jueves, noviembre 12, 2009

PREVIA Albacete - Real Sociedad. Objetivo: abrir hueco

La Real viaja a Albacete (sábado, 18.00 horas, Carlos Belmonte, ETB-1) con un claro objetivo: abrir hueco con respecto al cuarto clasificado y consolidar de forma duradera su posición entre los tres primeros de la tabla, los que al final subirán a Primera División. Después de lograr la mejor racha en Anoeta desde que se produjo el descenso en el verano de 2007 (cuatro victorias consecutivas), ahora toca evitar que se produzca la peor como visitante desde aquel triste día en Valencia. El equipo txuri urdin no ha perdido, en esta etapa en Segunda División, tres partidos seguidos lejos de San Sebastián. Ahora acumula dos, sus dos únicas derrotas de la temporada, ante Levante y Hércules. El Albacete parece un rival más asequible que estos dos y, además, la Historia juega a favor de la Real, a pesar de que su última visita se saldó con un injustísima derrota.

Martín Lasarte repite convocatoria, a excepción del portero. Claudio Bravo, a pesar de que Alemania suspendió el encuentro de este sábado ante Chile por la muerte del meta germano Enke, y dado que tiene otro amistoso este próximo martes, no jugará en Albacete con la Real. Zubikarai es su relevo en la lista de 18 y, presumiblemente, Asier Riesgo volverá a estar bajo los palos. Él ha sido el escogido por el técnico realista para suplir a su portero titular cada vez que Bravo ha estado convocado con su selección. Riesgo todavía no conoce la derrota en los tres encuentros que ha disputado esta temporada. Si la convocatoria apenas cambia, el once es una incógnita y tan factible parece que se acerque al que jugó ante el Recreativo como que haya cambios.

La única línea en la que no los habrá con seguridad será en la defensa: Estrada, Ansotegi, Mikel González y De la Bella estarán en el once, salvo sorpresa mayúscula (el único recambio natural para alguno de estos cuatro jugadores que figura en la convocatoria es Labaka). A partir de ahí, casi todo es una incógnita. Elustondo, que todavía no ha entrado en el campo desde su lesión, está de nuevo en la lista y tiene muchas opciones de volver al equipo, lo que sentaría a Diego Rivas (que está para jugar, a pesar de romperse la nariz hace una semana, aunque tendrá que hacerlo con una máscara protectora). Aranburu, Xabi Prieto y Griezmann parecen tener un lugar seguro en el centro del campo, pero las posiciones que ocupen dependerán del esquema escogido por Lasarte y del resto de jugadores que entren en el once.

Tras la lesión de Zurutuza, la posición que más quebraderos de cabeza parece estar dando al técnico es la mediapunta. Sólo Lasarte sabe quién jugará en Albacete en esa posición. Podrían hacerlo Griezmann (jugó algunos minutos la semana pasada en esa posición; esto abriría la posibilidad de que Johnatan Estrada entrara en la izquierda), Xabi Prieto (poco probable, puesto que Nsue no estuvo cómodo en la derecha hace una semana), Nsue (es donde mejor rindió en los primeros partidos de la temporada), Sergio (suyo fue el pase de gol a Griezmann ante el Recre), Aranburu (sus mejores actuaciones de la pasada campaña fueron ahí) y Agirretxe. Esta sería la opción si se confirmara lo que ha probado Lasarte durante la semana, Agirretxe y Bueno en el once titular. Ambos llevan tiempo sin marcar. El último tanto del canterano fue en la jornada cuarta, ante el Girona, y el del uruguayo en la quinta, ante el Huesca.

La última salida de la Real se saldó con la abultada derrota en Alicante. El equipo de Lasarte ha perdido las dos últimas jornadas que ha jugado lejos de su estadio, por lo que no puntúa como visitante desde la gran victoria (1-3) en Soria ante el Numancia. Sacar tres puntos de tierras manchegas haría que el equipo txuri urdin dependiera de sí mismo la próxima semana para recuperar el liderato, pues es el Cartagena el próximo equipo que pasará por Anoeta. El líder, con dos puntos de ventaja sobre el equipo txuri urdin y sin haber perdido todavía un solo encuentro, juega el domingo en casa ante el Nastic. Una victoria de los catalanes daría de nuevo a la Real la primera posición, mientras que el empate le valdría al Cartagena para mantener su privilegiada posición por el gol average. Más que esa plaza, lo que importa es la distancia con respecto al cuarto clasificado, ahora mismo a cuatro puntos (aunque podrían ser dos si el Betis gana el partido aplazado que tendrá hasta comienzos de diciembre).

Siendo el Carlos Belmonte es un campo talismán para la Real, la Historia y la estadística juegan del lado del conjunto blanquiazul (que presumiblemente jugará de rojo). De las nueve visitas que le ha rendido, tanto en Primera como en Segunda División, cinco se saldaron con triunfo txuri urdin y otras dos con empate. Inolvidable es el 3-5 de la temporada 95-96, con dos goles de Karpin y uno de Albístegui, De Pedro y De Paula. La única derrota realista en Albacete jugando en Primera División se produjo en la campaña 2003-2004. La Real estaba pensando en el encuentro de Champions League que iba a disputar días después en Turín ante la Juve y se vio sorprendida por el equipo local, a pesar del golazo de Nihat, que sólo maquilló el 3-1 final. Si en Primera la estadística está claramente del lado de la Real, en la categoría de plata, el balance es parejo: una victoria y una derrota para cada equipo.

Esa derrota se produjo la pasada temporada. Fue un buen partido del equipo de Lillo. Marcos anotó el gol txuri urdin, pero no sirvió para sumar por dos fallos puntuales que costaron dos goles (de Bravo en el primero, de Markel Bergara en el segundo, en el último minuto) y por la nefasta actuación del árbitro que más puntos arrebató a la Real la pasada temporada, uno que subió a Primera División el pasado verano por méritos que cualquier que le haya visto arbitrar está obligado a poner en duda. Además de un arbitraje calamitoso en su conjunto, debió expulsar a Diego Costa por una entrada terrorífica, minutos antes de que anotara el gol del triunfo del Albacete, gol que, además, logró en posición de fuera de juego. En la primera parte, y delante del mismo linier, a Marcos se le anuló un gol legal por un fuera de juego que no existió. Y, para colmo, el propio Marcos acabó expulsado en el descuento por una inofensiva faltita en el centro del campo.

martes, noviembre 10, 2009

Canteranos

Es curioso que el debate sobre la cantera sólo surja, salvo muy contadas excepciones, cuando las cosas vienen mal dadas. Obviamente, esto es como resultado de que, juegue quien juegue, lo que todos queremos es que la Real gane. Si lo hace con ocho jugadores de fuera, no habrá queja alguna. Como si son ocho los de casa. Pero siempre he creído que la Real es un equipo diferente en este sentido, que su apuesta por la cantera es elegida libremente, un orgullo para sus aficionados y, además, una política necesaria para sobrevivir en un club que nunca ha destacado por el estado boyante de sus cuentas.

Dicho esto, me llama la atención que en la discusión sobre la cantera se omitan ciertos detalles que me parecen interesantes. Es indudable que la Real vive en un momento de apuesta por la cantera. Por convicción y por obligación, pero de cantera al fin y al cabo. Uno mira los onces semana tras semana y juegan entre siete y diez futbolistas procedentes de Zubieta. Como decía más arriba, un motivo de orgullo. Tanto como acertar con los jugadores que vengan de fuera para apoyar la progresión de los potrillos.

Pero no se dice nada de los canteranos que no juegan, y eso es una pequeña trampa en la que todos caemos. Cuando yo hablo de apostar por la cantera, hablo de dar oportunidades reales a los chavales que merezcan dar el salto al primer equipo. Por eso es importante destacar cuántos juegan en el once. Puedes tener quince en la plantilla, y que los diez de fuera sean titulares. Si no se cree en ellos, está la opción de dejarles salir del club o la de mantenerles un tiempo más en el Sanse. No es una política acertada de cantera dar dorsal del primer equipo a jugadores con los que no se cuenta sólo para superar las veinte fichas profesionales y aparentar que se tiene una plantilla más o menos larga.

Por las causas que sea (no es fácil juzgarlas y diagnosticarlas desde fuera, sin ver los entrenamientos en Zubieta todos los días y sin saber qué piensa el entrenador de algunos jugadores), en ese error ha caído la Real esta temporada. Lo más probable es que haya razones económicas detrás de este movimiento (o lo que es lo mismo, la imposibilidad de traer a nadie más y pagarle un sueldo acorde con su procedencia). No veo otra explicación para que Borja Viguera o Iosu Esnaola tengan ficha del primer equipo. Ninguno de los dos ha jugado un minuto esta temporada, el primero ha entrado en una sola convocatoria y el segundo ha visto todos los partidos desde la grada. Después de once jornadas de Liga, sólo parece haber una conclusión posible: Martín Lasarte no cuenta con ellos.

En situación parecida se pueden hallar otros dos jugadores del primer equipo. La más cercana es la de Iñigo Sarasola. Jugó tres partidos, pero dejó de hacerlo incluso cuando De la Bella, el jugador con el que tendría que jugarse el puesto, estaba lesionado. Y, aunque ésta sea su tercera temporada en el equipo, Carlos Martínez también parece estar en la misma situación. Ambos laterales son la tercera opción en sus puestos para el técnico. Con Carlos Martínez no había otra alternativa, pero si Viguera, Esnaola y Sarasola tienen la capacidad de progresar, están perdiendo un tiempo precioso.

Sobre todo porque en estos casos no se da la explicación que suele ofrecerse, y es que los foráneos les cortan el camino (por poner dos ejemplos concretos, Johnatan Estrada no juega desde la jornada cuarta y Sergio apenas ha estado en cinco y sólo dos de titular). Por descontado, no estoy pidiendo que estos canteranos jueguen a toda costa. Tampoco que se les dé oportunidades si no se las merecen (precisamente ese es el error que no se debe cometer), y ahí el único que sabe el nivel que pueden dar es el técnico que les dirige todos los días en los entrenamientos. Pero sí creo necesario alertar de esa trampa que nos hacemos en nuestra política de cantera. Y veo imprescindible que, para que se pueda contar con ellos en el futuro, si es lo que se quiere, vayan entrando de alguna forma.

Cuando Estrada vio su quinta amarilla, Martín Lasarte no había metido todavía en una sola convocatoria a Carlos Martínez. Entiendo el riesgo de hacer que un jugador, además un jugador que puede no gozar de la confianza absoluta del técnico, pase de no convocado a titular, y por eso asumo que lo normal es lo que hizo el técnico: colocar a Mikel González de lateral derecho. ¿Pero qué ocurrirá si en la misma semana no están Agirretxe y Bueno? ¿Estará Viguera entonces de afrontar un encuentro completo a nivel de competición? ¿Podrá Esnaola suplir a cualquiera de los centrales titulares en caso de ser necesario? Mikel González está apercibido de sanción, y eso unido a una lesión de Labaka o Ansotegi dejaría muy coja nuestra defensa sin que Esnaola haya tenido la más mínima preparación para entrar en el equipo.

Me llama la atención este, de algún modo, abandono de estos jugadores, cuando Martín Lasarte ha demostrado mucho inteligencia en este sentido con los porteros. El titular es Bravo y el segundo es Riesgo, que para eso ha jugado éste todos los partidos en los que ha faltado el chileno. Pero Zubikarai está entrando en las convocatorias, ahí sí hay rotación. Ese es un privilegio del que no han disfrutado ni Viguera ni Esnaola (tampoco Carlos Martínez), y del que apenas se ha beneficiado Sarasola. Y ojo, que todos pueden ser necesarios a lo largo de la temporada.

domingo, noviembre 08, 2009

REAL SOCIEDAD 1 - RECREATIVO 0 Oro puro

Antoine Griezmann es oro puro. El potrillo francés desatascó un partido muy complicado ante un buen rival con su cuarto gol de la temporada. No parece que esta Real vaya a ganar muchos partidos de forma holgada, como ya nos ha venido sucediendo en las dos temporadas que el equipo transita por la Segunda División. Pero eso, además de provocar mucho sufrimiento en los finales de los partidos, da aún más valor a la aparición de jugadores como Griezmann. O Agirretxe, aunque ayer sumara su séptima jornada consecutiva sin marcar. O Zurutuza, a quien el juego del equipo está echando de menos más de lo que seguramente se puede admitir. Tres puntos más y otra semana en puestos de ascenso. Eso también hay que disfrutarlo, porque no es tan fácil estar ahí siempre.

Martín Lasarte recuperó el once y el modelo que casi todo el mundo le pidió tras la abultada derrota en Alicante. Y la cosa funcionó a medias. La salida txuri urdin fue muy buena. En un cuarto de hora había tenido tras claras ocasiones para marcar, la primera un pase de Griezmann hacia a Agirretxe que salvó in extremis el portero del Recre, la segunda un disparo del nueve realista que se marchó alto y la última un cabezazo de Ansotegi al poste. Parecía que la Real había tomado nota de lo sucedido ante el Hércules. Pero entonces sucedió lo que casi nadie suele tener en cuenta en los análisis a posteriori, sobre todo cuando la Real no gana: apareció el rival. Un buen equipo. El Recreativo empezó a tocar el balón, se hizo dueño del centro del campo y comenzó a tener claras ocasiones de gol, entre ellas dos balones a los palos de la portería de Bravo, que recordó a ese meta aliado con la portería de su primera temporada en San Sebastián.

¿Por qué el Recre pasó a controlar con tanta facilidad el centro del campo? Además de por méritos propios, que los tuvo, porque ni Aranburu ni Rivas estuvieron muy finos y, sobre todo, porque a la Real le faltan los dos jugadores esenciales para tener un dominio más rotundo de esa franja. Elustondo estuvo en el banquillo pero si Lasarte no tiró de él ni siquiera en la segunda parte, ni siquiera cuando a Rivas le partieron la nariz (en una jugada en la que el árbitro ni siquiera pitó falta), es porque no estaba para jugar. Le esperamos en Albacete. Zurutuza sigue de baja. Y ésta sí que la está notando la Real. En defensa, el equipo pierde un elemento importantísimo de la presión. Y en ataque Lasarte no termina de dar con la tecla para sustituírle. Ayer fue Xabi Prieto quien comenzó en la mediapunta y ahí pasó desapercibido. Griezmann en la segunda parte estuvo algo más atinado. Pero fue Sergio, un mediapunta nato, quien aportó lo que hacía falta.

Y eso no era otra cosa que saber aprovechar las cualidades de los jugadores que pueden recibir el balón en posición de introducirlo en el interior de la portería rival. Sergio fue el autor del precioso y preciso pase a la espalda de la defensa que Griezmann convirtió en el 1-0 definitivo. Lasarte había elogiado a Sergio en la víspera del partido y el jugador respondió como se espera de un profesional, sobre el césped. Xabi Prieto también creció en la banda derecha, donde Nsue había empezado bien, desbordando sin problemas a su par, pero también donde acabó diluído a medida que el balón se alejó de su zona de influencia. Griezmann, incluso pasando muchos minutos sin tocar el esférico da la sensación de ser un gran jugador. Hace cosas, busca paredes. Es muy bueno. Oro puro. Y como no subamos a Primera no nos va a durar nada. Ya tenemos otro motivo para alcanzar una de las tres primeras plazas.

La Real parece haber aprendido ya lo que son los partidos de Segunda, parece haber adquirido la solvencia para gestionar marcadores cortos y finales apretados. El Recre apenas creó peligro una vez que se puso por detrás en el marcador y eso no se puede achacar sólo a la lluvia que se desencadenó con el gol de Griezmann ni tampoco al shock del rival al verse por detrás en el marcador en un partido en el que desplegó más fútbol que la Real. Es mérito también del equipo de Martín Lasarte. Es la demostración de que el camino de este conjunto en Segunda está dejando lecciones que parecen aprenderse, por mucho que de vez en cuando se cometa un borrón como el de Alicante. Pero también es importante saber que lo que dijo Lasarte en la víspera es cierto. Que éste es un equipo en construcción con gente muy joven sobre el césped. Pero sumar puntos y, especialmente, hacerlo de tres en tres en esta etapa es casi sinónimo de éxito al final de la temporada.

Que es un equipo en construcción no sólo se nota por la juventud de algunos de sus jugadores. Hay posiciones que todavía no están del todo cubiertas, y los laterales destacan sobre todas las demás. De la Bella sigue acumulando minutos sin enseñar demasiado, y tendría que preocupar que el canterano llamado a generar competencia en la izquierda, Sarasola, desapareciera incluso de las convocatorias con el catalán todavía lesionado. Y Estrada, pese a que haya tenido buenas actuaciones en ese puesto, no es una solución a largo plazo. El problema de la competencia es idéntico, pues Lasarte no cuenta de momento con Carlos Martínez y Mikel González es su recambio preferido en ambas bandas. También es preocupante que los dos delanteros del equipo lleven ya demasiado tiempo con la pólvora mojada, máxime cuando Lasarte no parece contar en absoluto con el tercero, Borja Viguera. Y también es preocupante, aunque ayer no tuviera influencia en el resultado final, que penaltis tan claros como el que sufrió Agirretxe con 0-0 en el marcador, no se señalen.

La conseguida ante el Recreativo es la cuarta victoria consecutiva en Anoeta. En las dos temporadas anteriores en Segunda, la Real no había alcanzado nunca ese registro. Tengámoslo en cuenta, porque llevamos demasiado tiempo destacando sólo los registros negativos. Tengamos en cuenta también que el equipo durmió ayer como líder otra vez, aunque el Cartagena nos coloque hoy en la segunda posición. Valorémoslo porque ayer ninguno de los equipos que aspira a luchar por el ascenso a Primera consiguió la victoria, demostrando que no es tan fácil sumar de tres en tres como parece que lo ve mucha gente cuando no lo hace el conjunto txuri urdin. La Real sigue volando. Volemos con ella, porque queda una semana menos para ser de nuevo equipo de Primera División.

viernes, noviembre 06, 2009

PREVIA Real Sociedad - Recreativo. A por el récord y la revancha

La Real busca revancha tras la goleada encajada en Alicante. Lo hace ante otro aspirante a subir a Primera División, el Recreativo de Huelva (sábado, 16:00 horas, Anoeta; Canal+ Liga y Gol TV), un equipo que descendió la temporada pasada y que mantiene bastantes de los jugadores con los que luchó en la división de honor. Pero no sólo busca revancha el equipo que dirige Martín Lasarte. También juega para conseguir la cuarta victoria consecutiva en Anoeta, lo que supondría un récord desde que se produjo el descenso en el verano de 2007. No sería un mal dato para contestar a todos aquellos que han querido hacer una montaña de la segunda derrota liguera del conjunto txuri urdin.

Martín Lasarte ha introducido dos cambios en la convocatoria, pero podrían ser más, hasta tres, los que haga en la alineación inicial. Vuelven a la lista dos de los que han sido titulares indiscutibles cuando han estado disponibles, Dani Estrada y Gorka Elustondo. El primero recuperará el lateral derecho, toda vez que el técnico txuri urdin ya ha demostrado que, por el momento, no tiene intención de confiar en Carlos Martínez (que verá el partido desde la grada). En cuanto al segundo, lo normal es que empiece el partido desde el banquillo, ya que es la primera lista en la que entra desde que cayera lesionado tras el encuentro en Soria, y no parece necesario forzar su vuelta. Lo normal es que en el once pierdan su sitio Labaka, Markel y Bueno.

Se ha criticado, y mucho, el cambio de planes de Lasarte en Alicante, por lo que tanto la táctica como los nombres se parecerán más a lo que se vio en Anoeta hace quince días, ante el Córdoba. Así, el once titular más probable será el que formen Bravo en la portería, Estrada, Mikel González, Ansotegi y De la Bella en defensa; Diego Rivas (como pivote único), Aranburu, Xabi Prieto, Nsue, Griezmann y Agirretxe. De esta forma, los dos máximos goleadores del equipo, el joven potrillo francés y el nueve txuri urdin, estarían de nuevo en el equipo inicial. Agirretxe busca romper una sequía de seis semanas, después de haber anotado cuatro goles en las cuatro primeras jornadas. No le vendría nada mal un gol.

Quizá la gran duda que mantenga Lasarte en estos momentos sea el nombre del jugador que se moverá en la mediapunta. Si el once inicial es el arriba referido, lo normal es que sea Xabi Prieto, y que su posición se conjugue con la movilidad de Nsue y Griezmann en la línea de tres mediapuntas. Sergio, de quien el técnico habló muy bien en la rueda de prensa anterior al partido, también cuenta con alguna opción, aunque parece menos probable esta solución. Bueno no se ganó el puesto en Alicante, lo que también resta posibilidades a la opción de que comparta ataque con Agirretxe.

La Real comienza la jornada en puestos de ascenso, en la tercera plaza, con 18 puntos y a dos del líder, el Cartagena, único equipo invicto de la categoría. El conjunto txuri urdin tiene opciones de recuperar el liderato que perdió en Alicante. Para ello, tendría que ganar su partido, que el Hércules no gane en su visita al Huesca y que el Cartagena pierda como visitante en Murcia (el empate dejaría al líder con los mismos puntos que la Real, pero con un gol average claramente superior, gracias sobre todo a la goleada encajada por los realistas en Alicante). Pero, ojo, que la igualdad de la Segunda División puede dar un disgusto en caso de derrota. El décimo clasificado, el Córdoba, está a tres puntos de la Real, por lo que un tropiezo en Anoeta podría hacer descender a los de Lasarte bastantes posiciones en la tabla.

Real y Recreativo jamás se han visto las caras en Segunda División. Y en Primera sólo lo han hecho en tres ocasiones, además con un balance claramente favorable al conjunto andaluz, que se ha llevado dos victorias de San Sebastián, ambas por 2-3. La primera fue en la temporada 78-79 (en la que la Real se clasificó para la Copa de la UEFA al final de la temporada), en la única ocasión en que estos dos equipos jugaron en el viejo Atotxa, y la segunda en la 06-07 (la del descenso a Segunda). El Recre, de hecho, fue el equipo que con más merecimiento venció en Anoeta en la última campaña de la Real en Primera, y debió hacerlo por un marcador mucho más claro y sin esperar hasta el descuento.

La única victoria txuri urdin se produjo en la campaña del último subcampeonato, la 2002-2003. Un solitario gol de Nihat a los pocos minutos de empezar el partido le dio los tres puntos y el liderato a una Real que soñaba, con los pies en la tierra, con ganar su tercera Liga. Sólo quedaban cuatro jornadas para acabar la competición. El liderato, con la ilusión y probablemente el título, lo perdió en la triste noche de Vigo.

martes, noviembre 03, 2009

Resultadismo mal entendido

Vivimos en la era del resultadismo. Vaya novedad que acabo de escribir, ¿verdad? Bueno, pues ahí va un concepto nuevo. Vivimos en la era del resultadismo mal entendido. Este fenómeno, ajeno a la Real hace no tantos años, nos ha golpeado de lleno cuando los resultados nos han colocado donde nunca esperábamos volver a vernos: en Segunda División y sin la capacidad necesaria para regresar a Primera. El resultado siempre ha sido lo más importante en el mundo del fútbol, y ahí el equipo txuri urdin nunca ha sido una excepción, claro. Lo que recordamos es el ascenso a Puertollano, el triunfo en Gijón, la Copa en Zaragoza y, en el lado negativo, las Ligas que se esfumaron en Sevilla y Vigo, el descenso de Valencia, el no ascenso de Vitoria. Resultados, al fin y al cabo.

Pero en la Real siempre había algo para matizar los resultados. Se hablaba de cantera, de futuro, de ilusión, de un partido concreto que nos dejó un gran sabor de boca. Ya no sucede así. Ahora, una derrota de la Real desata un furibundo torrente de calificativos a cual más dañino. Ya no hay nada positivo. Ya se ve cada derrota como una afrenta casi personal, como una negligencia imposible de asumir o redimir, como un insulto a muertos y vivos. ¿Por qué digo que es un resultadismo mal entendido? Porque este resultadismo sólo ve lo que quiere ver. Desde el domingo y durante toda la semana sólo se va a ver una cosa: Hércules 5 - Real Sociedad 1. Nada más que eso. Sin análisis, sin visión de conjunto, sin crítica seria. Sólo se ve el efecto del resultadismo. Del mal entendido.

La Real perdió 5-1 en Alicante, sí. Lo vi y lo sentí, no creáis que escribo desde un lugar en el que no lleguen al corazón como puñaladas los goles contrarios. Pero me asombra la crítica feroz, que está siempre ahí, agazapada y a la espera de que el equipo tenga un tropiezo para saltar a la yugular y destrozar todo lo destrozable. Y ahí es donde yo me rebelo, y lo hago con datos. Si a la Real lo que se le pide es ascender, a estas alturas de la temporada no se puede lanzar semejante ataque, porque el equipo de Martín Lasarte ocupa uno de los tres primeros puestos y tiene el camino bien trazado. Es más, tras la décima jornada, ya ha estado en zona de ascenso durante más tiempo que en las dos temporadas anteriores. Ha sido líder dos jornadas, y eso no lo había conseguido hasta el momento. Ahora mismo lleva 18 puntos, cuando en las dos anteriores tentativas de ascender tenía a estas alturas 14. Es tercera, cuando hace un año era décima y hace dos decimotercera.

Pero mi rebeldía va mucho más allá de los datos generales y se enfoca incluso en el partido. Ya sé que no es fácil discutir la contundencia de un 5-1, pero lo tengo que hacer. Olvidaros por un momento del resultado y decidme que con el 1-0 no veíais a la Real en condiciones de empatar y jugando de igual a igual ante el Hércules. Decidme que el 3-1 de Griezmann no os provocó ninguna sensación de que la remontada era posible, aunque muy difícil. Aunque tendemos a infravalorar a los rivales, yo vi a un muy buen contrario, que protagonizó un notable inicio de partido y que se vio frenado primero y dominado después por la Real.

Ahí, en ese instante en que el partido era txuri urdin y comenzaron a llegar ocasiones, llegó el primer gol local. El equipo de Lasarte hincó la rodilla por unos minutos. Pero volvió a levantarse y las apuestas eran para el 1-1, no para el 2-0. Éste llegó por un fallo individual, de Diego Rivas, no como producto del juego de uno y otro equipo. Podemos reprochar que el equipo tirara el partido tras el 3-1, pero no podemos dejar que eso contamine todo lo anterior. No si lo que se pretende es hacer una crítica veraz y constructiva. Si lo que se busca es otra cosa, allá cada cual.

Bien pensado, es imposible sortear la crítica endiablada o el resultadismo mal entendido. A Lillo se le censuraba el año pasado que el equipo empataba demasiado, que era mejor perder algo y ganar mucho que sumar siempre y quedarse en no conocer la derrota. Este año, la Real gana más, pero cuando pierde vuelan los cuchillos. Eso es incongruente, o bien un síntoma de que nunca se harán bien las cosas. Sé que el equipo hizo algunas mal en Alicante (no tantas como algunos pretenden ver), y que eso ante un buen equipo se puede pagar tan caro como lo pagamos ante el Hércules. Pero de ahí a valorar a la Real como "paupérrima", "sonrojante" o "patética" va un trecho muy largo. Yo no pienso sumarme a la lapidación que ha sufrido el equipo tras su último partido. Un gran rival nos ha ganado un partido por un marcador excesiva e injustamente abultado, gracias a errores individuales. Eso es todo.

Yo, como Griezmann, corro a por el balón en el fondo de las mallas porque siempre hay tiempo para remontar. Siempre. Y más cuando el equipo ha dado señales de vida y síntomas de buen fútbol. ¿Para cuándo un mínimo de confianza en los jugadores y técnicos...?

domingo, noviembre 01, 2009

HÉRCULES 5 - REAL SOCIEDAD 1 Un castigo tan injusto como fácil de explicar

Castigo durísimo el que se ha traído la Real del, ya se puede decir con toda tranquilidad, campo más maldito para este equipo de toda la geografía española. En veinte visitas, ni una sola victoria. Y doce años que, pese a todo, llevaba sin perder, se han visto quebrados por la mayor goleada que ha encajado el conjunto txuri urdin en esta andadura en Segunda División que transita ya por su tercera etapa. El castigo ha sido, decía, duro. Pero tan duro como ha sido, y sin atender al desasosiego que genera un marcador así, se puede afirmar que ha sido muy injusto, porque no refleja en absoluto lo que ambos equipos mostraron sobre el terreno de juego. Y, a la vez, se puede decir que es muy fácil de explicar visto lo visto sobre el césped del Rico Pérez, en mucho mejor estado de lo que se temía en las horas previas al encuentro.

La Real ha perdido 5-1 ante el Hércules fundamentalmente por cuatro motivos. El primero, el agujero en el centro del campo que ha permitido maniobrar al conjunto local. El segundo, la carencia que tiene este equipo en los laterales, independientemente de quién juegue o lo bien que lo pueda hacer. El tercero, los despistes individuales, que a este equipo le suelen costar muchos puntos. Y el cuarto, la falta de acierto ante la portería contraria. La parte menos preocupante de una derrota tan contundente como ésta es que dos de los cuatro errores tiene fácil solución en el trabajo semanal que se hace en Zubieta. Con el último vamos a tener que convivir durante un tiempo, quizá durante toda la temporada. Y el otro, el tercero de ellos, encontrará remedio con un mayor compromiso o, en caso de no lograrse, con el cambio de piezas en el once inicial. Martín Lasarte, como tipo sensato que es (acierte o se equivoque), asumió tras el partido toda la responsabilidad de la derrota. La tiene en parte y, si aplica esa sensatez, encontrará fácil solución para muchas cosas.

El técnico desplegó un once muy novedoso y decidió prescindir de Agirretxe y Griezmann. Con ello, y gracias a la derrota, Lasarte se convertirá en protagonista de un debate muy difícil de digerir, y es si la Real está en condiciones de prescindir de dos jugadores de sus características (sobre todo en el caso del francés, ya que su recambio natural, Johantan Estrada, volvió a quedarse sin minutos; fue Nsue quien ocupó la banda izquierda). Desde fuera da la sensación de que Lasarte ha querido poner músculo sobre el campo para evitar lo que sucedió en Valencia contra el Levante. Lo ha conseguido a medias, porque la primera mitad, quizá incluso los primeros 60 minutos, han sido un precioso enfrentamiento futbolístico, de poder a poder entre dos de los mejores equipos de la categoría. La Real consiguió frenar la arrancada inicial del Hércules y se metió pronto en el partido, generando ocasiones de gol que podrían haber escrito un guión muy diferente. Sobre todo un cabezazo franco de Bueno, titular hoy por delante de Agirretxe, que se marchó elevado.

Entramos aquí en el primero de los errores. El Hércules se ha manejado con cierta comodidad en el campo de la Real, con lo que ha podido llevar peligro al área txuri urdin (que no a la portería de Bravo, que apenas se ha tenido que emplear en todo el partido más que para sacar el balón del fondo de la red). La explicación hay que encontrarla en el mal partido de Markel, titular hoy. Si no endereza su rumbo, Markel lleva camino de convertirse en una eterna promesa, y más teniendo en cuenta que la Real de esta temporada cuenta en su mediocentro con Elustondo y que desde el Sanse vienen pujando muy fuerte Ros (hoy en el banquillo), Illarramendi o Albistegi. Markel venía de hacer buenas actuaciones en segundas partes, pero su regreso al once ha sido tan desafortunado que el regreso de Elustondo le condenará seguramente al banquillo, quizá incluso a la grada, durante un tiempo. Lasarte lo vio claro y Markel se quedó en el vestuario en el descanso, para dar entrada a Agirretxe y reforzar el ataque.

Ese cambio, aunque no sirvió para solucionar el problema en el centro del campo, fue muy acertado porque le dio al equipo mayor potencial ofensivo estando por detrás en el marcador. Agirretxe hizo suya la frontal del área, de una forma que Bueno (acabó sustituído por Sergio) no había sido capaz de lograr. El nueve realista tuvo una muy buena ocasión para marcar, a la que respondió el meta Calatayud con una notable estirada. Para entonces el Hércules ya ganaba 1-0, tanto que había materializado mediada la primera mitad. Aquí entramos en el segundo de los errores que ha motivado la derrota: la falta de laterales. El primer gol alicantino es producto de un error de los dos jugadores de banda. De la Bella cierra en la jugada la línea de fondo, pero permite el centro desde fuera hacia el segundo palo. Allí, un Mikel González muy desplazado hacia el centro, no en vano es central, deja demasiado espacio al atacante para que anote el 1-0.

Carlos Martínez estaba señalado como el lateral derecho titular y único de este equipo tras la marcha de Gerardo, pero su lesión en el primer entrenamiento de la pretemporada abrió el debate. Dani Estrada, con algunos altibajos, había cubierto con soltura la carencia de la Real en el lateral. Su primera sanción por tarjetas ha demostrado que falta algo en la plantilla. O quizá que Lasarte tendría que haber ido metendo a Carlos Martínez poco a poco, ya que hoy se estrenaba en una convocatoria, por lo que es probable que también se hubiera visto como precipitado el darle los 90 minutos. Pero en la izquierda también hay un problema. De la Bella no termina de responder del todo y parece que el técnico no confía en Sarasola (como tampoco en otros dos de los potrillos subidos del Sanse este año, el central Esnaola y el delantero Viguera). Este problema parece tener mala solución si no es con un fichaje de invierno.

La Real en todo caso, demostró coraje con el marcador en contra y, con el cambio ofensivo introducido por Lasarte en el descanso, se fue a por el partido. No sólo a por el empate, sino que también parecía claro que se pensaba en ganar. Y ahí entraron en juego los otros dos errores. Primero, porque a la Real le ha faltado pegada. Ha llegado al área rival con facilidad, con buenas combinaciones en el centro del campo, pero sus tiros apenas han tenido peligro. Ni Xabi Prieto ni Aranburu han generado el miedo en la grada o en el equipo rival a pesar de sus buenas posiciones de tiro. El segundo de los errores ha sido el más decisivo de todos: el de los despistes individuales. Cuando más hacía la Real por empatar, Diego Rivas ha perdido un balón absurdo en el centro del campo y ha permitido el contraataque herculino que ha acabado con el 2-0. Y probablemente con el partido.

Griezmann ha saltado al campo por Nsue (muy activo pero sin mucha suerte) para solventar el problema en ataque. Y ha marcado un gol que, pese a todo, ha devuelto a la Real al partido. Digo pese a todo porque cuando el francés marcó el equipo txuri urdin ya perdía 3-0. El tercero fue una reproducción del problema del primer gol: Mikel González no es lateral (y hay que tomar nota de ello; aunque le salga alguna buena actuación en la banda, su rendimiento bajó mucho el año pasado porque se le sacó con demasiada frecuencia del centro de la zaga, entonces para la defensa de tres con la que jugó Lillo durante buena parte de la campaña), no siguió una pared bien trenzada por el Hércules y el delantero remató a placer. El 4-1 revivió el error del lateral, y el 5-1 el de concentración individual. Esta vez fue Labaka quien regaló un balón franco para que el resultado se convirtiera en la mayor goleada recibida por la Real en Segunda desde 1966 (el Deportivo le venció entonces por el mismo resultado).

Anunque la crónica deportiva tiene la costumbre (y el defecto) de magnificar lo que sucede en el campo, sea a favor o en contra, en función del resultado, lo cierto es que el 5-1 que señalaba hoy el marcador fue profundamente injusto. El partido fue igualado y se decidió por el buen hacer en el contragolpe de un magnífico equipo, el Hércules, que será sin duda uno de los rivlaes en la lucha por el ascenso, como ya lo fue el año pasado (cuando se convirtió en el equipo que más puntos sumó en la Segunda de 22 equipos sin lograr una de las tres primeras plazas y, por tanto, el billete a Primera). Lo que más duele, de hecho, no es ni la derrota ni la goleada, sino precisamente eso, que ha sido ante un rival directo. La Real ha tirado a la basura el gol average particular contra el Hércules, lo que ya le obliga, mirando a junio, a sumar un punto más que los alicantinos o a al menos igualar la goleada en su visita a Anoeta.

A la espera de lo que haga el Numancia esta tarde en su visita al Levante, la Real mantiene la tercera posición, y eso sigue siendo una buena noticia. Tan buena como mala es que las dos defensas del liderato que ha tenido que hacer el conjunto de Lasarte hasta ahora se hayan convertido en las dos derrotas realistas en esta Liga. El comienzo del tramo más duro de la campaña ha sido malo. Muy malo. Toca responder con autoridad en la segunda etapa, el sábado que viene ante el Recreativo en Anoeta. El 5-1 obliga a Lasarte a reflexionar para encontrar solucionar a los evidentes problemas que ha manifestado la Real hoy en Alicante. Pero que nadie se vuelva loco. Aunque la factura ha sido elevada, los problemas han sido cuatro. Muy fácilmente localizables y, algunos, subsanables con trabajo. Este equipo sigue mostrando detalles positivos y esos son los que nos pueden llevar a Primera. Si sabemos aprovecharlos y rentabilizarlos. El sábado, otra oportunidad de este larguísimo trayecto hasta junio de 2010.

sábado, octubre 31, 2009

PREVIA Hércules - Real Sociedad. Empieza el examen de nivel

Empieza el examen de nivel que la Real pasará durante las próximas cinco semanas (domingo, 12.00 horas, Rico Pérez; Canal +). En ese espacio de tiempo, el equipo de Martín Lasarte se va a enfrentar con cuatro de los siete primeros clasificados, y el primero será el Hércules. Quizá el más difícil por el presente del equipo alicantino y por el pasado realista en estadio. El rival txuri urdin no pierde como local desde hace un año y, para añadir más morbo estadístico al encuentro, la Real nunca ha sido capaz de ganarle allí en las 19 visitas que le ha rendido. Para este examen de nivel, además, Lasarte está obligado a presentar variaciones con respecto al once que ha venido jugando en los últimos partidos, en los que la Real ha encontrado el juego y el camino a seguir.

Dos son las bajas esenciales, que hay que sumar a la de Elustondo (que parece que podrá volver la próxima semana). Dani Estrada vio ante el Córdoba su quinta tarjeta amarilla de la temporada, síntoma de que todavía está aclimatándose al puesto de lateral y abusa de las faltas, pero también de que los árbitros amonestan a la Real con excesiva facilidad, demasiada teniendo en cuenta que este equipo es de todo menos violento. Zurutuza también causa baja, pero éste debido a una lesión que, además de motivar su cambio hace una semana en Anoeta, podría tenerle lejos del equipo entre dos y cuatro semanas. Cómo resolverá Lasarte estas dos ausencias es una incógnita que abre la puerta a un cambio de sistema además del obligado de nombres.

El técnico aseguró en su última rueda de prensa que el equipo podría jugar con tres centrales (como hizo Lillo la pasada campaña) a lo largo de la temporada, pero que no tener a Dani Estrada disponible limita las posibilidades de hacerlo en Alicante. En caso de salir con este esquema, Labaka, Ansotegi y Mikel González estarían atrás, con De la Bella y Carlos Martínez (que entra en la convocatoria por primera vez en la temporada; la duda es saber si está para aguantar los 90 minutos) en las bandas. Si siguen siendo cuatro los defensores, Mikel González y Carlos Martínez se jugarían el puesto de lateral derecho. Si gana el de Lodosa, el sacrificado en el centro volvería a ser Labaka.

La elección de la defensa condicionará lo que se vea en la faceta ofensiva. Parece seguro que Diego Rivas, Xabi Prieto, Griezmann y Agirretxe estarán sobre el campo. Pero eso deja una o dos plazas todavía por cubrir, en función del esquema. Markel Bergara podría tener su oportunidad, aunque Lasarte también podría optar por dar continuidad a Aranburu. La apuesta por Javi Ros (que se estrena en una lista esta temporada tras ilusionarnos en los últimos partidos de la pasada) parece más dudosa. En la mediapunta, el buen partido de Nsue hace una semana le da ventaja, aunque no hay que descartar que jueguen juntos Agirretxe y Bueno. Que el técnico hablara bien de Johnatan Estrada en la rueda de prensa previa al partido también hace pensar que podría tener su oportunidad, aunque parece más probable que sea en la segunda mitad antes que de inicio.

Cuando la Real bajó a Segunda, uno de los fantasmas que se esgrimieron fue el partido de las doce de la mañana. En ese horario, la Real sólo tiene el recuerdo de haber jugado alguna vez en Vallecas, y hace ya una década de aquello. El Rayo utilizó esa franja horaria para disputar sus partidos también en Primera, y así poder llevar gente al campo sin la competencia de Bernabéu o Calderón. El conflicto televisivo de los últimos años impidió que Canal + televisara partido alguno de la Real, que había firmado contrato con Mediapro (operador que, hasta esta temporada, no había ofrecido partidos de Segunda). Hasta hoy. La Real debuta en este horario casi dos años y medio después de consumar su ascenso, tras haber jugado ya 93 partidos en la división de plata.

El estado del terreno de juego del Rico Pérez también ha sido objeto de comentarios durante la semana y ojalá que no tenga que serlo durante y después del partido. Parece que ha mejorado en los últimos días gracias a una nueva siembra, pero el temor era encontrarse algo parecido al césped del Levante, campo en el que la Real cosechó su primera y hasta ahora única derrota de la temporada. El Hércules, invicto en los últimos quince partidos jugados como local, parece haberse aclimatado bien a un terreno en no muy buenas condiciones. Los alicantinos, además, tendrán en el once a un viejo conocido para le equipo txuri urdin, Delibasic.

Estadísticamente, Alicante es de las peores plazas para la Real. Allí jamás le ha ganado al Hércules (aunque el Rico Pérez vio una victoria txuri urdin el año pasado, ante el Alicante, este año en Segunda B) en los 19 partidos que ha disputado. De los catorce que jugó en Primera, sólo consiguió arrancar seis empates, todos ellos a cero o a uno y el último conseguido en la temporada 84-85. En Segunda, la estadística es algo más benévola con la Real, ya que logró dos igualadas en los cinco partidos jugados y, además, fue en sus dos últimas visitas. Viendo los datos con un prisma positivo, la Real no pierde en Alicante desde 1997 en la máxima categoría y desde 1948 en la división de plata. El peor resultado encajado allí por el conjunto donostiarra es el 4-1 que cosechó en Primera en la temporada 54-55 y en Segunda en la 46-47. La Real sólo ha conseguido marcar dos goles en Alicante en una ocasión, en el 4-2 de la campaña 48-49, que, eso sí, acabó en ascenso txuri urdin.

La pasada temporada, la Real debió romper ese maleficio alicantino y regresar del Rico Pérez con una victoria. No la mereció por juego, influído por la ausencia por lesión de Xabi Prieto, pero sí debió lograr los tres puntos gracias al gol de Labaka. El Hércules hizo mucho por empatar el partido, quizá incluso por ganarlo, pero ahí apareció Bravo. El partidazo del chileno es de los de recordar. Él debió ser el artífice de la victoria, el jugador que se habría llevado todos los titulares de la prensa al día siguiente. De la donostiarra alabándole, de la alicantina maldiciéndole. Pero apareció el árbitro. Hernández Hernández. Primero se inventó un penalti que Diego Rivas jamás cometió. Y como Bravo cometió la osadía de agrandar su espléndida actuación deteniéndolo, lo mando repetir. Ahí ya fue gol, el empate a uno definitivo. Fue la primera de unas cuantas actuaciones arbitrales perjudiciales para la Real. Aquel día se escapó el liderato para el equipo de Lillo. Casualmente, la condición con la que se presenta en Alicante el conjunto de Lasarte.

martes, octubre 27, 2009

Una foto histórica

Claudio Bravo recogió ayer lunes en Madrid el Trofeo Zamora de Segunda División correspondiente a la temporada pasada y compartido con el rayista Cobeño. También recibió el premio al mejor portero de la categoría de plata, designado por los entrenadores que la pasada temporada entrenaron a los 22 equipos que la componen. Se mire como se mire, es una foto histórica para la Real Sociedad, y así hay que decirlo. Bien alto, para que se escuche entre todo el ruido que rodea a este equipo desde hace demasiado tiempo.

El chileno es el primer portero que gana el trofeo al menos goleado vistiendo la camiseta txuri urdin en Segunda. Eso ya convierte el premio en histórico. Pero es que en Primera sólo hay uno que lo haya consehguido. Nada menos que Luis Arconada, en tres ocasiones consecutivas, las tres temporadas más gloriosas de la Historia de nuestro club. El precedente ya tendría que dejarnos claro que lo que ha conseguido Bravo, aunque sea en Segunda, es memorable. Pero no es así. Encuentra más eco una extraña condena a nuestro ojeador en Francia y descubridor de Griezmann que el hito logrado por Bravo.

Llevamos demasiados años en los que tendemos a restar importancia a lo bueno que le acontece a la Real. Lo negativo lo inunda todo. Es comprensible, teniendo en cuenta que en las tres últimas temporadas hemos vivido sobre todo frustraciones, y algunas de carácter gigantesco como el descenso en Valencia o la negra tarde de Vitoria. Pero en la Real también están pasando cosas de las que nos podemos enorgullecer. El logro de Bravo es una de ellas. Y no parece que tuviera el reconocimiento que mereció al final de la pasada campaña, ni que ahora la noticia haya encontrado demasiado eco.

Para muchos, el Zamora es un premio menor. Para mí, ver al portero de la Real en la misma foto que el delantero que ha ganado la Bota de Oro o el portero del equipo tricampeón, ya es un orgullo. Sí, lo es, aunque estemos en Segunda. Quizá se pueda decir que sobre todo porque estamos en Segunda, e incluso desde allí la Real sigue teniendo la capacidad de brillar con luz propia. Es obvio que el Zamora no compensa que no se lograra el ascenso. Pero no por eso hay que dejar de proclamar bien alto que tenemos al mejor portero de Segunda. El año que viene, si siquiera en la Real y si el fútbol nos sigue sonriendo como hasta ahora, ya tendremos tiempo de colocarle entre los mejores de Primera.

sábado, octubre 24, 2009

REAL SOCIEDAD 1 - CÓRDOBA 0 Reacción y victoria

La Real ha logrado la victoria ante el Córdoba gracias a la reacción del técnico y de los jugadores tras el descanso. Una primera mitad de ritmo lentísimo y escasísimas ocasiones de gol encontró una rápida respuesta tras regresar de los vestuarios. Incrementando la velocidad, este equipo tiene mucho más peligro. Y si de velocidad se trata, Nsue es nuestro hombre. Suyo fue el gol y muchas de las acciones más destacadas del partido, a pesar de haber jugado sólo los segundos 45 minutos. Su tanto ha servido para desatascar un partido competido pero de neta superioridad txuri urdin, para sumar la tercera victoria consecutiva en Anoeta, que ahora ya por fin empieza a parecer un fortín de verdad, y para recuperar momentáneamente un liderato que dependerá de lo que hagan mañana Cartagena y Rayo.

Lasarte ha optado por lo que se esperaba más probable antes del partido: un solo cambio en su alineación, De la Bella por Labaka. El equipo parece mejor armado de esta forma, aunque lo cierto es que el lateral apenas ha subido su banda y ha provocado cierto desequilibrio con la constante presencia en ataque de Dani Estrada. La Real sigue teniendo debate abierto en sus laterales. El Córdoba salió bien plantado, con una fuerte presión en el centro del campo (aunque sin peligro efectivo en el juego) y a la Real le costaba mucho sacar el balón jugado. Tanto es así, que el pase largo a cargo de los centrales, y ocasionalmente de Bravo, era la opción preferente para iniciar la jugada. De esta forma, el nivel de juego que se exhibió ante el Salamanca, en el anterior partido en Anoeta, era poco menos que imposible.

Con este panorama, no es difícil de creer que el escaso peligro de la Real en la primera mitad llegara a balón parado (un cabezazo de Ansotegi) o en disparos lejanos, con los que ni Griezmann, ni De la Bella ni Zurutuza consiguieron encontrar puerta y hacer que el portero del Córdoba tuviera que trabajar. Sí lo hizo Bravo, segurísimo y decisivo una tarde más, sobre todo con una mano que evitó que el balón entrase a su derecha por toda la escuadra. El lunes recibe el premio al mejor portero de Segunda de la temporada pasada. Merecidísimo premio. Los andaluces, como la Real, también llevaron casi todo su peligro en las jugadas de estrategia, que no siempre parecieron bien defendidas por la zaga realista. Y en ataque, las jugadas realistas morían pronto, puesto que ni Aranburu ni Zurutuza conseguían llevar el balón hasta el área. Sólo las constantes subidas de Dani Estrada daban cierta sensación de peligro.

En el descanso, Lasarte decidió mover sus fichas. Y si el juego había sido lento en la primera mitad, la solución pasaba irremediablemente por la velocidad. Nsue era el hombre adeucado. En una de estas casualidades que dan la razón a los entrenadores, a los tres minutos la Real marcó. Por las dos variantes con las que la Real salió de los vestuarios, más velocidad y Nsue. Aunque fuera por las molestias que le hicieron ser duda durante buena parte de la semana, el cambio por Zurutuza fue lógico. El canterano es un jugador de mucha calidad, como ya ha demostrado en los partidos ante Numancia y Salamanca, pero tiene en la velocidad su punto débil. Y eso era lo que justo hoy parecía necesitar el equipo.

La entrada de Nsue, por la banda derecha (acabó en la izquierda y allí pareció tener menos protagonismo), desplazó a Xabi Prieto al centro y así gozó el equipo de sus mejores minutos. El 10 txuri urdin hizo una segunda parte formidable y se convirtió en una pesadilla constante para la defensa del Córdoba, con sus conducciones desde el centro del campo y con sus caracoleos dentro del área. Tras uno de ellos, Nsue estuvo a punto de hacer el segundo. Pero las ocasiones más claras fueron para Agirretxe (tras una sensacional jugada de Markel, que ya había saltado al terreno de juego por un Griezmann que volvió a dejar detallitos de clase) y para Bueno, que sustituyó precisamente a Agirretxe. El 9 de la Real sigue siendo el máximo goleador del equipo pero su trabajo no ha tenido en las dos últimas semanas la misma efectividad de otras tardes. Quizá, y aprovechando que lleva cinco semanas sin marcar, sea el momento de darle una oportunidad desde el inicio al uruguayo.

Junto a la lentitud del juego de la primera parte, hay que destacar otro defecto de la Real, que no por conocido deja de ser menos dañino. Los últimos minutos, sobre todo un descuento exageradamente largo, fueron de sufrimiento. El Córdoba no tuvo ocasiones de gol en toda la segunda parte, en la que el dominio txuri urdin fue aplastante. De hecho, la Real no debió llegar con sólo un gol de ventaja a los últimos instantes, de sobra es conocido lo que a este equipo le ha costado cerrar partidos en los últimos años. Pero una vez llegados a ese punto, no había razón alguna para sufrir. El Córdoba no lo estaba provocando. Pero se sufrió. Como en tantas otras tardes de marcadores cortos que ha vivido Anoeta desde que su equipo descendió a Segunda División. Sólo Prieto pareció entender el tempo que requería el partido en ese tramo final, y a base de balones largos hacia la defensa del Córdoba el equipo se limitó a perder tiempo en lugar de matar el partido.

Pese a que el juego no se acercó a la brillantez de otras tardes, la Real sumó de nuevo tres puntos. Dio así una buena respuesta a la bofetada recibida en Valencia, donde el Levante le endosó su primera derrota liguera. El equipo txuri urdin sigue sin perder en su estadio, y esa quizá es la mejor noticia de este primer tramo de la temporada. Además duerme líder, a la espera de lo que hagan mañana los dos equipos que comenzaron la jornada por delante, Cartagena y Rayo. Los resultados del domingo podrían empezar a abrir ya un pequeño colchón, que eso sí todavía no será decisivo. No es mal escenario para afrontar la segunda gran salida de la primera vuelta. Espera el Hércules (que hoy empató en Girona) en Alicante, en un césped en tan mal estado como el que ofreció el Levante hace seis días. Espera un equipo que duerme tercero a dos puntos de los de Lasarte. Espera un aspirante al ascenso. Espera, en definitivo, un reto más para la Real.

viernes, octubre 23, 2009

PREVIA Real Sociedad - Córdoba. A prolongar la buena racha en Anoeta

Una vez cosechada la primera derrota de la temporada, la Real tiene la oportunidad de prolongar su buena racha en casa (sábado, 18.30 horas, Anoeta; ETB-1, Telemadrid-La Otra), donde ha ganado los dos últimos partidos disputados y, obviamente, todavía no ha perdido. El equipo de Martín Lasarte, pese a caer en el campo del Levante, defiende en esta jornada una posición de ascenso y tiene la intención de recuperar al menos parte del espectacular juego que desplegó en su última aparición en su estadio, ante el Salamanca. El liderato no es vital, pero sumar puntos sí. Y más en casa. La experiencia ya se lo ha dejado claro a la Real, un equipo que si algo ha demostrado en su actual periplo por la Segunda División es que responde bien a las bofetadas que recibe. El Levante le dio una. Ahora toca responder.

Para hacerlo, Lasarte cuenta con prácticamente los mismos hombres que se llevó hace una semana a Valencia y es posible que repita el once que saltó al terreno de juego levantino. En la lista de 18 sólo hay un cambio. Entra Zubikarai y sale Riesgo. Esto confirma que el técnico tiene la intención de rotar a sus porteros suplentes cuando ambos estén en condiciones y Bravo, titular indiscutible, esté con el equipo. Hay un cambio en la alineación que figura en todas las quinielas, y es la entrada de un lateral izquierdo específico. De la Bella, que reapareció la pasada semana, tiene todas las papeletes de volver al once, lo que probablemente desplazará a Mikel González al centro de la defensa y a Labaka al banquillo.

El resto del equipo, en principio, sería el mismo. Dani Estrada en el lateral derecho y Ansotegi en el centro completarían la defensa. Diego Rivas jugaría por delante (Elustondo sigue de baja, y es posible que tampoco esté para el próximo partido, ante el Hércules), con Aranburu, Xabi Prieto, Zurutuza y Griezmann en el centro del campo y Agirretxe en punta. Ante las cuatro jornadas sin marcar del nueve realista, Bueno tiene opciones de entrar en el once. Si así fuera, las combinaciones son múltiples, y podrían dar una oportunidad a Nsue (de lo mejor ante el Levante) o incluso a Johnatan Estrada, que lleva ya algunas semanas sin entrar en el equipo, ni siquiera en las segundas partes.

La Real comienza la jornada con quince puntos y en tercera posición, a un solo punto del líder y ya único equipo invicto de la categoría, el Cartagena. Para recuperar el liderato que se dejó en Valencia, el conjunto de Lasarte tendrá que ganar su partido por dos goles más de los que haga el Rayo (empatado a puntos con el equipo txuri urdin) en Vigo ante el Celta, y esperar un pinchazo del Cartagena en su visita al Elche. La semana pasada se dejaron puntos los cinco primeros clasificados, con lo que la Real perdió una gran oportunidad de escaparse. Pero esta semana hay una nueva ocasión, puesto que, de los siete primeros, sólo el equipo donostiarra y el Numancia juegan en casa. De lo apretada que está la Segunda División da fe el hecho de que el Córdoba, décimo en la tabla, está a sólo tres puntos de la Real. En las filas del conjunto cordobés milita Gerardo, que regresa a Anoeta tras los tres años que vistió la camiseta txuri urdin.

Hasta este paso txuri urdin por la Segunda División, el Córdoba sólo conocía la derrota en San Sebastián. De allí se había llevado tres derrotas en Primera (dos goleadas por el mismo resultado, 5-1, en las temporadas 67-68 y 68-69, y un 2-1 en la campaña 71-72) y dos más en la categoría de plata (3-1 en la 45-46 y 4-1 en la 46-47) en los cinco partidos que había disputado. Sin embargo, desde el descenso txuri urdin en 2007, los cordobeses no sólo no conocen la derrota en Anoeta sino que pueden considerar el estadio donostiarra como un lugar de fortuna. En la 07-08, Real y Córdoba se vieron las caras en la última jornada de Liga, después del varapalo del descuento en Vitoria. Y fue una tarde de contrastes. Los de Lillo dijeron adiós a sus opciones de subir a Primera, pero el equipo andaluz logró una sufrida permanencia.

Curiosamente, el Córdoba fue el rival que también dejó a la Real sin opciones matemáticas de ascenso la pasada temporada, a tres jornadas del final de la Liga. El equipo andaluz no certificó en Anoeta su permanencia, pero sí dio un paso de gigante para lograr lo que finalmente consiguió, seguir un año más en Segunda. La Real no planteó batalla al Córdoba, saltó al campo sin ilusión ni motivación alguna, pensando que el ascenso era, efectivamente, una quimera. El Córdoba, en cambio, quiso ganar para sobrevivir. Y lo hizo por 0-2, ambos goles conseguidos en la segunda mitad y a balón parado. La Real sólo sacó dos notas positivas de aquella triste tarde. La primera, Zubikarai, que se lució en bastantes ocasiones y evitó una goleada mayor. La segunda, el juvenil Javi Ros, que había debutado una semana antes en Salamanca y que fue casi el único jugador que derrochó ilusión sobre el campo.

domingo, octubre 18, 2009

LEVANTE 1 - REAL SOCIEDAD 0 Duro paso atrás

La Real ha dado un paso atrás. Y ha sido duro, porque duro es comparar a la Real que jugó hace una semana ante el Salamanca y la que ha saltado hoy al campo en Valencia, aunque sólo haya habido un cambio en la alineación, en la portería con el regreso de Bravo. Duro porque se ha perdido de penalti (parece justo, aunque luego tocará hablar del árbitro). Y duro porque hoy ha regresado la Real del mal juego y que no aprovecha las ocasiones de dar golpes sobre la mesa. El Betis perdió, y Cartagena, Rayo y Hércules no pasaron del empate. Era una oportunidad espléndida para meter puntos a los rivales directos, pero el equipo de Martín Lasarte ha respondido con el peor partido hasta ahora de esta tercera temporada en Segunda División. La derrota no es que haya sido demasiado merecida por lo desplegado por el rival, pero a los puntos sí es cierto que el Levante ha puesto algo más sobre el campo y ha tenido más ocasiones que la Real, que ni siquiera ha disparado entre los tres palos.

Contra la Real han jugado dos elementos esenciales. El primero, el terreno de juego. El fútbol espléndido que desplegó hace una semana era imposible de practicar en el infame terreno de juego que tiene el Ciutat de Valencia. No es normal que una Liga profesional, como se supone que es la Segunda División española, siga con los ojos cerrados ante terrenos así, que deslucen el espectáculo e incluso pueden provocar lesiones. Obviamente, el terreno está mal para los dos equipos, por lo que no es una excusa válida para razonar la derrota, pero es innegable que la Real no se ha sabido adaptar a las condiciones que planteaba el partido por este lado. La Real no ha sido capaz de jugar por el piso, pero tampoco ha planteado el más mínimo peligro con el juego más directo, con balones bombeados o con una calamitosa actuación a balón parado, en la que no se ha conseguido rematar un sólo balón.

El segundo elemento que ha jugado en contra de la Real ha sido el árbitro. Tampoco es una excusa, es la constatación de una realidad. Que el colegiado Amoedo Chas haya acertado en las dos jugadas esenciales (parece claro penalti de Diego Rivas que ha costado la derrota, aunque él dijo tras el partido que no es penalti, y es evidente el fuera de juego de Labaka en el gol anulado a la Real) sólo puede entenderse como una causalidad. Que la Real haya acabado el partido de hoy con seis tarjetas amarillas para sus jugadores es una calamidad, una exageración y un despropósito (es cosa de risa ver cómo el colegiado le dice a Zurutuza que le amonesta por reiteración, viendo cómo se han empleado los locales) que no puede ser compensado por la injusta expulsión de un jugador del Levante a falta de cinco minutos para el final del partido. Sólo eso y la ráfaga de tarjetas a los locales en los últimos instantes, que iguala la estadística, han ido a favor de los intereses de la Real, equipo al que ha ametrallado a faltas y tarjetas inauditas.

Todo esto compone el conjunto de circunstancias que planteaba el partido. La Real, en cambio, no ha ofrecido nada para superar estos retos, y por eso se marcha de vacío de Valencia. Atrás no ha habido la contundencia de otras tardes, pero el verdadero problema empezó en el centro del campo. Diego Rivas se vio muy sobrepasado desde el principio (equivocándose además al hacer cosas que no debe, y que ha supuesto la pérdida de algún balón), y también desasistido. No se vio por ningún lado la presión que sí ofreció el equipo en las dos últimas jornadas, y en eso tuvo mucho que ver la desaparición de Zurutuza, auténtico motor del juego brillante que ha mostrado la Real esta temporada. Ni se le vio en defensa ni estuvo afortunado en ataque. En realidad, igual que todos los jugadores de la zona ofensiva. En la primera mitad no hubo absolutamente nada que rescatar el horrendo partido que ejecutó el equipo.

La segunda parte comenzó con el penalti, el Levante se puso en ventaja casi sin haber llegado a la portería de la Real. Lo que sí supo hacer el equipo valenciano es entender el nuevo partido que empezó. Lasarte buscó soluciones, pero nada funcionó. Bueno sustituyó en el descanso a un Agirretxe desconocido, que incluso falló pases sencillos, pero tampoco mejoró las prestaciones del canterano y no dispuso de ninguna ocasión de gol. Griezmann y Xabi Prieto salieron de las bandas y buscaron el centro del campo, pero tampoco fueron capaces de conectar con el balón y crear ocasiones de peligro. La Real apenas dispuso de un par de semiocasiones, un disparo de Zurutuza desviado por la defensa a corner y un cabezazo de Nsue, quizá de lo mejor del equipo, que estuvo a punto de superar a la pasiva defensa levantina. Y por contra, los locales lanzaron dos balones al palo. Si el penalti le dio los puntos, eso otorga la victoria a los puntos al Levante y hace que no se pueda oponer gran cosa a la derrota de la Real.

La primera derrota, por cierto, que deja al Cartagena como líder y único equipo invicto de la Segunda División. El equipo de Martín Lasarte ha perdido hoy porque ha jugado mal. No porque el Levante haya sido superior a la Real, sino por los errores propios. El elemento de preocupación que puede dejar esta derrota es que haya podido ser producto de la defensa del liderato. Pero eso sólo lo pueden contestar los jugadores dentro de una semana ante el Córdoba. En descargo de la mala actuación del equipo, hay que recordar que lo de hoy es la excepción. Hasta ahora, la Real ha sido mejor que sus rivales o al menos ha tenido claras opciones de ganar, cuando ha jugado bien y cuando ha jugado mal. Un partido no sirve para sacar conclusiones catastrofistas (tampoco entusiastas, no las saqué hace una semana cuando la Real se salió), pero sí para corregir errores. Porque el del Levante no va a ser el último campo en mal estado en el que va a tener que jugar ni Amoedo Chas el último árbitro lamentable que va a dirigir sus partidos.

A pesar del horrible partido que han hecho los hombres de Martín Lasarte, la Real se mantiene en puestos de ascenso. Es tercera, con quince puntos, a uno del líder. Y no es nada mala la noticia de que el equipo siga arriba cuando no consigue sumar. Eso hay que saber valorarlo, porque significa que hasta ahora las cosas sí se han hecho bien. Da pena pensar en la oportunidad perdida, puesto que, contando con la Real, ninguno de los cinco primeros equipos de la clasificación ha conseguido ganar en esta jornada. Pero hay que volver a la realidad, y esta indica que, por ahora, la Segunda es una categoría dispuestadísima (el décimo está a sólo tres puntos de la Real) en la que todavía nadie ha conseguido escaparse. Paso atrás, duro, pero pequeño. El equipo txuri urdin sigue en puestos de ascenso, y eso es lo importante, porque ese es el objetivo a conseguir en junio.

sábado, octubre 17, 2009

PREVIA Levante - Real Sociedad. Juega el líder

La Real es líder y tiene una espléndida oportunidad de demostrar por qué lo es (domingo, 17.00 horas, Ciutat de Valencia; Canal + Liga, Gol TV). Visita un campo complicado para jugar ante un equipo con aspiraciones, que disfrutó de la condición de invicto hasta la semana pasada (ya sólo quedan sin perder la Real y el Cartagena). Es la primera vez que el equipo txuri urdin defiende el liderato desde que descendió a Segunda en el verano de 2007 y defenderlo es un reto más. Uno que no tendría que disminuir las condiciones del equipo, sino que, al contrario, debiera acrecentar la fe de este equipo en el ascenso. Si la Real luchó por la Liga en 2003, fue sobre todo por fe. Y esta Real tiene marcado ya el camino para mostrar lo mismo, después de tres victorias consecutivas (a una de igualar el récord de este tramo en Segunda). El juego desplegado en los dos últimos encuentros, sobre todo frente al Salamanca, invita al entusiasmo.

Martín Lasarte sólo ha introducido dos novedades en la convocatoria con respecto a la pasada jornada. Vuelve Bravo, tras clasificarse con Chile para el próximo Mundial (y certificar así que se perderá el último mes de Liga), pero no está del todo claro que sea el elegido para ocupar la portería. Hasta ahora, Bravo no había jugado en la jornada inmediatamente posterior a su regreso de los partidos internacionales. Riesgo espera la oportunidad de seguir en el once. La otra novedad en la lista es De la Bella, y con él (y por la decisión técnica de dejar en casa a Sarasola; ni él ni Esnaola parece contar con la confianza plena de Lasarte, igual que Borja Viguera, que sólo ha entrado en una convocatoria) se abren los interrogantes en la alineación que puede presentar el técnico uruguayo.

El lateral catalán tiene opciones de volver al once, aunque Lasarte apostara por Mikel González como lateral en los dos últimos encuentros. Si así fuera, la duda estaría en qué dos centrales escogerá el técnico. Ansotegi, en un grandísimo estado de forma, parece innegociable. Hasta ahora y desde la segunda jornada, el sacrificado había sido Labaka, pero la reubicación de Mikel González en la izquierda le devolvió al equipo con éxito. Lo que de momento no va a cambiar es el lateral derecho. Estrada realizó su mejor partido ante el Salamanca y Carlos Martínez sigue sin entrar en la convocatoria. Diego Rivas cuenta con muchas papeletas para volver a jugar como pivote único, ya que Elustondo sigue de baja (lo más probable es que esté disponible para la próxima jornada)

No parece probable que Lasarte toque el ataque realista. Aranburu, Xabi Prieto, Griezmann, Zurutuza y Agirretxe están en estado de gracia y han provocado que el juego del equipo dé un salto de calidad que pocos esperaban hace apenas un mes. El nueve realista acumula tres jornadas sin marcar después de un inicio de temporada brillante en el aspecto anotador, pero su aportación al juego compensa con creces esa ausencia de goles propios. En el banquillo seguirán esperando su oportunidad los tres fichajes del apartado ofensivo, Nsue (al que ha hecho daño el Mundial Sub-20, se fue siendo de lo mejor de la Real y ahora ha perdido su sitio en el once), Bueno (que tendrá que mejorar lo ofrecido en el tramo final del partido ante el Salamanca, muy por debajo de lo que hizo Agirretxe) y Johnatan Estrada (que ni siquiera ha tenido minutos en los dos últimos partidos, arrollado por el ciclón Griezmann).

La Real estrenará sensaciones esta jornada, al ser la primera desde que bajó a Segunda en que puede mirar a todos los equipos de la categoría desde arriba. Defender el liderato es el nuevo reto de este equipo, pero con la conciencia clara de que nadie sube en el mes de octubre. No pasa nada por perder el liderato, pero el equipo sabe, y debe demostrarlo, que sumar puntos ahora y meter distancia con respecto al cuarto clasificado puede valer su peso en oro cuando llegue una mala racha. Estamos todavía en los primeros pasos de la temporada y la clasificación, por tanto, está muy apretada. La Real tiene ahora mismo un punto de ventaja con respecto al cuarto clasificado y tres sobre el quinto. Y ese sería el peor puesto que podría ocupar el equipo al término de la jornada en caso de perder. No es nada malo que la Real se acostumbre a verse en el grupo de cabeza.

Nada tiene que ver la estadística de la Real en el campo del Levante en Primera con la de Segunda. En la máxima categoría, el equipo txuri urdin visitó el terreno de juego valenciano en dos ocasiones, y perdió en ambas. La última de ellas, en la temporada 06-07, la del descenso de categoría por un claro 2-0 con Miguel Ángel Lotina ya sentado en el banquillo realista. En Segunda, en cambio, la Real venció en tres de los cuatro partidos que disputó como visitante ante el Levante, ante el que no pierde en la categoría de plata desde la temporada 46-47 (por un contundente 4-0). La victoria más clara de la Real se produjo en la campaña 39-40, en la primera visita del equipo al Levante. Jugaron en la fase de ascenso a Primera, y el triunfo fue por 0-3 para la Real, con dos goles de Terán y uno de Inziarte. No fue suficiente para conseguir el ascenso en la primera Liga jugada tras la Guerra Civil.

La pasada temporada, la Real consiguió una contundente victoria en Valencia. El 0-2 final hizo justicia al otorgar los tres puntos al conjunto txuri urdin, pero acabó con un resultado corto para los méritos de unos y otros. La Real de Lillo hizo un Valencia uno de los mejores partidos de la temporada. Marcos, con un espléndido encuentro, dio las dos asistencias de gol y se entendió a la perfección con Xabi Prieto, autor de uno de los tantos. Agirretxe hizo el otro y sumaba cuatro, convirtiéndose ya en el máximo goleador del equipo, antes de que acabara la primera vuelta, y sin haber dispuesto todavía de demasiados minutos. La Real sumaba cuatro jornadas sin perder y se metía con este triunfo en el numeroso grupo de equipos que pretendía dar el salto a los puestos de ascenso en el comienzo de la segunda vuelta. No terminó de lograr el objetivo y finalmente quedó descolgado ante el ritmo brutal impuesto por Xerez, Tenerife y Zaragoza.

domingo, octubre 11, 2009

REAL SOCIEDAD 2 - SALAMANCA 0 ¡Qué bonito!

Mientras la élite futbolística se juega algo tan importante como estar en un Mundial, mientras un jugador de la Real conseguía en Chile el billete para la mayor cita futbolística, el equipo se jugaba algo que no aparecerá en los libros de Historia pero que para nosotros es igual de importante. Hoy la Real ha dado un paso más. Un paso importantísimo. Hoy la Real es líder (salvo que el Cartagena gane por cuatro goles de diferencia su partido en Cádiz, a partir de las 21.00 horas). Pero cómo ha alcanzado ese liderato. Con fútbol, con juego, con ocasiones, con diez de la cantera en el once inicial. En una tarde magnífica, de claro dominio sobre el campo ante un Salamanca que no ha salido a encerrarse pero que se ha visto superado de principio a fin por el equipo txuri urdin, de comunión absoluta con la grada y con 70 minutos primorosos. Bonito, muy bonito.

Llevamos años, según se acaban los partidos, pensando en los detalles positivos que deja el equipo para no ahogarnos en la oscuridad del presente. Quizá la Real haya inaugurado hoy una nueva etapa, una etapa en la que lo normal sea disfrutar y tener que pensar en lo negativo porque es minoritario. Porque casi todo se hace bien Hoy ha sido así con mucha claridad. El equipo de Martín Lasarte ha hecho un partido espléndido, el mejor de la temporada y puede que incluso el mejor en su paso por Segunda, y ha logrado una merecidísima victoria. ¿Puntos flacos? Tener a Diego Rivas como pivote único dio cierta libertad a los centrocampistas salmantinos en la primera mitad, colocar a Mikel González en la banda izquierda resta profundidad y un apoyo a Griezmann, un Carlos Bueno que no se acercó a la intensidad de Agirretxe y que en los últimos veinte minutos se ha perdido el control de la pelota en buena medida.

¿Todo lo demás? Sencillamente perfecto. La Real salió al campo con una intensidad altísima, la misma con la que jugó en Soria. Que eso se convierta en costumbre será la mejor noticia que puede recibir esta Real. Mereció irse al descanso con ventaja porque demostró en 45 minutos mucha más llegada al área rival y más ocasiones que en muchísimos partidos de los dos años precedentes en Segunda. Griezmann y Xabi Prieto eran dos puñales en las bandas, los movimientos y dejadas de Agirretxe propias de un crack y el dominio de Zurutuza en el centro del campo es algo que llevábamos años sin ver. Atrás, Ansotegi y Labaka se anticiparon una y otra vez a los atacantes salmantinos, que no gozaron de una sola ocasión de gol en esa primera mitad.

Este 0-0 al descanso no tuvo nada que ver con los empates a los que estaba acostumbrado Anoeta en la pasada temporada. Nada. Además, sí hubo un gol. Zurutuza envió al fondo de las mallas un magnífico pase de Griezmann. Todavía nadie sabe por qué anuló el gol Teixeira Vitienes, un árbitro malo de verdad aunque tiene una buena fama cuyos motivos se me escapa. No supo en ningún momento lo que estaba pitando, erró en la mayoría de las tarjetas que sacó y no sacó (a excepción de la clarísima roja a Despotovic por empujar al colegiado ya en el tiempo de descuento) y, quizá por esa absurda ley de la compensación, también anuló un gol aparentemente legal al Salamanca en los primeros minutos del segundo tiempo.

La segunda parte, en la primera media hora, corroboró el caudal ofensivo que tiene la Real. Todos los jugadores fueron una pesadilla para la defensa salmantina. Xabi Prieto fue objeto de incontables faltas, y en una de ellas demostró su inmensa categoría. Sacó rápido, pillando por sorpresa al equipo rival y aprovechando una fulgurante subida del cada vez más asentado Dani Estrada. Pase de la muerte y llegada fulminante y de categoría de Griezmann al primer palo. Segundo gol del francés, segunda gran alegría del chaval y de una grada enloquecida por él. Y partido encarrilado. Cinco minutos después llegó el segundo, por el hambre que demostró el equipo. Ansotegi entró con fuerza desde atrás para remachar a la red un rebote, pero un rebote buscado por Agirretxe, que aunque no marque goles tiene un valor inmenso.

La Real es líder. Queda mucho, si, pero eso tiene un valor inmenso. No era líder, aunque entonces fue en Primera División, desde la noche de 2003 en que se le escapó la Liga en Vigo. El equipo perderá probablemente el liderato, puede que salga en algún momento de los puestos de ascenso en este largo caminar por la Segunda División. Pero hoy la Real ha demostrado que es un candidato serio, sólido y firme, que el camino es el correcto y que se puede confiar en él en los momentos en que tenga que dar un golpe sobre la mesa. Y haciendo de Anoeta el soñado fortín, con dos victorias consecutivas (tres en total con la de Soria) El crecimiento de la Real desde el comienzo de la temporada es indudable y notorio, y todavía hay margen de mejora por los presentes (Griezmann es el estandarte, pero se puede pensar también en Elustondo) y por los hasta ahora más o menos ausentes (Nsue, Bueno, Carlos Martínez, Viguera y Sergio son jugadores que, en realidad, todavía no han aportado demasiado, y seguramente lo harán).

Hay que dar valor a lo que está haciendo esta Real porque lo tiene. No hay más que pensar en los problemas que ha tenido el equipo en los últimos años. Hoy la Real convirtió todos esos problemas en leyendas urbanas. Tuvo peligro dentro y fuera del área, en combinaciones, en pases largos, en la estrategia (Griezmann se ha convertido en el mejor lanzador posible de córners y faltas; si llega marcar la falta directa de que dispuso, se cae Anoeta), la presión fue formidable (Diego Rivas se hartó de robar balones y tanto Ansotegi como Labaka se adelantaron a decenas de pases largos del Salamanca, eso sin contar el gran papel en la contención de Zurutuza y la buena aportación de un recuperadísimo Aranburu. Riesgo, tan seguro como siempre. Y aunque perdió algo de control del juego al final, lo cierto es que gestionó bien los últimos minutos. La Real es líder. La Real gana porque juega biuen. ¿Que sólo es la jornada siete? Sí, pero ¡qué bonito!

sábado, octubre 10, 2009

PREVIA Real Sociedad - Salamanca. Tres puntos para consolidar un sueño

La Real, siempre que hoy pinche el Hércules, buscará ante el Salamanca el liderato de Segunda (domingo, 17.00 horas, Anoeta; Canal + Liga y Gol TV). Pero busca algo más que eso, algo mucho más importante. Lo que busca el equipo de Martín Lasarte es consolidar un sueño. Demostrar que la segunda posición en la tabla que defiende el conjunto txuri urdin no es una anécdota de comienzo de temporada, sino una realidad a la que nos podamos acostumbrar de aquí a junio. La Real sueña con el ascenso y, de nuevo, con hacer de Anoeta un fortín. Para ganar dos partidos seguidos, hay que ganar el primero. Eso se hizo hace dos semanas ante el Huesca. En el descanso de aquel partido hubo pitos para el equipo. Si la Real se acerca al nivel que dio en Soria, esos pitos se convertirán en aplausos. Anoeta estará feliz y verá consolidado su sueño con un golpe de realidad.

Lasarte tiene la opción de hacer un once compuesto por jugadores salidos de Zubieta. Es obvio que todos los jugadores que visten la camiseta txuri urdin son de la Real y, por tanto, todos son apoyados por igual. Pero la presencia de tantos jugadores de casa es importante porque demuestra que la filosofía de la Real tiene cabida en el siglo XXI y en una época de nuestro club tan complicada como la que vive estos últimos años. No es un menosprecio a los de fuera, porque ellos con su presencia también obligan a elevar el nivel de lo de casa. Pero sí es motivo de orgullo para los aficionados y para los técnicos de Zubieta, esos que emplean horas de su trabajo en lograr que los chavales lleguen a ser parte importante de la Real.

En la lista de 18 hay dos bajas obligadas. La primera, la de Claudio Bravo, que se encuentra de nuevo concentrado con su selección. Riesgo ocupará la portería, ya que Zubikarai, aunque ha entrado en la convocatoria, ha sido duda hasta última hora. Visto el gran rendimiento de Asier en los partidos que ha jugado, la segunda baja es la que más trastoca los planes del técnico. Elustondo corta su progresión por una lesión que le tendrá dos semanas de baja. Lo más normal es que Lasarte no cambie el sistema empleado en Soria ante el Numancia, con lo que sólo tendrá que escoger un sustituto entre Markel y Rivas. El primero podría tener más opciones. No hay que descartar que Lasarte use el doble pivote y entonces jugarían ambos.

Los demás componentes del once inicial, salvo sorpresa mayúscula, serán casi los mismos que vencieron la pasada jornada. De la Bella todavía no entra en la lista, y aunque en Soria jugó Mikel González en el lateral lo más normal es que aparezca de nuevo Sarasola en el equipo titular. Lasarte tendrá la duda de los centrales, dado el buen nivel que exhibieron los tres ante el Numancia. Xabi Prieto, Zurutuza, Aranburu y Griezmann formarán el centro del campo y Agirretxe estará en punta, igual que en Soria. Si el once titular es completamente canterano, eso significaría que el banquillo estaría formado por jugadores de fuera, salvo el portero. Bueno seguirá esperando su oportunidad de aumentar su cuenta goleadora y Nsue vuelve, tras la eliminación de España en el Mundial Sub-20.

El rival que visita Anoeta jamás ha ganado en San Sebastián. Sus 18 visitas, en Primera y en Segunda, se han saldado con catorce victorias locales y cuatro empates. En la máxima categoría se jugaron doce de esos partidos y nueve se saldaron con triunfo txuri urdin. Es más, las nueve victorias locales llegaron en los últimos diez encuentros disputados. El último, en la temporada 98-99, acabó con un contundente 4-0. En Segunda División, la estadística es igual de rotunda, cinco victorias en seis encuentros. No obstante, las últimas veces que el Salamanca ha puntuado en San Sebastián ha dejado un poso mut amargo. En la 97-98, el empate a uno final (gol olímpico de De Pedro) le costó en buena medida el subcampeonato a la Real y, por consiguiente, la clasificación para la Champions. En la 07-08, se dio el mismo resultado, empate a uno, una semana antes del fatídico viaje a Vitoria, y esos dos puntos hubieran podido llevar a la Real a Primera.

La temporada pasada, el Salamanca llegó a Anoeta a finales de diciembre y como líder. La Real todavía no había sido capaz de encontrar su juego tras las lesiones de Elustondo y Díaz de Cerio, a pesar de que Xabi Prieto ya había regresado al equipo. Pero iba sacando con sufrimiento sus comrpomisos en casa. Los primeros 45 minutos fueron tan olvidables como en tantos otros partidos que Anoeta vio la pasada campaña. El árbitro, a pesar de dejar al Salamanca con diez poco antes del descanso, fue abucheado por su nefasta labor. En la segunda parte, la Real de Lillo arrinconó al equipo visitante en su área, pero el premio no llegó hasta la última jugada del partido. Ansotegi cazó un balón perdido y, de cabeza, hizo el único gol del partido. 1-0 y tres puntos importantes para, pese a todas las dificultades, seguir en el amplio grupo de cabeza de la Liga.

lunes, octubre 05, 2009

Un récord roto

Mientras la Real goleaba en Soria, caía un viejo récord que tenía el conjunto txuri urdin. En la temporada 91-92, la Real de Toshack no consiguió marcar su primer gol en Liga hasta la sexta jornada. Perdió 2-0 en el Camp Nou en el partido inaugural, fue incapaz de pasar del empate a cero en Atotxa ante el Zaragoza, fue derrotada en Oviedo por el mismo resultado que ante el Barcelona, otro 0-2 se llevó el Atlético del viejo campo realista y cayó 1-0 ante Osasuna. En el primer minuto de la sexta jornada, Luis Pérez aprovechó un despeje del portero del Valencia para anotar el primer gol de la temporada, en una tarde en la que la Real ganó 3-1. Fueron 451 minutos los que tardó el equipo txuri urdin en perforar una meta rival. Nadie hasta ahora había iniciado una Liga con semejante sequía y el Xerez lo ha hecho esta temporada, fijando el nuevo récord en 497 minutos, los que tardó Armenteros en anotar el primer gol del conjunto andaluz en Primera.

De la historia de este récord pueden extraerse dos moralejas. La primera, que aunque con demasiada frecuencias nos guste recrearnos en la miseria actual, no todo tiempo pasado fue mejor. No todo tuvo que ver con el gol de Zamora, Arconada o las dos Ligas. La Real ha vivido negros periodos en su centenaria Historia, mucho más negros que el actual, y ha protagonizado récords muy negativos como el ahora roto por el Xerez. La segunda consecuencia se extrae de esta nefasta racha anotadora, pero también de la resolución de aquella temporada. A pesar de sacar sólo un punto en cinco jornadas y de no haber anotado un triste gol, aquella Real se clasificó en junio para disputar la siguiente edición de la Copa de la UEFA. En otras palabras, que no merece la pena hacer sentencias condenatorias (ni tampoco absolutorias) en el primer mes de competición. Y más cuando la Liga dura tanto como esta Segunda Divsión que nos ha tocado padecer.

No seré yo quien saque pecho tras la gran victoria en Soria, ni a quien se le escapen frases grandilocuentes. El ascenso no se logró ayer. Se puede lograr en junio. Lo que ayer sí me demostró la Real es que tiene equipo, jugadores y capacidad para estar arriba, para hacer un buen fútbol y para ganar a los mejores equipos de la categoría. Eso es lo que le veía a este equipo antes de que empezara la temporada, lo que ya le vi pero no me terminó de confirmar en las dos temporadas precedentes. Sigo pensando que la Real tiene equipo para subir, y lo pienso con la misma fuerza que hace tres semanas. Entonces, hubo quien se despachó a gusto contra la plantilla y contra el técnico, dictando sentencia a las tres jornadas de iniciarse el campeonato. Olvidando la Historia y lo largo que es el camino. Hoy todo son sonrisas. Pero cuando quiero sonreír es en junio. Y creo que Lasarte y sus jugadores son muy conscientes de ello, en las tardes malas y en las tardes buenas.

domingo, octubre 04, 2009

NUMANCIA 1 - REAL SOCIEDAD 3 Con ustedes, la Real

Con todos ustedes, la Real Sociedad. La que queríamos ver, la que necesitámos que saliera. En Soria se ha presentado por fin el equipo de Martín Lasarte, y lo ha hecho para conseguir una gran victoria en el campo de uno de los aspirantes al ascenso. No ha sido un partido perfecto, ni mucho menos, pero el conjunto txuri urdin ha dejado un puñado de grandísimas noticias en el cesped soriano, empezando por una victoria que ha aupado a la Real a la segunda posición de la tabla. La igualdad por el momento es máxima, pero ver a los de Lasarte ahí arriba supone dos cosas. Primero, que las críticas que había recibido el equipo hasta ahora eran excesivas y prematuras. Segundo, que, aunque todavía no se ha conseguido nada, la Real se ha metido en el grupo de cabeza con muy buenos números y con muchos aspectos positivos que se pueden y se deben destacar.

Hasta ahora, Lasarte había sido muy previsible en sus alineaciones, pero hoy ha dado las primeras grandes sorpresas. La presencia de Zurutuza en el once no se puede considerar como tal en realidad, porque durante la pretemporada el técnico ya dejó claro que era un jugador muy de su gusto, pero sí que entrara en el once en el lugar que muchos habían adjudicado a Diego Rivas. La apuesta en el centro del campo, por tanto, más ofensiva de lo esperado. Y en la defensa, de veteranía. La mayoría apostó por Sarasola en el lateral izquierdo, pero el técnico optó por colocar en esa posición a Mikel González, dando entrada en el centro a Mikel Labaka. Las dos variantes, que funcionaron a la perfección para los intereses realistas, fueron la mejor respuesta que podía ofrecer Martín Lasarte a quienes dudaban de sus virtudes como técnico.

La Real que hemos visto en la primera parte, en especial durante la primera media hora, es la que quiere Lasarte. Una Real con toque, con clase, con presión arriba y en el centro del campo, con una salida de balón más que correcta y con muchísimas alternativas en ataque. Porque Agirretxe apenas tuvo opciones de gol, pero tuvo un papel decisivo con una labor de brega y pelea excepcional. Suya fue la magnífica dejada, a pase de Elustondo, que acabó en el primer gol de la Real. Su autor, Zurutuza. Un premio merecidísimo a un jugador que se lo merece y que jugaba por primera vez como titular. En pretemporada ilusionó, pero la lesión que sufrió ante el Real Madrid en el partido del centenario y el enorme retraso en verle de nuevo disponible hicieron saltar las alarmas. Es el mediapunta ideal para la Real, porque aporta variantes en ataque y presión en la salida del equipo contrario, porque se compenetra a las mil maravillas con Agirretxe y porque, además, tiene gol.

El segundo tanto, antes de la media hora, fue la confirmación de que en Soria había un equipo muy superior. Un perfecto contraataque que Xabi Prieto (en el primer balón que jugaba con categoría tras un inicio dubitativo) culminó con un derechazo formidable, y que también tenía la opción de ceder el balón a un Zurutuza que siguió la jugada con categoría. 0-2, la impresión de un equipo notable, con goles de dos de sus centrocampistas... y sin noticias del Numancia que tanto miedo despertaba. Los sorianos no tuvieran llegadas demasiado claras al área de Bravo en los primeros 45 minutos, y eso dice mucho y bueno de la Real. El comienzo de la segunda parte les dio esperanza, con un gol que llegó tras diferentes rechaces derivados de un córner. Pero en la siguiente jugada, Xabi Prieto (primer doblete desde aquel memorable que consiguió en el Santiago Bernabéu en la temporada 03-04, en un partido que acabó con 1-4) puso las cosas en su sitio y calmó todos los posibles nervios que podría haber provocado el Numancia.

Con los cambios (Rivas, Markel y Sarasola por Zurutuza, Elustondo y Mikel González), la Real enfrió el partido y dominó a la perfección su tempo, terminando el partido incluso con buenas llegadas al área numantina. Bravo tuvo que hacer algunas salidas por bajo para evitar que el Numancia se metiera de nuevo en el partido, pero sólo una parada de mérito y ya hacia el final. El árbitro pudo haber cambiado el resultado y el desarrollo del partido. Hay que seguir diciendo que no tienen la categoría mínima exigible para impartir justicia a equipos profesionales. Labaka pudo cometer un penalti por mano a los pocos minutos de comenzar el partido (no hubo repetición televisiva, es difícil saber si fue o no voluntaria), y poco después Xabi Prieto fue objeto de una clara zancadilla dentro del área. En la segunda parte, el Numancia reclamó otro penalti menos claro que el de la primera mitad, igual que Agirretxe (sí pareció), ya con el 1-3 en el marcador.

Falta todavía trabajo en defensa, porque el Numancia dispuso de cierta facilidad en las cercanías del área, y el 1-3 también permitió cierta relajación atrás. Pero hoy predomina lo positivo. Dani Estrada se afianza como lateral, e incluso tiene la inteligencia de hacer faltas cuando son necesarias. Bravo sigue siendo el mejor portero de Segunda, y aparece siempre cuando se le necesita. Elustondo crece, sobre todo cuando está arropado por jugadores que saben tocar y presionar. Zurutuza es una grandísima noticia para la Real. A balón parado hoy sí se ha visto peligro y variantes, con Elustondo y Griezmann como grandes lanzadores y, por fin, aprovechando en el remate las excepcionales condiciones de Xabi Prieto de cabeza, que es como llegó el tercer gol. Y del joven francés hay que hablar hoy en términos tan elogiosos como hace una semana pero por motivos diferentes. Griezzman ofreció presión, trabajo, saber estar y gestos de jugador experto a la hora de echar una mano al lateral.

Eso en cuanto a nombres propios, porque colectivamente la cosa mejora. La Real ha salido enchufadísima al partido, cuando hasta ahora estaba demostrando que tardaba en coger el ritmo de los encuentros. El centro del campo ha enseñado, con la llegada al área rival de todos y cada uno de sus jugadores, que jugar con un solo delantero puede suponer también un esquema ofensivo. Deja muy encarrilado el average particular ante un rival que se presupone directo al final de la temporada. Vence a la primera a un equipo de los de arriba, algo que se le ha atragantado hasta ahora en su paso por Segunda. Ha marcado tres goles fuera de casa, y ya es el tercer conjunto más goleador de la categoría (uno por detrás del Rayo y tres menos que el Betis). Es el cuarto menos goleado, tras Hércules, Cartagena y Cádiz. Sigue siendo uno de los tres conjuntos invictos de la categoría, junto a Levante y Cartagena. Y está ya en la segunda posición de la tabla, una de las ofrece el ascenso a Primera.

Y todo ello jugando hoy con diez jugadores salidos de la cantera de Zubieta en el once inicial y doce del total de catorce que saltaron hoy al campo. Habrá quien piense que eso es algo menor, que da igual quien juegue con tal de ganar, que no tiene valor que diez productos propios defiendan la camiseta txuri. No es así. vale y vale muchísimo que este equipo saque diez potrillos. La Real es un equipo de cantera y es la cantera la que permitirá su supervivencia, tanto en los despachos como en el terreno de juego. La aportación de los de fuera es importante, pero sepamos quienes somos y dónde está nuestra fuerza. En Zubieta. En nuestros chavales. Y con el apoyo de grandes jugadores de fuera. Hoy Bravo ha sido uno de esos, de los necesarios, de los grandes. Pero la Real es la Real. Lo que debe ser. Lo que ha sido hoy. Disfrutemos de la clasificación y a preparar el partido ante el Salamanca, el que puede colocar a la Real en el liderato. Soñemos.