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jueves, febrero 26, 2026

Corazón Txuri Urdin, el podcast. La amarga doble despedida de Txema Lumbreras

Las despedidas en el mundo del fútbol suelen ser momentos emotivos. La de Txema Lumbreras, después de siete años con la camiseta de la Real, tuco una imagen preciosa, subido a hombros de sus compañeros en el último partido en Anoeta de la temporada 1995-96, pero su adiós fue doble... y amargo en los dos casos.

Primero, porque se partido en Anoeta fue un derbi que acabó con un 2-2 provocado por un Díaz Vega que regaló al Athletic un penalti por un piscinazo de Etxeberria. Y después, y seguramente más importante, porque otro árbitro, Rodríguez Martel, decidió expulsar a Lumbreras con roja directa en su último partido como profesional, en Santander y contra el Racing, por una entrada dura pero sin maldad en un encuentro que era intrascendente. Todo lo que sucedió en esa doble despedida centra el episodio de esta semana de Corazón Txuri Urdin, el podcast de historias sobre la Historia de la Real Sociedad, que podéis escuchar en este enlace.

No por repetido deja de ser necesario que os recordemos que el podcast se puede escuchar también en Spotify, en este enlace. Y como este espacio al final es vuestro, por supuesto estaremos encantados de escuchar vuestras sugerencias para que siga creciendo.

jueves, septiembre 04, 2025

Corazón Txuri Urdin, el podcast. La agresión de Arzeno que Prados García convirtió en falta de Jankauskas

Una jugada no cambia una temporada, pero no cabe duda que empezar bien una Liga marca mucho. Si la Real no lo hizo en la temporada 2000-01 fue porque el árbitro del Real Sociedad - Racing de la primera jornada, Prados García, decidió transformar una alevosa agresión de Arzeno a Jankauskas que llegó ya en el descuento de un partido que en ese momento ganaba el equipo txuri urdin por 2-1 en una falta a favor del equipo cántabro. A Jankauskas le tuvieron que poner siete puntos en la ceja, mientras en el saque de esa imaginada infracción el Racing lograba el gol del empate y arrebataba a la Real dos merecidos puntos.

La jugada provocó una agria polémica que llevó a la Real a denunciar a Arzeno para que fuera sancionado con justicia, después de que este se pronunciara con cinismo sobre la jugada. Todo lo acontecido en el partido y en los días posteriores centra el episodio de esta semana de Corazón Txuri Urdin, el podcast de historias sobre la Historia de la Real Sociedad, que podéis escuchar en este enlace.

Y como hacemos todas las semanas, os recordamos que el podcast se puede escuchar también en Spotify, en este enlace. Además, os indicamos una vez más que agradeceremos cualquier sugerencia que tengáis para seguir alimentando este espacio.

jueves, noviembre 21, 2024

Corazón Txuri Urdin, el podcast. El día que Mariano Arrate tiró un penalti fuera a propósito

En los tiempos actuales parece imposible, pero en los albores del fútbol había futbolistas que cumplían con todas las reglas de caballerosidad y deportividad que podamos imaginar. Uno de ellos era Mariano Arrate, el primer gran capitán de la Real y una de sus primeras figuras. En 1924 dio muestras de ese fair play lanzando un penalti fuera a propósito por no estar de acuerdo con la señalización de la fatla.

Fue en un doble enfrentamiento en Atotxa contra el Racing de Santander, partidos ambos de carácter amistoso, y en los que el equipo cántabro, a pesar de caer derrotado en el primero, dejó una grata impresión en el público donostiarra. Todo lo que aconteció en esos dos partidos centra el episodio de esta semana de Corazón Txuri Urdin, el podcast de historias sobre la Historia de la Real Sociedad, que podéis escuchar en este enlace.

Como siempre, os recordamos que el podcast se puede escuchar en Spotify, en este enlace. Y si tenéis cualquier sugerencia para ampliar este espacio, estamos a vuestra disposición.

jueves, agosto 08, 2024

Corazón Txuri Urdin, el podcast. La goleada en Santander que hizo líder a la Real por primera vez

En la temporada 1930-31, la Real Sociedad alcanzó el liderato de Primera División por primera vez. Fue un año espléndido para el equipo entrenado por Harry Lowe, que de hecho luchó por el título de Liga casi hasta el final junto con el Racing de Santander y el Athletic de Bilbao, que fue el equipo finalmente logró el éxito.

Para ponerse primera, la Real tuvo que vencer precisamente en el campo de uno de sus rivales, el Racing, por un contundente 2-5, además con una portentosa remontada que convirtió en goleada. Todo lo que pasó aquel día en El Sardinero centra el episodio de esta semana de Corazón Txuri Urdin, el podcast de historias sobre la Historia de la Real Sociedad, que podéis escuchar en este enlace.

Una semana más, os recordamos que el podcast se puede escuchar en Spotify, en este enlace, y también en Google Podcasts, en este otro enlace. Y si queréis que toquemos algún tema en concreto, no dudéis en indicárnoslo.

jueves, diciembre 29, 2022

Corazón Txuri Urdin, el podcast. La escalofriante lesión de Aranburu

Pocas lesiones habrán conmocionado tanto a los realistas como la que sufrió Mikel Aramburu en la temporada 2005-2006. Una salvaje entrada del racinguista Oriol le destrozó la rodilla de tal manera que la carrera del ya entonces capitán txuri urdin estuvo en riesgo. El doctor de la Real, Eduardo Escobar, confesó que nunca había visto una lesión de rodilla de semejante gravedad en un deportista profesional. Y sin embargo todo salió bien y Aranburu pudo volver a jugar y a seguir forjando su leyenda. 

La lesión, la incompetencia de Pino Zamorano para sancionar lo sucedido y todo lo que tuvo que ver con aquel triste día centran el episodio de esta semana de Corazón Txuri Urdin, el podcast de historias sobre la Historia de la Real Sociedad, que podéis escuchar en este enlace.

Una semana más, os recordamos que el podcast se puede escuchar en Spotify, en este enlace, y también en Google Podcasts, en este otro enlace. Toda recomendación que queráis hacernos para seguir ampliando este espacio será siempre muy bien recibida.

jueves, febrero 10, 2022

Corazón Txuri Urdin, el podcast: Las dos asistencias de gol de Alberto

Al final de la temporada 1995-1996, el nombre de Alberto López no solo fue el que apareció al frente de la clasificación de minutos jugados en Liga, 41 de los 42 partidos de la temporada, todos ellos completos, sino que el guardameta de la Real Sociedad se coló también en la lista de los asistentes de gol. Sí, portero, pero aún así dio dos pases de gol a lo largo de la temporada.

Con saques largos desde su propia área, Alberto asistió a De Pedro para macar uno de los goles realistas en el 3-5 con el que lograron la victoria en el Carlos Belmont de Albacete y el decisivo 2-3 con el que se cerró la temporada en El Sardinero de Santander, a cuyos segundos previos corresponde la imagen que acompaña estas líneas. Dos asistencias, dos, que centran esta semana el episodio de Corazón Txuri Urdin, el podcast de historias sobre la Historia de la Real Sociedad, que podéis escuchar en este enlace.

Una semana más, os recordamos que el podcast se puede escuchar en Spotify, en este enlace, y también en Google Podcasts, en este otro enlace. Y ya sabéis que estamos a vuestra disposición para sumar a este podcast, que queremos que sea tan vuestro como nuestro, cualquier tema, personaje o momento destacado de la Historia de la Real. Cualquier sugerencia será muy bien recibida.

jueves, enero 30, 2014

RACING - REAL SOCIEDAD Un momento triste lleno de dignidad

Así fue la protesta del Racing.
No hubo partido en El Sardinero, después de que se suspendiera tras apenas unos segundos, y sin embargo la jornada es histórica para los dos contenidentes. Muy triste, porque lo peor que le puede pasar al fútbol es que no se pueda jugar, que no se pueda devolver al público la emoción que le produce ver a los suyos, y que eso suceda por culpa de quienes desde los despachos arruinan un deporte tan hermoso como éste. El Racing, sus jugadores, sus técnicos y sus gentes, cumplieron su promesa de no disputar el partido de vuelta de los cuartos de final de la Copa mientras la directiva del club no se marchara. Aunque Ángel Lavín quiso jugar al despiste por la tarde, nadie esperaba su dimisión y ésta no se produjo. A la Real le tocó el papel secundario en esta tragicomedia que se vivió en Santander y lo desempeñó con la misma dignidad que mostró el Racing. Se personó en el partido, respetó la protesta del Racing y consiguió su objetivo deportivo: clasificarse para las semifinales de la Copa por primera vez desde hace 26 años, algo que el Comité de Competición ratificará mañana.

El partido, por desgracia, no duró ni un minuto. La Real, que estuvo puntualmente informada por el Racing de sus intenciones, sacó de centro y en el mismo instante en el que Gil Manzano señaló el comienzo del encuentro todos los jugadores titulares del equipo cántabro se dirigieron al centro del campo y se colocaron en formación, con sus brazos entrelazados, como también lo hacían todos los suplentes, no convocados y cuerpo técnico en la línea de banda mientras la grada de El Sardinero apoyaba incondicionalmente a los suyos. El equipo txuri urdin se limitó a mover la pelota durante algunos segundos hasta que finalmente Xabi Prieto lanzó el balón fuera. Tal y como prevé el reglamento, el colegiado se acercó al capitán racinguista, su portero, Mario para preguntarle si iba a ser una protesta puntual, la misma que ya hicieron ante el Almería, o si pretendían no disputar el encuentro, y ante la firmeza de la respuesta decidió suspender el partido. El saludo entre los dos equipos fue emocionante, pero sobre todo se dispararon los sentimientos para la afición local cuando el Racing devolvió el cariño desde el campo en forma de aplausos.

Se mire como se mire, y aunque los racinguistas de corazón puedan presumir orgullosos de esta acción, el momento fue triste. Es la prueba de que el fútbol es un deporte viciado en España. Que lejos del brillo de los balones de oro y las goleadas de los grandes que ocupan portadas y minutos de televisión, hay dramas. La respuesta del Racing a esta incómoda situación fue muy digna. Convirtieron lo que por la tarde sembró de inquietud de forma generalizada a las aficiones de ambos equipos en un momento de orgullo, en una reivindicación aplaudida por los suyos y respetada por todos los demás. Por desgracia, esto será un instante que, a ojos del fútbol español, se acabará perdiendo en el tiempo. Cuando suceden cosas así, todos se rasgan las vestiduras. Pero cuando se disipe el brillo del gran escaparate que ha sido la Copa y las tres eliminatorias que ha jugado el Racing contra equipos de Primera, casi todos lo olvidarán, Quizá lo mejor que pueda pasar para que la imagen no caiga en el olvido sea que la Real gane la Copa y la imagen de hoy sea significativa de ese modo. Si no, tristemente, se olvidará más pronto que tarde.

Una vez el árbitro decretó la suspensión del partido, la Real abandonó discretamente el campo, cumpliendo su papel. Ahí acabó la jornada para el equipo de Jagoba Arrasate, que en todo momento hizo lo que tenía que hacer. El equipo compareció en Santander para un partido de fútbol. Arrasate cumplió con lo esperado y anunció un once en el que descansaban sus dos estrellas del momento, Vela desde Donostia y Griezmann desde el banquillo, con un centro del campo formado por Gaztañaga, Ros, Zurutuza, con Xabi Prieto por la banda derecha y Chory Castro por la izquierda. Hasta ahí todo lo analizable puesto que no hubo partido. El balón sólo cruzó el centro del campo con el saque inicial y cuando se produjo el último despeje en dirección a la banda. Pocas veces tendrá que hacer menos la Real para conseguir un premio tan extraordinario, nada menos que la clasificación para las semifinales de la Copa del Rey, en las que ya esperaba el Barcelona, pero las circunstancias eran las que eran y ni el protagonismo ni la decisión final estaban en manos de la Real.

El Sardinero vivió una noche de emociones y contrastes. Las dificultades sociales y económicas que atenazan al Racing chocan frontalmente con el éxito de la Real, que accede a una semifinal de la Copa por primera vez desde aquella que disputó en 1988 ante el Real Madrid y de la que salió triunfante y ovacionada. Y esas semifinales, para aumentar aún más el contraste, las van a disputar los cuatro primeros clasificados de la última Liga, los que han disputado la Champions League en la presente. La élite brilla, los que hoy por hoy no están en ella sufren. Y sufren mucho. Esa es la realidad del fútbol español. Quizá se una espléndida definición de esta realidad que la señal de televisión de este encuentro suspendido entre el Racing y la Real se acabara justo cuando los jugadores del hoy equipo local salían de nuevo a aplaudir desde el centro del campo a una afición que, a pesar de los problemas, de la casi absoluta certeza que había de que el partido no se iba a celebrar, y del mal tiempo que acompañó la jornada, quiso estar junto a los suyos. El Sardinero acabó gritando "campeones, campeones". Y lo son por dignidad. Ojalá la Real también lo sea deportivamente después de los próximos tres partidos de esta Copa ya histórica.

miércoles, enero 29, 2014

PREVIA Racing - Real Sociedad. Hay un gran e histórico premio tras el enredo

Mikel González en El Sardinero en la campaña 2011-2012.
Detrás del enredo en el que se ha convertido el choque de vuelta de la eliminatoria contra el Racing de Santander (jueves, 21.00 horas, El Sardinero; Canal + Liga y Gol TV) hay un gran premio para la Real: jugar las semifinales de la Copa del Rey después de 26 años, después de aquella gloriosa eliminatoria ante el Real Madrid que propició la segunda final consecutiva para el conjunto txuri urdin. Y aún con tan histórico premio esperando es obligado hablar de la firme amenaza de los jugadores del Racing no de jugar el partido mientras no dimita el presidente del club, Ángel Lavín. La Real ha de abstraerse de todo lo que no le compete y pensar que sí habrá partido, un choque que, de jugarse, será una dura prueba por mucho que el rival sea un conjunto de Segunda B y de que tenga dos goles de ventaja, porque lo extradeportivo amenaza con viciar el ambiente. El Racing que haga lo que tenga que hacer, los jugadores están en su derecho y probablemente en la obligación de hacer algo, pero cuando pite el árbitro los realistas sólo pueden pensar en una cosa: el premio que está en juego en esta ronda.

Nuevamente son 16 los jugadores que pueden formar la convocatoria de Jagoba Arrasate por ser el rival el único superviviente de Segunda B en estos cuartos de final de la Copa. Hay tres cambios con respecto a la lista que confeccionó para hacer frente al Elche el pasado lunes. Como el propio técnico confirmó en rueda de prensa, Markel y Vela no estarán frente al Racing por las molestias que hicieron que fueran las dos primeras sustituciones ante el equipo alicantino. También descansará Carlos Martínez. Y la única novedad por tanto en el grupo será el regreso de Joseba Zaldua. Es decir, que teniendo en cuenta las ausencias por lesión (Estrada, De la Bella, Elustondo y Granero), el planteamiento es el mismo que en el partido de ida, con apenas cinco defensas y toda la dinamita en el campo y en el banquillo por si fuera necesario echar mano de ella. El único descartado sin estar ya lesionado es Ifrán, que aún no ha debutado tras superar su lesión de rodilla y del que han surgido rumores que hablan de su cesión en este mercado de invierno.

En esta ocasión, Arrasate no ha confirmado si Zubikarai volverá a ocupar la portería, pero todo indica que así será. En la línea defensiva, con tan solo cinco opciones para cuatro puestos, apenas hay una duda, y es quien acompañará a Mikel González (que no jugó ante el Elche) en el centro de la zaga. La lógica, y más viendo que el domingo se visita el Vicente Calderón, es que sea Ansotegi y que descanse Iñigo Martínez. Los laterales serán Zaldua y José Ángel. Gaztañaga y Ros parecen seguros por delante de ellos, continuando sus apariciones ya habituales en la Copa, y lo más probable es que en la mediapunta sea Zurutuza el titular, para así tener los minutos que le ayuden a coger el ritmo de competición que aún le falta. Chory Castro, Griezmann y Seferovic se perfilan también como titulares. No es descartable que, pensando en el viaje a Madrid, Griezmann también sea suplente y que entre en su lugar Xabi Prieto. Bravo, Pardo y Agirretxe completarían el banquillo.

Es triste tener que encarar un partido sin saber si se va a jugar, pero esa es la realidad del fútbol español que los medios de comunicación se empeñan en ocultar tras el brillo de los de siempre. A estos cuartos de final, la Real llegó tras eliminar a Algeciras y Villarreal. Como visitante, empató a uno ante los primeros con gol de Griezmann y ganó 0-1 a los segundos gracias al oportunismo de Ros. El Racing, por su parte, superó a partido único al Hospitalet por 3-4 y en los penaltis al Leganés después de empatar a uno en la localidad madrileña. Ya a doble partido, apeó a Sevilla y Almería, aunque no ganó ninguno de sus dos partidos como local, perdió 0-1 ante los primeros y empató a uno ante los segundos. En la Liga, eso sí y a pesar de su precaria situación, no conoce la derrota en El Sardinero, con siete victorias y cuatro empates. La Real, por su parte, ha ganado tres partidos y ha empatado cuatro de los once que ha jugado lejos de Anoeta. El 3-1 de la ida da mucho ventaja a la Real, que para ser eliminada tendría que perder por una diferencia de dos goles si no marca y de tres si hace al menos un gol.

La historia no deja lugar a las dudas y es en esta ocasión una gran aliada del conjunto txuri urdin: la Real nunca perdió en El Sardinero en partido de la Copa del Rey. Han sido cuatro los choques que se han jugado hasta ahora, con dos empates y otras tantas victorias. El primero partido jugado fue en una liguilla que disputaron ambos junto al Arenas de Getxo en la temporada 1924-1925, y aunque el equipo vizcaíno fue el que siguió adelante en la competición, el conjunto txuri urdin arrancó un empate a uno de tierras cántabras. El precedente más similar al de esta Copa es el de la temporada 1950-1951, porque se jugó en cuartos de final, el partido de ida acabó con 3-2 para la Real y la vuelta se jugó en Santander, con la mayor victoria realista en la Copa en El Sardinero, 0-3, con un hat trick de Barinaga. La Real volvió a ganar en la capital cántabra en partido de Copa en la temporada 1967-1968, 0-1 y Boronat fue el autor del tanto. El último partido hasta la fecha entre estos dos conjuntos acabó en empate a cero.

Esa igualada se produjo en la temporada 1991-1992, en el partido de ida de la cuarta ronda. El choque fue bastante malo y sólo pasará a la historia de la Real por ser el día en que Kodro debutó con la camiseta de la Real. Como su equipo y a pesar del dominio visitante durante todo el partido, no pudo disfrutar de ocasiones de gol, aunque el bosnio fue objeto de un claro penalti que no fue señalado. En la vuelta, la Real logró la clasificación con un 2-1. La última vez que la Real pisó El Sardinero fue en la temporada 2011-2012, y el resultado fue el mismo que en el último choque de Copa, 0-0. Aunque Montanier sorprendió colocando a Demidov como mediocentro, la Real fue mejor que su rival y generó suficientes ocasiones de gol para adelantarse. Pero Velasco Carballo convirtió una falta a favor del equipo realista en dos amonestaciones para sus jugadores, uno de ellos Iñigo Martínez, al que expulsó al poco de iniciarse la segunda mitad. La inferioridad frenó a la Real, pero el Racing nunca tuvo opción real de ganar.

miércoles, enero 22, 2014

REAL SOCIEDAD 3 - RACING 1 Un absurdo final empaña una buena ventaja

El primero de los dos goles de Mikel González.
La Copa no termina todavía de dar las alegrías que promete a la Real. Cuando parecía que con un 3-0, y además cuantiosas ocasiones para hacer alguno más, se conseguía encarrilar la eliminatoria de cuartos de final, independientemente de la división en que milite el Racing, los últimos minutos han empañado los logros anteriores. Es un 3-1 que da mucha ventaja a la Real, no hay otra forma de analizar un marcador como el que dejó el partido de Anoeta, pero el gol racinguista en el minuto 83 hace que la eliminatoria no esté tan resuelta como tendría que haber estado. El equipo txuri urdin ha ido cumpliendo el guión al pie de la letra. Marcó pronto, aumentó la renta en la primera mitad y debió irse al descanso con una ventaja mucho mayor, algo que impidió también Velasco Carballo anulando de forma inexplicable un gol legal a Vela. En la segunda mitad, la Real volvió a marcar. Pero acabó con un sufrimiento absurdo y difícil de explicar. Pero es la Copa, una competición que, aún ya en cuartos, le sigue costando mucho al equipo txuri urdin.

Es curioso lo que cambia la valoración de un partido por un solo gol, cuando éste además no cambia el signo de un partido. Porque los primeros 75 minutos fueron bastante irreprochables en casi todos los sentidos. La Real consiguió una renta cómoda de tres goles que debieron ser más. En defensa el equipo estuvo perfecto. Gaztañaga y Ros formaron una muy buena pareja de pivotes, entendiendo el ritmo del encuentro, cortando muchos balones y dando el control del juego. Los dos laterales ofrecieron continuas ayudas en ataque, sobresaliente una vez más Zaldua en todas las facetas. Chory estuvo incisivo a más no poder. La Real tocaba y tocaba en sus jugadas de ataque, encontrando las bandas con facilidad. Y se logró además el gol tempranero. Era el minuto 4. Chory Castro colgó al área un córner que había recibido en corto y Mikel González abrió un inmenso agujero en la defensa racinguista para marcar a placer.

Con el 1-0, la Real se sintió con confianza, aunque en ocasiones ralentizó demasiado el ritmo del partido, quizá también por la intensa lluvia que enturbió el primer tiempo. Eso sí, generó el suficiente fútbol y considerables ocasiones como para que se notara en el marcador la diferencia de categoría entre los dos equipos y entre lo que uno y otro estaba siendo capaz de hacer en este partido de Copa. Y es que la primera media hora fue un absoluto monólogo txuri urdin, con un Racing que no daba la sensación de ser el equipo que había vencido a domicilio a los dos equipos de Primera a los que había eliminado previamente. Vela pudo marcar, pero le faltó algún centímetro para llegar de cabeza a un centro desde la izquierda. Completamente solo, Chory lanzó fuera un disparo que tendría que haber sido el 2-0 y pocos minutos después Seferovic provocó una poco ortodoxa parada de Mario, tras recibir el balón en un córner botado con rapidez.

El Racing no se acercó hasta la portería de Zubikarai hasta el minuto 31, aunque cuando lo hizo asustó a la Real. Aunque fue un disparo algo centrado, el guardameta realista respondió con reflejos a una falta lanzada por Andreu y tocó el balón lo suficiente para que se estrellara en el larguero y no acabara en el fondo de la red. Fue una de esas ocasiones que amenazan con meter al rival en el encuentro, pero la Real respondió bien y de inmediato. Primero con una nueva ocasión de Seferovic que sacó Barrio bajo palos y después haciendo el 2-0. Vela inició la jugada con un espléndido cambio de juego hacia Chory Castro, que de primeras enganchó una sensacional asistencia para que el inusual bigoleador de la noche, Mikel González, rematara a placer. Un mazazo para el Racing que desactivó su posible reacción. Y al descanso se debió llegar con 3-0, pero el asistente de Velasco Carballo, no olvidemos que será el representante español en el Mundial de Brasil, anuló incomprensiblemente un gol legal de Vela por un fuera de juego inverosímil. Justificar errores así con los tópicos de siempre es absurdo, porque fue una cantada indigna de unos cuartos de final de Copa.

El once inicial.
Dio la impresión de que el Racing quiso adelantar algo las líneas en el arranque de la segunda mitad, incluso Zubikarai tuvo que actuar para impedir que Lafuente marcara en los primeros minutos tras la reanudación, pero pronto recuperó la Real el dominio del juego y las ocasiones para aumentar el marcador. Ahí se convirtió Seferovic en el hombre del partido, pero por desgracia de forma negativa. Gozó de numerosas ocasiones de gol, tres clarísimas, una tras recibir una sensacional asistencia en profundidad de Chory Castro, la segunda repelida por Mario tras una buena subida de José Ángel y la última tras hacer un buen control con la rodilla, pero está negado y no le entra nada, prolongado una sequía que no tiene visos de acabar. Para colmo, hoy sus compañeros desperdiciaron más de un contragolpe en el que el suizo podría haberse quedado solo, el más evidente una conducción en la que Ros nunca llegó a encontrar el momento del pase aunque el delantero realista se lo marcó hasta en tres ocasiones. Seferovic está desesperado y no lo disimula. Más bien lo sufre.

No obstante, la Real consiguió aumentar su renta con otro gol más. Otra de las muchas incorporaciones al ataque de José Ángel acabó en un pase al área que Xabi Prieto dejó pasar con maestría para que Vela colocara el balón con suavidad en el interior de la portería, sin que Mario pudiera hacer nada más que ver el gol. Nada más anotar, y que Velasco Carballo está vez sí le diera validez, el mexicano dejó el campo para que entrara Zurutuza. Y quizá ahí empezaron los problemas de la Real. Porque el del Racing ha sido un encuentro en el que se han dado algunos pasos adelante (especialmente los jugadores del Sanse, pidiendo no ya partidos para dar descanso a los jugadores del primer equipo sino para oficializar que han pasado a algunos de sus compañeros y están en mejor forma que ellos), pero también algunos atrás. No es que Prieto esté brillando precisamente, pero Zurutuza mostró con claridad que, ahora mismo, no está para aguantar el ritmo o la intensidad de un partido de primer nivel. Y ojo que el rival de hoy era un Segunda B.

El primer cambio de Arrasate no salió bien, porque Zurutuza no entró en juego. El segundo no terminó de tener lógica. El técnico txuri urdin pareció conformarse con el 3-0 y la posibilidad de que cayera algún gol más en alguna de las jugadas que estaba trenzando el equipo y decidió refrescar el centro del campo, lo habitual con un marcador que da ventaja, pero de una manera que pareció algo innecesaria. Ros, que apenas ha jugado esta temporada, no es precisamente uno de los futbolistas que necesiten recambio o que estén en peor condición física, pero aún así fue él quien dejó el terreno de juego para que entrara un Pardo que no llegó a coger el ritmo que requería el partido. Y tres cuartos de lo mismo le sucedió a Griezmann tras sustituir a Xabi Prieto. Sea porque los cambios restaron más que sumar o porque el Racing decidió que ya no tenía absolutamente nada que perder, lo cierto es que el último cuarto de hora tuvo un clarísimo color visitante.

Y resulta algo incomprensible, porque ni el marcador ni el juego apuntaban en esa dirección. A la Real le hubiera bastado con tirar algún contragolpe mínimamente peligroso para cortar las alas de los racinguistas, como sucedió con el segundo gol en la primera mitad tras el disparo que Zubikarai despejó al larguero, pero ni eso consiguió. Poco a poco, el Racing se lo fue creyendo. Fue forzando córners que a la Real le costaba despejar, fue abriendo balones a las bandas en los que el equipo txuri urdin nunca impuso su superioridad. Y tuvo ocasiones. Gaztañaga tuvo que despejar un primer remate de Andreu, justo antes de que una mala colocación de Iñigo Martínez en un centro desde la izquierda permitiera a Koné rematar absolutamente desmarcado. Un gol esta vez bien anulado por fuera de juego de Mariano no contribuyó precisamente a calmar los ánimos de la Real y el mismo Mariano tuvo a renglón seguido la ocasión más clara de su equipo en todo el partido.

El marcador final.
El final dejó un sabor de boca bastante amargo, debido a que el Racing sigue siendo un equipo de Segunda B y por mucho que todo el mundo quisiera concienciarse antes del partido de que eso tenía menos importancia que el hecho de que se jugaban los cuartos de final de la Copa. Viendo el desarrollo del partido, un 3-2 habría sido sencillamente catastrófico, pero un 3-1, con todo, da una ventaja bastante importante a la Real. Eso es un hecho. Para caer eliminada y no pasar a semifinales, tendría que perder en Santander por dos goles de diferencia (algo que en la Liga sólo ha sucedido ante Barcelona, Real Madrid y Villarreal, segundo, tercero y quinto clasificados de Primera División) o por tres si es capaz de marcar dos goles o más, algo que el equipo txuri urdin ha conseguido en la mitad de los partidos de Liga que ha jugado lejos de Anoeta. Eso también es un hecho. Pero con los muchos sinsabores que ha dejado la Copa en las dos últimas décadas, es también lógico que este 3-1 deje una mueca de desaprobación en el aficionado realista porque una eliminatoria que debió quedar sentenciada aún está abierta. Con ventaja, pero abierta.

martes, enero 21, 2014

PREVIA Real Sociedad - Racing de Santander. En la Copa no hay categorías

Griezmann hizo dos goles en la última visita del Racing.
Cuartos de final de la Copa (miércoles, 20.00 horas, Anoeta, Canal + Liga, Gol TV). Conviene decirlo bien alto y tantas veces como sea necesario: cuartos de final de la Copa, una ronda que la Real no pisaba desde hace 21 años y que Anoeta todavía no conoce. Y se los va a jugar contra el Racing de Santander, un equipo que milita en la Segunda División B. Pero, ojo, porque en la Copa no hay categorías y bien ha de saberlo la Real, puesto que es el equipo que más veces ha caído en toda la historia ante equipos que militaban en divisiones inferiores, nada menos que en 21 ocasiones, y que desde que regresó a Primera siempre ha caído en el torneo copero jugando el segundo partido de la eliminatoria lejos de Anoeta, tal y como sucede en esta ocasión. Además, los dos últimos partidos ligueros han de poner a los de Jagoba Arrasate sobre aviso para evitar confianzas. La enfermería volverá a ser un quebradero de cabeza para el técnico txuri urdin.

Dado que la Real es el único equipo que se enfrenta en estos cuartos de final a un conjunto de Segunda B, la convocatoria vuelve a quedar reducida a 16 jugadores. Como el técnico confirmó en la rueda de prensa previa, y además de los cuatro jugadores que están todavía lesionados (Estrada, De la Bella, Granero e Ifrán; el prolongado tiempo de baja de éste último le lleva a estar en este grupo, aunque ya tiene el alta y podría ir empezando a entrar si el técnico lo considera oportuno), el único descartado con respecto al duelo de Getafe es Elustondo. Eso quiere decir que el técnico ha optado por dar descanso a dos de los jugadores que más tocados parecen haber llegado a este tramo de temporada. Esto es, Carlos Martínez y Markel Bergara, a los que también se suma Ansotegi, que ha venido supliendo en las últimas semanas las ausencias de Mikel González e Iñigo Martínez. En la lista, dos del Sanse ya habituales, Zaldua y Gaztañaga.

Como ha venido sucediendo en las anteriores rondas de Copa, Arrasate ha adelantado que Zubikarai se colocará bajo palos en lugar de Bravo. A partir de ahí, hay una clara ambición ofensiva, puesto que en la lista sólo hay cuatro defensas y todos ellos, con Ros y Gaztañaga como probables recambios en caso de emergencia, serán titulares. Por tanto, Zaldua y José Ángel estarán en las bandas, Mikel González e Iñigo Martínez en el centro. La ausencia de Markel y Elustondo supone que Gaztañaga tendrá una nueva ocasión para estar en el once inicial. Pardo, Ros, Zurutuza y Xabi Prieto se juegan las otras dos posiciones del centro del campo. Y en el trío atacante es difícil saber los planes de Arrasate. Parece seguro que Seferovic volverá a tener una nueva oportunidad, tras no haber jugado ni un minuto en Getafe, donde disputó el partido completo Agirretxe, y es probable que Chory Castro esté con ellos. Vela, con más opciones que Griezmann, completaría el once.

La Real no conoce la derrota en la presente edición de la Copa del Rey, sumando dos victorias y otros tantos empates, y apenas ha recibido un gol, el que le hizo el Algeciras lejos de Anoeta en el 1-1 con el que acabó el primer partido que jugó en la Copa. El Racing ha llegado hasta los cuartos de final apeando al Hospitalet por 3-4, al Leganés por penaltis, y a dos equipos de Primera ya a doble partido, superando al Sevilla por un global de 2-1 y al Almería por 3-1, ganando en ambos ocasiones lejos de Santander. En la Liga, la Real llega a esta eliminatoria con sólo una derrota en Anoeta, ante el Atlético de Madrid, que llegó en la tercera jornada, hace ya casi una vuelta y apenas ha encajado siete goles en su estadio. El Racing es líder del primer grupo de Segunda B, gracias entre otras cosas a que sólo ha perdido dos de las diez partidos que ha jugado a domicilio, 3-2 ante el Racing de Ferrol y 1-0 ante el Burgos, ahora mismo segundo y séptimo clasificados. Esta segunda fue, precisamente, su última derrota en Liga antes de sumar ocho jornadas ya sin perder.

Real Sociedad y Racing de Santander han jugado en la Copa del Rey en cuatro ocasiones y en todas ellas el equipo txuri urdin consiguió superar al cántabro, ganando siempre el partido disputado en San Sebastián. En la primera de las ocasiones en las que se cruzaron la Real no siguió adelante en el torneo, ya que se produjo antes de que la Copa asumiera el sistema de eliminatoria directa Fue en la temporada 1924-1925, cuando Real y Racing quedaron encuadrados en la misma fase con el Arenas de Getxo, que fue el equipo que continuó. La Real, no obstante, ganó su partido ante el Racing por 4-0, la mayor goleada en estos enfrentamientos con tantos logrados por Urbina en dos ocasiones, Artola y Benito Díaz. Las tres siguientes ocasiones que se vieron fue en eliminatorias. En la temporada 1950-1951, como en la presente, el cruce fue en cuartos de final, el primer partido fue en San Sebastián y el resultado en Atotxa fue de 3-2. El siguiente choque fue en la campaña 1967-1968, en primera ronda, y volvieron a ganar los realistas por 3-1. Y el último duelo entre ambos fue en la cuarta ronda, en la temporada 1991-1992, y el resultado fue de 2-1.

Aquel partido de la temporada 1991-1992 fue el de vuelta y se jugó después del 0-0 del encuentro de ida. El Racing se adelantó en el minuto 19 con un gol de Sabou, pero la Real igualó el marcador (aún no se aplicaba el valor doble de los goles en campo contrario para resolver los empates) muy pronto, en el minuto 28, por medio de Loinaz. La expulsión de Geli a la media hora facilitó el camino a la Real. Oceano hizo el gol decisivo antes del descanso. La última vez que el Racing pisó Anoeta fue en la temporada 2011-2012, el día en que el equipo txuri urdin certificó su permanencia mientras que el Racing descendió matemáticamente a Segunda. La Real ganó 3-0, aunque ganó el partido en la segunda mitad y después de escuchar silbidos de la grada en el descanso. En apenas un cuarto de hora, Griezmann hizo los dos primeros goles, ambos a pase de Xabi Prieto, y poco después asistió a Agirretxe para que hiciera el tercero.

sábado, abril 28, 2012

REAL SOCIEDAD 3 - RACING 0 Y se acabó

Se acabó la temporada. La Real ha conseguido con el 3-0 de esta jornada el único objetivo que se ha querido proponer para la temporada 2011-2012, la permanencia, y lo ha hecho el mismo día que el Racing de Santander ha certificado su descenso a Segunda División. Lo que podría haber sido una dulce venganza por lo que sucedió en Anoeta hace cinco años, en el fondo ha sido el resultado de un partido frío e insulso, aburridísimo en la primera mitad y animado por los goles en la segunda. Una vez más, la Real ganó al paso y por inercia un partido que pareció sencillo, ante un rival que no opuso la más mínima resistencia. El 3-0 fue natural, lógico, previsible. Montanier hablaba de un partido difícil, ante un rival que lo daba todo. Nada de eso. Ni por asomo. Lo que ha mostrado el Racing ha sido sólo lo que la Real le ha dejado, y como el marcador ya era abultado sin necesidad de descubrir los principios del fútbol con su juego, el resultado sólo podía ser uno, la victoria local.

Una vez más, Montanier dejó una alineación que siembra dudas en cuanto a su gestión de la plantilla y a la confección de sus convocatorias. No por la enésima suplencia de Rubén Pardo, porque esta vez se podía estar pensando en que jugara con el Sanse el domingo, motivo por lo que no llegó a jugar en la segunda parte, sino por sus atacantes. ¿Necesita la Real tener tres delanteros en el banquillo en un partido que juega en casa? ¿Y los necesita cuando sólo tiene un jugador defensivo, Cadamuro, para completar la lista? Agirretxe, Llorente e Ifrán comenzaron el partido como suplentes y Vela repitió, como en muchos partidos lejos de Anoeta, como delantero centro. Y no es que deje dudas, es que hace tiempo que está más que confirmado que no es un motivador. Si la Real, ante uno de los rivales que más celebró el descenso txuri urdin en 2007, sólo es capaz de jugar al ritmo que ofreció hoy de salida, mal vamos. Y, sí, mal hemos ido durante toda la temporada. Que el Racing se vea ya descendido y juegue a cámara lenta tiene un pase. Lo de la Real en el primer acto, no.

En los primeros 45 minutos, el equipo de Montanier sólo disfrutó de dos ocasiones de gol, las dos en los pies del realista más inspirado de la segunda vuelta, Carlos Vela. En la primera se equivocó con un disparo blandito y a las manos del portero racinguista, Mario. En la segunda, en cambio, conectó un espléndido cabezazo que obligó al guardameta visitante a realizar un auténtico paradón. ¿El Racing? Pues prácticamente nada. Estuvo a punto de aprovechar un error de un Elustondo fallón para generar peligro, pero su disparo desde fuera del área fue horrible. Luego Acosta vio tarjeta amarilla por protestar un penalti que no pareció, en una jugada en la pugnó con Mikel González y en la que no se aprecia dónde puede haber contacto. A Xabi Prieto sí parecieron hacerle penalti nada más arrancar el partido, cuando su entrada en el área fue recibido por el codo en alto de un defensor racinguista, pero Estrada Fernández, que poco después hizo un auténtico placaje a De la Bella, no pitó nada.

La pitada en el descanso fue mucho más tibia de lo que se mereció el equipo. Ante un Racing que no disputó el partido en ningún momento, el centro del campo naufragó. Ninguno de los tres mediocampistas se ofreció a la defensa para dar salida a los cuantiosos toques que dieron entre sí los cuatro defensores (se bastaron para las tímidas llegadas del Racing) sin recibir ayuda alguna. Elustondo sigue en una línea muy plana, Aranburu no apareció en el partido e Illarramendi confirma que después de las muchas lesiones sufridas está lejos del nivel de comienzos de la temporada. Tampoco fueron capaces de construir nada, con lo que los tres de ataque estaban desasistidos y algo desesperados. El 0-0 al descanso era el único resultado posible y la certificación del auténtico tostón que vivió Anoeta en ese primer acto ante el colista, un equipo que llegó a Donostia sin ganas de jugar el partido. Eso, se mire como se mire, es grave. Unido a otra primera parte tirada a la basura, una de tantas esta temporada, sumió a todos los espectadores del encuentro en un profundo sopor.

El Racing, a pesar de estar descendido y rendido, introdujo un cambio en el descanso. Eso habría que analizarlo, porque desde el banquillo de la Real se sigue renunciando a cambiar los partidos pronto. Hoy, en todo caso, no hubo rival como para cuestionar el resultado final. En cualquier caso, el partido sólo duró dos minutos más, los que tardó Griezmann en hacer el 1-0. Xabi Prieto metió un buen centro desde la banda derecha, envenenado por un leve toque en un defensor, y el francés consiguió anticiparse a su marcador. Griezmann, en estado de gracia tras el descanso, hizo el segundo cuando no se había cumplido el primer cuarto de hora de la segunda mitad. La jugada nace de nuevo en los pies de Xabi Prieto, que saca rápido y con inteligencia una falta, para que Zurutuza, ya en el campo, asista a Griezmann y este marque a placer. El tercero fue obra de Agirretxe, a pase de Griezmann. Los dos extremos fueron los mejores en la segunda mitad, los que mejor entendieron cómo estaba el partido y cómo se podía aumentar el marcador. Nada del otro mundo, desde luego, pero lo suficiente para ganar un partido sencillo en Anoeta más, quizá el más sencillo, y mira que en esta segunda vuelta pocos equipos han puesto resistencia a la Real en su estadio.

Lo cierto es que el marcador pudo ser bastante más abultado que ese 3-0 final que demostró que el partido era bastante más sencillo de lo que se quiso decir en la previa. Illarramendi, antes de dejar su puesto a Zurutuza, tuvo una ocasión clarísima. También Agirretxe, que sustituyó a un Vela que no pareció marcharse demasiado contento, pudo aumentar su cuenta, al igual que Griezmann, Ifrán salió enchufado al partido en lugar de Xabi Prieto y rondó también el gol en los pocos minutos de la basura de los que dispuso, que sonaron casi a despedida de Anoeta. Y Elustondo fue objeto de un penalti clamoroso que Estrada Fernández tampoco quiso pitar. ¿El Racing? A lo poco que podía ofrecer. Que era muy, muy poco. Pero aún así la relajación y el habitual paso atrás de la Real con el 1-0 para buscar el contragolpe le dio a los cántabros la posibilidad de dominar algo más el balón y de llegar hasta la portería de Bravo. El chileno estuvo sobresaliente, como lo viene demostrando en los últimos partidos, e incluso se ganó de nuevo la aclamación de la grada cuando hizo el paradón del partido en el minuto 91.

La Real está salvada. Con estos tres puntos, el equipo txuri urdin garantiza su presencia en la Primera División de la temporada 2012-2013, a pesar de la victoria hoy del Sporting y sin necesidad de tener en cuenta lo que haga mañana el Zaragoza en La Romareda ante el Athletic. El deficiente nivel de los equipos que transitan la parte baja de la tabla ha permitido que este año se consiga la salvación cuando quedan tres partidos para el final de la temporada. Europa está hoy a cinco puntos, pero es obvio que nadie está mirando en esa dirección y, además, ya hay demasiados equipos de por medio como para que la opción sea creíble. En todo caso, la sensación es pobre. Veremos qué nos deja el equipo en los tres partidos que hay que jugar antes de bajar el telón de esta Liga que hoy, en realidad, se ha acabado. Y veremos qué sucede después, con las decisiones que se tomarán o no en torno a un equipo que, habiendo ganado unos cuantos partidos con mucha claridad en el marcador a lo largo de la segunda vuelta, no ha conseguido dar una sensación de poderío ni evitar las dudas de buena parte de la afición txuri urdin. Pero se acabó, y eso, aunque sea con toda la tranquilidad del mundo, es un motivo de satisfacción.

viernes, abril 27, 2012

PREVIA Real Sociedad - Racing. La hora de tener memoria, cerrar la temporada y mirar al futuro

La Real afronta la primera posibilidad de cerrar la temporada, matemática e irremediablemente (sábado, 18.00 horas, Anoeta, Canal + Liga 2, PPV). Si gana al Racing, colista de la categoría, certificará su presencia la próxima temporada en Primera División. Y si eso sucede, será momento de empezar a mirar al futuro. Pero el partido de esta jornada también obliga a mirar al pasado y tener memoria. En este tramo final de temporada, el equipo txuri urdin jugará prácticamente con los mismos equipos con los que cerró la Liga del descenso de 2007. Y es momento de recordar cuál fue la actitud del Racing en Anoeta, como celebraron que Calatayud detuviera un penalti que condenó a la Real a penar en Segunda División, cuando los cántabros ya no tenían nada que hacer en la competición. Cinco años después, y al tiempo que la Real puede celebrar su permanencia, el Racing puede ser equipo de Segunda. Hora de tener memoria y también de comportarnos con el honor que no tuvieron entonces algunos de nuestros rivales.

Las listas de Philippe Montanier ya no suelen esconder tantas sorpresas como hace algunas semanas. Dos novedades hay en la convocatoria para recibir al Racing y las dos son relevos directos, uno de ellos además ya conocido desde el encuentro de la pasada jornada. Mikel González regresa al grupo, y a la titularidad, después de cumplir un partido de sanción por su expulsión en Málaga, y lo hace en lugar de Demidov, que es el sancionado esta semana tras ver la quinta tarjeta amarilla ante el Villarreal y, por tanto, cumplir ciclo de amonestaciones. La otra novedad es el regreso de Cadamuro en lugar de Carlos Martínez. Esta es una decisión técnica del entrenador francés. Las dos bajas por lesión con las que cuenta el primer equipo son las ya sabidas de Iñigo Martínez y Markel Bergara, en una semana en la que no ha sido necesario registrar ni bajas ni dudas.

El once se asemejará mucho al de las semanas precedentes, salvo sorpresa, con las dudas habituales que ofrece el técnico txuri urdin. Bravo estará bajo palos, con Mikel González y Demidov por el centro. La lógica invita a pensar que De la Bella y Estrada seguirán en los laterales, aunque Cadamuro tendrá opciones en función de cuanto esté pensando Montanier en que el próximo miércoles la Real afronta la última jornada entre semana. Por delante, contando con la habitual suplencia de Pardo, los tres puestos del centro del campo se los juegan Elustondo, Illarramendi, Aranburu y Zurutuza. Y por delante sucede lo mismo, como ha venido sucediendo durante buena parte de la temporada por no decir toda. Xabi Prieto, Vela, Griezmann y Agirretxe pugan por las tres plazas, dejando a Llorente e Ifrán en el banuillo esperando ocasiones que pocas veces les llegan.

Primer match ball. Si la Real gana, sella su permanencia en Primera. El equipo de Montanier ocupa la decimocuarta posición con 40 puntos, nueve por encima de los dos equipos que marcan la frontera del descenso, Zaragoza y Sporting. Con ambos tiene ganado el golaverage particular, lo que en un triple empate le daría una ventaja definitiva. Un empate ante el Racing y una derrota de sus dos rivales también basta para la salvación, pues serían diez puntos de ventaja con sólo nueve por jugar. El Racing es colista con 26 y ya sólo podría salvarse cazando al Villarreal. La Real, que lleva cuatro empates consecutivos y cinco jornadas sin perder, sólo ha sumado más puntos en casa que siete equipos de Primera. El conjunto cántabro, a la deriva ya desde hace algunas semanas, descenderá si pierde e incluso ganando si el Villarreal suma los tres puntos en esta jornada. El rival de la Real, aún sumando sólo diez puntos como visitante, tiene cierto peligro lejos de El Sardinero, pues ha puntuado en ocho de sus salidas. Su única victoria como visitante y la última que ha conseguido en la Liga fue en Pamplona, a mediados de enero nada menos.

La estadística juega a favor de la Real en sus enfrentamientos contra el Racing. En total, 58 visitas ha rendido el equipo cántabro a Donostia, con la mitad de triunfos realistas, nueve empates y diez victorias de los cántabros. De esos duelos, 38 han sido en Primera, con un balance de 24 victorias para la Real, siete empates y otras tantas derrotas. El Racing estuvo casi cuarenta años sin ganar en San Sebastián en Primera, catorce encuentros desde el 1-2 de la temporada 1953-1954 hasta el 0-1 de la 94-95. La mayor victoria realista ante el Racing, de hecho la goleada más abultada de equipo txuri urdin en Primera División, es el 8-0 de la temporada 1932-1933, bajo el nombre de Donostia. Urtizberea hizo cinco goles, completando el marcador Tolete, Chivero y Aldazábal. El Racing logró su triunfo más claro en la temporada 31-32, en la que ganó por 1-5. Un año antes, en la 30-31, su espectacular triunfo en Atotxa fue nada menos que por 4-7. Pocos olvidarán el Real - Racing de la penúltima jornada de la 2006-2007. El 0-0 inicial no se movió porque Calatayud, después de destrozar el punto de penalti, le detuvo el lanzmiento a un Savio que acabó llorando. Una semana después, la Real bajó a Segunda.

La pasada temporada, la 2010-2011 el Racing cayó en Anoeta por 1-0. El marcador fue uno de los más engañosos de la campaña de regreso de la Real a Primera, pues los de Martín Lasarte merecieron ganar con mucha mayor claridad. El gol llegó pronto. Xabi Prieto metió un balón en profundidad a un Llorente que parecía estar en fuera de juego y éste anotó así su tercer gol de la temporada. Fue casi la primera llegada de peligro, pero en absoluto la única. Todos los jugadores de ataque tuvieron opciones de marcar. El Racing apenas inquietó a Bravo. Álvarez Izquierdo, colegiado del encuentro, compensó con creces el aparente error del gol y perdonó dos tarjetas rojas al Racing, además de otros tantos penaltis en su área. Era la cuarta victoria en Anoeta en los cinco primeros partidos de la temporada. Sólo el Real Madrid había sido capaz de marcar en el estadio txuri urdin y la Real estaba demostrando, con su fortaleza como local, que estaba más que preparada para el regreso a Primera. Lástima que la segunda vuelta como visitantante emborronara un tanto esa percepción.

En el partido de la primera vuelta de la presente temporada, la 2011-2012, Racing y Real empataron a cero en un partido que estaba para ser ganado y en el que hubo que dar por buena la igualada después de jugar con diez durante bastantes minutos. La Real jugó más, a pesar de que Montanier decidió colocar de mediocentro a Demidov, y tuvo más ocasiones de gol que su rival, que buscó muy poco la portería de Bravo. Velasco Carballo expulsó a Iñigo Martínez al poco de iniciarse la segunda mitad. Le amonestó en el descuento de la primera parte por protestar un golpe que sufrió Demidov y por una falta del montón ya en el segundo acto. Era el segundo partido consecutivo fuera de casa que la Real tenía que afrontar con diez hombres. De Villarreal sacó unempate y de Santander también. Sólo que aquí siguió gozando de las mejores ocasiones para ganar, en los pies de Griezmann, que ya en la primera parte había disparo al palo, e Ifrán. Tras una racha de ocho jornadas sin ganar, la Real encadenaba con este empate cinco partidos sin conocer la derrota.

domingo, diciembre 18, 2011

RACING 0 - REAL SOCIEDAD 0 Doble injusticia, punto valioso

La Real ha vivido hoy una doble injusticia en El Sardinero. Por un lado, la arbitral, la que le ha vuelto a dejar con diez jugadores en un partido en el que no lo ha merecido. La expulsión de Iñigo Martínez, también responsabilidad suya como sucedió con la de Elustondo hace siete días, pero una frivolidad viendo lo que hemos visto en los últimos tiempos y en otros campos, ha dado al Racing muchas más opciones de las que con su juego ha tenido en el partido. Es lo que tiene que haya en el campo un árbitro como Velasco Carballo. Internacional, dicen. Por otro lado, la del marcador. La Real ha sido mucho más y mucho mejor que su rival, y ha generado casi todas las ocasiones del partido, incluso cuando estaba en inferioridad. Pero hoy, a diferencia de lo que sucedió en los últimos partidos, el equipo txuri urdin ha fallado las ocasiones que ha tenido. Que no han sido pocas dadas las circunstancias. El punto, al menos, permite mantener la dinámica positiva y mantener muy lejos las derrotas.

Montanier recuperó las sorpresas que marcaron sus decisiones en el primer tramo de la Liga y para sustituir a Elustondo optó por Demidov. Cuando llegó a la Real, se nos dijo que tenía experiencia como mediocentro y capacidad técnica para jugar ahí, pero Martín Lasarte no llegó a utilizarle en ese puesto. Vistos los antecedentes, es curioso que el técnico francés opte por descartar de antemano a Pardo y que no apueste por Mariga. Lo cierto es que la Real perdió capacidad para sacar el balón desde atrás, tarea que recayó más en Iñigo Martínez y en los laterales, con desigual éxito. El resto fueron los mismos de las últimas jornadas. Es decir, que la apuesta ha sido continuista. Y continuidad ha tenido esta Real, pues su resultado ha sido muy similar al que exhibió en Villarreal. La única diferencia es que, en esta ocasión, no ha habido peligro real de perder el encuentro salvo en un centro que se envenenó hasta estrellarse en el larguero y, sobre todo, por la expulsión. Porque rival tuvo poco. El Racing no fue nada de lo que cabía esperar, salvo en el comienzo del partido, cuando sí pareció que buscaba la portería de Bravo.

El equipo local se apagó en cuanto la Real dio el primer aviso. En el minuto 10, Griezmann, que se mantiene tan incisivo como estuvo en Copa ante el Granada aunque por desgracia no tuvo tanto acierto, se sacó un zapatazo que se estrelló en el palo. Qué poca suerte está teniendo el equipo txuri urdin esta temporada con la madera. El partido habría cambiado mucho, y muy a favor de la Real, porque, insisto, el Racing se mostró como un rival de poco poderío. El francés tuvo una nueva ocasión en el minuto 18, después de un jugadón de Agirretxe que colocó el balón en el segundo palo. Y en el minuto 37 tuvo Griezmann, gran partido el suyo, una tercera oportunidad de adelantar a la Real que Toño le sacó con la rodilla. El Racing, a cambio, sólo tuvo una oportunidad clara de gol, un balón en profundidad a Adrián que Bravo desbarató con su salida. Pero el balón era txuri urdin, eso era indiscutible en la primera mitad. Ahí es donde esta Real dio un paso más en su progresión. Fuera de casa, estaba teniendo más posesión, más ocasiones y mucha más sensación de peligro que el equipo local.

La clave del partido, aunque entonces no lo sabíamos, llegó en el último minuto de la primera mitad. Una falta a favor de la Real, la enésima que hizo el Racing por detrás y para cortar la salida del equipo txuri urdin desde su propio campo, desembocó en una trifulca que se saldó asombrosamente con dos tarjetas amarillas para jugadores realistas y una sola para un jugador racinguista, que además ni siquiera fue el que hizo la falta. Porque ese, Bernardo, ya tenía una tarjeta amarilla y se habría ido a la calle de ver la amonestación por esa infracción. Velasco Carballo tuvo con él los miramientos que no tuvo Undiano Mallenco hace una semana con Elustondo en Villarreal... y la que él mismo no tuvo con Iñigo Martínez, uno de los amonestados en ese minuto final de la primera mitad, en el minuto 54. Doble amarilla, roja y a la calle. La Real, por segunda jornada consecutiva, se quedó en inferioridad por no hacer prácticamente nada, excesivamente penalizada para las pocas faltas que comete. ¿Que se equivoca Iñigo Martínez? Como se equivocó Elustondo en Villarreal, sí. ¿Que las dos tarjetas pudieron ser justas? Puede ser. ¿Que el listón no es el mismo para la Real y sus rivales? Indudablemente. Y ya hemos visto demasiados ejemplos.

Con uno menos, el Racing tuvo un leve atisbo de mejoría, pero ni aún así fue capaz de poner en apuros a Bravo. Sólo en un centro chut de Álvaro que acabó estrellándose en el larguero, madera que, después de tantos puntos que se han ido al limbo por su culpa, esta vez sí se portó bien con la Real. Lo demás, en realidad, fue un quiero y no puedo que evidencia por qué el Racing es el penúltimo clasificado, aunque no haya perdido ningún partido desde su cambio de entrenador. Los locales no fueron capaces en ningún momento de ganar terreno a la Real ni de generar ocasiones. En defensa, con un gran Mikel González, nunca pareció que sólo había diez jugadores realistas en el campo. En ataque sí, porque las opciones disminuían proporcionalmente al crecimiento del cansancio de sus delanteros. Y, sin embargo, la Real tuvo dos ocasiones más para llevarse el partido. La primera en las botas, de quién si no, de Griezmann, que estuvo a punto de regatear a cinco defensores y al portero, que fue quien finalmente acabó con el jugadón que hizo el canterano francés. Ifrán, nada más saltar al terreno de juego, disparó desde fuera del área y el bote del balón estuvo a punto de jugarle una mala pasada a Toño.

Mencionado Ifrán es hora de evaluar los cambios de Montanier. Si inesperada fue la inclusión en el once de Demidov como mediocentro, también fueron algo sorprendentes los cambios que introdujo, por tiempo y por forma. Era evidente que con la expulsión de Iñigo Martínez, era Demidov el encargado de colocarse en el centro de la defensa. Pero Mariga tardó seis minutos más en saltar al césped. Y lo hizo por Aranburu, debilitando otra vez el centro del campo, como ya hizo el técnico francés en el Benito Villamarín. El segundo cambio fue ya en el minuto 72. Xabi Prieto por Agirretxe. Si bien la entrada del diez parecía lógica para iniciar jugadas, la salida del 9 privó al equipo de la única posibilidad de bajar un balón y aguantarlo de espaldas a la portería. Y el tercero es quizá el más discutible, pero por los pocos minutos que tuvo Ifrán. El uruguayo sustituyó a un Vela, de nuevo, desconectado en mucha del juego y que estaba haciendo ya muchas faltas. Ifrán, en forma como evidencian sus dos goles en los últimos partidos y sus dos intervenciones en el de hoy, merecía más minutos. Y seguramente los podría haber aprovechado de haberlos tenido. Da que pensar. Mucho.

Mirando el resultado, sacar un punto fuera de casa con diez jugadores siempre es bueno. Hacerlo en dos jornadas consecutivas, es estupendo. Y sumar así cinco jornadas sin perder, con nueve de quince puntos posibles, es una muy buena racha para cerrar el año. Lo malo es que hoy se podría haber ganado ante un rival muy, muy inferior. Y la lástima es pensar que, de haber ganado hoy, el equipo habría sumado 19 puntos, colocándose cuatro por encima del descenso y a cinco de Europa. Es decir, donde tiene que estar la Real a la espera de que tres buenos resultados seguidos le permitan luchar por Europa y tres negativos le obliguen a pelear por la permanencia. Lo que está lastrando la temporada es la racha en la que Montanier no aplicó el sentido común que nos está acercando a nuestro sitio natural en la Primera División. La entrada, por dónde ha entrado, de Demidov y no darle los minutos a Ifrán los minutos que pide el juego de Ifrán son rescoldos de aquella fase que las nieves invernales tienen que acabar apagando. Pero nos comemos el turrón con una muy relativa tranquilidad en la tabla. Felices, además, si el miércoles se hace historia en la Copa.

sábado, diciembre 17, 2011

PREVIA Racing - Real Sociedad. Que el turrón sepa más dulce

La Real cierra el año liguero (domingo, 19.45 horas, El Sardinero; Canal + Liga 2 y PPV) y llega a la época del turrón con la pretensión de que este producto navideño nos sepa aún más dulce de lo que ahora mismo es, después de tantas semanas sin conocer la amargura de la derrota. En la vorágine de sensaciones que siempre acumula cada temporada, vivimos ahora mismo los mejores momentos desde el inicio. Cuatro jornadas sin perder y con un leve colchón con respecto a los puestos de descenso que hace no tanto ocupaba el equipo txuri urdin. La sensatez preside ahora la toma de decisiones de Montanier, que además ha recuperado la forma de hombres clave en este equipo. Siguiente objetivo, encajar menos goles. Y la primera prueba de fuego para ello será Santander, siendo el Racing un rival directo en la lucha por la permanencia. Puntuar, y sobre todo ganar, hará que el turrón sepa aún más dulce antes de culminar el histórico resultado que puede deparar la Copa en unos días.

Montanier ha despejado muchas de las dudas que había con respecto al once inicial con la convocatoria que ha escogido para Santander. Vuelven los habituales en sus últimas alineaciones ligueras y se caen los que tuvieron algo más de protagonismo en la Copa. Así, entre los 18 están Bravo, Iñigo Martínez, Carlos Martínez, Vela y Agirretxe. En su lugar, dejan la lista de los elegidos Zubikarai (no le tocaba este partido en la rotación de portero suplente, a pesar de jugar el duelo copero ante el Granada), Elustondo (se retiró lesionado del partido del martes, pero también tiene que cumplir un partido de sanción, 2011 ha acabado para él), De la Bella (es, quizá, la ausencia más sorprendente, pues tenía opciones incluso de volver al once después de su buen encuentro ante el Granada), Sarpong (indiscutiblemente, el último atacante de la plantilla) y Llorente (que ahora está un paso por detrás de Ifrán). Siguen en el dique seco los otros dos pivotes, Illarramendi y Markel Bergara.

Bravo volverá a la portería. La ausencia de De la Bella confirma que Estrada tiene muchas opciones de seguir como lateral izquierdo (se jugará el puesto con Cadamuro) y Carlos Martínez volverá al derecho. Iñigo Martínez también será titular y su acompañante será Mikel González, con menos opciones para Demidov. Montanier ya insinuó en la rueda de prensa que el sustituto de Elustondo será Mariga y que Pardo no jugará de inicio. Parece probable que se repita el habitual 4-3-3 y que, sin mucho margen para cambiar los nombres por las lesiones, los otros dos mediocampistas sean los de las últimas jornadas, Aranburu y Zurutuza. Los que jugaron los últimos duelos ligueros fueron Griezmann, Vela y Agirretxe y todo apunta a que repetirán. Xabi Prieto, no obstante, tiene posibilidades de regresar al once. Ifrán y Ansotegi, junto al mencionado Pardo, son los inquilinos más probables del banquillo txuri urdin en Santander. Montanier abrió la puerta a la presencia de un atacante más en la lista, pero finalmente se ha decantado por mantener entre los 18 todo el bloque defensivo que tiene a sus órdenes.

La Real encabeza ahora mismo el pelotón de cola de la Liga y una victoria en Santander podría aupar al equipo a un nivel superior en la clasificación. Tiene 16 puntos y ocupa la duodécima posición. Los puestos europeos están todavía muy lejanos, a ocho puntos, pero el noveno clasificado, el Athletic, sólo tiene tres más. Por detrás es por donde se apelotonan los equipos, lo que hace que el equipo de Montanier sólo tenga un punto de ventaja con respecto al primer clasificado en puestos de descenso, el Sporting, que tiene 15. El Racing está con 13 y es penúltimo, lo que hace que sea vital no caer derrotado en este encuentro. El conjunto txuri urdin suma cuatro jornadas sin conocer la derrota, con dos victorias y otros tantos empates. El cántabro parece haber reaccionado con el cambio de entrenador y viene de empatar en San Mamés y de ganar en casa por la mínima en Villarreal, además de ganar 3-2 en el último minuto en el partido de ida de Copa ante el Rayo. La Real, que estará masivamente apoyada en las gradas del Sardinero, ha puntuado en sus dos últimas salidas y ha ganado dos encuentros como visitante.

Racing de Santander y Real Sociedad se han visto las caras en la ciudad cántabra en 48 ocasiones, 38 de ellas en Primera División. El equipo txuri urdin está bastante acostumbrado a puntuar allí, pues sumando victorias (diez) y empates (otros diez) supera el número de derrotas (18), algo de lo que no puede presumir en demasiados campos de la Liga española. En las últimas trece visitas, la Real logró ganar en siete partidos (incluyendo cuatro victorias consecutivas entre la 2000-2001 y la 2004-2005) y empatar en otros dos. La mayor goleada realista fue el 2-5 de la temporada 1930-1931, en la que, cosas del fútbol, tanto donostiarras y santanderinos lucharon por el título liguero hasta la última jornada. Los goles fueron obra de Baragaño en propia puerta, Bienzobas, Cholín y Garmendia (en dos ocasiones). El 7-1 de la campaña 1932-1933 fue el triunfo local más contundente. En Segunda, la estadística es mucho más favorable al Racing, que ganó siete de los diez partidos disputados. La Real sólo venció allí en la categoría de plata con el 1-4 de la temporada 1962-1963, con tantos de Matute, dos de Arzak y Amas. El Racing ganó 4-0 en dos ocasiones (45-46 y 66-67) y 5-3 en la 44-45.

La pasada temporada, la 2010-2011, la Real salió inmerecidamente derrotada de El Sardinero. Martín Lasarte se equivocó al modificar el sistema y plantar una defensa de cinco jugadores ante un equipo que ni mucho menos destacaba por sus virtudes goleadoras, a pesar de la sangría en defensa que venía arrastrando desde semanas atrás. Sin ninguna opción en ataque, la Real apostó por llegar 0-0 al descanso y no lo consiguió. Una pérdida de balón de Aranburu permitió disparar a Kennedy, el balón rebotó en el tacón de De la Bella y se coló en la portería sin que Bravo pudiera hacer nada. Con el partido perdido, Lasarte cambió el esquema y la Real comenzó a arrollar al Racing. En la media hora final, pudo marcar media docena de goles. Sólo hizo uno, y su autor fue Griezmann. En un contraataque, el Racing hizo el segundo, pero el equipo txuri urdin siguió mandando. Y tuvo el empate en el descuento, en una falta que lanzó Ifrán, el mejor del partido, que se estrelló en el palo y Toño cogió sobre la línea cuando atravesaba la línea de gol. Con esta derrota, la Real sumaba su quinta jornada sin ganar y, enterrando definitivamente sus opciones de luchar por Europa, se condenaba a sufrir hasta el final.

domingo, marzo 20, 2011

RACING 2 - REAL SOCIEDAD 1 Lo raro es perjudicial para la Real

Raro. Qué raro ha sido el partido de Santander. Y todo lo raro, todo lo que es ajeno al desarrollo tradicional de un partido de fútbol, es perjudicial para la Real. Todo. Lo que sale desde dentro del vestuario de la Real y lo que viene desde fuera. Todo. Absolutamente todo. Hoy ha perjudicado todo. El radical cambio de sistema, innecesario e inmotivado, además de la traición que supone a lo que hace fuerte a este equipo, que es la confianza en sus armas. La actuación arbitral, casera como siempre que la Real juega fuera pero como nunca cuando lo hace en Anoeta. Los rebotes, el del Racing que entra sin que Bravo pueda hacer nada y el de la Real que no sabemos si entra o no pero sí tenemos claro que el árbitro jamás lo dará como gol. Todo lo extraño. Hasta el ritmo extraño de los partidos, como el de hoy en la primera mitad sobre todo, va en contra de los intereses del conjunto txuri urdin.Y extraño es el cuerpo que se queda, porque hoy la Real ha desmentido todo lo que se ha venido diciendo de ella en las últimas semanas... pero ha vuelto a perder. Y son cinco semanas sin ganar. Lo raro entierra las opciones de ganar. Volvamos a lo normal, a lo que conocemos, a lo que es la Real.

Lasarte fue el primero en contribuir a la extrañeza del partido. No sólo hubo cambio de jugadores, sino también de sistema. Si la Real juega con un 4-3-2-1 es porque es el sistema que le vale. No tiene mimbres para jugar con dos arriba, con cinco atrás o con un rombo en el centro. Se puede alterar ese esquema durante un partido, se puede hacer más flexible tanto en defensa como en ataque, pero los experimentos siempre pesan. La idea del técnico uruguayo era fácil de entender, el objetivo era apuntular la defensa para acabar con la sangría de goles que amenaza con convertir a la Real en uno de los peores equipos de Primera. Habrá quien piense que esa faceta se consiguió en buena medida. Yo no lo comparto. Ante un Racing prácticamente inofensivo, la sensación no era de seguridad absoluta. Sólo hubo dos ocasiones de gol locales en la primera mitad y las dos llegaron por errores de la defensa. Mikel González interceptó un balón que era fácil para Bravo y lo dejó a pies de Kennedy, que disparó arriba. El propio Kennedy se marchó con una facilidad tremenda por banda y cedió a Rosenberg para que fallara un gol clamoroso. Había desajustes, diría incluso que nervios.

¿Y en el otro área? Nada. Nada porque el sistema, que no funcionó para asentar al equipo atrás, tampoco funcionó para conseguir opciones de ganar el partido. La clave estuvo en el centro del campo. En realidad, la Real no defendió casi nunca con cinco, pues los dos laterales ocuparon posiciones más adelantadas (y eso, en realidad, cercenaba buena parte de las cualidades de De la Bella y, sobre todo, de Carlos Martínez), pero el doble pivote no funcionó. Elustondo rozó la intrascendencia en el partido, y no es la primera vez. Ni ayudó a cerrar huecos atrás ni contribuyó a sacar al equipo en ataque. Aranburu tuvo tantos aciertos como errores. Entre los primeros estuvieron los inicios de algunas de las mejores combinaciones de la Real, incluyendo la única medio ocasión de gol que tuvo la Real en la primera mitad, un centro de primeras de Carlos Martínez que Griezmann no remató porque se adelantó demasiado en su incursión en el área desde atrás. Los laterales se convirtieron en los extramos y dejaron a los dos extremos un poco en tierra de nadie, sobre todo a un Xabi Prieto que estuvo desaparecido.

A la larga, los errores del capitán pesaron más en el desarrollo del partido que sus aciertos. Uno sobre todo. Una frivolidad, como dijo Lasarte en la rueda de prensa, fue lo que costó el primer gol del Racing. Aranburu quiso dejar atrás de tacón y se perdió el balón. Luego pasó lo de siempre, esa mala suerte que parece perseguirnos y que se convirtió en un diabólico rebote en la bota de De la Bella que contribuyó decisivamente a que el disparo de Kennedy se convirtiera en algo imposible para Bravo. Era, una semana más, el primer disparo del rival txuri urdin entre los tres palos. El primero. Otra vez. Y otra vez con un maldito rebote en un jugador realista. A pesar del mal primer tiempo, el castigo era de nuevo excesivo para los méritos de la Real (a pesar de que no había hecho nada demasiado mal y de que el gol llegó en el mejor momento del equipo de Lasarte, lo cierto es que para ganar un partido hay que hacer muchísimo más) y, sobre todo, demasiado benévolo con las prestaciones del Racing, un equipo en realidad bastante inofensivo.

El partido entró en ese momento complicado en el que cuesta lanzarse hacia arriba por el riesgo de encajar el segundo gol. La Real ya había tirado la primera mitad y tampoco hizo demasiado en los primeros 14 minutos de la segunda. Pero el minuto 59 cambió el panorama. Mucho. Muchísimo. Lasarte hizo un doble cambio. Ifrán entró por un Tamudo que lleva más de una semana pidiendo descanso y Zurutuza ocupó el lugar de Mikel González. El cambio es valiente, y eso se aplaude, pero también raro. Teniendo en cuenta que el Racing iba ya a vivir del contraataque, es raro que Lasarte prescindiera del central más rápido para retocar el esquema y volver al tradicional 4-2-3-1. Raro es también que Labaka juegue por delante de Mikel González. Da la impresión de que Lasarte está desprovechando a Mikel, condenándole a la banda en algunos partidos y con cambios como éste. De hecho, el panorama pudo compplicarse si Giovani llega a marcar el uno contra uno que tuvo contra Bravo y que lanzó fuera. La inacción de Elustondo (insisto: Rivas renovación, porque no hay nadie como él ni en la Real ni en el Sanse) contribuyó a que los huecos que dejaban los laterales al subir y puso la derrota en el filo de la navaja.

Esa media hora final mostró las virtudes de la Real, gane o pierda. El trío de mediapuntas comenzó a sacar su clase. Ifrán aportó una movilidad y unas opciones de gol dignas de elogio, más si tenemos en cuenta el tiempo que llevaba sin jugar por las lesiones, casi un año. Carlos Martínez, y eso era obvio que se necesitaba, fue el mejor realista sobre el césped y un atacante más. Así llegaron las ocasiones. Y así llegó el gol. El impresionante pase de Xabi Prieto al segundo palo encontró una preciosa volea de Griezmann que se pareció al gol que consiguió en Getafe, en aquella ya lejanísima última victoria de la Real fuera de casa en esta temporada. 1-1. Y una sensación de que la Real estaba arrollando al Racing, con bastante fútbol y con numerosas ocasiones. Ifrán tuvo un mano a mano que le sacó Toño, el mejor jugador del Racing, que ya hubiera supuesto el 1-2. Griezmann mandó una chilena al larguero en una jugada que ya estaba anulada por fuera de juego. Zurutuza provocó otra gran intervención del meta racinguista. La Real merecía ganar. Y ya podemos despotricar lo que queramos contra el equipo, que la sensación era esa.

Cuando mejor estaba la Real, cuando más parecía factible el 1-2, llegó el 2-1. La defensa de la Real anduvo algo blanda y en ella corrió demasiado detrás del balón, pero fue un buen gol de Giovani, tras una notable combinación desde atrás. Quedaban 13 minutos por jugar y los más agoreros, como suele suceder, ya verían el partido finiquitado. Nada más lejos de la realidad, aunque este equipo no destaque precisamente por sus remontadas. La Real dio una demostración de pundonor en esos minutos y desmintió a quienes piensan que el problema de su rendimiento está en la cuestión física. Toño volvió a sacar un gran disparo de primeras de Ifrán. Aquel disparo, córner claro, lo convirtió Paradas Romero en saque de puerta. Fue otro arbitraje perjudicial para la Real. Otro arbitraje raro. La Real se llevó más tarjetas sufriendo más faltas, las pérdidas de tiempo del Racing no sirvieron más que para los tradicionales y aberrantes tres minutos de descuento. Y las incontables faltas que sufre Xabi Prieto todos los días no valen para nada porque no hay sanción. Lejos de Anoeta, todos los árbitros parecen caseros y eso nosotros no lo catamos en casa. Pero no pasa nada.

Cuando sí pasó fue en el descuento. Ifrán forzó una falta al borde del área. Y se arremolinaron todos junto al balón, pero el uruguayo tenía la portería entre ceja y ceja. Su disparo se fue al palo y recorrió la línea hasta que Toño, otra vez Toño, la sacó. Yo no voy a decir si es gol o si no lo es, porque muchos me tacharían de forofo. Yo me limitaré a seguir lamentando que el fútbol sea el único deporte incapaz de implantar la tecnología necesaria para impedir las injusticias. No hay ninguna repetición que deje claro en televisión, sin ningún género de dudas, si el balón entró o no. Lo que sí voy a decir es que estaba claro que el árbitro no iba a conceder gol. Habría que ver qué habría pasado si esa misma falta sucede en la portería de Bravo con un 1-2 en el marcador. Habría que verlo. El caso es que, sea por el árbitro, sea por la mala suerte o sea por lo que sea, el partido acabó 2-1. Inmerecido a todas las luces. Injusto desde cualquier punto de vista con la segunda parte que ha hecho la Real. Pero ya se sabe que los goles no se merecen, se marcan. Y los partidos no se decantan por sensaciones, sino por goles.

Tómese como se quiera, pero imagino que ahora ya estaremos todos satisfechos. La Real no pelea por Europa, sino por la salvación. Y eso que sigue estando más cerca de la séptima plaza que de la decimoctava. Pero ahí sí cuentan las sensaciones. Hasta que el equipo txuri urdin no sea capaz de nuevo de pensar en jugara cada partido y nada más, el nerviosismo que siempre se instala en el entorno a cada leve traspiés será una constante. La semana que viene no hay Liga, por lo que habrá dos semanas para rumiar el disgusto, lamerse las heridas y pensar en la importancia radical que tiene el partido en Anoeta contra el Hércules del primer fin de semana de abril. Los alicantinos llegarán a San Sebastián como colistas. Como lo era el Málaga. Y la Real le recibirá después de cinco semanas sin ganar, con un punto de los últimos quince. Mantengo la misma idea de siempre: si la Real es la Real, puede con todo. Si hay cosas raras, echémonos a temblar.

sábado, marzo 19, 2011

PREVIA Racing - Real Sociedad. Buscando tranquilidad

Esto del fútbol es así. Si hace unas semanas se buscaba ilusión y la lucha por una plaza europea, ahora se busca tranquilidad y consolidar la permanencia en Primera División. Así se viaja a Santander (domingo, 17.00 horas, El Sardinero; Gol TV y PPV), después de una racha de cuatro partidos sin conocer la victoria y con derrota en seis de los últimos siete desplazamientos del equipo. Con un colchón de nueve puntos sobre el descenso pero visitando a un equipo, el Racing, que está cinco por debajo, parece imprescindible sacar algo de Santander si se quiere evitar que se contagien y amplifiquen los nervios que ya hay (en apariencia, más fuera que dentro del equipo), en una situación que nos los motiva en absoluto. Eso sí, el equipo está en la obligación de responder a la media hora final del partido de la pasada jornada ante el Málaga, donde dejó la pobre impresión de que cualquiera puede vencer a la Real sin resistencia alguna y haciendo muy poquito para sacar tres puntos. Puede haber cambios para acometer este reto, pero como dijo Lasarte no una revolución.

Como esta vez ha sido el propio técnico realista el que ha insinuado que podría retocar su once, adelantar el nombre de los jugadores que saltarán al césped de El Sardinero es algo aventurado. La convocatoria tampoco deja muchas cosas claras gracias a los dos cambios, significativos cambios, que hay con respecto a la lista que dio Lasarte para afrontar el duelo ante el Málaga en Anoeta. No viajan Markel, que ha tenido molestias a lo largo de la semana y que deja a Rivas como único pivote defensivo de la lista; ni Agirretxe, que vuelve a convertirse en el tercer delantero para el técnico uruguayo, ahora por detrás de Tamudo e Ifrán (aunque el canterano saltó al campo hace seis días en la segunda mitad por delante del uruguayo, que no llegó a jugar). Sus lugares entre los 18 escogidos los ocupan esta semana Carlos Martínez y Sutil. En San Sebastián también se quedan los lesionados Llorente y Demidov, al igual que Asier Illarramendi, también con dolencias físicas que le impedirán jugar con el Sanse.

Bravo, obviamente, será el portero titular. Los centrales serán con casi total seguridad Mikel González y Ansotegi (Labaka será su relevo en caso de necesidad), con De la Bella en el lateral izquierdo. A partir de ahí, y teniendo en cuenta que Tamudo será el delantero titular, el resto de posiciones del once están abiertas a especulaciones. Lo normal es que los cambios, si finalmente los hay, se den en el centro del campo, lo que daría a Estrada el lateral derecho, aunque no hay que descartar el regreso de Carlos Martínez. Diego Rivas también parece seguro, con lo que Aranburu y Elustondo se juegan el otro puesto de pivote. El capitán podría jugar también como mediapunta o en la banda izquierda, lo que permitiría a Lasarte dar descanso a Zurutuza o Griezmann (por el puesto del francés también optaría Sutil). Menos probable parece que sea Xabi Prieto el que descanse, lo que relega una semana más al banquillo a Sarpong. Ahí también estará Ifrán, buscando su segundo partido como jugador de la Real, tras debutar hace dos jornadas en Riazor saliendo desde el banquillo.

La Real es décima en la clasificación, con 35 puntos. El Racing es decimoquinto, con 30. Marcelino, ténico racinguista, ya ha dicho que el partido es importante porque si ganan ellos meterán a la Real en la pelea por no bajar. No será tanto por la distancia en puntos como por las sensaciones. El equipo txuri urdin tiene un colchón de nueve puntos sobre los puestos de descenso y se encuentra mucho más cerca de la lucha por Europa, a cuatro puntos de la séptima plaza y a siete de la sexta. Pero como el equipo acumula cuatro semanas sin ganar (dos derrotas fuera, una en casa contra el colista y en empate más en Anoeta), el nerviosismo ha hecho acto de presencia, como suele sucederle al entorno realista en estas situaciones. Ganar en Santander despejaría fantasmas y colocaría a la Real con una puntuación ya superior a la que logró el primer equipo que se salvó del descenso en la temporada 2009-2010. Urge romper la racha como visitante, donde la Real lleva cuatro derrotas consecutivas y seis en los últimos siete encuentros. El Racing también llega después de cuatro semanas sin ganar, en las que ha sumado dos empates, y de dos derrotas consecutivas por 3-1.

Santander es territorio propicio para la Real, sobre todo en los últimos tiempos. En total, el equipo txuri urdin ha jugado allí en 47 ocasiones, de las que ha ganado once y empatado otras doce, por 24 derrotas. Sin embargo, el dato mejora con los partidos jugados en Primera: 10 victorias y otros tantos empates en 37 partidos. Y mejora aún más si tenemos en cuenta sólo las doce últimas visitas, todas ellas en la máxima categoría, siete de las cuales se saldaron con victoria de la Real, tres con empate y sólo dos con triunfo racinguista. De esa etapa todavía se recuerda el gran 1-4 de la temporada 2000-2001, ya con Toshack como entrenador, un triunfo vital para lograr la permanencia que se consiguió con goles de Llorente, Julio César, Khokhlov y De Paula La mayor goleada del conjunto blanquiazul fue el 2-5 de la temporada 30-31, con goles de Baragaño en propia puerta, Bienzobas, Cholín y dos de Garmendia. Por contra, el marcador más abultado para el Racing fue el 7-1 de la campaña 32-33, marcado Tolete el único gol txuri urdin. En Segunda, la Real sólo venció con el 1-4 de la 63-64 (goles de Matute, Amas y dos de Arzak), empató en dos ocasiones y perdió en las siete restantes.

La última vez que la Real visitó El Sardinero fue en la temporada 2006-2007, la que culminó con el descenso txuri urdin a Segunda. Siguiendo los cánones más respetados entre los aficionados, el 1-0 final sólo se puede considerar como un atraco. La Real perdió por un penalti inexistente, Zigic se tiró descaradamente delante de Mikel González, que Álvarez Izquierdo señaló en el último minuto del partido. Sin tiempo para reaccionar. Uno de los muchos errores arbitrales que perjudicaron a la Real en aquella nefasta campaña. No fue un partido de calidad, pero sí tuvo ritmo y ocasiones. El equipo dirigido por Lotina pudo adelantarse en el marcador en la primera mitad, pero desperdició sus ocasiones. En la segunda, hubo más control del Racing pero menos peligro. Hasta que el único hombre verdaderamente peligroso del partido decidió decantar injustamente hacia un lado la balanza de la contienda deportiva. Casualmente, aquella semana el Racing se había quejado de los agarrones a Zigic. Este partido inició la sangrante racha de ocho semanas sin ganar que terminó por condenar a la Real al descenso.

En la primera vuelta de la presente temporada, la Real venció 1-0 en Anoeta. Casualidades de la vida, Álvarez Izquierdo fue también el árbitro de aquel partido y, más causalidad todavía, su arbitraje fue un desastre de nuevo. Primero, beneficiando a la Real. En el minuto 6, Llorente anotó el único gol del partido, en una jugada muy ajustada pero que era fuera de juego. Xabi Prieto dio el pase para que Llorente hiciera su tercer tanto de la temporada. Después, el colegiado perdonó la expulsión hasta a dos jugadores del Racing que acabaron sustiutidos precisamente para evitar esas tarjetas rojas (en la primera el cambió llegó en la primera mitad, tal era el riesgo de perder un hombre; en la segunda el colegiado amonestó a Colsa pensando que era Kennedy, un escándalo en toda regla). El Racing no hizo gran cosa para empatar y Bravo apenas tuvo que intervenir, pero el 1-0, un resultado siempre corto, hizo que Anoeta sufriera y celebrara con júbilo la victoria. La Real sumaba así su tercera victoria consecutiva, la quinta ya de la temporada en diez partidos y comenzaba asomarse a las cercanías de los puestos europeos. En Anoeta sólo el Real Madrid había marcado y ganado. Lo demás, victorias locales.

sábado, noviembre 06, 2010

REAL SOCIEDAD 1 - RACING 0 Justa victoria en un Anoeta acorazado

Anoeta ya no es sólo un fortín, sino que se ha convertido en un auténtico acorazado del que nadie saca nada. Ni siquiera las migajas en forma de un gol del honor. El Real Madrid sí ganó, sudando lo que no ha sudado en toda la temporada, pero nadie más ha sido siquiera capaz de anotar un solo gol. La Real es un equipo prácticamente imbatible en su estadio porque demuestra un coraje, una profesionalidad y una concentración envidiable. Así es como funciona este equipo. Hoy se ha visto esa Real ante el Racing, y esa Real ha merecido ganar con mucha más holgura un partido en el que se mostrado muy superior a su rival en todos los aspectos del juego. La defensa, inconmensurable. El centro del campo, con la calidad que se espera de él. Y la delantera, letal. Llorente es un pedazo de delantero que, además, crece cuando está bien acompañado. Habrá que entender como un guiño más del destino que el triunfo llegara con un gol en fuera de juego, no excesivamente claro pero sí fuera de juego. Claro que otro mal árbitro, Álvarez Izquierdo, ya se encargó de compensar con creces su error con muchas decisiones en contra del equipo txuri urdin. Cosas del fútbol. Pero la Real duerme en posiciones europeas. Y eso es grande.

Lasarte no ha sorprendido y ha recuperado el plan original, su once predilecto, con la única ausencia de Ansotegi, sustituido por Labaka. Diego Rivas y Aranburu regresaron al doble pivote y en ataque la elección fue la predilecta del técnico uruguayo: Xabi Prieto, Zurutuza, Griezmann y Llorente. Y el resultado ha sido espléndido. La Real jugó un buen partido de fútbol y salió al césped de Anoeta con una concentración absoluta y con una seriedad encomiable. El equipo txuri urdin jugó con el convencimiento de que hoy había que sumar la tercera victoria consecutiva, la cuarta en los cinco partidos que ha acogido el estadio donostiarra esta temporada. Y por eso ganó, al margen de cómo llegara la victoria, de la capacidad que tienen los jugadores realistas para hacer diferentes cosas sobre el césped y de la intervenión decisiva del árbitro en el partido y en el resultado. Lasarte insistió en la rueda de prensa en que nadie le ha regalado nada a este equipo. Y eso es sencillamente indudable. Ningún regalo y todo merecido. La Real está donde está porque se lo ha ganado con sufrimiento y trabajo, por mucho que algunos crean que su juego no es lo suficientemente brillante.

Los frutos ante el Racing llegaron pronto. Llegaron por calidad, la de Xabi Prieto, que lanzó un balón magnífico al hueco para que Llorente hiciera el 1-0. Es su tercer gol de la temporada, en tres partidos consecutivos. El delantero realista está en racha, como lo estaba Tamudo antes de lesionarse. Y es que, por cierto, la Real no ha notado la baja por lesión de su máximo goleador. Eso dice muchísimo de la capacidad de este equipo. Llorente, que hizo un gran partido y un enorme trabajo de presión, parecía estar adelantado. Es una de esas jugadas que tienen cierta disculpa en el árbitro, pero pareció una acción de fuera de juego. Álvarez Izquierdo comenzó entonces a cambiar el rumbo de sus equivocaciones y a demostrar que el nivel del arbitraje no es el que los interesados quieren vender. Influyen en los partidos y no sólo en las jugadas decisivas. Llorente, que es perro viejo, tampoco quiso hablar del árbitro e incluso llegó a decir que el colegiado estuvo "bien". No, no lo estuvo. Bien, muy bien, estuvo el doble pivote realista, en especial un Rivas que cortó todo lo que había que cortar. Y muy bien, incluso de sobresaliente, estuvieron los dos centrales realistas. Mikel González y Labaka despejaron todos los ataques racinguistas con gran solvencia.

En la primera mitad, cuando el Racing estaba demostrando muy, muy poquito, la Real no consiguió aprovechar sus ocasiones (dos de Griezmann, una de Zurutuza después de un jugadón personal) para poner tierra de por medio y acercar el partido a una resolución más holgada. Quizá el panorama hubiera cambiado si el conjunto cántabro se hubiera quedado con diez jugadores. Tan evidente estaba siendo que Diop se había librado de la segunda tarjeta amarilla, y por tanto de la expulsión, que Portugal decidió sustituirle sin mediar lesión antes del descanso. El Racing, mientras tanto, sólo tuvo una ocasión de peligro en toda la primera mitad, un disparo que, una vez más, sacó Bravo. No fue una intervención prodigiosa, como en semanas anteriores, pero sí una demostración más de que el portero realista es uno de los jugadores más decisivos de este equipo. Y es que Bravo, junto a su defensa, están consiguiendo algo espectacular. Las cuatro victorias de la Real en Anoeta se han producido dejando su portería acero. Sólo el Real Madrid ha marcardo allí. Y eso, teniendo en cuenta el salto de categoría, es una noticia magnífica.

La segunda mitad no cambió demasiado el panorama. El Racing intentó estirarse, pero lo hizo sin tener ocasiones claras de gol, sólo gozó de dos, una que acabó con un disparo muy alejado de la portería de Bravo y otra en la que la salida del chileno abortó la jugada sin disparo. La Real, en cambio, siguió sumando oportunidades y dejando claro que este partido era para haber ganado por más de un gol de diferencia. Xabi Prieto tomó el mando del centro del campo y puso además un par de goles. En uno de ellos, Toño realizó una de las mejores paradas que se han visto de un portero visitante en Anoeta en mucho tiempo, rechazando un disparo a bocajarro de Griezmann. En otra vuelta de tuerca inverosímil, Álvarez Izquierdo le sacó la segunda tarjeta amarilla a Kennedy pero no le expulsó. Kennedy había rechazado con la cabeza un despeje de la zaga realista, y el colegiado convirtió la jugada en mano. Él sabrá los motivos, pero al final la tarjeta se la cambió a Colsa. La Real tendrá que seguir esperando para jugar contra diez jugadores, y motivos ha habido más que de sobra en más de una de estas diez primeras jornadas de Liga. Como también para lanzar un penalti, algo que todavía no se ha producido. Hoy Griezmann ha sufrido uno, Zurutuza otro. No se pitaron. Cosas del fútbol, cosas de los partidos de la Real.

Al final el sufrimiento vino más de lo corto del marcador, y mira que la Real sabe moverse en esos escenarios, que de los méritos que el Racing dispuso sobre el césped. Los cambios de Lasarte contribuyeron a estabilizar el centro del campo. Zurutuza fue el primero en salir para dar entrada a Elustondo, y Aranburu adelantó su posición. Griezmann, excepcional trabajo el suyo, dejó su puesto a Sarpong, quien ha empezado a demostrar que sabe de la importancia del trabajo táctico para ganarse un puesto en este equipo, aunque esta vez no sacara de la chistera otra intervención decisiva como en sus anteriores apariciones (su disparo, tras una buena jugada, se marchó junto al palo). Y el tercer cambio fue el más sorprendente, pero una demostración más de que la gestión del vestuario es esencial para Lasarte. Se marchó Aranburu y entró Dani Estrada, debutando así en Liga, para ocupar el extremo derecho, permitiendo que Xabi Prieto llevara toda su influencia en el control del partido a zonas más centradas. Buenos cambios, buen rendimiento de todos. Quizá lo más flojo de la Real estuviera en De la Bella, quien no se animó a subir a pesar de no estar nada exigido en defensa.

Que nadie se engañe por el marcador o por la infravaloración que solemos hacer de los nuestros, la Real mereció ganar claramente el partido, de la misma forma que se ganó con su magnífico trabajo los triunfos ante Villarreal, Espanyol y Deportivo. También los cuatro puntos que ha sacado fuera de casa. Los 16 que suma en su casillero. Con el Espanyol ganando su partido a esta hora de la noche, la Real se coloca en la sexta posición de la tabla. En puesto europeo. Y no es momento ni de hablar ni de cambiar objetivos, porque lo que mejor le ha venido a este equipo desde hace mucho tiempo es pensar el próximo partido y nada más. Perdiendo el próximo no hay que ver las cosas mal, como tampoco hay que excederse después de tres victorias consecutivas. Pero lo que sí se puede decir es que esta Real es mucha Real. Que tiene equipo de sobra para competir en Primera División . Ojo, que hoy había muchos lesionados y, con tres cambios en el once inicial (Ansotegi, Markel y Elustondo han salido, dos por lesión) la respuesta ha sido igualmente buena. Y que la comunión con Anoeta y con su gente se ha prolongado desde los meses del ascenso hasta este regreso a la Primera División. Buena Real y justa victoria. Ahora a por la Copa.