
Admito que me ha sorprendido muchísimo la salida de Fuentes, por el momento en el que se ha producido, a pesar de que la consideraba necesaria para que este club empiece de verdad una regeneración que nos devuelva a la Real de siempre. Me sorprende porque se produce apenas dos días después de anunciar una Junta de Accionistas que tampoco me gustó. Me sorprende porque entonces dijo que se sentía legitimado para seguir presidiendo la Real Sociedad (y, de hecho, se quería someter a la valoración de los accionistas pero no dimitió y convocó elecciones, como le pedía mucha gente). Y ahora se va. Han sido dos años malos, bastante malos, con promesas incumplidas y con abundantes desaciertos. Era necesaria su marcha. Pero me ha sorprendido el momento.
Ahora se abre un horizonte institucional algo extraño. Ya dije que en la convocaria de la Junta quedaba muy en el aire si Fuentes iba a seguir después de la remodelación que se insinuó como probable del Consejo de Administración. Ahora se queda al mando María de la Peña, la primera mujer que preside la Real Sociedad. ¿Pero seguirá después de esa Junta? ¿Será ella la cabeza visible del nuevo proyecto? ¿O será otra persona? Creo que la actual directiva debería aclarar el futuro algo más de lo que lo ha hecho. Quizá en cuanto la Real sepa si sigue en Primera División o si su futuro pasa por la Segunda, pero desde luego antes de la Junta.
Y seguimos sin saber si alguien pretende ofrecer una alternativa, si Miguel Santos o cualquier otro está dispuesto a encabezar una candidatura. Cada vez me da más miedo la posibilidad de que en la Junta se repruebe la gestión del actual Consejo de Administración y no haya alternativa. Eso nos abocaría a la convocatoria de elecciones que, como pronto, se podrían realizar el 30 de julio. Y las grandes decisiones sin tomar. Sin entrenador, sin secretario técnico, sin fichajes, sin renovaciones... ¿y en Segunda? Empiezo a temblar...
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