
Pero hay más, muchos más motivos para estar en Anoeta el domingo. Yo, por lo menos, los tengo. Y voy a estar en Anoeta. Me voy a recorrer 469 kilómetros, los que separan Madrid de San Sebastián, en un viaje de seis horas y media en tren porque me lo pide el sentimiento de ser de la Real. Porque llevo este equipo tan dentro de mi corazón que siento como propias sus alegrías y sus penas. Porque tengo que estar presente cuando las cosas le van bien y cuando le van mal. Por eso estuvo en Vitoria. Por eso el año pasado vi desde la grada de Anoeta el penalti que falló Savio y viví ese instante en el que todos nos sentimos condenados a penar en Segunda. Por eso fui a Valencia a ver el milagro imposible de la permanencia, sabiendo que no se iba a producir. Por eso estuve en Vigo hace ya cinco lejanos años persiguiendo un sueño feliz. Y por estuve en Anoeta otra vez cuando sonó por primera vez allí la música de la Champions y me puso la piel de gallina como nada lo ha hecho en toda mi vida de aficionado a este deporte.
Voy a estar en Anoeta porque sé que es posible que a las 20.00 horas del domingo esté pegando saltos de alegría, seguramente llorando por ver a la Real donde merece estar, de nuevo en Primera. ¿Improbable? Puede. ¿Difícil? Seguro que sí. Pero queda vida. Quedan 90 minutos de aliento. Voy a ir a Anoeta porque creo en las segundas oportunidades, porque esos mismos jugadores que el domingo perdieron el ascenso en dos minutos imperdonables son capaces de lograrlo en el próximo partido. Voy a ir a Anoeta porque sinceramente espero que los jugadores entendieran el mensaje que les dejé en Vitoria, mi aplauso a pesar de la decepción y mi recordatorio de que queda un partido. Voy a ir a Anoeta porque, cuando hablamos de la Real, soy un optimista incurable. Ni siquiera el descenso, ni siquiera un año durísimo en Segunda, me ha podido curar de ese mal que me impide decir "hoy vamos a perder" antes de cualquier partido.
Voy a ir a Anoeta porque creo en este caprichoso deporte llamado fútbol. Porque sé que puede dar más vueltas que ningún otro y convertir las lágrimas en sonrisas en sólo un precioso instante que nunca volverá a repetirse. Porque la historia me demuestra que en los momentos más desesperados hay veces que se abre un pequeño claro en el cielo e ilumina a quien persigue con fe su objetivo. Voy a Anoeta porque el fútbol nos debe una alegría. El fútbol y el 15 de junio, puesto que el 15 de junio de 2003 fue el día en que miles y miles de realistas fuimos a Vigo esperando cumplir el sueño de ver a la Real campeona y nos volvimos con la tristeza de saber que aquel tren se escapó. Ahora, el 15 de junio de 2008, este deporte y esa fecha tan especial tienen la oportunidad de devolvernos lo que nos pertenece.
Voy a ir a Anoeta, como ya he ido otras cuatro veces este año, como ya visité otros cuatro campos de la Segunda División, porque quiero formar parte de esta historia hasta el final. Quiero poder vivir lo que no pude ni en Puertollano ni en Gijón. Quiero saber lo que es una alegría infinita provocada por once (en realidad muchos más) jugadores vestidos con la camiseta txuri urdin. Voy a ir a Anoeta porque siento que debo ir. Porque los grandes días también existen aunque los seguidores de este equipo no podamos verlos por culpa de la niebla que oscurece el presente. Y este domingo, hasta que Málaga y Sporting tengan la opción de defender lo contrario en sus partidos, puede ser un gran día para la Real. Un día inmenso. Un día para recordar. Un día para estar.
¿Un motivo para ir a Anoeta? Que somos de la Real y estaremos ahí siempre.
7 comentarios:
Espero que vivas un partido inolvidable e histórico. Eso significará que lo hemos conseguido.
Llevas mi apoyo.
¡Aupa Real!
Un ascenso, un descenso, un no-ascenso... no son más que meros elementos estadísticos. Y no se vive para la estadística. La felicidad de ayer es tristeza hoy. Y la debacle de hoy puede ser el triunfo de mañana. Dolor y placer son lo mismo, desde diferente lado del espejo. Y al que le gusta disfrutar del futbol y la emoción que resulta como juego, le acaba quitando peso al resultado con el tiempo: la satisfacción (o su contrario) se encuentra en lo que vivido en ese momento, emocionante como pocos.
Mucha suerte el domingo!!! Aupa, Real!
2720.9 Km
Estos on los kilometros que tendré que hacer yo para poder llegar, pero como bien dices Juan. valdrá la pena.
Que suerte ser de la Real, y poder seguir teniendo ilusión.
Todos nos veremos en Anoeta
AUPA REAL
...no puedo estar alli fisicamente pero con el corazon seguro!!! Aupa Real desde Roma!!!
pd: el 15 de junio es tambien mi cumpleaños...
Si al final subimos, podrás titular la cronica como: "El 15 de Junio, salda su deuda con la Real", yo por el contrario estare en Madrid, pero te aseguro que el 90% de mi mente estará en Anoeta, lastima que el partido no sea el sabado ya que así podrimoas salir de juerga el sabado.
Despúes de grandes decepciones vienen grandes alegrias, haber si se cumple, ojala.
Os deseo suerte, siempre que gane el Málaga, claro!!
Yo lo sigo diciendo esa es la mentalidad Juan! Haces muy bien en ir a Anoeta, es nuestra última oportunidad para tirar del equipo demostrar que podemos estar en Primera... ¿imaginas un campo vacio? nosotros no somos de los que apoya al equipo sólo cuando esta en "Champions", hay que animarlos dia y noche, contra viento y marea.
Sé que todo tiene un limite, pero yo les veo que quieren subir, que estan sintiendo los colores, si ellos lo quieren ES POSIBLE.
Es lo mínimo que podemos hacer, siempre he dicho que los de LA REAL somos una afición de Primera y sufrimos cómo nadie.
BETI * REAL!
Publicar un comentario