domingo, marzo 16, 2014

CLUB DE CAMPO 0 - REAL SOCIEDAD 0 (3-1) La Copa sigue siendo maldita para la Real

No pudo ser. La Real, subcampeona.
No hay manera de que la Real se saque de encima la maldición de la Copa. Por cuarto año consecutivo, las neskak se han quedado a las puertas de la gloria y han perdido la final de esta competición. Sufrió primero en dos ocasiones el dominio del Club de Campo, después cayó contra el Valdeluz y hoy ha vuelto a sucumbir ante el Club de Campo, en el campo del equipo madrileño. Y esta vez, aunque el arbitraje tuvo el habitual tono casero, no hay más explicación que el mal partido de las realistas, el peor de los tres que han jugado en esta competición, que apenas generaron ocasiones de peligro y que sufrieron para llegar con el empate inicial a la tanda fatídica de shoot-outs, donde las jugadoras del Club de Campo fueron mucho más efectivas. No deja de ser curioso que el equipo madrileño se lleve esta Copa de la Reina sin haber ganado ninguno de los tres partidos que ha disputado, superando a sus tres rivales en los strokes.

En honor a la verdad, la maldición de la Copa era también, y sigue siendo, la del Club de Campo. En ese terreno de juego siempre pasa algo que priva a las realistas de la victoria. Hoy ese algo tuvo que ver con la propia Real, atenazada desde el principio y sin la entereza con la que superó a Egara y Atlètic Terrassa en las dos eliminatorias anteriores. La maldición del Club de Campo, la del equipo, se dio por superada tras ganar la Real ante este conjunto la final de la pasada Liga, pero incluso en aquella final a tres partidos no se consiguió la victoria en el Club. Y esa maldición persiste. Lo cual, eso también hay que decirlo, no impide considerar justa la victoria del equipo madrileño, que durante los 70 minutos reglamentarios, y especialmente en la segunda mitad, fue el que más intento lograr la victoria, aunque sus mejores ocasiones llegaran en los penalti córners.

Chiara Tiddi convirtió así el primer shoot-out para la Real.
Todas sus ocasiones fueron en este tipo de jugadas salvo la primera, en la que María evitó con una gran intervención el 1-0 para el Club de Campo, cuando aún se estaba jugando el minuto 8 de la primera mitad. La Real reaccionó bien, y estuvo a punto de marcar en su siguiente jugada, pero sobre todo desperdició un penalti córner, el único que tuvo en el encuentro, en el que Patri Maraña sí encontró el hueco para el disparo pero no la portería. María Gómez tuvo instantes después una nueva ocasión de gol, y a partir de ese momento, poco después del cuarto de hora de juego, el dominio ya fue para el Club de Campo, aunque en el primer tiempo ya no dispuso de ocasiones claras que inquietaran a la portera realista, María López. Los dos finalistas no estaban mostrando precisamente el mejor de sus juegos en esta final de la Copa de la Reina.

Quizá por el fuerte calor para estas fechas que presidió el partido, quizá por el cansancio acumulado, quizá por la maldición copera, lo cierto es que la Real en la segunda parte sufrió mucho a merced de los ataques del Club de Campo. Las madrileñas llegaron a forzar hasta cuatro penalti córners en un cuarto de hora escaso y a las neskak les costó lo indecible llegar con vida al final del tiempo reglamentario. Es verdad que hubo algunos instantes de cierto asedio sobre la portería madrileña y algún contraataque pudo terminar en algo más, pero no se llegó a disponer de verdaderas opciones de perforar su portería. Los shoot-outsparecían inevitables y a la Real sólo le quedaba agarrarse a la enorme categoría de María para detener los lanzamientos del Club de Campo y a que la maldición liguera con el equipo madrileño se rompió precisamente en una tanda de estas características en la Liga 2012-2013.

María Gómez no marcó y la Real dijo adiós a la Copa.
Pero esta vez la Real no salió victoriosa en esa suerte del hockey. Se adelantó el Club de Campo y Chiara Tiddi empató en el primer shoot-outdel equipo txuri urdin. Las esperanzas de la Real se multiplicaron cuando las madrileñas erraron su segundo intento, pero a partir de ahí todo salió mal. Primero falló Patri, el marcador se puso después en 2-1, Maider Altuna tampoco consiguió acertar con la portería y el Club de Campo hizo el 3-1, obligando a la Real a marcar los dos lanzamientos que le restaban y a María a detener el último de sus rivales. Pero el match point sentenció a la Real a la primera. María Gómez no acertó y sin agotar su quinto disparo el título se lo quedó el Club de Campo. La Copa sigue siendo maldita para la Real. El Club de Campo como escenario sigue siendo maldito para la Real. Pero antes o después todas las maldiciones caen. Todavía puede haber vendetta en la Liga, donde el paso de la Real es aún más firme que el que mostró en la Copa antes de la final. Y el año que viene, otro intento.

sábado, marzo 15, 2014

PREVIA Real Sociedad - Valencia. Europa en juego

Agirretxe, triunfador ante el Valencia la pasada temporada.
Perder dos partidos seguidos ha hecho que la Real tenga Europa en juego en su partido contra el Valencia (domingo, 21.00, Anoeta, Canal + 1). Hace algunas semanas, se daba ya casi por supuesto el regreso realista al viejo continente, con la duda de en qué competición sería, pero habrá que seguir luchando hasta el final. El Valencia es, precisamente, el que marca ahora mismo la frontera con los conjuntos que no jugarán ni siquiera la Europa League la próxima temporada, por lo que sumar tres puntos sería un espaldarazo vital para asegurar esa competición y seguir apurando las opciones de Champions en el tramo final del campeonato. Incluso mantener el average particular, 1-2 para la Real en la primera vuelta, es importante. No ganar podría suponer la pérdida de la sexta plaza si el Sevilla si lo hace. Pero no lograr un triunfo sobre todo podría tener un efecto dañino en la moral, en lo más alto después de la victoria ante el Barcelona pero ahora tocada por los resultados ante el propio Sevilla en el Sánchez Pizjuán y ante el Rayo en Anoeta. Jagoba Arrasate tiene ya a toda la plantilla a su disposición, lo que no deja de ser una espléndida noticia para afrontar este final de temporada.

Aunque no tenga bajas, Arrasate no podía contar para este partido con Ansotegi y Granero, ambos recién recuperados de sus lesiones, mucho más grave como es sabido la del centrocampista. De esta forma, y tras la cesión de Ifrán al Deportivo, el técnico txuri urdin tenía que hacer otros dos descartes para el encuentro contra el Valencia. El primero, el de Javi Ros, era más que predecible, pues ha sido el último hombre del centro del campo durante toda la temporada. El segundo es más sorprendente. Se queda fuera De la Bella, cuando se podría haber apostado incluso por su regreso a la titularidad en lugar de un José Ángel que ha jugado todos los minutos de Liga y Copa en lo que llevamos de 2014. Arrasate está rotando así a los laterales, puesto que el que regresa a la lista después de dos semanas de ausencia es Carlos Martínez. Junto a ellos dos, vuelve a colarse entre los 18 elegidos Claudio Bravo, ya recuperado, dejando fuera a Royo.

Sin tener un once fijo, sí parece evidente que, tras los cambios que hubo ante el Rayo Vallecano, hay siete jugadores que se pueden considerar fijos para este importantísimo choque: Bravo, que volverá así a la portería tras perderse su primer partido de Liga, Iñigo Martínez y Mikel González en el centro de la defensa, José Ángel en el lado izquierdo, Markel Bergara por delante de ellos, y Vela y Griezmann en el ataque. Lo normal sería que Zaldua mantuviese la plaza en el lateral derecho, pero no se puede descartar el regreso de Carlos Martínez. Pardo tiene todas las papeletas para jugar junto a Markel, pero Zurutuza tiene también opciones. Por delante de ellos, lo normal es que Canales recupere la titularidad, y es también más que probable que Agirretxe vuelva a ocupar el puesto más adelantado del equipo inicial. Si ese fuera el once, Zubikarai, Elustondo, Xabi Prieto, Chory Castro y Seferovic completarían el banquillo.

Las derrotas de las dos últimas jornadas hacen que el duelo contra el Valencia tenga tintes de final por Europa, aún con todo lo que queda por jugar. La Real arrancó la jornada en la sexta posición con 43 puntos, siete por encima del Valencia, que en la octava posición marca el primer lugar sin premio europeo, y apenas dos por encima del Sevilla, que es séptimo. Por delante, el Villarreal tiene un punto más y el Athletic, ocho. Estos dos equipos cerrarán la jornada el lunes. La derrota ante el Rayo fue la segunda que la Real cosechó en Anoeta en la presente temporada, aunque incluso con un partido menos como local que algunos de sus rivales sigue siendo el quinto mejor equipo en casa. El Valencia sólo ha ganado tres de los trece partidos que ha jugado lejos de Mestalla, 0-1 al Granada y al Getafe y 2-3 al Barcelona. Mientras la Real ha sumado siete de los últimos 18 puntos en juego, el equipo valencianista, de la mano de Pizzi, su nuevo entrenador, ha logtado once y sólo ha perdido uno de esos seis últimos encuentros, 1-0 en Vallecas. Curiosamente, en este tramo ambos conjuntos han superado al Barça.

La historia dice que el Real Sociedad - Valencia es un duelo favorable con claridad al equipo txuri urdin, pero en el que el levantino puntúa con frecuencia. Se han encontrado en 62 ocasiones, todas en Primera División, y el balance es de 29 victorias realistas, 13 valencianistas y 20 empates. La mayor goleada a favor del conjunto txuri urdin sigue siendo la del primer partido en el que se enfrentaron ambos equipos, el 7-1 de la temporada 1931-1932, un día en el que Bienzobas marcó cuatro goles y Cholín, Chivero y Garmendia redondearon el marcador para la Real. La victoria más clara del Valencia, 0-3, se dio en dos ocasiones, en las campañas 1941-1942 y 1953-1954, aunque en la 1943-1944 marcó un gol más, con un 2-4 final. Contando sólo los partidos disputados en Anoeta, el balance es favorable al Valencia, que ha vencido en seis de los 17 duelos disputados, empatado en siete y superado por la Real sólo en cuatro, siendo la más inolvidable de ellas el 5-2 de la temporada 1995-1996 a un Valencia subcampeón, con un hat trick de Luis Pérez y sendos tantos de Craioveanu y Karpin. Eso sí, eso incluye los dos últimos partidos jugados.

La pasada temporada, la 2012-2013, Real y Valencia se vieron las caras en plena lucha por la cuarta plaza y a falta de sólo seis jornadas para el final de la Liga. Y protagonizaron un partido sensacional. Se adelantó el Valencia en el minuto 24 gracias a un remate de cabeza de Soldado. La Real empató con rapidez, con otro testarazo de Iñigo Martínez en el 33. Para entonces, Agirretxe ya estaba dando un recital descomunal en un partido jugado de poder a poder que no se resolvió hasta el final. En una maravillosa jugada con Agirretxe, Chory Castro hizo el 2-1 en el minuto 73. Con el Valencia volcado, Agirretxe hizo el tercero a pase de Xabi Prieto. Era el minuto 85 y el partido parecía solventado. Pero Jonas recortó distancias en el 88, sólo para que, de nuevo Agirretxe, coronando su mejor partido con la Real, ganara un balón en el círculo central y culminara una hermosa carrera con una vaselina aún más bonita. El Valencia se le ha venido dando bien a la Real, que sólo perdió el primero de los partidos que jugó desde que regresó a Primera, 1-2 en Anoeta. En la primera vuelta de la presente temporada venció el equipo txuri urdin en Mestalla por 1-2.

REAL SOCIEDAD 2 - ATLÈTIC TERRASSA 0 Lanzadas a por la Copa

Las neskak celebran el pase a la final.
La Real ya está en la final de la Copa de la Reina, tras vencer en la semifinal al Atlètic Terrassa con claridad y categoría, dejando el partido casi sentenciado en una brillante primera mitad, controlando el partido durante sus 70 minutos a excepción de un pequeño tramo al final del primer tiempo y sin apenas ocasiones de sufrimiento para mantener la merecida victoria. A diferencia de lo que ocurrió en los cuartos de final con el Egara como rival, donde las neskak se mostraron algo más nerviosas e imprecisas al principio, contra el Atlètic Terrassa su actuación fue mucho más solvente desde el comienzo. Lo sorprendente, de hecho, es que el primer gol tardara 18 minutos en llegar, porque la Real lo mereció casi desde el primero, imprimiendo al partido mucho ritmo y llegando con mucha claridad a la portería del equipo catalán.

Poli Guajardo fue la primera en probar suerte de cara a la portería rival, pero su lanzamiento se marchó por encima del larguero cuando ya casi se cantaba el gol. Casi a continuación, Lucía Ybarra estuvo muy cerca de anotar tras culminar una maravillosa contra iniciada desde la defensa realista. María Gómez sumó dos ocasiones más sin fortuna. Y un posterior pase cruzado de Anabel Flores no encontró rematadora. Todo eso fue lo que sucedió en los primeros 17 minutos de partido, en los que el Atlètic Terrassa sufrió muchísimo para contener el buen juego realista. El resultado a esa espléndida primera parte llegó en ese mencionado minuto 18, cuando Nereba Belzunegi consigió pinchar la bola para introducirla en la portería. La justicia de la ventaja realista era incuestionable.

Nereba acaba de hacer el 1-0.
Para tener una idea de la superioridad que estaba demostrando la Real, basta decir que la primera llegada del equipo tarraconense no se produjo hasta el minuto 21, cuando ya quedaba menos de un cuarto de hora para llegar a los 35 minutos reglamentarios, pero María López estuvo sensacional para evitar el tanto del empate. Como también lo estuvo en los dos penalti córners de que dispuso el Atlètic en los minutos siguientes, sin duda los mejores del equipo catalán y los de más sufrimiento para el donostiarra. Pero el equipo, que ya había demostrado lo bien que podía jugar al hockey en el arranque del encuentro, mostró también que sabe apretar los dientes cuando el rival consigue imponerse. Mantener la ventaja fue fundamental hasta recuperar las sensaciones en ataque.

Y para eso ni siquiera hizo falta esperar al segundo tiempo. A falta de dos minutos para el final, Lucía se quedó en clara situación de gol y provocó el primer penalti córner. Patri Maraña estuvo cerca de anotar ahí, pero la jugada se saldó con un segundo penalti córner, ya con el tiempo cumplido, y ahí sí acertó la realista, sumando el segundo gol de la Real en el partido y el segundo personal en esta Copa de la Reina. En la segunda mitad, las neskak supieron controlar en todo momento los intentos de reacción del Atlètic, cortando con mucha categoría sus ofensivas y presionando muy bien su salida. De hecho, el equipo catalán sólo estuvo cerca de recortar distancias en un penalti córner de que dispusieron cuando sólo quedaban diez minutos para el final.

Así entró la bola para subir el 2-0 al marcador.
A la Real no le hizo falta forzar la máquina para mostrar su superioridad. Pudo ampliar aún más su ventaja a los 9 minutos aprovechando una inferioridad numérica del Atlètic, y justo antes de ese penalti córner del Atlètic, pero fue un segundo tiempo de mucho más control que ataque desbocado. No hacía falta, el partido ya se había ganado en la primera mitad y sólo quedaba ver cómo se agotaba el tiempo sin que pasaran demasiadas cosas en la segunda. La Real ya está en la final, haciendo valer los pronósticos. Por el otro lado del cuadro tampoco hubo sorpresas y el rival realista será el Club de Campo. Eso sí, las sensaciones son opuestas. Mientras la Real ha ganado sus dos partidos por el mismo resultado, 2-0, y con grandes picos de juego, el Club de Campo ha sufrido lo indecible en ambos y ha pasado en la tanda de strokes. Una final es una final, pero la Real va lanzada a por la Copa.

viernes, marzo 14, 2014

EGARA 0 - REAL SOCIEDAD 2. Una gran segunda parte para llegar a semifinales

Así convirtió María Gómez el 0-1.
La Real ya está en semifinales de la Copa de la Reina tras superar al Egara con relativa comodidad. El 0-2 que campeaba en el marcador al final del encuentro de cuartos de final de este condensado torneo que acoge el Club de Campo de Madrid no terminó de hacer justicia a las neskak realistas, que pudieron golear en una estupenda segunda parte tras los nervios de la primera. Fue, en ese sentido, un claro partido copero, con el clásico miedo a cometer un error que dejara fuera al equipo a las primeras de cambio, pero en realidad el pase a la siguiente ronda nunca estuvo en peligro. Los primeros 35 minutos fueron de dominio territorial del equipo txuri urdin, hoy de negro, pero faltó mucha precisión en los pases y generar auténtico peligro sobre la portería del Egara catalán, que apenas pasó del centro del campo en toda la primera mitad.

Con sensaciones no demasiado positivas en general en esos primeros 35 minutos, lo cierto es que la Real encontró toda una autopista en la banda derecha de su ataque, y Patri Maraña primero, Anabel Flores después y Poli Guajardo ya en los últimos minutos de la primera mitad aprovecharon esa vía y llegaron a conectar centros muy peligrosos casi desde la línea de fondo, aunque ninguno de los tres encontró rematadora. Esas ocasiones y dos penalti córners de los que dispuso la Real en el primer cuarto de hora del partido fueron las ocasiones más claras, sin que las neskak tuvieran que sudar demasiado para mantener su portería a salvo. La sensación de superioridad realista era total, pero sus muchos fallos en pases aparentemente sencillos impidieron que las llegadas de auténtico peligro fueran más numerosas.

El 0-2 definitivo llegó de penalti córner.
Afortunadamente, todo cambió para bien en la segunda mitad. No tardó ni dos minutos Maider Altuna en protagonizar una sensacional jugada, esta vez por la banda izquierda, que concluyó con un espléndido centro que remató a gol María Gómez, adelantándose a su defensora y colando la pelota entre las piernas de la guardameta. Con el 0-1, la Real sólo pasó un momento de apuro, cuando cinco minutos después tuvo que defender un penalti córner. A partir de ahí, las neskak se adueñaron completamente del partido y pudieron marcar muchos más goles. Aprovechando los dos minutos de superioridad que dio a las realistas una tarjeta verde para una de las jugadoras del Egara, la Real consiguió forzar un nuevo penalti córner. A la tercera ocasión en esta suerte tan peligrosa del hockey, llegó la vencida. Muy bien ejecutado, fue Patri la autora del 0-2.

Antes de ese segundo tanto, Lucía Ybarra tuvo una ocasión clarísima para aumentar la ventaja, y después de que la Real prácticamente sentenciara el encuentro con el segundo tanto las opciones las tuvieron Nereba y Ainhoa Belzunegui, además de un cuarto penalti córner que no fue gol por la espléndida parada de la portero del Egara. El paso atrás que dio el equipo txuri urdin permitió buscar salidas a la contra y con el paso de los minutos el Egara fue presa de los nervios y acabó tirando la toalla, con un penalti córner más como única aproximación a la portería realista. La victoria de la Real fue clara, justa e incluso corta para los méritos adquiridos en la segunda mitad, donde los desajustes y la ansiedad del primer tiempo encontraron solución gracias al tempranero tanto de María. En semifinales espera el Atlètic Terrasa. Club de Campo y Polo jugarán por el otro lado del cuadro para dirimir el otro equipo finalista.

martes, marzo 11, 2014

REAL SOCIEDAD 2 - RAYO VALLECANO 3 Un cortocircuito lamentable

Pardo: gol, asistencia y el mejor realista.
La Real cayó en Anoeta, perdió su segundo partido de la temporada en casa, y lo hizo a causa de un cortocircuito lamentable y difícil de entender, que no de explicar. Porque las explicaciones, en realidad, parecen sencillas. La primera, una segunda parte asombrosamente mala, en la que prácticamente todos los jugadores realistas sin excepción olvidaron lo que tenían que hacer, fallaron hasta en lo más fácil e incluso alguno ofreció una imagen impropia de la posición que ocupa el equipo en la tabla y de los objetivos que persigue. La segunda, que el Rayo estuvo de quitarse el sombrero, siempre en actitud y en ocasiones en fútbol, haciendo precisamente todo lo que cabía esperarse de la Real. La tercera, los fallos desde el banquillo, porque Arrasate tardó mucho en diagnosticar los males de la Real y no puso un remedio, apenas parcial, hasta que no fue demasiado tarde. Y la cuarta, el arbitraje de Álvarez Izquierdo, anticasero hasta el agotamiento, y que colocó al Rayo en el camino de sacar algo positivo liquidando el 1-0 conseguido al minuto de juego con un penalti risible. Todo eso aleja un poco más a la Real de la cuarta plaza.

Por muchos cambios que Arrasate introduzca en el equipo, el once resultante siempre parece adecuado para competir en Primera División, y eso es algo que habla muy bien de la plantilla de la Real. A pesar de todo, el técnico realizó cambios que, al final, tuvieron incidencia directa en el devenir del encuentro. Zubikarai, sin tener demasiada culpa, acabó encajando tres de los cuatro disparos que el Rayo colocó entre los tres palos. Elustondo jugó de pivote, pero realizó un muy mal encuentro, mimetizando lo peor de las más pobres actuaciones de Markel en esa misma posición y empeorando el resto, empezando por las ayudas a la defensa, pasando inadvertido tanto en el robo de balón (apenas un corte en la primera mitad) y siendo sencillamente inexistente en la creación del juego. Prieto ocupó la mediapunta y, si bien en la primera mitad estuvo algo más activo en el fútbol de ataque, acabó dando una imagen inaceptable para su categoría y abandonó a Pardo como único centrocampista activo y acertado en todas las facetas del juego. Y Chory Castro, tremendamente voluntarioso, apenas consiguió sacar partido de su titularidad y no consiguió que se olvidara la suplencia de Griezmann.

Claro que todos esos planteamientos podrían haber acabado con una valoración muy diferente si el partido hubiera seguido el cauce que apuntaba en su arranque. Vela forzó la primera falta del Rayo nada más iniciarse el choque, un clarísimo agarrón de Arbillas, Pardo colocó la pelota en el área con el guante que tiene en el pie e Iñigo Martínez no tuvo más que peinar la pelota para que a Rubén le fuera absolutamente imposible despejar el esférico. 1-0, primer minuto de juego. Pero entró en la ecuación Álvarez Izquierdo, que en la jugada siguiente pitó un penalti de chiste, cometido por José Ángel. Resulta asombroso que un equipo que todavía no sabe lo que es una pena máxima a favor se vea castigado con penaltis como éste. Más que asombroso, también por el resto del arbitraje del colegiado catalán, que se deleitó con un actuación de claro tinte anticasero a la que añadió unos minutos más tarde la decisión de no señalar un penalti sobre Agirretxe que, sin ser clamoroso, fue mucho más evidente que el de José Ángel. Pero el penalti que se pitó fue a favor del Rayo y Larrivey no falló.

Era el minuto 3 de juego y el marcador ya había registrado dos goles. Poco a poco, el Rayo fue consiguiendo el dominio en el centro del campo, donde, hay que insistir en esa idea, sólo Rubén Pardo cumplía con sus cometidos acertadamente. Por eso, el partido abierto que se esperaba del Rayo y que tendría que haber beneficiado a la Real se convirtió en una trampa para los hombres de Arrasate. Los de Paco Jémez, en cambio, se movían con cierta tranquilidad sobre el césped, por mucho que no fueran capaces de inquietar a Zubikarai. El problema de la Real en ataque estuvo en que tampoco consiguió que Rubén tuviera que hacer el partido del siglo para frenar sus intentonas. Vela fue el hombre más peligroso, con hasta tres posibilidades de marcar el 2-1, pero no consiguió que el balón fuera entre los tres palos en ninguna de esas ocasiones. En la última de ellas, disparó francamente mal tras el pase con el que Chory finalizó una espléndida galopada por la banda izquierda. La única ocasión del Rayo, también sin coger portería, fue un disparo de Rochina.

Y cuando parecía que el 1-1 sería el resultado al descanso, Pardo mostró que estaba para todo en el centro del campo. Recogió un balón en la frontal del área tras la pelea de Agirretxe, realizó un quiebro sensacional para conseguir posición de remate y su disparo tocó en un jugador del Rayo para despistar a Rubén. El partido, otra vez, parecía encarrilado. Pero si en la primera mitad la alegría txuri urdin duró apenas dos minutos, fue incluso menor el periodo de ventaja en el marcador desde el arranque de la segunda. En la primera jugada de ataque del Rayo, Bueno hizo el gol del empate. Un centro cerrado desde la banda izquierda no encontró un despeje de puños contundente de Zubikarai, el balón rebotó en Larrivey y se le quedó a Bueno perfecto para empujarlo a placer. A partir de ahí, el partido fue completamente del Rayo, que pudo jugar a su antojo. Con su fútbol más incisivo, sumió a la Real en un estado de nervios inaudito, que se llevó por delante todas las virtudes del equipo de Arrasate. Y con el más subterráneo fue minando su moral, con la absoluta complicidad de Álvarez Izquierdo, que no quiso saber nada de las pérdidas de tiempo e incluso contribuyó a ellas.

Tan perdida estaba la Real, que sólo la inocencia rayista impidió que el 2-3 llegara a continuación del empate. En un córner en el que no era necesario estar adelantado, Larrivey empujó a placer el balón dentro de la portería de Zubikarai. Esta vez el árbitro sí obró como dicta el reglamento y anuló el gol. Aún con la sensación de correcalles y por mucho que la Real tenga más calidad que su rival, todo parecía del lado rayista. En esa dinámica, Arrasate apostó por fiar las posibilidades de los suyos a su acierto en el ataque, a su calidad, y no al control del partido. Su primer cambio fue colocar a Griezmann sobre el campo en lugar de Chory Castro. O lo que es lo mismo, el centro del campo se mantuvo en la situación de desgobierno que había llevado a la Real al empate que señalaba entonces el marcador. Y ese mismo centro del campo quedó retratado, primero cuando nadie cerró un disparo lejano de Bueno que Zubikarai sacó con una espléndida estirada, y después y sobre todo en la jugada del 2-3, que arrancó ante Elustondo, que no cortó el balón profundo que derivó en la pared y el gran disparo cruzado de Rochina, imposible para el guardameta realista.

Arrasate sí reaccionó rápidamente al 2-3, pero ya era tarde para casi todo. Por extraño que parezca teniendo en cuenta que quedaban 25 minutos por jugar añadiendo el exiguo descuento que otorgó el colegiado ante las continuas pérdidas de tiempo del Rayo, sólo le quedaba a la Real jugar a la desesperada. Y eso este equipo no sabe hacerlo, como ha evidenciado en numerosas ocasiones. El técnico realista retiró a Mikel González para poner en el campo a Canales. Retrasó a Elustondo al centro de la zaga y apostó por sumar el fútbol del ex jugador valencianista para que Pardo creciera. Pero el juego no fluyó a través de ellos, se impuso el patadón y la salida de los centrales, con lo que el caos táctico se apoderó del equipo, facilitando aún más que cada vez que el Rayo se acercara al área de Zubikarai cundiera el pánico de una forma desmesurada en las filas realistas. En realidad, la Real apenas tuvo dos ocasiones de gol dignas de recibir ese nombre en el tramo final del partido. La primera la fabricó Agirretxe en un cabezazo sin ángulo que casi sorprende a Rubén y la segunda la dilapidó Vela, tras recibir el único balón en condiciones que tocó Prieto prácticamente en todo el partido.

La superioridad del Rayo en la segunda mitad hace que el 2-3 final sea incluso corto, a pesar de que Zubikarai apenas tuvo que hacer una parada en todo el partido y los vallecanos tuvieron una inusual puntería, convirtiendo en gol cada uno de los disparos que conectó entre los tres palos a excepción de aquel que el meta txuri urdin detuvo a Bueno. Pero ni siquiera eso permite discutir la justicia de la derrota realista. El equipo de Arrasate fue un pálido reflejo de sí mismo en el que el naufragio fue generalizado y sólo Pardo se salva de la quema con claridad. El partido pudo y debió de ser muy distinto, sobre todo de haber mediado una mejor lectura desde el banquillo. Es inaudito que con tantas actuaciones deficientes, Arrasate ni siquiera agotara los cambios, aunque fuera para ahondar en la apuesta a la desesperada con los centímetros de Seferovic sobre el campo. Como inaudito que es que ni José Ángel ni sobre todo Zaldua recibieran apenas ayudas durante todo el partido, el incompresible partido de Prieto, la inexplicable desconexión de Vela en la segunda mitad o la lamentable actuación de Elustondo en unas condiciones que eran perfectas para que intentara redimirse a ojos de quienes le silban.

Pero la Real falló en todo y ni siquiera la suerte le sonrió. Dos veces se puso en ventaja y las dos desaparecieron por golpes de mala fortuna, primero un penalti en el que José Ángel cometió una temeridad defensiva viendo el rasero que se aplica en las áreas a la Real (sigue sin tener un solo penalti a favor en esta Liga, algo inaceptable en un equipo que ataca tanto como para tener una media de casi 1,8 goles por partido), y después un rebote que favoreció al Rayo. Pero esas circunstancias, de nuevo, no merman el balance del partido. Con todo eso, la Real debió hacer mucho más para mostrar la diferencia que hay en la clasificación entre un equipo que quiere jugar la Champions haciendo de su feudo el necesario fortín y otro que se está jugando la permanencia y que está lejos de los suyos. La Real no cumplió con lo que exigía el partido y por eso perdió, aún con otras circunstancias interviniendo en el desarrollo y el desenlace del encuentro. La cuarta plaza se aleja un punto más y lo que podría haber sido una espléndida jornada, con el empate del Athletic y la derrota del Villarreal, se convierte en una para olvidar.

domingo, marzo 09, 2014

PREVIA Real Sociedad - Rayo Vallecano. Anoeta, al rescate

Chory Castro hizo el 4-0 final de la temporada pasada.
La Real llega al tramo decisivo de la temporada y Anoeta tiene que acudir al rescate (lunes, 22.00 horas, Anoeta, Cuatro). La primera remontada que hizo el equipo txuri urdin, la que le llevó a ocupar puestos europeos y a fijar la cuarta plaza como objetivo de la temporada, se ha visto algo frenada por las tres derrotas a domicilio que ha sufrido el conjunto de Jagoba Arrasate en lo que llevamos de año, pero ahora encara dos jornadas consecutivas en las que jugará como local mientras que sus dos rivales por la última posición que da acceso a la Champions, el Athletic de Bilbao y el Villarreal, disputan esos dos encuentros lejos de sus estadios. Tras estas dos jornadas, las posibilidades reales de cada uno de los equipos estarán mucho más definidas y por eso la Real no puede fallar, ni ante un Rayo que ocupa puestos de descenso ni ante su próximo rival, un Valencia que también está en la carrera europea. Anoeta ha de seguir siendo ese fortín en el que la Real sólo ha perdido uno de los últimos 26 partidos que ha jugado.

Arrasate decidió dejar las decisiones sobre la convocatoria para última hora, con lo que lo único claro es que Ansotegi, Ifrán y Granero no estarán en la lista para afrontar el choque contra el Rayo. Lo normal es que Bravo tampoco esté por los problemas musculares con los que terminó el partido del Ramón Sánchez Pizjuán, con lo que dejaría de estar en el grupo de los diez jugadores que han disputado todos los minutos de la Liga. De esta forma, y asumiendo que Royo entrará en la lista en lugar del portero chileno porque el técnico realista dejó muy claro que no piensan arriesgar con él, habrá que hacer tres descartes más. Estrada y Ros serán con casi total seguridad dos de ellos, y la duda es quién les acompañará en la grada. En principio, Carlos Martínez volverá a estar entre los 18 por la baja de Ansotegi y Seferovic también tiene serias opciones de entrar en el grupo, con lo que es factible que el descartado sea Chory Castro o algún centrocampista.

No saber siquiera los convocados dificulta aún más la tarea de anticipar el once de Arrasate, pero hay seis jugadores que parecen titulares indiscutibles: Zubikarai (por la ausencia de Bravo), Iñigo Martínez, Mikel González (por la lesión de Ansotegi, que en el último mes largo daba la impresión de haberle ganado el puesto, aprovechando también alguna baja), Markel, Griezmann y Vela. Carlos Martinez y Zaldua compiten por el lateral derecho, pero como el segundo acabó con molestias el partido de Sevilla da la impresión de que el primero volverá al once. Más dudas hay en el lateral izquierdo, donde De la Bella podría regresar, dejando así de ser titular José Ángel por primera vez en 2014. Arrasate confirmó que volverá el dibujo habitual de la Real, no el que usó ante Barcelona y Sevilla, con lo que lo normal es que Pardo vuelva junto a Markel y por delante de ellos Xabi Prieto y Canales se jueguen la mediapunta. Agirretxe completaría el once.

En el infame horario de los lunes, el que impedirá de nuevo la visita a Anoeta de la afición del Rayo, la Real jugará sabiendo el resultado de sus dos rivales, y con la posibilidad de ascender a la quinta plaza por la derrota del Villarreal. La jornada comenzó para los realistas en la sexta plaza con 43 puntos. El Rayo la inició en la penúltima, con 23. Si gana la Real, doblará a los vallecanos en la tabla, lo que da idea de la enorme desigualdad del duelo que, eso sí, hay que jugarlo como todos. Los realistas encadenan una enorme racha en Anoeta, con una única derrota en sus últimos 26 partidos, esta temporada ante el Atlético de Madrid, y el triunfo en ocho de los doce partidos de Liga que ha acogido en ésta. Sólo los tres primeros tienen una mejor media goleadora como local que el equipo txuri urdin, que marca 2,5 goles por partido y sólo suma seis puntos meses en su estadio que el líder, el Real Madrid. El Rayo ha perdido ocho de sus partidos jugados a domicilio, pero ha puntuado en cinco. Ganó 0-1 al Almería y al Getafe y 0-2 al Celta, y empató a dos con el Betis y a cero con el Levante. Eso sí, encaja una media de 2,3 goles por partido como visitante.

La historia es un firme aliado de la Real en los choques disputados en Donostia contra el Rayo Vallecano. El equipo madrileño ha visitado la ciudad en 17 ocasiones y sólo ha conseguido llevarse la victoria en una. En Primera se jugaron 14 de esos duelos, con diez victorias de la Real, tres empates y el mencionado triunfo rayista, 1-2 en la temporada 1992-1993, en el último de los partidos jugados en Atotxa. En Anoeta, el Rayo sólo ha conseguido dos empates en los nueve partidos que ha jugado, aunque hay que recordar que en este estadio ganó 0-2 en la Copa, en la temporada 2009-2010. La mayor goleada txuri urdin es el 5-0 de la temporada de la temporada 2002-2003, la del subcampeonato realista, con goles de penalti tanto de De Pedro como de Karpin, dos de Nihat y uno más de Tayfun. La estadística la completan tres encuentros en Segunda División, también con claro balance a favor de la Real, con dos victorias y un empate. Esos dos triunfos, casualmente, fueron por la mínima, ambos 1-0, y en temporadas que acabaron con el ascenso a Primera del equipo txuri urdin, en la 1966-1967 (gol de Boronat) y en la 2009-2010 (Xabi Prieto).

La pasada temporada, la 2012-2013, la Real goleó al Rayo en un sensacional partido comandado por Pardo e Illarramendi como pivotes. Si no media un terrible arbitraje de Mateu Lahoz, el marcador habría sido de escándalo, pero se detuvo en el 4-0. Vela hizo dos goles prácticamente seguidos, en el minuto 31 y en el 32, el primero gracias a una buena pelea de Ifrán y el segundo a pase de Pardo. Ya en la segunda parte, Mikel González hizo el tercero en una perfecta contra que él mismo había iniciado, y el cuarto lo hizo Chory Castro de nuevo aprovechando una asistencia de Pardo. En la primera vuelta de la presente temporada, la 2013-2014, la Real de Jagoba Arrasate tocó fondo. Sumó su séptima jornada consecutiva sin ganar y perdió el punto inicial por un penalti que Estrada Fernández se sacó de la nada, en el último minuto del encuentro, y que transformó Jonathan Viera. Injusto por cómo llegó, pero no por lo que mostró la Real, en un partido apático en el que Arrasate ni siquiera tiró del banquillo hasta que el 1-0 convirtió la misión de marcar en desesperada.

miércoles, marzo 05, 2014

Griezmann, séptimo internacional absoluto de la Real 2013-2014

Seis internacionales ya en este once. Falta Chory.
El Francia - Holanda ha convertido a Antoine Griezmann en el séptimo jugador internacional absoluto de la primera plantilla de la Real Sociedad. Claudio Bravo, Iñigo Martínez, Liassine Cadamuro (cedido ahora al Mallorca), Chory Castro, Haris Seferovic y Carlos Vela son los otros seis. De no mediar ningún contratiempo, se puede dar por seguro que el portero chileno, el defensa argelino, el delantero suizo y ahora el internacional de nuevo cuño francés estarán en el próximo Mundial que se celebrará en Brasil. Aunque las selecciones de Chory e Iñigo, la uruguaya y la española, estarán en la Copa del Mundo, tienen menos opciones de estar entre los 23 seleccionados. Y Vela ya ha dejado claro que no estará allí defendiendo al combinado mexicano. Tener siete internacionales absolutos, y un puñado más de futbolistas que bien podrían haber tenido una oportunidad, demuestra el enorme valor que tiene la actual plantilla de la Real.

Pero incluso valorando muy positivamente este hecho, lo más curioso es que esta Real aún no se acerca a las plantillas del conjunto txuri urdin que han presumido de tener un mayor número de internacionales. El registro más elevado, cuando el conjunto realista llegó a disfrutar de once jugadores internacionales, se dio durante tres temporadas consecutivas, la 2001-2002, la 2002-2003 y la 2003-2004. En la primera de esas tres campañas llegaron a alinearse Westerveld, Aranzabal, Kvarme, Luiz Alberto, Khokhlov, Tayfun, De Pedro, Nihat, Kovacevic, Jankauskas y Demetradze. Para la temporada del subcampeonato hay que eliminar a Luiz Alberto, Jankauskas y Demetradze y sumar a Schürrer, Karpin y Xabi Alonso (que debutó esa temporada con la selección española). Y para el año de la primera Champions League disputada se cayeron Khokhlov y Tayfun y se sumaron Alkiza y Lee Chun Soo.

La segunda temporada en la que más internacionales ha tenido la Real es la temporada 1981-1982, la del segundo título consecutivo que consiguió aquel mítico equipo. Aquella plantilla, además, puede presumir de haber reunido al mayor número de internacionales en una misma selección, obviamente la española pues entonces no había recuperado todavía el club la posibilidad de fichar jugadores extranjeros. Justo al final de aquella campaña, cuando debutó Uralde casi en vísperas del Mundial de 1982, hasta diez jugadores del conjunto txuri urdin ya habían disputado al menos un partido como internacionales. Por orden de debut, eran Satrústegui, Kortabarria, Idígoras, Arconada, López Ufarte, Zamora, Celayeta, Diego, Periko Alonso y el mencionado Uralde. Es decir, el once que todo aficionado realista se sabe de carrerilla a excepción de Olaizola.

El otro gran registro de internacionales de la Real se remonta a la lejana temporada 1927-1928, una etapa en la que todavía el fútbol era bastante amateur, y en Euskadi indudablemente lo era, cuando contó nada menos que con nueve jugadores que ya habían disputado partidos con la selección, todos ellos de nuevo con la española. Eran Arrillaga, Zaldúa, Kiriki, Trino, Amadeo, Marculeta, Mariscal, Cholín y Bienzobas. Todos ellos salvo el primero acudieron a los Juegos Olímpicos de Ámsterdam. La Real de Bernd Krauss de la temporada 1997-1998, que acabó la Liga en la tercera posición, tuvo en su plantilla a ocho internacionales (Aranzabal, Cvitanovic, De Pedro, Kovacevic, Kühbauer, Mild, Mutiu y Sa Pinto, aunque éste no podía jugar por sanción), los mismos que tuvo el equipo dos temporadas más tarde, en la 1999-2000 (saliendo de esa lista Cvitanovic, Kovacevic y Mild y entrando Bonilla, Jankauskas y Khokhlov). Y la Real subcampeona de John Toshack en la temporada 1987-1988 sólo llegó a tener seis internacionales: Arconada, López Rekarte, Zamora, Begiristain y Bakero.

Claro que incluso las plantillas realistas que peor lo han pasado han contado con un número de internacionales importante. La que se salvó del descenso en la penúltima jornada de la campaña 2000-2001 tenía nueve (Asper, Aranzabal, Demetradze, De Pedro, Jankauskas, Julio César, Khokhlov, Luiz Alberto y Tayfun), diez sumando al belga Peiremans, un jugador que Clemente trajo lesionado y que jamás llegó a debutar. Incluso en sus años en Segunda siempre tuvo un número importante de internacionales absolutos, cinco en sus dos primeras tentativas en un grupo en el que sólo repitió Bravo (junto con Skoubo, Delibasic, Stevanovic y Vaughan en la 2007-2008, y  Drame, Moha, Necati, Abreu en la 2008-2009), y cuatro en la temporada del ascenso, la 2009-2010 (Bravo, Jonathan Estrada, Songo'o y Bueno).

domingo, marzo 02, 2014

SEVILLA 1 - REAL SOCIEDAD 0 Los planes no siempre salen bien

Griezmann tuvo las mejores ocasiones realistas.
Jagoba Arrasate dio una lección táctica hace una semana nada menos que contra el Fútbol Club Barcelona. Anuló al entonces líder del campeonato, uno de los equipos que encandilan a medio mundo. En Sevilla, en cambio, patinó. No acertó con el sistema, no escogió a los hombres adecuados y no hizo bien el diagnóstico del partido. Y por eso se dejó en el Sánchez Pizjuán tres puntos que, sumados al casillero del equipo de Unai Emery, añaden incertidumbre al futuro europeo de la Real y suponen un paso atrás en la persecución del Athletic, cuarto clasificado. Los planes, obviamente, no siempre salen bien y el partido que imaginó Arrasate en su cabeza y en la pizarra no tuvo nada que ver con el que se vio sobre el césped. La Real quiso jugar demasiado en función de su rival y éste no justificó tantas precauciones con lo que ofreció en el encuentro. Ganó el Sevilla y probablemente mereciéndolo, pero siempre dio la sensación de que si el equipo txuri urdin hubiera hecho lo que sabe podría haber ganado incluso con cierta facilidad.

Arrasate decidió premiar a casi todos los jugadores que vencieron al Barcelona y sólo introdujo un cambio en el once, Ansotegi por Mikel González, pensando en un peligro a balón parado que el Sevilla no justificó casi nunca. Pero no repitió el esquema de juego, sí en su formación pero no tanto en la colocación de sus hombres. Para hacer que el Sevilla corriera, abrió a Elustondo a la banda derecha y a Zurutuza a la izquierda con mucha claridad, lo que, unido a las conocidas carencias de Markel en la salida del balón, hizo que Canales asumiera todo el protagonismo del centro del campo txuri urdin. Pero lo hizo mucho más allá de lo que cabía esperar en una primera parte espléndida. Robó más balones que nadie, cubrió más terreno de juego que cualquiera de sus compañeros, jugó el balón con muchísimo criterio siempre y, además, se permitió el lujo de tener la mejor ocasión realista de la primera parte en una preciosa galopada que concluyó con un disparo que Beto tuvo que despejar.

Canales y Rakitic fueron los mejores jugadores de la primera mitad, y eso provocó que se vieran muchas ocasiones en ambas porterías que por juego colectivo no se habrían producido.El Sevilla es un equipo que no termina de tener una identidad clara, que ganó en Vallecas con un planteamiento ultradefensivo y que hoy quiso proponer algo más sin que eso, en realidad, le sirviera para generar mucho fútbol. La Real, por su parte, pronto mostró sus problemas. Alejados del centro del campo, Elustondo y Zurutuza estuvieron perdidos. Elus, no obstante, tuvo muchas oportunidades de tocar el balón porque el cuero cayó por su zona con más frecuencia, y eso evidenció que la Real estaba perdiendo potencial ofensivo con él sobre el césped, porque no pudo encarar ni centrar. Y no por su culpa, sino por estar muy lejos de su posición o por estar exigido en suertes que no domina. Sorprende que, con ese plan en la cabeza, Arrasate no apostara por Xabi Prieto. De esa forma, la única opción de robar y jugar era Canales. El resto del centro del campo ni estuvo ni se le esperó.

El partido arrancó bastante frío, hasta que el propio Rakitic puso a prueba a Bravo de una forma indirecta en el minuto 8, con una falta que nadie llegó a peinar y que el chileno tuvo que sacar bajo palos. Bravo, junto a Canales, fue el realista más destacado y está en un espléndido estado de forma en este tramo de la temporada. En realidad, durante la primera mitad a cada ocasión de un equipo respondió el rival con la suya. Vista la de Rakitic, Griezmann estuvo a punto de marcar adelantándose de cabeza a Beto en el salto, y justo después de que Hernández Hernández privara al francés de un mano a mano con el portero sevillista señalando un fuera de juego inexistente. No fue la única jugada en la que la Real salió perjudicada, porque Zurutuza fue derribado dentro del área pasada la media hora sin que el colegiado señalara nada. La Real sigue sin saber lo que es un penalti a favor en esta Liga y, en cambio, es un equipo muy fácil de sancionar. Sus jugadores vieron hasta cuatro tarjetas amarillas con apenas diez faltas, lo que habiendo visto antes la batalla campal del Atlético - Real Madrid evidencia una vez más el diferente rasero de los árbitros ante unas y otras camisetas.

La ya mencionada ocasión de Canales llegó justo a continuación de que Reyes estuviera muy cerca de adelantar al Sevilla, después de que Markel, siempre mejor corriendo hacia atrás para incrustarse entre los centrales que en el robo de balón, desviara el disparo para que tocara en el larguero. Griezmann dio la réplica realista con un disparo que Beto atajó en dos tiempos, y, tras un disparo de Rakitic al palo en una jugada que estaba anulada por un fuera de juego que sólo imaginó el linier, Reyes tuvo una buena ocasión de gol que Bravo despejó luciéndose en la palomita. Ocasiones alternas pero fútbol muy poco. El Sevilla trató de armarse para que la Real no lanzara sus vertiginosas contras y la Real se posicionó mal sobre el campo para tratar de evitar lo que el Sevilla quería hacer. Y como los problemas de ambos equipos estaban en el centro del campo, los dos entrenadores movieron ficha en esa parcela en el descanso. Arrasate quitó a Zurutuza, con problemas estomacales, para dar entrada a Pardo y Emery puso a Cristóforo por Trochowski.

En el arranque de la segunda mitad dio la ligera impresión de que la Real salió algo mejor que el Sevilla, algo que es difícil disociar de la entrada de Pardo, que siempre pareció tener la capacidad de mover el balón que le faltó al equipo durante todo el partido. Esas buenas intenciones bastaron para que Griezmann tuviera de cabeza la posibilidad de adelantar al equipo txuri urdin, pero duraron muy poco. Las incontables faltas que el Sevilla hizo sobre Vela (se señalaron cinco pero fueron muchas más) acabaron por descentrar lo poco centrado que había en el juego de la Real, hasta el punto de que Griezmann cometió una falta que le costó una clara amarilla después de una de las no señaladas al mexicano por un árbitro sumamente casero en esas acciones. Y el partido terminó por írsele del todo a la Real cuando en el minuto 62 se anuló un gol a Bacca porque el balón había traspasado la línea de fondo en el centro previo. Con la retransmisión televisiva, imposible determinarlo con seguridad, y con el paupérrimo nivel arbitral que hay en la Liga es tan factible que saliera como que no, que lo viera el linier o que pensara que lo había visto.

Por un momento, el partido pareció volver a la dinámica de ocasiones cruzadas de la primera mitad, cuando Bravo sacó un disparo de Rakitic y Beto un precioso cabezazo de Griezmann, a cuyo rechace no pudo llegar Ansotegi por muy poco, pero en realidad el duelo estaba ya del lado del Sevilla irremediablemente. Arrasate hacía acertado colocando a Pardo, y éste trato de centrar su posición mucho más de lo que le dictaba la táctica del equipo, pero estaba demasiado lejos de la acción como para cambiar la marea. Sorprendió que cuando el técnico realista decidió sacar a Xabi Prieto lo hiciera por Canales, que aún habiendo perdido protagonismo con respecto a la primera mitad no parecía estar por debajo de sus compañeros del centro del campo. Y con el agujero defensivo que la Real tenía por el centro, por la ausencia de efectivos y por la poca efectividad de Markel en el corte, el gol tenía que llegar por ahí. Una mala entrega de Vela permitió al Sevilla montar una contra que Gameiro, en una de las muchas acciones en las que ganó la partida a la defensa, se coló hasta la misma portería con el balón.

Arrasate, que pareció ir reaccionando tarde a todos los males que tuvo hoy la Real, tomó con el 1-0 decisiones a la desesperada pero también por obligación. Ansotegi, que por un momento se había colocado de delantero centro, se fue con molestias musculares para que Agirretxe, que ni siquiera llegó a tener oportunidad alguna, ocupara efectivamente la posición más adelantada. Pero lo extraño es que apostó por otro experimento inédito para suplir la ausencia de Ansotegi, colocando a Markel como central y no a Elustondo, que sí ha jugado en esa posición y a quien se llegó a nombrar para justifica la cesión de Cadamuro al Mallorca en el mercado invernal. Otro movimiento que contribuye a la sensación preocupante que deja esta derrota La Real no supo gestionar bien esos minutos finales y nunca estuvo cerca de conseguir el empate. Falló hasta en lo más básico del fútbol a remolque y no fue capaz de meter ningún balón decente en el área, a excepción del que Pardo envió a Griezmann para que lo estrellara en el lateral de la red.

Lo peor de la derrota es que deja una sensación de pesadumbre justo después del mayor pico emocional de la temporada. La ola de optimismo de la victoria ante el Barcelona se diluye en apenas una semana con una derrota que tiene un triple efecto negativo en la clasificación: el Athletic se aleja, no se adelanta al Villarreal y el Sevilla se acerca, ganando además el average particular al conjunto txuri urdin. Y todo se produce, además, en un partido en el que, en realidad, no dio la sensación de que el rival fuera mejor. Se produce porque se ven decisiones equivocadas en el planteamiento propio que no se llegaron a corregir en ningún momento. Arrasate no acertó, del mismo modo que hace una semana consiguió su mayor triunfo como entrenador realista. Así es el fútbol, el mismo deporte que da una nueva oportunidad en la siguiente jornada y en el que el prisma con el que se ve la situación cambia con dos victorias seguidas. Y, casualmente, la Real afronta ahora dos partidos seguidos en Anoeta mientras que Athletic y Villarreal tienen dos partidos seguidos fuera. Nada se ha perdido hoy, por mucha desazón que deje esta derrota.

sábado, marzo 01, 2014

PREVIA Sevilla - Real Sociedad. El desplazamiento más duro hasta San Mamés

Así hizo Agirretxe el 1-2 de la temporada pasada.
La Real afronta el desplazamiento más duro (domingo, 19.00 horas, Ramón Sánchez Pizjuán, Canal + Liga, Gol TV) hasta que en la jornada 37 pueda tener la posibilidad directa de optar a la cuarta plaza en el nuevo San Mamés. Excepción hecha del Athletic, el Sevilla es el equipo mejor clasificado al que tendrá que visitar el equipo txuri urdin en lo que queda de Liga. Y es, además, el que marca ahora mismo la frontera entre el premio europeo y la mitad de la tabla. Eso, unido al 1-1 del partido de ida y la entrada en la ecuación del average particular, hace que el partido sea tremendamente importante. Por primera vez en toda la temporada, será la Real el equipo que tenga más descanso que su rival, aunque el Sevilla vivió el jueves un partido plácido en la Europa League. Y por primera vez en toda la temporada, Jagoba Arrasate tendrá a la práctica totalidad de su plantilla para elegir los 18 jugadores que viajarán a Sevilla para tratar de dar continuidad al empujón clasificatorio y emocional que supuso la excepcional victoria ante el Barcelona.

En la enfermería txuri urdin ya sólo queda un jugador, Granero, a quien se ha unido para este fin de semana Ifrán por enfermedad, con lo que Arrasate tenía para elegir a 22 jugadores. Javi Ros y Dani Estrada parecían más que seguros candidatos a figurar en el grupo de los descartados, como finalmente ha sucedido. El técnico había confirmado en la rueda de prensa previa al último entrenamiento que Seferovic tampoco sería parte del grupo, tras una semana movida por el incidente que protagonizó con su novia en la noche del pasado sábado y la apertura de un expediente por parte del club. Y el último de los que se quedan fuera es Carlos Martínez. Estos dos últimos son los que salen de la lista que confeccionó Arrasate para enfrentarse al Barcelona y los dos que entran son Agirretxe, superadas las molestias en el tobillo que le dejaron fuera de aquel partido, y De la Bella, que vuelve por fin a una convocatoria después de un periodo de baja más prolongado de lo que se previó en un principio.

Si ya empieza a ser difícil adelantar las convocatorias de Arrasate, adivinar sus onces es todavía más complicado. Se pueden dar por seguros titulares a Bravo en la portería, a Iñigo Martínez y Zaldua en la defensa, a Markel en el centro del campo y a Griezmann y Vela en el ataque. Pero los otros cinco puestos viven una competencia feroz, por la categoría de los jugadores y por el buen momento de muchos de ellos. De la Bella y José Ángel se juegan el lateral izquierdo, quizá de momento con más ventaja para el segundo a la espera de que el primero reaparezca y sume minutos. Mikel González también parece estar por delante de Ansotegi para el centro de la zaga, pero sin descartar lo contrario. Pardo, Zurutuza y Elustondo pugnan por acompañar a Markel sin que parezca que haya un claro favorito. Canales tiene opciones de seguir en el once por delante de Prieto y lo más probable es que Agirretxe complete la alineación titular. Chory Castro parece tener menos opciones. Zubikarai, como de costumbre en la Liga, será el portero suplente.

La victoria del Athletic aleja la cuarta plaza a siete puntos. La Real arrancó la jornada en la sexta posición con 43 puntos, los mismos que el Villarreal, cuyo resultado también sabrá cuando comience el partido del Pizjuán. El Sevilla, la octava con 35 puntos. El partido tiene importancia doble porque el séptimo ira a la Europa League, con lo que el equipo andaluz marca la frontera del éxito y, en términos de average, sería bueno lograr al menos el empate para igualar el 1-1 de la primera vuelta. La Real ha sumado cuatro victorias y otros tantos empates en sus 13 partidos a domicilio, aunque solamente los tres equipos que ocupan los puestos de descenso han encajado más goles en sus desplazamientos. Los realistas acumulan tres jornadas sin perder, aunque sólo ha ganado uno de los últimos cuatro a domicilio (empate en Getafe y dos goleadas ante Villarreal y Atlético). El Sevilla ganó cinco de los doce jugados en el Sánchez Pizjuán, ha empatado tres y ha perdido cuatro, y apenas ha sumado quince de los últimos quince puntos en juego como local.

Sevilla y Real Sociedad se han visto las caras en la ciudad andaluza en 54 ocasiones, siempre en Primera División, de las cuales nada menos que 31 acabaron con triunfo local, doce con la victoria visitante y los once restantes con un empate. La victoria más clara de la Real, 0-3, se ha producido en dos ocasiones, en las temporadas 1976-1977 (con dos goles de Satrústegui y uno de Gaztelu) y 1983-1984 (tantos de Orbegozo, Uralde y López Ufarte), aunque el encuentro en el que más veces perforó la portería sevillista el equipo txuri urdin fue el 3-4 de la campaña 1949-1950 (goles realistas de Epi, Bravo en dos ocasiones y Caeiro). El Sevilla nunca ha superado el 7-2 que logró en la 1934-1935, en el primer encuentro que jugaron estos dos rivales en Liga. Con el triunfo de la pasada temporada, la Real rompió una racha de seis visitas al Ramón Sánchez Pizjuán sin conocer la victoria y consiguiendo únicamente el empate a cero de la campaña del descenso, la 2006-2007.

En el partido de la temporada pasada, la 2012-2013, la Real se impuso al Sevilla por 1-2, a falta de sólo tres jornadas para el final del campeonato de Liga y en plena lucha con el Valencia por la cuarta plaza. El equipo txuri urdin, que venía de dos reveses consecutivos, la derrota en Getafe y el empate en casa ante el Granada, se sobrepuso incluso a ponerse por debajo en el marcador. Y todos los goles llegaron pronto. Rakitic adelantó al Sevilla en el minuto 9, al resolver un córner mal defendido. Pero en el 15, Illarramendi botó una falta sobre el área de Beto que el propio Rakitic peinó hacia el interior de su propia puerta. Y en el 23, Agirretxe enganchó en una postura casi acrobática un centro con la zurda de Carlos Martínez para hacer el definitivo 1-2. En el partido de la primera vuelta de la presente temporada, la Real empató a uno con el Sevilla. Jairo adelantó a los andaluces después de un penalti no señalado sobre Vela y Griezmann hizo el empate. Era injusto que el Sevilla puntuara, pero el marcador no se movió más.

sábado, febrero 22, 2014

REAL SOCIEDAD 3 - BARCELONA 1 Memorable honra al escudo

La celebración del primer gol.
El de hoy era algo más que un partido. Y es imposible encontrar una mejor forma de honrar al escudo que la memorable victoria que hoy ha conseguido la Real ante el Barcelona. Una victoria lograda con fútbol, con carácter y con ilusión. Jugadores como Sergio Busquets, acostumbrados a las mareantes alturas del fútbol, no se dan cuenta de lo que mueven con irrespetuosos gestos como el que desató el ataque de dignidad de Jagoba Arrasate en la Copa del Rey. Aunque él no lo entienda, ahí comenzó el Barça a perder este partido liguero. Y ahí comenzó a ganarlo la Real. Cuando este equipo siente el escudo y la camiseta, cuando logra esta sensacional comunión con su afición, es prácticamente imparable. Y el Barcelona no ha sabido parar a una Real que ha ganado por 3-1, que ha pasado por encima a su rival en todas las facetas del juego, y que ha debido lograr una goleada incluso mayor. Elustondo, Griezmann y Zuturuza, como autores de los goles, pasarán a la historia como los artífices de esta victoria, pero hoy, más que nunca, el triunfo fue de toda la Real. De toda. Y de su escudo.

Pensemos en cualquier faceta del juego. En todas y cada una de ellas, la Real fue hoy mucho más que el Barcelona. Mucho más. Y eso tiene dos explicaciones básicas. La primera está en su banquillo. De Arrasate se pueden decir muchas cosas, pero una de ellas no será nunca su falta de valentía. Tienes unas ideas y muere por ellas. Pero muere, además, sacando resultados y sorteando los muchos problemas que ha tenido desde que se sentó en el banquillo txuri urdin, lo que incrementa el peso de su valentía. Aún sin haber ganado nunca desde el ascenso de 2010, el Barcelona nunca fue tan claramente superado en Anoeta como lo ha sido hoy, porque la Real nunca había leído un partido con tanto acierto como en esta ocasión. Y si eso implica colocar a Elustondo en el campo, Arrasate le coloca. Si eso implica mantener a Zaldua en el once, se le mantiene. Y si eso supone tener en el banquillo a Pardo, Prieto o Chory, se les tiene. No hay unanimidad de los realistas en torno a sus decisiones, ni sería bueno que la hubiera, pero Arrasate se merece el aplauso por su tesón, por la firmeza con la que defiende su idea futbolística por encima de presiones.

La segunda explicación está en el campo. La Real tiene un auténtico equipazo, con una calidad como pocas veces ha tenido a lo largo de su historia, algo que no deja de crecer a tenor del resultado ya palpable del fichaje de Canales, y que ha sido capaz de superar el mayor freno que tenía: la falta de ambición. Esto arranca en Segunda División, con un Martín Lasarte que insufló espíritu ganador a un equipo que entonces se rompía con enorme facilidad, y con la inagotable buena estrella de Griezmann, y con el crecimiento que ha tenido esta generación y que va a permitir que tenga una continuidad en el futuro por el sensacional trabajo en Zubieta. Pero no se ganan los partidos sólo con calidad. Si algún chaval de Zubieta piensa que vale con ser muy bueno, hay que darle la grabación de este partido. Además de ser muy bueno, hay que luchar cada balón como si fuera el último. Bravo, Zaldua, Iñigo, Mikel, José Ángel, Markel, Elustondo, Zurutuza, Canales, Griezmann y Vela, y después Prieto, Ansotegi y Pardo, jugaron así hoy. Y así superaron al Barcelona desde el primer hasta el último minuto.

Porque el resultado fue de 3-1, pero pudo ser más abultado. Debió serlo, en realidad. Si hasta hoy el Barça siempre se adelantó en el marcador jugando con relativa comodidad en Anoeta, hoy no se acercó hasta el área de Bravo hasta el minuto 19, con un disparo de Pedro que se marchó fuera. La presión de la Real, cuando podía hacerla cerca de la parcela de Valdés, sí daba en cambio una enorme sensación de peligro continuo. Y ahí hubo un hombre que se antojó determinante en el desarrollo del partido: Canales. El ex valencianista ha demostrado en poco más de dos partidos que va a encajar con mucha facilidad en el fútbol de la Real. Cubriendo una inmensa cantidad de terreno, robaba y asistía. Él dio el primer aviso serio al Barça de que este partido iba a ser más duro de lo que seguramente pensaban robando un balón y provocando la tarjeta amarilla a un Busquets desbordado y que hoy no tenía el mismo sentido del humor que no dudó en mostrar en el partido de Copa. Vela compensó la ocasión de gol de Pedro con un doble disparo, el primero fuera y el segundo provocando la primera intervención de Valdés.

La Real, a diferencia de las últimas visitas del Barcelona, se adelantó en el marcador. Canales botó en corto un córner hacia Vela, el mexicano le devolvió la pelota y el reciente fichaje realista colocó un maravilloso centro en el área que peinó Elustondo, tocó en Song y se introdujo en la portería. La celebración de Elustondo estaba más que justificada, por la importancia del partido y por el desquite personal que supuso para él, no olvidemos que fue silbado ante el Barcelona en el duelo copero de hace diez días. La suerte, en todo caso, sonrió al Barcelona, porque empató casi en la siguiente jugada, tres minutos después. Fue su primer tiro a puerta, ya en el minuto 35, por supuesto una pequeña maravilla de un Messi hasta entonces desaparecido, anulado por el enorme trabajo de la Real. Sin la necesidad de buscar culpables en el gol sencillamente porque no los hubo, el enorme mérito del equipo txuri urdin fue no hundirse por tan temprano empate. Ayudó, probablemente, que la Real tuviera una inmejorable ocasión para empatar a renglón seguido, pero Vela, tras sentar a Piqué, disparó alto.

Con el empate a uno se llegó al descanso, pero también con la sensación de que el marcador no era justo con los méritos de uno y otro. La Real había hecho mucho más que el Barcelona en la primera mitad y había salido triunfante, incluso a pesar del empate en el marcador, con su empuje, su presión y su ambición. Había contenido espléndidamente al Barcelona, pero estaba jugando para ganar. En la segunda mitad, los primeros en golpear fueron los centrales. Bartra remató primero a las manos de Bravo y Mikel González después no encontró portería en otro testarazo a pesar de la mala salida de Valdés, en una falta con la que un bravísimo Zaldua, que firmó su mejor partido con el primer equipo, había conseguido una amarilla para Piqué. Casi a continuación, la Real se puso en ventaja. Un saque largo de Bravo fue peinado atrás por Bartra ante la presión de Zurutuza, habilitando a Carlos Vela. El mexicano, partidazo el suyo, cruzó el área con su envío para que Griezmann, en el segundo palo, rematara y superara la salida de Valdés. 15 goles lleva el francés. Cifras propias del crack que es.

El Barcelona quiso lanzarse a por el empate, pero Bravo ejerció una vez más del porterazo que es y sacó a córner un balón de Song que se colaba. Y justo después llegó el 3-1. Llegó porque el partido estaba mucho más para 3-1 que para 2-2 y hoy el fútbol fue justo con la Real. Griezmann colgó un balón al área desde la banda derecha y Zurutuza, colándose como un puñal por entre la defensa blaugrana y sin marca alguna, se adelantó a Valdés en su salida para subir al marcador la enorme superioridad que mostró el equipo txuri urdin durante todo el partido. Quedaba media hora para el final y el Barcelona, con Martino en la grada después de ver la roja en el túnel de vestuarios durante el descanso por menospreciar a Txema Lumbreras, quiso poner atacantes buscando recortar distancias. Arrasate respondió reforzando el centro del campo con Xabi Prieto y después la defensa con Ansotegi. Y el Barcelona apenas tuvo una ocasión de Messi, que Mikel González evitó como un jabato.

Por contra, la Real daba siempre sensación de peligro y sobre todo Vela estuvo cerca de firmar el cuarto al lanzar al palo un balón que le había cedido Prieto. Todo salió tan perfecto que hubo tiempo hasta para que Arrasate propiciara la ovación a Elustondo cambiándole en el descuento por Pardo. La felicidad era absoluta porque se ganó bien y siguiendo el plan. Más posicionalmente que con robos de balón, Markel, Elustondo, Zurutuza y Canales asfixiaron al Barcelona por el centro, haciendo que ni Messi ni Neymar fueran participes nunca del juego. Cuando el balón llegaba a los extremos, la defensa de la Real fue impecable, con un gran partido de José Ángel pero sobre todo uno excepcional de Zaldua, valiente apuesta de Arrasate y a quien ya se puede considerar ya como miembro de pleno derecho del primer equipo. Sufrir sólo se sufrió a balón parado, en los innumerables córners que botó el equipo culé. Y cuando tocaba salir, la inteligencia de Canales y la categoría de Griezmann y Vela bastaban para que el Barcelona se las viera y se las deseara para cortar cada avance realista.

Así fraguó Arrasate la victoria de la Real, porque fue su plan lo que salió bien y es justo reconocerlo. Luego los jugadores lo hicieron posible, pero se ganó desde el vestuario. O, como se ha dicho, desde el partido de vuelta de la Copa, porque todo eso cuenta, por mucho que técnico y jugadores le hayan querido quitar importancia. Quizá es su forma de decir que al Barcelona simplemente se le ha ganado hoy jugando mucho mejor al fútbol que el equipo de Martino. Y ojo, que eso tiene un mérito enorme. Cuatro años ya lleva el Barcelona sin ganar en Anoeta. Ni con su árbitro fetiche, un Fernández Borbalán, con quien el Barça acumulaba 15 victorias consecutivas. Ni con su liderato, que se queda en Donostia para que lo exhiba, quizá, el Real Madrid en su próxima visita. Ni con la prepotencia de algunos jugadores blaugranas y de algunos integrantes de su entorno, quienes hoy han de esconderse debajo de alguna piedra, derrotados por el fútbol y la dignidad de un equipo y de su escudo. La Real, con enorme brillantez, se mete de lleno en lo que busca, la pelea por la cuarta plaza. La que busca y la que poco a poco va mereciendo otra vez.

viernes, febrero 21, 2014

PREVIA Real Sociedad - Barcelona. Tenemos escudo, demostrémoslo

Así hizo Agirretxe el 3-2 de la temporada pasada.
Uno de los aspectos más maravillosos del fútbol es que permite revanchas con mucha facilidad. La Real fue eliminada de la Copa por el Barcelona y con detalles que no gustaron. "Tenemos escudo", gritó Jagoba Arrasate durante el partido, en una imagen de orgullo, reclamando la dignidad de la que algunos se querían mofar. Pues bien, llega la hora de la revancha. Diez días después de aquella eliminatoria, el Barcelona vuelve a Donostia (sábado, 20.00 horas, Anoeta, Canal + 1) y llega el momento de demostrar esa dignidad que tenemos y el valor del escudo que llevan los jugadores, el cuerpo técnico y los 30.000 aficionados que habrá en el estadio. Y los incontables que habrá lejos de allí. Tenemos escudo y tenemos historia. Una que habla de que Anoeta se está convirtiendo en un feudo casi inexpugnable en general y por completo para el Barça desde que la Real volvió a su lugar, a Primera División. El Barcelona, además, es líder, Y para colmo son tres puntos que pueden catapultar al equipo txuri urdin en su lucha por la cuarta plaza. Casi nada.

Sólo hay un cambio en la lista de Arrasate con respecto a los que se desplazaron a Málaga para lograr allí los tres puntos, y es el regreso de Carlos Martínez en lugar de Ifrán, que se quedará por tanto otra semana sin debutar después de su lesión. En principio, en la enfermería ya sólo queda Granero, con lo que el resto de las decisiones las ha tenido que tomar el técnico realista en base a criterios técnicos. Agirretxe, aunque participó en el último entrenamiento, ya había sido descartado en la rueda de prensa anterior por Arrasate. De la Bella y Estrada, aunque ya están con el grupo, no parecen haber llegado al mínimo ritmo competitivo que estima necesario el entrenador, algo especialmente reseñable en el primero, ya que José Ángel es el único jugador que no ha tenido descanso en lo que llevamos de año. Con una sola competición y una enfermería vacía, Ros vuelve a quedarse fuera y no parece probable que cuente con muchas más opciones de jugar.

Bravo estará bajo palos, con Zubikarai en el banquillo. En la defensa hay dos posiciones asignadas sin duda, la de José Ángel en la izquierda y la de Iñigo Martínez por el centro. Lo normal sería que, ya sin la necesidad de rotar, Mikel González recuperarse su plaza junto a Iñigo, aunque la apuesta por Ansotegi no es tan descabellada vistos los antecedentes. Y en la derecha, podría volver Carlos Martínez pero a nadie sorprendería tampoco la continuidad de un Zaldua que está respondiendo fenomenal a la confianza. Markel y Pardo parecen fijos en la medular, ya que no parece probable que Arrasate apueste por el tan criticado doble pivote Markel-Elustondo, y a partir de ahí comienzan las dudas, empezando por el esquema. Al no estar Agirretxe ni Ifrán, parece claro que Seferovic empezará desde el banquillo. De esta forma, Vela y Griezmann serán los más adelantados. Si Arrasate refuerza el centro del campo, Canales, Zurutuza y Xabi Prieto se jugarían dos plazas en el once. En un esquema algo más ofensivo, entraría Chory Castro.

La Real arranca la jornada en la sexta posición con los mismos 40 puntos que tiene el equipo que le precede, el Villarreal. Esta jornada sus rivales por la cuarta plaza jugarán más tarde que el conjunto txuri urdin. El Barcelona es líder, con 60 puntos, los mismos que tienen Real y Atlético de Madrid. Y Anoeta es un fortín. La Real acumula ya nueve partidos sin perder en su estadio (seis victorias y tres empates), en los que ha marcado 24 goles y ha encajado sólo cinco. Además, en toda la presente temporada sólo el Atlético de Madrid se ha llevado los tres puntos y esa ha sido la única derrota en los últimos 25 partidos jugados en el estadio donostiarra. Como local, y quitando a los tres colíderes, la Real es el equipo de la Liga que tiene un mejor promedio goleador en su estadio. El Barça, que se ha dejado puntos en tres de sus últimas cinco salidas, ha ganado ocho de los doce partidos que ha jugado en Liga lejos del Camp Nou y sólo ha perdido uno, el que disputó en San Mamés. A domicilio ha hecho 27 goles, una media de más de dos por partido.

En 66 ocasiones se han visto ya las caras en encuentro liguero disputado en suelo donostiarra la Real y el Barcelona, siempre en Primera División, y el balance es favorable a la Real, con 26 victorias, 23 empates y 17 triunfos para el conjunto blaugrana. En Anoeta han sido 17 los enfrentamientos, con igualdad total: cinco triunfos para cada equipo y siete empates. La mayor goleada conseguida por la Real, un 4-1, se produjo en dos ocasiones y las dos en Atotxa. La primera fue en la temporada 1930-1931, con dos goles de Bienzobas y uno de Cholín y Mariscal, y la segunda en la 1987-1988, con dos de Zamora y uno de Górriz y Bakero. La mayor goleada del Barcelona sí llegó en Anoeta, el 0-6 de la campaña 2000-2001. Desde que la Real volvió a Primera, el Barcelona se adelantó en los cuatro partidos jugados en Anoeta (tres de Liga y uno de Copa), incluso en dos de ellos con un 0-2, y no consiguió ganar ninguno de ellos, perdiendo dos y empatando otros tantos.

El encuentro de la temporada pasada, la 2012-2013, fue la remontada perfecta. Primero, por el escenario. Anoeta, casi abarrotado, vivió el encuentro en vísperas de San Sebastián, por lo que sonaron los tambores en su interior antes de trasladarse al resto de la ciudad. Messi adelantó al Barcelona en el minuto 6 y Pedro puso el 0-2 en el 24. Parecía que el Barcelona tenía el dominio, pero la Real tiró de casta. Chory hizo el 1-2 antes del descanso, devolviendo la ilusión por sacar algo positivo. El arranque de la segunda mitad fue un auténtico vendaval txuri urdin, que se llevó por delante a Piqué, expulsado por dos amarillas provocadas por Vela, y y puso el empate en el marcador, obra de nuevo de Chory Castro con un disparo tras el rechace de un córner que rebotó en un defensa y descolocó a Valdés. Cuando parecía que el 2-2 iba a ser el resultado final, ya en el último suspiro del encuentro, Carlos Martínez metió con su pierna izquierda un sensacional centro para que Agirretxe rematara al borde del área pequeña, adelantándose a Mascherano. Anoeta estalló de felicidad por una merecida victoria.

El Barcelona ya ha visitado Anoeta esta misma temporada, en el encuentro de vuelta de las semifinales de Copa, y tampoco pudo llevarse la victoria. El 2-0 del partido de ida, mediatizado por la actuación de González González y el penalti a Vela que no quiso pitar aún con 0-0, hizo que el Barça tocara el balón con tranquilidad pese al enorme trabajo txuri urdin. Messi hizo el 0-1 aprovechando un error de José Ángel. Pero la Real acabó empatando con una excepcional jugada que inició Canales con un desplazamiento en largo, continuó Chory con una asistencia al primer toque y finalizó Griezmann con un poderoso zurdazo. En el partido de la primera vuelta de la Liga, el Barcelona ganó 4-1. Con un equipo con el que Arrasate dio a entender que el choque no era tan importante en plena Champions, la Real ya perdía por 3-0 a los 24 minutos, con tantos de Neymar, Messi y Busquets. De la Bella recortó distancias en la segunda mitad pero la Real nunca creyó en la machada y encajó un tanto más, obra de Bartra.

martes, febrero 18, 2014

MÁLAGA 0 - REAL SOCIEDAD 1 Sufrir para escalar

La Real celebra el gol de Vela, que dio los tres puntos.
Jornada perfecta para la Real. El equipo de Jagoba Arrasate saltó al césped de La Rosaleda sabiendo que habían perdido los dos equipos que le preceden en la tabla, Villarreal y Athletic, y que los dos que le siguen, Sevilla y Valencia, habían empatado entre sí, con lo que ganar en Málaga suponía cerrar esta 24ª estación de la Liga de una forma insuperable. Y el conjunto txuri urdin sacó los tres puntos de un estadio que se ha convertido en talismán en los últimos años. Lo hizo con un golazo, anotado por Vela pero achacable a la calidad de todo el equipo del centro del campo en adelante. Casi a partir de ese momento, la Real se diluyó de todas las facetas del juego salvo de la defensiva y comenzó algo más de una hora de sufrimiento para mantener ese 0-1 y llevarse los tres puntos de vuelta a Donostia. Esta vez, y aunque es mal camino para conseguir victorias, sufrir dio su fruto y sirve para escalar. Con estos tres puntos, la cuarta plaza sigue ahí como claro objetivo.

El equipo que dispuso Arrasate, con un centro del campo formado por Markel, Pardo y Canales estrenando titularidad, estaba pensado para mandar y la Real salió mandando. Pocas veces lo habrá hecho con más comodidad que en los primeros veinte minutos del encuentro de Málaga. Pardo se imponía deliciosamente en el campo con y sin balón, robando como ya es bastante habitual más balones que Markel, que siempre mejora sus números en las segundas partes y con los partidos más rotos (un balón cortado al descanso, seis en total). Canales se mostraba con mucho acierto en una parcela de campo muy amplia y la conexión con Vela era notable. El Málaga, en cambio, salió asustado, quién sabe si por lo que demostró la Real desde el primer minuto o porque su situación en la tabla clasificatoria ya empieza a apretar. Bravo fue un espectador de lujo en esos minutos, pero incluso la línea defensiva txuri urdin veía el partido con una placidez bastante inusual.

La Real buscó el primero a balón parado, y Seferovic mandó arriba un córner botado por Pardo a la frontal. Era el minuto 2. Para el 7, la Real ya había decidido que quería ganar el partido por la vía rápida. Una sensacional asistencia de Canales, casi de espaldas, dejó a Vela presto para encarar a Caballero, pero estorbado por la defensa conectó un disparo muy flojo que atrapó sin problemas el guardameta argentino. El gol no tardó más que tres minutos más en llegar y fue un jugadón extraordinario. Pardo lo inició con un sensacional cambio de juego que atrapó Griezmann en la banda izquierda. Tras controlar el balón, su pase por arriba a la carrera de José Ángel encontró el magnífico desmarque de Seferovic hacia dentro, llevándose a dos defensas, y la magnífica entrada de Vela desde el segundo palo para rematar así a placer. Lo dicho, un gol extraordinario, de esos que si marcan los intocables adalides del tiki-taka se ven una y otra vez en los informativos. Y Vela pudo ser aún más decisivo, pero por algún extraño motivo la patada que le dio en el minuto 39 Antunes ya en el suelo, después de ganarse la amarilla con la falta, se quedó sin sanción.

La superioridad de la Real alcanzó más o menos hasta el minuto 20. No es que el Málaga bordara el fútbol a partir de ese minuto, ni mucho menos, pero con un mejor posicionamiento en el campo y una presión algo más acertada consiguió que el equipo txuri urdin se olvidara del magnífico trato que le había dado al balón en el primer cuarto del partido. Pero la virtud realista en Málaga fue que cerró por completo los caminos al equipo local, que no fue capaz de disparar sobre la portería de Bravo hasta pasada la media hora. El autor del disparo fue Iakovenko, que acabó el partido con un turbante que le tuvieron que retocar tres veces tras un choque fortuito con Iñigo Martínez, y sorprendentemente sin la tarjeta amarilla que merecieron sus cinco faltas. Bravo estuvo seguro en esa acción y en todos los balones que le llegaron. En la primera parte el chileno sólo tuvo que intervenir en esa jugada y en otro disparo centrado de Darder, en el último minuto, que atrapó en dos tiempos.

En la segunda mitad, la Real renunció ya por completo a la pelota, abrazó el sufrimiento que ya se intuía en el tramo final del primer acto y se encomendó a la heroica para sacar los tres puntos de La Rosaleda. Por lo que hizo la Real, bien pudo ser así, pero lo cierto es que no hubo más épica porque el Málaga no fue capaz de generar demasiadas ocasiones de gol y la seguridad de Bravo bastó para conjurar el peligro que rondaba la portería txuri urdin. Eso y el partidazo de Ansotegi, un auténtico mariscal en el centro de la defensa, que cumple cada vez que juega, además de la mejoría de Zaldua, que sufrió mucho en la primera mitad pero que en la segunda no sólo se entonó sino que fue el más valiente al ataque. El arrojo del lateral canterano estuvo a punto de darle el premio del gol, en una contra que montó junto a Vela a los diez minutos de la reanudación. Poco después, Seferovic disparó desde la frontal pero Caballero atrapó sin problemas en dos tiempos.

Para cuando llegaron esos dos ataques consecutivos de la Real, ya había avisado el Málaga con un disparo cruzado de Amrabat que no cogió portería. Los locales trataron de intensificar su dominio con los cambios, y poco a poco lo fueron consiguiendo. En respuesta, Arrasate trató de apuntalar el centro del campo. Colocó sobre el césped a Zurutuza y Xabi Prieto por un Canales muy interesante pero de más a menos y un Seferovic que sigue protagonizando actuaciones ingratas (no sólo por su responsabilidad, aunque es obvio que Arrasate quería algo más de la presión que aporta el suizo). Los cambios no funcionaron porque el control del partido estuvo siempre lejos de los méritos de la Real. En todo momento dio la impresión de que Pardo tenía que trabajar por tres, y ese sobreesfuerzo es lo que le convirtió en el tercer cambio del técnico realista, que dio minutos a Elustondo.

Duda, que entró en el descanso, y Roque Santa Cruz, la última bala del sancionado Schuster, fueron quebraderos de cabeza constantes para la defensa realista, el primero a balón parado y el segundo en los balones largos. Estos dos jugadores gozaron de las más claras ocasiones para el equipo local, pero Bravo estuvo segurísimo, atajando primero con firmeza una falta lanzada por Duda que le botó justó delante y sacando con las manos abajo un disparo cruzado de Santa Cruz. Ya en el descuento, de nuevo Santa Cruz pudo nivelar el partido, pero Iñigo Martínez se lanzó al suelo como un jabato para interceptar su disparo desde la frontal del área y conjuró el peligro. El partido acabó cuando Xabi Prieto tiró de oficio para forzar la amarilla de Duda en un despeje.

La Real sacó de Málaga tres puntos valiosísimos, que tenían un valor añadido viendo cómo había transcurrido la jornada antes de que el partido de La Rosaleda supusiera su punto final en el infame horario de los lunes. No lo hizo jugando un buen partido, porque hubo demasiados jugadores desconectados, ausentes o por debajo de su nivel. Seferovic sigue sin aportar lo que se espera de él e incluso se lo llegó a recriminar Griezmann en una jugada, a Markel le pasó por encima el partido (especialmente la primera mitad, aunque en la segunda sí ayudó mucho colaborando con los centrales), José Ángel estuvo dubitativo, Zaldua tuvo que pelear demasiado para que no le hicieran peligro por su banda, Griezmann estuvo desacertado en las pocas ocasiones en que pudo conectar con el balón y Zurutuza, clave para el juego realista, no llegó a entrar en el partido. Pero todo el equipo sufrió, corrió y presionó como tiene que hacerlo en los partidos en los que el fútbol no aparece. Eso que no normalmente no es suficiente en este partido es lo que le permite a la Real sumar tres puntos más y llegar a los 40. A cuatro de la Champions y escalando.

domingo, febrero 16, 2014

PREVIA Málaga - Real Sociedad. Concentrados ya en la Liga

Xabi Prieto hizo el gol de la victoria la temporada pasada.
Por penúltima vez en lo que queda de temporada, pues ya sólo queda una jornada de miércoles, la Real vuelve a la Liga sin tiempo para lamentarse por su partido entre semana (lunes, 22.00 horas, La Rosaleda, Cuatro). Champions y Copa ya son historia y al equipo txuri urdin ya sólo le queda el torneo de la regularidad de aquí a que se acabe la competición en mayo. Y el objetivo es claro: la cuarta plaza. Para ello, la primera parada es Málaga, una ciudad que no se le ha dado nada mal en los últimos años y ante un equipo, el local, que no está viviendo días fáciles, muy lejos de las posiciones de privilegio y con mucha irregularidad. Toca olvidar ya lo más exigente de esta temporada, lo que ha llevado a jugar miércoles y domingo prácticamente de forma ininterrumpida desde el mes de agosto, y buscar el ritmo parecido al del tramo final de la pasada campaña para volver a escuchar la música de Champions o, al menos, asegurar la plaza de Europa League que ya está defendiendo.

Viendo las novedades, hay decisiones importantes en la convocatoria de Jagoba Arrasate. Salen de la lista Agirretxe por lesión, Gaztañaga para volver de momento al Sanse (con el que ya jugó este sábado) y Ros, y entran Iñigo Martínez tras su sanción, Markel Bergara y Diego Ifrán, que se estrena así en una convocatoria tras la lesión que sufrió el pasado verano. Junto a Agirretxe, los únicos jugadores que siguen lesionados son Estrada y Granero. Eso quiere decir, en primer lugar, que se recupera la normalidad en el centro del campo, con Ros como primer descartado. Después, en los laterales, que Zaldua está ahora mismo por delante de Carlos Martínez y que De la Bella aún no tiene ritmo de competición a ojos de su entrenador. Y tercero, que se recupera la versión original del centro del campo, con Markel y Elustondo como los jugadores a los que acudir en la posición de cuatro y en principio Gaztañaga de nuevo en el filial para seguir sumando minutos de competición.

Teniendo en cuenta estos detalles, el once que puede presentar Arrasate arrancaría de nuevo con Bravo bajo palos, finalizada la titularidad de Zubikarai en la Copa. En la defensa hay tres puestos a priori seguros, los de Zaldua y José Ángel en los laterales y el de Iñigo Martínez en el centro. La duda es quién le acompañara, aunque lo lógico es que vuelva la pareja habitualmente titular, la que forma Iñigo con Mikel González. Por delante de ellos estarán Markel y Pardo, éste segundo después de no jugar ni un minuto contra el Barcelona, aunque no se puede descartar que el acompañante de Markel sea Zurutuza. El propio Zurutuza, Prieto y Canales se juegan la posición de mediapunta. Vela y Griezmann serán titulares salvo sorpresa y la ausencia de Agirretxe le abre al técnico la posibilidad de jugar otra vez sin nueve puro, lo que daría un puesto en el once a Chory Castro. Seferovic es la otra opción. Ansotegi, Elustondo e Ifrán, que parecen tener menos opciones de ser titulares, completarían el banquillo.

Una jornada más y pase lo que pase en su partido y en el de sus rivales, la Real no se moverá de la sexta plaza que ocupa con los 37 puntos que suma. El Villarreal, que ya ha perdido su partido de esta jornada (aunque tiene el average particular ganado y siete goles de diferencia en el general), tiene 40, mientras que el Sevilla había sumado seis puntos menos que la Real en las primeras 23 jornadas. El Málaga está en zona de peligro y antes de iniciarse la jornada era decimosexto con 24 puntos. A domicilio, la Real ha logrado trece puntos, gracias a tres victorias y cuatro empates, aunque sólo ha sumado un punto y ha encajado nada menos que once goles en sus tres últimas salidas. Fuera no conoce la victoria aún en 2014. En general, tras empatar en Anoeta contra el Levante, el equipo txuri urdin suma cinco de los últimos quince puntos en juego. El Málaga como local es muy poco fiable y ha ganado los mismos partidos que ha perdido, cinco, con un único empate. Aunque sólo ha caído en uno de los últimos cuatro en La Rosaleda, suma en total apenas cuatro de los últimos 18 puntos en disputa y viene de caer goleado en Vallecas.

La Historia dice que la Real ha puntuado en casi la mitad de sus viajes a Málaga. De 31 partidos jugados, nueve acabaron con victoria txuri urdin y seis en empate. En Primera División han sido 28 los encuentros, con 14 victorias para el Málaga, ocho para la Real y las seis igualadas que se han producido entre ambos contendientes. La victoria más clara de la Real es el 1-5 de la temporada 2004-2005, con dos goles de Kovacevic y Nihat y uno más de Labaka. La peor goleada sufrida por el conjunto donostiarra es el 5-2 de su primer partido en Málaga, en la temporada 1949-1950. Completan la estadística tres encuentros en Segunda, con una victoria realista (0-2 en la 2007-2008) y dos derrotas (ambas en los años 40, 4-2 en la temporada 1946-1947 y 3-1 en la 1948-1949). El equipo realista ha vencido en tres de sus últimas cuatro visitas y empató en la otra, no pierde en La Rosaleda desde el 3-1 de la temporada 2005-2006 y apenas ha cosechado esa derrota en sus últimas nueve visitas.

La última vez que se vieron las caras en La Rosaleda, en la temporada 2012-2013, la Real encontró en Málaga un punto de inflexión en su hasta entonces errática trayectoria con Montanier como técnico. En el único partido en el que Illarramendi y Pardo jugaron juntos en el centro del campo, la Real se exhibió por momentos, gracias también a que cobró ventaja en el primer minuto. Chory robó el balón, se lo cedió a Ifrán, y éste desde la banda izquierda envío el cuero a Vela para que hiciese el 0-1. Conteniendo francamente bien al Málaga, el equipo txuri urdin encajó el empate defendiendo muy mal un córner, ya en el minuto 36, en el que Saviola consiguió llevar el balón al fondo de la portería. Aunque el Málaga dominó el arranque de la segunda mitad gracias a los cambios, fue la Real el equipo que marcó. Xabi Prieto recibió un rechace dentro del área y regateó con su temple habitual a Caballero para marcar a puerta vacía. Zubikarai salvó después el empate. En Málaga, lugar entonces de Champions, cambió el rumbo de la Real para llegar precisamente a ese objetivo.