
Urreisti sólo jugó un año en el Sanse (26 partidos, ocho goles), y fue el mejor de la historia del filial txuri urdin. En aquella temporada 61-62 el equipo estuvo siempre en los puestos destacados de la Segunda División, finalizó cuarto a sólo dos puntos del ascenso, y tuvo una brillante andadura en la Copa del Rey, enfrentándose y plantando cara a todo un Real Madrid. Lástima que el descenso de la Real a Segunda llevara al Sanse a Tercera, sin haber regresado nunca más a la categoría de plata. Urreisti destacó desde joven, pero antes de dar el salto al filial realista estuvo un año jugando apenas algún partido con el conjunto juvenil. El cromo que preside estas letras es de la tempoada 1967-1968, la del regreso a Primera División tras cinco largos años en Segunda. Para entonces, Urreisti ya erá más que titular en la Real, donde siempre, salvo en sus primera y última campañas, jugó más de veinte partidos ligueros, casi siempre más cerca de los 30. Le costó en su salto al primer equipo, pero para la temporada 1963-1964 ya era se había hecho con el puesto de extremo derecho.
Marcó 78 goles con el primer equipo de la Real. En Primera, su mejor temporada en este sentido fue la 68-70, en la que marcó ocho tantos. En Segunda, hizo diez en la 63-64, 65-66 y 66-67. Su debut goleador fue el ya referido ante el Orense (el primero en la máxima categoría del fútbol español se lo hizo al Valencia, 2-0 ganó la Real aquel día). El último, qué mejor colofón a su carrera en el equipo txuri urdin, fue en la Copa de la UEFA de la 75-76. Fue el empate a uno en Atotxa ante el Grasshoppers, el gol que permitió a la Real superar por primera vez una eliminatoria europea, en su segunda participación. Fue un potente disparo desde 30 metros que se coló por la escuadra. Qué mejor premio para alguien que se convirtió en leyenda viviendo todo lo que puede ser la Real, lo mejor y lo peor, el infierno de tantos años en Segunda, el ascenso de Puertollano, la clasificación por primera vez para jugar en Europa e incluso la construcción del equipo campeón. Dioni Urreisti, toda una leyenda, aunque su recuerdo a veces esté eclipsado por el intenso brillo de la Real campeona.
No hay comentarios:
Publicar un comentario