
Aunque fue una bonita trayectoria como jugador, pocos se acuerdan de ella. La memoria es tan selectiva como a veces injusta, pero es que si algo es Alberto Ormaetxea es el entrenador de la Real campeona de Liga. Ahí sí que estamos hablando ya de una auténtica leyenda. Sin discusión. 324 partidos, de los cuales ganó 157, casi la mitad. Dos títulos de Liga. Una Supercopa. Unas semifinales de Copa de Europa. Todo eso se consiguió con él sentado en el banquillo. Y, sin embargo, en aquellos años Alberto Ormaetxea no tenía la consideración en algunos sectores que semejantes logros requería. Se dudaba de él, se le consideraba defensivo, no se le ponía a la misma altura que los jugadores que ya entonces eran míticos para todos. Era como si Ormaetxea simplemente pasara por allí. Y no, no fue así. Ormaetxea fue un genio capaz de llevar a un modesto equipo a lo más alto. Menos mal que el tiempo le puso donde merecía. Con el 25º aniversario del primer título de Liga, en 2006, se inauguró un busto con su efigie junto al estadio de Anoeta. Él ya no pudo verlo. Nos había dejado ya. Pero sigue ahí, con todos nosotros, disfrutando ahora con lo que la Real, su Real, está haciendo ahora ya de nuevo entre los grandes.
2 comentarios:
Además de esas dos históricas ligas que hicieron que muchos simpatizaramos con la R.Sociedad, no hay que olvidar que el equipo que dirigía Ormaetxea, creo que en la temporada 79/80 consiguió un monumental record: 32 jornadas invicto!
El maravilloso Barça de este año, en mi opinión el mejor equipo de todos los tiempos (lo digo con el corazón pero también con la cabeza) acaba de fijar su listón, tras la merecida derrota de ayer ante el Betis, en 28 partidos. Me parece un dato interesante...
Salut!
Krust, tienes toda la razón. Y fíjate si me parece importante que cada año celebro la derrota el último equipo invicto, y por tanto que el récord de imabitibilidad sigue siendo de la Real.
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