sábado, enero 26, 2019

PREVIA Real Sociedad - Huesca. Alerta de colista para seguir creciendo

El primer gol de Griezmann fue en la última visita del Huesca.
La Real tiene que seguir creciendo, tiene margen para ello y una buena posición en la clasificación para hacerlo de aquí al mes de mayo. Esta jornada hay alerta de colista y debutante en Primera, llega el Huesca (domingo, 18.30 horas, Anoeta, beIN La Liga), y aunque es una clase de partido que suele ser sinónimo de sufrimiento en Anoeta, no hay excusa posible. Si el equipo txuri urdin quiere aspirar a Europa, este es un partido que no se puede escapar. Por la diferencia en la tabla y en los objetivos, desde luego, pero también por el potencial del equipo ahora en manos de Imanol Alguacil. El nuevo técnico realista, pese a la eliminación copera, todavía no conoce la derrota después de tres partidos de Liga (dos victorias y un empate) y dos de Copa (las dos igualadas ante el Betis), y aspira a seguir prolongado su racha en Anoeta, donde entre la pasada temporada y la presente solo sabe sumar victorias, cinco partidos y otros tantos triunfos.

La lista vuelve a dejar inesperadas novedades. En este caso, Moyá, que es baja de última hora para el encuentro, lo que hace que Zubiaurre se cuele entre los elegidos como portero suplente. La peor noticia, no obstante, está en que Pardo sigue sin reincorporase al grupo, producto de una lesión que se produjo en el Santiago Bernabéu por una entrada de Isco que, claro está, no ha generado toneladas de papel y minutos de televisión aunque vaya a estar casi un mes en el dique seco por ella. El centro del campo, eso sí, cuenta con refuerzos para esta jornada, ya que vuelven Zurutuza, ya recuperado, y Mikel Merino, después de cumplir en Vallecas un partido de sanción. El regreso de Navas hace que Le Normand también obtenga un descanso del primer equipo. Las bajas ya conocidas previamente son las de Héctor Moreno, Gorosabel, Kevin, aunque este ya parezca a estar a punto de reaparecer, Merquelanz y Bautista.

Habrá algún cambio con respecto al once que Imanol puso sobre el césped de Vallecas, pero más condicionado por ausencias que por modificaciones tácticas. Con la ausencia de Moyá, se acaba el debate y Rulli mantendrá su puesto bajo palos que tan bien está defendiendo desde que recuperó la titularidad. La retaguardia, con la ausencia de Moreno, la podrían formar Theo y Zaldua en los laterales, con Llorente y Navas en el centro. Illarramendi es innegociable en el centro del campo y da la sensación de que sus acompañantes serán los recuperados Zurutuza y Merino. Y arriba jugará de nuevo Willian José, que ha visto como ha vuelto el gol a sus pies con la llegada de Imanol, con  Oyarzabal y Januzaj en sus flancos. Para el banquillo quedarían de esta manera Zubiaurre, Aritz Elustondo, Aihen Muñoz, Zubeldia, Sangalli, Juanmi y Sandro.

Con el empate en Vallecas, la Real mantuvo la octava posición con 26 puntos, aunque los puestos europeos se le escaparon un poco y la distancia ahora mismo con respecto al sexto, el Getafe, es de cinco puntos. El descenso está a seis, los que le separan del Rayo Vallecano. Su rival, el Huesca, es el colista y parece el único descolgado en la lucha por la permanencia, con solo once puntos y a diez de la salvación. La Real llega al choque con tres partidos sin perder, los de la era Imanol, y buscando mejorar los números en Anoeta, ya que como local solo hay tres equipos que hayan sumado menos: Valladolid, Villarreal y el propio Huesca. Los oscenses, que llegan con dos derrotas consecutivas y sin marcar un solo gol en ellas, son con diferencia el peor visitante, sumando solo una victoria (1-2 en Eibar en la primera jornada) y un empate (2-2 ante el Athletic en la segunda) en sus diez salidas. Son también el equipo que más goles ha encajado lejos de su estadio, un total de 24.

La historia de los Real Sociedad - Huesca es muy corta y todavía no tiene un capítulo en Primera División. Antes de ese debut del equipo oscense en San Sebastián en la máxima categoría, cabe recordar que han visitado Anoeta en dos ocasiones, ambas en Segunda División y ambas con victoria de la Real. En la temporada 2008-2009 el triunfo para la Real se lo dio un misil de Castillo, uno de los mejores goles que se han visto en el estadio. En la 2009-2010, la victoria fue por 2-0, con el primer gol de Griezmann en la Real para abrir el marcador, y un sensacional tanto de Bueno tras dejar sentados dentro del área a un defensa y al portero visitantes. El Huesca será el octavo debutante en Primera que recibe la Real en Anoeta y solo ha ganado a dos, 2-1 al Numancia en la temporada 1999-2000 y 1-0 al Eibar en la 2014-2015. El Mérida ganó 1-2 en la 1995-1996 y el resto fueron empates.

miércoles, enero 23, 2019

Imanol repite un arranque que solo habían logrado Benito Díaz... y Olabe

Imanol, en su segunda presentación.
Podemos debatir tanto como queramos sobre el juego de la Real o sobre sus posibilidades reales de hacer que esta temporada 2018-2019 acabe con un resultado positivo. Pero de lo que no cabe duda es de que Imanol Alguacil ha hecho historia. Ha sumado siete puntos de los nueve posibles en sus tres primeros partidos de Liga, dos victorias y un empate. Aunque en orden y circunstancias diferentes, es lo mismo que hizo la pasada temporada cuando cogió al equipo. Si ahora ha vencido al Real Madrid en el Santiago Bernabéu por 0-2 y al Espanyol en Anoeta por 3-2, además de sumar un empate a dos goles en Vallecas, la pasada campaña comenzó igualando a cero en Ipurúa ante el Eibar, goleando al Girona en casa por 5-0 y superando 0-1 a Las Palmas en las islas.

Esas cifras del entrenador txuri urdin son históricas. Lo son porque Imanol es el primer entrenador en repetirlas en los tres primeros partidos de dos etapas diferentes. Por citar algunos precedentes, Andoni Elizondo sumó dos victorias y una derrota en su segunda etapa, y John Toshack sí estaba imbatido en este punto, pero logrando dos empates y una victoria en sus tres primeros partidos. Pero sobre todo hablamos de una marca histórica porque hasta la llegada del técnico de Orio solo dos entrenadores realistas habían sido capaces de debutar en Pirmera División con dos victorias y un empate en sus tres primeros encuentros.

El precedente más inmediato es el de Roberto Olabe, actual director deportivo del club, y tuvo lugar en la temporada 2001-2002, con el descenso a Segunda División como un riesgo más que evidente. La Real confió en él para relevar a Toshack, que puso fin así a su tercera etapa en el banquillo txuri urdin, y Olabe respondió haciendo que su Real ganara 1-0 al Espanyol y 0-2 al Mallorca, para después firmar un 1-1 ante el Deportivo en Anoeta. La primera derrota de Olabe llegó al cuarto partido, 4-0 en Mestalla ante el Valencia. No obstante, el objetivo de la salvación se consiguió con una holgura inimaginable cuando aceptó el banquillo.

Para encontrar al otro entrenador que firmó dos victorias y un empate en su debut liguero en Primera hay que retroceder, nada más y nada menos, hasta la primera Liga de la historia, la de la temporada 1928-1929. Benito Díaz, uno de los nombres clave de la historia del club, era el entrenador de la Real que inició la Liga empatando en Atotxa a uno con el Athletic, derrotando al Atlético de Madrid por 0-3 y superando después al Barcelona por 3-0. En la cuarta jornada de Liga, el Real Madrid rompió la racha venciendo a la Real por 2-1.

La Real de Imanol perdió su imbatibilidad la pasada temporada al quinto partido, perdiendo 2-0 ante el Málaga. Nadie quiere pensar en esa opción para la presente Liga, porque eso coincidiría con el derbi ante el Athletic en Anoeta. Pero ese el corto plazo. Para lo que quedaría bastante es para que Imanol se acercara a las mejores cifras de imbatibilidad. El que más tardó en perder tras su debut fue Raynald Denoueix en la temporada 2002-2003, cuya primera derrota llegó en la 20ª jornada, 3-0 precisamente contra el Athletic. Salva Iriarte aguantó once partidos sin perder en la 1994-1995, gasta que el Valencia le superó por 4-2 y Ángel Segurola llegó hasta los seis en la Liga 1970-1971, hasta el 2-0 en Granada. El camino se hace andando, y el de Imanol todavía está iniciándose.

sábado, enero 19, 2019

PREVIA Rayo Vallecano - Real Sociedad. De la decepción copera a la reconstrucción liguera

Aritz marcó en la última visita a Vallecas, 2015-2016.
La Real 2018-2019 no será campeona. No es que eso sea una obligación, pero el adiós en la Copa del Rey ha acabado con esa ilusión, una que todavía algunos mantienen año tras año a pesar del triste devenir del equipo txuri urdin en la competición y aunque su adiós de este año ha sido de los más honrosos que se recuerdan, sin haber perdido ninguno de los dos partidos ante el Betis. Pero de la decepción copera, casi sin solución de continuidad, hay que pasar a la reconstrucción liguera, con un primer paso ante el Rayo (domingo, 18.30, Estadio de Vallecas, beIN La Liga). Imanol ha devuelto a la Real lo que, por encima de todo, no tenía con Garitano: victorias. Dos en dos partidos. Y eso ha conseguido que, aunque por fútbol todo parezca lejano, Europa sea una realidad alcanzable en la clasificación. La Real ronda los puestos europeos y está en el tren de cabeza de los aspirantes a las competiciones continentales. Pero para ser un contendiente digno y soñar con el premio final Imanol todavía tiene que exprimir mucho más a su plantilla.

Entre la enfermería y Zubieta copan, semana tras semana, las noticias que se producen antes de cada partido. Por si nos faltaba una causa de baja en este curso, Bautista se cae de esa lista con una apendicitis. Se hayan hecho las cosas mejor o peor esta temporada, a la Real también le ha mirado un tuerto. Pero ahí está Zubieta para alegrarnos, está semana con la llamada a Guevara, que podría jugar su primer partido con los mayores está temporada, y aspira a seguir ahí como lo han hecho Robin Le Normand y Aihen Muñoz. Su convocatoria se debe a que Pardo no se ha recuperado, a que Zurutuza sigue fuera y a que Merino tendrá que cumplir un partido de sanción por su expulsión ante el Espanyol. Además, regresa por fin Raúl Navas. En cambio, Kevin, Gorosabel y Merquelanz siguen con sus respectivos procesos de recuperación.

En el once hay bastantes dudas tanto arriba como en defensa y algunas certezas, las del centro del campo. El primer debate está en la portería, donde parece que Rulli ahora mismo está por delante de Moyá en las preferencias de Imanol. En la defensa, parece que Llorente y Héctor Moreno serán los centrales, y menos seguro es quien saldrá en los laterales. Aihen y Theo en la izquierda y Zaldua y Aritz en la derecha tiene opciones parejas, aunque será interesante ver cuales son las elecciones del técnico realista en estos puestos. En el centro del campo parece hacer pocas dudas porque las ausencias marcan una elecciones claras. No da la sensación de ser la opción más evidente que Guevera entre en el once, aunque tampoco es descartable, por lo que jugarían Zubeldia, Illarramendi y Sangalli, los tres centrocampistas disponibles del primer equipo. Arriba, Oyarzabal, Januzaj y Willian José tienen todas las papeletas para salir de inicio. Para el banquillo quedarían Navas, Juanmi y Sandro.

Los dos triunfos consecutivos con los que se han saldado los dos primeros partidos en Liga de Imanol han colocado a la Real en una interesante octava posición, con 25 puntos, a tres de la zona europea, ahora marcada por el Getafe, sexto, y seis por encima del descenso. Esa frontera la delimita precisamente el Rayo, decimoctavo con 19 puntos y a solo dos de la zona de salvación. El equipo txuri urdin sigue siendo un visitante notable, el segundo mejor de la Liga solo detrás del Barcelona, gracias a que ha ganado la mitad de los partidos que ha jugado fuera, cinco de diez. Y su última salida fue nada menos que el triunfo en el Santiago Bernabéu. El Rayo, por su parte, ha dejado escapar puntos en siete de los diez partidos que ha jugado en Vallecas, y llega al partido con tres victorias consecutivas, dos de ellas jugando en su estadio. Como local, el conjunto vallecano es el que más goles recibe y el segundo que más marca de la competición.

Si miramos a la historia, Vallecas no es un territorio propicio pero sí ha dado puntos. Son 20 los precedentes, 17 de ellos en Primera División, y casi la mitad han terminado con empate o victoria realista, cuatro y cuatro respectivamente. Los otros nueve encuentros, triunfos locales. Rayo y Real han logrado sus mayores victorias entre sí por el mismo resultado. La mayor goleada lograda por el equipo txuri urdin fue el 0-4 que se logró en la temporada 1978-1979, cuando marcaron Idígoras, Satrústegui por partida doble y López Ufarte. Y el triunfo más claro de los rayistas, el 4-0 de la campaña 2011-2012. Igualdad total desde el regreso de la Real a Primera, con cinco partidos jugados, dos victorias para cada equipo y un empate. En Segunda se vieron las caras en tres ocasiones y también resultados partidos, un triunfo para realistas y franjirrojos y un empate.

El último precedente tuvo lugar en la temporada 2015-2016. La Real saltó al campo de Vallecas con camisetas de ánimo a Sergio Canales, lesionado de gravedad en el Bernabéu unos días antes. Entonces lo de Agirretxe no parecía tan grave como acabó siendo. El primer gol del partido, para el Rayo, lo marcó un hoy realista, Diego Llorente, al rematar con poderío aéreo un saque de esquina. Empató, también de cabeza pero en una falta lateral que Rubén Pardo sacó con maestría, Aritz Elustondo. No se había llegado aún a la media hora de juego. Nada más empezar la segunda mitad, Jozabed convirtió un mano a mano con Rulli en el 2-1. En el minuto 63, Bruma conectó un sensacional derechazo de volea tras un córner botado también por Pardo. Hubo reparto de puntos y el marcador ya no se movió más en un partido con más goles que fútbol.

miércoles, enero 16, 2019

PREVIA Real Sociedad - Betis. La primera final

Cvitanovic, en el último Real - Betis de Copa, en 1998.
La Real afronta la primera final de la temporada (jueves, 19.30 horas, Anoeta, beIN La Liga), y lo hace en enero. Finales son aquellos partidos en los que se juega algo trascendental y este ante el Betis es uno de esos encuentros, por mucho que sea la vuelta de los octavos de final de la Copa del Rey. La Real se juega seguir viva en un torneo que necesariamente tiene que ser ilusionante, en el que se pueden lograr proezas memorables y que recordaremos durante toda la vida y que, no lo olvidemos, es el camino más rápido y accesible para lograr un título y llegar a Europa. La Copa es todo eso y mucho más. Y como dijo Imanol antes del partido de ida, en el pecho de los jugadores que salten al césped de Anoeta hay un escudo que hay que defender por encima de todas las cosas. No vale tirar la Copa. No sirve asumir que este es un torneo que distrae de lo importante, porque esto también lo es. Y ya no hay más oportunidad para demostrarlo si queremos seguir vivos en el torneo.

Imanol Alguacil afronta una lista de bajas parecida a la que tuvo el pasado lunes para disputar el partido liguero contra el Espanyol. Gorosabel, Kevin, Zurutuza y Merquelanz son las ausencias ya conocidas. Navas y Pardo, aunque están bien, aún no se reintegran al grupo, y podrían hacerlo de cara al partido liguero del fin de semana en Vallecas y así apuntalar la idea de rotaciones que tiene el técnico realista. Y la buena noticia de la convocatoria es que Sandro abandona el grupo de ausentes para volver a la convocatoria. Eso provoca que se quede fuera Roberto López, el último de los seis debutantes que se han asomado al primer equipo en lo que llevamos de temporada. Quienes en cambio se quedan con el primer equipo, y da la sensación de que para mucho tiempo, son Le Normand y Aihen Muñoz. El único descarte por motivos técnicos es el de Llorente, al que Imanol va a dar así un partido de respiro.

Así las cosas, y sabiendo que Imanol va a apostar por cambios, el once es toda una incógnita. Da la sensación de que Rulli puede seguir bajo palos, sin descartar que Moyá vuelva tras la lesión que le impide jugar desde el cambio de entrenador. Probablemente veremos en defensa a Le Normand y Héctor Moreno como centrales y quizá haya cambios en los laterales para que entren Zaldua y Theo en lugar de Aritz y Muñoz. Illarramendi y Merino, este además sancionado para Vallecas, estarán con seguridad en el once, y está por ver si la apuesta de Imanol es apuntalar el centro del campo con Zubeldia, seguir apostando por Sangalli o retrasar un poco a Oyarzabal, que también apunta a titular, sea aquí o en zonas más adelantadas. Willian José parece seguro arriba y está por ver quién o quiénes entran junto a él. Januzaj y Juanmi parecen tener más papeletas que Sandro y Bautista.

La Historia está del lado de la Real con el resultado de hace una semana. El equipo txuri urdin salió con un 0-0 de un partido de ida copero jugado lejos de su estadio en 19 ocasiones, y nada menos que en 16 de ellas consiguió superar las eliminatorias. Es más, en dos ocasiones lo hizo con goleadas históricas, el 10-1 al Mallorca Atlético de la temporada 1986-1987 o el 7-1 al Deportivo de la 1956-1957. No cae eliminada con un 0-0 en la ida desde la campaña 1988-1989, cuando el mismo Deportivo logró un 1-1 en Atotxa y se clasificó por penaltis. Dos de esos 0-0 acabaron en un partido de desempate tras registrarse otra igualada en San Sebastián, pero en ambas ocasiones la Real fue mejor en ese tercer partido, superando 4-2 al Espanyol en la temporada 1951-1952 y 1-0 al Zaragoza en la 1956-1957. Anoeta solo ha vivido un partido en estas circunstancias, en la temporada 2014-2015, cuando el 0-0 logrado en Oviedo se hizo bueno con el 2-0 en casa.

Por contra, los datos históricos en la Copa contra el Betis no son tan buenos. La Real solo ha superado una eliminatoria de las cuatro que ha disputado contra el equipo verdiblanco, todas ellas a doble partido. Y de los cuatro partidos jugados en San Sebastián solo ganó dos, el 2-0 que le sirvió para remontar el duelo en la temporada 1964-1965 y el insuficiente 4-1 de la campaña 1930-1931, que no sirvió para levantar el 5-1 de la ida. En las dos últimas visitas del Betis en Copa, de hecho, no ha sido capaz de marcar un gol. El último, el que hizo Urreisti en el mencionado 2-0 del 9 de mayo de 1965. El último partido contra el Betis en Copa jugado en Anoeta fue el 14 de enero de 1998, y la victoria fue clara para los andaluces, 0-2, rompiendo además una imbatibilidad de la Real en Anoeta que se había prolongado durante nueve meses. Finidi marcó en el minuto 30 e Iván Pérez rompió las esperanzas realistas de remontar en el minuto 91.

domingo, enero 13, 2019

PREVIA Real Sociedad - Espanyol. Anoeta quiere gritar

Illarra hizo el empate la pasada temporada ante el Espanyol.
En esta extraña temporada que estamos viviendo, parece que las mayores alegrías llegan jugando la Real como visitante, pero Anoeta quiere gritar ya de alegría. La visita del Espanyol parece propicia para que lo pueda hacer (lunes, 21.00, Anoeta, Gol) y cerrar así de una manera más o menos holgada la primera vuelta. Solo una victoria en el ya remozado estadio es una losa muy grande como para luchar por grandes cosas, pero ganar en esta jornada ayuda a pensar de manera ambiciosa. Y sirve, además, para seguir midiendo el efecto Imanol, que como ya sucedió la temporada pasada ha llegado al equipo para dar fortaleza defensiva (ningún gol encajado en sus dos primeros partidos) y confianza a los pilares del equipo... y también a la segunda unidad. Por ahora el plan no podría estar saliendo mejor, pero para que la temporada depare alegrías mayores hay que convertir Anoeta, sin demora, en el deseado fortín.

Una semana más, la principal novedad de la convocatoria nace de Zubieta. Roberto López vuelve a una lista del primer equipo, después de asomarse por primera vez a la élite en el partido jugado en San Mamés, en el que no llegó a jugar. En caso de debutar, sería el sexto potrillo en hacerlo desde el comienzo de la temporada. Palabras mayores cuando desde fuera parece darse a Zubieta menos mérito que a otras canteras, porque la Real hace virtud de lo que para otros equipos sería un drama. El conjunto txuri urdin responde con la base a las ausencias, que para este partido ascienden a ocho nada menos. Cuatro son bajas ya conocidas por lesión, Kevin, Gorosabel, Merquelanz y Sandro, además de un Navas que todavía no está a disposición del técnico, Pardo, que arrastra molestias en el hombro desde el Bernabéu, y con dos más que se unen a esta lista tras el partido de Copa Zurutuza y Le Normand.

Con estas circunstancias, es lógico pensar que volverá a haber cambios en el once, para que seguramente el equipo se acerque mucho más al que jugó en Madrid y salió victorioso que el que arrancó un empate en el partido de ida copero ante el Betis. La gran incógnita, y ahora sí será un mensaje claro, es quién ocupará la portería, Rulli o Moyá. Zaldua y Theo ocuparán los laterales, probablemente con Llorente y Moreno como centrales. Por delante de ellos da la impresión de que jugarán Illarramendi, Zubeldia y Merino, con Sangalli esperando la ovación de Anoeta si le toca jugar en la segunda parte. Y arriba los que más opciones tienen de jugar parecen ser Oyarzabal, Januzaj y Willian José. El banquillo lo completarían entonces Aritz Elustondo, Aihen Muñoz, Juanmi, Bautista y Roberto López.

La victoria en el Santiago Bernábeu dio aire a la Real y volvió a poner al equipo más cerca de Europa que del descenso. Los de Imanol son undécimos con 22 puntos, a cuatro de la sexta plaza y cinco por encima de la decimoctava. Su rival, el Espanyol, es octavo con 24. Sobra decir que ganar ayuda a dar un salto en la clasificación y a mejorar los números de la Real en Anoeta, donde ha conseguido solo seis puntos y es el peor equipo de Primera como local, aunque con un partido menos que los que le preceden, Huesca y Rayo, que tienen siete puntos en casa. También es el que menos goles marca en casa, seis, Sus dos últimas comparecencias en Anoeta fueron derrotas. El Espanyol frenó la pasada jornada, venciendo al Leganés, una nefasta racha de seis jornadas seguidas perdiendo y es el segundo peor visitante, superando solo al Huesca. Ha ganado un partido lejos de su estadio, 0-2 precisamente al Huesca y ha empatado tres, ante Celta, Rayo y Valladolid. Lo demás, cinco derrotas.

Son 70 los precedentes, 68 de ellos en Primera División y el saldo histórico es favorable a la Real, con 42 victorias locales en la máxima categoría, trece del español y otros tantos empates. La estadística, en todo caso, se tuerce para la Real en los últimos años. Solo dos de las últimas diez visitas del equipo perico acabaron con triunfo txuri urdin, el Espanyol ganó en cuatro y empató otras tantas. La mayor goleada realista sigue siendo el 6-1 que logró en dos ocasiones, en las temporadas 1932-1933 con un hat trick de Urtizberea y tantos de Chivero, Tolete e Insausti, y en la 1943-1944, con dobletes de Ontoria y Unamuno para que Bidegain y Pérez redondearan el marcador. El más claro triunfo espanyolista es el 1-4 de la campaña 1934-1935. El único encuentro en Segunda, en la 1962-1963, y en una fase de permanencia, la 1954-1955, se los llevó la Real.

La pasada temporada, la 2017-2018, el Espanyol sacó un empate de Anoeta. Su premio lo cimentó desde el comienzo del partido. En el minuto 9, Leo Baptistao se adelantó de cabeza a la salida de Rulli dentro del área pequeña y puso el 0-1 en el marcador. Pau López se convirtió en el mejor jugador del Espanyol y detuvo las ocasiones más claras del conjunto txuri urdin, sobre todo disparos de Oyarzabal desde varias posiciones. El gol del empate llegó en el minuto 69 después de un soberbio jugadón de Januzaj por la banda izquierda, un prodigio de técnica y velocidad que culminó con un pase atrás desde la línea de fondo que Illarramendi no desaprovechó. La Real, en todo caso, no tuvo demasiadas ocasiones claras a partir de ese momento para darle la vuelta al marcador. Ya en el descuento, Illarra fue expulsado por doble amarilla. Vio las tarjetas en el 86 y en el 91.

miércoles, enero 09, 2019

PREVIA Betis - Real Sociedad. Y ahora, a demostrar que la Copa es un objetivo real

Luis Pérez, en el último Betis - Real de Copa, en 1998.
No ha hecho falta más que un partido, la sonora, histórica e importante victoria en el Santiago Bernabéu, para que Imanol haya conseguido por segunda vez que la Real se reconozca a sí misma. Pero esto es fútbol y cada partido es una nueva reválida. Ahora, con el Betis como rival, toca demostrar que la Copa es un objetivo real (jueves, 20.30 horas, Benito Villamarín, beIN La Liga). Superar al Betis implicaría llegar a unos cuartos de final que, además de ser muy poco habituales en las últimas décadas para el equipo txuri urdin, provocarían la sensación de que se está realmente en la pugna por el título. Y eso, en una temporada con tantos debates y problemas como la presente, sería oro puro. Si la victoria en el Bernabéu ha sido un homenaje a todos aquellos grandes realistas que nunca habían logrado una, la Copa es otra herida histórica que merece la pena luchar para que quede cerrada cuando antes. Eso pasa, ahora mismo, por Sevilla.

Es obvio que el nombre propio de esta convocatoria es el de Luca Sangalli. Poco más de dos meses después de sufrir un ictus y del último partido que jugó, el del Wanda Metropolitano, el canterano recupera su hueco en el equipo y entra en la lista para este encuentro de Copa. Pocas noticias pueden generar más felicidad que su regreso a la normalidad. Sangalli abandona así una lista de bajas de las que siguen formando parte  Navas, Kevin, Gorosabel, Merquelanz y Sandro. A ellos, ademas, se suma Rubén Pardo, que acabó el encuentro del Bernabeu que sirvió para verle resucitar de nuevo con molestias en un hombro. Quien regresa a la lista y calienta el debate en la portería es Moyá. Y también se suma al equipo Theo, después de haber cumplido su penitencia contractual con el Real Madrid. Esto provoca que Ahien Muñoz, debutante con el primer equipo el pasado fin de semana, se quede fuera de los 18 elegidos.

El once es toda una incógnita, ya que Imanol, que eso sí ha garantizado que hay que defender el escudo y saldrá a por todas, aún no ha afrontado semanas de Liga y Copa con la Real, por lo que habrá que ver cuánto sucumbe a las rotaciones. El primer detalle interesante del once será saber si apuesta por mantener a Rulli después de su partidazo en Madrid o si recupera a Moyá. En la defensa, parece seguro que Zaldua y Theo volverán a los laterales, y entre Aritz, Llorente, Moreno y Le Normand se juegan los dos puestos de central. De entre los cinco centrocampistas, cuatro parecen jugarse los puestos en el once. Illarramendi, Zubeldia, Merino y Zurutuza, uno se quedará fuera seguramente con Sangalli. Y en ataque todo parece posible, desde la entrada de Bautista o Juanmi para dar descanso a Willian José o Januzaj. Oyarzabal parece algo más intocable.

Llegar a cuartos de final implica superar a un rival que tradicionalmente no se le ha dado bien a la Real en la Copa. Han sido cuatro los duelos contra el Betis, todos en eliminatorias a doble partido, y el equipo txuri urdin solo ha sido capaz de superar uno de ellos. Eso fue en la temporada 1964-1965, y además con mucho mérito, pues la Real militaba entonces en Segunda y el Betis jugaba en Primera, pero ganó en Sevilla por 1-2 y lo confirmó con un notable 2-0 en Atotxa. Aquella de los años 60 es, de hecho, la única victoria realista en Copa en el campo del equipo bético. El primer choque copero entre estos dos equipos fue en la temporada 1930-1931, con un 5-1 en Sevilla que no se pudo remontar con un elogiable 4-1 en Atotxa. En los 90 se vieron las caras dos veces, ambas jugando primero en Anoeta y ambas cayeron del lado del Betis. En la 1994-1995 los resultados fueron de 0-1 y 3-1 y en la 1997-1998 de 0-2 y 1-1.

En aquella última visita de la Real al Betis en Copa, el partido de vuelta resultó un trámite. El equipo de Krauss nunca pareció demasiado convencido de remontar el buen resultado que el conjunto sevillano se trajo de Anoeta, y el 1-0 que hizo Oli en el minuto 22 pareció suponer la sentencia de la eliminatoria. La Real, al menos, no perdió el encuentro gracias a un gol de Aldeondo en el minuto 80, aprovechando una asistencia de Cvitanovic. En esta temporada, la 2018-2019, la Real ya ha visitado el Benito Villamarín en Liga. La imagen fue buena pero el resultado adverso. El equipo de Quique Setién superó al de Garitano con un gol de Júnior en el minuto 33. El jugador bético se quedó completamente solo en el segundo palo en un córner, en un clamoroso error de la defensa realista y marcó a placer. Pau se bastó para desbaratar las mejores ocasiones de la Real, especialmente dos de Sandro, aunque también Zurutuza y Willian José también estuvieron cerca del gol.

sábado, enero 05, 2019

PREVIA Real Madrid - Real Sociedad. Imanol como remedio

Bautista marcó la pasada temporada en el Santiago Bernabéu.
Quién sabe cómo interpretará la historia el segundo debut de Imanol Alguacil como entrenador de la Real Sociedad (domingo, 18.30 horas, Santiago Bernabéu, beIN La Liga). Hay que esperar todavía unas horas para que el titular comience a definir ese regreso, pero mucho más para que entendamos lo que significará para la Real. A corto plazo, ganar al Real Madrid en su estadio es una hazaña que solo han conseguido tres entrenadores realistas, lo que le pone en una tesitura histórica. A medio, le toca salvar una temporada en la que había puestas muchas ilusiones y que se ha torcido de una manera casi impensable. Y a largo plazo todo es posible. Imanol tiene que ser un nombre de futuro. Es un entrenador joven que cuenta con el beneplácito de todo el mundo por carácter, por su labor en el Sanse y por sus resultados en el primer equipo. Se le ha presentado como el remedio a todos los males. Y su reentrada va a ser muy exigente.

La primera lista de Imanol habla de un mayor equilibrio por líneas del que habían tenido las últimas convocatorias de Garitano. Eso se concreta en que Barrenetxea, de momento, no tendrá continuidad directa con los mayores tras su debut en el último partido del año y que Pardo vuelve a ser uno más. La gran noticia, no obstante, está en la convocatoria de Aihen Muñoz, el lateral zurdo del Sanse, que además apunta a titular. Y Le Normand, al que Imanol conoce a la perfección, mantiene su sitio en el primer equipo. Moyá no estará por lesión, al igual que Sandro y los ya conocidos Kevin y Merquelanza, como tampoco viajan a Madrid Navas y Sangalli, ambos con el alta médica y en el caso del segundo una noticia maravillosa, porque el nuevo técnico tuxri urdin no quiere arriesgar con ellos. Theo no podrá jugar por contrato al figurar esa condición en la cesión del Real Madrid, y a cambio Zaldua vuelve a la lista.

El once que presentará Imanol en el Bernabéu es toda una incógnita, aunque una certeza evidente: Rulli será el portero. En defensa, parece lo más probable que se produzca el debut de Aihen Muñoz en el lateral zurdo, y lo lógico sería que Zaldua ocupara el derecho, aunque el hecho de regresar de lesión también da opciones a Aritz Elustondo. Cualquiera de los cuatro centrales podría entrar en el once, pero quizá, por el escenario que es, pesen los galones de Llorente y Héctor Moreno. Si Imanol apuesta por dos centrocampistas, está por ver quién acompañará a Illarramendi, Pardo o Zubeldia. Merino o Zurutuza podrían estar por delante, con Oyarzabal, Januzaj y Willian José como hombres más adelantados. Para el banquillo quedarían Zubiaurre como guardameta suplente, Le Normad, Juanmi y Bautista.

La clasificación ya aprieta. La Real es decimoquinta con 19 puntos y el descenso, zona que ahora marca el Athletic, está a solo tres puntos. Europea está a siete. Pero para soñar, primero hay que respirar. El Real Madrid tampoco vive en paz, es cuarto y a siete puntos del líder. El equipo txuri urdin cerró 2018 con cuatro derrotas consecutivas, pero sigue siendo uno de los mejores visitantes, ya que solo el Barcelona ha sumado más puntos lejos de su estadio. La Real, 13 puntos, con cuatro victorias y un empate, aunque tres de sus cuatro últimas salidas se saldaron con derrota. El Madrid, por su parte, ha dejado escapar puntos en dos de sus ocho partidos en casa, el empate a cero con el Atlético y el 1-2 del Levante. Eso sí, suma diez de los últimos doce puntos en juego y nadie encaja menos goles en casa, solo tres, y ha ganado sus tres últimos partidos en casa con su portería a cero.

Si tenemos en cuenta la historia, la Real visita el peor escenario posible. De 71 encuentros jugados, todos ellos en Primera División, 52 acabaron con victoria del Real Madrid y solo tres con un triunfo txuri urdin. Los 16 encuentros restantes fueron empates. La mayor goleada realista es el 1-4 de la temporada 2003-2004, presentación en sociedad de Xabi Prieto con dos goles, uno de penalti a lo Panenka y tantos de Kovacevic y De Paula. El 9-1 que encajó la Real en Chamartín en la temporada 1968-1969 no solo es el mayor correctivo ante el Madrid sino también el peor resultado de la Real como visitante en toda su historia. La reciente tampoco da alegrías, porque el equipo donostiarra acumula nueve derrotas consecutivas en este escenario. La última vez que puntuó, el 1-1 con gol de Mark González en la lejanísima temporada 2005-2006.

La pasada temporada, la 2017-2018, la Real sufrió el habitual correctivo sin oposición que suele llevarse del Bernabéu. Si había un plan, este saltó por los aires en la primera jugada del partido. Un centro fácil de Cristiano, un remate sin oposición de Lucas Vázquez, y un 1-0 para arrancar el encuentro antes de que muchos aficionados se hubieran sentado. En el minuto 27, Cristiano Ronaldo hizo el 2-0 rematando solo desde el punto de penalti. En el 34, fue Kroos quien amplió el marcador con un buen tiro desde la frontal. En el 37, Cristiano otra vez, de cabeza en un córner sumó el 4-0. Y al Madrid le dio tiempo a estrellar dos balones en los palos. Sin ánimo, en una segunda parte que sobró, Bautista recortó distancias, Cristiano firmó un hat trick después de aprovechar un regalo de Rulli e Illarra hizo el 5-2 definitivo ya sin opción alguna de evitar un nuevo sonrojo en el Bernabéu.

miércoles, enero 02, 2019

El día que Imanol jugó, marcó y ganó en el Santiago Bernabéu

Imanol, abajo y en primer plano, aquel día en el Bernabéu.
"Los puntos eran muy importantes para nosotros. Teníamos que sacar algo positivo como fuera y no hay mejor campo para hacerlo que el Bernabéu". Ojalá Imanol Alguacil pueda pronunciar estas mismas palabras en torno a las 20.30 horas del próximo 6 de enero, pero sí son las que pronunció el 24 de abril de 1994. Aquel día, el entonces lateral derecho txuri urdin y hoy entrenador del primer equipo, había contribuido con un gol a la segunda victoria conseguida por la Real Sociedad en el estadio del Real Madrid en toda la historia, un formidable 0-2 con John Toshack en el banquillo y un once formado por Alberto, el propio Imanol, Loren, Larrañaga, Pikabea, Lumbreras, Guruzeta, Oceano, Alkiza, Luis Pérez y Kodro, y en el que también jugaron Fuentes y Carlos Xavier ya en la segunda mitad.

La Real llegó aquella temporada al Santiago Bernabéu en la decimotercera posición con 31 puntos, dos por encima de la zona de promoción que cerraba el Rayo Vallecano y con ocho puntos todavía en juego. Es decir, todavía había que garantizar la permanencia. Y el equipo txuri urdin venció. Después de aguantar las acometidas blancas durante toda la primera mitad, en la primera jugada de la reanudación, Kodro culmina en carrera un jugadón sensacional de Alkiza con sensacional asistencia al hueco. El Madrid lo intenta, lanza incluso dos balones a los palos. Imanol fue quien cerró el marcador, después de dos regates sobre la línea de la frontal del área y un disparo seco con su pierna derecha. Fue uno de los siete goles que hizo con la camiseta de la Real.

Imanol podría haber tenido otro papel en el partido, porque mediada la segunda mitad tuvo una ocasión inmejorable para haber sentenciado mucho antes el encuentro. Llegó hasta el punto de penalti, donde recibió un pase de Kodro totalmente libre de marca, pero lanzó el balón fuera, a la izquierda de Buyo. El realista falló lo fácil y convirtió lo difícil, cosas del fútbol. "Menos mal que he metido en esa segunda o tercera ocasión, porque mi orgullo estaba dolido. Mi gol ha servido para ganar el partido y me marcho muy contento", decía entonces el realista, que salió del Bernabéu convencido de que "estos dos puntos nos van a dar mucha tranquilidad para afrontar los ´últimos partidos que nos quedan sin tanta presión". Ahora hay más partidos y más presión. ¿Pero y si sus frases del próximo día 6 se parecen a estas...?

domingo, diciembre 30, 2018

Diez momentos que marcaron 2018

Estamos a punto de dar carpetazo a 2018, un año que no tiene demasiados recuerdos agradables para la Real, a pesar de que la hemos visto jugar en Europa, de brillantes debuts de canteranos o del salto a un nuevo estadio sobre los cimientos del nuevo, porque tres entrenadores, muchas derrotas y resultados decepcionantes han afectado y mucho al devenir de estos últimos doce meses. Siempre hay momentos que, para bien o para mal, sobresalen, y, además del 20º aniversario del asesinato de Aitor Zabaleta que no queremos dejar de nombrar pero que no queremos que quede solo como un recuerdo puntual, estos son los diez que han marcado 2018.

· La traición que unió al realismo
Que un jugador formado en la cantera decida marcharse al Athletic de Bilbao no es algo nuevo. Nunca es agradable, pero estamos acostumbrados. La forma en la que Iñigo Martínez decidió cruzar la A-8, no obstante. Fue sangrante. Lo hizo después de aceptar una de las capitanías, cuando el mercado de invierno tocaba a su fin, con un mensaje irreal de grandeza en el destino al que se marchaba y confirmando que su cabeza hace tiempo que no estaba en la entidad txuri urdin, cosa que por desgracia se veía en el campo. Su marcha hizo que la Real cerrara filas emocionales. Y al margen de los resultados del ex realista en Bilbao, fue impresionante que en el 5-0 que logró la Real ante el Deportivo Aritz Elustondo, su relevo evidente celebrara su gol, golpeando el escudo en el pecho.

· El domingo de los cristales rotos
La derrota de la Real en Anoeta ante el Getafe desencadenó una de esas jornadas difíciles de olvidar. El club prescindió al mismo tiempo de su entrenador, Eusebio Sacristán, que no había podido remontar el vuelo tras la triste eliminación europea ante el Salzburgo y una victoria en cinco encuentros, y a su director deportivo, Loren Juarros, abriendo la puerta al regreso de Olabe. Fue el 18 de marzo, un domingo que pasará a la historia de la Real por la contundencia de las decisiones tomadas. El técnico enterró su propia obra por no saber adaptarse a su necesario desarrollo, pero, no lo olvidemos, llevó a la Real a Europa con momentos de mucha brillantez, y el director deportivo pagó su alta contestación social, que en las redes sociales parecía abrumadora, y dejó de ser el responsable que más tiempo llevaba en ese cargo en Primera, un larga década que inició en Segunda División y que, también hay que decirlo, tuvo sus grandes aciertos.

· Imanol, el entrenador interino más deseado
¿Cómo es posible que en solo nueve partidos un técnico interino, un ex jugador del primer equipo que hizo su carrera pero no formó parte de la leyenda, se convirtiera de repente en santo de la devoción de todo el realismo? Imanol Alguacil, espléndida labor la suya en el Sanse, se convirtió en el salvavidas, y dejó claro desde el principio que no iba a continuar. Eso no le impidió, en solo nueve partidos, recuperar la ilusión hasta por llegar a Europa, jugando una final en Sevilla en la jornada 36. Lo más importante, no obstante, es que hizo que la Real recobrara la autoestima perdida, se diera cuenta de su calidad y de que estaba capacitada para cosas más grandes. El destrozo que le hizo al Atlético de Madrid con tres golazos, el vapuleo al Girona o que el primer gol encajado llegara al cuarto partido muestran que con Imanol la Real volvió a ser la Real. Esa base es lo que cimentó su regreso al primer equipo para cerrar una etapa de enormes dudas, la de Asier Garitano.

· Se va el récord de imbatibilidad
Durante casi cuatro décadas, la Real ha mantenido el récord de imbatibilidad de la Liga española. 32 jornadas desde el comienzo de una misma temporada, 38 en total. La Real de Alberto Ormaetxea fue más grande en ese sentido que equipos campeones de auténtica antología. El Barcelona batió esa macar. El equipo dirigido por Ernesto Valverde estuvo 36 jornadas sin caer derrotado, hasta que perdió en la 37ª jornada ante el Levante por 5-4, y sumando las siete jornadas finales de la campaña anterior, con Luis Enrique como técnico, alcanzó 43 partidos seguidos sin derrota. La Real permitió también ese récord, porque se dejó remontar ante el Barça en Anoeta, cuando dominaba su partido por un claro 2-0 y acabó perdiendo por 2-0. Estuvo en nuestra mano y lo dejamos escapar.

· Xabi Prieto, la despedida del capitán
El día que Xabi Prieto anunció su retirada, el corazón de la Real se detuvo durante unos segundos. Un One Club Man puro y duro, esencial para entender lo que significa llevar la camiseta txuri urdin. Un jugador que nunca quiso irse de la Real porque aquí lo tenía todo, y uno que se despidió, de la mano de otro jugador muy querido como es Carlos Martínez, en una vuelta al campo antológica y sencilla, al más puro estilo de la Real. Lesionado en su última acción en forma, el lanzamiento, cómo no, de un penalti, suerte en la que ha sido el gran maestro de la última década larga. Se fue con victoria, 3-2 al Leganés, y con sus compañeros llevando su rostro en el escudo. Porque sí, aunque fuera debatible, Xabi Prieto es el escudo de la Real.

· Agirretxe dice adiós
Hay despedidas brillantes y hay otras injustas. Imanol Agirretxe intentó seguir, pero no lo consiguió, por mucho que su esfuerzo y su categoría merecieran un final mucho más feliz. Después de aquella lesión de hace tres años en el Santiago Bernabéu, esa lesión de la que siempre parecía salir y una y otra vez recaía, el delantero realista empezó la pasada pretemporada con la ilusión de ser el mismo de siempre. Pero su cuerpo le impidió lograr ese sueño y le obligó a colgar las botas. Su despedida, siendo el autor del primer gol simbólico del nuevo Anoeta, fue maravillosa. Puede que nunca se haya marchado con tanto cariño un jugador al que le ha costado tanto ser reconocido sobre el terreno de juego. Puede que fuera tarde, pero con su lucha nos dimos cuenta de que él ha sido el auténtico gran 9 de la última década.

· El nuevo Anoeta
El sueño de Jokin Aperribay siempre ha sido la reforma de Anoeta. Le ha costado lo suyo, casi una década de su mandato, pero lo ha conseguido. Ha habido detalles que han alimentado polémicas, desde los precios de los nuevos abonos hasta la visibilidad desde ciertas zonas, pasando por la forma del nombre de "Real Sociedad" en la tribuna superior o hasta el, eso sí, muy criticable estado de su césped, muy lejos de su muy merecida fama de alfombra, pero el nuevo Anoeta ya está aquí. Aún no está completo, pero ya lo estamos viendo, con la Aitor Zabaleta en su fondo acabado, con su cercanía al campo que no teníamos desde hace 25 años. Fue imposible no verlo, antes de su estreno ante el Barcelona, y emocionarse aunque fuera un poquito.

· Enorme victoria en San Mamés
Los derbis son especiales, pero mucho más cuando las victorias que se consiguen en ellos están cargadas de matices. Si Asier Garitano quería ver una Real sobre el campo, es la que se vio en San Mamés. Una, además, en la que no pudieron jugar hombres de tanto peso como Theo, Zaldua, Llorente, Merino, Januzaj o Willian José, una en la que fueron titulares nueve canteranos entre los que estaban Gorosabel, Pardo, Bautista o Sangalli, una que jugó con un corazón inmenso, una en la que Oyarzabal se convirtió en el líder del equipo, anotando con una tranquilidad fascinante dos goles de penalti y en la que Sangalli coronó su brillante actuación con el segundo gol. La Real ganó en San Mamés 1-3 y triunfo de la manera en la que tendría que haber jugado toda la temporada. Aquel día, grande, fue en todo caso una excepción.

· Sangalli nos puso el corazón en un puño
La noticia nos heló a todos el corazón. Tras jugar en el Wanda Metropolitano, un día en el que tuvo visbilidad por una salvaje patada en la cabeza de Saviz que se zanjó con una insuficiente tarjeta amarilla, se informó de que Luca Sangalli había sufrido un ictus leve. Las noticias desde el principio fueron tranquilizadoras. Animó y mucho verle en Anoeta para apoyar a sus compañeros pocos días después. Y nos alegró definitivamente el fin de año verle de nuevo entrenando con el equipo. Pero el fútbol ya ha tenido suficientes tragedias como para que situaciones como esta no nos dejen en vilo. Si el shock por la noticia es uno de los momentos de 2018, su reaparición en los terrenos de juego será, sin duda, uno de los de 2019.

· El debut de Barrenetxea
La última gran noticia del año ha sido el debut de un chaval. Eso no es noticia en la Real, un equipo que está acostumbrado a sacar chavales de su cantera con mucha facilidad. Pero Barrenetxea añade un matiz historia: su edad. Sus primeros minutos en el primer equipo llegaron en el último partido del año, la derrota ante el Alavés, cuando contaba con 16 años y 359 días. En toda la historia de la Real, solo uno jugador puede presumir de haber vivido ese primer día con los mayores con menor edad, Irastorza, que debutó el 4 de febrero de 1934 en un 4-0 en Les Corts ante el Barcelona. Y Barrenetxea, además, se convirtió en el primer jugador nacido en el siglo XXI en debutar en la Liga. Histórico, sin duda, además de ser la última decisión de calado de Garitano en la Real antes de su cese. Y un motivo de orgullo.

miércoles, diciembre 26, 2018

La Real es el tercer peor equipo de 2018

El fútbol no se juega por años, sino por temporadas. Con semejante obviedad, se puede relativizar un dato que, no obstante, habla de una trayectoria que habría que tener muy en cuenta, porque es una que no habla tanto de entrenador como de grupos. No se trata de minimizar la responsabilidad de Asier Garitano en la situación actual de la Real, pero los datos son tozudos. El que aquí manejamos se refiere a los 17 equipos que han jugado todo 2018 en Primera División, excluyendo a los tres descendidos (Deportivo, Las Palmas y Málaga) y a los tres equipos que subieron a la máxima categoría del fútbol español el pasado verano (Rayo Vallecano, Huesca y Valladolid). Y en esa clasificación, la Real es el tercer peor equipo. El tercero. Puesto de descenso, se mire como se mire.

En total, la Real ha sumado 45 puntos en los 38 partidos de Liga jugados en 2018. Por detrás solo están el Leganés, precisamente el anterior equipo de Garitano, con 41 puntos, y el Athletic que han dirigido Ziganda, Berizzo y ahora Gaika Garitano, que apenas ha sido capaz de sumar 38 puntos. No se trata de compararse contra el Barcelona, que ha sido el mejor equipo del año con 85 puntos, pero es llamativo lo lejos que habría quedado la lucha por las plazas europeas de jugarse el fútbol por años en esta irreal clasificación. El sexto equipo que más puntos sumó el Sevilla, con 61. Igualmente chocante es que equipos de esos que dicen luchar por la permanencia hayan superado por tanto a la Real. El Alavés, último verdugo txuri urdin en 2018, ha logrado 60 puntos. El Getafe, 57. Y hasta el Girona se ha ido a los 50.

Y la situación podría ser peor si la Real no hubiera disfrutado del oasis de Imanol Alguacil al frente del equipo. Eusebio Sacristán dirigió doce partidos y sumó diez puntos, el 27,8 por ciento de los puntos en juego. Garitano lleva 17 encuentros con 19 puntos de los 51 posibles, el 37,2 por ciento. Imanol estuvo en el banquillo realista nueve partidos y llegó a dar al equipo 16 puntos, el 59,2 por ciento de los puntos. Dicho de otra manera, si en esos nueve partidos se hubieran sumado los registros de Garitano o de Eusebio, la Real se habría quedado con seis o siete puntos menos. Lo que es lo mismo, habría sido el peor o el segundo peor equipo de 2018. Si la media de Imanol se trasladara al año, el equipo txuri urdin se habría ido a los 67 puntos, una cifra solo por debajo de la marca de Barcelona, Atlético de Madrid y Real Madrid. O lo que es lo mismo, ritmo de Champions.

Lógicamente, estos cálculos no son reales. No todos los equipos suman o pierden los mismos puntos ante descendidos y ascendidos, y eso es obvio que afecta a esta clasificación final. Pero sí habla de potenciales y de realidades. Y en el caso de la Real quiere decir que tiene la capacidad de estar arriba, porque lo ha demostrado, porque en esa efímera etapa de Imanol jugó contra equipos de arriba y de abajo, pero también ejecuciones que están muy lejos de lo que podría dar.

jueves, diciembre 20, 2018

PREVIA Real Sociedad - Alavés. Turrón del duro

Illarramendi, goleador la pasada temporada ante el Alavés.
Qué de vaivenes y altibajos emocionales está teniendo la temporada 2018-2019 para la Real, temporada que echa el cierre del año ante el Alavés (viernes, 21.00 horas, Anoeta, Gol). Por eso, tras casi un mes sin disfrutar de un triunfo, los de Asier Garitano se han expuesto a unas Navidades de turrón del duro, porque la zona de ascenso se ha acercado demasiado y ya quedan muy pocos equipos que separan a la escuadra txuri urdin de los tres sufridores. Por eso no queda otra que ganar en el último derbi de 2018, ante un Alavés que ya no es el de comienzos de Liga pero que amenaza seriamente con devolvernos a ese equipo aspirina en el que se convierte la Real a poco que alguna estadística lo permita. Y sí, el Alavés viene después de cuatro jornadas sin ganar y sin vencer en Anoeta desde la temporada 2001-2002. Ganar o muchas curvas. Y sí, turrón del duro. No hay más.

Como casi siempre que el calendario le da esa posibilidad, Garitano se guarda la convocatoria para el día del partido. Durante la semana han sido muchos los jugadores del Sanse que han participado en los entrenamientos del primer equipo, por lo que no parece descabellado pensar que alguno de ellos, más allá de Le Normand, se acabará colando entre los 18 elegidos. La lista de ausentes no cambia mucho. Gorodabel, que cayó lesionado en Getafe, Kevin, Navas, Zaldua, Sangalli pese a las excelentes noticias que han llegado esta semana desde Zubieta y Merquelanz serán las bajas de esta jornada. Y el foco parece puesto, una vez más, en Pardo, jugador que Garitano parecía hacer recuperado pero al que ha devuelto al ostracismo que padeció con Eusebio, y al que ya dejó fuera de la lista la pasada jornada pese al déficit de centrocampistas que tiene el técnico txuri urdin.

En el once se esperan cambios con respecto al equipo que perdió el Getafe. No en la portería, donde Moyá volverá a colocarse. La defensa probablemente la formarán Llorente y Le Normand por el centro, no hay razones para que el joven francés pierda la titularidad después de ser la mejor noticia del rendimiento del equipo en las últimas semanas  y Aritz y Theo en los laterales, donde no hay más opciones. En el centro del campo se da por segura la entrada de Zurutuza, pero la incógnita es si suplirá a Zubeldia para jugar más al ataque o a Illarramendi por su bajo estado de forma. En teoría, la apuesta seguirá siendo ofensiva para acabar con la ausencia de goles, por lo que habrá cuatro jugadores atacantes, con Oyarzabal y Januzaj seguros y más opciones para Juanmi y Willian José que para Sandro y Bautista. A la espera de saber si entra algún potrillo en la lista, da la impresión de que Rulli, Pardo y Héctor Moreno tiene todas las papeletas para comenzar el partido en el banquillo.

Las tres derrotas consecutivas que ha sufrido la Real han llevado a los de Garitano a bordear los puestos de descenso. El equipo es decimoquinto con 19 puntos, cuatro por encima delas tres últimas plazas y a seis ya de la zona europea, zona que precisamente cierra el Alavés con 25 puntos. La Real solo ha sumado más puntos en casa que el Huesca, el único equipo que no ha ganado en su campo, con una única victoria en siete encuentros. Con el ya mencionado Huesca comparte el dudoso honor de ser el que menos goles ha marcado como local. Después de ganar al Celta en Anoeta, suma tres derrotas consecutivas y un gol en esos tres partidos. El Alavés, pese a ser uno de los equipos revelación, ha aflojado el ritmo y solo ha sumado dos puntos de los últimos doce posibles y a domicilio es uno de los que más pierde, cinco partidos, aunque ganó tres, 0-1 a Valladolid y Celta y 1-5 al Rayo.

Aunque sobre el campo no cuente para nada, la historia juega claramente a favor de la Real en sus derbis contra el Alavés disputados en San Sebastián. En Primera División son trece los precedentes, con ocho victorias para el equipo donostiarra y solo una para el vitoriano, con cuatro empates para completar el cuadro. No son estos derbis partidos de muchos goles, y la mayor goleada ante el Alavés es el 4-1 de la temporada 1931-1932, día en el que marcaron Cholín, Bienzobas, Chivero y Garmendia. Los babazorros solo lograron ganar en San Sebastián en la temporada 2001-2002, por 1-2. Los últimos cuatro duelos antes el Alavés se han saldado con victoria de Real. Y en Segunda División jugaron en seis ocasiones, sin que la Real conozca la derrota, ganó en cinco ocasiones y empató en el encuentro restante.

El precedente más reciente tuvo lugar la temporada pasada, la 2017-2018, y la victoria fue, como se ha dicho, para la Real. El encuentro se puso a favor muy pronto, y a los once minutos el equipo txuri urdin ya ganaba por 2-0. A los seis minutos, Héctor Moreno se estrenó como goleador en la Real rematando un córner botado por Canales. Y cinco minutos después, Illarramendi aprovechó el rechace del portero del Alavés tras un disparo de Bautista en jugada individual para sumar el segundo. Pedraza recortó distancias en el 39 rematando solo en el segundo palo un buen centro desde la derecha. Todavía en la primera mitad, el larguero salvó el empate pero tras el descanso todas las ocasiones fueron para la Real. Fue increíble que el resultado no fuera más abultado con las ocasiones que tuvieron Zurutuza o Willian José, que reaparecía tras su lesión. la 2008-2009.

domingo, diciembre 16, 2018

De Madrid al infierno

El equipo que la Real presentó en Getafe, su última visita a Madrid.
Durante mucho tiempo se habló de la maldición del Sur, esa que aquejaba a la Real cuando visitaba campos de Andalucía, en los que tradicionalmente siempre ha cosechado unos resultado bastante pobres, incluso cuando el equipo vivía sus eras gloriosas. Pero si ahora hubiera que hablar de alguna maldición, esta se posaría en la Comunidad de Madrid. De sus últimas nueve visitas, hasta a cinco equipos diferentes (Real Madrid, Atlético de Madrid, Rayo Vallecano, Getafe y Leganés), ha perdido ocho y ha empatado uno, con un balance goleador demoledor: 20 goles en contra y solo seis a favor, con cuatro encuentros sin llegar si quiera a celebrar siquiera un tanto. Para encontrar la última victoria en Madrid, hay que remontarse a los primeros encuentros de la temporada 2016-2017. La Real venció por 0-2 en Leganés en la décima jornada de Liga.

Ahí comenzó una fase dramática de la Real en tierras madrileñas. Esa  misma temporada 2016-2017 en la que logró su única victoria histórica en Leganés, cayó después con claridad ante Real Madrid, 3-0, y Atlético, 2-0. La pasada temporada, la 2017-2018, la Real contó por derrotas sus cuatro visitas a la Comunidad de Madrid. Getafe fue la primera, por 2-1, con el equipo txuri urdin adelantándose además en el marcador y viendo cómo los azulones remontaban en el último cuarto de hora del partido. Después fue el debut en el Metropolitano, 2-1, también con remontada local. Todavía en la primera vuelta, el Leganés, con Garitano en el banquillo madrileño, venció por 1-0 a la Real. Y concluyó el periplo por tierras madrileñas con una nueva sonrojante goleada en el Santiago Bernabéu, nada menos que 5-2 se llevó el equipo entrenado por Eusebio Sacristán.

En la presente temporada, la Real ya ha jugado tres partidos en la Comunidad de Madrid, y al menos ha logrado su único punto en esta serie en el primer partido que disputó, ante el Leganés, en Butarque. Y a pesar de llegar a disponer de un cómodo 0-2, los de Asier Garitano se dejaron empatar en la segunda mitad, en un encuentro que, por ocasiones y por sensaciones, merecieron perder. Después llegó la triste derrota en el Wanda Metropolitano ante el Atlético de Madrid, por 2-0, en un partido en el que no llegaron a inquietar a Oblak en ninguna ocasión. A estos dos se suma ya la derrota por 1-0 en Getafe, en el Coliseum Alfonso Pérez. Y la maldición amenaza, porque el fin de semana del 5 y 6 de enero la Real visitará al Real Madrid en el Santiago Bernabéu, y en el del 20 y 21 al Rayo en Vallecas.

La serie histórica confirma que Madrid es el auténtico territorio maldito. En Primera, ha jugado 167 partido, y ha perdido 117. Solo ha ganado 16 veces en 90 años de Liga. Y los 36 partidos restantes acabaron en empate. La última victoria ante el Atlético de Madrid es el 0-1 de la temporada 2012-2013. Y la última en el Santiago Bernabéu, el 0-4 de la 2003-2004.Son demasiados años ya sin coronarse en estos campos, sobre todo en el coliseo madridista. Para la Real, de Madrid al infierno. O casi.

viernes, diciembre 14, 2018

PREVIA Getafe - Real Sociedad. Un necesario punto de despegue

Así hizo Oyarzabal el gol de la Real en Getafe en la 2017-2018.
La Liga esta temporada está tremendamente igualada. Dos triunfos seguidos hacen que se pueda soñar con cotas muy altas y dos derrotas seguidos nos llevan a temer el sufrimiento de la zona baja de la tabla. La Real vive entre esas dos aguas desde el comienzo de la Liga y su irregularidad no hace más que alentar miedos. Su partido en Getafe (sábado, Coliseum Alfonso Pérez, 13.00 horas, beIN La Liga) puede suponer el necesario punto de despegue para que, de una vez por todas, Anoeta impulse al equipo txuri urdin, o en cambio puede convertirse en el día en el que la mirada se vaya hacia abajo, hacia la zona descenso, esa que en un momento u otro reaccionará y empezará a apretar lo suyo. Si vemos a la Real visitante, segundo mejor equipo del campeonato en estas lides, se podrá pensar en la victoria. Si aflora el equipo de altibajos y rendimiento dubitativo, puede ser un día de mucho sudor frío.

La convocatoria tiene una noticia con nombre propio: Ander Barrenetxea. El chaval, con apenas 16 años y cerca de cumplir los 17 podría convertirse en uno de los jugadores más jóvenes en debutar con la camiseta del primer equipo en caso de tener minutos en Getafe. La otra noticia está en defensa. Y es que Garitano tendrá que afrontar otra jornada más con la ausencia de cuatro de sus ocho defensores. En Getafe no estarán Zaldua, Kevin Rodrigues, Navas y Aritz. La buena noticia, en todo caso, es el regreso de Llorente y que Le Normad, después de su brillante aparición en Primera, se mantenga en el grupo. Y un tercer foco en la convocatoria: Pardo. El riojano ha sido otra vez el descarte de Garitano por motivos técnicos. Algo sigue pasando con él y nadie parece hablar claro de este tema. Zurutuza llega al partido y siguen siendo baja, como es sabido, Sangalli y Merquelanz.

El once, nuevamente condicionado por las ausencias, arrancaría con Moyá bajo palos. La defensa podría estar formada por Gorosabel y Theo en los laterales y Llorente y Le Normand como centrales. El chaval del Sanse, desde luego, ha mostrado nivel para seguir de titular. Zubeldia volverá en el centro del campo, presumiblemente junto a Illarramendi. Merino y Zurutuza se juegan el último puesto del centro del campo, con más opciones para el primero, y sería extraño no ver a Oyarzabal, Januzaj y Willian José por delante de ellos. Si estos fueran los planes de Garitano, en el banquillo quedarían Rulli, Héctor Moreno, el único defensa, y toda la artillería de ataque, con Bautista, Sandro, Juanmi y el posible debutante Barrenetxea. Aún con algún retoque en el once inicial, parece obvio que la convocatoria está bastante descompensada y que algún contratiempo en forma de lesión o expulsión obligará a improvisar bastante.

Con la derrota en casa ante el Valladolid, la Real descendió hasta la decimotercera posición con 19 puntos. Europa está a solo tres, los 22 que tiene ahora mismo el Levante, el puesto que tendrían los de Garitano de haber ganado su último partido. El descenso, marcado por el Athletic, está a cinco. Su rival de esta jornada, el Getafe, es octavo con 21 puntos. El equipo txuri urdin es el segundo equipo que más puntos suma a domicilio, 13, solo por detrás de los 14 del Barcelona, y ha marcado los mismos goles que el conjunto blaugrana, 14. El Getafe es un equipo irregular en su estadio, que ha perdido tantos partidos como ha ganado, tres, y ha empatado otro, aunque es el segundo que menos goles ha encajado como local, solo cuatro, uno más que el Real Madrid. Mientras la Real llega a esta jornada con dos derrotas consecutivas, el Getafe lo hace con cuatro puntos de seis y con una única derrota en los seis últimos encuentros.

No son muchos los antecedentes del Getafe - Real Sociedad, siempre en Primera División, pero bastante para decir que la localidad del sur de Madrid no es demasiado favorable para el equipo txuri urdin, ya que ha perdido allí seis de los diez encuentros jugados y solo ha ganado dos. La mayor goleada lograda por el equipo txuri urdin fue su primer triunfo en tierras getafenses, el 0-4 de la temporada 2010-2011, con goles de Griezmann, Xabi Prieto de penalti y dos de Aranburu, en el último gran partido que jugó Joseba Llorente en la Real. El triunfo más claro del Getafe es el 2-0 de la temporada 2004-2005, el primer duelo entre ambos equipos. La Real solo ha ganado uno de sus últimos cinco partidos en Getafe, media perfecta que se ajusta al resultado histórico de estos enfrentamientos.

La pasada temporada, la 2017-2018, la Real perdió en Getafe un partido que debió ganar y en el que al final ni siquiera fue capaz de sostener el empate. Todo se puso de cara muy pronto, cuando una sensacional galopada de Januzaj por la banda derecha, su primera gota de calidad en la Real, culminó con un pase que Oyarzabal convirtió en gol con un disparo cruzado al primer toque. Odriozola tuvo un mano a mano con el portero local nada más comenzar la segunda mitad pero no consiguió hacer el 0-2. Ya en el minuto 78, Ángel Rodríguez hizo el gol del empate tras bajar con el pecho un buen pase al interior del área. En el 85, Jorge Molina hizo el 2-1 de penalti, lanzándolo a la derecha de Rulli. El autor del penalti, Iñigo Martínez, en una entrada temeraria pero en la que no queda claro que tocara a Rodríguez. La Real se quedó así sin tiempo ni espíritu para tratar al menos de igualar el encuentro.

sábado, diciembre 08, 2018

PREVIA Real Sociedad - Valladolid. Soñar desde la base

Pardo, en la última visita del Valladolid, en la 2013-2014.
La Real es un equipo que se construye desde abajo, desde la base. Los cambios importantes suelen afectar mucho a este equipo, y los comienzos de Asier Garitano han sido una muestra perfecta de ellos. Y los contratiempos, por duros que sean, se resuelven también desde esa base insustituible e incomparable que es la cantera de Zubieta. El partido ante el Valladolid (domingo, 18.30 horas, Anoeta, beIN La Liga) es una prueba más para los sueños que la Real construye desde la base. Ganar implica entrar de lleno, por fin, en una lucha europea que hace unas semanas parecía más lejana por sensaciones que por puntos. Y de ganar se haría con una defensa de circunstancias, de escasa edad, demostración de que las bajas no pueden con un equipo en el que siempre hay una hornada de chavales dispuestos a suplir con corazón, garra y entrega a cualquier jugador que falte del primer equipo.

Y ahí el sueño que se está cumpliendo es el de Le Normand, que por las bajas en el centro de la zaga ha encontrado un hueco al que se quiere aferrar y en el que está demostrando que se lo puede poner más que complicado a los teóricos titulares. Navas, Llorente y Elustondo son baja, por lo que el francés con dorsal del Sanse tiene el puesto al lado del recuperado Héctor Moreno, que ha superado el golpe que se dio en la cabeza contra el Celta para mantenerse en la convocatoria. En defensa hay otra novedad, y es que Aihen Muñoz, lateral izquierdo del filial, se cuela entre los 18 para suplir la ausencia por molestias físicas de Kevin Rodrigues. También vuelven Gorosabel y Rubén Pardo, este para compensar la baja de Zurutuza y evitar un déficit todavía mayor de centrocampistas. Como ya es sabido, la lista de ausencias la completan Merquelanz y Sangalli.

El once inicial ante el Valladolid es difícil de anticipar, como siempre con Garitano y su apuesta tan alejada de un once tipo, aunque hay algunas cosas que parecen claras. Moyá mantendrá la portería, los únicos centrales sanos, Le Normand y Héctor Moreno, comandarán la zaga, con Zaldua y Theo en los laterales. Por delante de ellos, lo normal es que jueguen Zubeldia, Illarramendi y Merino, que supliría a Zurutuza, con Oyarzabal, Januzaj y Willian José en punta. Aquí es donde más variables podrían darse, quizá con un centrocampista menos y Oyarzabal algo más atrás, y tampoco se puede descartar de esa manera que Sandro vuelva a ser titular en Anoeta. Rulli, Gorosabel, Muñoz, Pardo, Juanmi y Bautista completarían el banquillo de ser estos los planes de Garitano para hacer frente al Valladolid.

Con su inmerecida derrota ante el Betis, la Real se quedó en la novena posición con 19 puntos, a solo dos de la zona europea que cierra el Levante con 21 en la sexta plaza. Su rival, el Valladolid, tiene dos puntos menos, 17, y ocupa la decimoquinta posición, con un amplio colchón de seis sobre los puestos de descenso. Pese a su última victoria en Anoeta, 2-1 ante el Celta, la Real sigue siendo un pésimo equipo como local, con solo una victoria y seis puntos sumados, superando solo a un equipo en esa clasificación, al colista Huesca que tiene tres. Eso es lo que ha frenado hasta ahora la escalada de la Real. A pesar de su última derrota, el equipo de Garitano se ha acostumbrado a sumar, siete de doce posibles en las cuatro últimas jornadas. El Valladolid no es un rival cómodo a domicilio, ya que ha puntuado en cinco de sus siete salidas, dos victorias (0-1 ante Villarreal y Betis) y tres empates (0-0 ante el Girona y Getafe, 3-3 ante el Celta). Eso sí, ha perdido en sus dos últimas salidas y suma cinco partidos sin ganar.

El Valladolid es un visitante históricamente muy asequible para la Real. Han jugado en 40 ocasiones, de los cuales 37 han sido en Primera División, y de ellos 25 se los llevó el equipo txuri urdin, con nueve empates y solo tres victorias del equipo pucelano. Anoeta vivió trece de esos encuentros, con once triunfos locales y solo uno para el Valladolid. La mayor goleada es el 6-0 logrado por la Real en la temporada 2001-2002, con dos goles de Tayfun y Xabi Alonso, Khokhlov, De Paula y Luiz Alberto completando la lista de anotadores. El Valladolid logró su victoria más holgada en su único triunfo en Anoeta, el 1-3 de la campaña 2003-2004. La historia se completa con dos partidos en Segunda, con dos victorias para la Real incluyendo la mayor goleada de su historia, 14-2 en la temporada 1940-1941, y un encuentro en la fase de ascenso de la Liga 1942-1943 que finalizó con un vibrante empate a cuatro goles.

La última vez que el Valladolid pisó Anoeta fue en la temporada 2013-2014, y el triunfo se lo quedó la Real por la mínima. El gol, además, llegó pronto, en el minuto 23 de la primera mitad. Su autor, Carlos Vela, con una preciosa vaselina que superó la salida del portero del Valladolid después de recibir una sensacional asistencia de Rubén Pardo. La primera parte fue un monólogo realista en el que pudieron marcar Seferovic, Vela de nuevo o Canales. Pero el segundo gol no llegó, tampoco en otra clara ocasión de Seferovic en la segunda mitad. Eso abrió la puerta a que el Valladolid soñara con el empate, que pudo lograr en un uno contra uno de Óscar con Bravo que solventó bien el guardameta chileno. La jugada absurda llegó en el descuento, cuando el árbitro convirtió una cesión a Bravo para que botara él una falta en un lanzamiento ya sacado y en un libre indirecto dentro del área que, afortunadamente para la Real, se sacó sin consecuencias.

martes, diciembre 04, 2018

PREVIA Real Sociedad - Celta. La Copa marca la Liga

Muruzabal marca en el último Real - Celta de Copa, en la 1975-1976.
A estas alturas, y después de tantos bochornos acumulados a lo largo de los años, a nadie se le escapa que la Copa puede marcar lo que sucede en la Liga. La competición del KO le ha llegado a la Real en un momento en el que parece consolidarse en el torneo de la regularidad, por lo que no es descabellado pensar que el partido de vuelta de la eliminatoria de dieciseisavos de final de la Copa ante el Celta (miércoles, 20.30 horas, Anoeta, beIN La Liga) puede ser un empujón anímico considerable en caso de triunfo y un frenazo importante si el equipo txuri urdin queda eliminado. A este segundo acto llegan los de Asier Garitano con la ventaja que da el gol marcado en Balaídos para hacer el empate a uno, pero es una ventaja exigua y hasta engañosa. Hay que pensar en ganar, porque esa es la mejor manera de evitar debacles como la de hace un año ante un equipo mucho menos poderoso que el Celta.

Otra vez más, como le gusta al preparador realista cada vez que los horarios se lo permiten, habrá que esperar a las horas previas al partido para conocer la convocatoria de Garitano. Y está vez está más complicado que nunca acertar con sus intenciones. El entrenador txuri urdin dijo en rueda de prensa que los dos únicos ausentes, excepción hecha de las bajas de larga duración que suponen Merquelanz y Sangalli, son Raúl Navas y Diego Llorente. Eso quiere decir que cuenta con Aritz Elustondo y Jon Bautista, que han entrenado pero que se perdieron el partido del domingo por lesiones musculares. No parece que vaya a arriesgar con ellos, aunque nunca se sabe. Lo normal es que Le Normand siga en la lista y también en el once, y además tienen sus opciones de entrar Barrenetxea y Naïs. Los dos optan a tener su primera oportunidad con el primer equipo, aunque hasta ahora, en fechas más señaladas por las ausencias, Garitano ha preferido la cautela con ellos.

El once, en palabras del entrenador, será el mejor. Cabe aventurar que Rulli seguirá defendiendo la portería realista en la Copa y que la defensa la formarán Héctor Moreno y Le Normand en el centro y Zaldua, que descansó el domingo, y probablemente Kevin como laterales. Puede que las grandes sorpresas de la alineación residan en el centro del campo, donde tanto Merino como Pardo aspiran a colarse en el once, junto a Illarramendi y Zubeldia. Quizá, eso sí, este última pueda descansar en este encuentro por primera vez en la temporada. Arriba tambien hay dudas. Parece lógico pensar que Januzajz suplente en Sevilla, será de la partida, y puede que acompañando a Sandro y Willian José. Casi todo, no obstante, son elucubraciones, porque las dudas, los estados de forma, las rotaciones y las sorpresas que suele guardarse el técnico, con el añadido además de que la Copa invita a mostrar cosas diferentes, hacen de este once uno muy abierto.

Esta es la séptima ocasión en la que la Real y el Celta se ven las caras en la Copa del Real. De las seis anteriores, el equipo txuri urdin pasó en cuatro y cayó en dos. Se ha cumplido ya la primera máxima histórica con el partido de ida, puesto que el cuadro realista nunca logró ganar en Vigo en esta competición. 1-1 fue el resultado del partido también de dieciseisavos de final en la temporada 1950-1951 y entonces la Real hizo valer el contundente 4-1 de Atotxa, en una campaña en la que el equipo entrenado por Benito Díaz llegó a la final, perdiéndola ante el Barcelona. También se logró un empate en Vigo, a cero, en la temporada 1975-1976, y en la vuelta la victoria por 2-1 bastó para que los realistas pasaran de ronda, con dos goles de Muruzabal. Ese fue el último Real - Celta copero que se vio en San Sebastián hasta la fecha. En cuatro de las cinco eliminatorias previas a doble partido, la de 2008-2009 fue en un solo acto y fue en Balaídos, la Real consiguió ganar en San Sebastián.

Desde el ascenso de 2010, hace ya ocho años, Anoeta ha sido escenario solo de quince partidos y el balance es desigual. La Real ha ganado seis, ha empatado seis y ha perdido los tres restantes. Ojo, porque el equipo txuri urdin ha perdido sus dos últimos partidos de Copa en Anoeta, 0-1 ante el Barcelona en la temporada 2016-2017 y 2-3 ante el Lleida, en la más sonrojante eliminación de toda su historia por la forma en la que se produjo, en la 2017-2018. El último triunfo realista en la competición del KO fue el 3-1 ante el Villarreal de la 2016-2017, que después hizo valer en tierras castellonenses con un 1-1. Una de las eliminatorias a doble partido disputadas desde el último regreso a Primera deparó un 1-1 en el partido de ida jugando la Real como visitante y Anoeta certificó la clasificación realista. Fue en la temporada 2013-2014, con el Algeciras como rival, y con un contundente 4-0 en el encuentro de vuelta.

sábado, diciembre 01, 2018

PREVIA Betis - Real Sociedad. Europa a la vista

Moyá debutó con la Real en el Benito Villamarín la pasada Liga.
Es pronto, pueden pasar muchas cosas y esta Liga nos está enseñando que ganar o perder dos partidos seguidos puede cambiar por completo la perspectiva. Entretenidos con debates como la renovación de Zurutuza y la despedida del hasta esta semana segundo de Garitano, Rubén de la Barrera, ha pasado algo desapercibido el hecho de que la Real, esta irregular Real, se ha colocado a solo un punto del Real Madrid, que por mal que esté siempre será el Real Madrid. Así que soñar con la tercera victoria seguida ante el Betis (domingo, 12.00 horas, Benito Villamarín, beIN La Liga) no solo es prolongar una semana más la felicidad puntual sino entrar de lleno en una pelea por Europa que hace no tantas semanas parecía muy, muy lejana. Las dos victorias seguidas han llevado a esa lucha, y tres no harían más que consolidar los objetivos. Estamos en un momento muy trascendente de la temporada y bien harían los realistas en entenderlo y salir al Villamarín con el cuchillo entre los dientes. Europa está a la vista. Conquistémosla desde ya.

Después de algunas semanas con noticias halagüeñas desde la enfermería, esta jornada presenta problemas para Garitano, en defensa sobre todo. Y es que el único central del primer equipo sano es Héctor Moreno. Navas, Aritz y Llorente, el último en caer, están lesionados, por lo que Le Normand vuelve a entrar en una convocatoria que se queda muy coja de centrales. Ellos se unen a las ausencias de larga duración, las de Sangalli y Merquelanz, y también a Bautista, baja de última hora para este encuentro. La buena noticia es que regresa Illaramendi después de cumplir su partido de sanción. Las ausencias atrás hacen que Kevin también se cuele de nuevo entre los 18 elegidos, entre los que no se encuentra finalmente Barrenetxea, que tendrá que seguir esperando para debutar con el primer equipo.

El once tiene algunas incógnitas, pero parece lógico pensar que Moyá seguirá bajo palos, que los laterales serán Zaldua y Theo y que los puestos de central serán para Héctor Moreno y Le Normand, que debutaría así con el primer equipo. La otra opción que puede barajar Garitano para recomponer la defensa ante las ausencias es la de colocar a Zubeldia de central, pero eso implicaría descuadrar su centro del campo predilecto, algo que probablemente no hará. Lo lógico es que la medular la formen el propio Zubeldia, Illarra, Zurutuza y Oyarzabal, con Januzaj y Willian José completado el once. Rulli, Gorosabel, Kevin, Pardo, Merino, Juanmi y Sandro parecen tener más papeletas para comenzar el encuentro en el banquillo, aunque ya estamos acostumbrados a que el técnico realista se reserve alguna que otra sorpresa.

La Liga está tan apretada que dos victorias consecutivas te hacen replantearte los objetivos. Es lo que le ha sucedido a la dubitativa Real de comienzos de temporada, que ha sumado seis puntos consecutivos con sus victorias ante Levante y Celta y se ha aupado a la octava posición con 19 puntos, uno menos que el Real Madrid, que cierra la zona europea, y a cinco de la Champions. El Betis todavía no ha dado ese salto y es decimocuarto con 16. El equipo txuri urdin es el mejor visitante de Primera, suma 13 puntos, cuatro victorias y un empate en las siete salidas que ha protagonizado y la única en la que se quedó sin marcar al menos un gol fue la del Wanda Metropolitano, ante el Atlético. Esa es la última derrota realista, desde entonces suma siete puntos de nueve posibles. El Betis, por su parte, ha cosechado el mismo número de victorias, empates y derrotas en el Benito Villamarín, dos. El equipo andaluz suma cuatro derrotas en los últimos seis partidos.

Aunque la historia reciente invita a pensar lo contrario, ya que los nuestros han vencido allí en cinco de los nueve últimos partidos disputados y han puntuado en seis, los números de la Real en sus visitas al Betis no son históricamente buenos. Ha jugado allí en 44 ocasiones en Primera División y 24 fueron victorias locales, nueve duelos se los llevó el equipo txuri urdin y los once restantes acabaron en empate. Los realistas lograron su victoria más holgada en dos ocasiones, en la temporada 1985-1986 y en la 1987-1988. En ambas ocasiones venció por 1-3, la primera con goles de López Ufarte, Bakero y Begiristain y la segunda con tres tantos de Loren. La peor goleada recibida es el 5-1 de la temporada 1960-1961. En Segunda División se cruzaron en cuatro ocasiones, con dos triunfos para cada equipo.

La pasada temporada, la 2017-2018, se rompió una racha consecutiva de trece visitas sin empates. El marcador inicial no llegó a moverse, lo que dice mucho del buen debut de Miguel Ángel Moyá con la camiseta de la Real. El Betis puso el dominio y las mejores ocasiones, obligando al arquero realista a hacer dos grandes paradas, tanto en un uno contra uno como con una estirada para detener un disparo desde fuera del área. La Real, en todo caso, tambien pudo marcar en una buena jugada entre Canales y Odriozola, con disparo final del lateral que se marchó fuera por poco, y en una jugada en la que la buena presión de Oyarzabal estuvo a punto de provocar el fallo de Adán en el regate. En todo caso, no llegó a moverse el marcador en el duelo entre los equipos de dos viejos conocidos, Quique Setién y Eusebio Sacristán.