lunes, mayo 20, 2019

RESUMEN DE LA TEMPORADA 2018-2019 (1) Zubieta rescata a la Real

Oyarzabal, líder del equipo, celebrando un gol al Celta.
Qué extraño es el fútbol moderno. Podemos pasarnos meses pensando que una temporada se está yendo al garete y llegar a la jornada final rozando la gloria, aunque sea una gloria escasa y con peaje. Podemos analizar uno por uno a los integrantes de una plantilla y pensar que prácticamente ninguno ha sido capaz de dar lo mejor de sí mismo, y sin embargo que el equipo acabe la Liga en las posiciones mínimas que hay que exigir. La Real es, ahora mismo, un equipo extraño y cargado de contradicciones, las mencionadas y muchas más, ¿pero acaso no pensamos todos que la Real es un equipo que ha de estar siempre entre los diez primeros y luchando por el premio europeo, aunque no lo consiga todas las temporadas? Uno mira la clasificación y todo lo que le ha sucedido a este equipo por el camino y se antoja complicado pensar que la temporada ha sido un fracaso aunque sea totalmente lícito y justificable que mucha gente lo piense.

Es verdad que hasta el primer tercio de la segunda vuelta, con la mejor racha de Imanol, y sobre todo hasta el final, con esas tres victorias consecutivas que dieron opciones europeas hasta la última jornada, no vimos a esa Real de mínimos que podemos exigir por presupuesto y plantilla, esa que no tiene que tener miedo a decir que su lucha es por estar en puestos europeos. Y eso, tantos meses lejos de esa zona y con resultados de lo más desilusionantes en juego y ambición, es lo que ha hecho que el curso 2018-2019 haya sido uno de desarrollo insatisfactorio, y que además ha provocado un fuerte desafecto en parte de la hinchada realista, muy dolida por la negligente trayectoria en Anoeta. Los fríos datos indican que la Real ha sido finalmente novena en la Liga y superó una eliminatoria de la Copa del Rey ante un equipo de Primera, el Celta, para caer después ante otro de la máxima categoría, El Betis. Lo justo. Suficiente para que la temporada no haya sido una ruina, pero muy lejos de lo que se esperaba allá por el mes de agosto.
La lesión de Merquelanz en Eibar, uno de los muchos contratiempos.

Quizá es que entonces los juicios más optimistas fueron, en realidad, ingenuos. Es verdad que la Real se asomó a la competición con un entrenador que no daba con la tecla y que a su vez no recibía los fichajes que solicitó y con una plantilla muy joven y que al final se ha demostrado desajustada, pero también hay que reconocer que al equipo txuri urdin le ha pasado de todo, desde jugadores veteranos que han tenido que retirarse por lesiones, como fue el caso de Agirretxe, hasta problemas físicos severos relacionados con la práctica deportiva como los de Merquelanz o que nada tenían que ver con lo que pasaba en el terreno de juego como el ictus de Sangalli. Pero lo que sí parece claro es que Zubieta es lo que ha salvado la Real. No el trabajo que debía realizarse antes y durante la temporada en los despachos.Si acaso, los galones que se le dieron a Oyarzabal, los que ya tenía en el campo y que quedaron amplificados con el brazalete de capitán.

Y eso que el equipo txuri urdin comenzó la temporada salvando el mayor de los escollos, jugando las tres primeras jornadas de Liga lejos de Anoeta por las obras en el nuevo estadio. Ese tramo se solventó con una victoria en Villarreal, un empate en Leganés y una derrota en el último instante en Eibar. En esas tres primeras jornadas la Real ocupó plaza europea en la clasificación. Nada mal, y más teniendo en cuenta las importantes ausencias de aquellos días. Pero ahí empezó la caída de la Real, el irregular desplome del equipo, que arrancó con el que debía ser el día más ilusionante de la temporada: el estreno del nuevo y remodelado Anoeta ante el Barcelona. Los de Garitano perdieron aquel día con honor, sí, pero arrancaron con una estadística nefasta de tres puntos de los primeros quince que se jugaron en casa y no consiguiendo un triunfo hasta el sexto, con el 2-1 ante el Celta de la jornada 13 de Liga. Eliminar precisamente al equipo vigués en la Copa del Rey en esas fechas parecía suponer el espaldarazo anímico que necesitaba la Real, pero nada más lejos de la realidad.
La victoria en San Mamés, cúspide de la efímera era Garitano.

Cuatro derrotas consecutivas colocaron a Garitano en la rampa de salida, incluso cuando consiguió que su Real más reconocible, la más joven y la que era fruto de la necesidad por las ausencias, lograra un triunfo de enorme mérito en San Mamés. Fueron la explicación perfecta para que Jokin Aperribay y Roberto Olabe acordaran la destitución del técnico sin darle tanto margen de confianza como habían tenido algunos de sus predecesores. Da la sensación de que vieron lo que nadie quiso ver un año antes, cuando el proyecto de Eusebio Sacristán estaba muerto: que había tiempo para la reacción. Y decidieron copiar el modelo que sí funcionó un año antes, el de colocar a Imanol al frente del equipo. La Real reaccionó y acumuló ocho jornadas sin perder. Con menos alegría en su fútbol que un año antes, cierto, pero llegó a alcanzar la premiada séptima plaza en la jornada 24, con el solvente triunfo en Anoeta ante el Leganés. Anoeta, el infierno de las primeras fechas, se había convertido en un jardín en el que se sumaron tres victorias y un empate.

Pero esos resultados tan positivos, que devolvieron a la Real al punto en el que debe moverse por potencial, presupuesto y equipo, tuvieron un efecto algo perverso en el devenir de la temporada. Taparon las carencias que tenía el equipo e hicieron que no se recurriera al mercado de invierno. A diferencia de lo que sucedió la temporada pasada, la Real de Imanol no se mantuvo firme y, de hecho, fue perdiendo fuelle. Evidenció sus problemas al perder con facilidad y a balón parado con el Atlético de Madrid, tocó fondo en Sevilla, donde recibió una imprevista goleada y perdió mil oportunidades de reengancharse a la lucha europea mientras equipos que vivían en bastante peor situación durante los meses centrales del campeonato como el Athletic o el Espanyol sí se metían de lleno en la pelea europea. Anoeta, nuevamente, volvió a ser la cruz de un equipo, el txuri urdin, incapaz de superar el Levante, el Eibar o el Villarreal, cuya victoria en San Sebastián pareció ser el punto final definitivo de la temporada.
La victoria ante el Madrid, el mejor momento del curso.

Esa derrota no impidió que Imanol siguiera mirando al futuro más inmediato con optimismo, y siempre se mostró convencido de que encadenar varios resultados positivos podían mantener a la Real en la pelea. Con la irrupción de Barrenetxea, que irónicamente debutó en el último partido de Garitano, y Aihen Muñoz, con Zubieta salvando la cara al fiasco de las cesiones de Theo y Sandro, el 2-1 al Getafe y el 0-1 en Vitoria ante el Alavés fueron el preludio del momento más feliz de la temporada, el 3-1 al Real Madrid, histórico por suponer la tercera vez en la historia que se le vencen los dos encuentros de Liga al conjunto blanco y por ser la celebración del título de Copa de la Reina femenino. Casi sin darse cuenta, esos nueve puntos seguidos colocaron a la Real en situación de disputar Europa en la última jornada. Pero con un inconveniente, su rival sobre el césped también se jugaba ese premio y el partido se jugaba frente a la hinchada rival. El Espanyol venció en un partido en el que la Real entró mejor y el Athletic, que era el equipo a batir por la séptima plaza, se quedaba sin premio europeo cayendo en Sevilla.

La Real, desde luego, no mereció tanto éxito y su último partido fue un fiel reflejo de lo que fue toda la temporada. Un sí pero no, un quiero y no puedo, un casi pero en realidad siempre lejos. Por mucho que Zubieta lo haya enmascarado.

viernes, mayo 17, 2019

PREVIA Espanyol - Real Sociedad. Una final pendientes de la radio

Willian José celebra su gol de la Ligapasada en el RCDE Stadium.
Lo bonito que tiene el fútbol es esto, llegar al final de un campeonato con la radio puesta, pendientes de lo que sucede en otros campos para saber si un triunfo puede tener premio. Eso, aunque parezca mentira con las malas sensaciones que ha ido dejando la temporada casi siempre, es lo que busca la Real en la última jornada de Liga (sábado, 16.15 horas, RCDE Stadium, beIN La Liga), y lo busca en un partido que es una final ante el otro aspirante a la séptima posición, el Athletic, y con un oído pendiente de lo que suceda en Sevilla, donde el equipo bilbaíno ha de perder para que el vencedor del duelo de Cornellá-El Prat pueda celebrar un éxito. Porque se trata de eso, un éxito, independientemente de las tres dichosas precias o de que Krasnodar esté en nuestro recuerdo. Europa siempre será un triunfo y la Real ha de aspirar a ello con todas sus fuerzas. Solo queda un último empujón, un último esfuerzo, el último día de lucha. Y desde luego que se puede.

Como ya es tradición no sólo en la Real sino en cualquier equipo cuando hay algo en juego, y más como en este caso jugándose el partido lejos de Anoeta, Imanol se lleva a Barcelona a toda la plantilla. Hay una clasificación europea de por medio y la fiesta, si es que se produce, ha de contar con todos los que han sido protagonistas en esta temporada. Antes del partido, el técnico txuri urdin ha añadido alguna certeza más a lo que tiene disponible y a lo que no. No estará Gorosabel por una recaída cuando tenía incluso opciones de ser titular para suplir al también lesionado Zaldua. Illaramendi no saldrá de inicio y Zurutuza, en palabras del técnico, llega algo justo al encuentro. Sangalli y Merquelanz son las bajas confirmadas. La buena noticia para Imanol la puede protagonizar Aritz Elustondo, que tiene opciones de ocupar el lateral derecho.

El once no tendría que distar mucho del equipo más o menos tipo con el que Imanol ha llegado a este final de temporada. De ser así, Rulli estará bajo palos, con Aihen Muñoz en la izquierda, Llorente y Héctor Moreno en el centro y, si está para jugar, Aritz en la derecha. El centro del campo lo formarán con total seguridad Zubeldia, Pardo y Merino. Y arriba son seguros Oyarzabal, que celebrará así su regreso a la selección absoluta junto a Llorente, y Willian José. No hay muchas razones para que Barrenetxea deje su puesto en el once titular, más aún después de su estreno golpeador ante el Real Madrid, aunque Januzaj también tiene alguna opción de colarse entre los titulares. Muchas menos opciones de jugar de inicio tienen los tres jugadores cuya marcha se da por segura en este verano, Theo, Sandro y Juanmi. El tercero es el que más opciones tiene de despedirse de la Real sobre el césped, aunque sea jugando algunos minutos en la segunda mitad.

Las cuentas para esta última jornada están claras, no son todo lo positivas que podrían haber sido pero dan vida a la Real. Si el Athletic pierde su partido en el Sánchez Pizjuán ante el Sevilla, quien gane el partido entre Real y Espanyol alcanzará la séptima plaza. Los bilbaínos la tienen en estos momentos con sus 53, y los equipos txuri urdin y periquito la buscan con tres puntos menos, 50. El Sevilla no puede perder ante el Athletic, porque entonces los de Gaizka Garitano le arrebatarían la sexta plaza y les condenarían a jugar las tres previas obligatorias desde el último puesto europeo. Pero, si pierde opciones de Champions, que las tiene, el empate les puede valer a ambos e invalidar una victoria de Real o Espanyol. Los de Imanol llegan a la última jornada después de encadenar por primera vez tres victorias consecutivas, los de Rubí después de ocho jornadas consecutivas sin conocer la derrota.

Según la estadística, hay igualdad absoluta entre Espanyol y Real Sociedad en el nuevo campo del Espanyol, con ocho encuentros jugados, tres victorias para cada equipo y dos empates más. Los precedentes totales, en cambio, favorecen al equipo catalán. Han sido 70 los partidos jugados en Barcelona entre ambos equipos, 68 de ellos en Primera, de los que solo once acabaron con triunfo de la Real, 33 acabaron en derrota y los 24 restantes fueron empates. La mayor goleada txuri urdin es el reciente 0-5 de la temporada 2015-2016 con goles de Jonathas en dos ocasiones para abrir y cerrar el marcador, Vela, Oyarzabal y Reyes. Por contra, el 6-1 que el Espanyol consiguió en las campañas 1932-1933 y 1943-1944 es su mayor triunfo ante el Real. Hay dos precedentes más, en Segunda empataron a cero en la 1962-1963 y en el play off de permanencia de la 1954-1955 ganó la Real 1-2.

La pasada temporada, la 2017-2018, la Real firmó un partido horrendo en el RCDE Stadium, y aún así pudo sacar algo de allí. Los de Eusebio se adelantaron gracias a un gol de Willian José que él mismo gestó robando el balón en el centro del campo, con una buena conducción y un disparo seco. Era el minuto 41 cuando la Real se adelantó, pero eso fue todo lo que hicieron los realistas, que dilapidaron la posibilidad de éxito con una paupérrima segunda mitad. En el minuto 51, Leo Baptistao hizo el empate al cazar un centro a la espalda de la defensa realista que hasta tres espanyolistas libres de marca buscaban para fusilar a Moyá. La remontada del Espanyol se certificó en el minuto 72. Gerard Moreno convirtió en gol el rechace de un penalti que había cometido el propio Moyá y que ningún defensor acertó a despejar tras la parada inicial.

sábado, mayo 11, 2019

PREVIA Real Sociedad - Real Madrid. Las vueltas que da el fútbol

Willian José, en el encuentro de la temporada pasada.
Quién lo iba a decir. La Real ha llegado a las dos últimas jornadas con opciones de alcanzar el séptimo puesto y jugar, después de tres previas, en la Europa League. Y llegará a la última jornada con posibilidades, pase lo que pase en el encuentro del Athletic, si consigue vencer al Real Madrid (domingo, 18.30 horas, Anoeta, beIN La Liga). Las vueltas que da el fútbol, con las pobres sensaciones que ha venido dejando el equipo txuri urdin durante casi toda la temporada y llegando a sus últimas fechas con algo en juego. Algo que, se mire como se mire, es valioso y no debería desdeñarlo nadie. Porque Europa es importante. Y más aún el escudo que llevan los jugadores en la camiseta, que exige nobleza y entrega en todos los partidos, incluso cuando ya no haya objetivos por los que luchar. Pero hay uno, Europa. Y parece un milagro llegar, pero los milagros en fútbol no son milagros. Son, simplemente, fútbol.

Sí a Vitoria Imanol se llevó veinte futbolistas, era lógico pensar que para este ya decisivo encuentro también se guardará sus cartas hasta el último momento. Y más si tenemos en cuenta que esta vez la enfermería sí puede dejar buenas noticias. Illarramendi y Januzaj podrían entrar en la convocatoria después de unas cuantas semanas de ausencia, sobre todo en el caso del centrocampista. Las únicas bajas confirmadas, de hecho, son las de Zurutuza, Sangalli y Merquelanz, además de Theo Hernández, que no jugará, aunque el técnico realista ya lleva dos jornadas consecutivas dejándole fuera de la lista, por la famosa cláusula del miedo incluida por el Real Madrid en su contrato de cesión. Además, hay que contar con la ya habitual presencia de canteranos como Aihen Muñoz y Barrebetxea, que parecen fijos, y otros con opciones como Le Normand o incluso Roberto López, aunque parece más probable que Imanol tire de los habituales.

Y más teniendo en cuenta la buena dinámica de resultados, con dos victorias consecutivas a las que dar continuidad. Por eso, resulta evidente que Rulli, el mejor en Vitoria, defenderá una semana más la portería. La defensa la formarán Zaldua y Aihen en los laterales y quizá la duda esté en los centrales, con Aritz y Llorente, si este segundo está en condiciones de jugar de inicio, en el centro. Para la medular, la baja de Sangalli y la duda de Illarra abre las puertas del once de nuevo para Zubeldia, probablemente junto a Pardo y Merino. Y en ataque, Oyarzabal y Willian José tienen plaza fija, la otra está más abierta aunque Barrebetxea si está en plena forma o Juanmi parecen ser los que más papeletas tienen. No se pueden descartar sorpresas, pero da la sensación de que la trascendencia del partido hará a Imanol apostar por la fiabilidad y por pocas sorpresas.

Las cuentas son claras. En dos jornadas, la Real tiene que sumar tres puntos más que el Athletic de Bilbao, que es séptimo con 50 puntos, y los mismos que el Espanyol y el Alavés, que tienen los mismos 47 puntos que el equipo txuri urdin. Para ello, los de Imanol tendrán en primer lugar que romper a su favor la estadística pareja que ha registrado en Anoeta hasta ahora, con el mismo número de victorias, empates y derrotas, seis, un bagaje que le deja como decimocuarto equipo de la Liga como local. Y tendrá que superar a un Real Madrid prácticamente sin objetivos, obligado a ganar sus dos partidos y a que el Atlético pierda los dos parasuperar la desventaja de seis puntos y llegar a la segunda posición de la Liga. La Real llega a esta penúltima jornada después de dos victorias consecutivas, el Real Madrid después de cuatro salidas consecutivas sin conocer la victoria y habiendo marcado solo dos goles en esos cuatro encuentros.

Cuánto le ha costado históricamente a la Real imponerse en Donostia al Real Madrid. De los 71 partidos de Liga que han jugado allí ambos equipos, siempre en Primera División, solo en 21 se produjo la victoria del equipo txuri urdin, con 29 del conjunto madridista y 21 empates. En la historia más reciente, los datos son muy desalentadores, ya que el Madrid ha ganado en seis de sus últimas ocho visitas a Anoeta, que desde el ascenso realista de 2010 solo ha visto el triunfo por 4-2 de la temporada 2014-2015, por lo que la Real acumula ya casi cinco años sin imponerse al conjunto merengue. La mayor goleada de la Real sigue siendo el 6-2 de la campaña 1950-1951, cuando marcaron Igoa en tres ocasiones, Caeiro, Epi y Basabe. Por contra, la derrota más abultada se produjo en la Liga 1992-1993, la que sirvió para despedir Atotxa, cuando el Madrid se impuso por 1-5.

La pasada temporada, la 2017-2018, el Real Madrid ganó en Anoeta con mucha comodidad. La cosa empezó con la alegría del homenaje a Ansotegi por su retirada y acabó con una derrota dolorosa. Casi a los veinte minutos, Borja Mayoral adelantó al Real Madrid al aprovechar un balón que Ramos dejó suelto en el área intentando hacer una chilena ante Llorente. La Real reaccionó y diez minutos después Kevin Rodrigues se estrenó como goleador, enganchando una buena volea que se le escapó entre las manos a Keylor Navas tras un centro desde la derecha de Odriozola. A Kevin, en todo caso, no le sonrió la suerte, primero al estrellar un remate bastante parecido al del gol en el larguero y, en el minuto 36, marcando también en propia puerta, en una jugada que empezó con una clara falta no señalada de Mayoral sobre Llorente. La sentencia llegó en el minuto 61, cuando un balón largo permitió a Bale exprimir su velocidad, superar a Kevin y picar el balón por encima de Rulli para poner el 1-3 definitivo.

viernes, mayo 03, 2019

PREVIA Alavés - Real Sociedad. Mirada intranquila al futuro

Así de elegante fue el 0-1 de Oyarzabal la temporada pasada.
Cuando un equipo como la Real llega al final de una temporada sin opciones reales de jugarse nada, suele hablarse con frecuencia de que se empieza a mirar al futuro. Pero la mirada, en esta ocasión, es intranquila. En manos de la Real está que el ambiente se relaje, pero las noticias sobre salidas y entradas que han azotado la semana del último derbi del año (sábado, 18.30 horas, Mendizorroza, beIN La Liga) no han sonado muy tranquilizadoras. El futuro, eso sí, sigue residiendo en Zubieta, y este encuentro será seguramente una ocasión más para seguir disfrutando de una de las pocas alegrías que ha deparado esta campaña, la irrupción de jóvenes de talento y corazón txuri urdin como Aihen Muñoz o Barrenetxea. Descansar todo un proyecto en ellos es algo arriesgado, pero por ahora son el único clavo ardiendo al que nos podemos agarrar. A ver si Vitoria es un paso más en sus carreras y, de verdad, nos da algo más de ilusión en estos tristes días.

La mejor manera en la que queda en evidencia esa mirada al futuro estriba en la decisión de Imanol, por segunda jornada consecutiva, de dejar fuera de os 18 convocados a Theo, que apura sus últimos días de txuri urdin, al igual que Sandro, aunque este sí se mantiene entre los 18 elegidos. La gran novedad, no obstante, es el regreso de Zubeldia después de unas jornadas ausente por lesión, y además volverá seguramente siendo titular. Llorente e Illarremendi, que durante la semana parecieron tener alguna opción de reaparecer en Vitoria, sobre todo el primero, seguirán fuera al menos una jornada más, junto a Zurutuza y los ya habituales descartados Gorosabel y Merquelanz. También vuelve Kevin Rodrigues después de mucho tiempo sin asomarse al grupo. Aihen y Barrenetxea se mantienen en el grupo y con muchas opciones de jugar de inicio, no así Zubimendi quien, después de debutar con el primer equipo ante el Getafe, pierde su plaza en la convocatoria por el regreso de Zubeldia.

En el once inicial no se esperan demasiadas sorpresas, aunque sí habrá algún cambio con respecto al equipo que superó al Getafe. Rulli estará bajo palos, y ahí ya no se esperan grandes decisiones en lo que resta de temporada. La defensa a priori la formarán Zaldua y Aihen en los laterales, con Aritz Elustondo y Navas o Héctor Moreno por el centro, con más opciones de partida para el primero. En el centro del campo, con el regreso de Zubeldia y la presencia más que segura de Merino, Pardo y Sangalli se juegan el otro puesto. Da la sensación de que la actuación del riojano ante el Getafe le da algún punto de ventaja para este encuentro. Y en ataque no parece haber muchas razones para que Imanol no siga confiando en Oyarzabal, Barrenetxea y Willian José. Si se cumplen estos planes, en el banquillo estarían Moyá, uno de los centrales, Kevin, uno de los centrocampistas, Sandro, Juanmi y Bautista.

La victoria ante el Getafe dio la necesaria tranquilidad clasificatoria a la Real, que es novena con 44 puntos, nueve por encima del Valladolid, que marca el descenso, y a seis del séptimo clasificado, el Athletic, cuando solo quedan tres jornadas por jugarse. Europa, por tanto, es virtualmente imposible. No para el Alavés, que es octavo con 47, el único rival ya de los bilbaínos y necesita ganar para acercarse a ellos. La Real, que llegó a ser el mejor equipo a domicilio, ya es el octavo, y no gana desde su último partido fuera de la primera vuelta, aunque desde entonces ha empatado más que perdido, cuatro igualadas por tres derrotas. El Alavés ha seguido una trayectoria similar, pero como local, y solo ha ganado un partido en casa tras el ecuador del campeonato, 2-0 al Levante, en la ya muy lejana 23ª jornada de Liga. El equipo vitoriano suma tres de los últimos 21 puntos en juego, la Real ocho puntos en el mismo periodo.

Hay bastante igualdad histórica entre Alavés y Real Sociedad en los duelos disputados en Vitoria. El cuadro babazorro ha ganado seis de los trece que se han jugado en Primera División, por cinco victorias de la Real y dos empates para completar el cuadro. La pasada temporada, la 2017-2018, el equipo txuri urdin logró su mayor victoria en Mendizorroza, un 0-2, superando los 1-2 que logró en las campañas 1930-1931 y 1931-1932. Eso da idea de que estamos ante un choque tradicionalmente de pocos goles, ya que el 3-1 de la temporada 2005-2006 es la mayor victoria lograda en ellospor el Alavés. Si en Primera hay igualdad, en los partidos jugados en Segunda esta es absoluta. Han sido seis los partidos jugados y cada uno de los dos equipos ha vencido en tres de ellos, sin que se haya registrado empate alguno.

Efectivamente, la pasada Liga, la 2017-2018, la Real se llevó los tres puntos de Mendizorroza con todo merecimiento pero postrero desenlace. Fue un partido de algunas ocasiones para ambos equipos, sobre todo con disparos desde lejos, y que no comenzó a resolverse hasta el tramo final. El 0-1 no llegó hasta el minuto 77, cuando Oyarzabal golpeó con elegancia, suavidad y colocación un balón que Odriozola había filtrado al interior del área. Apenas cuatro minutos después, Aritz Elustondo recogió en el interior del área un córner sacado en corto, disparó con fuerza y el balón, rebotado en un defensa, cogió una parábola perfecta para convertirse en el 0-2 definitivo. El Alavés se quedó descompuesto y sin respuesta, y de hecho la Real tuvo alguna ocasión más para aumentar el marcador en el tramo final.

sábado, abril 27, 2019

PREVIA Real Sociedad - Getafe. ¿Y hacia dónde mira la Real?

Oyarzabal, en el partido de la temporada pasada.
La Real ya no mira hacia Europa. Ni el mayor de los optimistas podría hacerlo ya después de que el Villarreal truncara el deseo de Imanol de sumar dos triunfos consecutivos en casa que reactivaran la esperanza. ¿Pero hacia dónde mira la Real ahora? Por el momento no hay amenaza en los puestos de descenso, que están a siete puntos con solo doce por jugar, pero si hay algo que el equipo txuri urdin ha llevado mal en los últimos ha sido jugar sin objetivos clasificatorios. Objetivos hay, claro está, porque si no hay reacción el puesto de Imanol va a quedar en entredicho, y porque hay muchos jugadores señalados. Por no hablar de los despachos y el palco. La temporada está teniendo un tramo final terrible del que hay que sacar conclusiones y, por supuesto, encontrar responsables. Maquillar la despedida se antoja imprescindible desde ya.

De manera bastante sorprendente, Imanol ha decidido convocar para este encuentro a 22 jugadores, por lo que tendrá que hacer cuatro descartes antes del pitido inicial. La decisión no obedece al estado físico de alguno de sus futbolistas, quizá sólo Navas pueda entrar en esas circunstancias, ya que los ausentes son los mismos cinco que ya conociamos: Llorente, Zubeldia, Illarramendi, Zurutuza y Januzaj, además de Merquelanz, al que en teoría no utilizará el técnico txuri urdin en estos cuatro últimos partidos de la temporada. El resto están en la lista junto con los potrillos esperados: Le Normand, Aihen Muñoz, Zubimendi para compensar la escasez de efectivos del centro del campo y Barrenetxea, además de la novedad de Roberto López. Habrá que ver si Imanol apuesta por la ilusión de ver a los chavales o por la responsabilidad del primer equipo en la resolución de una temporada que está dejando un sabor de boca muy amargo.

Con esta convocatoria, el poco tiempo de descanso y la actual situación clasificatoria y anímica del equipo, es francamente difícil aventurar qué once iniciará el encuentro. Si se puede decir que Rulli se mantendrá en la portería y que Le Normand tiene opciones de entrar en el equipo si Navas no está en condiciones de acompañar a Elustondo en el centro de la zaga, aunque también podría volver Héctor Moreno. Será interesante ver a quién da Imanol el lateral izquierdo tras escuchar Theo silbidos de la grada de Anoeta y del buen rendimiento habitual de Muñoz, y Zaldua se mantendrá en la derecha. En principio, Merino, Pardo y Sangalli repetirán en el centro del campo, con la alternativa de Zubimendi, más que probablemente para suplir al riojano. Y arriba podría haber algún cambio pero la apuesta más segura parece ser la de Juanmi, Oyarzabal y Willian José, a pesar del nulo resultado ofensivo del pasado encuentro.

La nueva derrota en casa, ante el Villarreal, ha anclado a la Real en la undécima posición con 41 puntos. Ya no mira a Europa, y el descenso lo tiene a siete puntos, marcado ahora por el Girona con 34. El Getafe, en cambio, es cuarto con 55 y está metido en la lucha por la Champions por méritos propios. La Real afronta otra vez dos partidos consecutivos en casa sin poder sumar seis puntos, apenas ha logrado una victoria en los últimos diez partidos y siete de los últimos 30 puntos en juego, y como local está entre los peores de la Liga, solo ha conseguido más puntos en casa que los cuatro últimos y el Villarreal. El Getafe suma nueve de los últimos quince puntos en juego y cinco jornadas sin perder, y fuera de casa solo ha caído en dos encuentros, por 2-0 ante Real Madrid y Atlético. Lejos del Coliseum Alfonso Pérez ha empatado nada menos que once partidos y ha ganado cuatro. Solo el Barcelona ha puntuado en tantos partidos como visitante.

El Getafe es un equipo que puede presumir de tener un balance positivo en sus visitas a la Real Sociedad. Diez partidos, todos ellos en Primera División, y ha puntuado nada menos que en ocho ocasiones, con tres victorias y cinco empates. El equipo txuri urdin, por tanto, solo ha podido ganar al Getafe en dos partidos jugados en Donostia. La victoria más abultada, el 3-0 de la temporada 2005-2006, con goles de Nihat, Aranburu y Xabi Prieto. Siempre que el Getafe ha salido de Anoeta con los tres puntos lo ha hecho ganando por 1-2. El último triunfo txuri urdin ante los azulones jugando como local data ya de la temporada 2013-2014, con goles de Vela y Seferovic. Desde entonces, tres derrotas consecutivas para la Real, con el paréntesis del equipo madrielño en Segunda División en la temporada 2016-2017.

La pasada temporada, la 2017-2018, el Getafe se llevó la victoria de Anoeta por el mismo resultado de siempre, 1-2, y tras la pitada de la grada este partido se convirtió en el último de Eusebio en el banquillo realista, cesado por un declive alarmante. Y eso que la Real empezó teniendo ocasiones, como un buen disparo de Willian José desde la frontal que se estrelló en el palo. El brasileño fue quien adelantó al equipo txuri urdin antes de la media hora de juego con un magnífico testarazo a pase de Zubeldia. La remontada del equipo madrileño se comenzó a gestar de la manera más dolorosa, en el tiempo de añadido de la primera parte y en una jugada de estrategia, al cabecear Djené un saque de esquina sin ninguna oposición defensiva. En el 51, Ángel Rodríguez mandó a la escuadra un certero disparo desde la frontal tras una carrera en la que varios realistas le acompañaron sin atreverse a meter el pie, ni para robar el balón ni para hacer falta.

miércoles, abril 24, 2019

PREVIA Real Sociedad - Villarreal. Anoeta necesita a la Real

El partido 500 de Xabi Prieto fue el del Villarreal de la Liga pasada.
Logre o no un ya improbable premio final cuando concluya la temporada, en el análisis del curso habrá que destacar que la mayor herida de la Real ha sido Anoeta. Lo más ilusionante del arranque de la campaña, por su remodelación y nuevo estreno, se ha convertido casi en una pesadilla por los malos resultados del equipo como local. Quedan tres partidos en casa, y la Real tiene que dar la cara en ellos desde el primero (jueves, 20.30 horas, Anoeta, beIN La Liga), ante un Villarreal que hace semanas parecía un lío enorme por mantener la categoría pero que llega a Donostia en condiciones mucho mejores. El enemigo que tendrá Imanol, además de la ya más que asumida irregularidad del equipo, vuelve a estar en la enfermería. Algo tiene que hacer la Real en este sentido porque asumir cada partido con cinco o más bajas, y además de piezas clave, es algo que no puede soportar ningún club del mundo que tenga alguna aspiración por encima de la mitad de la tabla.

La larguísima lista de ausencias de Imanol para afrontar cada jornada no se relaja para este encuentro. El único jugador al que podía recuperar, Héctor Moreno, es descarte por decisión técnico. Y la factura del Camp Nou suma dos jugadores más a los ausentes, Llorente y Zubeldia. En su lugar entran en la lista dos potrillos, Le Normand para el centro de la zaga y Zubimendi, que podría ser el octavo canterano en debutar esta temporada con la camiseta txuri urdin, para la medular. Además, regresa Theo a la lista en lugar de Gorosabel, una vez superadas las molestias que le hicieron perderse el partido de Barcelona. Como ya es sabido, la lista de bajas también la integran Kevin Rodrigues, Illarramendi, Zurutuza y Januzaj, con Merquelanz aparcado hasta la temporada que viene a pesar de tener ya el alta médica.

Solo con las lesiones que dejó la pasada jornada, ya es seguro que habrá cambios en el once. Rulli seguirá defendiendo la portería una semana más, con una defensa formada a priori por Zaldua en la derecha, Aritz Elustondo y Navas en el centro y con la duda de si en el lateral izquierda seguirá apostando por un Aihen Muñoz de sobresaliente en cada aparición o si Theo volverá a la titularidad. El centro del campo, salvo que Imanol apueste por colocar a Zubimendi de inicio, lo formarían los tres únicos centrocampistas sanos del primer equipo, Merino, Pardo y Sangalli. Y en ataque parece poco probable que haya cambios, jugando así Oyarzabal, Juanmi y Willian José. Para el banquillo, descompensado con un nutrido grupo de delanteros y escasos medios, quedarían de esta manera Moyá, Le Normand, Bautista, Sandro y Barrenetxea.

La derrota en el Camp Nou, por inmerecida que fuera a nivel futbolístico y arbitral, retuvo a la Real en tierra de nadie. Arrancó la jornada en la undécima posición con 41 puntos, ya más cerca del descenso, a nueve puntos (a siete ya por los resultados conocidos de esta jornada intersemanal) que de Europa, a once. El séptimo puesto, eso sí, estaba a cinco puntos al inicio de la jornada. El Villarreal finalizó la pasada jornada en el puesto decimocuarto con 36 puntos, cuatro por encima del descenso. La Real presentó una muy mala racha en la que solo ha conseguido ganar uno de sus últimos nueve partidos, siete de 27 puntos posibles, y en Anoeta solo ha sumado más puntos que seis de los equipos que tiene por debajo. El Villarreal, por su parte, viene de lograr dos victorias consecutivas y cuatro en los últimos siete encuentros. Como visitante, ha puntuado en nueve de sus 16 salidas y ha ganado dos de las últimas cuatro, 0-2 al Levante y 0-1 al Girona.

Por historia, el Villarreal es uno de los peores rivales que ha conocido la Real en Anoeta, escenario en el que se han jugado los quince encuentros que han enfrentado a estos dos rivales, siempre en Primera División. De ellos, solo tres acabaron con triunfo txuri urdin, con seis empates y otras tantas victorias del submarino amarillo. El Villarreal ha marcado en doce de esas visitas y nunca había encajado más de dos goles hasta la pasada campaña, en la que la Real consiguió su victoria más holgada, 3-0. Ese resultado rompió una racha de cinco partidos sin ganar al Villarreal en casa, desde el 1-0, gol de Xabi Prieto, que supuso el regreso a Primera del equipo txuri urdin en 2010. La victoria más clara del Villarreal, por su parte, fue el 0-4 de la temporada 2004-2005.

En el mencionado partido de la pasada temporada, la 2017-2018, la Real celebró a lo grande el partido número 500 de Xabi Prieto con la camiseta txuri urdin. La participación del capitán txuri urdin en esta fiesta comenzó en el 1-0, al peinar en el primer palo un córner botado por Oyarzabal para que Willian José lo rematara en el segundo, pese al rechace inicial del portero. Era el minuto 28. Y solo siete después, Xabi Prieto cazó un balón suelto en el área para poner el 2-0 y dejar para la historia su celebración tocándose el escudo y mirando a su afición. En el último minuto de la primera parte, Juanmi cerró una formidable primera mitad con una vaselina en carrera para hacer el 3-0 que al final resultó definitivo. Andrés Fernández, meta del Villarreal, se lesionó en la rodilla en esa salida. En la segunda parte, la Real tuvo más opciones de gol pero se quedó en ese 3-0, su segunda victoria consecutiva para empezar la Liga, y el Villarreal apenas tuvo opciones de recortar distancias.

viernes, abril 19, 2019

PREVIA Barcelona - Real Sociedad. Es época de milagros

Con este golde Coutinho perdió la Real en su última visita al Camp Nou.
Casi parece una ironía que sea en Semana Santa, época de milagros, cuando a la Real le toca visitar uno de los escenarios de más triste historia y presente (sábado, 20.45, Camp Nou, Movistar Partidazo). El equipo txuri urdin acumula veintiún partidos seguidos en el coliseo blaugrana con derrota. Nadie ha perdido allí tantas veces seguidas. Es obvio, siendo líder destacado, que la Real está visitando al más que seguro próximo campeón. Y nunca desde el nacimiento de la Liga ha logrado vencer en San Mamés, Santiago Bernabéu y Camp Nou. Las dos primeras picas ya las ha clavado, pero le falta la última. Y llega allí, a Barcelona, a la casa de un Messi resucitado en Europa, en el momento de mayor desánimo de la temporada, sin apenas tiempo para soñar con una utópica clasificación europea y con varias de sus piezas puestas en el mercado como si estuviéramos ya en una ventana de fichajes. Pero sí, es época de milagros. Y los milagros existen.

La gran novedad para esta jornada es que Theo se une a la lista de bajas por problemas físicos y en su lugar se cuela en la convocatoria Gorosabel, que parecía que ya no iba a tener más oportunidades esta temporada. Además, vuelve Willian José tras la escandalosa pero desapaercibida negligente acción del TAD, que ni siquiera tuvo la profesionalidad de reunirse para tratar la cautelar solicitada por la Real. El brasileño ya ha cumplido su para colmo injusto partido de sanción y volverá seguramente con un puesto en el once titular. El resto de la convocatoria la forman los mismos que no pudieron pasar del empate ante el Eibar, lo que supone que se mantienen entre los mayores dos potrillos, Aihen Muñoz y Barrenetxea. Como era de prever, Januzaj todavía no se ha recuperado y se queda en casa junto a Kevin, Illarramendi y Zurutuza, además de Merquelanz, con el alta pero al que se preservará para el próximo ejercicio.

El once titular tiene más de una incógnita, porque quién sabe si Imanol tiene reservado un cambio de sistema para el encuentro del Camp Nou. Rulli seguirá defendiendo la portería, y parece probable que la defensa la formen Llorente y Navas. Zaldua y Aihen serán los laterales. Dos puestos del centro del campo parece asegurados para Zubeldia y Merino, mientras que Sangalli y Pardo se juegan el tercero. Y en ataque, sucede lo mismo. Salvo cambio de sistema, Oyarzabal y Willian José son fijos, y Juanmi y Barrenetxea los que más papeletas tienen para completar el once. A priori, Moyá, Gorosabel, Bautista y Sandro parecen fijos de inicio en el banquillo, en el que apenas habrá alternativas para el centro del campo y sí para el ataque.

La Real vive ahora mismo en tierra de nadie, en la décima posición con 41 pintos, a cinco de la séptima plaza y a ocho de la sexta. Su rival, el Barcelona, es líder destacado con 74, nueve por encima de su más inmediato perseguidor, el Atlético de Madrid. A pesar de su errática trayectoria, solo cuatro equipos han ganado más partidos como visitantes que la Real y solo seis han sumado más puntos que el txuri urdin lejos de sus estadios. Eso sí, su último triunfo lejos de Anoeta fue el del Bernabéu, en la jornada 18, por lo que no ha logrado ninguna en la segunda vuelta. Y una sola victoria en los últimos ocho encuentros han dinamitado sus opciones europeas. El Barcelona, en cambio, camino con paso firme hacia el título. Son veinte las jornadas que lleva sin perder, desde que el Betis ganó 3-4 en el Camp Nou en la jornada 12, su única derrota en Barcelona en esta Liga. Eso sí, como local es el más goleador, con 46 tantos, una media de casi tres tantos por encuentro.

No hay peor escenario para la Real en toda su historia que Barcelona. 71 partidos jugados, 61 victorias para el Barça. Así de contundente. Apenas tres victorias, la última de ellas en la temporada 1990-1991. En aquella ocasión se venció por 1-3, con dos goles de Aldridge y uno del malogrado Atkinson. Es el mismo resultado que se logró en la primera victoria en el Camp Nou, en la 1978-1979, entonces con goles de Satrústegui, Idígoras y Zamora. La derrota más abultada de la Real, el 8-2 de la Liga 1950-1951. La historia reciente, como se ha dicho, no mejora la estadística global. La última vez que la Real puntuó en el estadio del Barça fue con un postrero gol de Imaz que subió el 1-1 al marcador en la temporada 1994-1995. Desde entonces, todo derrotas, un total ya de 21 consecutivas, la peor racha de cualquier equipo en el Camp Nou en toda la historia de la Liga.

El Barcelona - Real Sociedad de la temporada pasada, la 2017-2018, fue el último encuentro de Liga. Para el mundo en general, la despedida del Barça de Iniesta. Para la Real, el último día que Xabi Prieto vistió la camiseta txuri urdin. El partido, sin nada realmente en juego, tuvo eso sí ocasiones para ambas bandos. Y un momento de tensión, cuando Navas realizó una durísima entrada a Dembelé que no se sabe muy bien por qué no le costó la tarjeta roja. Al final, como la Real ya se ha acostumbrado a ver en el Camp Nou, el partido acabó con la acostumbrada derrota. Esta vez, por la mínima. En el minuto 57, Coutinho se sacó un tremendo disparo con rosca desde la frontal del área ante el que Moyá no pudo hacer nada. No hubo apenas opciones de empatar, solo un tímido disparo cruzado de Illarramendi, por lo que se sumó una nueva derrota más en el Camp Nou, en el que no se puntúa desde el 1-1 de la temporada 1994-1995.

jueves, abril 18, 2019

La oportunidad de ampliar un once muy exclusivo

El once que venció en el Camp Nou en la Liga 1990-1991.
Puede que no sean muy conscientes de ello, y más teniendo en cuenta el lógico pesimismo reinante en el entorno txuri urdin, pero Rulli, Aritz, Zaldua, Aihen, Llorente, Zubeldia, Merino, Pardo, Oyarzabal y Willian José pelean el sábado por entrar en un club muy exclusivo del que apenas forman parte once jugadores en toda la historia de la Real Sociedad. Ese es el número de futbolistas que, vistiendo la camiseta txuri urdin, han sido capaces de ganar en partido de Liga tanto en el Santiago Bernabéu como en el Camp Nou, los dos campos que, históricamente, han sido los más inexpugnables para el equipo donostiarra. Moreno, Zurutuza, Januzaj e Illarramendi también estuvieron en la victoria en Madrid, pero no podrán jugar este fin de semana en Barcelona.

La historia nos recuerda que la Real ha ganado hasta ahora y en partido de Liga tres veces en el Camp Nou. Lo hizo por 1-3 en la temporada 1978-1979, por 2-3 en la 1985-1986 y por 1-3 de nuevo en la 1990-1991. En el Santiago Bernabéu, contando con el 0-2 de la presente campaña, ha logrado cuatro triunfos. Venció 2-3 en la campaña 1990-1991, 0-2 en la 1993-1994 y 1-4 en la 2003-2004. Solo siete triunfos en estos dos campos, solo una temporada en la que salió victorioso de ambos, hito que aspira a repetir este sábado en el coliseo blaugrana.

Para hacerse una idea de lo difícil que es lograr este doblete con la Real, baste decir que el mayor mito de su historia, Luis Miguel Árconada, no lo consiguió. El mítico portero txuri urdin solo consiguió ganar en Liga en el Camp Nou, aunque sí lo hizo en el Bernabéu en Copa del Rey. Del once campeón que todo el mundo se sabe de carrerilla, solo un jugador venció en ambos escenarios, el gran Bixio Górriz, que estuvo presente en las dos últimas victorias en el Camp Nou y en la primera que se logró en el Bernabéu. Otros dos integrantes del equipo campeón de los años 80 tienen esta marca en su haber, y los dos sumaron cuatro triunfos. Agustín Gajate estuvo en todos los triunfos logrados en Barcelona, el único en hacerlo, y Larrañaga en las dos últimas victorias ante el Barça en su estadio y las dos primeras logradas en el estadio madridista.

El hecho de que la Real ganara en Camp Nou y Bernabéu en la temporada 1990-1991 supone que seis jugadores lograran esas dos victorias. De hecho, el once titular del Camp Nou de aquella última victoria en la Ciudad Condal ante el equipo blaugrana es, literalmente, la lista de todos los realistas que han vencido en los dos campos. González, Carlos Martínez, Uría, Richardson, Aldridge y Atkinson estuvieron sobre el césped en ambos partidos. Fuentes también disputó los dos encuentros, pero sumó un triunfo más, el logrado en el Bernabéu en la Liga 1993-1994. La lista la completa Lumbreras, que estuvo en el último triunfo logrado en Barcelona y en la segunda lograda en Madrid.

Estos son los equipos que lograron estas siete victorias en estos dos campos:

Camp Nou
1978-1979 1-3
Arconada, Celayeta, Gajate, Kortabarria, Olaizola, Diego, Iriarte, Zamora, Idigoras (Murillo), Satrustegui (Amiano), López Ufarte
1985-1986 2-3
Elduayen, Celayeta (Begiristain), Gorriz, Gajate, López Rekarte, Larrañaga, Zubillaga, Mujika, Zamora, Uralde (Satrústegui), López Ufarte
1990-1991 1-3
González, Fuentes, Gajate, Larrañaga, Górriz, Lumbreras, Richardson, Carlos Martínez, Uría, Aldridge, Atkinson

Santiago Bernabéu
1990-1991 2-3
González, Fuentes, Górriz, Gajate, Lasa, Larrañaga, Richardson (Mentxaka), Carlos Martínez (Uría), Aguirre, Aldridge. Atkinson
1993-1994 0-2
Alberto, Imanol, Lumbreras, Larrañaga, Loren, Pikabea, Oceano, Guruzeta, Kodro, Alkiza (Carlos Xabier), Luis Pérez (Fuentes)
2003-2004 1-4
Westerveld, Rekarte, Potillon, Schurrer, Aranzabal, Boris, Xabi Prieto (Larrea), Karpin, Alkiza, De Paula (Gabilondo), Kovacevic (Oskitz)
2018-2019 0-2
Rulli, Aritz (Zaldua), Aihen (Zubeldia), Llorente, Moreno, Zurutuza, Januzaj, Illarramendi, Merino (Pardo), Oyarzabal, Willian José.

viernes, abril 12, 2019

PREVIA Real Sociedad - Eibar. Un clavo ardiendo

Así abrió Willian José el marcador ante el Eibar la pasada campaña.
Después de varias semanas hablando de la posibilidad de que la Real se reenganche a la lucha europea, el derbi ante el Eibar (domingo, 16.15 horas, Anoeta, beIN La Liga) se antoja ya más bien como un clavo ardiendo al que agarrarse mientras las matemáticas no digan lo contrario. No es que la distancia con los puestos europeos sea insalvable, pero vista la irregularidad del equipo y la imposibilidad de vaciar la enfermería se antoja algo muy complicado de conseguir para el grupo de Imanol en estas siete jornadas finales. Como dicen, mientras hay vida hay esperanza y esa es la máxima por la que se tiene que regir ahora la Real. Esa y su escudo, porque esa defensa seguirá siendo imprescindible incluso en el caso de que los realistas se queden sin objetivos clasificatorios de éxito. El rompecabezas que tiene en la cabeza Imanol para componer el once no tiene que ser excusa. Ganar y punto, no hay otro objetivo. Que además es un derbi.

El absurdo funcionamiento del fútbol actual está en la base de que la Real no pueda cerrar su convocatoria en la víspera del partido ante el Eibar. Que Willian José fue injustamente expulsado en Vigo es algo que puede ver cualquiera. Que los comités de Competición y Apelación ratifiquen esa sanción, un despropósito imposible de justificar. La Real ha recurrido al Tribunal de Arbitraje Deportivo solicitando la suspensión cautelar, con la esperanza de que el brasileño pueda jugar y no se sume a una larga lista de ausencias en la que al menos, tal y como confirmó Imanol, no estarán Zubeldia, Merino y Juanmi. Los tres llegan al partido, cosa que no harán Héctor Moreno, Illarramendi, Zurutuza y Januzaj, además de Kevin Rodrigues y Merquelanz por precaución aunque ambos tengan el alta médica. Así las cosas, da la sensación de que varios potrillos estarán en la lista, con todos los ojos puestos en Aihen Muñoz, Le Normand y sobre todo un Barrenetxea que tiene opciones de ser titular.

Hay muchas incógnitas en el once que dispondrá Imanol sobre el césped de Anoeta. Rulli sí será con seguridad el guardameta, con todas las papeletas para que la defensa la formen Zaldua y Theo en los laterales y Llorente y Aritz en el centro, sin descartar que Imanol tire de nuevo de Navas, a pesar de las críticas que recibió por si actuación en Vigo. Por delante, si el físico lo permite, Zubeldia y Merino serán de la partida, con Pardo y Sangalli jugándose la tercera plaza del centro del campo. Y arriba es donde más incógnitas hay. Si Willian José recibe el perdón del TAD, jugará. Si Juanmi está para salir de inicio, jugará. Pero si no están disponibles, se abre el abanico de posibilidades para acompañar al intocable Oyarzabal. El propio Imanol no ha dudado en defender las posibilidades de Barrenetexea de salir de inicio. Sandro y Bautista serían las otras dos opciones. Pero no se pueden descartar más sorpresas.

La derrota en Vigo dejó a la Real en la décima posición con 40 puntos, a seis del sexto, el Valencia, y a cinco del séptimo, el Alavés. El Eibar está un peldaño por debajo, en la duodécima posición con un punto menos, 39. La Real busca romper el equilibrio casi absoluto, y decepcionante, que tiene en Anoeta, con cinco victorias, empates y derrotas, 17 goles a favor y 16 en contra. En casa es el peor equipo, y con diferencia, de los trece primeros clasificados. Los de Imanol suman solo una victoria en los últimos seis partidos, seis de 18 puntos posibles. El equipo eibarrés, por su parte, también se ha alejado de Europa tras ganar solo uno de sus cinco últimos encuentros y es el equipo que menos suma a domicilio, solo 10 puntos, igualado con dos de los que están en puestos de descenso y el Celta. Solo ha sumado una victoria lejos de Ipurúa, 2-3 en Girona en la octava jornada, aunque ha empatado en siete ocasiones, en campos como el Wanda Metropolitano, el Sánchez Pizjuán o el Benito Villamarín.

Siguen siendo pocos los precedentes entre Real Sociedad y Eibar, en Primera o en Segunda, pero la estadística mantiene un dato claro: el conjunto azulgrana nunca ha ganado en San Sebastián. Cuatro de los encuentros se han jugado en máxima categoría del fútbol español y tres de ellos acabaron con victoria del cuadro txuri urdin. La más clara de ellas, de hecho la única en la que la Real ha logrado vencer por más de un gol, es el 3-1 de la pasada temporada. El único empate que ha conseguido arrancar el Eibar en Primera fue el 2-2 de la campaña 2016-2017, con un postrero gol de Pedro León. En Segunda, en cambio, cada una de las dos visitas de los armeros se ha saldado con empate, 1-1 en la temporada 2007-2008 y 0-0 en la 2008-2009, aquel derbi recordado por la aberrante actuación arbitral de González González y la escalofriante lesión de Díaz de Cerio.

Como se ha dicho, la pasada temporada, la 2017-2018, la Real venció con claridad al Eibar en Anoeta. El partido, jugado bajo una intensa lluvía, se puso pronto de cara para el conjunto txuri urdin. En el minuto 12, Willian José mandó al fondo de las mallas con un potente testarazo un buen centro de Odriozola. Antes de la media hora, Januzaj hizo el segundo, después de haber fallado una ocasión clamorosa, después de una asistencia de Xabi Prieto. En la primera jugada de la segunda mitad, Oyarzabal hizo el 3-0 definiendo con una portentosa claridad un uno contra uno con el portero visitante. Los dos equipos tuvieron ocasiones claras para marcar, pero el marcador no se volvió a mover hasta el minuto 72, cuando Jordán logró el gol del honor para el Eibar enganchando un buen disparo, desde dentro del área y después de varias maniobras personales, ante el que nada pudo hacer Rulli.

lunes, abril 08, 2019

Willian José ya es el sexto goleador extranjero de la Real en Primera

El gol de penalti de Willian José en Balaídos.
El partido de Willian José en Vigo va a quedar marcado por su expulsión, la primera de su carrera y una vergüenza para la labor arbitral y para el VAR, pero con el gol que anotó de penalti en la primera parte el delantero brasileño sigue haciéndose un hueco en la historia de la Real. Ese tanto le ha convertido en el sexto máximo goleador en la Liga si contamos únicamente a sus jugadores extranjeros. Con el gol que le hizo al Leganés, el 3-0, igualó los 36 goles que anotó Valeri Karpin en sus dos etapas vistiendo la camiseta txuri urdin, con este que le ha hecho al Celta se aúpa a la sexta posición en solitario de este ránking que domina, cómo no, Darko Kovacevic. El serbio llegó a celebrar 92 goles también en dos etapas como jugador de la Real.

En la presente temporada, Willian José suma ya diez goles (más los que marque para superar a Karpin) con este que le ha marcado al Celta, su víctima favorita junto con el Espanyol, equipos a los que ha marcado cuatro goles respectivamente. La pasada campaña, la 2017-2018, logró 15 tantos en Liga. Y la 2016-2017, la primera que disputó como jugador realista, hizo 12 goles. El brasileño suma tres temporadas consecutivas por tanto superando los diez goles, algo que en el presente siglo solo habían hecho dos jugadores, Carlos Vela y Nihat Kahveci.

A eso hay que sumar otros dos tantos en la Copa de la temporada 2016-2017 y los cinco que consiguió en la Europa League de la 2017-2018, con lo que lleva ya anotados un total de 44 goles (más los que marque para superar a Karpin) desde que aterrizó en la Real. Llegar a la quinta posición de este ranking en Liga, que ocupa el francés Antoine Griezmann con 41 goles, podría haber sido factible esta misma temporada, aunque si media sanción importante por su incomprensible e injusta expulsión lo tendrá más complicado. Alcanzar las cuatro primeras plazas sí le llevaría más tiempo. Estas las ocupan el turco Nihat Kahveci con 58 goles, el mexciano Carlos Vela con 66, el bosnio Meho Kodro con 73 y el ya mencionado Kovacevic.

sábado, abril 06, 2019

PREVIA Celta - Real Sociedad. Recuerdos encontrados

Oyarzabal hizo el primer gol en Balaídos en la Liga 2017-2018.
La escalada de la Real en busca de sus opciones encontrados tiene que continuar en un escenario de recuerdos encontrados (domingo, 18.30 horas, Balaídos, beIN La Liga). El estadio del Celta de Vigo será siempre el lugar donde se rompió el sueño de lograr la tercera Liga, esa que tanto se mereció el equipo entrenado por Raynald Denoueix en la temporada 2002-2003, pero es también el lugar de la última gran celebración realista, la clasificación europea de último segundo en la campaña 2016-2017, con aquel gol postrero de Juanmi que llevó al equipo txuri urdin a la sexta plaza final. Quizá no sea una mala noticia que ese sea el escenario, incluso con el Celta jugándose la Liga, porque es evidente que si la Real no vive en el filo de las emociones cualquiera le puede pasar por encima. Pero si el corazón, la garra y el orgullo priman, todo es posible para este equipo. Muchos lo ven, pero tienen que hacerlo también los que pisen el césped de Balaídos.

Dado el poco espacio de tiempo que va a transcurrir entre los partidos ante el Betis y el Celta, era presumible que a Imanol no le diera tiempo a recuperar a ninguno de los ausentes por problemas físicos. La buena noticia es que tampoco pierde a ningún efectivo, pese a que Aihen Muñoz se retiró lesionado y Juanmi acabó el partido del jueves cojo. Así pues, la convocatoria es prácticamente calcada. Solo hay una diferencia, el regreso de Navas en el lugar de Héctor Moreno. El resto, los mismos, incluyendo a un Barrenetxea que en apenas diez minutos ante el conjunto bético dio tantas muestras de madurez que puede haberse ganado el derecho a seguir con los mayores durante mucho tiempo. El problema de la lista sigue estando en el centro del campo, donde Imanol cuenta con solo cuatro efectivos por las bajas de Illarramendi, Zurutuza y Guevara.

Parece que puede haber cambios con respecto al jueves, aunque solo sea por esa mencionada cercanía entre los dos partidos. No los habrá en la portería, donde Rulli se ha ganado a pulso la continuidad. Llorente y Elustondo tienen todas las papeletas para continuar en el centro de la zaga, aunque Navas podría entrar por el segundo. En los laterales, Zaldua repetirá y los problemas físicos de Aihen y la jerarquía establecida durante el año le devolverán casi seguro el lateral izquierdo a Theo. Por delante, con Zubeldia y Merino fijos, puede avecinarse una nueva oportunidad para Pardo en lugar de Sangalli. Y arriba no da la sensación de que Imanol vaya a hacer cambios y repetirá con Oyarzabal, que está de dulce, Juanmi, que demostró el jueves lo mejor de su repertorio con gol y asistencia, y Willian José, que busca recuperar la forma y el olfato perdidos con la lesión. Para el banquillo parecen claros Moyá, Sandro y Bautista.

La victoria ante el Betis evitó que la Real se descabalgara de la lucha europea. Comienza la jornada en novena posición con 40 puntos, a seis de la sexta plaza que ocupa el Sevilla y a siete de la cuarta, en manos del Getafe. Su rival, el Celta, vive en otra lucha, es decimoctavo con 29 puntos, a uno de la salvación. La Real, que ha roto una racha de cinco jornadas sin ganar, tiene números simétricos como visitante, cinco victorias, derrotas y empates y con los mismos goles a favor y en contra, 19, pero no gana fuera desde que lo hiciera en el Santiago Bernabéu, en el primer partido de Imanol. Después, cuarto empates y una derrota. El Celta ha ganado cinco de sus quince partidos en Balaídos, solo ha ganado uno de sus últimos ocho encuentros, aunque suma dos seguidos sumando. En casa, eso sí, es el que más suma de los de abajo, 19 puntos, más que los dos equipos que le siguen en la tabla y que los cuatro que le preceden.

La Real ha ganado en diez de los 46 partidos que ha jugado en Vigo en Primera División, ha empatado en doce ocasiones y ha perdido en más de la mitad, 24. Con su victoria de la temporada pasada rompió una larguísima racha de más de una década sin sacar tres puntos de Balaídos. No lo hacía desde que logró su mayor triunfo, el 2-5 de la temporada 2003-2004, con goles de Kovacevic, Milosevic en propia puerta, Xabi Alonso y doblete de Nihat, el día que acabó con la carrera de Lotina en el Celta. Desde entonces, dos derrotas y cinco empates. La victoria más abultada del Celta es el 6-1 que logró en la campaña 1941-1942. Además, Celta y Real Sociedad se han visto las caras en Vigo en nueve encuentros de Segunda División, con cuatro victorias locales, dos visitantes que además coincidieron con ascensos realistas a Primera en 1967 y 2010, y tres empates.

Balaídos fue el escenario en el que arrancó la pasada temporada, la 2017-2018, y no pudo empezar de mejor manera para la Real, con una buena remontada final. Maxi Gómez adelantó al Celta en el minuto 22, con un buen remate en escorzo y aprovechando una indecisión de la defensa y de Rulli. Diez minutos después empató Oyarzabal aprovechando un regalo del portero local, Sergio Álvarez. De nuevo Maxi Gómez puso en ventaja a los vigueses, rematando totalmente solo en el segundo palo un corner peinado en el centro del área. En el minuto 80, Juanmi volvió a marcar en Balaídos tras un sensacional pase al hueco de Willian José. Y la real culminó su remontada en el minuto 88, con un gol de penalti convertido precisamente por el 9 brasileño, ajustadísimo al palo izquierdo de la portería de Sergio Álvarez. El penalti, cometido sobre Vela, se produjo en realidad fuera del área, pero Mateu Lahoz y su asistente fallaron estrepitosamente en la última Liga antes del VAR.

miércoles, abril 03, 2019

PREVIA Real Sociedad - Betis. Ahora sí, el último tren

Llorente hizo el 4-4 ante el Betis de la temporada pasada.
Después de cinco jornadas sin ganar, la Real se ha quedado descolgada de la lucha por Europa y ante el Betis (jueves, 21.30 horas, Anoeta beIN La Liga) tiene, ahora sí, su último tren para reengancharse. Es el último porque es un rival directo en esa pelea. El último, porque la confianza de la grada realista no puede extenderse más después de dos meses sin conocer la victoria, con el poco margen que queda para que finalice la Liga, ocho partidos después del choque contra los béticos, y porque ahora mismo pesan todos los males que ha arrastrado el equipo durante toda la temporada, incluyendo el lastre en forma de lesiones. Imanol Alguacil tiene, otra vez, bajas importantísimas, pero aún así ya no puede haber más debate. La Real tiene que ganar al que fue su verdugo copero si no quiere que estos dos meses finales de competición se le hagan eternos deambulando por tierra de nadie. No hay más. O se coge el tren, o ese será el triste final de la campaña.

No se puede decir que haya demasiadas sorpresas en la lista de Imanol, pero sí cuatro novedades a comentar. La primera es la inclusión de Barrenetxea para cubrir la ausencia de Januzaj por lesión. La segunda, que Llorente vuelve a estar a disposición del técnico txuri urdin y le eso le permite dar descanso a Navas en el escalón intermedio de esta semana de tres partidos. La tercera el regreso de Héctor Moreno después de perderse el partido de Valladolid por una fascitis plantar, dejando fuera a Le Normand. Y la cuarta, la entrada de Mikel Merino tras cumplir su partido de sanción, dejando fuera a Zubimendi.que tendrá que esperar una nueva ocasión para dar el salto al primer equipo. El resto, los mismos, todos los disponibles del primer equipo salvo un Merquelanz que lucha por entrar en los planes de Imanol ya con el alta médica, y el potrillo Aihen Muñoz. Las ausencias, ademas de Januzaj, son las ya conocidas, las de Gorosabel, Kevin Rodrigues, Illarramendi, Zurutuza y Guevara.

El once inicial que Imanol pondrá sobre el césped de Anoeta tiene algunas incógnitas, aunque a Imanol adelantó que el cansancio de los teóricos titulares no tenía por qué provocar rotaciones. Rulli estará bajo palos. El centro de la zaga a priori será para Llorente y Aritz, aunque no se puede descartar que entre Moreno. Zaldua y Theo, este muy cuestionado, tienen todas las opciones de ser los laterales. Zubeldia y Merino son fijos en el centro del campo, y está por ver si la otra plaza es para Pardo o Sangalli. Y arriba, con Oyarzabal como intocable, Willian José podría recuperar la titularidad y la otra plaza atacante es el gran dilema. Hasta ahora Sandro ha tenido ventaja, pero su nula aportación goleador a es un lastre inmenso. Por galones, Juanmi podría entrar, pero tampoco se puede descartar a Barrebetxea. Para el banquillo si parecen más seguros Moyá, Muñoz y Bautista, aunque el hecho de tener un partido más el domingo puede provocar sorpresas.

La racha de cinco jornadas sin ganar ha llevado a la Real a jugar en una peligrosa tierra de nadie. Es décima con 37 puntos, con un colchón importante de nueve puntos sobre el descenso, pero ya a seis de la sexta plaza y a nueve de la cuarta, alejándose de una zona europea que hace nada parecía accesible. Su rival, el Betis, es noveno con 40 puntos y busca también reenganchase a la lucha por Europa. El equipo txuri urdin, como local, es el peor de los doce primeros, solo ha sumado 17 puntos en Anoeta y lleva dos partidos en casa sin ganar. En total, cinco encuentros sin conocer la victoria, desde que ganara 3-0 al Leganés. El Betis llega a Anoeta con una sola victoria en las cuatro últimas jornadas y habiendo puntuado en ocho de sus catorce salidas, incluyendo las tres últimas, en las que logró dos victorias, 0-2 en Valladolid y 0-1 en Vigo, y un empate a uno en Vallecas.

En total, Real Sociedad y Betis se han enfrentado en Donostia en 48 ocasiones, 44 de ellas en Primera División. El equipo txuri urdin ganó en 25 de esos duelos, cinco se los llegó el conjunto verdiblando y los trece restantes acabaron en empate. La mayor goleada lograda en estos partidos por la Real es de 6-0, y se dio en dos ocasiones. La primera fue en la temporada 1961-1962, a pesar del descenso realista de aquella campaña, y los goleadores fueron Villa en tres ocasiones, Echarri, Rivera y Herrera; la segunda llegó en la 1971-1972, con sendos dobletes de Boronat y Ansola y un tanto más de Urreisti y Arzak. El Betis, por su parte, logró su mayor goleada en la 2003-2004, con un claro 0-4. Desde entonces, el equipo andaluz no ha ganado en Anoeta, aunque ha empatado en cinco de los nueve partidos que ha jugado. En Segunda División, la estadística es muy favorable para la Real: cuatro partidos y cuatro victorias.

La pasada campaña, la 2017-2018, Real Sociedad y Betis protagonizaron un carrusel de goles en Anoeta. Se adelantaron los béticos en el minuto 6 tras coger Sanabria la espalda de la defensa realista. Willian José hizo el empate de cabeza, tras rebotar el balón en un defensa rival, en el minuto 13. Oyarzabal puso a la Real por delante en el 26 en una formidable jugada que inició el propio Willian José con un pase de tacón. Tres minutos después, Feddal igualó de nuevo el partido de cabeza, al rematar un córner. En la primera jugada del segundo tiempo, Joaquín subió el 2-3 al marcador, cogiendo la espalda a la defensa realista con una inusitada facilidad para plantarse delante de Rulli. En el 57, Xabi Prieto hizo el 3-3 a pase de Juanmi. En el 84, una contra incomprensiblemente defendida por la Real tras un córner a favor, Sergio León puso el 3-4. Y cuando todo parecía perdido, Llorente enganchó un portentoso cabezazo en otro córner para hacer el 4-4 final.

sábado, marzo 30, 2019

PREVIA Valladolid - Real Sociedad. Prueba para el Imanol motivador

En la última visita a Pucela, Griezmann hizo doblete.
Imanol no se había visto hasta ahora una situación como la actual, con cuatro jornadas sin ganar y una pérdida de confianza en el equipo palpable a todos los niveles. Su rueda de prensa antes del partido de Valladolid (domingo, 18.30 horas, Nuevo José Zorrilla, beIN La Liga) supuso un llamamiento a la confianza. COnfianza en el equipo y en sus jugadores. Confianza en las posibilidades que dan los 30 puntos que quedan todavía en juego para reengancharse a la lucha europea y a no dar por perdida la temporada tan pronto. Es el Imanol más motivador que hemos visto, porque hasta ahora los resultados iban parejos con su efusividad. Es una prueba para el técnico realista. Y el resultado depende tanto de él como de sus jugadores, sobre los que están puestas todas las miradas a pesar de las importantes bajas que tiene el preparador txuri urdin. No hay excusas, ganar resulta imprescindible para que vuelva la confianza.

En la convocatoria de Imanol destacan dos nombres. El primero es el de Zubimendi, que opta a convertirse en el octavo potrillo que debute esta temporada con el primer equipo de la Real, el noveno en Liga. El segundo, Willian José, que regresa después de la lesión que le ha tenido unas semanas lejos de los terrenos de juego, regreso que se espera como agua de mayo para romper con la aciaga racha del equipo en las últimas jornadas. Por lo demás, entran todos los disponibles dado el alto número de ausencias al que tiene que hacer frente Imanol, sobre todo en el centro del campo, donde Illarramendi, Zurutuza y Guevara son baja por lesión y Merino por sanción. Eso hace que en la lista haya un claro déficit de centrocampistas, solo cuatro y uno de ellos además del Sanse. Merquelanz, aunque ya tiene el alta médica, todavía tardará un poco en entrar en los planes de Imanol. Las ausencias ya conocidas de Kevin Rodrigues y Gorosabel en los laterales en el centro y de Llorente y Héctor Moreno en el centro mantienen a Aihen Muñoz y a Le Normand en el grupo.

El once depende en buena medida de lo que Imanol decida con respecto a los dos nombres más destacados de su lista. Rulli estará bajo palos, con Zaldua y Theo en los laterales. Navas parece fijo y el otro puesto de central se lo juegan Aritz Elustondo y Le Normand, que regresaría así después de varios partidos en el Sanse. Zubeldia tiene plaza asegurada en el centro del campo, más aún con las bajas que presenta el equipo, parece seguro que Pardo le acompañará (si no lo hiciera, saltarían de nuevo las dudas sobre su papel en la Real), y queda por saber si Imanol apostará por Zubimendi o por Sangalli. Arriba todo depende del estado físico de Willian José. Si esta para jugar, el brasileño estará en el once presumiblemente junto a Oyarzabal y Januzaj. Si no, lo más normal después de los elogios lanzados a Sandro durante el parón ligero es que sea el canario quien juegue. Para el banquillo quedarían Moyá, Muñoz, Juanmi y Bautista.

Su reciente mala racha ha llevado a la Real a la décima posición con 36 puntos. Europa, la sexta plaza, ha quedado a siete puntos y la Champions League a diez. Su rival, el Valladolid, está inmerso en la lucha por la permanencia con 29 puntos y ocupando la decimosexta plaza, aunque todavía tiene un colchón de cuatro puntos por encima de los puestos de descenso. La Real acumula cuatro jornadas sin ganar, dos puntos de doce posibles, y lejos de Anoeta no gana desde su triunfo en el Santiago Bernabéu, en el debut de Imanol. Desde entonces, tres empates y una derrota. Aunque ya no está entre los mejores equipos a domicilio, sería séptimo, el equipo txuri urdin ha puntuado en nueve de sus catorce salidas. El Valladolid rompió la pasada jornada una racha de seis jornadas sin ganar, con un punto de 18 posibles y es el peor conjunto de la Liga como local con 12 puntos, solo tres victorias en trece partidos, 2-1 ante Levante y Celta y 1-0 ante el Huesca, y apenas once goles a favor.

Han sido 40 las visitas a Valladolid de la Real, y no es precisamente un escenario cómodo para el equipo txuri urdin. 37 de esos choques han sido en Primera División y solo ha conseguido ganar en cinco de ellos y empatado en otros trece, con 19 derrotas. Su victoria más clara fue el 0-4 de la temporada 1997-1998, con goles de Rekarte, Kovacevic y De Paula por partida doble. La mayor goleada lograda por el Valladolid es el 4-1 que logró en tres de sus victorias, en las temporadas 1951-1952, 1959.1960 y 1985-1986. De sus cinco últimas visitas, la Real solo salió derrotada en una y, cosas de la vida, fue en la temporada del subcampeonato, la 2002-2003, cuando cayó por 3-0. En Segunda División se han cruzado en dos ocasiones con una victoria para cada equipo, y el cuadro histórico se completa con el duelo de la fase de ascenso de la campaña 1942-1943, con resultado de 1-3 para el equipo realista.

La última vez que Valladolid y Real Sociedad se vieron las caras en tierras pucelanas fue en la temporada 2013-2014, y el resultado fue algo agridulce. A los quince minutos, una espléndida jugada personal de Griezmann con Carlos Vela asistiendo en la pared supuso el 0-1. A los siete minutos de la segunda parte, el propio Griezmann aprovechó el error de Rueda en el interior del área para convertir el regalo del defensa pucelano en el 0-2. Vela y Agirretxe tuvieron clarísimas ocasiones para que el partido acabara en goleada. Pero lo que parecía una victoria fácil y encarrilada estuvo a punto de convertirse en una pesadilla completa. En el minuto 75, Larsson remató de cabeza completamente solo en el área pequeña para subir el 1-2 al marcador. Tres minutos después, Javier Guerra empató en un mano a mano sin defensa con Claudio Bravo. El guardameta chileno sí pudo salvar el empate en el descuento, deteniendo un penalti por mano de Mikel González.

domingo, marzo 24, 2019

Aún falta para igualar los trece potrillos debutantes de la temporada 1984-1985

El once de la jornada de huelga de la temporada 1984-1985.
Con el debut en Liga de Ander Guevara con la Real, se ha hablado mucho de si la presente es la temporada en la que más jugadores de Zubieta se han asomado por primera vez al primer equipo. Al margen de que el propio Guevara ya había vestido la camiseta txuri urdin la pasada campaña en partido de Copa, con lo que son en realidad siete los debutantes del presente ejercicio, la respuesta es no, y por un amplio margen. La de la presente campaña en una cifra destacable en la historia txuri urdin, pero es que además la respuesta a esta pregunta obliga a hacer algunos matices y nos lleva a buscar unas cuantas historias de la Real que merece la pena recordar.

Para encontrar la temporada en la que más debutantes hubo hay que retroceder a la 1984-1985, con Alberto Ormaetxea como entrenador, pero en unas circunstancias muy curiosas. El 9 de septiembre de 1984, la Real recibió al Málaga en Atotxa durante el transcurso de una jornada de huelga de futbolistas. Esto hizo que el equipo que alineó el técnico txuri urdin estuviera plagado de debutantes canteranos. De los doce futbolistas que jugaron, Elduayen y Txiki Begiristain eran los únicos profesionales, pero no tenían derecho a huelga por estar haciendo el servicio militar. Entre esos juveniles estaba Loren, con diferencia el que mayor carrera hizo en la Real, Albistegi o Martín Begiristain, que marcó uno de los penaltis de la tanda que dio al equipo la Copa de 1987. Siete de estos doce solo llegaron a jugar este partido con el primer equipo: Calvo, Chinchurreta, Moreno, Ponce, Ribera, Rodríguez y Zudaire.

Aunque fuera en estas especiales circunstancias, en total fueron trece los canteranos debutantes a lo largo de aquella temporada, incluyendo al guardameta González y a Zuñiga, dos futbolistas que sí hicieron carrera, con 148 y 47 partidos defendiendo la elástica txuri urdin antes de emigrar a Valencia y Oviedo. El primero, de hecho, recibió la complicadísima herencia de ser el sustituto de Arconada. Casi nada. Aquellos trece potrillos que vistieron por primera vez la camiseta del primer equipo batieron el récord que estaba vigente en la Real desde la temporada 1962-1963. Con el equipo en Segunda División y en sus eternos problemas económicos, tuvo que mirar al filial para tratar de conseguir un ascenso que tardaría cinco años en llegar. A lo largo de aquella temporada se estrenaron hasta ocho chavales con la Real. Uno de ellos era, precisamente, Alberto Ormaetxea.

La segunda mejor marca de canteranos en estrenarse en el primer equipo, los once dela temporada 1986-1987, con John Toshack en el banquillo, tuvo otra razón de ser muy particular. Como todo el mundo sabe, la Real jugó aquel año la final de la Copa del Rey ante el Atlético de Madrid. Y por aquel entonces, el fútbol respetaba lo suficiente la competición como para que aquel fuera el último partido del ejercicio. Como en la Liga se optó por un sistema de play off absurdo, la Real quedó en tierra de nadie, por lo que el galés decidió dar descanso a sus hombres clave en el tramo final de la temporada y aprovechar el duelo contra su rival en la final copera, el Atlético, para sacar un equipo lo más distinto posible del que jugaría el día decisivo. La Real salió goleada del Calderón, 5-1, pero Toshack le ganó así la partida a Luis Aragonés donde debía hacerlo, en La Romareda.

Siete debutantes, como en la actual temporada, se habían visto en otras dos ocasiones. La primera fue durante la segunda etapa de Toshack en la Real, en la temporada 1991-1992. Entre esos potrillos debutantes había nombres como los de Bittor Alkiza o Kote Pibakea. Otros siete debutantes hubo en la temporada 2003-2004, cuando Raynald Denouiex utilizó la Copa del Rey para introducirles y así dar descanso a los titulares de cara a la Liga y a la Champions League, que la Real jugó por primera vez en aquel ejercicio. Uno de los chicos que llegó así al primer equipo txuri urdin fue un tal Xabi Prieto.

El Sanse nació en la temporada 1952-1953 como vivero para el primer equipo. Impresiona saber que el respeto que la Real tiene por su canterano ha hecho que prácticamente en cada temporada desde entonces haya visto alguna cara nueva procedente de sus equipos filiales. Solo en tres campañas la Real ha jugado solo con jugadores del primer equipo, sin que se produjera debut alguno: la 1957-1958, con Salvador Artigas en el banquillo; la 2010-2011, siendo Martín Lasarte el entrenador; y la 2012-2013, con Philippe Montanier. No obstante, los tres miraron a la cantera. Artigas hizo debutar a Olano, el máximo goleador histórico en una temporada vistiendo la camiseta de la Real, aunque fuera en Segunda; Lasarte fue el descubridor, entre otros, de Griezmann o Zurutuza; y Montanier subió a Iñigo Martínez o Pardo.

Esta es la lista completa de jugadores canteranos que debutaron en cada una de las temporadas desde que se fundó el Sanse:

1952-1953      Elías Querejeta.
1953-1954      Laguardia.
1954-1955      Huércanos, Sistiaga, Vicente Esnaola.
1955-1956      Huarte, Lacalle.
1956-1957      Aznar, Olano.
1957-1958      -
1958-1959      Gallastegui, Juanín.
1959-1960      Azcarate, Erro, Goicoechea, José Ignacio Zaldúa.
1960-1961      Almandoz, Cacho, Lasa.
1961-1962      Astigarraga, Maiztegui, Mendiluce.
1962-1963      Abasolo, Alfonso, Amas, Arzak, Gastesi, Martiarena, Matute, Ormaetxea.
1963-1964      Martínez, De Diego, Zubizarreta.
1964-1965      Arriaga.
1965-1966      Lema, Usandizaga.
1966-1967      Arambarri, Boronat, Gaztelu, Raimundo Díaz, Zubiarrain.
1967-1968      Sagasta, Santamaría, Ucín.
1968-1969      Soroa.
1969-1970      Francisco Sein.
1970-1971      Pedro Artola.
1971-1972      Kortabarria, Oyarzabal.
1972-1973      Luciano Murillo, Uranga, Muruzábal
1973-1974      Jesús Mari Satrústegui, Urruti
1974-1975      Elkoro, Idigoras, Zamora.
1975-1976      Arconada, Astarbe, Olaizola.
1976-1977      Choperena, Iriarte.
1977-1978      Cendoya, Eliseo Murillo, Gajate, Periko Alonso.
1978-1979      Celayeta, Górriz, Heras, Otxotorena, Rauleaga, Uralde.
1979-1980      Larrañaga.
1980-1981      José Mari Bakero.
1981-1982      Zubillaga, Orbegozo, Arano, Eizmendi, José Ignacio Satrústegui
1982-1983      Aitor Begiristain, Sagarzazu, Sukia
1983-1984      Urbieta, Elduayen, Pardina.
1984-1985      Albistegi, Calvo, Chinchurreta, González, Iturrino, Loren, Martín Begiristain, Moreno, Ponce, Ribera, Rodríguez, Zudaire, Zuñiga.
1985-1986      Dadie, Uría, Mugika, Bengoetxea, Sukunza.
1986-1987      Aginaga, Aldalur, Barral, Billabona, Etxegoena, Igoa, Irazoki, Loinaz, Okariz, Sevillano, Shanti.
1987-1988      Alaba.
1988-1989      Carlos Martínez, Lasa.
1989-1990      Patxi.
1990-1991      Guruzeta, Imanol, Iñaki Alonso, Luis Pérez, Roteta.
1991-1992      Alkiza, Belloso, Estéfano, Imaz, Irazusta, Pikabea, Yubero.
1992-1993      Alberto, Aranzabal, Idiakez, Zabala.
1993-1994      Biurrun, Cuyami, De Pedro.
1994-1995      Etxeberria.
1995-1996      Emery, Joseba Agirre.
1996-1997      Aldeondo, Aranburu, Iglesias.
1997-1998      Aitor López Rekarte, Vega.
1998-1999      Barkero, Iker Álvarez, Sergio Francisco.
1999-2000      Gurrutxaga, Llorente, Xabi Alonso.
2000-2001      Alberto Alejandro, Gabilondo, Mikel Alonso.
2001-2002      Gari Uranga, Llorca
2002-2003      Azpilikueta, Ugarte
2003-2004      Azparren, Garrido, Juan Domínguez, Larrea, Oskitz, Xabi Prieto, Zubiaurre.
2004-2005      Agirretxe, Asier Riesgo, Labaka
2005-2006      Ansotegi, Castillo, Díaz de Cerio, Mikel González.
2006-2007      Elustondo, Estrada.
2007-2008      Carlos Martínez, Markel Bergara, Sarasola, Viguera.
2008-2009      Eizmendi, Ramírez, Ros, Sio, Zubikarai, Zurutuza.
2009-2010      Albistegi, Esnaola, Griezmann, Illarramendi.
2010-2011      -
2011-2012      Cadamuro, Iñigo Martínez, Pardo
2012-2013      -
2013-2014      Gaztañaga, Hervías, Marco Sangalli, Zaldua
2014-2015      Aritz Elustondo, Callens, Capilla, Iker Hernández, Oyarzun.
2015-2016      Bautista, Héctor, Oyarzabal, Zubeldia
2016-2017      Guridi, Kevin Rodrigues, Odriozola
2017-2018      Gorosabel, Guevara
2018-2019      Aihen Muñoz, Barrenetxea, Le Normand, Merquelanz, Roberto López, Luca Sangalli, Sola.