la pretemporada. Y la tercera, que Moyes confía en un grupo cerrado incluso por encima del estado físico. No hay que olvidar que Vela no ha jugado ni un solo minuto en los partidos preparatorios por molestias en la rodilla y que Prieto se lesionó en su última aparición, contra el Atlético de Madrid, y ambos fueron de la partida en Riazor.

La sorpresa fue ver a la Real formando más bien un 4-4-2, con Bruma y Xabi Prieto abiertos en las bandas y Vela y Jonathas en punta, aunque el dibujo cambio con los minutos para configurar un 4-2-3-1 más habitual, en el que Xabi Prieto ocupó la mediapunta. Como el equipo txuri urdin fue de menos a más, parece evidente que estuvo más cómodo en este segundo esquema. La primera mitad fue típica de un partido inaugural de la temporada, con ritmo bajo, poca presión en el centro del campo y mucho balón largo. Con el paso de los minutos, la cosa fue mejorando pero Depor y Real tardaron lo suyo en entrar en el encuentro. Tanto, que las primeras acciones destacadas fueron una tarascada de Jonathan ante Lopo para demostrar que el nuevo delantero de la Real no se va a andar con chiquitas, y la primera amarilla de un Mateu Lahoz que tiene la costumbre de no dejar pasar una cuando anda el equipo realista de por medio. El damnificado, Zaldua. Menos mal que Vela recuperó ese papel de provocar amarillas e hizo lo mismo con Mosquera.

Así transcurrió el primer cuarto de hora, sin ninguna llegada de peligro a las porterías de Rulli y Lux. Y poco a poco fue la Real el equipo que se acercaba al bando rival con alguna claridad. Lux sacó primero un buen centro de Xabi Prieto y Jonathas trató de marcar de chilena, pero su disparo se marchó a la derecha de la portería del Depor. La ocasión más clara la tuvo Jonathas, que cazó a la carrera un balón largo de Iñigo Martínez para plantarse solo delante del guardameta deportivista, pero este le adivinó las intenciones de trazar una vaselina saltando antes del disparo y cerrando los espacios al realista. La Real buscó los centros desde las bandas con insistencia, aprovechando el generoso esfuerzo sobre todo de Zaldua pero también de De la Bella. El lateral zurdo estuvo a punto de conectar con Vela en uno de sus envíos, pero la defensa despejó y abortó el remate del mexicano. Y el propio Vela metió otro espléndido balón que Jonathas no picó para controlar por muy pocos centímetros.

El Depor respondió en los últimos minutos de la primera mitad con un desviadísimo disparo de Lucas y uno de Mosquera con mucho más peligro, la mejor ocasión de los locales, que obligó a Rulli a rectificar su estirada para atraparlo con seguridad. Como la Liga española es de todo menos profesional, la segunda mitad comenzó con retraso. Se soltó uno de los enganches de la red de la portería que defendió Rulli en la segunda mitad y hubo que engancharla con una brida. Cosas que suceden en España, qué se le va a hacer. No pareció sentarle demasiado bien ese retraso a la Real, que dio un paso atrás y dejó que el Depor dominara territorialmente. Incluso que llegara con peligro a la portería de Rulli, que tuvo que estirarse para evitar que un disparo de Borges desde la frontal se convirtiera en el 1-0. La Real, no obstante, respondió bien, y Jonathas, en una pelea solitaria, y Vela, en un contragolpe que no culminó bien con un pase largo a De la Bella, mostraron que los visitantes tenían peligro.

Pero con el problema habitual desde hace ya alguno meses: la Real no tira a puerta. No provoca acciones de los porteros, ni siquiera para aprovechar que el sol que lució en la segunda mitad era un obstáculo para Lux. Así es difícil marcar. Muy, muy difícil. Y eso que por momentos el equipo de Moyes sí pareció dominador del juego. Pero sólo por momentos, porque ni Depor ni Real fueron mejores que su rival durante demasiados minutos. El momento más tenso fue un desvío de cabeza de Iñigo Martínez a un disparo de Juanfran que no parecía coger portería y que con ese toque se convirtió en un córner. De ese córner, Lucas Pérez marcó pero lo hizo en una clarísima posición de fuera de juego. Esa acción defensiva de la Real fue muy buena, algo a tener en cuenta viendo el pobre resultado en la defensa de la estrategia que ha venido haciendo el conjunto txuri urdin en los últimos tiempos. Y prueba también de que las mejores noticias las dejaron Iñigo y Reyes, muy solventes en todo momento.

Rulli sacó con seguridad una falta directa lanzada por Faycal. Esa falta, por cierto, fue una temeridad de Markel un empujón al mismo deportivista que parecía innecesario por la llegada de Reyes e Iñigo y que además le costó la tarjeta amarilla. El guardameta realista tuvo que volver a intervenir casi a renglón seguido, a disparo cruzado de Lucas Pérez. Un despiste del Depor casi le permite a Vela adelantar a la Real, y Jonathas se confirmó como el mejor txuri urdin del partido con una espléndida jugada individual y un pase de la muerte que el mexicano no pudo convertir en el 0-1 por la intervención de la defensa, que despejó a córner. Sin necesidad de grandes ocasiones de gol o de extraordinarias intervenciones de los porteros, las dos áreas vivieron llegadas de peligro. En la más clara del Depor en ese tramo, Iñigo Martínez despejó a córner un balón que parecía que Rulli cogería con comodidad y provocó cierta inquietud a las filas realistas.

Fede Cartabia tuvo varias opciones, sobre todo el rechace de una falta que él mismo había tirado y que estrelló en el lateral de la Real. Viendo que el partido estaba en el aire, lo que sorprende es que Moyes no reaccionara para solventar la intermitencia de su equipo. El primer cambio del escocés no llegó hasta el minuto 85. Bruma, que fue de más a menos y que no fue capaz de encarar ni una sola vez, dejó su puesto a Canales. Dos después retiró a Vela para dar entrada a Chory, justo después de que el mexicano forzara una nueva tarjeta.Y no hubo más. Quizá es una forma del escocés de llamar la atención sobre la necesidad de refuerzos, pero cuesta entender que no sepa aprovechar lo que ya tiene de otra forma. Aún así, en esos minutos finales, la Real pareció estar más cerca del gol que el Depor, y algo tuvo que ver sobre todo Canales, mucho más móvil de lo que le habrían permitido esos cinco minutos que le dio Moyes en condiciones normales. Los cambios llegaron muy, muy tarde y sin que hubiera justificación para ello.

Si atendemos a lo de la media inglesa, la que obliga a puntuar fuera y ganar en casa, habría que decir que el inicio de la Real no es malo. Pero como en tantos partidos de la pasada temporada, el equipo txuri urdin no dio la sensación de saber imponerse ante un rival que no pareció mejor y que simplemente jugó con la inercia que siempre tiene un equipo local para, al menos, hacer que el portero visitante sí tuviera trabajo. Lux sólo tuvo que sacar el intento más claro de Jonathas, que pide a gritos un refuerzo mayor para convertirse en un peligro más certero. El centro del campo sigue sin tener una identidad clara, Pardo no encuentra el mando absoluto que hay que exigirle por calidad y Markel no es la ayuda que necesita, a pesar de que una vez más el paso de los minutos hizo que su actuación pareciera mejor de lo que fue. Prieto y Bruma dejaron detalles pero no una actuación esperanzadora. Y con un Vela que sí está claramente de pretemporada, las mejores noticias están donde se esperaban, en la seguridad de Rulli, en la firmeza defensiva que promete la dupla que forman Iñigo y Reyes, en el esfuerzo inagotable de sus laterales y en la pelea de Jonathas. Con un punto, sí, que ya mejora el inicio de hace un año pero todavía con mucho por hacer.

viernes, agosto 21, 2015

PREVIA Deportivo - Real Sociedad. ¿La vida sigue igual...?

Vela, en el partido de la temporada pasada en Riazor.
Comienza por fin la Liga y para la Real será con el Deportivo de la Coruña como rival (sábado, 18.30 horas, Riazor, Canal + Liga), en el escenario en el que logró su último gran éxito, la clasificación para la Champions League en el verano de 2013. Y la pregunta que tendrá que responder el equipo de David Moyes es si la vida sigue igual, si la pobrísima pretemporada que ha realizado es la continuación natural del del mal juego de la pasada temporada y preludio de una nueva campaña decepcionante, o si por el contrario la intensificación de la preparación física es la base desde la cual el conjunto txuri urdin será capaz de ofrecer algo más y luchar por Europa. Es verdad que los fichajes apenas han empezado a participar y que Moyes aún no ha podido armar un equipo tipo, pero la competición no espera a nadie. Los tres primeros puntos se juegan en Riazor y despreciarlos pensando en lo mucho que queda puede marcar la temporada para mal.

La primera lista de Moyes ya ha dejado algunas pistas interesantes de la plantilla con la que comienza la temporada. Se quedan fuera de la convocatoria los sancionados Mikel González y Aritz Elustondo y los lesionados Carlos Martínez y Raúl Navas. Con estas cuatro bajas, con Bardají como guardameta suplente a la espera de que se cierre la llegada de Oier y tras confirmarse que Héctor y Oyarzun son miembros de pleno derecho de la primera plantilla, el técnico escocés tenía que descartar a dos jugadores. Uno de ellos ha sido el propio Oyarzun, que no va a poder celebrar la buena noticia de su ascenso debutando en Liga (Moyes ya le dio minutos en la eliminatoria copera ante el Oviedo la pasada campaña) y tendrá que esperar su oportunidad, y el otro es David Concha, cuyo futuro todavía está por definir. Si han entrado en la lista Xabi Prieto, lesionado en el amistoso ante el Atlético de Madrid, y Carlos Vela, que no ha llegado a jugar ni un solo minuto en la pretemporada tras disputar con México la Copa de Oro.

Puede haber algunas sorpresas en el once inicial, pero algunos detalles sí parecen claros. Por supuesto, Rulli estará bajo palos, y la única duda en la defensa estará en el lateral izquierdo, donde Yuri y De la Bella siguen pugnando por un puesto. Zaldua en la derecha e Iñigo Martínez y Reyes serán los centrales. Parece más probable que el doble pivote lo formen Markel y Pardo, que tendrá el mando del equipo desde el primer día, dejando a Granero como el gran damnificado de los decepcionantes resultados de la pretemporada, a pesar de que Moyes tuvo grandes palabras para él en la rueda de prensa anterior al encuentro. Los tres jugadores que actuarán por detrás de Jonathas dependerán del estado físico de Vela y Xabi Prieto. Lo normal es que ninguno de los dos sea titular, con lo que esa línea de mediapuntas la formarían Bruma, Canales y bien Chory Castro o Zurutuza. Si entran bien el capitán o el mexicano sería en esta última posición. Bardají como portero suplente, Ansotegi y Agirretxe completarán el banquillo.

Deportivo y Real Sociedad se han visto las caras en partido de Liga en 39 ocasiones, y las estadísticas no son muy favorables al conjunto txuri urdin. De los 33 que se han jugado en Primera División, la Real ha ganado en seis ocasiones y ha empatado en otras nueve, aunque ha cosechado 18 derrotas. Desde el ascenso realista en 2010, igualdad absoluta: una victoria para cada equipo, 2-1 para el Depor en la 2010-2011 y 0-1 para la Real en la ya mencionada noche en la que logró la clasificación para la Champions en la 2012-2013, y un empate a cero la pasada campaña. La victoria txuri urdin más clara es bastante corta, el 0-2 de la temporada 1969-1970, con goles de Gaztelu y Arambarri. La del Depor, el 5-0 de la 1955-1956. En Segunda han sido cuatro los enfrentamientos, con cuatro victorias para los gallegos y un empate. El cuadro lo completan dos duelos en fases de ascenso a Primera, con derrota realista por 1-0 en la 1939-1940 y victoria por 3-4 en la 1940-1941.

La pasada campaña, la 2014-2015, el partido jugado en Riazor supuso el debut de David Moyes como entrenador de la Real, sustituyendo a Jagoba Arrasate. El escocés, todavía sin mucho conocimiento de sus jugadores, demostró que su prioridad era la de mejorar en defensa, y así consiguió que el equipo no encajara gol por primera vez en el torneo liguero después de once jornadas haciéndolo. No jugó una mala primera mitad y tuvo ocasiones para irse al descanso por delante, con ocasiones sobre todo para Vela y Chory Castro. Pero en la segunda mitad el ritmo del partido fue demasiado para los realistas, que pasaron a sufrir en defensa con más claridad. El sufrimiento de la Real, en todo caso, no concordaba con la escasa fortaleza ofensiva del Depor, que sólo pudo generar una ocasión verdaderamente clara y fue en un córner muy mal defendido por la Real. El partido dejó la sensación de que Moyes tenía mucho trabajo por delante.

domingo, abril 12, 2015

REAL SOCIEDAD 2 - DEPORTIVO 2 Las vacaciones y Pérez Montero le roban el protagonismo a Chory

Canales, el mejor realista ante el Depor.
Chory Castro encontró la mejor forma posible de celebrar su centenario con la camiseta de la Real, con un portentoso gol, un zurdazo incontestable, una volea prodigiosa que cuando besó la red de la portería que defendía Fabricio se convirtió en el más hermoso tanto de toda la temporada sin ninguna discusión. Ese gol tendría que haber bastado para ganar al Deportivo, un equipo limitado y que ni siquiera pareció estar jugándose la vida, pero ese gol, el 2-1 en ese momento, no bastó para ganar. Las razones hay que encontrarlas en la forma en que jugó la Real, con un ritmo casi de pretemporada, consecuencia sin duda de la relajación que produce sentirse ya de vacaciones, y en la inclasificable actuación de Pérez Montero, uno de esos árbitros que aniquilan la ilusión que todavía pueda esconder el fútbol, mostrando una incompetencia tan grande que es difícil entenderla. Y así, 2-2, tres semanas sin ganar y ya ningún objetivo en la temporada. Moyes tiene trabajo si quiere evitar más relajaciones como la de esta jornada.

Y es que, una vez pasados los dos partidos fuera de casa y sin poder disponer aún de Vela, Moyes volvió a su plan habitual, con Pardo y Granero en el doble pivote, el intercambio continuo de posiciones entre Chory Castro, Canales y Xabi Prieto, con Agirretxe en punta. ¿Funcionó? No. Faltó motivación, y como ya hemos visto esta película procede advertir al escocés. Ese plan no bastó para que la Real entrara en el partido con el ritmo necesario y por momentos, efectivamente, parecía un dueloo de pretemporada. Ni siquiera el Deportivo, que en teoría se está jugando la permanencia en Primera, ponía picante al choque. Es verdad que presionaba algo más arriba, pero no parecía vivir con urgencias. La Real, como Pardo hizo el peor partido de la temporada, pasando completamente desapercibido, perdió toda salida de balón. Claro que, como ya ha pasado en otras ocasiones, cuando el equipo txuri urdin daba dos toques seguidos en la zona ofensiva acababa generando peligro.

De esta manera, Canales, de largo el mejor realista del partido, gozó de las tres ocasiones de cierto peligro del equipo en los primeros 45 minutos. La primera en una larga conducción en la que no acabó por encontrar el pase a ninguno de los dos lados y decidió disparar, fácil para Fabricio. La segunda, cuando un defensa se le adelantó en el momento en que iba a disparar. Y la tercera, abortada por Fabricio para forzar un córner. El Depor gozó también de algunas aproximaciones de peligro, ninguna de ellas provocando intervención de Rulli, aunque dejando la sensación de que la Real defendía con el piloto automático, sin demasiada tensión y sin demasiada atención. Como en pretemporada, vaya. Y, claro, como el partido estaba insulso, el árbitro aprovechó para tomar un protagonismo que nunca tendría que corresponderle. Como Pérez Montero es de los malos de verdad, encontró una ocasión perfecta, como se suele decir, para salir por la tele.

En lo único que acertó en un partido calamitoso fue en el penalti que señaló a favor de la Real, una mano tan clara como incomprensible de José Rodríguez, pero por alguna razón imposible de comprender no le mostró tarjeta amarilla. Cuando quieran los árbitros españoles pueden volver a explicar qué manos merecen amonestación, porque ya resulta bastante evidente que ni ellos mismos lo saben. En cualquiera caso, el penalti sirvió para que la Real se adelantara en el marcador por primera vez. Xabi Prieto, infablible, convirtió el penalti aumentando su leyenda en esa suerte futbolística, con 18 de 19 penas máximas convertidas en Primera, una cifra portentosa. Su paradinha puso quizá la jugada al borde de la repetición, y habiendo incontables jugadores de ambos equipos ya dentro del área parece claro que el penalti debió lanzarse de nuevo, lo protestó todo el Depor y Pérez Montero, con chulería y sin necesidad, amonestó a Fabricio. Debió de quedarse con mala conciencia el colegiado, porque aprovechó la mínima ocasión para igualar las tornas.

En realidad, todo partió de una ficción intolerable de su linier y de una antideportividad manifiesta de los jugadores del equipo gallego que en una Liga como la española no sólo queda sin castigo sino que además se lleva un inmerecido premio. En un barullo estos pidieron con vehemencia, una mano de Iñigo Martínez que no existió, la jugada continuó, el linier se comió un fuera de juego de libro y el Depor volvió a pedir una mano de Ansotegi que tampoco tuvo lugar, con una intensidad tal que parecía que el realista había cogido la pelota con las dos manos. Y ese mismo linier, en un grado sumo de incompetencia, indicó a Pérez Montero que podía pitar el penalti que tantas ganas parecía tener de señalar. Lo que podría haber provocado más de una amarilla para jugadores del Depor acabó en el penalti que subió el 1-1 al marcador. Lanzó Lucas Pérez y Rulli acertó, pero el balón salió despedido hacia arriba y el guardameta argentino perdió las referencias del esférico, de la portería y hasta del lanzador depòrtivista, lo que le dio tiempo a este a llegar a tiempo de enmendar su error y marcar el empate.

Las ideas de la Real no parecieron mejorar tras el descanso, a pesar de que Canales puso un centro maravilloso desde la izquierda que Xabi Prieto, en otro partido de bajo nivel que aún así acabó sin ser uno de los sustituidos, no tuvo el arrojo suficiente para entrar a rematar, permitiendo el despeje de Manuel Pablo. Moyes, que no había parado de indicar a su equipo que adelantara su posición y que mejorara la precisión en el pase, no debía ver muy claro el escenario, porque preparó un doble cambio que iba a realizar mucho antes de lo habitual. Pero en el minuto 56 llegó el momento del partido, el que tendría que haber sido definitivo. Un maravilloso pase con rosca de Canales, esta vez desde la derecha, encontró a Chory en el segundo palo, alejado de la portería. Desde allí, el uruguayo conectó el portentoso disparo que entró de forma inapelable en la portería del Depor y que el realista celebró alborozado, como guinda perfecta a su partido número cien en el equipo. Y ahora, la frase tópica: si en vez de Chory lo marcan Messi o Cristiano Ronaldo lo veríamos mil veces repetido. Otra razón más para seguir lamentando el estado del fútbol español.

El partido tendría que haber acabado ahí, pero que se le torcieran los planes a Moyes ya tendría que haber indicado que el final no iba a ser feliz. Con Zurutuza y Vela ya preparados para salir en busca del gol de la victoria, el escocés paró el doble cambio y no precisamente por la ventaja recién adquirida. Iñigo Martínez tuvo que retirarse lesionado y en su lugar entró Elustondo, que ya había dejado fuera de la convocatoria a Mikel González. Será casualidad, si es que eso existe en el fútbol, pero a partir de ese momento el Deportivo sí empezó a llevar peligro y a enganchar disparos que inquietaron a Rulli. Con menos de media hora por delante, el guardameta argentino tuvo que protagonizar una doble parada, la segunda de ellas de mucho mérito en la mejor ocasión de los gallegos. Moyes tembló y el plan de sacar a Zurutuza para darle minutos ya no le pareció tan bueno. Así, apostó por Markel y retiró a Granero, y trató de buscar la sentencia colocando a Vela por Chory Castro. Fue raro que no quitara a un Agirretxe desafortunado y encomendara a su equipo con claridad el contragolpe como vía para matar el partido. Aún así, Vela estuvo muy cerca de sentenciar con una de sus prodigiosas roscas que se marchó fuera por poco.

A falta del 3-1, llegó el 2-2. Y de la forma más triste además, con una jugada defendida peor que si estuviéramos en pretemporada. Un envío deportivista desde la izquierda encontró una dejada de cabeza en el flanco derecho del ataque gracias a la absoluta pasividad de Xabi Prieto y, sobre todo, de Yuri, en otro partido para olvidar a pesar de su innegable entusiasmo. Ninguno de los dos hizo siquiera el amago de saltar y molestar a sus rivales. En el centro del área, Elustondo viraba de un lado a otro sin tener opción alguna de intervenir, sin cubrir a nadie y sin un papel claro, y de esa manera Toché llegó al balón antes de que Zaldua pudiera recuperar la posición y subió el empate a dos en el marcador. Ya con ese resultado, Pérez Montero decidió no expulsar a Cavaleiro por una patada alevosa sobre Vela teniendo ya tarjeta amarilla. A partir de ahí, la Real quiso lanzarse a por el gol del triunfo y el Deportivo se conformó con el empate. El partido, en todo caso, murió sin más ocasiones para ninguno de los dos equipos, y eso que quedaban doce minutos más los cuatro que añadió Pérez Montero. Al colegiado, en todo caso, le dio tiempo a evitar otro posible penalti sobre Vela ya con el tiempo cumplido.

Si el empate del Málaga contra el Atlético del sábado y la derrota del Athletic en el encuentro anterior al de Anoeta abrían en este partido una última posibilidad de luchar por la séptima plaza, la Real ha dejado claro que no es un combate que le interese. Moyes habló de la dificultad de lograr ese premio y no de su inutilidad, por lo que cabe pensar que la responsabilidad del ritmo de pretemporada que por momentos ha tenido el partido contra el Depor está sobre el césped. La Real, quizá consciente del daño que provocó en la presente campaña la eliminación en Krasnodar y por no tener la seguridad en su capacidad para que dentro de unos meses se pudiera repetir algo así, parece optar por dar carpetazo a la Liga. Se intuyó en el Calderón con la deficiente salida que provocó el 2-0 del Atlético en apenas diez minutos y se ha confirmado ante un Deportivo muy escaso de recursos. Si Moyes no endereza esta predisposición, el final de la Liga se le puede hacer muy largo a la Real y partidos como este se pueden repetir. Así de triste es el final de una temporada que, incluso con algunas luces y una tranquilidad final que se ha conseguido con cierto mérito, merece el mismo calificativo: triste.

sábado, abril 11, 2015

PREVIA Real Sociedad - Deportivo. Ganas de Anoeta

Chory Castro en el encuentro ante el Depor de la 2012-2013.
Buena parte de la mejoría de la Real desde la llegada de David Moyes descansa en sus buenos resultados como local, con lo que después de dos partidos como visitante, en los que apenas se ha sumado un punto, ya hay ganas de Anoeta y de recibir la visita del Deportivo (domingo, 19.00 horas, Anoeta, Canal + Liga y Gol TV) para dar continuidad a las tres victorias consecutivas que suma el equipo txuri urdin en su estadio. El técnico escocés ha asumido en público que es casi imposible llegar a la séptima plaza y, por tanto, repetir la clasificación europea por tercera temporada consecutiva, con lo que el objetivo de aquí al final de la Liga es evitar la relajación, algo que sólo se puede conseguir sumando victorias para llegar lo más arriba posible a la clasificación mientras todos los jugadores tienen los minutos necesarios para que Moyes decida a quién quiere tener en su proyecto para la próxima temporada.

En lugar de esconder la convocatoria, lo que ha hecho Moyes en esta ocasión, aunque en la práctica viene a ser casi lo mismo, es facilitar una lista de 22 jugadores. De la misma se desprende que sólo hay una baja segura, la de De la Bella. Vela y Finnbogason, que son duda para el encuentro, sí están entre los escogidos en esta primera criba. Aunque eso puede formar parte de las tácticas de despiste habituales, cabe pensar que al menos uno de los dos sí estará disponible para el partido contra el Deportivo, ya que el técnico realista no ha llamado a ningún atacante nato del Sanse. Sí están el ya habitual Hervías y también Eneko Capilla, que se colaría así por tercera vez entre los mayores aunque todavía no haya debutado con el primer equipo. Por tanto, tendrán que ser cuatro los descartes. Estrada será uno de ellos y, dado que no son muchos los efectivos que tiene Moyes en ataque, es más posible que sean defensores. Un central seguro, y quedarían dos jugadores más por decidir.

Como Moyes va a mezclar la necesidad de competir y ganar con las oportunidades a todos los jugadores para tomar decisiones de cara a la próxima temporada, es difícil adelantar sus planes para el equipo titular, pero lo lógico es que el once se parezca mucho al que repitió durante varias semanas con éxito. De esta manera, es seguro que Rulli estará bajo palos, que Iñigo Martínez comandará la defensa y que los laterales serán Zaldua y Yuri. Ya con todos disponibles, Ansotegi parece tener más opciones de ser el segundo central. Pardo ya es un fijo, y a partir de ahí ya hay más dudas. Zurutuza, el jugador del primer equipo al que menos ha visto Moyes, tiene muchas opciones de seguir en el once, pero podría sustituir a muchos jugadores. Así, Markel, Granero, Xabi Prieto y Canales se jugarían las otras dos plazas del centro del campo. Chory Castro, que jugaría su partido número 100 con la camiseta txuri urdin, y Agirrexte, completarían el once. De las palabras de Moyes se deduce que Vela, incluso estando en condiciones para formar parte del grupo, empezaría en el banquillo.

Tras la derrota en el Calderón, la Real se quedó en la undécima posición con 37 puntos, a ocho de la séptima plaza que ocupa el Málaga pero con Athletic, Espanyol y Rayo por delante en esa carrera prácticamente imposible. Su rival, el Deportivo, es decimoséptimo, el último salvado, con 27 puntos, tres por encima del descenso, y llegará a Anoeta con entrenador nuevo, Víctor Sánchez. El equipo txuri urdin sería octavo si contaran únicamente los partidos jugados en casa, suma ocho victorias en quince encuentros y cuatro derrotas, sólo una de ellas, 0-1 ante el Rayo, desde que Moyes es su técnico. Ese fue la última derrota en Anoeta, después de eso un empate y tres victorias consecutivas en una racha que puede seguir creciendo. El Depor, por su parte, ha sumado fuera de casa los mismos puntos que la Real, diez, superando sólo al Córdoba, que ha logrado apenas siete. Los gallegos suman tres de los últimos 24 puntos en juego y sólo uno de los últimos doce en juego lejos de Riazor.

La historia dice que el Real Sociedad - Deportivo se ha disputado en 37 ocasiones, 32 de ellas en Primera División. En la máxima categoría, la Real venció en 15 de esos choques, empató en siete y perdió en diez. La mayor goleada txuri urdin sigue siendo el 7-1 conseguido en la temporada 1951-1952 con un gol de Barinaba y dobletes de Pérez, Igoa y Alsúa. La mayor victoria del Depor, por 1-3, se repitió en dos ocasiones, en las campañas 1968-1969 y 1994-1995. En Anoeta, el balance es mucho menos positivo para la Real, de hecho es completamente parejo: cinco victorias para cada equipo y seis empates. El cuadro histórico se completa con cuatro encuentros en Segunda, con un balance de tres victorias para la Real (la más abultada, el 4-2 de la 1940-1941 con goles de Bienzobas, Chechu y dos de Pedrín) y una para el Depor (1-3 en la 1963-1964), y dos duelos en fases de promoción, con una victoria para cada equipo, 1-3 para los gallegos en la 1939-1940 y 2-0 para los donostiarras un año más tarde.

Dado que el Depor ascendió a Primera la pasada campaña, el último enfrentamiento entre ambos equipos fue en la temporada 2012-2013. Y los gallegos sacaron aquel día un empate de Anoeta gracias a que la Real, por segunda jornada consecutiva y tras disfrutarlo en el Bernabéu, no pudo aprovechar la inferioridad numérica del rival. Con Elustondo formando pareja de central con Ansotegi por las bajas, el equipo de Montanier no estuvo bien en ninguna parcela. El Depor marcó aprovechando un error de Illarramendi, que no vio salida y decidió conducir el balón, Bergantiños se lo robó y asistió a Pizzi para que hiciera el 0-1. En una acción individual de estrella, Vela consiguió el empate antes de que llegara el descanso. La expulsión de Evaldo, a media hora del final y después de ver una segunda amarilla injusta, puso el partido de cara, pero Montanier demoró muchísimo los cambios, que ni siquiera agotó, y la Real no pudo inquietar al Depor, que aguantó el empate con bastante comodidad.

domingo, noviembre 23, 2014

DEPORTIVO 0 - REAL SOCIEDAD 0 Mucho trabajo por delante

Moyes, en su debut con la Real.
Empate a cero en Riazor y una conclusión evidente: David Moyes tiene mucho trabajo por delante. La Real tiene una buena base, y eso es lo que mostró en una correcta primera mitad, en la que debió adelantarse en el marcador pero en la que no logró materializar ninguna de sus ocasiones. Ahora bien, cuando pierde la intensidad que le ha pedido el técnico escocés, la misma que Jagoba Arrasate no consiguió sacar más que con cuentagotas en los últimos meses de su estancia en el banquillo txuri urdin, se convierte en un equipo blando, sin ideas y claramente batible. La mejor noticia es que, en esa segunda y pobre versión, la Real consiguió aguantar su portería a cero, algo que no había hecho todavía en lo que llevamos de Liga, pero dio la impresión de que fue más por demérito de un limitado rival, un Deportivo que transita por la tabla con las mismas dudas y los mismos puntos que la Real con un equipo bastante inferior.

Moyes apostó por lo más conservador y previsible en su primera alineación y limitó los cambios a lo que era necesario y a lo que devolvía la veteranía al equipo. Introdujo cuatro modificaciones en el once inicial con respecto a la victoria ante el Atlético, los mismos que, como se recordó durante la semana, efectuó en el Everton cuando se hizo cargo del equipo inglés. Tres de ellos en la defensa, los dos centrales y el lateral izquierdo. Ansotegi y Elustondo, los únicos centrales claros ante las bajas de Iñigo Martínez y Mikel González, formaron esa línea y De la Bella entró por Yuri. Arriba, Canales ocupó el lugar en la derecha de Xabi Prieto, con Vela como mediapunta en un claro 4-2-3-1. Quizá lo más destacable es que mantuvo a Zubikarai bajo palos y que dejó por el momento en el banquillo a Pardo. El cambio, en realidad, vino en las sensaciones. En ataque, y sin necesidad de llegar a un torrente de llegadas, se recuperó algo de la chispa perdida y sólo vista en momentos muy puntuales de la actual temporada. Pero en defensa las sensaciones no fueron tan contundentes.

La retaguardia realista, muy poco exigida en los primeros 45 minutos, agradecía que el rival fuera un Deportivo que se mostró bastante inofensivo y que sólo encontraba huecos por las bandas. Sobre todo De la Bella sufrió muchísimo por la izquierda en su regreso al equipo, aunque Carlos Martínez tampoco estuvo demasiado cómodo. Y el doble pivote no terminó de funcionar, algo que tampoco es noticia en la Real. A Markel se le vio fuera de sitio con demasiada facilidad y, como es costumbre, en la primera mitad, cuando los dos equipos mantienen las fuerzas intactas, fue el centrocampista de la Real que menos balones robó. En realidad, el equipo de Moyes jugó a tirones. A ratos muy bien, llegando con bastante facilidad hasta el área de Fabricio. Una presión más intensa, una velocidad más a la hora de cercar la salida del rival, y esta Real deja atrás las sensaciones tristes y parece otra. Achacárselo a Moyes después de sólo una semana de entrenamientos puede ser exagerado, pero es evidente que los jugadores le han visto las orejas al lobo y saben que, tras el cese de Arrasate, han perdido el parapeto que tenían.

Salvo esos mencionados centros desde la banda por parte del Deportivo, que encontraron buenos despejes de Ansotegi, de largo el mejor defensor realista, y en algún caso de Zubikarai, todas las ocasiones de gol de la primera mitad tuvieron color txuri urdin. Agirretxe probó de espuela, Canales estrelló un disparo en el rostro de Fabricio (aunque la jugada debió ser anulada por fuera de juego, puesto que Agirretxe, en la trayectoria del balón y en posición ilegal, se agachó para no entorpecer el tiro), Vela tuvo las más claras en sus botas primero con un buen disparo desde la frontal que el portero deportivista envió a córner y después un tiro tras una buena jugada de Chory desde la izquierda que no cogió portería a pesar de que el mexicano quiso asegurar con el interior, el propio Chory malogró con un deficiente control una maravillosa asistencia de Agirretxe, y en la última jugada del primer tiempo Sidnei estuvo a punto de marcar en propia puerta de cabeza.

Que la Real fuera capaz de generar todas esas ocasiones sin necesidad de hacer un gran partido habla bien a las claras de que este equipo sigue siendo un gigante dormido. Pero es un gigantes con pies barro, que además sigue sufriendo en la parcela arbitral. Así, se le escamoteó un descomunal penalti a Agirretxe, agarrado hasta el extremo en un córner por Lopo sin que el colegiado quisiera saber nada, perjudicando con claridad a la Real una semana más, y ya van demasiadas. Antes, De la Bella había forzado la marca demasiado en dos saques de esquina, pero ni por asomo infringió el reglamento con tanta claridad como lo hizo la defensa deportivista en esa jugada con Agirretxe. En lo que depende de la Real, Moyes ya tuvo ocasión de tomar muy buena nota de que en la estrategia el equipo sigue actuando a un nivel inaceptable, tanto en ataque (ni Granero ni Canales pusieron una falta en condiciones) como en defensa. Y además comprobó que cuando la intensidad desaparece no hay absolutamente nada que hacer para ganar un partido. Eso es lo que sucedió en la segunda mitad.

Todo lo que en el primer acto pareció funcionar, en la segunda se convirtió en una pesadilla. La chispa en ataque desapareció con la misma rapidez que la facilidad con la que la Real llegaba a campo contrario. Cada jugada del Depor, bastante inofensivo en realidad por mucho que rondara el área de Zubikarai, se convertía en un patadón a seguir de un defensa realista, en un despeje en largo con el único propósito de alejar la pelota y tomar aire para la siguiente acometida de los locales. Mientras Canales, Chory Castro y Vela bajaban escandalosamente su rendimiento, quizá sólo el mexicano siguió intentándolo con algo de ahínco, y Agirretxe veía como el partido se jugaba lejos de su zona de influencia, Granero perdió presencia y Markel apenas pudo aportar un par de cortes incisivos que, como ya es habitual, mejoraron sus estadísticas en la segunda mitad. Salida de balón, ninguna. Y ocasiones, salvo algunos desafortunados y equivocados disparos lejanos, sólo una buena salida de Pardo ya cerca del final que concluyó con un disparo de Vela al lateral de la red.

El Depor, no obstante, no supo sacar partido de su clara superioridad psicológica y de posesión, estadística que volteó claramente en la segunda mitad después de haber sufrido en la primera. En el minuto 66, Insua estuvo a punto de marcar aprovechando la brutal debilidad realista en los córners, pero su extraño remate con el cuerpo llegó blandito a las manos de Zubikarai. En realidad, esa fue la única ocasión clara de gol del conjunto local, junto a un disparo de José Rodríguez en el minuto 83 que el guardameta realista, de forma no demasiado ortodoxa, envió al lateral de la red y, por tanto, a córner. Poco después, y acentuando una sensación de presión deportivista bastante acusada, el propio Zubikarai tuvo que despejar un comprometidísimo pase atrás de Elustondo, una jugada que viene a confirmar que no tiene la habilidad para ser el central que necesita este equipo, mucho más en ausencia por lesión de los dos titulares de la Real que llegó a la cuarta posición y a la Champions.

Si Moyes quería un curso acelerado para aprender qué es la Real, Riazor se lo brindó. El equipo mostró en La Coruña lo que sabe hacer, pero también lo que no domina en absoluto. El escocés mantuvo una de las señas de identidad de la Real en los últimos años y tardó bastante en hacer los cambios, algo que sólo se puede justificar en el todavía escaso conocimiento que tiene de los suyos viendo el mal rendimiento del equipo en la segunda mitad. Lo primero que dejó entrever es que Pardo puede ocupar posiciones más adelantadas que de costumbre, llegando a la mediapunta. El riojano fue el primer elegido y entró en el campo ya en el minuto 69 por Chory. Después Canales pidió el cambio y el que entró en su lugar fue Hervías, al que sólo se vio en un disparo lejano, y a Finnbogason apenas le dio tres minutos en lugar de un batallador Agirretxe, en una sustitución que no modificó absolutamente nada. Moyes ha andado con pies de plomo en este su primer partido y cabe pensar que habrá sacado buenas conclusiones para el futuro.

El empate no saca de pobres ni al Depor ni a la Real, y les lleva a seguir parejos en la tabla con diez puntos. El equipo txuri urdin sigue sin ganar fuera de casa, pero al menos ya ha roto una de las más lamentables estadísticas que acumulaba en la presente temporada: por primera vez ha conseguido no encajar un gol. Quizá ese y el punto conseguido sean poco premio para el entusiasmo que había generado la llegada de Moyes, pero el técnico escocés ya lo había advertido en la previa: necesita tiempo. Si el equipo no sabe aprovechar sus mejores momentos en los partidos, y en Riazor los tuvo en la primera mitad, las ventajas que pueda aportar Moyes en lo táctico aún tardarán en surtir efecto. Eso tampoco debería explicar el enorme bajón que sufrió la Real en la segunda mitad y sigue acentuando la sensación de que los propios jugadores tienen la llave para salir de esta situación. Pero al menos se suma. Poco de momento, pero se suma. Y a pesar de que este empate es una decepción, acumular cuatro puntos en dos partidos no es mal arranque para la nueva era tras el cese de Arrasate.

viernes, noviembre 21, 2014

PREVIA Deportivo - Real Sociedad. David Moyes, día 1

Riazor vio a la Real clasificándose para la Champions en 2013.
David Moyes, día 1 (sábado, 22.00 horas, Riazor, Energy). Arranca la andadura en la Real del entrenador que más expectación ha despertado en muchos años y lo hace con el reto de ganar por fin a domicilio, algo que el equipo txuri urdin todavía no ha conseguido en lo que llevamos de temporada, y con la pretensión de confirmar las espléndidas sensaciones que dejó el conjunto en la gran victoria ante el Atlético de Madrid. Es altísimo el interés que se ha suscitado por conocer las primeras decisiones de Moyes, pero incalculable el valor clasificatorio y sobre todo moral que tendría una victoria ante el Deportivo de la Coruña. El ruido mediático ha de dejar paso ya a lo deportivo y el técnico escocés tiene que enseñar ya sus primeras cartas. No deja de ser curioso que el escocés arranque su periplo en la Real en el mismo escenario en el que Philippe Montanier cerró el suyo hace apenas año y medio.

Para su debut como técnico realista, Moyes ha preferido ocultar sus bazas todo lo posible, favorecido por un horario de juego que, como británico, le debe gustar muy poco. La Real viaja a La Coruña después de entrenar en Zubieta el mismo día del partido, y será entonces, horas antes del choque, cuando se conozca la convocatoria. El único descartado de antemano es Mikel González, que terminó lesionado el encuentro ante el Atlético. Xabi Prieto también lo tiene complicado para entrar en el grupo, mientras que los otros tocados durante la semana, Iñigo Martínez, Granero y Zurutuza, parecen estar recuperados y a disposición del técnico. Contando con la presencia de Hervías en el grupo del primer equipo, Moyes tendrá que descartar a cuatro jugadores. Si el capitán es uno y Estrada otro, quedarían dos plazas por asignar. Como es lógico, con un entrenador nuevo las preferencias cambiarán, por lo que nada se puede descartar de antemano.

Tan difícil es adelantar los descartes como el once inicial. Que no se espere una revolución parece ir más por el apartado técnico, manteniendo el 4-2-3-1 que tan bien funcionó ante el campeón de Liga, que por la elección de los jugadores. Salvo Iñigo Martínez y Vela, todo lo demás es susceptible de cambio en ese primer once de Moyes. Las apuestas más plausibles indican que Rulli será el portero elegido, que Elustondo acompañará a Iñigo en el centro de la zaga, que De la Bella y Carlos Martínez serán los laterales y que Markel estará por delante de ellos. Viendo el mimo con el que ha tratado el técnico escocés a Pardo y Canales sería extraño que no les diera un puesto en el centro del campo. Chory se mantendría en la izquierda y Agirretxe, autor del gol del triunfo ante el Atlético, en ataque. Pero jugadores como Zaldua, Ansotegi, Granero, Zurutuza o Finnbogason bien podrían colarse en el equipo.

La victoria que logró la Real comandada por Asier Santana ante el Atlético de Madrid permitió al equipo romper una racha de ocho jornadas sin ganar y, además, abandonar la zona de descenso. Con 9 puntos, ocupa la decimoquinta posición, aunque esté igualada con otros cuatro equipos que quedan por debajo por el gol average. Los puestos europeos están ahora mismo a doce puntos de distancia. El Deportivo es otro de esos equipos que suma nueve puntos y es decimoséptimo. Espanyol, Córdoba y la propia Real son los únicos conjuntos que no conocen la victoria a domicilio. Los tres han sumado únicamente dos puntos y son los peores de la Liga fuera de sus estadios. En el caso de la Real, empató en Vigo a dos y en Córdoba a uno. El equipo gallego apenas ha sido capaz de ganar uno de los cinco partidos que ha diputado en Riazor, 3-0 al Valencia, y suma tres jornadas sin ganar.

No es La Coruña uno de los escenarios más propicios en la Liga para la Real, que ha jugado allí en 37 ocasiones y sólo ha conseguido la victoria en siete. En Primera son 32 los enfrentamientos entre Deportivo y Real, con un bagaje de 18 victorias para los coruñeses, seis para los donostiarras y ocho empates. El triunfo txuri urdin más claro es el 0-2 de la temporada 1969-1970, con goles de Gaztelu y Arambarri. De hecho, es la única vez que la Real venció por más de un gol. La mayor goleada del Deportivo fue el 5-0 de la temporada 1955-1956. La estadística se completa con cinco encuentros en Segunda División, categoría en la que la Real no consiguió ganar nunca en La Coruña, y con el encuentro de la fase de ascenso de la temporada 1940-1941, donde sí logró el triunfo por 3-4. Curiosamente, también marcó cuatro goles en la campaña 1949-1950, pero eso sólo le sirvió para empatar.

La última visita de la Real a Riazor tiene un claro carácter histórico. Fue en la última jornada de la temporada 2012-2013 y la victoria por 0-1 que logró el equipo entrenado por Montanier sirvió para alcanzar la cuarta plaza y la clasificación para la previa de la Champions League, coronando una Liga espléndida. Mientras el Sevilla conseguía derrotar al rival realista, el Valencia, por 4-3 y con cuatro tantos de Negredo, la Real hizo lo que debía y venció en Riazor. Griezmann hizo el único tanto del partido en el minuto 21 al empujar al fondo de la red un despeje de Aranzubia tras el disparo de Agirretxe. La Real respondió nerviosa al empuje de un Depor que tenía que ganar para seguir en Primera. Montanier echó el equipo atrás, colocó una defensa de cinco y la tensión creció cuando Markel fue expulsado a siete minutos del final, pero la Real aguantó el 0-1 y celebró su histórico pase a la Champions mientras el Deportivo lloraba su descenso.