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lunes, septiembre 10, 2018

El último adiós a Agirretxe

Uno de los vuelos de Agirretxe en San Mamés.
Cuando puede que todavía no hayamos asimilado el mazado de su retirada, el sábado diremos adiós a Imanol Agirretxe. La despedida será de las grandes, porque al final, cuando las lesiones le han obligado a decir basta, todos nos hemos dado cuenta de que se va uno de los delanteros más grandes que han salido nunca de la cantera de Zubieta. No es una exageración. Hasta dónde podría haber llegado si se hubieran dado otras circunstancias es algo que nunca sabremos. El cariño y el fervor txuri urdin que ha sentido estos últimos días hace que se olviden muchas cosas, pero Agirretxe es, probablemente, uno de los canteranos que menos facilidades ha tenido para llegar a este momento de reconocimiento unánime.

Estos días hemos leído hasta la saciedad que debutó en la 2004-2005 de la mano de José María Amorrortu, pero quizá no todo el mundo sepa que no tuvo dorsal del primer equipo hasta la 2009-2010. Cuatro temporadas más tarde, y con esa cesión al Castellón de por medio. Y si ese número fue el 9 fue porque la incorporación de Carlos Bueno, el primero de los muchos delanteros fichados para jugar por delante de él, no se produjo hasta el final del verano. Para Martín Lasarte nunca fue el primero y jugó poco en esa temporada del ascenso. Llegaron Llorente, Tamudo, Ifrán, Finnbogason, Seferovic, Jonathas... Y aún así Agirretxe se seguía abriendo camino. Nunca superó los 2.200 minutos en una Liga de Primera División, 2.197 fue su tope, en la temporada 2011-2012, apenas el 64 por ciento de los minutos totales de la competición.

Y aún así, Agirretxe tiene dos marcas sensacionales. Su último gol, aquel que hizo ante el Málaga en febrero de 2016, le convirtió en el undécimo máximo goleador de la historia de la Real en Primera División. El undécimo, igualado con Paz, que también hizo 56 goles A pesar de sus suplencias, de sus cambios, de que no tuvo tantos minutos como otros, de su prematura retirada y de que pasó sus tres primeros años reales en el primer equipo en Segunda División. Y si hablamos de jugadores guipuzcoanos, solo hay tres que hayan celebrado más goles que él en la máxima categoría del fútbol español. Jesús Mari Zamora hizo 63 y Silvestre Igoa hizo 60. Después, Agirretxe.

Eso no le convierte en leyenda. Lo es. Podría haberlo sido mucho más. Aquella triste tarde en el Santiago Bernabéu tuvo lugar cuando tenía números de récord. Cuando su promedio amenazaba los 25 goles que hizo Meho Kodro en la temporada 1994-1995, convirtiéndole en el jugador de la Real que más tantos hizo en una sola temporada en Primera. Recordemos todo eso cuando Anoeta, el nuevo Anoeta, se convierta en el escenario de una nueva despedida que pondrá a prueba nuestras lágrimas. Imanol las merece también en este su último vuelo.

miércoles, noviembre 04, 2015

Agirretxe, camino de ser el máximo goleador realista en una Liga

Agirretxe celebra el primero de los dos que le hizo al Celta.
Queda muchísima temporada, de eso no hay duda, y las rachas son las que marcan la producción de un delantero, pero los números que presenta Imanol Agirretxe tras las diez primeras jornadas le han puesto en el camino de convertirse en el máximo goleador en una Liga y vistiendo la camiseta de la Real Sociedad. En esos diez primeros partidos, el actual 9 txuri urdin ha convertido ya ocho goles. Si miramos a estas alturas de temporada los tantos que habían conseguido los mejores artilleros de la historia del club, parece evidente que su ritmo invita a pensar en que Agirretxe puede conseguir un registro histórico cuando finalice la Liga y colocarse entre los mejores delanteros de los más de cien años de vida del club.

El máximo goleador de la Real en una sola Liga es Meho Kodro, con los 25 tantos que hizo en la campaña 1994-1995. Pues bien, en la décima jornada el bosnio llevaba un gol menos de los que suma ahora Agirretxe, siete. En esa tabla le siguen los dos delanteros de la Real que casi ganó la Liga en la temporada 2002-2003. Nihat Kahveci hizo 23 en aquella ocasión, por los 20 que alcanzó Darko Kovacevic 20. Tras la décima jornada de aquella campaña, el turco había anotado seis mientras que el serbio llevaba los mismos que Kodro en su mejor año, siete. Jesús Mari Satrústegui, máximo goleador de la historia de la Real, logró su mejor registro en la temporada 1978-1979, cuando alcanzó los veinte tantos, pero tras los diez primeros partidos llevaba seis, dos menos que Agirretxe en la actual temporada.

Hay dos jugadores de entre los grandes goleadores de la historia de la Real que sí superan el actual registro del atacante de Usurbil. El primero de ellos es Paco Bienzobas, el único realista que ha sido capaz de ser el máximo goleador de una Liga. Eso lo consiguió en la primera temporada en que se disputó el torneo, la 1928-1929, cuando alcanzó los 14 goles. Llevaba nueve tras los diez primeros partidos de una Liga que apenas tuvo 18 jornadas. En Segunda División, el máximo goleador en una Liga es José Miguel Olano, que hizo 31 en la temporada 1962-1963. Con diez partidos jugados llevaba la bestial cifra de 17, entre otras cosas porque le había hecho cinco tanto al Ourense (6-1) como al Baskonia (7-2).

Los ocho goles que lleva Agirretxe en la Liga, todavía con 28 jornadas por disputarse, suponen ya la tercera mejor marca del de Usurbil en Primera, superando los tres goles que logró en la campaña 2010-2011, los siete que hizo la temporada pasada e igualando los que logró en la 2013-2014. Su trayectoria en la máxima categoría se completa con sus mejores marcas hasta la fecha, los 14 que hizo en la 2012-2013, goles que fueron clave para la clasificación de la Real para la Champions League, y los 10 que convirtió en la 2011-2012.

lunes, octubre 05, 2015

El arranque goleador de Agirretxe sigue la estela de Satrústegui y Kovacevic

Agirretxe hizo en Málaga su quinto gol del campeonato.
Una de las pocas buenas noticias que está dejando la Real en este inicio de temporada que roza ya lo catastrófico es Imanol Agirretxe. Cinco goles ha firmado el 9 realista en las siete jornadas que llevamos de Liga y eso que, por razones que cada vez son más difíciles de comprender, no estuvo ni un solo minuto sobre el césped en los dos primeros partidos del campeonato, en Riazor ante el Deportivo y en Anoeta frente al Sporting, partidos en los que para colmo el equipo txuri urdin no fue capaz de marcar. Esa cifra anotadora no se veía en la Real y en Primera División desde hace trece años, desde la temporada del subcampeonato, la 2002-2003, cuando Kovacevic llegó a marcar seis goles en los siete primeros encuentros del campeonato liguero. La misma cifra hizo el mítico Satrústegui en la temporada 1978-1979, antesala del periodo más glorioso de la historia del club.

Desde que la Real se colocó entre los clubes grandes a finales de los años 70, sólo estos dos, el máximo goleador de la historia del club y el extranjero que más partidos ha jugado, han sido capaces de marcar más tantos que Agirretxe en un arranque liguero de siete partidos. Con sus cinco goles, el de Usurbil ha igualado los comienzos del campeonato de la regularidad que hicieron otras leyendas realistas, concretamente cuatro de sus grandes goleadores históricos. López Ufarte los hizo en dos ocasiones, en las temporadas 1981-1982, la del segundo título liguero, y 1986-987, la que acabó con el título de Copa. Bakero alcanzó esa marca en la 1987-1988, la del doble subcampeonato de Liga y Copa. Kodro  lo hizo en la 1994-1995, en la que consiguió ser el realista que más goles ha marcado en Liga, 25. Y Nihat era el último hasta la fecha en quedarse en cinco goles, en la ya mencionada 2002-2003 en la que acabó haciendo más tantos que Kovacevic, 23 por los 20 del serbio.

Viendo los nombres a los que Agirretxe ha igualado con esa marca, con la que supera los cuatro que él mismo hizo en esos siete primeros encuentros de la temporada 2011-2012, parece lógico reconocerle al actual delantero realista un mérito que no siempre ha recibido. Y es que hay grandes delanteros de la historia realista que no han llegado a esa cifra. Por hablar de los máximos goleadores de los últimos años, ni Vela ni Griezmann lo han hecho. El méxicano nunca pasó de los dos goles, que hizo en el primer tramo de las temporadas 2012-2013 y 2013-2014, y el francés no llegó a hacer más de uno. Karpin se quedó en cuatro en la temporada 1995-1996, la última antes de su millonario traspaso al Valencia. Aldridge sólo alcanzó tres goles en las siete primeras jornadas de la campaña 1990-1991. Y Uralde, por ejemplo, se quedó también en tres en la 1980-1981, la del primer título de Liga que conquistó el equipo txuri urdin.

miércoles, abril 08, 2015

Sin delantero centro, dos victorias en veinte partidos a domicilio desde el ascenso

El último triunfo sin nueve, 0-1 en el Calderón en la 2012-2013.
Desde que la Real volvió a Primera División en el verano de 2010, uno de los movimientos más habituales de sus entrenadores en los partidos más complicados y previsiblemente duros que afronta el equipo lejos de Anoeta es sentar al delantero centro. Jugar con eso que se ha llamado falso nueve, o colocar en punta a jugadores que no están llamados a ocupar esa demarcación. David Moyes lo hizo en el Vicente Calderón y ese movimiento táctico volvió a fallar. Lo extraño es que siga siendo una fórmula tan habitual, cuando es una que no ha dado resultados casi nunca en estos cinco años. No es que sacar un punta nato sea la panacea y dé mejores resultados, pero Philippe Montanier, Jagoba Arrasate y el propio Moyes han optado por esa solución en veinte partidos en las últimas cuatro temporada (Martín Lasarte no lo hizo nunca, siempre alineó a Llorente, Tamudo, Agirretxe o Ifrán) y la Real sólo ha conseguido ganar en dos ocasiones, ambas en la temporada 2012-2013.

Ya no es que la Real no consiga victorias de esta manera, es que apenas ha sumado puntos. De los 60 posibles a los que ha optado fuera de casa y sin delantero centro, apenas ha logrado once, con esas dos victorias y cinco empates. El apartado goleador, además, es paupérrimo. El equipo txuri urdin apenas ha convertido de esta manera quince goles, menos de uno por encuentro, y sin embargo ha encajado nada menos que 42. En casi la mitad de estos encuentros, en nueve, no consiguió perforar la meta rival. Y a pesar de las claras intenciones defensivas que acarrea jugar sin delantero, sólo logró dejar su portería a cero en dos ocasiones. El castigo a este planteamiento fue mucho más cruel en cuatro de estos veinte partidos, en los que la Real encajó el 1-0 antes del primer cuarto de hora. Le sucedió en el Rayo 4 - Real 0 de la 2011-2012, en el Barcelona 5 - Real 1 de la 2012-2013, y esta misma temporada en este encuentro en el Calderón y en el 4-1 del Bernabéu.

De los cuatro técnicos que han apostado por esa fórmula, Montanier fue el que más insistió con ella. En su primera temporada en la Real jugó así en seis de sus 19 partidos a domicilio. El francés optaba con mucha facilidad por colocar a Vela como punta. Sin embargo, los resultados con este esquema fueron muy pobres: cuatro derrotas (3-2 contra el Levante, 4-0 contra el Rayo, 2-0 contra el Athletic y 1-0 contra el Getafe) y dos empates. El único éxito que se puede apuntar es el empate en Cornellá-El Prat, puesto que fue el mexicano quien puso a la Real 0-2 en la primera mitad, aunque aquel partido al final se acabara empatando. En Málaga, el empate fue a uno. Parecía que las cosas no iban a cambiar en la siguiente temporada, puesto que Montanier sumó tres derrotas más de esta forma (5-1 ante el Barcelona, 2-1 ante el Levante y 2-0 ante el Betis), pero luego ganó dos encuentros sin nueve, 1-2 en Zaragoza y 0-1 curiosamente en el Calderón. Al técnico francés le costó confiar en Agirretxe, vivió la imposibilidad de Llorente para competir al máximo nivel después de que la hernia le tuviera fuera de combate media temporada e Ifrán nunca fue de su gusto.

Arrasate dispuso de dos nueves claros desde el principio, Agirretxe y Seferovic. Aún así, en su primera temporada jugó en cuatro ocasiones sin ninguno de los dos, también con unos resultados bastante nefastos. Un empate a cero ante el Levante, dos derrotas por 4-0 ante el Atlético y 1-0 ante el Sevilla y otra igualada más, a uno, en San Mamés, y con un gol anotado precisamente por Agirretxe saliendo desde el banquillo. En el tiempo que Arrasate aguantó en el banquillo realista en la presente temporada, con Finnbogason como reemplazo de Seferovic, repitió esta disposición en Vigo, donde la Real se puso 2-0 por debajo en el marcador y Agirretxe, de nuevo como suplente, lideró la remontada y marcó el primero de los goles. Moyes ha sumado ya otros cuatro encuentros sin nueve, con tres derrotas contundentes (4-0 en Villarreal, 4-1 en el Bernabéu y el 2-0 del Calderón) y un empate, a uno en Granada. En estas dos últimas temporadas, la excusa para jugar sin nueve pasa por el bajo nivel dado por los fichajes, tanto Seferovic como Finnbogason, que hasta ahora han sumado entre los dos sólo 13 partidos como titulares en la Liga.

miércoles, marzo 25, 2015

Agirretxe, a dos goles del Top 5 de goleadores guipuzcoanos en Primera con la Real

Agirretxe celebra su 42º gol en Primera con la Real.
Al marcar Imanol Agirretxe el gol del empate ante el Córdoba ascendió una posición en una clasificación que muchos ignoran pero que bien puede ser un motivo de orgullo para el aficionado txuri urdin, la de goleadores guipuzcoanos en Primera División vistiendo la camiseta de la Real. El de Usurbil, que estaba empatado con Sebas Ontoria a 41 goles en la máxima categoría del fútbol español, este en 205 partidos, le superó con este gol, el sexto de la temporada en la Liga, el 42º de su carrera en la máxima categoría del fútbol español y el 61º en partido oficial, sumando los conseguidos en Segunda y en la Copa del Rey. De esta forma, su siguiente objetivo es claro: asaltar el Top 5 de artilleros realistas de la provincia en Primera. Y puede llegar a conserguirlo antes de que finalice esta campaña. Para ello tendrá que marcar al menos dos goles en las diez jornadas de Liga que restan, lo que le serviría para empatar con Epi Fernández, que sumó 44 tantos, una cifra más que asequible si sigue al ritmo de la segunda vuelta.

Siempre según los datos que aparecen en la web de la Real Sociedad, esa clasificación la lidera un histórico del calibre de Jesús Mari Zamora, que llegó a anotar 64 goles en Primera, en los 455 partidos que disputó. Esa elevada cifra de encuentros le permitió la posibilidad de marcar tantos goles, pero no le quita mérito si tenemos en cuenta que jugaba como centrocampista y durante muchos años por detrás de Jesús Mari Satrústegui, nada menos que el mayor goleador de la historia de la Real. El segundo guipuzcoano más goleador en Primera con la Real es Silvestre Igoa, que logró 61 tantos, una cifra impresionante porque la consiguió en apenas 116 partidos en Primera entre las temporadas 1950-1951 y 1955-1956. Completa el podio Ángel Paz, con 57 tantos en 228 partidos, y le siguen Cholín con 56 en 95 partidos (una medida brutal de casi 0,6 goles por partido), el mencionado Epi con 44 en 135 partidos, y ahora Agirretxe con 42.

Agirretxe ha jugado 145 partidos en Primera División. Su primer gol lo consiguió en la temporada de su debut, la 2004-2005, frente el Málaga en Anoeta, aunque aquel partido no fuera de grato recuerdo para el realista debido a la derrota por 1-3. En sus escasas presencias en las dos siguientes temporadas (uno y seis partidos, apenas un total de 84 minutos) no pudo marcar ni contribuir a evitar el descenso en 2007. Ya en el regreso a Primera, y consolidado como integrante del primer equipo, Agirretxe fue mejorando sus números. Marcó tres goles en sólo 11 partidos y 204 minutos en la temporada 2010-2011, todavía con Martín Lasarte en el banquillo. Sus mejores números fueron con Philippe Montanier, 10 goles en la campaña 2011-2012 y 14 en la 2012-2013, su mayor cifra como goleador realista, aunque no llegó a ser un titular insustituible en ninguna de las dos Ligas (27 partidos como titular de 36 jugados en la primera, y 22 de 34 en la segunda). Con Jagoba Arrasate hizo ocho goles en la 2013-2014, y en la actual temporada suma ya seis.

martes, febrero 12, 2013

Agirretxe, el octavo mejor promedio goleador desde Aldridge

Uno de los debates que más ha centrado la actualidad deportiva de la Real en los últimos tiempos es la eficacia de sus delanteros. Cuando más en entredicho parecían estar y cuando más mayoritaria parecía ser la opinión de que es necesario fichar un nueve (incluso en el mercado de invierno que ha finalizado hace dos semanas), Ifrán anotó hace dos jornadas ante el Mallorca y Agirretxe lo hizo en el partido de Zaragoza. Mi opinión en este asunto no ha cambiado. Es verdad que no son los dos delanteros más grandes, técnicos y goleadores que han pasado por la Real, pero ambos, en mi opinión, son recursos más que válidos para la Real, sobre todo gracias a que con su forma de jugar al fútbol garantiza que casi todos los jugadores sobre el césped tengan ocasiones de anotar y que el papel del delantero centro va mucho más allá de marcar goles. Eso parece evidente viendo que el máximo goleador, Carlos Vela, lo es partiendo generalmente desde una banda. ¿Un fichaje en verano? Desde luego, pero si la dirección deportiva encuentra algo con garantías cuyo pago pueda afrontar el club. Porque, de lo contrario, creo firmemente que no estamos tan mal cubiertos.

Aún con todo, sigo creyendo que Montanier no ha sabido gestionar las presencias y las ausencias de Agirretxe e Ifrán, pero eso es otra historia. Y también está claro que el jugador más decisivo de estos tres es indudablemente Carlos Vela, que suma un gran número de asistencias y expulsiones forzadas, cuestiones que también ayudan a cambiar los partidos. Pero como lo que muchos valoran son los fríos datos goleadores, estos son los que presentan en estos momentos los tres jugadores que pueden ocupar el puesto de delantero centro. Vela es el máximo goleador en Liga con nueve tantos, marcados en sus 1.700 minutos sobre el césped. Es decir, el mexicano ve puerta cada 188,8 minutos. Agirretxe, con el de Zaragoza, suma cinco goles en 878 minutos, lo que supone que marca cada 175,6 minutos, un promedio mejor que el del mexicano. Ifrán, con dos tantos y 776 minutos, marca cada 388 minutos. Si contáramos la Copa, el promedio de Agirretxe mejora y es de un gol cada 163,2 minutos, Vela marca cada 192,3 minutos e Ifrán cada 438,5.

Es evidente que Agirretxe no es un goleador nato, pero sus cifras nunca han sido malas considerando que, por mucho que haya jugado partidos en nueve temporadas distintas, casi nunca ha tenido la vitola de titular o de insustituible, más bien al contrario. Es por ello que considero que se le suele juzgar con demasiada dureza. Y eso se puede ver con las cifras de esta temporada, pero sobre todo viendo los datos globales de toda su carrera. Comparado con el resto de delanteros que han jugado en la Real desde que Aldridge rompió la tradición de jugar sin extranjeros (pinchar en el cuadro para verlo a mayor tamaño), Imanol tiene actualmente el octavo mejor promedio de entre 28 jugadores que han jugado con cierta frecuencia en el puesto de nueve. Es evidente que no a todos los atacantes presentes en la misma lista se les puede evaluar con el mismo prisma. Ni por permanencia en el equipo, ni por su papel en él, ni por minutos jugados. Pero viene a ser una guía interesante para descubrir que, quizá, no somos del todo justos al evaluar a algunos jugadores.

Abreu fue muy criticado en su paso por la Real por su estilo de juego, pero nadie puede dudar de su acierto ante la portería contraria. Suyo es el mejor promedio desde finales de los años 80. Le sigue el oportunismo de Loinaz en los minutos finales, que siempre fue motivo de algarabía en la grada de Atotxa. Y Kodro es, sin ninguna duda, el gran delantero de la Real de las últimas tres décadas, y no sólo a tenor de las cifras. Los números de Vela son espectaculares si tenemos en cuenta que buena parte de sus minutos en la Real los ha disputado partiendo de la línea de mediapuntas, ya que tiene un promedio goleador similar pero superior a los de Gica Craioveanu (que tuvo una larga sequía nada más llegar a la Real) o Darko Kovacevic (que experimentó dos prolongados tramos sin marcar, uno en la segunda vuelta de su primera temporada, y otro en su temporada final, la del descenso a Segunda). Ifrán es el que tendría que estar más preocupado por esa faceta, porque, excepción hecha de un Sa Pinto que también jugó casi siempre por detrás de un delantero, el uruguayo sólo supera a los que peor recuerdo dejaron en la afición txuri urdin.

lunes, enero 21, 2013

Creo en Agirretxe

Una vez digerido, pero desde luego no olvidado, el momento de éxtasis del pasado sábado, tengo claro que si hay un detalle que me alegra especialmente de cómo se produjo la victoria ante el Barcelona es que Agirretxe fuera el autor del gol definitivo. Ese gol llega en el momento de la temporada en el que más se debatía sobre las carencias que tiene el equipo en su puesto de delantero centro, ya que tanto él como Ifrán llevaban sin marcar desde la goleada de la Real en Mestalla. Y es un debate interesante al que me sumo. Pero, recordando los silbidos que escuchó Agirretxe en el partido contra el Deportivo, lo hago con la sensación de que muchas veces no valoramos en su justa medida lo que pueden ofrecernos algunos jugadores y aprovechamos con demasiada frecuencia un mal momento para arremeter contra algunos de ellos. En la plantilla, y por citar dos jugadores que hoy encuentran más elogios que críticas, han pasado por esa situación tanto Mikel González como Carlos Martinez. Y Agirretxe, como ya he escrito más de una vez, es un jugador que no lo ha tenido nada fácil para llegar al primer equipo o a la situación en la que está ahora.

Vamos a los hechos. Agirretxe lleva jugados 777 minutos en Liga y ha anotado cuatro goles, una media de un gol cada 194 minutos, es decir, un poco menos de un gol cada dos encuentros. Estamos de acuerdo en que es una cifra insuficiente para un delantero centro, más aún si el otro de la plantilla, Ifrán, apenas ha marcado un gol en los 789 minutos que ha jugado. Pero es una cifra que hay que matizar, porque a veces parece que fuera hay auténticos prodigios y nosotros nos tenemos que conformar con la morralla. La marca no es tan distinta de las de otros delanteros que probablemente, sin duda en algún caso, consideraríamos mejores que Agirretxe. Benzema marca un gol cada 188 minutos. Alexis no ha marcado en 726 minutos. Jorge Molina en el Betis marca cada 160 minutos. Saviola en el Málaga cada 203. Valdez en el Valencia cada 163. Martins, en el Levante, lo hace cada 215 minutos. Curiosamente, la pasada temporada Agirretxe marcó un gol cada 228 minutos y hubo coincidencia en que su temporada fue bastante positiva.

Otro hecho. El juego de la Real o su efectividad anotadora no se sustentan en la efectividad de su delantero. Primero, porque tiene otro hombre gol, Vela, que ya ha anotado ocho goles. Y otro dato a tener en cuenta ahí, la media del mexicano es de un tanto cada 189 minutos, no demasiado superior a la de Agirretxe. Es cierto que la importancia de Vela esta temporada es muy superior a la que dicta su cuenta anotadora (no hay más que recordar el partido del sábado y las dos tarjetas que le forzó a Piqué). Y segundo porque el resto del equipo ha hecho de la Real el cuarto conjunto más goleador de toda la Primera División. Con esos números, y a pesar de que es obvio que sus delanteros centros podrían llevar más tantos, es difícil pensar que la Real tiene un problema de cara a la portería contraria. La movilidad que tanto gusta a Montanier para sus hombres de ataque hace que el 9 goleador no sea una exigencia indispensable del conjunto txuri urdin, como si lo fue en épocas pasadas.

¿Es mejorable la marca de Agirretxe? Sin duda. ¿Catastrófica como para silbarle? Para mí, no. Recordando a los grandes goleadores de la Real, puede ser muy obvio que Agirretxe no es tan completo como Satrústegui, Aldridge, Kodro o Kovacevic. Desde luego, no tiene su instinto goleador. Pero no es, ni mucho menos, un mal delantero. No me convence la gestión que Montanier hace de ese puesto, ni la temporada pasada con la marginación sistemática de Llorente e Ifrán, ni en la presente con la del propio Ifrán en el primer tramo de la Liga o la de Agirretxe después. Creo que ambos son buenos delanteros centros que, en las condiciones adecuadas, tienen muchísimo que aportar a la Real. Creo que ver el desmarque que hizo Agirretxe nada menos que entre Mascherano y Puyol para culminar una de las tardes más gloriosas que ha vivido Anoeta es motivo más que suficiente para que los más críticos con él le den, al menos, un margen de confianza. El mío es mucho más amplio. Creo en Agirretxe. Y por eso me alegro tanto su gol del sábado.

martes, diciembre 06, 2011

Confusión, resultadismo y el peso de la camiseta

Lo reconozco, ya no entiendo nada. Alguna cosa sí, pero pocas en realidad. El caso es que la Real se ha convertido en un misterio insondable en el que es imposible saber qué va a suceder, qué se va a criticar, con qué argumentos se va a defender a sus responsables,quiénes son los buenos o cualquier otro detalle. Ocho jornadas sin ganar y dos victorias agónicas han transformado lo que debía ser la temporada del crecimiento, eso es lo que se nos dijo cuando se cesó a Martín Lasarte, en un galimtías que puede acabar mal o puede acabar bien porque lo hemos supeditado al resultadismo y al destino. Sigo sin ver patrones fijos, no ya futbolísticos sino incluso emocionales. Sigo sin saber qué jugadores están llamados a ser importantes en este equipo y cuáles optan a ser mejorados por otros. Sigo sin saber a qué juega la Real de Montanier y, por encima de todo, no comprendo que ganar o perder sea la única guía a la que atenernos para saber algo.

Es decir, si ganamos partidos, sea de la forma que sea, tiraremos hacia adelante con lo que tenemos, nos guste o no. Si no los ganamos, no nos importará tomar otros caminos. Esa es la única certeza que tenemos ahora mismo a tenor de los mensajes que se nos transmiten. Dos victorias seguidas certifican la continuidad de Montanier, del mismo modo que ocho partidos sin ganar determinaron los ultimátums que tan in extremis salvó. No me parece ésta la mejor manera de crecer. A pesar de que Montanier ironice con el tema, que hace bien, tener al entrenador constamente amenazado con el cese no es una base sólida para el futuro. Después de que se diera por hecho el cese, que se vivieran dos partidos muy cercanos a esa situación, que salieran nombres de un buen puñado de entrenadores y que muchos dieran por seguro el fichaje de Luis Aragonés, ahora se dice que Montanier sigue hasta Navidad. Dos partidos de Liga lejos de Anoeta y la eliminatoria copera ante el Granada decidirán qué pasa después. Y si caemos, ¿qué?

Ese resultadismo está escondiendo muchas cosas dignas de análisis. Esta semana todos los medios de comunicación han buscado a Diego Ifrán, autor del golazo que dio la victoria ante el Málaga. Es el jugador del momento. Pero resulta que ese mismo jugador es el que estaba condenado al ostracismo por Montanier, del que ya se hablaba como uno de los que podría dejar el club en el periodo de fichajes de enero igual que se especuló que podría salir al Hércules en verano. Montanier dice que tiene siete delanteros e Ifrán es ahora mismo el séptimo. El uruguayo reconoce en las entrevistas de estos días que es obvio que Montanier no confía en él. Y sin embargo, calidad tiene, como evidencia el postrero gol del domingo. ¿Puede un equipo como la Real prescindir de jugadores así? Desde luego que no. Y más cuando se trata de un delantero en un equipo que llevaba cinco jornadas sin marcar de las seis últimas antes del milagro de Sevilla. Montanier comete con Ifrán un error más grande aún que el que cometió Martín Lasarte el año pasado con Agirretxe.

No puedo olvidarme del de Usurbil, no. Es un jugador poco valorado y que, en mi humilde opinión, está a un nivel altísimo esta temporada. Altísimo de verdad. Es impagable el esfuerzo que hace jugando de espaldas, creando segundas jugadas, sacrificándose en labores más oscuras del fútbol. Tan oscuras que casi nadie se ha dado cuenta de que él fue quien dio la asistencia a Vela en Sevilla y que él es quien mete el balón en el área para que Ifrán marque el 3-2 ante el Málaga. Agirretxe personifca lo que creo que en estos momentos está elevando a la Real por encima del lugar que ocupaba hace sólo dos semanas: el talento de sus jugadores. Simepre he dicho que el equipo txuri urdin tiene mucho más de lo que se le reconoce. Mucha más calidad (mirad los goles de Iñigo Martínez y Vela, o las combinaciones de la primera mitad ante el Málaga) y mucha más entrega (dos victorias consecutivas en el último minuto). Normalmente lo que se dice es que tenemos una plantilla normalita y que no tiene carácter. Nunca he estado de acuerdo. Y, ojo, que hemos ganado dos partidos sin Xabi Prieto y sin Illarramendi, dos de los mejores.

Es por eso, y no por ganar o por perder, por lo que no entiendo a Montanier. Creo que tiene a una plantilla desaprovechada. Creo que no entiende los partidos (¿por qué ese ataque desaforado contra el Málaga no se vio, por ejemplo, contra el Espanyol?), creo que no sabe infundir a los jugadores el espíritu necesario para cada encuentro y que sus cambios, de hombres y de posiciones, no tienen razón de ser en numerosas ocasiones (qué poco se ha dicho que Griezmann acabó de lateral izquierdo ante el Málaga, como se dijo poco que durante unos minutos fue Zurutuza quien jugó de lateral derecho contra el Sporting). Pero si no entiendo al entrenador, tampoco entiendo a los que están por encima de él. Tan pronto le dicen que haga un grupo fuerte de catorce o quince jugadores como asisten a que uno que no comtaba marque el gol del triunfo en un partido. Tan pronto ponen en duda en público la gestión de los partidos del entrenador, como le ratifican contra viento y marea. Tan pronto piden confianza como se ponen a negociar con otros entrenadores sin destituir al que tienen.

No entiendo nada y por eso me agarro a aquello en lo que confío de esta Real: sus jugadores. Creo en ellos. Siempre he creído en ellos. Creo que el conjunto txuri urdin tiene una plantilla notable, en absoluto inferior a la de equipos que van a luchar por conseguir plaza europea en mayo. Lo creo de verdad. Pero entre unos y otros cometemos siempre la temeridad de infravalorar a los nuestros y pensar que los demás son mejores. El resultadismo engulle todo lo demás y yo siento no estar de acuerdo con ese planteamiento. No lo estoy cuando las cosas vienen mal dadas (algo de eso podrían decir Lillo o Lasarte) y no lo estoy cuando se ganan dos partidos seguidos. Que se han ganado en el minuto 91, por cierto. Y siu el resultadismo es nuestra única guía, corremos el riesgo de perder todo lo que tiene que marcar la diferencia en la Real. Yo lo tengo claro. Lo que ahora mismo sostiene a la Real es el peso de la camiseta que llevan sus jugadores, incluso en circunstancias adversas para tantos de ellos. Y si Xabi Prieto vuelve, y no me refiero sólo al alta médica, el equipo será aún más grande.

lunes, septiembre 12, 2011

Agirretxe, el nuevo espíritu de la Real

Los únicos momentos de distracción que me permito viendo un partido de la Real son los que dedico a pensar qué voy a escribir en la crónica de dicho partido. No voy a engañaros, con el 0-2 del Barça vi el encuentro perdido. Finiquitado. Acabado. Y con la perspectiva de una severa goleada en contra si el Barça lo cerraba con el tercer tanto. No es lo que suelo pensar, lo habitual para mí es visualizar cómo, cuándo y gracias a quién se pueden producir las remontadas. Por mal que esté el partido, siempre veo una opción de sacar algo positivo. El sábado no la veía. El Barcelona estaba siendo tan insultantemente superior que no veía forma de hincarle el diente. Hasta que apareció Agirretxe. Cuando cogió, todavía en la primera parte, aquel balón caído del cielo y encaró a Fontás, pensé que esa era la manera. La jugada quedó en nada, porque Agirretxe cayó al suelo y el rechace de la defensa lo empalmó Illarramendi para chocar, de nuevo, con el cuerpo de Fontás. Pero ahí vi la manera. Cuando nada más empezar la segunda parte Agirretxe se hizo otra vez con el balón dentro del área, aguantó su posesión lo indecible y consiguió sacar un disparo que Valdés no pudo ni oler, yo vi gol. Vi la remontada. Vi el nuevo espíritu de la Real.

Ese disparo no entró (y me hizo pensar en la frase "la Real pudo meterse en el partido gracias a Agirretxe" que seguramente hubiera precedido al relato del 0-3, que por suerte nunca llegó), pero viene a resumir por qué la Real le remontó al todopoderoso Barcelona. Agirretxe es un jugador incansable. No porque presione o corra más que nadie, sino porque tiene una fe inquebrantable. Me acuerdo de cuando marcó su primer gol con la Real, cuando sólo tenía 17 años. Era la temporada 2004-2005. La Liga había terminado prematuramente, ya salvados y sin opciones de luchar por algo más cuando el Málaga llegó a Anoeta a tres jornadas del final. Amorrortu le dio 24 minutos al chaval. Justo cuando él salió al campo, llegó el 0-3. Él marcó en el minuto 81. Quedaban sólo nueve para el final y la Real tenía dos goles de desventaja, pero cuando lo celebraba no parecía estar diciendo que era su primer tanto en Primera, sino que había que ir a por el partido. En esos nueve minutos, dio una asistencia a Xabi Prieto que no acabó en gol de milagro y tuvo tiempo de disparar otra vez a puerta. Ese es el espíritu de Agirretxe. Ese es el espíritu de esta nueva Real, el que apenas se vio en la primera mitad ante el Barça pero que en el segundo acto permitió la gran remontada que protagonizó el equipo txuri urdin.

Cuando debutó había muchas esperanzas depositadas en Agirretxe, pero nadie hasta ahora se había atrevido a plasmarlas dándole galones en el terreno de juego. La Real no ha jugado con dos delanteros desde que él debutó en el primer equipo, lo que reduce sus opciones. En ese tiempo, el club fichó a Germán Herrera, Delibasic, Víctor, Abreu, Bueno, Tamudo, Llorente, Ifrán y Vela, además de dar la alternativa en el primer equipo a otro canterano, Díaz de Cerio. Y Agirretxe esperaba. Sólo en las dos últimas temporadas en Segunda jugó con cierta regularidad, y lo hizo por la lesión de Díaz de Cerio y porque Bueno llegó tarde y fuera de forma. Nadie confió en Agirretxe, a pesar de que él dio el paso adelante y se puso el 9 en la camiseta. Todas las pretemporadas parecía más fuera que dentro del equipo, y eso que en las dos últimas fue el máximo goleador. Todos los veranos y todos los inviernos sonaba el interés de algún equipo de Segunda. Y el ostracismo del año pasado hacía temer que a Agirretxe le pasara lo mismo que a Llorente, que tuviera que emigrar porque nadie en casa apostaba por él. O que a Díaz de Cerio, que después de una gloria muy breve en el primer equipo acabara en el olvido del fútbol.

Pero Agirretxe persevera. Y bien que me alegro de que lo haga, porque llevo años pidiendo oportunidades para él. Puede que no sea el mejor delantero del mundo, pero tiene unas cualidades que esperan que algún entrenador les sepa sacar partido. ¿Será por fin Montanier ese entrenador? Por ahora, con sólo dos partidos jugados, la cosa no pinta nada mal, porque uno mira a la clasificación de los máximo goleadores de Primera y ve al 9 de la Real codeándose con los más grandes, con delanteros internacionales, con Pichichis con Balones de Oro, de Plata o de Bronce. Y me alegro porque Agirretxe se merece estos momentos de gloria. Ahora está en su mano que sean más que unos simples momentos, que esto se prolongue durante todo la temporada. Durante muchas temporadas. No sé cómo acabará la historia, pero algo sí tengo claro: Agirretxe no se rinde. Menudo espíritu el suyo. Y menudos golazos los tres que ya ha marcado esta temporada.

miércoles, octubre 20, 2010

Imanol, es tu hora

Imanol, es tu hora. No se ha hablado prácticamente nada de ti en lo que llevamos de año. Normal, apenas te hemos visto. Con los fichajes de Llorente y Tamudo ya nos imaginábamos todos que ibas a tener menos minutos. Eso era evidente. Lo que no pensábamos muchos es que te fueras a quedar casi siempre fuera de los 18 elegidos para disputar cada partido. Yo por lo menos no lo creía, pero así están siendo las cosas. Hasta ahora has entrado en dos convocatorias y sólo has jugado un partido, apenas el cuarto de hora final contra el Real Madrid. Entraste esos dos días porque Llorente andaba fastidiado de la espalda y jugaste porque los blancos se pusieron por delante y tocaba intentar la remontada. Ahora volverás de nuevo a las convocatorias por la lesión de otro compañero, esta vez de Tamudo.

¿Por qué creo que es tu hora si no lo fue cuando faltó Llorente? Pues porque ahora disputamos tres partidos en sólo seis días. Y uno de ellos es de Copa, torneo que imagino que Lasarte no va a tirar pero que seguro que no le despierta tanto interés, al menos por el momento. Si hubiéramos ganado algo fuera de casa y tuviéramos diez o doce puntos, igual la Copa era más atractiva para todos. A mí me sigue gustando. Mucho. Pero resulta que estamos con siete puntos, sólo uno por encima del descenso. Resulta que el lunes recibimos al penúltim clasificado y que el domingo siguiente visitamos a un Málaga que hoy tiene los mismos puntos que la Real en la clasificación y todavía no sabrá lo que es ganar como local cuando llegue allí el equipo txuri urdin. Dos rivales más que directos ahora mismo. La Copa casi va a sonar a estorbo para muchos y será entendible que Lasarte dé minutos a los menos habituales. A ti, por ejemplo.

Por eso me da a mí que la Copa puede ser para ti una gran oportunidad. Creo que la vas a jugar, y ojalá sea de inicio, porque ya vivimos la temporada pasada lo que era colocar a un delantero en una situación de ninguneo, a Viguera, y su ausencia en el primer tramo de la temporada la notamos cuando hizo falta más adelante y nos encontramos a un jugador sin chispa y sin ritmo. En pretemporada fuiste el máximo goleador del equipo, aunque llegaran tres delanteros nuevos (todavía no hemos visto a Ifrán, y está cerca de debutar, así que por eso digo también que es tu hora... ahora o nunca, casi se podría decir). Demostraste que tenías hueco en el equipo, por lo menos en Segunda División, hace dos temporadas (cuando igualaste los goles de Abreu con menos minutos) y en la primera mitad de la pasada. Sí, ya sé que en la segunda vuelta no te salió nada. Pero ya has enseñado que puedes, ahora toca intentarlo en Primera y por eso me acuerdo de tu ausencia en cada convocatoria.

Imanol, es tu hora. Yo ya he sacado la cara por ti. Ahora te toca devolverme la confianza. Si Lasarte te pone en el campo, claro. Suerte.

martes, agosto 17, 2010

Delanteros de Zubieta

Orgullosos de la cantera de porteros que siempre hemos tenido (Zubikarai ya se ha ganado un lugar en el corazón de todo realista aunque el titular sea Bravo), tranquilos por la fortaleza de los defensores que forjamos (punto fuerte del equipo en los últimos tiempos) y algo abrumados por la enorme cantidad de centrocampistas que llegan al primer equipo de la Real (o que suenan, porque a los Elustondo, Markel o Aranburu, hace años que venimos sumando a Illarramendi, Albistegi o Ros), quizá no seamos conscientes de los muchos delanteros que están saliendo de Zubieta. Desde que Aldridge llegó a San Sebastián en 1989, el delantero siempre ha sido el fichaje foráneo más recurrente de la Real. Pero desde que se marcharon Nihat y Kovacevic (y a pesar de que también han vestido la camiseta txuri urdin Germán Herrera, Delibasic, Abreu y Carlos Bueno), algo ha cambiado. Quizá la situación económica ha tenido algo que ver, pero ya no extraña que un delantero de casa llegue al primer equipo. Y eso me parece una gran noticia.

Todavía no hay decisión oficial sobre Borja Viguera, si se quedará en el primer equipo de la Real o se le buscará acomodo en algún equipo de Segunda o, como se dijo al comienzo de la pretemporada, Segunda B. Hoy Mundo Deportivo dice que se quedará. Ojalá. El caso es que la pasada temporada, la de su debut en el primer equipo, fue nefasta para él. Probablemente no habría tenido ficha si la situación económica del club hubiera permitido un fichaje. Era obvio que Lasarte no confiaba en él y fue el último jugador de la plantilla en saltar al campo durante la temporada. No marcó ni un gol en los escasos minutos que jugó. Y resulta que ahora está siendo la sensación de la pretemporada, como el año pasado lo fue Griezmann. Se ha fichado a Llorente, a Tamudo, a Ifrán. Y Viguera, pese a todo, se está dejando la vida por seguir en la Real. No sé si se quedará. No sé si jugará mucho o poco. No sé si se le desplazará a alguna de las bandas para facilitar su entrada en el equipo (¿como recambio de Prieto?). Lo que sí sé es que me encanta que a la Real lleguen jugadores como Viguera. Ojalá tenga suerte. Aquí o donde esté.

Llorente es, seguramente, el delantero canterano que más sufrió la presencia de delanteros foráneos. Kovacevic y Nihat fueron mucho para la Real y Joseba les pilló en su mejor momento. Y estaba también De Paula, que con la excepción de la temporada del subcampeonato acostumbraba a marcar un buen número de goles todos los años. Llorente aceptó cesiones y nunca se le escuchó queja alguna. Importaba más la Real y sólo se vio su trabajo. Y sus goles. Se ganó a pulso que durante muchos años algunos nos preguntáramos por qué no se dio una oportunidad real a este chico en el primer equipo. No la tuvo, no nos engañemos. Cierto que era difícil sentar al serbio o al turco, pero los dos tuvieron lesiones largas y ahí Llorente ya no estaba (qué bueno que Martín Lasarte no va a cometer ese error y haya apostado por tener una delantera amplia). Sé que es imposible que la Real le hubiera repescado antes por cuestiones económicas, pero también ha quedado claro que, si ha vuelto, es porque lo que quiere Llorente es vestir la camiseta txuri urdin y triunfar con ella. Más vale tarde que nunca. Y es que no se me olvida esa cara de felicidad cuando, siendo casi un niño, marcó su primer gol con la Real. Así da gusto ver a un jugador con esa camiseta.

El de Agirretxe es un caso singular. Iba para estrella cuando marcó su primer gol con la Real, con 17 años, allá en 2005. Nadie se atrevió a darle la alternativa real en el primer equipo. Quizá dio el salto muy pronto y no estaba listo, quizá también porque ahí empezaron los peores años de la Real en Primera. Al final llegó. Y llegó, en realidad, gracias a la lesión de Díaz de Cerio. Se ganó primero la oportunidad de jugar y después la de llevar el 9 a la espalda logrando un mejor promedio de goles por minuto que Abreu. El espectacular comienzo de la pasada temporada y la noable primera vuelta parecían consolidarle como el delantero de la Real, pero en la segunda vuelta todo cambió para él. Por eso, ahora ya no es el 9 de la Real aunque mantenga el número. Por eso, no sabemos cuánto va a jugar esta temporada y no son muchos los que creen que podrá adelantar a Llorente o Tamudo (no digamos ya cuando Ifrán se recupere, si es tan bueno como dicen). Agirretxe está en el momento más crucial de su carrera. La próxima temporada determinará si va a ser un jugador importante para el equipo txuri urdin o si, por el contrario, se deja adelantar por otros delanteros de casa y de fuera. Yo no creo que hayamos escuchado su última palabra, tengámosle fe.

Como teníamos fe en un chaval llamado Oskitz Estefanía. Cuando tenía quince años, ya se hablaba de él como la nueva perla de Zubieta y llegó a saltar a las páginas de los medios deportivos más importantes por el siempre presunto interés del Athletic en él. Debutó con el primer equipo de la Real muy pronto, con diecisiete años y en su segunda temporada en el Sanse. Y nunca más se volvió a saber de él. Nunca llegó a hacerse la foto oficial con el primer equipo. Nunca jugó más que los partidos de relleno, las eliminatorias pobres de la Copa y poco más. Hasta que al final de la temporada 2008-2009 la Real anunció que Oskitz quedaba desvinculado del club. Quienes no podemos seguir la actualidad del filial más de cerca, no sabremos nunca qué pasó con este chaval. Dicen que ha tenido lesiones que le impidieron llegar a la élite. Tras pasar por el Écija, acaba de fichar por un equipo de Tercera División, la Arandina. El caso es que se nos ha quedado por el camino. Y no sé muy bien de quién es la culpa, si es que se le puede echar la culpa a alguien.
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Y aunque salen muchos nombres de delanteros canteranos, el único que ha sido titular indiscutible en algún momento y hasta ahora es Iñigo Díaz de Cerio. Me imagino lo que habrán sentido la amplia mayoría de aficionados de la Real cuando se hayan enterado de que jugará cedido en el Córdoba. Él, que cambió el equipo txuri urdin por el Athletic de Bilbao porque su única pretensión, dijo, era deportiva, la de jugar en Primera División. Qué cosas. La Real ya está en Primera y él se va a Segunda, después de verse relegado la pasada temporada a ser el quinto o sexto delantero del Athletic. Fue una decepción importante la actitud de Díaz de Cerio cuando se estaba hablando de su renovación. No sé qué habría pasado de haber seguido él en la Real, pero vistos los resultados creo que podemos decir que no se le ha echado de menos. Lo que me da pena es que no todos los jugadores que salen de Zubieta demuestren lo mismo que Llorente cuando marcó aquel primer gol. O que Agirretxe cuando ha trabajado tanto por llegar al primer equipo. O que Viguera cuando logre triunfar aquí. Distintos caminos, desde luego. Que cada cual siga el suyo.

lunes, enero 19, 2009

Paralelismos y modelos

Iñigo Díaz de Cerio marcó su primer gol con la camiseta de la Real ante el Sevilla, hace dos temporadas, todavía en Primera. El equipo txuri urdin perdía entonces 0-3 y no sirvió para sumar. Marcó su segundo gol, el primero en Anoeta, ante el Espanyol. 1-1 fue el resultado final. Su gol tampoco ayudó a ganar. El tercero llegó en Zaragoza. La Real perdía en ese momento por 3-1 y su tanto llegó en el minuto, 93, sin tiempo para nada más que lamentarse de una nueva derrota. Pero llegó el cuarto. Y el cuarto sí sirvió para ganar. Fue en Las Palmas, y en se momento era el 1-3. Al celebrarlo, a Iñigo se le veía liberado de una presión añadida, se le veía la alegría en la cara. Pero no era sólo la alegría del gol. Era la alegría de que ese gol permitiera ganar a la Real. A nuestra Real. A su Real.

Imanol Agirretxe debutó como goleador en su segundo partido con el primer equipo, hace ya algunos años, con Amorrortu en el banquillo. Fue ante el Málaga en Anoeta. Y su gol sólo sirvió para acabar 1-3. El segundo llegó esta misma temporada, ante el Castellón. La Real perdía 1-3 y sólo pudo dar unos instantes de esperanza de que llegara un empate que no se produjo. El tercer gol de Imanol llegó en Córdoba. Era el 1-2. Pero llegó un gol en el descuento del equipo local que impidió que un tanto de Agirretxe sirviera para ganar. Con el cuarto, sucedió lo mismo. El gol del Rayo la semana pasada, de penalti y en el descuento, le quitó la sonrisa de la cara. Y llegó el quinto, el de Valencia ante el Levante. Y éste sí sirvió para ganar. Le ha costado un gol más que a Iñigo, pero por fin Agirretxe marca en una victoria de la Real.

Esta condena a no ver ganar a la Real con sus primeros goles con la camiseta txuri urdin es uno de los paralelismos que hay en las carreras de Iñigo Díaz de Cerio e Imanol Agirretxe. Diferentes pero paralelas. Ambos, Iligo tres años mayor que Imanol, compartieron delantera en el Sanse que estuvo a punto de subir a Segunda. Cuando no habían llegado aún al primer equipo, se hablaba más de Imanol como futura figura. Pero fue Iñigo quien subió primero a la Real, aunque Imanol debutara y marcara un gol antes. De Iñigo hubo quien pensaba que, al tardar tanto en dar el salto a la Real, no marcaría nunca diferencias. Y hoy le echamos de menos. De Imanol se ha llegado a decir que estaba estancado, porque la presumible figura seguía en Segunda B. Y hoy todo son alabanzas para el chaval después de tres goles consecutivos. Dos delanteros de la cantera, dos jugadores muy válidos para la Real. En cuanto les han dado cancha, lo han demostrado. Eso siempre es una satisfacción para cualquier seguidor realista.

Y en ests que llega un delantero extranjero a la Real. Abreu lucirá el 18. Y seguro que saldrá el debate artificial sobre quién debe jugar, sobre el valor que tiene y se le da a la cantera frente a los jugadores extranjeros. Yo lo tengo claro. Jugarán los dos. También Necati. Y los tres marcarán los goles que devolverán a la Real a Primera. La de traer a Abreu, y más como está la tesorería del club, no es una decisión caprichosa e incomprensible (deportiva y económicamente) como fue la de Lotina de dejar a Iñigo en el banquillo para que jugara un tal Germán Herrera. Nada que ver. Abreu es un jugador contrastado. Todavía no ha hecho nada en la Real, así que no le quiero dar la etiqueta de salvador, etiqueta que él mismo rehuye con toda la razón del mundo. Pero la esencia de la Real, la de la Real que todos queremos, es mantener jugadores de cantera con extranjeros de calidad. Pensando que estamos en Segunda y que eso tiene que afectar para todo, lo que ahora tenemos encaja a la perfección en ese modelo. Y por eso los goles caerán.