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jueves, junio 26, 2025

Corazón Txuri Urdin, el podcast. Tres equipos invictos durante once jornadas en la Liga 1982-83

La Real no estuvo cerca de luchar por el título en la temporada 1982-83 después de dos campañas consecutivas en las que se proclamó campeón, pero el equipo de Alberto Ormaetxea sí formó parte de una enconada lucha en el comienzo del campeonato en la que tres equipos, el txuri urdin, el Real Madrid y el Sporting de Gijón, mantuvieron la condición de invictos nada menos que durante las once primeras jornadas de Liga.

Los resultados que cosecharon y la forma en la que se acabó la imbatibilidad de todos ellos centran el episodio de esta semana de Corazón Txuri Urdin, el podcast de historias sobre la Historia de la Real Sociedad, que podéis escuchar en este enlace.

Os recordamos, lo hacemos todas las semanas, que el podcast se puede escuchar también en Spotify, en este enlace. Además, estamos a vuestra disposición para ampliar el podcast con los temas, personajes, partidos o recuerdos que os puedan interesar, estamos abiertos a sugerencias.


jueves, abril 03, 2025

Corazón Txuri Urdin, el podcast. La anécdota por el sueldo arbitral del Real - Sporting de la 1985-86

Cuánto juego dio el dinero que cobró Calvo Córdova por arbitrar el Real Sociedad - Sporting de Gijón de la temporada 1985-86, un dinero que le costó lo suyo ganarse, muy protestado por la afición local y que acabó donado y siendo objeto de un divertido equívoco televisivo.

Lo que sucedió con aquellas 15.000 pesetas centra el episodio de esta semana de Corazón Txuri Urdin, el podcast de historias sobre la Historia de la Real Sociedad, que podéis escuchar en este enlace.

El podcast, lo recordamos una semana más, también se puede escuchar en Spotify, en este enlace. Como siempre, os animamos a hacernos llegar sugerencias, partidos, anécdotas, personajes que queráis ver en este podcast.

jueves, marzo 10, 2022

Corazón Txuri Urdin, el podcast. Puertollano habría sido imposible sin ganar al Sporting en Atotxa

Puertollano forma parte de la leyenda histórica de la Real Sociedad porque allí se logró, en 1967, el ansiado regreso a Primera División tras cinco años en Segunda y poniendo fin al equipo ascensor en que se convirtió el conjunto txuri urdin a lo largo de tres décadas. Pero el brillo de Puertollano hace que nos olvidemos con frecuencia de lo que tuvo que hacer la Real aquella temporada para poder volver a Primera. Y entre todo ello, ganar en Atotxa al Sporting a cuatro jornadas del final de la Liga, arrebatándole así la primera posición de la tabla.

Todo lo que sucedió antes, durante y después de aquel partido del siglo, que así se denominó en la prensa, centra el episodio de esta semana de Corazón Txuri Urdin, el podcast de historias sobre la Historia de la Real Sociedad, que podéis escuchar en este enlace.

Una semana más, os recordamos que el podcast se puede escuchar en Spotify, en este enlace, y también en Google Podcasts, en este otro enlace. Y ya sabéis que escuchamos sugerencia para enriquecer este podcast.

jueves, junio 24, 2021

Corazón Txuri Urdin, el podcast. Los seis minutos más intensos de Zurutuza

Temporada 2011-2012, la Real de Philippe Montanier navega por la parte baja de la tabla y recibe en Anoeta a un Sporting en puestos de descenso al que tiene que ganar para no meterse en problemas. Y gana, golea de hecho, pero lo más destacado de aquel partido es que David Zurutuza juega solo seis minutos, los primeros, y vive absolutamente todo lo que le puede pasar a un futbolista en tan poco tiempo, dos goles y una aparatosa lesión.

Esos seis minutos es lo que recordamos esta semana en Corazón Txuri Urdin, el podcast de historias sobre la Historia de la Real Sociedad, y podéis escucharlo pinchando en este enlace.

Una semana más, ahí va el recordatorio de que el podcast se puede escuchar en Spotify, en este enlace, y también en Google Podcasts, en este otro enlace. Y también, por supuesto, os recordamos que estamos abiertos a sugerencias para que nuevos partidos, personajes o anécdotas se sumen a este podcast que aspira a mantener viva la historia de la Real.

domingo, abril 26, 2020

Corazón Txuri Urdin, el podcast: el gol de Zamora y el primer título de Liga de la Real

La fecha del 26 de abril está grabada a fuego en la historia de la Real. Ese día de 1981 es cuando se jugó el histórico e inolvidable partido frente al Sporting de Gijón que dio al equipo txuri urdin su primer título de Liga. Es el día del gol de Zamora que todos recordamos en la voz de Joxean Alcorta, pero en el que pasaron muchas más cosas.

Por eso, recordamos ese partido en la tercera entrega del podcast de Corazón Txuri Urdin ahora que se cumplen 39 años de aquel día. Aquí tenéis el enlace.

domingo, abril 09, 2017

PREVIA Real Sociedad - Sporting. Anoeta es el camino

Illarra, en el partido ante el Sporting de la pasada Liga.
Después de dos meses sin ganar en Anoeta, la Real tiene que ser consciente de que Anoeta es el camino. Es la base sobre la que tiene que escenificar el regreso a Europa que ha puesto en riesgo con su trayectoria reciente. Y empezando por el partido ante el Sporting (lunes, 20.45, Anoeta. Gol), sabiendo que si no suma está fuera de todo puesto europeo, incluso del séptimo, y que el quinto se le iría a dos partidos de ventaja con solo siete encuentros más por delante. Hay que ganar y ya no hay otra vía. Hay que hacer de Anoeta el fortín que fue durante un tramo largo de la temporada. Y hay que volver a la suma de tres en tres puntos. Porque si no se hace, todo lo que que mostrado la Real hasta ahora no va a servir de nada y el objetivo europeo se va a escapar. Eusebio, al menos, puede volver a acercarse a su once de gala para lograrlo.

Al técnico txuri urdin solo le faltan tres futbolistas, las ya conocidas ausencias de Carlos Martínez y Agirretxe, a quienes se suma Odriozola, el último en caer con una sobrecarga que estalló en el Vicente Calderón. A pesar del déficit de centrocampistas, es ahí donde Eusebio hace el mayor número de descartes. Y donde llegan los más enigmáticos. Gaztañaga no es una sorpresa que se quede fuera, pero sí que Granero lo haga después de ser titular en el Calderón o que Markel lo vuelva a hacer tras ser titular ante el Leganés. Y, por supuesto, es ya habitual que Concha sea el que falte arriba. Illarramendi, en todo caso, vuelve a la lista, también está Zurutuza a pesar de que no llegara a jugar ante el Atlético. Y Kevin Rodrigues, Zubeldia y Bautista siguen manteniéndose como la presencia del Sanse con los mayores.

Si exceptuamos el lateral derecho, puesto en el que Elustondo parece tener ventaja sobre Zaldua a tenor de las decisiones del técnico hasta ahora,, Eusebio vuelve a tener a su disposición el once tipo que repitió cada vez que pudo, el que llevó a la Real a luchar por la Champions antes de que las bajas le hicieran tanto daño, y da la impresión de que lo va a utilizar ante el Sporting. Es decir, Rulli estará bajo palos, con Iñigo Martínez y Navas como centrales y Yuri en la banda izquierda. El centro del campo lo formarán Illarramendi, Zurutuza y Xabi Prieto, aunque no sería descabellado que el capitán descansara y Zubeldia siguiera en el once. Y el ataque quedará en manos de Oyarzabal, Vela y Willian José. Si no hay más sorpresas,Toño Ramírez, Rodrigues, Canales, Juanmi y Bautista completarían el banquillo.

Dado que la Real cierra la jornada, lo hace sabiendo cuál será el escenario si vence. Y eso no es otro que el regreso a las plazas europeas. La jornada comenzó con el equipo txuri urdin en la séptima plaza, con 49 puntos, a uno del Athletic. La derrota de los bilbaínos en Villarreal propicia ese salto a la sexta en caso de ganar, para que no se escape un Villarreal ya con 54. Su rival, el Sporting ocupa la primera plaza de descenso, la decimoctava, con 22 puntos, a cinco de la salvación. La Real lleva un mes, cuatro jornadas, sin ganar en Liga, ha sumado un punto de los últimos doce, y no vence en Anoeta desde hace dos meses, desde el 3-2 al Osasuna de la jornada 21. Eso hace que hasta diez equipos hayan sumado más puntos como local. En el caso del Sporting, solo dos equipos han sumado menos a domicilio. Los gijoneses han logrado ocho puntos lejos de El Molinón, con solo una victoria, 0-2 en Leganés, y cinco empates, y han sumado cinco puntos en las últimas cuatro jornadas.

El balance histórico es claramente favorable a la Real en sus duelos contra el Sporting. Hasta la fecha han sido 45 las visitas de los gijoneses a San Sebastián. En Primera se han jugado 36 de esos encuentros, con 19 victorias de color txuri urdin, siete rojiblancas y nueve empates. El 5-1 de la temporada 2011-2012, con doblete de Zurutuza y tantos de Elustondo, Aranburu y Griezmann, es la mayor goleada realista. El Sporting nunca ha marcado más de dos goles y la única vez que ganó pro esos dos tantos de diferencia fue con el 0-2 de la temporada 1974-1975. En Segunda, la Real venció en cinco de los ocho encuentros que jugó ante el Sporting, perdió en dos y empató en otro. Además, estos dos equipos se cruzaron en la fase de ascenso a Primera de la campaña 1942-1943, con goleada a favor de los locales, 6-2. Pero ojo, porque en las últimas once visitas, el Sporting ha arañado tres victorias y cuatro empates.

El último de esos empates llegó, precisamente, la pasada temporada, la 2015-2016, y fue una igualada sin goles en el estreno de la Liga en Anoeta, todavía en el mes de agosto. La Real de David Moyes estaba lejos de despegar, algo que no llegó a hacer, y a pesar de no haber marcado ni un solo gol hasta ese momento, el escocés insistía en no dar un solo a minuto a Agirretxe. Ni siquiera el debut de Illarramendi hizo que el equipo txuri urdin tuviera algo de juego, y el Sporting salió de Anoeta con 0-0 que había ido a buscar sin sufrir demasiados agobios. Como el colegiado, Sánchez Martínez, colaboró con los visitantes en todas sus pérdidas de tiempo, era lógico pensar que tampoco iba a expulsar a Álvarez, aunque lo mereció antes de que Abelardo viera ese peligro y le sustituyera. Mal partido y peor resultado para arrancar la temporada en Anoeta, que no llegó a ver a ganar a la Real antes de que Moyes fuera destituido.

martes, noviembre 22, 2016

El Molinón, el estadio de Primera que más victorias de la Real ha visto

La Real celebra el triunfo en El Molinón del domingo.
La victoria de la Real en El Molinón el pasado domingo ha tenido un toque histórico que ha pasado algo desapercibido. Era el decimotercer triunfo que lograba la Real en el mítico escenario en el que logró su primera Liga, en un día en el que paradójicamente no consiguió ganar el encuentro a pesar del momento histórico que supuso, y eso ha hecho del estadio gijonés el que más victorias del equipo txuri urdin ha visto en Primera División. Hasta este domingo, ese honor lo compartían también el Ramón Sánchez Pizjuán y el ya desaparecido San Mamés.

En esas dos ciudades ya ha ganado también en trece ocasiones, pero no en el mismo estadio. En Bilbao el último triunfo fue ya en el nuevo San Mamés, el 0-1 de la temporada pasada, y además lo ha logrado en un número muy superior de partidos, casi el doble, 70 contra el Athletic contando ya el de esta temporada, por los 37 que acumula contra el Sporting. En el caso del Sevilla, sucede casi lo mismo, han sido 57 encuentros, aunque el actual feudo sevillista se inauguró en 1958, y las primeras doce visitas fueron al campo de Nervión. Eso sí, el Sánchez Pizjuán puede recuperar este empate histórico con El Molinón en la 37ª jornada de Liga, que es cuando la Real visitará la ciudad hispalense.

La Real ha vencido en El Molinón en las temporadas 1953-1954 (0-1, gol de Sarasqueta), 1974-1975 (0-2, los dos de Satrústegui), 1979-1980 (0-1, gol de López Ufarte), 1981-1982, (2-3, tantos de Satrústegui, Uralde y López Ufarte), 1983-1984 (1-2, Larrañaga y Uralde), 1986-1987 (0-1, Ablanedo en propia puerta), 1991-1992 (0-1, gol de Alkiza), 1992-1993 (2-4, con sendos dobletes de Luis Pérez y Uría), 1994-1995 (1-2, doblete de Joseba Etxeberria), 1997-1998 (0-2, goles de Cvitanovic y Aldeondo), 2010-2011 (1-3, con tantos de Xabi Prieto, Zurutuza y Aranburu), 2011-2012 (1-2, los dos de Agirretxe) y la presente 2016-2017 (1-3, Xabi Prieto, Zurutuza e Iñigo Martínez).

sábado, noviembre 19, 2016

PREVIA Sporting - Real Sociedad. Prueba de fuego para creer

Bruma, Illarra y Prieto, en el ridículo de la pasada Liga.
Después de tres victorias consecutivas, incluyendo la de enorme prestigio que logró la pasada jornada ante el Atlético de Madrid, la Real se encuentra ante una prueba de fuego para creer, de verdad, que esta temporada sí está dispuesta a dar la batalla por los puestos que merece por historia, presupuesto y, sobre todo, plantilla, los europeos. Ante el Sporting (domingo, 18.30 horas, El Molinón, beIN Sports) se juega exactamente eso, puesto que de ganar supera nada menos que al mismo Atlético. Los de Eusebio ponen a prueba su buena racha de resultados ante un rival en puestos de descenso, necesitado de triunfos tras un largo tiempo sin conocer la victoria, en un campo de gratísimo recuerdo para la historia txuri urdin, pues allí se logró el primer título de Liga en 1981, y justo antes de recibir en Anoeta al Fútbol Club Barcelona. No hay duda alguna de que ganar sería un espaldarazo casi definitivo para que la fe y la moral se conviertan en aliados fundamentales en los próximos meses.

Al conocerse la lista, Eusebio ha dejado en nada las dos novedades que se esperaban. Ni Agirretxe, la gran noticia de la semana, se ha incorporado a la primera convocatoria después de recibir el alta de su lesión, ni Zubeldia se ha hecho un hueco con los mayores ante las bajas del centro del campo. Ni siquiera Bautista va a dar el salto esta jornada, a pesar de que ha añadido un hat trick en este mismo fin de semana con el Sanse para seguir reclamando oportunidades en el primer equipo. Son tres las ausencias por lesión, ya conocidas, y todas ellas en el centro del campo. Se trata de Gaztañaga, Markel y Pardo. Y debido a esa situación, la gran noticia de la convocatoria, la que no han sido ni Agirretxe ni Zubeldia, es la entrada por primera vez de Granero. Las ausencias por decisiones técnica tampoco aportan sorpresas, puesto que los que se quedan fuera son los mismos que han estado fuera en las últimas jornadas a excepción de Granero, el portero Bardají y los laterales Héctor y Zaldua.

Teniendo en cuenta que en la lista sólo hay un cambio, el de Granero por Pardo, tampoco se esperan demasiadas novedades en el once de Eusebio y es más que probable que vuelva a alinear a su equipo tipo de las últimas semanas, que sólo ha modificado en la defensa y por sanción o lesión, nunca por decisión técnica. De esta manera, Rulli estará bajo palos, con Yuri y Carlos Martínez en los laterales e Iñigo Martínez, que volvería así al campo tras cumplir un partido de sanción, y Raúl Navas como centrales. Por delante de ellos, el centro del campo lo formarán Illarramendi, Zurutuza y Xabi Prieto, mientras que los puestos de ataque los ocuparán Oyarzabal, Vela y William José. Para el banquillo quedarán Ramírez como guardameta suplente, Mikel González, Elustondo, Granero, Canales, David Concha y Juanmi.

Los tres triunfos consecutivos de las jornadas previas al parón de selecciones auparon a la Real a la sexta plaza, zona europea. La Champions, de hecho, está a dos puntos, los que separan al equipo txuri urdin del Atlético de Madrid al comienzo de la jornada. Su rival, el Sporting, cierra la zona de descenso en la decimoctava posición, con apenas 9 puntos. Mientras la Real suma tres victorias seguidas y cuatro en los cinco últimos partidos, con la única derrota de San Mamés, el Sporting acumula ocho partidos sin ganar, en los que apenas ha logrado tres puntos. Esas dos victorias que sumó en sus dos primeros encuentros en El Molinón, ambas por 2-1 ante Athletic y Leganés, hacen que el Sporting no sea ni mucho menos un mal equipo en casa, donde suma 7 puntos, más que otros siete equipos de Primera. Allí sólo han ganado el Barcelona (0-5) y el Valencia (1-2). La Real, por su parte, no sabe empatar lejos de Anoeta, dos victorias, ambas por 0-2 ante Osasuna y Leganés, y tres derrotas, en Villarreal, Eibar y Bilbao.

Sporting y Real Sociedad se han enfrentado en Gijón en 45 ocasiones. De ellas, 36 han sido en Primera División, con un saldo favorable a los locales, que vencieron en 17 ocasiones por los once triunfos realistas y los ocho empates que completan la estadística. La mayor goleada lograda por el cuadro txuri urdin es el 2-4 de la temporada 1992-1993, con sendos dobletes de Luis Pérez y Uría. Por contra, la victoria más abultada del equipo asturiano es el 6-2 de la temporada 1977-1978. La derrota de la pasada temporada rompió una espléndida racha en El Molinón en la máxima categoría, puesto que la Real enlazó nada menos que seis visitas sin conocer la derrota, con cuatro victorias y dos empates. El cuadro estadístico se completa con ocho encuentros en Segunda, en los que los realistas no conocen la victoria, con seis victorias del Sporting y dos empates, y un encuentro más en la fase de ascenso de la temporada 1942-1943, también con triunfo local por 2-1.

La pasada temporada, la 2015-2016, la Real recibió el mayor correctivo de la Liga precisamente en El Molinón, un asombroso 5-1 imposible de explicar, precisamente porque llegó cuando parecía que el juego de toque propugnado por Eusebio empezaba a cuajar. Pero el equipo txuri urdin hizo un partido lamentable. Ya en los primeros diez minutos tiró por la borda sus opciones de puntuar poniéndose por debajo en el marcador por 2-0. A los 14 segundos cayó el primero, obra de Carmona tras un fallo de Rulli. A los 8 minutos, Ndi aumentó la ventaja de los locales. Vela, el único realista mínimamente destacable, recortó distancias a los 36 minutos. Pero la Real nunca creyó en el partido ni en la remontada, y ahí comenzó la debacle, con un hat trick de Sanabria que comenzó antes del descanso, en el minuto 43, y que redondeó en la segunda mitad, en el 53 y en el 81, cerrando un ridículo realista histórico.

viernes, enero 22, 2016

SPORTING 5 - REAL SOCIEDAD 1 Uno de los mayores insultos al escudo, a la historia y a la camiseta de la Real

Vela, de lo poco salvable en El Molinón.
Cabe pensar que después de perder 5-1 en El Molinón, nadie en la Real pondrá paños calientes a lo que, sin ningún atisbo de duda, se puede considerar como de los mayores insultos al escudo, a la historia y a la camiseta que se ha autoinfringido jamás este equipo en sus más de cien años de historia. Perder de esta catastrófica y vergonzante forma ante un equipo que sumaba cuatro derrotas seguidas y que estaba en zona de descenso es el mejor y más humillante retrato de lo que es ahora mismo el equipo txuri urdin: nada. Sin talento, sin dignidad y sin orgullo, vapuleado por un equipo del montón y que, de conseguirlo, sufrirá hasta el final para mantener la categoría. Las bajas no son excusa. Eusebio tenía un banquillo inaceptable, sí, por su propia culpa y como en las últimas semanas, pero eso no explica el descomunal despropósito visto sobre el césped.

Porque, sí, las ausencias son de un calibre importante, pero sobre el césped había razones sobradas para dar, al menos, una imagen competitiva. Ante la ausencia de los dos laterales por los que había apostado, la decisión conservadora de Eusebio habría sido optar por lo clásico. Zaldua en la derecha no parecía tener discusión, aunque la posibilidad de devolver a Elustondo a esa banda era una opción, pero apostar por Héctor como lateral zurdo y no hacerlo por De la Bella es un mensaje clarísimo. Como también dejar a Xabi Prieto en el once inicial y sentar a Pardo para que Illarramendi recuperar su posición de titular. Lo que seguro que el técnico txuri urdin no esperaba es el ridículo de proporciones épicas que ofreció su equipo. Encajó el primer gol a los 14 segundos de partido y eso, por lamentable que parezca, fue la mejor noticia de unos 90 minutos vergonzosos, uno de los peores ridículos que ha firmado el equipo en años.

Efectivamente, la Real prácticamente salió de los vestuarios con un gol en contra. ¿La razón? Que todo el equipo estaba todavía pensando en otras cosas cuando el Sporting ya estaba jugando. No hay otra forma de entender un posicionamiento tan endeble que permitió una apertura fácil a la banda izquierda del ataque sportinguista, un pase tan cómodo desde esa zona y la descomunal cantada de Rulli, cuyas manos blandas apenas fueron obstáculo para que el balón llegara a los pies de Carmona para que simplemente tuviera que empujarlo sin oposición. Otra vez más, la Real de Eusebio encajó el primer gol del partido. Nada nuevo, puesto que el equipo sólo lo ha evitado desde la llegada del nuevo técnico en los dos partidos que ha ganado por 2-0, ante Sevilla y Valencia. Pero el despropósito no había hecho más que comenzar. El guardameta argentino enterró su recuperación de las últimas semanas danzando por el área en busca de un balón del que nunca estuvo cerca, sus centrales dudaron con la misma intensidad, Sanabria tocó la pelota de cabeza y Ndi hizo el 2-0.

En diez minutos, la Real se había suicidado de una forma inverosímil, impropia y sorprendente dados los buenos partidos que había encadenado en Anoeta. Pero no, la cosa no acabó ahí. ¿Reacción? Nula, como procedente de otra época, conformándose con tocar el balón en zonas en las que el Sporting no tenía nada que temer. Sólo Vela parecía tener algo de mordiente, y de hecho fue objeto de un claro penalti que Fernández Borbalán no quiso pitar, aumentando a cinco las jornadas consecutivas en las que la Real ha sido perjudicada. Hoy, eso sí, nadie pensará en el árbitro. Cuando llegó el primer disparo, y sin encontrar portería, no llega hasta el minuto 28 de la primera parte y perdiendo ya por 2-0 desde el minuto 10, la cosa pinta mal. Y se puede argumentar que el Sporting salió más enchufado, que pudo la necesidad y todos esos tópicos con los que se tapa un ridículo de estas dimensiones, pero sería faltar a la verdad. El Sporting se ganó dos tarjetas amarillas, que pudieron ser más, cuando la Real no estaba haciendo absolutamente nada y en zonas muy alejadas de la portería de Cuellar.

Llegó ese disparo desviado de Vela en el minuto 28. Y la reacción real, si es que se puede llamar así, no llegó hasta el minuto 36. Fue entonces cuando Elustondo buscó el gol en el segundo palo. Un agarrón flagrante, uno mucho más claro que el que había sufrido Jony minutos antes a cargo de Iñigo Martínez en una jugada sin peligro, hizo que no llegara cómodo a un remate que parecía claro y eso permitió que Cuella evitara el 2-1. El realista, no obstante, se golpeó la espalda con el poste y se quedó tendido sobre la misma línea de gol. El Sporting pidió tirar el balón fuera, Fernández Borbalán, qué malo es, no quiso detener el juego y la Real siguió atacando, hasta que Vela enganchó el balón en la frontal del área e hizo el 2-1. El gol premiaba que el mexicano fuera el único realista capaz de inquietar a los sportinguistas. Ese gol, vista la endeblez del Sporting en las últimas semanas, tendría que haber bastado para que el partido se decantara del lado realista. Pero no. La Real estaba tan decidida a hacer el ridículo que todavía fue capaz de empeorar las cosas.

Primero, lo más grave, encajando el 3-1 en una jugada cómica, risible y dolorosa porque, precisamente, afecta a dos de los jugadores que parecían estar sosteniendo al equipo en las últimas semanas. Una indecisión y falta de comunicación entre Elustondo e Iñigo Martínez dio con los dos en el suelo. Sanabria no tuvo más que aprovechar la coyuntura y hacer el tercero. Con ese resultado se llegó al descanso, pero con dos situaciones más que prolongaron el ridículo de la Real. Mientras el Sporting celebraba, Eusebio sustituyó a Elustondo por el golpe que recibió contra el palo minutos atrás. ¿Tuvo algo que ver la dolencia en la jugada del gol? Eso sería el despropósito definitivo, y algo nada descartable viendo lo que hizo la Real en El Molinón. Al señalar Borbalán el descanso, Iñigo se ganó una tarjeta amarilla más que criticable por unas protestas que ya no venían a cuento. El 3-1 era una losa importante y que acabó siendo definitiva. La Real decidió olvidar el carácter y se resignó a ser goleada.

Hubo algún mínimo atisbo de reacción en el arranque de la segunda mitad, merced a la entrada de Oyarzabal por un desaparecido Bruma y a que Vela fue el único jugador sobre el césped que tuvo la dignidad de intentarlo todo durante los 90 minutos. Antes de que la Real pudiera volver a meterse en el partido, a los tres minutos de la reanudación, Sanabria echó fuera un balón de forma incomprensible casi sobre la línea de gol. Jonathas tuvo esa opción de recortar distancias, pero coronó un paupérrimo partido intentando rematar de manera blanda un balón franco que le había metido Xabi Prieto, el único decente que tocó en todo el encuentro, tras una buena combinación con Vela. Era el minuto 48 y ahí se acabó la Real. Sobre todo porque en el 53 llegó el 4-1. Una defensa de chiste, de todo el equipo, hizo que una jugada a cámara lenta del Sporting fuera siempre un avance con superioridad de los locales. Un tirito de Carmona, increíblemente blando, tendría que haber sido el final de la jugada, pero las manos de mantequilla de Rulli, asombroso su partido en Gijón, dejó el gol cantado a los pies de Sanabria.

Desde el 4-1, la Real bajó los brazos de una forma descarada. Héctor tuvo un buen disparo desde el interior del área para recortar distancias nada más encajar ese cuarto gol, pero el balón salió no muy lejos del palo a la izquierda de Cuellar. Y más adelante Jonathas buscó un disparo desde la frontal, tan fuerte como centrado, que el portero sportinguista, nada exigido en todo el encuentro a pesar de no demostrar demasiada firmeza, atrapó sin demasiadas dificultades en dos tiempos. Eusebio, como se podía intuir por la equivocada y descompensada convocatoria que configuró, ya no tenía nada con lo que responder a este descomunal descalabro y se limitó a quitar a Markel para dar entrada a Pardo. Esta suplencia le da parte de razón cuando dijo que a él se le juzga con más dureza que a sus compañeros, porque no merecía salir del once y fue el sacrificado, como lo ha venido siempre, casi por sistema, en los últimos años.

Para terminar de coronar el sonrojo, el Sporting hizo su quinto gol en el minuto 81. Un balón largo permitió que Sanabria encarara completamente solo a Mikel González, vaya sufrimiento el suyo durante los minutos que jugó y no necesariamente por su culpa. Tras regatearle, no tuvo más que colocar el balón en el palo más alejado de Rulli para redondear una goleada escandalosa y que las circunstancias agravan. Y pudo ser peor, porque antes de que llegara ese quinto el meta argentino de la Real demostró de nuevo sus manos blandas en más de una jugada y hasta tuvo tiempo para protagonizar su única buena parada en toda la noche cuando Rachid buscaba la escuadra. Y sí, el pensamiento que cualquier realista tenía para entonces es que encima había que dar gracias de que el rival de esta jornada haya sido el Sporting. Da pavor pensar qué podría haber pasado si en lugar de El Molinón se hubiera tenido que jugar en el Camp Nou, en el Santiago Bernabéu, en el Vicente Calderón, en El Madrigal o hasta en San Mamés. Auténtico pavor.

Todo lo que remó la Real cuando llegó Eusebio para sobreponerse a su patético inicio de Liga desapareció con la lamentable eliminatoria de Copa ante Las Palmas. Todo el crédito que había conseguido el equipo con su buen partido en el Bernabéu y sus dos actuaciones seguidas en casa queda aniquilado por este ridículo. Inaceptable, inasumible e imperdonable. La Real lucha por la salvación. Que nadie se haga otras ideas. No está ni para la mitad de la tabla porque no es fiable y no quiere demostrar orgullo. Ya sólo cabe esperar que la mejoría de Vela y el regreso de Agirretxe cuando se produzca sirvan para que la Real sume cuanto antes las cinco victorias que le alejarán al objetivo de seguir en Primera División y que su plantilla más cara de la historia no se convierta en la mayor vergüenza de toda su historia con un nuevo descenso. Con el nivel mostrado en El Molinón no sólo es posible, sino que casi sería hasta lógico.

jueves, enero 21, 2016

PREVIA Sporting - Real Sociedad. A confirmar la mejoría

La Real celebra el doblete de Agirretxe en la última visita a
El Molinón, en la temporada 2011-2012.
La doble salida a Madrid y, sobre todo, los dos buenos partidos en Anoeta ante Valencia y Deportivo han evidenciado una clara mejoría en la Real, confirmación del cambio que ha traído Eusebio Sacristán al equipo. Pero llega la hora de aprovechar el calendario y confirmar esa mejoría, empezando por el partido que abrirá la jornada con el Sporting como rival (viernes, 20.30 horas, El Molinón, Canal + Liga). El equipo txuri urdin visita a un equipo en zona de descenso y en caída libre desde hace algunas jornadas y está obligado a mostrar su teórica superioridad a pesar de las ausencias de peso que todavía tendrá el técnico realista. Sumar de tres en tres empieza a ser una necesidad si la Real quiere mirar hacia la zona noble de la tabla, aunque el lamentable primer tercio liguero sea una losa ahora mismo demasiado pesada como para pensar en que esta recuperación pueda llevar al equipo a luchar por Europa hasta el final.

La apuesta defensiva de Eusebio cuenta con un serio contratiempo esta jornada, ya que no podrá contar con los dos laterales en los que había depositado su confianza, Carlos Martínez y Yuri, ambos lesionados. Ambos se unen a la lista de bajas que tenía ya la pasada semana, las de Raúl Navas, Granero, Zurutuza, Canales y Agirretxe. De esta manera, el margen de elección del técnico realista ha quedado reducido a la mínima expresión. Con 17 jugadores del primer equipo y su confianza inquebrantable en el ya titularísimo Elustondo y el todavía revulsivo Oyarzabal, sólo un integrante de la plantilla tenía que quedarse fuera. Y, como se puede suponer, ese ha sido Oyarzun, del que todavía no hay noticias sobre una posible pero más que necesaria salida para que tenga minutos y esta temporada no haya sido la tumba de su porvenir deportivo como jugador txuri urdin.

Eusebio tendrá que hacer al menos dos cambios en el once que repitió en las dos últimas jornadas, pero serán tres. Rulli estará bajo palos. Entrarán, salvo sorpresa, Zaldua y De la Bella en los laterales, manteniéndose Elustondo como central junto a Iñigo Martínez. Se da por segura la vuelta de Illarramendi el centro del campo, lo que obligará al técnico a dejar en el banquillo a uno de los tres centrocampistas de esos dos últimos equipos iniciales, Markel, Pardo y Xabi Prieto, con más opciones para el capitán. Por delante, sería muy extraño que no repitieran Bruma, Vela y Jonathas. Para el banquillo quedarían Oier Olazabal, Mikel González, Diego Reyes, Ansotegi, Héctor y Oyarzabal. El canterano volverá a ser la única opción ofensiva en un banquillo en el que habrá nada menos que tres centrales.

El injusto empate en Anoeta ante el Deportivo hizo que la Real no pudiera despegarse de la zona de descenso y sí viera alejarse algo más las que dan acceso a la Europa League. El equipo txuri urdin es decimotercero con 21 puntos, cinco por encima de las tres últimas plazas y a doce de las europeas, que ahora mismo marcan los 33 puntos del Eibar. El Sporting es decimoctavo, con 16 puntos, a uno de la salvación. La Real sería undécima si contaran sólo los partidos a domicilio, ya que lejos de Anoeta ha sumado nueve puntos. Eusebio, aunque suma tres jornadas sin perder, aún no sabe ganar a domicilio, perdió en Camp Nou y Bernabéu, aunque en este segundo encuentro mereció mucho más, y empató ante Getafe y Rayo, a uno y a dos goles respectivamente. El Sporting, con ocho puntos, sólo ha sumado más puntos en casa que el Betis, y apenas ha ganado dos de sus ocho partidos como local, 1-0 al Málaga y 3-1 a Las Palmas. Desde ese triunfo, lleva cinco derrotas consecutivas.

Sporting y Real Sociedad se han visto las caras en partido liguero en 44 ocasiones. En Primera han sido 35, con un bagaje de 16 victorias locales, once visitantes y ocho empates. El 2-4 de la temporada 1992-1993 es la mayor victoria realista, lograda con dos goles de Luis Pérez y otros tantos de Uría. El Sporting consiguió su mayor goleada en la temporada 1977-1978, un contundente 6-2. La Real no pierde un partido en Primera en El Molinón desde el 3-2 la temporada 1993-1994. Desde entonces, cuatro victorias, incluyendo los últimos tres partidos en ese escenario, y dos empates. En Segunda la estadística de estos partidos es muy distinta, ya que la Real no ganó en ninguno de los ocho encuentros disputados, arrancando únicamente dos empates. El cuadro se completa con la derrota que cosechó la Real en la fase de ascenso a Primera de la temporada 1942-1943.

La última vez que se vivió este partido en El Molinón fue para abrir la temporada 2011-2012, después de que se aplazara por la huelga la primera jornada de la Liga. El estadio gijonés vivió, por tanto, el debut de Philippe Montanier como entrenador de la Real. Y fue un encuentro que la Real ganó merecidamente aunque con sufrimiento al final. Aún con algunos vicios de pretemporada, la Real jugó razonablemente bien. Iñigo Martínez debutó con mucho mérito y Agirretxe comandó el triunfo realista con dos goles, a pesar de jugar desde la banda izquierda y dejando a Vela como hombre más adelantado. Marcó pasada la primera media hora y lo hizo otros 30 minutos después, en ambas ocasiones con la cabeza. El Sporting recortó distancias con algo más de veinte minutos por jugarse, gracias a un penalti transformado por De las Cuevas que supuso la roja directa para Carlos Martínez. Pese a su inferioridad, la Real supo aguantar el 1-2 y comenzó la Liga con tres puntos.

sábado, agosto 29, 2015

REAL SOCIEDAD 0 - SPORTING 0 Otra tarde de impotencia

Illarramendi no pudo celebrar su regreso con victoria.
El debut de la Real esta temporada en Anoeta ha estado lejos de ser el soñado. Ha sido otra tarde impotencia que, a pesar de servir para sumar un punto más, evidencia que el problema más severo que tiene el equipo no es ya el de crear juego, que la llegada de Illarramendi probablemente solventará a corto plazo, sino su absoluta inoperancia de cara a la portería rival. El hecho de que en las últimas temporadas la Real haya devorado delanteros centros y el de que Agirretxe no haya jugado todavía un solo minuto a pesar de que los de David Moyes apenas son capaces de probar a los porteros rivales son síntomas de un problema bastante severo. El Sporting, que llegó a Anoeta con ganas de llevarse el 0-0 inicial, lo consiguió sin grandes agobios. Y eso, lejos de confirmar la ilusión despertada esta semana con la llegada de Illarra, nos devuelve a la impaciencia y la intranquilidad de la pasada temporada. O a los malos datos contra los recién ascendidos que acumulaba la Real de forma tradicional. Malas señales las que transmite el equipo.

No parecía probable que Moyes fuera a introducir muchos cambios en el once inicial, y así fue. Illarramendi, como ya se podía intuir, entró en el equipo por Markel, y Aritz sustituyendo al indispuesto Zaldua. Los demás, los mismos que jugaron en La Coruña. Y el resultado, bastante parecido, un encuentro que dejó sensaciones casi de pretemporada, no sólo por el lento ritmo de juego que sólo rompía para bien un Illarra que parecía no haber estado dos años sin vestir la camiseta txuri urdin, sino también por una falta de precisión alarmante con el balón en los pies, algo que se vio especialmente en una colección de controles defectuosos por parte de Bruma y en que casi todos los balones al área se quedaron por el camino, siendo incapaces todos los jugadores realistas de colocar uno que fuera mínimamente rematable para Jonathas. Y el Sporting supo interpretar las dificultades de la Real, con lo que el peligro se repartió de forma más o menos igualada.

En el minuto tres, Illarra se coló entre Iñigo Martínez y Reyes para que Rulli le sacara el balón en corto y el juego de la Real empezará, por fin, desde abajo y por el centro. Abelardo debió verlo tan claramente como Anoeta, que descubrió así la posibilidad de ver una Real diferente, y entonces el técnico sportinguista intensificó y adelantó la presión de los suyos. Aún así, puede que en este partido el público realista haya visto más jugadas iniciadas desde la posición del mediocentro que en toda la temporada anterior. Eso fue el primer detalle esperanzador del partido, pero lo preocupante fue algo más intenso. Sobre todo porque la Real mantiene un problema fundamental, y es que no es capaz de generar ocasiones de peligro. Cuéllar no tuvo que intervenir en todo el partido, y las pocas opciones de los realistas a lo largo de los 90 minutos se marcharon fuera. Eso sí, fue el Sporting el equipo que más peligro generó al principio, aunque sin que Rulli tampoco tuviera que intervenir demasiado.

Así, en el minuto 8 Guerrero y Carmona buscaron un paso desde la banda izquierda del ataque sportinguista que sólo De la Bella podría haber cerrado. Afortunadamente para la Real, ese desajuste defensivo no tuvo consecuencias. Al filo del cuarto de hora, Jonathas bajó un balón dentro del área y a la media vuelta desaprovechó una buena opción de tiro. Pasada la media hora, Vela tuvo la más clara, un centro de Bruma desde la izquierda, un envío extraordinario, que remató a medias con el hombro y a medias con algo de miedo, cuando estaba completamente solo y Cuéllar sólo podía oponer una salida desesperada. Jonathas mantuvo una pelea titánica con los centrales del Sporting, pero casi nunca salió victorioso ni encontró balones que le dieran ventaja. Y la primera parte terminó con un disparo lejano de Guerrero que atrapó Rulli con seguridad.

Si el Sporting había plantado cara a la Real y le había metido algo de miedo en sus despliegues en ataque es porque los jugadores realistas más adelantados no colaboraron en ningún momento en tareas defensivas. Ni Elustondo ni De la Bella recibieron ayuda de Vela, Xabi Prieto o Bruma, y, de hecho, quien más se asomó por campo propio fue Jonathas. De esta manera, cada vez que la Real perdía un balón en ataque y el Sporting buscaba una contra, los laterales realistas vivían situaciones de uno contra uno. Afortunadamente sí funcionaron las ayudas de un Pardo gris y de un Illarra que acabó desfondado y al que le va a venir de fábula la semana sin Liga, y eso evitó problemas mayores. Pero en ataque el fútbol de la Real era, sigue siendo, de lo más previsible. Con un Prieto desaparecido, un Bruma acelerado y un Vela muy desacertado, los balones no llegaban a Jonathas. Y así, complicado que el partido no finalice con el 0-0 con el que empezó.

Efectivamente, en la segunda mitad tampoco se movió el marcador. Y eso que el arranque tras el descanso pareció prometedor. Bruma solventó las dudas que había generado con sus malos controles y su escasa valentía con un par de jugadas en las que sí se atisbó al jugador desquilibrante que se dice haber fichado. Eso sí, muy individualista casi siempre, pero animó el partido durante algunos minutos. Rulli respondió con seguridad a un disparo flojo de Sergio Álvarez, y a renglón seguido Prieto pidió penalti con la misma escasa convicción con la que jugó todo el encuentro. Para entonces, Sánchez Martínez ya se había convertido en cómplice de las pérdidas de tiempo del Sporting, que se conformaba claramente con el empate, y castigaba con mucha más severidad las faltas de la Real, llegando a amonestar a Illarra en la primera mitad, y después a Elustondo, De la Bella y, ya al final y de forma merecida a Markel. Pero no tuvo dudas en perdonar la segunda amarilla a Álvarez, al que Abelardo sustituyó para evitar males mayores, algo que se suele ver mucho en Anoeta.

Lo único en lo que mejoró la Real en la segunda mitad, aparte de ese entusiasmo de Bruma, fue en las jugadas a balón parado. En la primera mitad, la impotencia en estas acciones fue digna de mención. Resulta increíble que en una plantilla en la que se supone tanta calidad individual no haya un buen lanzador que provoque algo en esta suerte futbolística, y mucho más en partidos cerrados como este. En este terreno, quien más está decepcionando es Pardo, que podría estar sumando asistencias de esta forma y que al final lo único que hace es colgar balones como si tal cosa. Menos mal que en la segunda parte mejoró la cosa. La Real generó ahí sus dos ocasiones más claras, aunque ambas fueron bien anuladas por fuera de juego. Primero fue Xabi Prieto el que estuvo a punto de llegar a un buen envío de Pardo y después fue Reyes el que conectó un sensacional cabezazo que, en todo caso, había detenido con brillantez Cuellar. Poco después, Jonathas cabeceó arriba en el primer palo otro buen envío de Pardo, que en esos segundos 45 minutos se redimió ligeramente de lo que había mostrado en los primeros.

Que la impotencia iba a ser la nota predominante hasta el final quedó meridianamente claro cuando Vela, en una posición inmejorable para conectar una de sus roscas, envió el balón desviado, muy, muy desviado. Quizá tuvo que ser el mexicano el atacante que dejara el partido, porque obviamente está pagando la ausencia total de pretemporada que ha vuelto a vivir, y a pesar de su buena conexión con Jonathas en Riazor todavía necesito un rodaje mayor. Moyes vio a su equipo atascado, normal, y sus cambios miraron hacia la zona ofensiva. De forma simultánea, colocó en el campo a Chory Castro y Canales, los mismos a los que dio entrada en Riazor, retirando a un cada vez más desaparecido Prieto y a un Bruma que no parecía el peor de los once como para salir del partido. Los cambios no produjeron demasiado efecto en el juego, y las constantes fueron las mismas de ahí hasta el final. Tampoco cambió mucho el panorama que Markel tuviera que entrar por Illarra.

Con la inoperancia realista para generar fútbol, la desesperación de Jonathas fue en aumento y se jugó dos disparos absurdos desde la frontal, decisiones incomprensibles viendo las opciones que tenía a su alrededor. El ariete brasileño pagó su ímpetu en una jugada en la que el balón quedó suelto dentro del área de Cuéllar y él ya estaba en el suelo, sin posibilidad de alcanzarlo. El gol, en realidad, sólo pudo llegar con un impresionante zurdazo de De la Bella, ya en el descuento, que se marchó rozando la escuadra. El Sporting, por su parte, sí generó cierta inquietud en algunas jugadas, pero tuvo incluso menos ocasiones claras de gol que la Real. Con lo que se vio en Anoeta, no sorprende que ninguno de los dos equipos haya estrenado todavía su casillero. El equipo astuariano tuvo una última opción con la falta que le costó la amarilla a Markel, una jugada que Sánchez Martínez se arrepintió de haber colaborado a las pérdidas de tiempo del Sporting con un añadido sólo de tres minutos y dejó seguir hasta los cuatro, hasta que pasó la posibilidad de que marcara el equipo visitante.

Segundo partido, segundo 0-0 y segunda jornada de impotencia ofensiva. Pasan por la Real delanteros y extremos y no hay manera de que cambie la dinámica. Es obvio que Moyes ha hecho de la firmeza defensiva la base de su Real, y en ese sentido es una gran noticia la llegada de Reyes, que hoy culminó un gran partido junto a un todavía mejor Iñigo Martínez. Y como comienzo de un equipo eso es fantástico. Pero si la Real quiere aspirar a luchar por algo más que el trofeo Zamora para Rulli, tiene que pensar en encontrar soluciones a su inoperancia ofensiva cuanto antes. Porque el problema es de base. No es que la pelota no entre, es que los porteros de Deportivo y Sporting han sido los jugadores más tranquilos en los dos partidos disputados. Y eso, cuando se ha cambiado la mitad del cuarteto ofensivo y cuando otro de sus integrantes es la estrella del equipo, es algo que la Real no se puede permitir. El parón tiene que servir para que se asiente lo bueno y, de una vez por todos, se ponga remedio a lo que no funciona.

viernes, agosto 28, 2015

PREVIA Real Sociedad - Sporting. A por todas

La última visita del Sporting a Anoeta, 2011-2012, fue un 5-1.
La Real va a por todas y su debut como local (sábado, 18.30 horas, Anoeta, Canal + Liga) ha de demostrarlo. Después de un debut algo dubitativo pero que dejó un punto en el casillero realista, el club ha satisfecho la demanda de fichajes de David Moyes y lo ha hecho a lo grande, con el regreso de Asier Illarramendi, la operación más ambiciosa de toda la historia de la Real. Eso ha de traducirse en una exigencia inmediata, y el escocés ya no tiene margen para no hacer jugar bien a su equipo y tratar de alcanzar las posiciones de privilegio de la Liga. Esa es la ambición, ese ha de ser ya el objetivo, y sería difícil entender que el equipo no respondiera desde ya a las exigencias que se le plantean. Moyes tiene que dar un paso adelante y sus jugadores también. El debut de la temporada en Anoeta, ante un recién ascendido como el Sporting, es la situación ideal para que esas sensaciones se vean sobre el césped.

Si la pasada jornada Moyes sí ofreció convocatoria, para el primer partido en casa recupera la costumbre de la pasada temporada de esconder sus cartas hasta minutos antes del partido. Y esta vez el despiste sí tiene fundamentos porque el abanico de posibilidades que hay para este encuentro es enorme. Lo único que confirmó el escocés en la rueda de prensa previa es que Illarramendi estará entre los 18 elegidos, a pesar de haber entrenado sólo tres días con el grupo. A partir de ahí, lo único que se puede confirmar es que Carlos Martínez sigue de baja y que Mikel González, tras cumplir un partido de sanción, hasta disponible. Hasta 23 jugadores (no contarían Navas, de momento sin ficha, y Concha, que en teoría saldrá cedido antes del fin del mercado invernal) están en condiciones de entrar en la convocatoria. Eso quiere decir que el preparador realista tendrá que hacer nada menos que cinco descartes. En la primera jornada los que se quedaron en la grada fueron Héctor, Zurutuza y Oyarzun.

El amplio número de jugadores que tiene a su disposición el técnico hace que adivinar el once sea prácticamente imposible, aunque dé la impresión de que no habrá muchos cambios.Así, Rulli estaría bajo los palos, Iñigo Martínez y Reyes en el centro y Zaldua y De la Bella en los laterales. Es obviamente muy apetecible pensar que Moyes colocará de inicio a Pardo e Illarramendi en el centro del campo. Por delante de ellos, lo normal es que se repitieran los nombres que tuvo el equipo titular en La Coruña, con Xabi Prieto, Vela, Buma y Jonathas. Para eso habrá que esperar a conocer el estado físico del mexicano, aunque no es la primera vez que Moyes ha sembrado dudas con él y finalmente le ha dado una plaza en el once. Y también es una opción que Bruma, el fichaje que peor sensación dejó en el estreno liguero, deje su plaza a alguno de sus dos recambios, Héctor u Oyarzun. El único seguro en el banquillo será Oier, el portero que ha llegado también esta semana cedido por el Granada para competir con Rulli.

El empate a cero en Riazor dejó a la Real en la undécima posición, aunque empatada con media Primera División, ya que la mitad de los partidos de la primera jornada se saldaron con igualada, incluso cuatro de ellos sin que el marcador se moviera, lo que hace que la colocación en la tabla dependa de criterios tan poco definitivos como las tarjetas o el año de fundación. No es todavía momento de mirar mucho a la clasificación, como evidencia el hecho de que el líder de Primera por su mejor golaverage sea el Eibar, un equipo llamado a luchar por la permanencia. Pero sí se puede mirar el calendario, ya que con la visita a Anoeta del Sporting, que empató también a cero contra el Real Madrid en El Molinón en la jornada inaugural, se inaugura una fase bastante interesante para la Real, que ya después del parón por los partidos internacionales visitará al Betis y al Granada y entre medias recibirá al Espanyol, antes del derbi contra el Athletic que se jugará en el último fin de semana de septiembre.

El Sporting ha visitado San Sebastián en 44 ocasiones, con un balance bastante favorable para la Real. En Primera se han disputado 35 de esos encuentros, con 19 victorias locales, siete visitantes y nueve empates. La mayor goleada txuri urdin se produjo en el último partido entre estos dos equipos, el 5-1 de la temporada 2011-2012. El Sporting nunca ha marcado más de dos goles en Donostia y la única vez que ganó por dos goles de diferencia fue con el 0-2 de la campaña 1974-1975. En Segunda División, el balance es todavía más claro a favor de la Real, con ocho encuentros jugados, cinco victorias para el conjunto realista, la más clara de ellas el 3-1 de la temporada 1962-1963 (dos goles de Alonso y uno de Alfonso en propia puerta) dos para el sportinguista y un empate. El cuadro histórico se completa con un 6-2 en la fase de ascenso a Primera de la 1942-1943.

La última visita del Sporting fue en la temporada 2011-2012, y el partido acabó con una contundente goleada para la Real, el ya mencionado 5-1. El partido se encarrilló por la vía rápida. Zurutuza hizo dos goles en los primeros tres minutos y casi a renglón seguido tuvo que salir del campo con la nariz rota por un salvaje cabezazo de Gregory que González González ni siquiera sancionó con falta. Con esa jugada, el partido entró en una fase de sopor en la que la Real no era capaz de hilvanar juego ni el Sporting de asustar a Bravo. El equipo asturiano acortó distancias en el primer minuto de la segunda parte, por medio de De las Cuevas, y sembró el pánico en Anoeta con muy poca cosa. Montanier no acertó en los cambios y la Real no recuperó el control del juego. Y, sin embargo, acabó goleando. Elustondo hizo el 3-1 rematando un córner cuando quedaba todavía un cuarto de hora por jugarse, y ahí el Sporting bajó los brazos de forma inexplicable para que Aranburu y Griezmann redondearan un varapalo que resultó completamente engañoso.

jueves, junio 07, 2012

Hasta la vista, Manolo

Tengo en la cabeza la imagen de Manolo Preciado marchándose de Anoeta tras perder 5-1 esta temporada. O quizá la imaginación me está jugando una mala pasada y me trae ahora una imagen que no llegué a ver. Pero no, creo que no. Creo que sí la recuerdo. Y recuerdo que me dio pena pensar que aquel iba a ser su último partido en el Sporting, porque la contundente y exagerada goleada iba a ser definitiva para su cese. Lo que no me podía imaginar era que aquella sería la última vez que se sentara en un banquillo.

"Cuando pierdes 5-1 no estás en tu mejor momento, pero pienso que esta plantilla puede hacerlo mucho mejor y que quedan 18 jornadas todavía para conseguir el objetivo. De hecho, hoy en la segunda parte le hemos creado muchos problemas a la Real, aunque al final no pudo ser. Llevo tanto tiempo en el fútbol que me han salido pelos en los huevos, así que entendería cualquier decisión, pero no soy yo quien debe tomarla", dijo entonces.

Mira que la Real se las vio tiesas con el Sporting en su primer año en Segunda, primero con la rivalidad deportiva que se generó al convertirse ambos equipos en candidatos al ascenso y después con la controversia sobre las primas a terceros que provocó acusaciones cruzadas. Recuerdo a gente de Gijón, incluso a algún que otro jugador al que sigo sin poder mirar con buenos ojos, lanzar proclamas absurdas y lamentables, tal era el nerviosismo que les provocó ver la sombra perseguidora de la Real. Pero a Manolo Preciado no. A Manolo Preciado nunca. Él era un tío de fútbol, de los de antes, de los de verdad, de los de felicitar al que te gana y valorar el triunfo sobre un digno rival.

"(Se vio) un hermoso espectáculo, la esencia del fútbol, con 22 tíos sobre el campo jugando al límite. Puede ser que en el cómputo general del partido hayamos merecido más, pero la Real ha marcado dos goles y no hay nada que decir. Las dos aficiones han estado de diez y nos veremos en Primera el año que viene", es lo que dijo después de perder 2-1 en Anoeta en la temporada 2009-2010, ya en la máxima categoría. Y tenía razón. Aquel partido no estará en los titulares de los libros de historia, pero guardo de él un recuerdo maravilloso.

Y es que a Manolo Preciado no se le relacionaba con el glamour de la Champions League o los Mundiales. Pero era verle y pensar en fútbol. En el fútbol de verdad. El que en realidad nos gusta a todos, el que tenemos que seguir enseñándole a los más jóvenes antes de que se cieguen con el brillo de un fútbol irreal, que es el que nos meten por los ojos todos los días desde los grandes medios de comunicación. Ese es el mejor homenaje que se le puede a Manolo Preciado, un tipo al que la vida trató realmente mal, dándole grandes tragedias personales y familiares, y que encontró en el fútbol un refugio para seguir adelante. Esa es la grandeza de este puñetero deporte que tantas horas se lleva de nuestro tiempo.

Evidentemente, lo peor es la pérdida personal y familiar. Pero hay un detalle que no me quito de la cabeza. Sus dos grandes equipos, el Racing y el Sporting, bajaron este verano a Segunda. El Racing, siguen las malditas casualidades, bajó en Anoeta. Estoy seguro de que Manolo Preciado tendría esa espina clavada en el corazón desde que acabó la Liga, y siento que sus dos equipos estuvieran en Segunda en el momento de su muerte. Cuando vuelvan a Primera, él lo celebrará desde donde lo esté viendo, como hacía él, con vehemencia, con una alegría desborada. Como seguro que hicieron a su manera cuando subió la Real Genaro Celayeta y José Luis Orbegozo. Manolo Preciado ya está con ellos y con otros tantos que se nos han ido. Tenía 54 años. Qué asco de vida ésta. Suerte en tu nuevo equipo allá donde estés, Manolo.

domingo, enero 29, 2012

REAL SOCIEDAD 5 - SPORTING 1 Lo inexplicable de una goleada

Qué difícil es a veces predecir el fútbol Y explicarlo ya ni os cuento. La Real ha goleado hoy. 5-1 nada menos, lo que nos obliga a retroceder unos cuantos años para encontrar precedentes de cinco goles realistas, hasta el 1-5 en Málaga de la temporada 2004-2005 y en Anoeta al 5-0 contra el Rayo de la 2002-2003. Y ha goleado de la forma más inexplicable. Zurutuza marcó dos goles en los tres primeros minutos del partido, después le rompieron la nariz y Montanier decidió buscar el contraataque para cerrar el partido. Se cerró, los gijoneses dominaron en todos los conceptos del fútbol en Anoeta por encima de la triste actuación de la Real y sin necesidad de hacer gran cosa. Y marcó. Metió el miedo del cuerpo. Evidenció las carencias estratégicas de la Real. Pudo empatar. Perdonó. La Real hizo después el tercero a balón parado. Y el cuarto y el quinto aprovechando que el Sporting bajó los brazos. Yo me acuerdo cuando las goleadas de color txuri urdin venían en grandes partidos. La de hoy no sé de dónde ha venido. Pero ha sido un 5-1, se ha ganado el average contra el Sporting y se han sumado tres puntos fundamentales para respirar.

Montanier cumplió con el esquema previsto y alineó un equipo muy similar al de jornadas anteriores, con el relevo obligado de Iñigo Martínez por Demidov y con el más o menos esperado de Carlos Martínez por Cadamuro, desplazando a Estrada a la izquierda. De planteamientos se puede hablar poco viendo cómo empezó el partido. En el minuto 2, la Real marcó un golazo colectivo, un jugadón que evidencia que hay mucha calidad en este equipo, aunque su entrenador no consiga sacarle partido.Griezmann fue quien asistió a Zurutuza para que marcara su primer gol de la temporada. En el siguiente ataque de la Real, el pelirrojo volvió a anotar, esta vez a pase de Vela. Ver para creer. Otro hecho inverosímil que juega a favor de Montanier esta temporada. Pero como la felicidad no puede ser completa, Zurutuza se marchó con la nariz rota a consecuencia de un temerario cabezazo de Gregory que González González no entendió como falta, aumentando el número de lesiones graves (éste fue el que ignoró la fractura de tibia y peroné de Díaz de Cerio ante el Eibar) que no ve. Al menos esta vez paró el juego. Y querrá que le demos las gracias.

Pocas veces se desnivela de una forma tan rotunda un partido en tan solo tres minutos. Pero, claro, esto es la Real Sociedad, e incluso cuando acaba goleando de forma rotunda tiene que haber largos minutos de sufrimiento. Quizá la explicación esté en el cambio que hizo Montanier. Fue Markel Bergara quien suplió a Zurutuza y la verdad es que no cumplió con el cometido que tenía el jugador lesionado. El centro del campo de la Real perdió toda iniciativa y cedió el balón al Sporting. El tema es que los gijoneses, en un momento muy malo, no saben qué hacer con el balón, o al menos no supieron manejarlo con acierto en toda la primera mitad, poniendo en peligro a Bravo sólo con un tiro alejado de Cases. La Real tuvo un par de acercamientos más o menos afortunados, pero nada que no pudiera controlar con tranquilidad Juan Pablo. El partido era bastante malo. Mucho. Y la Real no se parecía en nada a la que arrancó el partido con aquella jugada de toque que culminó Zurutuza.

El descanso cambió algo y a peor. El Sporting marcó en el primer minuto de la reanudación, abriendo un partido nuevo. Un gol de diferencia se puede recortar en cualquier momento. Los asturianos lo sabían tan bien como los realistas, y si unos no conseguían poner nada de fútbol pero efectivamente dominaban la posesión, los otros directamente no sabían de qué iba el partido, despejando los balones sin más intención de construir nada. El clásico error de este equipo. Otra vez la Real naufragaba en un partido que tenía bajo control. Había roto esa tendencia de tirar minutos y minutos con malas entradas en los encuentros y eso parecía sentarle tan mal como lo contrario. Es el sino del equipo dirigido por Montanier. Y una vez más el técnico galo tampoco fue capaz de hacer nada positivo desde el banquillo. Se podrá decir que se habla siempre del ausente y que la lesión de Zurutuza fue mala suerte, pero como Montanier había dejado fuero de la lista a Pardo, incomprensible su convocatoria, porque es un lujo absurdo que no juegue, ni con la Real ni con el Sanse, sólo le dejaba opciones atacantes. Y a Markel para suplirle, cortando las alas del equipo con tres de sus pivotes más defensivos sobre el césped.

Sin capacidad para influir en el juego en el centro del campo, Montanier decidió que Ifrán sustituyera a Agirretxe. El máximo goleador realista está siendo siempre el primer cambio, y aunque no hizo el mejor de los partidos Montanier suele errar en el concepto. La Real perdió a su batallador por alto y fue incapaz de generar respuestas rápidas con la presencia del uruguayo, que a pesar de su ostracismo y de que pueda hablar también en la rueda de prensa, lo deja todo sobre el césped. Pasaban los minutos y se mascaba más el gol del empate que la sentencia. Pero llegó una jugada absurda del Sporting, en la que su defensa se hizo un lío y permitió a Griezmann robar un balón casi de gol. Reaccionó Gálvez para tirar el balón a córner, pero en ese saque de esquinas las marcas fueron tan terribles que Elustondo entró absolutamente solo en el área pequeña para anotar el 3-1. Segundo gol a balón parado de la temporada. Está siendo peligroso decir esto esta campaña con la Real, pero el partido estaba finiquitado. Y está vez sí se quedó así, porque el Sporting bajó los brazos y permitió a la Real sentenciar. Aranburu hizo el cuarto al recoger el rechace de una falta directa botada por Ifrán y Griezmann celebró su partido cien de txuri urdin con su tercer gol de la Liga. Ambos llegaron en el descuento y transformaron una victoria sufrida en una goleada abultadísima.

A pesar del mal partido de la Real, la victoria fue justa. La goleada fue extraña, porque dos goles llegaron en los tres primeros minutos y otros dos en los tres últimos. Entre medias, la Real fue un compendio de imprecisiones, de errores y de sufrimiento. Montanier ha conseguido que el equipo txuri urdin cambie por completo los planteamientos canónicos del fútbol. La mayoría de los conjuntos intentan hacer las cosas bien sobre el césped para así intentar ganar partidos. La Real no. La Real quiere llegar primero a la victoria sin importar demasiado cómo, sin comprender qué nos hace ganar. Le sucedió en Anoeta ante el Granada o en este mismo encuentro ante el Sporting. Sí, hubo un par de jugadas meritorias, una fugaz y por confirmar explosión ofensiva de Zurutuza, una cierta mejora defensiva a pesar del sufrimiento de algunos minutos gracias al regreso de los jugadores que todos sabemos titulares. Pero en el lado contrario hay demasiadas cosas que fallan. Y eso, cuando se han jugado 20 partidos, no son síntomas sino definiciones de lo que es un equipo. La Real es el equipo que jugó del minuto 5 al 90. Y en esos 85 minutos el resultado fue de empate a uno. Pero como el fútbol también vive de las cosas raras, el resultado fue de cinco a uno y la Real sumó tres puntos de gran valor que le dan la duodécima posición y colocan un hueco de cuatro con respecto a los puestos de descenso. Qué cosas.

sábado, enero 28, 2012

PREVIA Real Sociedad - Sporting. Trascendencia en enero

Hablar de un partido transcendente en enero puede parecer exagerado, pero la visita del Sporting a Donostia (domingo, 16.00 horas, Anoeta, Canal + Liga 2) indudablemente lo es. Con una primera vuelta insuficiente, con una goleada en el último partido en casa todavía escociendo, con la eliminación de la Copa del Rey y la forma en que se produjo aún en la retina, con tantos sinsabores en una temporada ideada desde el club para crecer y siendo además el visitante un rival directo que ahora mismo ocupa posición de descenso, no ganar agravaría mucho la delicada situación del enfermo. Porque la Real es ahora mismo un enfermo en el que hay muchas cosas que no salen bien y no conviene cerrar los ojos antes eso. Ganar las enmascara, las enmascaró durante los dos meses sin perder que vivimos hasta la semana pasada, pero no soluciona los problemas. De una u otra forma, los que hay en juego ante el Sporting son tres puntos más importantes de lo que muchos pueden creer.

No había muchos margen posible para las sorpresas en la convocatoria, pero Montanier ha decidido que la duda se despeje minutos antes del partido. 20 jugadores tenía disponibles y 19 están en la convocatoria, siendo Sarpong el único que no entra por cuestiones técnicas. Y eso, evidentemente, no se puede considerar ya una sorpresa a estas alturas. Mariga está con pie y medio fuera de la Real y ya parece seguro que no volverá a vestir de txuri urdin. Una buena noticia se mire como se mire, tras el bajísimo rendimiento ofrecido por el jugador. Las bajas son las conocidas. Illaramendi, De la Bella y Demidov no estarán ante el Sporting por problemas físicos. Y el resto de los jugadores están en la lista. Contra el Atlético de Madrid, Montanier conservó entre los elegidos a un delantero más de los que acostumbra a tener en el banquillo, con lo que habrá que ver qué decide en esta ocasión. Si es fiel a sus costumbres, el jugador que vea el partido desde la grada estará entre Ifrán y Llorente, dos que ya han dejado claro en público que no sienten que el entrenador confíe en ellos.

Durante la semana se ha hablado mucho de que Montanier tiene intención de repetir en la medida de lo posible el once habitual de las últimas semanas, con el único cambio obligado de Iñigo Martínez, que regresaría tras dos partidos de sanción y uno de suplencia, por Demidov. Si es así, jugarán Bravo en la portería; Estrada, Mikel González, Iñigo Martínez y Cadamuro en la línea defensiva; Elustondo, Aranburu y Zurutuza en la media; con Vela, Griezmann y Agirretxe en punta. Sin embargo, la debacle ante el Atlético de Madrid abre la puerta a más cambios en el once inicial. Quizá el cambio más previsible sería la entrada de Xabi Prieto por Vela. Tampoco sería descabellado que, después de algunas semanas ya recuperado, Carlos Martínez recuperara el carril derecho, presumiblemente llevando a Cadamuro al banquillo y a Estrada a la izquierda. Muchas menos opciones de entrar en el once parecen tener Ansotegi, Markel, Pardo, Ifrán y Llorente, aunque, recordemos, a Montanier le gustan las sorpresas. Toño Ramírez será el portero suplente en esta ocasión.
La Real ocupa la decimoquinta posición, con 21 puntos. A seis de Europa, y a dos del descenso. El Sporting está tres por debajo, con 18 y en el penúltimo escalón de la tabla. Con este duelo no sólo se abre la segunda vuelta, sino también los cálculos por el average que pueden decidir posibles empates. El 1-2 de la ida, con dos goles de Agirretxe, hace que la victoria y el empate le den al conjunto txuri urdin la ventaja en ese sentido. La goleada en Anoeta del Atlético de Madrid truncó una racha de los de Montanier de siete partidos sin conocer la derrota, racha afeada por la vergonzosa eliminación copera en Mallorca. No obstante, su trayectoria como local es deficiente, con sólo dos victorias en nueve partidos, ambas por la mínima ante Granada y Málaga. El Sporting sólo ha puntuado en tres partidos a domicilio, las victorias ante Mallorca y Rayo y el empate en Zaragoza y apenas ha sumado tres de los últimos doce puntos en juego. Hubo pitos y momentos de indiferencia en la grada de Anoeta hace sólo una semana. Cómo responderá la afición esta vez, después de las absurdas críticas realizadas desde algunos medios, dependerá sobre todo de lo que pueda ofrecer el equipo.

La estadística está de parte de la Real en sus enfrentamientos en Donostia contra el Sporting. De los 43 partidos disputados, 24 se saldaron con victoria local, por sólo nueve de los gijoneses y diez empates. 34 de esos encuentros tuvieron lugar en Primera División, con 18 victorias para la Real, siete para el Sporting y nueve empates. Los últimos cinco enfrentamientos, muy separados en el tiempo por los años en Segunda de ambos equipos, se saldaron con tres victorias para la Real y dos empates. El Sporting no vence en San Sebastián en partido de Primera desde la temporada 1993-1994, 0-1. La mayor goleada realista es el 4-1 de la temporada de la imabitibilidad, la 79-80. Los goles los hicieron Satrústegui, Alonso (dos) y Amiano. El 0-2 de la campaña 74-75 es el triunfo más claro de los asturianos. En Segunda, el balance es igualmente favorable a la Real, con seis victorias y un empate en los nueve partidos disputados. No obstante, el último duelo, el de la temporada 2007-2008 fue el segundo de los triunfos del Sporting, 0-1, y sirvió para que la Real viviera dos años más en la división de plata.

La pasada temporada, la 2010-2011, la Real venció al Sporting en un partido clave para conseguir la permanencia en Primera. Quedaban sólo siete encuentros para acabar la temporada y el panorama no estaba tan claro: cuatro eran contra equipos que se clasificaron finalmente para Europa. Por ello, ganar a los gijoneses, más relajados en la tabla que los donostiarras, era vital. Fue un partido igualado, jugado de poder a poder pero con poco fútbol y muchísimo ambiente en la grada. El Sporting marcó un gol en fuera de juego, pero el árbitro lo anuló correctamente. Diez minutos más tarde, a la media hora, Griezmann adelantó a la Real con un gran cabezazo, aprovechando el resbalón de su marcador. Los visitantes empataron con un disparo lejano de De las Cuevas cuando quedaban veinte minutos. Pero Griezmann, estelar aquel día, hizo el 2-1 definitivo cuando quedaban diez para el final, con un disparo que rebotó en dos defensas y despistó completamente al portero. La Real supo sufrir y aguantar la victoria, primera de las tres seguidas que encadenó en Anoeta (después cayeron Barcelona y Zaragoza) en el tramo final de la temporada para certificar una más que merecida permanencia.

domingo, agosto 28, 2011

SPORTING 1 - REAL SOCIEDAD 2 Zubieta manda

La Real Sociedad de Philippe Montanier empieza ganando. Y eso, por sí solo, ya es una gran noticia. Que además sea un triunfo fuera de casa, y teniendo en cuenta la deficiente trayectoria como visitante que tuvo el equipo en la segunda parte de la pasada Liga, mejora aún más el logro. Si además se hace resistiendo con diez jugadores durante media hora, la cosa es ya de sobresaliente. Y si a ese hermoso cóctel se añade que fue el talento producido en Zubieta el que propició en buena medida el triunfo, la sonrisa en el rostro del aficionado txuri urdin es completamente inevitable. Zubieta manda. Dos goles de Agirretxe, asistencias de Carlos Martínez y Xabi Prieto, partidazos de los dos canteranos que ya son por derecho propio titulares en este equipo, Iñigo Martínez y Asier Illarramendi. No todo fue bueno, como no podía ser de otra forma en un primer partido de una Liga, donde todavía hay vicios de pretemporada e indicios de que falta trabajo por hacer. Pero empezar ganando es siempre una noticia fantástica, más aún teniendo en cuenta que la temporada ha comenzado con una huelga y que ahora se para de nuevo para las selecciones.


La Real ha cambiado. No en todo para bien, pero ha cambiado. Era eso lo que se pretendía con el cambio de entrenador y la primera señal, por tanto, tiene que entenderse como positiva. Hacía mucho tiempo, pensando en la Primera División y no en el periplo de tres años por Segunda (aunque se podría recordar algún que otro tramo de ese paso), que el equipo txuri urdin no dominaba con tanta claridad la posesión de balón lejos de Anoeta. Hacía mucho que el equipo no mostraba tanto aplomo en la circulación de balón. O tanta determinación en defensa, diciéndole al rival que por aquí no se pasa. No obstante, los pros conllevan contras. En una de las primeras jugadas del partido, De la Bella se sintió asombrosamente solo en la defensa de una jugada por su banda. Y es que la Real no está tan atrás como solía, no sólo con Lasarte sino también con Lillo, con Coleman y no digamos con Lotina. El peligro, parece, estará en los laterales. En ataque, las transiciones son buenas, rápidas y veloces. Y de clase. Pero siguen siendo pocas. No tuvo apenas ocasiones de gol la Real, pero un porcentaje de acierto como pocas veces ha visto el equipo en fechas recientes permitió volver de El Molinón con los tres puntos debajo del brazo.


Montanier dice que le gusta dar sorpresas y la primera la ofreció en Gijón. Agirretxe fue titular. Hasta ahí, la sorpresa es relativa, ya que el canterano es el máximo goleador de la pretemporada e Ifrán, con sus declaraciones de esta semana, parece haber perdido algunos peldaños en el escalafón de la vanguardia txuri urdin. Pero Agirretxe jugó por la izquierda, dejando a Vela el lugar más adelantado del equipo. Aunque no es su puesto, funcionó mejor el cambio para Agirretxe que para Vela, que sí se había ofrecido a jugar de 9. El resto, lo previsto. En defensa, Carlos Martínez ganó la partida a Estrada, aunque habrá que ver en qué lugar le deja su expulsión en El Molinón y su lamentable ausencia ante el Barcelona por sanción. En el centro del campo, Aranburu toma ventaja con respecto a Elustondo, y el capitán demostró que ya le ha cogido el pulso a lo que Montanier quiere de su centro del campo aunque pareciera el más desconectado del 4-3-3 de Montanier en los amistosos de verano. El técnico francés, en todo caso, tiene ya tres líderes indiscutibles, los tres son de Zubieta y dos de ellos son incorporaciones al primer equipo: Xabi Prieto, Illarra e Iñigo Martínez. En sus hombros descansa el juego de la Real, tanto ofensiva como defensivamente. Los tres brillaron en Gijón.


El partido no fue excesivamente bueno. Muchas imprecisiones, algo de corre calles durante bastantes minutos y muy pocas ocasiones de gol. Bravo desbarató la mejor del Sporting con una preciosa estirada sobre la línea en un saque de esquina (¿sigue siendo el balón parado una asignatura pendiente para la Real? La respuesta, que de momento parece afirmativa, vendrá en los próximos partidos). Buena noticia que el chileno recupere la buena forma de la primera vuelta de la temporada pasada, después de no haber destacado demasiado en la Copa América. La respuesta de la Real fue de categoría, con el jugadón del 0-1. Xabi Prieto recibe por su banda, Carlos Martínez le dobla, centra al área y Agirretxe, con un movimiento maravilloso de 9 de toda la vida consigue desmarcarse y cruzar un hermoso cabezazo al palo derecho de la portería sportinguista. El gol dio paso a los mejores minutos de la Real, los de más control del juego, los de mayor seguridad defensiva. El Sporting rondaba el área realista pero era incapaz de entrar. Lo impidió el gran trabajo de todos, pero sobre todo de un inconmensurable Iñigo Martínez, que ya forma con Demidov una gran pareja defensiva.


En la segunda parte, el Sporting salió más decidido en busca del gol, pero ocasiones claras generó muy poquitas. Cuando más apretaba el Sporting, aunque sin buscar demasiado las cosquillas a Bravo (insisto en el partidazo de Iñigo Martínez e Illarra, que se multiplicó para llegar a todas las parcelas del campo), llegó el 0-2. Esta vez el pase fue desde la banda izquierda. De la Bella cruzó el balón hasta la zona derecha del ataque txuri urdin. Xabi Prieto (suma ya su primera asistencia de la temporada, después de haber sido el tercer mejor pasador de la anterior Liga) hizo una magistral dejada de cabeza a Agirretxe, que llegaba al segundo palo con ventaja para cruzar una preciosa vaselina con la testa imposible de detener. Otro señor gol. Y otra vez de Agirretxe. El 9 de la Real comienza la temporada de forma inmejorable y demuestra que, al menos, mereció un poco más de confianza por parte de Lasarte. Que sus dos goles llegaran jugando desde la banda izquierda casi se puede considerar anecdótico, y más teniendo en cuenta lo desconectado que estuvo Vela del juego y del equipo durante todo el partido.


La situación más clara que generó el Sporting llegó a balón parado. Otro error, un error ya visto la temporada pasada y también en la pretemporada. Carlos Martínez se vio abandonado en el segundo palo marcando a Botía, pero por detrás, incapaz de alcanzar el balón de ninguna de las maneras antes de un disparo que no llegó a producirse. ¿Penalti? Nadie lo protestó mucho, ni siquiera su protagonista txuri urdin, pero lo vi riguroso, porque da la sensación de que el jugador local tenía más ganas de forzar la pena máxima que de marcar un gol prácticamente imposible de evitar, a bocajarro delante de Bravo. La jugada dejó una penalización máxima pero, eso sí, justa si se señala el penalti, la tarjeta roja a Carlos Martínez. Ironías de la vida, tras 38 jornadas de la temporada 2010-2011 sin sufrir una sola expulsión, sólo ha hecho falta un partido para jugar con inferioridad en la 2011-2012. El Sporting no falló, con lo que los veinte minutos finales recuperaron el sufrimiento de no hace tanto tiempo, el de los partidos de marcador ajustado. ¿La diferencia? La que dijo Montanier, la seguridad absoluta que estaba mostrando la Real. El Sporting apretó, pero el 1-2 no llegó a estar en peligro prácticamente en ninguna jugada.


Que el primer movimiento de Montanier para cubrir la expulsión de Carlos Martínez fuera colocar a Zurutuza de lateral derecho da idea de los galones que ha dado a Illarra en el centro del campo. Parece más factible colocar al mediocentro más defensiva en el puesto de un defensa expulsado, pero el francés no lo hizo así. Illarra es intocable, sea de 4 o de volante, pero intocable. La mayor similitud entre Montanier y Lasarte está en el retraso en hacer los cambios. La primera sustitución debió de llegar antes, para frenar el intento de asedio del Sporting. Después, Ifrán sustituyó a Agirretxe, pero el uruguayo pareció tan desconectado como Vela (que fue el último sustituido, éste en un descarado cambio defensivo para apuntalar la defensa con Mikel González). No parece la mejor manera de empezar para Ifrán, después de haber generado polémica con sus declaraciones del pasado jueves, en las que habló de salir cedido si la Real decide incorporar a un delantero más. El puesto en esta Real se tiene que ganar sobre el césped, no en los despachos ni fuera del terreno de juego. Que Griezmann e Ifrán hayan pretendido otra cosa en esta pretemporada es una mala noticia.


En cualquier caso, la Real comienza ganando y ojo a la forma en que lo ha hecho. Dos de los canteranos nuevos fueron los mejores, evidenciando que echarse las manos a la cabeza en la Real por la falta de fichajes es exagerado. En el once inicial de la Real faltaban, al menos, dos llamados a ser titulares, Griezmann y Mariga, sin contar a Llorente, un delantero que tendría que marcar muchos goles si las dolencias físicas le respetan. Y con buena imagen, rocosa en defensa y de calidad en el toque. Tres puntos como visitante para empezar son una espléndida noticia y un buen colchón para afrontar con tranquilidad la visita a Anoeta del Barcelona, que se producirá dentro de dos semanas. Montanier arranca con buen pie, con bastantes luces en su inicio (la mayoría procedentes de Zubieta) y alguna que otra sombra, normal por otra parte en un arranque de competición en el que la precisión en el pase, y más en un esquema que quiere basarse en el toque, no es la todavía la necesaria. Pero hay que tener claro desde ya que las jugadas de estrategia necesitan una mejor inmediata para no encajar tantos goles como la temporada pasada. Con todo, tres puntos. La Real, arriba. Y Agirretxe, codeándose con los mejores goleadores de la Liga. No está mal, nada mal.

jueves, agosto 25, 2011

PREVIA Sporting - Real Sociedad. Arrancando en frío

Arranca la Liga (sábado, 18.00 horas, El Molinón) y lo hace en frío por culpa de la huelga que se llevó por delante la primera fecha del calendario. Hace mucho que no se habla de fútbol (en la Real todavía se está hablando de fichajes y, de momento, poco del once que pueda inaugurar la era en el banquillo txuri urdin de Philippe Montanier) y es así como arranca la competición. Será un arranque exigente en un campo con mucho significado para la Real y con el fantasma del mal rendimiento como visitante en la segunda vuelta de la temporada pasada, lo que convierte al encuentro en una buena prueba de fuego para el nuevo equipo de Montanier. Porque nuevo es, jueguen o no sus nuevos fichajes. Nuevo en cuanto a nombres, en cuanto a la forma de jugar y, quizá, en sus objetivos, aunque eso lo dictará el devenir de la competición. Arranca por fin la Liga, y eso es una buena noticia. Ojalá no pasé factura hacerlo en frío y en un partido que no es tan de relumbrón como los de Atlético y Barcelona en Anoeta.


La primera convocatoria de Montanier ya marca las primeras pistas de cómo será la Real 2011-2012. Y la primera gran noticia que depara la lista es la inclusión de Pardo entre los 18 elegidos. El campeón europeo sub-19, aunque no parece que apunte a titular, consigue hacerse un hueco en la primera plantilla desde el inicio gracias a que Mariga se queda fuera por lesión. De esta forma, la Real debutará con cuatro caras nuevas. Además de Pardo, se hacen ya un hueco en el primer equipo Asier Illarramendi, Iñigo Martínez y Carlos Vela. Y lo más probable es que estos tres sí formen parte del primer once incial que escoja Montanier. Con las ausencias también se pueden sacar conclusiones. Ansotegi se perfila como el cuarto central de la plantilla y Cadamuro, al menos de inicio, tendrá pocas probabilidades de entrar en el once. Las ausencias por lesión de Markel y Mariga dificultan las conclusiones en el centro del campo y la de Griezmann en la vanguardia. Pero que falte Llorente es también muy significativo.


Bravo es seguro en la portería y sería muy extraño que la defensa no la formaran Carlos Martínez por la derecha, De la Bella por la izquierda y Demidov e Iñigo Martínez en el centro. La variante con más posibilidades puede ser que Estrada juegue en el lateral, pero Charly parece el favorito para debutar de inicio. En el centro del campo, Illarramendi y Zurutuza parecen seguros. La duda está entre Aranburu y Elustondo. De entrar Elustondo, Illara adelantaría su posición. En la segunda línea de tres, la más ofensiva, Xabi Prieto parece el más seguro de todos. Vela tiene muchas opciones de salir de inicio, probablemente como delantero centro, lo que podría dejar el carril izquierdo para Ifrán, tal y como lo ha probado Montanier durante la pretemporada. Sarpong parece una opción de menos peso. Agirretxe, a pesar de ser el máximo goleador de los partidos del verano por segundo año consecutivo, parece tener su destino inicial en el banquillo, aunque también podría ser titular y que Vela se desplazara a la banda izquierda.


La historia dice que El Molinón es un campo en el que la Real puntúa con cierta frecuencia pero menos de lo que cabría esperar del escenario en que el equipo txuri urdin ganó su primera Liga. Entre Primera y Segunda División, el equipo txuri urdin ha rendido 43 visitas, de las cuales ha vencido en diez y empatado en otras tantas. Las 23 restantes han sido derrotas. Todos los triunfos y ocho de los empates han llegado en la máxima categoría. Y es que en Primera la Real no cae como visitante ante el Sporting desde la temporada 1993-1994, cuando fue derrotada por 3-2. Desde entonces, la Real ha sacado de allí tres victorias y dos empates. En este periodo de tiempo sí se produjo una derrota, pero fue en Segunda División, la primera de las tres campañas que jugó la Real en la categoría, la 2007-2008, por 1-0. La victoria más abultada de la Real en Gijón fue el 2-4 de la temporada 1992-1993, con dos goles tanto de Luis Pérez como de Uría. La mayor goleada sportinguista es el 6-2 de la 77-78 (López Ufarte de penalti y Satrústegui hicieron los tantos de la Real), y muy cerca está el 5-2 en Segunda de la 63-64 (ambos goles realistas, de Eceiza).


La última vez que Sporting y Real se vieron las caras fue la pasada temporada, la 2010-2011, y en Primera División. Y el equipo txuri urdin entrenado por Martín Lasarte logró una contundente y merecida victoria por 1-3. Fue un partido clásico, duro y disputado, donde la Real fue mejor en casi todo, pero sobre todo en pelea y en fútbol. Se adelantó el Sporting en el minuto 3, con un gol de Gregory, aprovechando una calamitosa marca en un córner. Pero la Real reaccionó rápido. Xabi Prieto hizo el primero culminando un precioso pase de tacón de Llorente tras saque largo de Bravo. Justo antes de acabar la primera mitad, Griezmann hizo una genialidad de regate sobre la línea de fondo y cedió el balón a Zurutuza que, al segundo intento, hizo su primer gol en Primera División. El Sporting dominó en la segunda mitad, pero fue incapaz de superar la magnífica defensa de la Real, que mató el partido en el descuento con el 1-3, obra de Aranburu tras otra maravilla de Xabi Prieto. Fue un partido intenso que Paradas Romero estuvo muy cerca de cargarse con las exageradísimas 58 faltas que señaló.

martes, abril 26, 2011

Felicidades, realistas

Millones de veces me he imaginado allí, en la grada de El Molinón, en aquel 26 de abril de 1981, mojándome sin paraguas, sufriendo lo indecible, afónico de tanto animar, viendo cómo la Real se jugaba la Liga. Con la radio lamentando que el Real Madrid ganara en Valladolid. Diciéndole a los de alrededor que no la vamos a perder como el año anterior, que todavía queda tiempo. Que este equipo y todos nosotros, nos merecemos esa instante inolvidable de felicidad. Que vamos a marcar, que tiene que haber un gol antes de que Enríquez Negreira pite el final. Y me imagino volviéndome loco de felicidad, gritando gol con toda mi alma, alzando los brazos al aire, con lágrimas en los ojos. Me imagino campeón. Me lo imagino porque no estuve allí. ¡Ojalá hubiera sido uno de los miles de realistas que vivió el instante de felicidad más grande que la Real ha dado jamás! Ni siquiera, a mis tres años, fui consciente de que aquel día estaba teniendo semejante importancia histórica.



Lo sucedido queda para la posteridad. Fue el día en que, como dijo el gran Gorka Reizabal, la Real se convirtió en el más grande de los pequeños y en el más pequeño de los grandes. Contarlo por escrito no tiene, ni por asomo, la misma emoción que haberlo vivido. Ni siquiera que haberlo soñado. Tampoco que haberlo visto. Pero si no lo has vivido, hay que leerlo. Hay que verlo. Hay que soñarlo. Cerrad los ojos. Escuchadlo como lo escucharon los oyentes de Radio Nacional.


Pero para soñar como se tiene que soñar, sólo hay una forma de escuchar este gol. Con la voz de Joxean Alcorta. La suya era la voz de la Real y en mi imaginación, en mis sueños, es la voz del gol de Zamora, es la voz del instante más feliz que, incluso sin haberlo vivido, anida en mi corazón txuri urdin. Y han pasado ya 30 años desde el día en que volamos, en que el cielo dejó de ser nuestro límite, desde que ganamos lo que había que ganar. 30 años. Felicidades, realistas. Lo vivierais o no, este día es vuestro. Es nuestro. Es de la Real.